martes, 25 de enero de 2011

THE SOCIAL NETWORK * * * *

Jesse Eisenberg tiene el mejor trabajo de su carrera en "The Social Network".

A primera vista, parecería que una película como The Social Network (2010) es una revisión tediosa y rutinaria sobre un complejo mundo digital. Algo hay de eso. Estamos ante una película que trata sobre el fenómeno global del Internet y la revolución de las redes sociales. Sin embargo, creo que ese es un tema secundario en esta película, la más reciente de David Fincher. El fenómeno de “Facebook” como red social, es el eje para hacer una crónica sobre el ascenso al poder de su fundador, Mark Zuckerberg, interpretado maravillosamente por Jesse Eisenberg, ese actor especializado en chicos nerds y “geeks”. Podría ser el retrato de cualquier poderoso empresario. Lo que al final comparten los presidentes de compañías multimillonarias, es el saber mover las piezas, como en un juego de ajedrez, para ascender al poder, sin importar a quien tengan que borrar del panorama.

Soy usuario de Facebook desde hace cerca de 3 años. Mi experiencia en esta red social, me ha dejado ver que puede ser una gran herramienta de comunicación, que te pone en contacto con gente que no has visto en años, o con totales extraños que comparten tus mismos intereses. Y así como puede unir, Facebook también puede alienar, separar y sembrar distancias entre las personas. Como toda tecnología e invento, lo importante es saberlo usar. Aún sigo aprendiendo. The Social Network presenta una premisa interesante: ver cómo Zuckerberg, el creador de esta poderosa e interactiva red social, una revolucionaria herramienta de comunicación, era un ser misántropo, alienado, sin muchas habilidades con las chicas y sin muchos amigos. La película cuenta cómo para obtener el mayor control y poder de Facebook, Zuckerberg estuvo dispuesto a sacrificar a los contados amigos que lo ayudaron moral y económicamente en su aventura, como Eduardo Saverin (estupendo Andrew Garfield), el cofundador de Facebook y mayor socio de Zuckerberg.

Otra cosa curiosa, es ver cómo –y esto lo estoy suponiendo- de alguna forma Zuckerberg y “Facebook” le dieron el “visto bueno” al filme. Esto debe haber sido así, ya que el logo y nombre de Facebook aparecen a lo largo de la película. Tenemos una película que va sin miedo y con riesgos al grano, retratando en todo su esplendor nombres y hechos reales. La película está basada en el libro escrito por “Ben Mezrich”.

Todo empezó con el “robo”, por parte de Zuckerberg, de una idea supuestamente “original”: la creación de una red social exclusiva de la universidad de Harvard, creada por los hermanos gemelos Cameron y Tyler Winklevoss (Armie Hammer). La red social sería exclusiva para alumnos de Harvard, y cuando los hermanos Winklevoss escucharon de una gran “proeza” de Zuckerberg: “hackear” el sistema de la universidad y publicar encuestas con fotos de chicas, para votar por la más fea y la más guapa, deciden reclutarlo. Esto, por cierto, como venganza de Zuckerberg en contra de su ex novia.

La idea de esta red social no es tan original como parece. No soy un experto en el tema, pero tengo entendido que quien empezó todo esto de las redes sociales fue Tom Anderson, creador de “My Space”, la primera red social verdaderamente popular. El tipo tiene la nada despreciable cantidad de 11,913,599 amigos en su página. ¿No sería Tom Anderson quien debería de estar demandando a los Winklevoss y a Zuckerberg? No lo hizo, ni creo que sea el billonario que es ahora Zuckerberg. La prensa apenas y le hace caso. Lo cierto es que ahora “My Space” se parece cada vez más a “Facebook”, aunque su ventaja es que puedes personalizar mucho mejor tu página en cuanto a diseño, y no hay límite para la cantidad de “amigos” que puedes agregar. Pero bueno, me estoy desviando algo del tema.

La estructura de la película es compleja, difícil de seguir si no se pone la atención necesaria. Su edición es extraordinaria, y si no obtienen una nominación al Oscar Kirk Baxter y Angus Wall, algo andará mal –como siempre- con los miembros de la Academia. La narración es laberíntica, te lleva del presente al pasado en flashbacks, y luego al presente nuevamente, con el juicio a puerta cerrada en contra de Zuckerberg por parte de los Winklevoss y Saverin. Los hechos están hilvanados y encadenados de una manera atractiva, en donde una frase puede unir una escena del pasado con el presente.

Como decía, la actuación de Eisenberg es, sin temor a exagerar, la mejor de su carrera hasta el momento. El Zuckerberg que vemos en pantalla es un ser frío, calculador y sin muchos escrúpulos. En el camino se encontrará con el fundador de Napster, Sean Parker (Justin Timberlake), demandado en numerosas ocasiones por permitir descargar música por Internet sin pago de derechos de autor. Ambos compartirán la misma visión empresarial. No hay final feliz, sino uno más bien abierto. Al final, no vemos sino el rostro del desencanto, gris y frío, de una juventud solitaria, vulnerable ante un tecnología fuera de su control.

2 comentarios:

Joel Meza dijo...

Junto con la edición, Alex, disfruté mucho la mezcla del sonido. Un ejemplo: la escena en la disco, donde Sean Parker habla con Zuckerberg de lo grande que pueden llegar a ser. Prácticamente puedes oir a Justin Timberlake "rapear" su diálogo con la música como acompañamiento. Además, esas ligas entre pasado y presente en una misma frase. Un gran trabajo.

Àlex Frias dijo...

Exacto Joel, esa manera de ligar el pasado con el presente, no nada más a través de los diálogos, sino incluso de lo que están pensando o haciendo los personajes. No le fue tan bien en los Oscares a la película eso sí.

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