viernes, 28 de mayo de 2021

EL CLUB DE LOS IDEALISTAS

No quisiera ser socio de este club.
 

Que se me acuse de no saber apreciar el cine, pero confieso no haber entendido nada el por qué titularon a esta película "El Club de los Idealistas". En serio, deberían de haberla titulado "El Club de los Idiotas y un ambientalista deprimido". Mucho menos entendí el asunto de cierto terreno al final de la historia, de esos finales sin pies ni cabeza (si alguien ya vio la película y le entendió, que me lo explique, por favor). Como sea, lo más grave es que a los realizadores se les olvidó contar aquí una historia mucho mejor y más interesante, que simplemente poner a un montón de personajes dentro de una casa ecologista en medio del bosque, sin mucho que hacer durante hora y cuarenta minutos, mas que estar discutiendo, peleando, decir simplonerias, y echarse un poco de mierda uno al otro (¿dónde está Jason Voorhees cuando se le necesita?). Es como ver "Amalgama", la nueva película de Carlos Cuarón también del año pasado, que igualmente está fatal, pero con el doble de sufrimiento. Por ejemplo ¿quién quiere pasar un fin de semana en una casa de campo junto a la ex Parchis Yolanda Ventura, con diarrea verbal ya que habla hasta aturdirte en el filme, en caaaada escena, y con un acento español que suena de lo más exagerado. Yo, la verdad, no. Por lo pronto, la película va a mi lista de lo peor -y más aburrido- del año pasado.⭐1/2

THE IMMORTAL LIFE OF HENRIETTA LACKS

Rose Byrne  y Oprah Winfrey
 

Además de ser una de las presentadoras de televisión más influyentes y con más audiencia en E.U., asi como empresaria, escritoria, y productora, Oprah Winfrey es una gran actriz. Lo demostró en El Color Púrpura, y lo vuelve a hacer ahora en este filme, producido por HBO. Con todo y ser una producción televisiva de HBO, la película cuenta una historia interesante, de esas que al finalizar se te quedan en la mente por unos días. En los años 1950, Henrietta Lacks (Renée Elise Goldberry), quien se encontraba en fase terminal por cáncer, se ofreció como voluntaria para un estudio médico revolucionario: donar muestras de tejido para preservarlos como la primera linea de tejido vivo e inmortal. 

No nada más Winfrey está magnífica, sino tambén Rose Byrne, quien interpreta a la escritora Rebecca Skloot, la cual se encuentra realizando una investigación para un libro sobre la historia de Henrietta (libro en el que está basado el filme). Skloot no lo tendrá fácil, debido a que la hija de Henrietta, Deborah (Winfrey) pondrá mucha resistencia a la hora de tener que compartir historias y anécdotas sobre su madre y familia, debido a traumas del pasado que empiezan a resurgir. Suena como un filme enfocado a personas interesadas en el tema científico, pero lo cierto es que La Vida Inmortal... termina siendo un buen melodrama femenino, bien contado, y con un reparto secundario que se desempeña estupendamente. ⭐⭐⭐1/2 Disponible en HBO

martes, 4 de mayo de 2021

SOUND OF METAL

 

Riz Ahmed

No hay duda que Sound of Metal es una muestra del gran talento de Riz Ahmed. A muchos -incluyéndome a mí- les tomó desprevenidos su estupenda actuación. Ahmed (nominado al Oscar a Mejor Actor), relegado siempre a personajes secundarios o de soporte, ofrece en El Sonido del Metal (título del filme en español) la mejor actuación de su carrera (y todavía me falta por ver Mogul Mowgli, su siguiente filme, en donde dicen que está igual de bien -- o quizás hasta mejor). No sé, pero tal vez su antecedente musical como rapero le haya ayudado a interpretar a un baterista de Heavy Metal, a punto de quedarse sordo. Ahmed sabe transmitir el dolor emocional, casi contenido, que su personaje experimenta a lo largo de la historia. Y todavía mejor resulta el hecho de que un grupo de mexicanos haya estado detrás del diseño de sonido del filme (por cierto, el filme es toda una experiencia sensorial y sonora), quienes acaban de ganar el Oscar a Mejor Sonido.

 Pero vayamos por partes, y volvamos a Riz Ahmed, quien interpreta a Ruben, el cual junto a Lou (Olivia Cooke, estupenda), su novia No hay duda que Sound of Metal es una muestra del gran talento de Riz Ahmed. A muchos -incluyéndome a mí- les tomó desprevenidos su estupenda actuación. Ahmed (nominado al Oscar a Mejor Actor), relegado siempre a personajes secundarios o de soporte, ofrece en El Sonido del Metal (título del filme en español) la mejor actuación de su carrera (y todavía me falta por ver Mogul Mowgli, su siguiente filme, en donde dicen que está igual de bien -- o quizás hasta mejor). No sé, pero tal vez su antecedente musical como rapero le haya ayudado a interpretar a un baterista de Heavy Metal, a punto de quedarse sordo. Ahmed sabe transmitir el dolor emocional, casi contenido, que su personaje experimenta a lo largo de la historia. Y todavía my vocalista en el grupo de rock, ofrece conciertos en un club nocturno. Ambos viven en una casa rodante, la cual además funciona como estudio de grabación. Primer largometraje dirigido por Darius Marder,  la película sabe cómo sumergirte en la crisis emocional de Ruben, desde el momento en que empieza a darse cuenta que se está quedando sordo, por lo que siente que su mundo se empieza a desmoronar y que su carrera está acabada, con contratos pendientes que tiene por cubrir con disqueras, y giras por llevar a cabo. Pero antes de que empecemos a pensar en Beethoven y hacer una comparación entre el inmortal compositor alemán y Ruben, hay que aclarar que Sound of Metal no es exactamente una película musical, o que tiene a la música como tema principal. La preocupación de Darius Marder, quien coescribió el guión junto a su hermano, Abraham Marder, es la de ponernos en la piel de Ruben y que sintamos cómo vive la perdida gradual del oído. 

