lunes, 9 de agosto de 2010

WHATEVER WORKS * * * 1/2

Larry David será el alter ego de Woody Allen en "Whatever Works."






Con Whatever Works (2009) Woody Allen regresa a filmar a Nueva York, su terreno creativo más prolífico, luego de aventurarse en Europa con sus anteriores películas, en específico, Inglaterra (Match Point, Scoop y Cassandra’s Dream) y España (Vicky Cristina Barcelona). En estas películas, con excepción de Scoop, Allen ha estado detrás de las cámaras. En Whatever Works, sigue estando detrás de las cámaras, dirigiendo y escribiendo. En esta ocasión, su alter ego está interpretado por Larry David, protagonista de la serie Curb Your Enthusiasm. Para ser sincero, no había visto antes a otro mejor actor encarnando al que, a final de cuentas, no es más que el mismo Woody. Larry David parece una especie de hermano menor del realizador judeo-neoyorquino.

Larry David interpreta a Boris, el personaje alleniano misántropo, neurótico, lleno de manías y miedos. Boris deja claras muchas cosas desde el principio, cuando de pronto rompe con la estructura narrativa y empieza a hablarnos directamente a nosotros, espectadores, para contarnos su historia. “Quiero ser claro, no soy agradable. Esta no es una feel-good movie”, nos dice Boris mientras se levanta de la mesa en donde departe con un grupo de amigos. El asunto, es que Boris es el único que se da cuenta que estamos del otro lado de la pantalla, observando su vida como si de una película se tratara. Todos los demás lo creen algo loco. Un niño lo observa y le dice a su mamá asustado: “Ese hombre está hablando solo”.

La experiencia de ver Whatever Works la he sentido muy similar al de Play it again Sam (1972), adaptación de la obra teatral homónima de Woody. La mayor parte de la historia tiene lugar dentro del apartamento de Boris, un loft descuidado y algo obscuro. Boris cojea por un intento de suicidio fallido, luego de que su atractiva y más joven esposa lo dejara, por no poder lidiar con sus ataques de pánico nocturnos. Es claro que Boris funciona mejor sin mujeres a su lado, o más bien, sin ningún ser vivo en su territorio. Para sobrevivir, Boris da clases particulares de ajedrez a niños, a los que maltrata e insulta si no aprenden la lección. Cada vez que se lava las manos después de ir al baño, Boris se canta a sí mismo “Happy Birthday”, ya que, según él, es la mejor forma para que los gérmenes se acaben de ir. Además, tiene que dormir con la luz encendida. En resumen, es claro que no es fácil vivir con Boris.

Sus problemas comienzan cuando se aparece Melody (Evan Rachel Wood), quien ha llegado desde Mississippi, luciendo como una trotamundos y pidiendo ayuda. No será difícil adivinar que la chica veinteañera ha llegado para quedarse. Tampoco será difícil darse cuenta que estamos ante el perfecto reflejo de Woody Allen en su relación con las mujeres, en específico, su actual matrimonio (¿Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia?). Melody es una chica ignorante y pueblerina, y sentirá una gran admiración por Boris, de sesenta años, un físico que afirma haber estado apunto de ganar un premio Nobel. La chica aprenderá de la vida según la particular filosifia de Boris. El enamoramiento es inevitable, al menos para Melody, ya que Boris tratará de prevenirla sobre el grave error que estaría cometiendo. Aún así, la boda no dejará esperarse.

Whatever Works no es la gran película que estamos esperando de Woody Allen desde hace algún tiempo. Si bien es un trabajo menor, la película es divertida, una historia entretenida sin mayores complicaciones. Como decía, parece que estamos viendo una obra teatral de Woody. La manera en cómo están filmadas las escenas dentro del apartamento de Boris es casi teatral. Para cuando aparece la madre de Melody (interpretada por Patricia Clarckson), el apartamento de Boris se llena, y este, con su humor cáustico y sarcástico, no tardará en ser odiado por su suegra y ver su matrimonio en peligro.

No nada más Whatever Works es la historia de un hombre entrando en la crisis de los sesenta años, neurótico como el mejor Woody, sin suerte en el amor (y en los suicidios), que sugiere ir al Museo del Holocausto para pasar un rato entretenido en un tour por Nueva York. Es también el relato de cómo una familia de pueblerinos cambiarán sus vidas y se reencontrarán a sí mismos en la “Gran Manzana”.

++Disponible en DVD y Blu-ray. Ninguno contiene extras dignos de mención, salvo que el Blu-ray tiene, entre sus características, el doblaje en catalán.

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