miércoles, 23 de marzo de 2016

SPOTLIGHT * * * * 1/2

LA LUZ DE LA VERDAD.
Rachel McAdams, Michael Keaton, y Mark Ruffalo. 
Spotlight parece haber sido filmada en los 1970s, pero es un filme del 2015, con un tema incómodo, pero sin duda poderoso. Está dentro de esa categoría de películas de los 1970s que con una aparente naturalidad y sin nada de esfuerzo lograban transmitir un realismo que podías sentir y palpar. Ahí están, por ejemplo, Network y All the Presidents Men, que te transportaban directo a estudios de televisión o a las oficinas de un diario, de tal forma que podías oler el café caliente, o la tinta fresca del periódico. Espacios que en las películas eran recreados de una forma inquietantemente real, tanto que te sumergen en el caos cotidiano, dentro de montañas de papeles desordenados, de sacos colgados en percheros, teléfonos sonando, cuellos desabrochados, y corbatas aflojadas. Bueno, Spotlight es esa clase de película, hecha a la antigua, pero polémica, controversial, sin necesidad de caer en lo escandaloso. Es algo como la All the Presidents Men de esta década. Indiscutiblemente,   Tom McCarthy, actor y también realizador (The Station Agent, Win Win), logra lo que consiguió aquel filme 40 años atrás: hacernos sentir que estamos auténticamente en las oficinas del Boston Globe, gracias a un maravilloso diseño de producción. 

El equipo periodístico de investigación "Spotlight" (el cual, de hecho, existe desde los 1970) tuvo el nervio y valentía de publicar un artículo a principios del 2002 que sacudió a la Iglesia Católica en E.U., denunciando los abusos de sacerdotes pederastas en la arquidiócesis local de Boston, así como el total encubrimiento de estos hechos por años. Mark Ruffalo interpreta a Mike Rezendes, el reportero que tuvo la idea de escribir la historia en 2001, con intensidad, brío, y pasión. Walter Robbinson (Michael Keaton, genial), el nuevo editor del grupo, junto a Rezendes, Sacha Pfeiffer (Rachel McAdams) y Matt Carroll (Bryan d'Arcy James), salieron a investigar el caso y sacarlo a la luz pública. Spotlight es un filme de ritmo lento (periodistas y escritores disfrutarán más que el espectador promedio),  pero la verdadera emoción del filme radica en la misma investigación llevada a cabo, en la construcción de la misma; en las historias y hechos que se van descubriendo, en lo que tienen que contar las víctimas de los abusos. Toda la porquería, suciedad, y mugre acumulada por años se irá revelando. Stanley Tucci ofrece una actuación atrayente como el sumamente profesional abogado Mitchell Garabedian, defensor de una víctima, a quien Rezendes recurre para poder conseguir entrevistarlo. Liev Schrieber, como el editor en jefe del diario, transmite autoridad y firmeza con una actuación contenida, que apenas involucra algunas palabras y pocos movimientos. Spotlight ganó merecidamente el Oscar a "Mejor Película". Es de esas películas que se sienten necesarias para que muevan el suelo un poco, abridoras de ojos y que hacen temblar consciencias. 

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