La visita de Ruben al otorrinolaringólogo, lo deja con la esperanza de que con una cirugia para ponerle un implante auditivo podría recuperar el oido. Desde ese momento ya estamos dentro de su cabeza, escuchando de la misma forma lo que él apenas y puede escuchar. En ese sentido, el diseño de sonido es magistral. Impulsado por Lou, Ruben decide ingresar a un instituto para la sordera, en donde su director, Joe (Paul Raci, excelente, nominado al Oscar como Mejor Actor de Soporte), es un veterano de la guerra de Vietnam y también sordo. Joe le dará apoyo moral a Ruben, le dará la confianza que necesita, y lo  pondrá en contacto con otros miembros de la comunidad (el propósito del lugar es ser más que una escuela, una comunidad), también sordos, y muchos sordo mudos, la mayoría de ellos niños y adolescentes.

Hay una escena clave en el filme, la cual no se puede revelar aquí, y que resume bien el tema de la película, el cual tiene que ver con saber vivir con una discapacidad. La historia de Sound of Metal es el  trayecto de Ruben hacia la aceptación de su sordera. También es la historia romántica de Ruben y Lou, y del apoyo que esta última intenta darle. Pero lo mejor, además de la portentosa actuación de Ahmed, dolorosa a ratos, pero que impresiona por la notable sencillez con la que interpreta a su personaje, es la virtuosidad técnica del sonido. En ese sentido, Sound of Metal me recordó a The Diving Bell and the Butterfly (película de Julian Schnabel del 2007), sobre un hombre paralizado por completo con excepción de su ojo, y condenado a estar postrado en cama, que sabía adentrarnos por completo en la impotencia y desesperación del personaje principal, narrando todo desde su punto de vista en cama. En su segunda mitad, Sound of Metal es muy similar a The Diving Bell... en ese aspecto, justo cuando Ruben sabe que ya nada será igual para él en adelante. ⭐⭐⭐⭐

+Disponible en Amazon Prime Video y en renta en plataformas digitales.

miércoles, 14 de abril de 2021

NUEVO ORDEN

CAÓTICO NUEVO ORDEN   Naian G. Norvind al volante
 

Muchos críticos definieron Nuevo Orden,  el más reciente filme de Michel Franco, como clasista. Tengan o no razón, lo cierto es que para quien esto escribe, la película es más bien plana, simple, caótica, y con una historia sin mucha fuerza.  No es suficiente el tener una premisa provocadora para tener como resultado una buena película. Sinceramente, hay muchos momentos en que el también realizador de películas como Chronic o Las Hijas de Abril (las cuales, en comparación, considero mucho mejores) parece que lo único que quiso hacer fue provocar y levantar polémica. En España, la película fue comparada absurdamente con Parásitos. La verdad, ya quisiera Franco haber conseguido una película tan buena como dicho filme surcoreano. Supongo que la comparación proviene por lo que sucede en la primer parte de Nuevo Orden, en donde una revolución se ha desatado en la Ciudad de México, formada por las clases bajas, quienes han decidido revelarse en contra de los caras pálidas y rubios ricos. A una colonia adinerada han llegado los disturbios y la violencia, en donde los revolucionarios han decidido hacer pintas de color verde en todo alrededor, incluyendo autos lujosos y mansiones. En una de estas residencias se está llevando a cabo una fiesta, a donde irrumpirán muy violentamente algunos de los revolucionarios. Antes de todo esto, los hijos de los dueños de la residencia, Daniel  (Diego Boneta) y Marianne (Natan González Norvind) tratan de ayudar a un ex empleado, quien necesita dinero para pagar la costosa operación a la que su hermana tiene que someterse pronto. Aunque Daniel no es tan amigable con el hombre como se esperaría, Marianne, para nuestra sorpresa, muestra tener un poco más de compasión, buscando ayudar lo mejor que puede.

No es que no haya una idea interesante detrás de todo esto, el problema es lo pobremente desarrollada que está dicha idea en el guión. La mayor parte del tiempo, no sabemos bien a bien lo que está pasando dentro de todo el caos que rodea a la historia --- si se le puede calificar como tal a una trama sin mucho sentido. En la película tenemos toques de queda, secuestros, un ejército que no se sabe si está peleando contra los revolucionarios, o si son los malos, o los buenos, o las dos cosas. ¿Estamos ante una película sobre un golpe de estado? ¿O más bien un filme que muestra el lado más obscuro de los soldados del ejército, quienes se encuentran encerrando a la gente millonaria en una especie de campos de concentración? Quién sabe. Mientras, vemos pocas escenas de los revolucionarios, de los cuales no sabemos nada, ni de sus causas o motivos (si es que tienen algunos), como tampoco sabemos quiénes son los líderes y qué es lo que desean. ¿Serán ambientalistas por andar pintando todo de color verde? Todo lo anterior, de haberlo tenido más claro el guión, hubiera hecho de Nuevo Orden una película más interesante, el tener al menos una historia qué contar, con un protagonista al qué seguir. Creo que el personaje principal es Marianne, pero luego el punto de vista cambia por completo, y de inmediato estamos con dos personajes, una mamá y su hijo, empleados en la residencia, quienes de pronto se ven en medio de todo el problema del secuestro. Nuevo Orden se puede ver como una simple curiosidad, pero la encontré sumamente sobrevalorada.

