domingo, 20 de marzo de 2011

THE GHOST WRITER * * * * *

Ewan McGregor es un escritor sin nombre en "The Ghost Writer".

Antes de reseñar una película como The Ghost Writer (2010), quizás convenga explicar a grandes rasgos qué es un “ghost writer” o “escritor fantasma”. Un “escritor fantasma” es alguien que escribe un libro que será firmado por otra persona. Pero es alguien más que un simple redactor o transcriptor de palabras. Una idea completa se puede tener leyendo el libro en el que está basada la película, escrito por Robert Harris (titulado únicamente "The Ghost"), en donde cada capitulo comienza con reglas, descripciones y recomendaciones de esta profesión. Lo esencial y, por ende, más complicado en un “escritor fantasma”, es el de ponerte en la piel del personaje por el cual escribes una autobiografía o memorias. O como algún personaje comenta: “Hacer de una vida caótica algo legible y coherente”.

La adaptación de Roman Polanski de la novela de Harris, con los cambios de rigor que siempre ocurren al trasladar una novela al cine, hace plena justicia a la historia hitchcoquiana concebida por el escritor británico. El mismo Harris colaboró con Polanski en la adaptación, y la primera impresión que tuve, luego de leer el libro el año pasado, es que en su versión cinematográfica la historia es más ágil y con mucho mayor ritmo. El libro en realidad tiene una primera mitad lenta, en la que me costó trabajo engancharme con el relato narrado por nuestro “escritor fantasma”, encarnado aquí por Ewan McGregor.

El primer cambio notorio en la película, es que Harris y Polanski han prescindido de la narración en primera persona que hace el “fantasma”, de quien jamás conocemos su nombre. Luego de escribir la autobiografía de un celebre músico de rock, al “fantasma” le es encargado escribir las memorias del ex primer ministro de Gran Bretaña, Adam Lang (Pierce Brosnan, ad hoc para el personaje). Harris se basó ligeramente en Tony Blair, ex primer ministro británico, y en una acusación que se le hizo de ser culpable de crímenes de guerra.

Una jugosa oferta monetaria convence al escritor fantasma de tomar el trabajo, conseguido por su agente, Rick Ricardelli (John Bernthal). Sin embargo, hay algo que ni al “fantasma” ni a sus editores les gusta en todo esto. Para empezar, el anterior escritor fantasma, Mike Macara, fue encontrado muerto en la playa, arrastrado por el oleaje, en la isla de Martha’s Vineyard. El trabajo lleva al “fantasma” a viajar a la isla, cerca de Nueva York, lugar donde reside Adam Lang junto a la ex primera dama, Ruth (Olivia Williams) y su equipo de trabajo, encabezado por Amelia Bly (Kim Cattrall, con acento inglés). El ambiente no deja de ser grisáceo y tormentoso en la isla.

La historia es el típico relato visto en varias películas de Hitchcock, sobre el tipo inocente que acaba involucrado en un gran lío, con su vida en peligro muy a su pesar. Son historias que van tomando giros inesperados, en donde el protagonista toma decisiones imprevistas. El escritor acaba envuelto en la investigación de lo que pudo haber ocurrido con Mike, y si su muerte realmente fue accidental. Mientras, Adam tiene que lidiar con la acusación de crímenes de guerra, en específico de ordenar la tortura de terroristas, que le ha hecho Richard Rycart (Robert Pugh), su más cercano ex colaborador. ¿Cómo acabar un libro en menos de un mes, cuando el protagonista de dichas memorias se encuentra en medio de un complot político? ¿Cómo hacerlo cuando nada más se cuenta con el “borrador” hecho por Mike, al que se tiene que pulir de pies a cabeza y no puede salir de la residencia de Lang?

Polanski exprime el libro de Harris, y consigue un entretenido thriller político notablemente actuado. Ewan McGregor y Pierce Brosnan no podrían estar mejor en estos personajes. Tanto en la película como en el libro, se rompen las expectativas respecto a una posible amistad entre ellos, conforme Adam confiesa aspectos de su vida personal al escritor.

En ese sentido, el relato escrito por Harris es también una mirada hacia el solitario oficio del escritor. En especial el de un escritor fantasma. En su trabajo se despoja de su propia identidad al asumir la del personaje para el cual escribe. Su talento principal reside en hacer que el libro parezca escrito por la persona que se encuentra entrevistando e investigando. En una escena, mientras Ruth y el “fantasma” cenan, aquella le echa en cara el no ser un escritor propiamente dicho. Es tal su anonimato, que ni siquiera es invitado a la presentación del libro que él mismo ha escrito para otro.

Como sucede en todas las adaptaciones de libros a películas, el final fue cambiado substancialmente. Por supuesto, no lo revelaré, pero me tiene intrigado el por qué Harris, en su guión, opta por ese final. Es uno que en el libro apenas y es sugerido. De todas formas, en esa escena vemos una de las cosas más notables que Polanski ha filmado en su carrera, en toda su simpleza en el uso del encuadre, en medio de una grisácea calle londinense.

++El DVD y el Blu-ray incluyen entrevista a Roman Polanski, "El Escritor: ¿Ficción o realidad?", el reparto de "El Escritor" y el trailer.

4 comentarios:

Joel Meza dijo...

Ese encuadre final me dejó helado en mi asiento, Alex. Qué bueno que la reseñas; esta película fue injustamente ninguneada en las carteleras mexicanas a pesar de ser de lo mejor del año pasado. Ya la quiero volver a ver.

Àlex Frias dijo...

Tuvo buenas críticas Joel, aunque es cierto, pasó muy desapercibida en la cartelera. Creo que estuvo unas dos o 3 semanas en cines. Ya está en DVD región 4, para que la revises nuevamente.

Àlex Frias dijo...

Tuvo buenas críticas Joel, aunque es cierto, pasó muy desapercibida en la cartelera. Creo que estuvo unas dos o 3 semanas en cines. Ya está en DVD región 4, para que la revises nuevamente.

Joel Meza dijo...

Yo la recomendé en su momento a quien se dejó y la sigo recomendando a quien me pregunta qué rentar en DVD. Invariablemente me dicen: "no sabía de ella..."

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