lunes, 13 de diciembre de 2010

TOY STORY 3 * * * * *

La perspectiva de un nuevo hogar y nuevas aventuras
se perfilan para los juguetes en "Toy Story 3".

Todo cumple su ciclo, y para la franquicia más exitosa de la casa Pixar la premisa también tiene que cumplirse. En Toy Story 3 (2010) todo apunta a que estamos ante la última de las aventuras de la pandilla de juguetes, encabezada por Woody (Tom Hanks). Nunca se sabe. En el futuro nos podría llegar una cuarta película. Es poco probable, pero todo puede suceder. De todas formas, cada una de las películas han sido estrenadas de manera muy espaciada, desde el estreno de la primera película en el ya lejano 1995. La segunda parte no llegó sino hasta 1999, y la tercera casi 11 años después. Parte del encanto y personalidad de la película la han dado las excelentes voces de su reparto, empezando por Tom Hanks y Tim Allen, quienes continúan en los estelares.

La tercera parte no ha perdido su capacidad de entretener, divertir y asombrar. Tenemos más juguetes (mucho más que en la segunda parte) y el centro dramático de la película es, en esencia, el temor a envejecer. Nuestra pandilla de juguetes empieza a sentir pánico por dejar de ser útiles y acabar encerrados en una caja, olvidados para siempre. De hecho, Andy (la ahora más grave voz de John Morris, quien ha interpretado a Andy desde el primer filme), el dueño de Woody, Buzz Lightyear (Tim Allen) y el resto de los juguetes, ha crecido y está a punto de partir a la universidad. Si uno lo piensa un poco, la idea sobre la que han girado todas las películas (además de la obvia sobre la amistad incondicional) es el apego, cariño y amor que uno siente por sus juguetes. Andy es un niño que ha sabido divertirse con sus juguetes. En la segunda parte, vimos otro tipo de “amor” hacia los juguetes, uno más fetichista: el de un coleccionista.

Dirigida por Lee Unkrich, quien fuera codirector en la segunda parte, sabe balancear muy bien estos temas, con una trama emocionante que toma como punto de referencia elementos de las “caper movies” y los dramas carcelarios. La historia cuenta como nuestros amigos, ante el pánico de que Andy los encierre para siempre en el desván al irse a la universidad, huyen a una guardería, en donde existe la posibilidad de seguir siendo útiles y divertir a los niños. Todos piensan lo peor de Andy, menos Woody.

A pesar de las advertencias de Woody, los demás deciden quedarse en la guardería. Pero la paradisíaca realidad del lugar será otra muy distinta. El líder del lugar es Lotso (voz de Ned Beatty), un oso de peluche púrpura y olor a fresa, con acento de Nueva Orleans. Lotso camina usando bastón y es custodiado por figuras de acción y otros juguetes, incluyendo a Ken (voz de Michael Keaton), pareja de Barbie. En la guardería hay dos secciones: la de los niños pequeños, máximo de 5 años, y otra de niños mayores.

No tardaremos en darnos cuenta que vivir en la sección para niños pequeños es un infierno en vida, un martirio y tortura para los juguetes, al ser maltratados en todas las formas posibles. Mientras, en la sección para niños mayores los juguetes son tratados mejor. Ahí es donde Lotso y sus colaboradores más cercanos viven.

Otra cosa que descubriremos, es que la guardería es como una prisión, altamente fortificada y vigilada bajo circuito cerrado por un mono de cuerda y que toca platillos para dar la alarma. De un momento a otro, la película adquiere un tono obscuro y dramático. Jamás habíamos visto a Rex (Wallace Shawn), la alcancia Hamm (voz de John Ratzenberg), el señor Cara de Papa y a su esposa (voces de Don Rickles y Estelle Harris, respectivamente), Slinky, el perro resorte (ahora la voz de Blake Clark, sustituyendo al fallecido Jim Varney) y a Jessie (voz de Joan Cusack), en gran peligro.

La trama estará a medio camino entre “Papillon” y “Cool Hand Luke”. De esta última hay una pequeña escena paródica, cuando estando encerrados los juguetes reciben instrucciones de Buzz Lightyear, bajo el poder del oso, quien a puesto el interruptor de Buzz en modo de fábrica. Es como si Buzz estuviera hipnotizado. Una de las secuencias más hilarantes, es cuando Buzz acaba convertido –a consecuencia de estas mismas circunstancias- en un estereotipo español. Es decir, en modo “hispano” Buzz se pondrá a bailar flamenco, hablar español (con acento sevillano) y a querer conquistar a Jessie. Suena trillado, pero verlo vale oro.

No digo que estamos ante la mejor película de la franquicia (difícil decisión, ya que las 3 son estupendas), pero es la más emocionante y frenética de todas. El episodio en el que nos es narrado (por un payaso cara dura) la historia de cómo Lotso y un muñeco fueron perdidos y olvidados por su dueña, es magnífico y bien pudo haber sido un cortometraje. La mejor parte es la del escape, perfectamente planeado por Woody y lleno de momentos divertidos, pero también dramáticos. Hay una escena en que la tragedia parece sobrevenir. En cada rostro de los juguetes se adivinará, incluso, la resignación al tomarse todos de la mano. No recuerdo, al menos en una película de animación, un momento más estremecedor, y menos que tenga lugar en una planta procesadora de basura.

Si algo tiene Toy Story 3, además de las acostumbradas aventuras, es emotividad. Lo que saben reflejar John Lasseter y Andrew Stanton (quienes coescribieron el guión junto a Lee Unkrich), es lo difícil que es decir adiós a los juguetes. Simbólicamente, estamos hablando de lo difícil que es crecer y madurar. Yo todavía guardo algunos juguetes, los pocos que sobrevivieron a horas y horas de juegos, y que no acabaron perdidos en el tiempo. No hay nada más difícil al crecer que renunciar a tus juguetes y regalarlos a otro niño. No puedo más que quitarme el sombrero ante la valiente decisión que Andy toma al final.

++El DVD incluye: el corto "Night and Day", "Buzz Lightyear, diario de una misión: La ciencia de la aventura", comentarios del director Lee Unkrich y la productora Darla Anderson, "Historias del estudio Pixar", "A vista de juguete: creando un nuevo mundo", "¡Juguetes!: Un repaso a todos los juguetes de Toy Story 3". El Blu-ray incluye los mismos extras, más algunos vídeos más sobre cómo se realizó la película y el vídeo musical. 

2 comentarios:

Joel Meza dijo...

Completamente de acuerdo contigo, Alex. Yo la disfruté grandemente aunque lo único que lamento es que, como apuntas, la franquicia creció junto con su público y ese último tercio oscuro no resultó apropiado para niños pequeños (entre 5 y 6 años, digamos) que apenas unos meses antes habían disfrutado de lo lindo las dos primeras películas.
Y sí, así de difícil como es despedirse de los juguetes propios, así de difícil resultó para mí despedirme de estas películas. Ni modo, me solté llorando cuando Andy regala sus juguetes...

Anónimo dijo...

really an eye opener for me.

- Robson

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