viernes, 14 de febrero de 2014

AMOUR * * * * *


EN LA ENFERMEDAD Y EN LA SALUD.
Jean-Louis Trintignant y Emmanuelle Riva.

Nunca hay salidas fáciles en una película del realizador austriaco Michael Haneke, y Amour es una muestra más de ello. Con apenas 3 actores principales, Jean-Louis Trintignant, Emmanuelle Riva e Isabelle Huppert en el elenco, todos ellos tesoros nacionales del cine francés, Haneke ofrece una película de una simpleza sorprendente en toda su estructura, manufactura y dirección, que trata el tema del amor de una manera deslavada, auténtica y, como poco o nunca se hace, entre una pareja de ancianos. En la última etapa de sus vidas, Georges (Trintignant) y Anne (Riva) están a punto de pasar la más dura prueba en su matrimonio. Una pareja de intelectuales y maestros de música, en plena senectud disfrutan de un tranquilo retiro, una simple comida juntos, una platica amena, o de salir a escuchar un concierto de piano.

Sus vidas se verán alteradas por completo cuando Anne sufra una embolia, mientras ambos se encuentren comiendo. Es la primera vez que en el filme vemos, de una manera conmovedora, cómo su esposo enfrenta una situación inesperada, nueva y extraña. Anne simplemente pasará por un pequeño momento de parálisis, aparentemente indoloro, del cual regresa sin recordar nada de lo que pasó. A partir de ese momento, empezará la verdadera prueba para ambos, justo cuando Georges, sano, lúcido y fuerte para su edad, tenga que cuidar de Anne, quien poco a poco empezará un proceso de deterioro físico, paralizante de su lado derecho, el cual requerirá terapias físicas, cuidados especiales y de enfermeras. En resumen, su esposo estará dedicado día y noche a cuidarla. 

Toda la historia está ambientada en su departamento, espacio del cual nunca saldremos. Para Georges no habrá vida allá fuera. El sentido de su vida será su mujer y permanecer todo el tiempo a su lado. Jean-Louis Trintignant, según confesó Haneke en una entrevista, fue quien sugirió el título del filme. Amour ganó el Oscar a Mejor Película Extranjera del 2013, un premio merecido, ya que es la dolorosa, tortuosa, dura, pero también sensible y conmovedora crónica, de un anciano completamente dedicado a la recuperación de su mujer. Es la muestra de amor más fiel, en "la salud y en la enfermedad", más demostrado por el esposo que por su hija (Isabelle Huppert, nuevamente colaborando con Haneke después de "La pianiste"), quien ocasionalmente visita a sus padres, se queja con Georges del lamentable estado de su madre, pero no lo apoya mucho cuidándola. 

Si bien todos los actores están estupendos, es Emmanuelle Riva quien está magistral, dolorosa, e intensamente contenida como la anciana maestra de piano, quien mira su pasado con nostalgia y resignación, mientras observa un álbum de fotos de su juventud ("la vida es bella, .... tan larga"). Los finales en las películas de Michael Haneke no son sencillos, quedan en puntos suspensivos. Pero en este caso, el final no es lo más importante (sabemos desde el inicio cual será el destino de Anne), con todo y la sorpresiva, difícil y dura decisión que Georges toma, sino el camino que recorrerá para llegar a la misma. 




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