+Disponible en Amazon Prime, y en renta en diversas plataformas digitales. 


domingo, 4 de abril de 2021

THE PERSONAL HISTORY OF DAVID COPPERFIELD

Dave Patel como David Copperfield.

 Ha habido varias adaptaciones al cine de "David Copperfield", uno de los clásicos de Charles Dickens, pero quizás nunca una como la que el realizador Armando Iannucci (In the Loop) ofrece en The Personal History of David Copperfield. La aproximación del realizador escocés al libro es una fuera de lo convencional, y es posible que muchos fans de Dickens pongan el grito en el cielo debido a una que otra licencia artística que se toma. Pero tal vez lo más interesante del filme, es que el director apuesta por  un reparto étnicamente diverso. El David Copperfield del título es interpretado por Dave Patel (nominado al Globo de Oro), británico pero de sangre hindú, una decisión que rompe con todo lo establecido. Sin embargo, los rasgos raciales de este nuevo Copperfield pasan desapercibidos para los personajes que pueblan la historia contada en el filme, el cual nos cuenta su vida desde que nace de una mamá blanca, en una casa instalada en la campiña inglesa. David (interpretado de niño por un estupendo Ranveer Jaiswal) nunca pisa un salón de clases, por lo que no aprende a leer ni a escribir, pasando una dura infancia debido a un intolerante y violento padrastro. Luego de trabajar en una fábrica de botellas siendo todavía niño, David vivirá varias aventuras y conocerá toda clase de personajes, desde un excéntrico hombre defraudador (Peter Capaldi), quien luce como el sombrerero loco de "Alice in Wonderland", o el Sr. Dick (Hugh Laurie), tío de David, un hombre extraño que vive en su propio mundo y que gusta de fabricar papalotes. 

El filme tiene ciertos toques a lo Terry Gilliam, pero lo cierto es que el muy particular sello humorístico de Ianucci está presente durante toda la película, sin que los temas típicos en la obra de Dickens, como la orfandad, la distinción social entre ricos y pobres, y en especial, la educación, queden relegados u opacados. Al final, Copperfield, sin haber ido a la escuela, consigue escalar poco a poco en la sociedad y hacerse de una posición. Por otro lado, la película tiene una suntuosa producción de época, empezando por el gran diseño de producción y de vestuario. Benedict Wong, actor asiático, quien interpreta al jefe de David en un despacho de abogados, amplia todavía más la diversidad racial del reparto, mientras que la gran Tilda Swinton, como la tía de David, está estupenda como siempre. De las mejores películas del 2020, la película de Iannucci es recomendable para aficionados a la literatura de Dickens, que se atrevan a ver una adaptación cinematográfica que rompa con todas las convenciones y parámetros imaginables. ⭐⭐⭐⭐

miércoles, 24 de marzo de 2021

THE WITCHES

Anne Hathaway, como La Gran Bruja, y su séquito de brujas.
 

Habré visto Las Brujas, de 1990, un millón de veces, incansablemente en un VHS que se habrá gastado de tanto verlo. Dirigida por Nicolas Roeg, y protagonizada por una memorable Angelica Huston en el papel de la Gran Bruja, y la actriz sueca Mai Zetterling, en el papel de la abuela, Las Brujas está en mi lista de filmes favoritos de mi infancia y adolescencia. Si bien me gustó la nueva versión de Robert Zemeckis, esta adaptación del libro infantil escrito por Roald Dahl se ha quedado para mí algo lejos en superar al primer filme. Sin embargo, su propuesta me pareció por demás interesante, en donde la historia no está ambientada en el Reino Unido (como en la novela), sino en Alabama, Sur de Estados Unidos. La verdad no sé qué tan fieles sean ambas películas a la novela de Dahl (al momento de escribir esta reseña, me encuentro leyendo la novela), pero luego de ver el filme de Zemeckis un par de veces, y habiendo revisado por enésima vez el filme de Roeg, me sigue gustando más este último, sea o no sea cien por ciento fiel a la novela original.

 Las Brujas es la historia de un infortunado niño, llamado ahora no Luke, sino el "Niño Héroe" (Jahzir Bruno), convertido en ratón luego de tomar una pócima creada por la Gran Bruja, en esta ocasión interpretada por Anne Hathaway, la cual resulta magnífica en el papel. Aunque la magia del filme original terminó atrapándome de nuevo ahora que la volví a ver, vale la pena ver el nuevo filme. Para empezar, goza de estupendas actuaciones, y lo que termina siendo todavía más interesante, es que tanto abuela como nieto son ahora afroamericanos, la primera interpretada por una genial Octavia Spencer, quien de paso le da al personaje una aproximación todavía más misteriosa. 

Por lo que llevo leído de la novela, me parece que el filme de Zemeckis termina siendo más fiel a la novela de Dahl. No nada más he escuchado que su final se apega más al final de la novela, sino que la apariencia de la Gran Bruja es también más apegada a la descripción en el libro. Por ejemplo, en lugar de dedos tiene una especie de garras en las manos, además de no tener dedos en los pies, y se ha conservado su acento alemán, descrito a la perfección en la novela (te pone a pensar si la bruja no será una ex nazi prófuga). En general, la apariencia de la Gran Bruja es más monstruosa como en la novela. Por otro lado, Zemekis ha decidido ambientar la historia a finales de los 1960s, y aunque no hay precisamente alguna referencia al racismo, la segregación, o la lucha por los derechos civiles, lo cierto es que el reparto termina siendo más diverso étnicamente hablando, poniendo incluso una que otra bruja afroamericana. 

