sábado, 14 de julio de 2007

EN CARTELERA: NEXT DOOR * *

Llega un punto en Next Door (Naboer, Dinamarca-Suecia-Noruega, 2005), el más reciente filme del realizador noruego Pal Sletaune, en el que todo lo que se empezó a construir con cuidado, se convierte en un total desbarajuste, sin que en ningún momento el director sea capaz de regresar sobre sus propios pasos y tratar de arreglar el lío en el que ha metido a su protagonista.

Lo que prometía ser una interesante historia, termina como un aburrido relato de suspenso psicológico, que tenía como su carta más fuerte el jugar con un solo escenario: un descuidado apartamento habitado por dos chicas, de no mal ver pero de mucho cuidado, al arrastrar con sus particulares encantos a John (Kristoffer Joner), su recién llegado vecino, quien luego de ser abandonado por su novia, querrá -y no querrá- consolarse con sus nuevas vecinas.

El inquietante elemento claustrofóbico es dejado de lado, cuando el director pierda el control de su fragmentada y caótica historia, que nos lleva a quedarnos helados, no por ver las torturas psicológicas a las que es sometido John, sino por presenciar un rompecabezas narrativo que termina con muchas piezas faltantes.

Todo empieza cuando John, sin novia ni perro que le ladre, empieza a sentir curiosidad por su par de vecinas del apartamento de al lado, las cuales no dejan de hacerle ruido en la pared. Poniendo mucha resistencia al inicio, y tras aceptarles dos o tres tragos, John se convertirá en prisionero de las chicas, hasta ser víctima de una suerte de juego del “gato y el ratón”, en el que el sexo, la tortura física y la manipulación psicológica serán los ingredientes principales, en un laberíntico escenario que poco a poco sumergirá a John en una pesadilla, sin que pueda saber si es real o el producto de su mente atormentada.

Si algo ayuda a que el trabajo de Sletaune nos mantenga más o menos atentos a lo que está sucediendo en pantalla, es el buen diseño de arte de Jack Van Domburg, que a través de un simple entramado de muros consigue un ambiente opresivo y asfixiante, creciendo al máximo hacia la parte final de la cinta. Pero poco ayuda al realizador centrarse con sumo cuidado y detalle en estos aspectos, en el que también pueden incluirse una buena banda sonora y fotografía, cuando el plano y divagante guión escrito por el mismo Sletaune, que parece no llevarnos a ningún lado, se lleve todo el asunto al traste.

1 comentario:

HagridBlack dijo...

De las peores peliculas que he visto en definitiva. Predecible hasta la exageración, juega con tu mente unos minutos y se va a la cañería.

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