lunes, 28 de marzo de 2011

SUKIYAKI WESTERN DJANGO * *

Ahora resulta que Django no era ni italiano ni americano, sino japonés.
Hideaki Ito en "Sukiyaki Western Django".

¿Qué puede ser más bizarro que un spaguetti western japonés, hablado en inglés, con samurais y Quentin Tarantino en cameos extendidos? Nada que me venga a la mente en este preciso momento. Sukiyaki Western Django (2007) tiene todas estas características, uno más de los delirios concebidos por el realizador Takashi Miike. La película es una caótica mezlca genérica, en donde Miike intenta hacer una parodia de los westerns de Sergio Leone y Sam Peckinpah, pero también de las historias épicas de samurais de Akira Kurosawa.

Quentin Tarantino fue invitado por Miike, para ser un simple adorno. Su personaje, Piringo (vestido con honcho, como extraído de The Good, The Bad and the Ugly), es una especie de misterioso mentor de una chica japonesa, que en el futuro acabará siendo una letal experta en el sable y las artes marciales (¿Ya empezó a acordarse de Kill Bill?). Pero esta es sólo una de las varias tramas que se entrecruzan, precisamente, como los sables de los samurais del filme.

La trama principal es sobre el típico forastero (Hideaki Ito) que llega a un pueblo en Japón, en medio de una guerra entre dos clanes, llamados simplemente los Rojos y los Blancos (sí, como en la bandera de Japón). Los líderes de estas tribus son maestros samurais, que eliminan todo lo que se interponga en su camino, incluyendo todo aquel ser inútil del grupo, que no demuestre tener fuerza y habilidad para pelear. Ambos grupos se encuentran buscando un tesoro perdido. El forastero tiene un pasado oculto y tormentoso, que irá develándose poco a poco.

Algo que no puede discutirse, es que la película tiene buenas escenas de acción y peleas. Sin embargo, como parodia apenas y me hizo reír. Ya lo he dicho antes: no soy muy afecto al humor japonés, simplemente me es indigesto. El personaje del sheriff (Teruyuki Kagawa) es insufrible, insoportable, en su fallido intento de ser el tipo más gracioso del pueblo hablando solo. Visualmente, el filme tiene momentos rescatables (la escena de la rosa brotando es de una belleza extraña), pero es una proeza ver una película con todo el reparto japonés intentando hablar inglés esforzadamente. No todos salen bien librados del experimento.

El título está inspirado en Django, aquel famoso forastero de los spaguetti westerns italianos que inmortalizara Franco Nero, quien llevaba consigo un ataúd para que se le diera un cristiano entierro en caso de morir. Esta fantasia descabellada de Miike, nos quiere hacer creer que Django es un niño huérfano japonés, que emigró a Italia en busca de una nueva vida. ¡Sí Takashi-san, claro!

++"Sukiyaki Western Django" fue exhibida en el Festival de Sitges 2007, donde ganó el premio a Mejor Diseño de Producción y Mejor Fotografía. A la fecha, no ha tenido estreno comercial en las salas comerciales españolas ni ha sido editada en DVD.

3 comentarios:

Sam_Loomis dijo...

Desde hace tiempo que ésta película la tengo pendiente para ver, me llama la atención porque se ve como un rarísimo coctel de elementos, como mencionas. El puro título me llama la atención.

¡Saludos!

Joel Meza dijo...

Yo preferiría volver a ver alguna película de Django, que ví en alguna matiné de mi infancia, en los 70s.
Por cierto, acabo de ver Rango y además de disfrutarla mucho, me trajo recuerdos de dicho spagetti western y otros más. Ah, gloriosos fines de los 60s, principios de los 70s...

Àlex Frias dijo...

Sam: Como simple curiosidad vale la pena verla, y nada más.

Joel: Opino lo mismo. Yo estoy esperando "Rango" en DVD, ya que en cines sólo estuvo doblada, como suele suceder con todas las películas animadas.

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