Stanley Tucci está igualmente bien como el gerente del hotel, redondeando un reparto que se desempeña estupendamente. Pero no todo me ha gustado. La narración de fondo por parte de Chris Rock, aunque la considero divertida, al final me pareció estilo Forrest Gump y que ocupa demasiado espacio en el filme. Frente a los efectos especiales más prácticos del filme de Roeg  (incluyendo los animatrónics y marionetas creados por el taller de Jim Henson), los efectos digitales le restan encanto a la película. Y algo que no se esperaban los realizadores, es la controversia que causó el mostrar las manos de la Gran Bruja con sólo tres dedos en forma de garras, lo que provocó un escándalo por la falta de tacto demostrado hacia gente que sufre una discapacidad en las extremidades que luce similar. Una lástima, ya que terminó restándole muchos puntos a un filme familiar, que de todas maneras resulta entretenido y efectivo, y que ha conservado bien el espíritu de la historia original. ⭐⭐⭐1/2

jueves, 18 de marzo de 2021

BILL & TED FACE THE MUSIC

¡¡¡EXCELENTE!!! Alex Winter y Keanu Reeves regresan como Bill y Ted

Su reencuentro fue el más esperado en cine el año pasado, en una secuela tardía, pero de todas maneras bienvenida. Bill y Ted, los viajeros en el tiempo, regresan en un filme cuya mayor estrategia es apostar por la nostalgia. Y a quienes no les suenen ni remotamente sus nombres, es que no crecieron en los 1980 viendo los dos filmes originales en VHS (que dieron origen incluso a una serie animada basada en la primer película). Keanu Reeves y Alex Winter (este último rescatado del olvido), vuelven a encarnar a Bill y a Ted, respectivamente, los dos bombásticos amigos rockeros, todavía con la misma pasión por el Heavy Metal.


En Bill & Ted Face the Music, tercera película de la serie (la primera, Bill & Ted's Excellent Adventure, de 1989, y la segunda, Bill & Ted's Bogus Journey, de 1990), demuestra que treinta años no pasan en vano. Aunque no tengan la misma energía de antes (y que Keanu Reeves parezca una especie de John Wick afectado mentalmente por alguna golpiza), la película sorprende por su acertada forma de aterrizar bien a los personajes en pleno 2020; presentados como dos padres de familia completamente ineptos para el matrimonio (están casados y enfrentando dificultades con sus respectivas esposas), y con dos hijas adolescentes, Thea y Billie (Samara Weaving y Brigette Lundy-Paine), que son casi como las versiones femeninas de sus padres.
La gran pregunta es ¿funcionan Keanu Reeves y Alex Winter, ambos ya en sus cincuenta y tantos años, todavía como Bill y Ted? Con el guión correcto, definitivamente sí. Es cierto, al principio cuesta algo de trabajo asimilar dicha idea, viéndolos tratar de emular, con una pasión especial, a sus clásicos personajes. Ciertos gestos y movimientos siguen ahí, incluso la forma de hablar, y sobre todo, la misma química que tuvieron años atrás. Y una vez que han calentado motores y el filme avanza, los dos retoman el camino sin problemas a lo largo de la película.
Luego de ser transportados al futuro, ahora sin la compañía del entrañable Rufus (el fallecido actor y comediante George Carlin), su guía futurista en los dos filmes originales, Bill y Ted se enteran de que deben componer una pieza musical que salve al universo. Kelly (Kristen Schaal) será su guía y quien les ayude a cumplir su misión, la cual -¡sí, adivinaron!- será emprender una travesía en el tiempo en la cabina telefónica, para reclutar a varias figuras importantes de la música (Louis Amstrong, Jimmy Hendrix, Mozart, etc.) para que les ayuden a componer la pieza musical, y demostrar nuevamente sus talentos musicales. Sin embargo, no lo tendrán fácil, ya que los líderes tiránicos del futuro enviaran a Dennis (Anthony Carrigan), un cyborg que, como si fuera un Terminator, tratará de impedir que nuestros héroes cumplan con su misión.
Hay una que otra sorpresa agradable en la película, como un viaje al infierno en donde nuestros viajeros se reencuentran con un viejo conocido (no arruinaré la sorpresa, sólo diré que demostró ser un buen bajista y que les guarda resentimiento por un suceso del pasado). Dirigida por Dean Parisot (Galaxy Quest, Red 2), sin ser nada extraordinaria, ni precisamente mejor que sus antecesoras, Face the Music termina cumpliendo con los fans y, además, es divertida. Pero lo importante, es que el espíritu original de las primeras dos películas ha sido bien reflejado, sin necesidad de ser una gran producción con costosos efectos especiales. En serio, te deja con ganas al final de gritar ¡¡¡Excelente!!!! ⭐⭐⭐1/2
Disponible en plataformas digitales.

lunes, 15 de marzo de 2021

TENET

 

Robert Pattinson y John David Washington

Tenet, la película que salvaría a la industria del cine debido a los cierres de las salas por la pandemia el año pasado, no consiguió el milagro esperado. Cuando los cines reabrieron sus puertas alrededor de agosto, Tenet, el reciente filme de Christopher Nolan, tuvo su estreno, teniendo a los dueños de las salas esperanzados y listos para recibir numerosas audiencias. Desafortunadamente, no fue así. Aunque la gente sí fue a los cines a ver Tenet, el simple nombre del genio detrás de Batman Begins e Inception no fue suficiente, ya que la película no recopiló lo esperado en taquilla (otras grandes producciones, como la nueva película de James Bond, fueron pospuestas hasta nuevo aviso). Por otro lado, tampoco ayudó mucho el hecho de que algunos críticos afirmaran que Tenet era complicada de entender, y que necesitaba verse dos o tres veces para poder comprender su intrincada trama. Luego de verla dos veces, la verdad no la sentí tan complicada como dicen, ni tampoco creo que es la mejor película en la filmografía de Nolan. 

