lunes, 12 de julio de 2010

A CHRISTMAS CAROL * * * *

Jim Carrey como Ebenezer Scrooge, en la vertiginosa, hiperrealista y tridimensional adaptación animada de "A Christmas Carol".





El clásico cuento de Navidad de Charles Dickens, “A Christmas Carol” ha sido adaptado al cine en numerosas ocasiones. Han sido tantos los enfoques abordados, que incluso hay una versión con The Muppets y Michael Cane (1992). “A Christmas Carol” ha sido desde siempre una de mis historias predilectas, un cuento navideño de fantasmas tan adelantado a su tiempo (publicada en 1843), que es como una terapia freudiana para que un anciano, amargado y gruñón, encuentre el espíritu navideño. En realidad, creo que no importa la festividad religiosa, ya que “A Christmas Carol” podría ser aplicada a cualquier fiesta religiosa imaginable.

Robert Zemeckis realiza la enésima adaptación de este cuento de Dickens, en lo que sería su segunda película navideña animada con la hiperrealista técnica del motion capture. Es decir, esa técnica que ha puesto a los actores de carne y hueso a temblar, por el temor de que algún día sean substituidos por actores animados, que lucen reales y convincentes. ¿Zemeckis se animará a formar una trilogía navideña con The Polar Express (2004) y A Christmas Carol (2009)? ¿Cuál podría ser la historia que cerraría dicha trilogía? Por ahora, Zemeckis ya puso manos a la obra en una nueva versión de Yellow Submarine (1968), en tercera dimensión y con versiones animadas de The Beatles en motion capture.

La versión de Zemeckis de “A Christmas Carol”, por supuesto, es en tercera dimensión. Muchos puristas quizás vean algunas escenas como excesivas, por la misma espectacularidad que exudan. Por ejemplo, esos recorridos aéreos (sello personal de Zemeckis) que, en forma de planos secuencia, nos muestran una magistral recreación del Londres de mediados del siglo XIX. O también, ese viaje que el espíritu de la “Navidad Presente” le hace a Scrooge (voz, gestos y movimientos corporales de Jim Carrey), recorriendo escenas de la Navidad del presente volando en su casa.

No vi la versión en 3D, pero no sentí que esta espectacularidad, vertiginosa y cinemática, fuera molesta o estorbosa para la historia en la versión 2D, que he podido ver. La esencia y mensaje espiritual y navideño de la historia original siguió estando ahí, hasta el final. Zemeckis ofrece una película navideña que es, al mismo tiempo, una perturbadora historia de fantasmas. Es cierto, el hecho de tener a Jim Carrey dando vida a Scrooge hace inevitable que la película tenga un toque humorístico, de slapstick, en ciertos momentos de la película (Scrooge miniaturizado cuando es perseguido por el espíritu de la “Navidad Por Venir”, también encarnado por Jim Carrey). Aunque eso no evita que el realizador consiga una película con un toque psicológicamente complejo y aterrador. Nada más el episodio del espíritu de la “Navidad Por Venir” es como un minirelato gótico y espeluznante que, como sabemos, enfrenta a nuestro torturado personaje a atestiguar su propia muerte, y a ser condenado a la burla y al olvido.

Haciendo un poco de memoria, la historia cuenta cómo Ebenezer Scrooge, un solitario, tacaño y amargado anciano, que odia la Navidad por considerarla como una celebración absurda y estúpida, es visitado la misma noche de Navidad por tres espíritus: el de la “Navidad del Pasado”, la “Navidad Presente” y la “Navidad Por Venir” (todos interpretados por Carrey), previo anuncio del fantasma de Jacob Marley (Gary Oldman, quien también encarna a Bob Cratchit, empleado de Scrooge), su antiguo socio. El mensaje que aprenderá Scrooge después de este viaje sobrenatural y emotivo, es el de guardar la Navidad y, además, a reencontrarse con su lado humano y caritativo, si quiere evitarse serios cargos de consciencia con el sufrimiento y muerte de seres con los que está indirectamente involucrado.

El reparto es fenomenal. Además de Jim Carrey y Gary Oldman, se encuentran Colin Firth encarnando a Fred, sobrino de Scrooge; Bob Hoskins como Mr. Fezziwig, y la nada extraña participación de Robin Wright Penn, habitual en las películas animadas de Zemeckis.

++Lo mejor: Lo obscura y psicológicamente perturbadora que puede llegar a ser.
++Lo peor: Que su espectacularidad la condene a ser subvalorada.
*Próximamente en DVD y Blu-ray.

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