miércoles, 6 de abril de 2011

YOUTH WITHOUT YOUTH * * 1/2


Tim Roth y Alexandra Maria Lara en "Youth Without Youth".

Como película romántica, que mezcla fantasía, budismo, reencarnaciones y lenguas muertas, Youth Without Youth (2007), no funciona del todo. Adaptación de la novela escrita por Mircea Meliade, y dirigida por Francis Ford Coppola, la historia es una narración sobre las obsesiones de un profesor de lenguas, interpretado por Tim Roth con su genialidad acostumbrada, por encontrar los orígenes más primitivos del lenguaje. La vida le queda muy corta para lograr su objetivo, por lo que el destino (y la madre naturaleza) le dan una segunda oportunidad, unos cuantos años antes de la Segunda Guerra Mundial. Cuando un rayo golpea al anciano profesor Dominic, dejándolo casi calcinado a mitad de una calle en Bucarest, este se convertirá en la sensación de los medios y objeto de estudio de médicos. Luego de ser golpeado por el rayo, Dominic empezará a rejuvenecer. Seguro ya empezó a pensar en “The Curious Case of Benjamin Button”, pero este caso es muy diferente.

El amor de la vida de Dominic, Veronica (Alexandra Maria Lara, radiante y bella), ya ha fallecido. Pero cuando el ahora joven Dominic, enfrascado en sus investigaciones bajo el respaldo de su médico (Bruno Ganz), se tope con Laura, la viva imagen de su amada Veronica, su vida tendrá otro giro descomunal. No nada más porque Dominic siente que Veronica ha renacido, sino porque la chica ha sido golpeada por un relámpago en los bosques de Suiza, y ha empezado a hablar lenguas muertas y a creer que fue la asistente de un antiguo filósofo hindú, hace centurias.

En el aspecto visual, la película tiene sus mayores méritos, como la magnífica fotografía y el diseño de producción. Hubo mucho que me recordó a “Bram Stoker’s Dracula”, también de Coppola, no sólo en lo visual sino en los temas que comparten ambas películas. La premisa sobre la inmortalidad es intrigante, las segundas oportunidades en el amor, y es en estos aspectos en los que Coppola sabe cómo desenvolverse. Es evidente que el tema de las reencarnaciones le interesa mucho. El filme es un interesante viaje hacia la mente obsesiva de Dominic, y Coppola sabe cómo sumergirnos en el universo del personaje, involucrarnos en sus tormentos. Incluso, Dominic tiene esquizofrénicas visiones de un “otro yo” maligno, que siempre lo acompaña.

Los problemas de la película son los constantes cambios de tono. Del fascinante rejuvenecimiento de Dominic, la historia se quiere convertir en un thriller de espionaje, con la aparición de una atractiva espía nazi. Luego, empieza el tono filosófico y trascendental con la aparición de Laura, y lo que prometía ser una entrañable historia de amor, acaba siendo una monótona segunda mitad con los trances de Laura. Parece poseída por espíritus del pasado, hablando lenguas antiguas para luego volver a su estado normal. No he leído el libro, por lo que si el filme le hace justicia es otra historia.

++"Youth Without Youth" fue estrenada en salas comerciales de España, aunque no ha sido editada en DVD. Disponible en región 1. 

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