Tenet es todo un experimento narrativo, que juega con lineas del tiempo, algo nada nuevo si se han visto con anterioridad otras películas de Nolan.  En Tenet, Nolan juega torciendo y retorciendo la trama, a través de viajes en el tiempo, moviéndose hacia atrás y hacía adelante en los hechos, todo depende si los personajes se encuentran en un área especial. Esta área guarda un elemento secreto, que permite no únicamente estos viajes en el tiempo, sino que, por ejemplo, las balas que son disparadas regresen al arma que las disparó. A pesar de lo original que suena todo esto, tenemos una trama convencional, sobre un villano genérico de origen ruso, Sator (Kenneth Branagh), quien, por supuesto, está buscando controlar el mundo. El personaje principal, al que conoceremos únicamente como el "protagonista" (interpretado por John David Washington) será reclutado como un agente secreto, para que junto a un investigador, Neil (Robert Pattinson), eliminen a Sator. Esto luego de que Kat (Elizabeth Debicki), esposa del villano, les pida ayuda para detenerlo. 

Algo me ha venido sucediendo con los filmes de Nolan desde Dunkirk. Si bien sus filmes siguen sorprendiendo desde el punto de vista técnico, gracias a sus experimentos narrativos, en donde las tramas terminan siendo un gran reto para el espectador, las historias, por el contrario, han ido retrocediendo en cuanto a verdaderamente engancharte e involucrarte emocionalmente con los personajes. En Dunkirk, como ahora en Tenet,  Nolan se nota más preocupado y centrado en el aspecto técnico de la narración, en tratar de construir sus invenciones lo más coherentemente posible, que tengan el mayor sentido para nosotros, y que se vayan a ver espectaculares en la pantalla IMAX, que en verdad ofrecer una historia con personajes que te importen, y con los cuales te sientas emocionalmente compenetrado. Tenet me maravilló por su propuesta original sobre viajes en el tiempo y narraciones paralelas, con líneas de tiempo convergiendo una con otra, siendo fascinante su manera de contar la historia. Nolan afirma que el estilo narrativo del filme, se asemeja al interminable giro en espiral de esos cilindros giratorios que se encuentran fuera de las peluquerías (bueno, si tú lo dices). Pero su trama me dejó al final algo frío. Con todo, considero a Tenet uno de los mejores filmes del muy conflictivo y complicado año 2020. Quizás Nolan necesite mirar atrás, y regresar a sus mejores filmes, como Memento, The Prestige, o Batman Begins, en donde era evidente que la trama y los personajes le importaban mucho más.   ⭐⭐⭐1/2

lunes, 8 de marzo de 2021

LIFE IN A DAY 2020


La pandemia por el COVID 19, tema de Life in a Day 2020
La segunda película documental en el proyecto "Life in a Day", que comenzó en 2010, vuelve con una magnífica compilación de momentos filmados por millones de personas alrededor del mundo. Una película formada por los fragmentos de las vidas de millones de personas alrededor del mundo, quienes durante un día filmaron con cámaras o con sus celulares, momentos ocurridos en sus vidas durante un día.    

El resultado es una película repleta de instantes emotivos, graciosos, conmovedores (muchos de ellos filmados excelentemente), o también impactantes, en donde se rinde tributo a la vida, a la muerte, a la naturaleza; a los que nacen y los que han fallecido, etc., teniendo todo como eje el encierro debido a la pandemia durante el 2020. Dirigida por Kevin Macdonald (director The Mauritanian) y Mário Filipe, esta nueva Life in a Day destaca también por el monumental trabajo de edición llevado a cabo, condensando lo que seguramente fueron horas y horas de material filmado, en un filme de tan sólo una hora y 25 minutos de duración (hay una versión extendida con 7 minutos más). Recomendable. Disponible en YouTubeOriginals ⭐⭐⭐⭐⭐

sábado, 6 de marzo de 2021

THE CALL OF THE WILD

 

MIRADA IRRESISTIBLE. Harrison Ford y la estrella canina.

Dos filmes protagonizados por perros esquimales, ambientados en Alaska, en climas gélidos y extremosos (disponibles en Disney Plus), captaron mi atención, Togo (con el gran Willem Dafoe) y The Call of the Wild. El primero me pareció, no únicamente un efectivo entretenimiento familiar de fin de semana, sino además tremendamente emocionante, mientras el segundo, protagonizado por un muy, muy cansado y desinflado Harrison Ford, me pareció todo lo contrario. Pero lo peor de The Call of the Wild, es el hecho de que poco o nada tiene que ver con la novela de Jack London en la que está basada, un clásico literario. 

Además, a diferencia de Togo, The Call of the Wild está protagonizada por perros generados digitalmente, por lo que no es la clase de película que quieres ver cuando la verdadera estrella del filme es un perro con sangre de lobo. El problema, es que al ser mitad perro y mitad lobo, el perro de la película no se parece mucho a un lobo precisamente, además de sentirse artificial, lejos de la realidad y la emoción que te ofrecían más los clásicos de antaño, protagonizados por animales reales, por ejemplo, otras adaptaciones al cine de novelas de London, como Colmillo Blanco, e incluso la infinidad de adaptaciones de The Call of the Wild. 

