jueves, 24 de diciembre de 2009

REVOLUTIONARY ROAD * * * *

En Revolutionary Road (2008) Sam Mendes consigue un elegante y, a la vez, estremecedor retrato de un matrimonio en decadencia.




No he leído Revolutionary Road, libro de Richard Yates, considerado como una de las mejores novelas de la posguerra. Pero está en mi lista de pendientes. Al menos Stephen King, en su columna para el Entertainment Weekly de esta semana, ya lo ha colocado en su lista de los mejores libros del año. Además menciona que, si uno puede, mejor se salte la adaptación al cine realizada por Sam Mendes. King considera que es una adaptación “pálida”.

Como sea, confiando en las grandes capacidades como realizador que tiene Sam Mendes, he decidido ver primero la película y leer el libro más tarde. Mi primera impresión del trabajo de Mendes, es que Revolutionary Road (2008), la película, es un trabajo logrado y digno de verse; una de sus mejores películas desde American Beauty (1999).

La película reúne nuevamente a Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, luego de haber trabajado juntos en Titanic hace poco más de diez años. Para sorpresa mía, no esperaba ver un trabajo histriónico más sólido y poderoso de esta pareja de actores. Si en Titanic derramaban miel desde el primer momento en que se veían, en Revolutionary Road exudan autenticidad, dolor, sufrimiento y una ocasional felicidad, como el joven matrimonio que vive en la idílica tranquilidad de los suburbios en Connecticut. Su felicidad gradualmente se va colapsando junto a un sueño en común: mandar todo al diablo e irse a vivir a Paris para iniciar una nueva vida. O como Frank Wheeler (Di Caprio) dice en una escena, para “huir del vacío desesperanzado de la vida”. En pocas palabras, lo que desean es huir del aburrimiento y el hastío de su rutinaria vida matrimonial.

El escenario principal es el hogar de Frank y April (Winslet), en el que Mendes nos hace testigos íntimos de cómo su matrimonio se va destruyendo, del vaivén emocional de ambos y de sus discusiones acaloradas. La casa se convierte en una prisión emocional, y este inteligente y maduro retrato del lado más obscuro de un matrimonio acaba siendo intrigante. En la película vemos la destrucción del núcleo familiar idealizado en el Estados Unidos de los 1950 (por cierto, la ambientación es de primer nivel. ¿Dónde conseguirá Mendes esos impresionantes autos de época para sus películas?), que al principio Sam Mendes nos muestra en esos viajes monótonos que hace Frank a la ciudad, para trabajar en una empresa aburrida en la que su padre trabajó también lo hizo 20 años atrás. April, una frustrada aspirante a actriz, ha tenido que convertirse en ama de casa.

Creo que lo mejor en Revolutionary Road son sus magníficas actuaciones. Si bien Leonardo DiCaprio ofrece una inmejorable actuación como el explosivo Frank, no es sino Kate Winslet quien lo supera, encarnando a la emocionalmente inestable April, compleja, impulsiva y al mismo tiempo frágil. Y aquí el aborto, más que ser un tema es una idea, que ensombrecerá aún más la ya deteriorada relación matrimonial de Frank y April. De hecho, es Kate Winslet quien tiene la mejor escena de la película, mientras vemos cómo la falda de April, quien mira a través de una ventana, se va ensangrentando poco a poco.

++ Los extras incluyen escenas inéditas y un documental sobre el detrás de cámaras. Disponible en Blu-ray.

2 comentarios:

Pandy dijo...

This movie is another remider of my preference for happy endings... its excellent though.

Àlex Frias dijo...

From the very beginning you know that it couldn't end happily, hahaha. I agree Pandy it's excellent. Have you seen Away we go??

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