Es de reconocer que el perro llega a lucir impresionante, debido al nivel de realismo conseguido, pero en ocasiones sabes que estás frente a una creación digital. Hay movimientos que no parecen los de un perro real, o gestos y expresiones en su rostro que no son nada realistas, al notarse más cercanos a los de un humano o un perro caricaturizado. Dirigida por Chris Anderson (Lilo & Stitch, How To Train Your Dragon, The Croods), esta nueva adaptación fue limpiada de todo lo, digamos, "feo" de la historia, lo crudo y triste en la historia del perro, que en el libro es una verdadera odisea de sobrevivencia y crecimiento del can, el cual vive aventuras descritas y contadas con maestría, que te enganchan. Esta versión poco fiel a la novela, termina siendo un pasable filme familiar de domingo por la mañana, nada extraordinario ni destacable, cuya única cosa que conserva del libro es el lazo que se forma entre John Thorton (Ford) y el perro. Aunque, contrario a lo que sucede en Togo, mucho mejor filme, en The Call of the Wild esta relación no te la crees mucho, ni te produce emoción alguna, ya que, como decía, el perro simplemente no es real. ⭐⭐

+Disponible en Disney Plus.

sábado, 27 de febrero de 2021

SPIES IN DISGUISE

El Agente 00-pichón 

Si hay algo verdaderamente interesante en Spies in Disguise, es el hecho de que quizás estemos ante el primer filme de espías en presentar a un agente secreto negro, al más puro estilo James Bond. Producida por la casa de animación Blue Sky (responsable de la franquicia de Ice Age) y la Twentieth Century Fox Animation, Spies in Disguise es todo un experimento sobre cómo sería ver un filme de James Bond con el primer agente 007 "de color". Pero también hay que mencionar que este filme, dirigido por Nick Bruno (quien ha trabajado en el departamento de animación de filmes como Rio y The Peanuts Movie) y Troy Quane, es una comedia de acción, que sabe moverse bien dentro de los terrenos de la parodia. La idea de un James Bond negro todavía se siente muy lejos de verse concretada, pero Spies in Disguise es una muestra de que puede ser posible, es un primer paso al respecto. Lance (voz de Will Smith), el agente secreto en cuestión, a pesar de ser el mejor en su campo tiene serios problemas de ego.  El tipo se siente infalible, indispensable, y lo peor, es que no es muy amigable, especialmente con las palomas (las llama ratas con alas). 

Cuando Lance sea acusado de haber cometido un crimen, buscará limpiar su nombre y probar su inocencia. Sus problemas se ponen peor cuando conozca a Walter (voz de Tom Holland), un chico raro, nerd, pero que desde niño se ha caracterizado por ser un genio inventando gadgets y artilugios, y que ahora se encuentra trabajando también para la CIA. La trama toma un giro completamente bizarro, cuando Lance termine convertido en paloma, luego de ingerir accidentalmente un brebaje en el que Walter se encuentra trabajando, ya éste considera que estos pájaros serán lo último en la rama del espionaje. La premisa suena a un desastre seguro, pero para mi sorpresa la cosa termina tomando forma y funcionando, entre varias situaciones cómicas (muchas de ellas tendrán lugar en México, específicamente en Playa del Carmen), y acción. Inevitablemente, Lance y Walter terminarán haciendo equipo para rastrear y encontrar a Killian (voz de Ben Mendelsohn), el villano en turno, quien podría estar detrás del complot en contra del agente secreto. 

La plumífera situación servirá para darle una pequeña dosis de humildad a Lance, sin que por ello la lección moral deje de ser cómica, como verlo convivir con infinidad de palomas a donde quiera que vaya, o tener la ventaja de poseer una visión mejorada de 360 grados. La película termina siendo graciosa, y cumple como buen entretenimiento familiar. En general, una buena comedia de espionaje para la familia, aunque tal vez juegue un poco en su contra el hecho de que Lance pase más de la mitad del filme transformado en paloma, dejando sin mucho qué hacer para el personaje. Al final, toda la historia recae en Walter, en busca de valorarse más a sí mismo y de obtener el reconocimiento que merece de los demás. Es Walter quien termina siendo el héroe de la historia, sin duda. ⭐⭐⭐1/2

+ Disponible en Disney Plus.

miércoles, 17 de febrero de 2021

THE ONE AND ONLY IVAN

Amigos inseparables.

Para ser una película producida por la Disney, familiar y enfocada al público infantil, encontré The One and Only Ivan un filme algo gris y triste. Basada en un libro escrito por Katherine Applegate, la película no es triste por su tema (de hecho, libro y película están inspirados en la vida de un talentoso gorila de la vida real), sino porque el Iván del título (voz de Sam Rockwell), un gorila que vive en confinamiento y que trabaja actuando en un pequeño circo, no transmite otra cosa que tristeza y melancolía. No es para menos, ya que cuando Iván no está actuando en el circo (instalado en un centro comercial), en donde lo único que hace es salir a gruñir,  moverse para un lado y para otro, y lucir intimidante para impresionar a los visitantes, se la pasa dentro de un gran cubo con ventanas, con algunos troncos, cuevas, montañas de concreto, y sumamente infeliz. Bob (voz de Danny de Vito, robándose la película gracias a su buena vibra), un perrito que gusta de escabullirse dentro de las instalaciones del circo, es el mejor amigo de Iván, con quien charla horas y horas. Stella (voz de Angelina Jolie), una elefanta, y Ruby (voz de Brooklyn Prince), una elefantita recién llegada, son también la principal compañía de Iván, quienes con todo su encanto y dulce tristeza, amenazan con transformar el filme en un nuevo Dumbo (sin orejas largas incluidas). El propietario del circo, Mack (Bryan Cranston), está desesperado, debido a la falta de visitantes suficientes que ayuden a salvar el negocio. Julia (Ariana Greenblatt), la hija de un empleado del circo, es la única amistad humana de Iván, la cual le ayudará a descubrir un talento oculto: el arte pictórico. 

De haberse explotado un poco más el descubrimiento de la sensibilidad artística de Ivan, siento que el filme hubiera sido un poco más interesante. No digo que el más ambientalista tema sobre la necesidad de liberar a los animales de un deprimente circo, y llevarlos a su ambiente natural, sea menos interesante. El problema, es que más de la mitad del filme se desarrolla en el circo, en donde poco o nada interesante ocurre hasta llegado el tercer acto, ya muy avanzado el filme. Bob termina robándose el filme, con todo su perruno encanto. Mientras, Bryan Cranston tiene un momento gracioso relacionado con su cabello (bastante revelador y, diría yo, valiente), mientras que Ruby también tiene espacio para derrochar dulzura. Vale aclarar que todos los animales son, como ya se está haciendo costumbre en filmes de la Disney, generados con un espectacular realismo digital (recordar la nueva versión del Rey León), algo que sin duda vale la pena ver en la película. Pero insisto, en general, una película demasiado triste y apagada para mi gusto. ⭐⭐1/2

+Disponible en Disney + 

martes, 9 de febrero de 2021

ARTEMIS FOWL

Buenos efectos, pero contada sin mucha inspiración.
 

Kenneth Branagh no nada más es un gran actor, sino también un muy buen director. Pero luego de ver Artemis Fowl, adaptación de la novela de Eoin Colfer, creo que Branagh ha mostrado su punto débil como director, el género fantástico. En su primer filme dirigido para la Disney, el actor shakespereano se nota que no se sintió, precisamente, como pez en el agua. A pesar de tener a su favor el despliegue de una atractiva pirotecnia de efectos visuales y especiales (en donde abundan secuencias con la idea de congelar el tiempo, y mantenerlo en suspenso), al final, la película simplemente tiene una historia que no termina cuajando del todo, caótica en su desarrollo, y que no me atrapó mucho. Su arranque, es la desaparición misteriosa de un excéntrico investigador, Artemis Fowl (Colin Farrell, apenas y apareciendo menos de la mitad del filme), quien es buscado por una especie de hadas, las cuales lucen todo menos como las hadas tradicionales. Si algo tienen a su favor estas hadas, es tener a su disposición tecnología de punta, futurista, y sofisticada, capaces, por ejemplo, de congelar el tiempo. Pero estas hadas al volar, enfundadas en trajes especiales, lucen más como Antman que como otra cosa.

 Como es costumbre en las nuevas producciones de la Disney, tenemos una historia con algo de sabor feminista, con fuertes personajes femeninos, pero que desafortunadamente no son lo suficientemente memorables. La comandante Root, una hada interpretada por Judy Dench, la cual, inexplicablemente,  habla todo el tiempo como si tuviera la garganta irritada y necesitara una pastilla de mentol, y Holly Short  (Lara McDonnell), una hada más joven, quien forma parte de las fuerzas especiales, no son lo suficientemente interesantes como personajes. Holly Short es enviada en misión especial para recuperar un extraño objeto en forma de huevo, valioso, y en poder del desaparecido Fowl.  Las hadas guardan resentimiento en contra de Fowl, debido a que lo consideran responsable por la muerte de un importante líder. Pero el héroe de la  historia es Artemis Fowl hijo (Ferdia Shaw), quien se dispone a encontrar a su papá y a limpiar su nombre, siguiendo pistas que dejó en sus investigaciones y apuntes. 

Artemis Fowl tiene potencial como personaje, pero no acaba convenciendo mucho, debido a lo grisáceo y al poco peso que tiene en la historia. Entre gigantes que parecen sacados del universo de Harry Potter o Narnia, y una historia que se siente como una colisión entre Kingsman y la Brújula Dorada, incluyendo un villano el cual, al estilo Harry Potter, permanece como innombrable y con una identidad oculta, la película termina siendo un desastre. Josh Gad luce extraño interpretando al narrador de la historia, el cual, como Judy Dench, suena con voz de garganta irritada, queriendo sonar duro y misterioso, pero no lo consigue mucho. Esperemos secuelas en el futuro. ⭐⭐

+Disponible en Disney Plus. 

jueves, 28 de enero de 2021

MULAN

Yifei Liu como la nueva Mulán.
 

Aunque extrañé mucho el humor de la versión original animada de Mulán (incluyendo a Eddie Murphy, quien dio voz al dragón, en un gran trabajo por lo gracioso que resulta), la nueva versión, con actores de carne y hueso, conserva mucho del espíritu de aquella. Quienes estén por verla por primera vez, esperen algunos cambios en la historia original. Por ejemplo, ahora se incluye en la historia a una bruja, Xianniang (la estrella del cine chino Li Gong), y esta vez quizás resulte un poco más difícil de creer que todo un ejército no se de cuenta que entre uno de ellos se encuentra una chica disfrazada de soldado. En esencia, tenemos la misma historia, pero con diferentes motivaciones para nuestra heroína, la Mulán del título (la revelación Yifei Liu). Mulán no desea seguir el papel tradicional impuesto para las mujeres en su pueblo, sea el de ama de casa, esposa, costurera, madre, etc., ya que ella prefiere desarrollar otras habilidades, como pelear con sables y convertirse en una guerrera. Cuando llega un edicto al pueblo por parte del emperador en turno (Jet Li, casi irreconocible), llamando a todos los hombres para que se unan al ejército y pelear contra la invasión del ejército mongol, comandado por Böri Khan (Jason Scott Lee), Mulán verá la oportunidad de su vida para unirse en la lucha. Sin embargo, su padre, Zhou (Tzi Ma), un antiguo soldado imperial, también ha sido llamado a pelear, a pesar de su avanzada edad.

Dirigida por Niki Caro, especialista en películas con mujeres como protagonistas (The Whale Rider, The Zookeper Wife, North Country), aquí las motivaciones de Mulán para unirse al ejército terminan siendo algo diferentes al de la versión animada. En la nueva película, Mulán está inclinada a convertirse en una guerrera más por convicción que para tomar el lugar de su papá ya mayor, como en la versión original.  Mientras en la versión animada Mulán, es cierto, no se nota precisamente hecha para ser una mujer tradicional en su pueblo, tampoco es el personaje con alma de guerrera que ahora nos presentan en la nueva película. Tenemos ahora una Mulán más dispuesta a pelear por lo que cree, es decir, que está hecha para el campo de batalla. La nueva versión de 2020, sigue la tendencia de Disney por mostrar historias feministas, con personajes femeninos fuertes.

Como decía, no tenemos aquí a Mushu, el dragón, ni tampoco al grillo que lo acompaña. Este último es presentado en versión humana, como un soldado llamado Grillo (Jun Yu), temeroso y que parece no tener madera para pelear. Otra cosa que vale mencionar, es que la bruja, aliada de Khan, a ratos se transforma en halcón, muy similar al que aparece en el filme animado sobrevolando en algunas escenas, incluyendo también al ave Fénix. El interés sentimental de Mulán, el general Honghui (Yoson An), no tiene muchos cambios aquí, y su papel sigue siendo el del personaje que pone en duda las  capacidades militares de aquella. Si algo termina siendo interesante en el filme, es el toque a lo filme de artes marciales wuxia que los realizadores le imprimen, cercano al Tigre y el Dragón o Héroe (las dos, por cierto, protagonizadas por Jet Li). Sin ser 100 por ciento filme wuxia, con personajes volando durante las peleas y desafiando la gravedad, es hasta el clímax en donde dicha influencia se siente más presente. Al  final, prefiero mucho más la película original animada, con sus buenas dosis de humor dentro de un melodrama femenino sobre los roles de género, identidad, y la lucha contra la tradición. Pero esta nueva Mulán, a la que no le fue del todo bien con la crítica en general y con un estreno comercial que fue afectado debido a la pandemia, termina siendo pasable, cumple como entretenimiento familiar, y sabe ser emotiva en momentos donde más lo precisa. ⭐⭐⭐

+Disponible en Disney Plus. 

miércoles, 13 de enero de 2021

THE MIDNIGHT SKY

George Clooney en confinamiento en el Ártico.
 

En su primera película dirigida para Netflix, algo le ha sucedido a George Clooney. Simplemente, el también actor no pudo conseguir lo que sí ha podido en otros filmes dirigidos por él. Usualmente, Clooney es un buen realizador, por lo que es posible que en The Midnight Sky no se haya sentido plenamente cómodo dentro del género de la ciencia ficción. The Midnight Sky se siente relacionada con otras joyas del género, como Solaris (tanto la versión original de Tarkovsky, como la dirigida por Steven Soderbergh, curiosamente, protagonizada también por George Clooney), Interstellar, Moon, Gravity (exacto, también con Clooney), y algunas más, pero termina palideciendo en comparación. Me parece que Clooney quiso experimentar un poco con un género cinematográfico dentro del cual ha participado antes como actor, para ver qué podía hacer como director, y probarse a sí mismo. El mayor problema del filme (escrito por Mark L. Smith, y Lily Brooks-Dalton), es que tenemos dos narrativas, una ambientada en el planeta Tierra del futuro, desolado y devastado, y otra en una estación espacial, tripulada por un equipo en búsqueda de un nuevo planeta que poblar, en donde ni en un lugar ni en otro hay algo verdaderamente interesante que pase.

Clooney interpreta a Augustine, un científico, el cual ha decidido quedarse solo en una estación ubicada en el Ártico, luego de que un cataclismo dejara a la Tierra inhabitable. Avejentado, cansado, recordando episodios de su juventud, y muy barbudo, pronto la soledad empieza a hacer estragos en su estado mental, hasta que una niña (Caoilinn Springall) aparece de la nada en la estación. Creyendo que ha sido olvidada en el lugar, Augustine trata de hacer comunicación con ella sin éxito, ya que la niña no dice palabra alguna. Mientras, en la estación espacial, el equipo formado por un grupo de científicos, entre ellos Sully  (Felicity Jones), Adewole (David Oyelowo), Mitchell (Kyle Chandler), Maya (Tiffany Boone), y Sánchez  (Demian Bichir), viven una no menos aburrida estancia en el espacio. 

Si acaso, hay un par de cosas que suceden más o menos interesantes, una en la Tierra y otra en la Estación, pero poco ayudan para tener una historia con más fuerza, que realmente te involucre y enganche; apenas y hacen algo para que la historia avance hacia algo interesante. The Midnight Sky termina siendo aguada y desinflada. Lo que sucede en la estación espacial recuerda mucho a Gravity, pero la diferencia es que el filme de Cuarón, con toda su sencillez, era más emocionante. Y no importa el hecho de que la secuencia en The Midnight Sky tenga a "Sweet Caroline", la canción de Neil Daimond, de fondo. Mientras, la trama con Clooney en la Tierra, a pesar de su vuelta de tuerca al final tratando de sorprenderte, no tiene mucho sentido, ya que no responde muchas cuestiones del filme.  ⭐⭐1/2

*Disponible en Netflix desde el 12 de diciembre. 

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