domingo, 4 de abril de 2021

THE PERSONAL HISTORY OF DAVID COPPERFIELD

Dave Patel como David Copperfield.

 Ha habido varias adaptaciones al cine de "David Copperfield", uno de los clásicos de Charles Dickens, pero quizás nunca una como la que el realizador Armando Iannucci (In the Loop) ofrece en The Personal History of David Copperfield. La aproximación del realizador escocés al libro es una fuera de lo convencional, y es posible que muchos fans de Dickens pongan el grito en el cielo debido a una que otra licencia artística que se toma. Pero tal vez lo más interesante del filme, es que el director apuesta por  un reparto étnicamente diverso. El David Copperfield del título es interpretado por Dave Patel (nominado al Globo de Oro), británico pero de sangre hindú, una decisión que rompe con todo lo establecido. Sin embargo, los rasgos raciales de este nuevo Copperfield pasan desapercibidos para los personajes que pueblan la historia contada en el filme, el cual nos cuenta su vida desde que nace de una mamá blanca, en una casa instalada en la campiña inglesa. David (interpretado de niño por un estupendo Ranveer Jaiswal) nunca pisa un salón de clases, por lo que no aprende a leer ni a escribir, pasando una dura infancia debido a un intolerante y violento padrastro. Luego de trabajar en una fábrica de botellas siendo todavía niño, David vivirá varias aventuras y conocerá toda clase de personajes, desde un excéntrico hombre defraudador (Peter Capaldi), quien luce como el sombrerero loco de "Alice in Wonderland", o el Sr. Dick (Hugh Laurie), tío de David, un hombre extraño que vive en su propio mundo y que gusta de fabricar papalotes. 

El filme tiene ciertos toques a lo Terry Gilliam, pero lo cierto es que el muy particular sello humorístico de Ianucci está presente durante toda la película, sin que los temas típicos en la obra de Dickens, como la orfandad, la distinción social entre ricos y pobres, y en especial, la educación, queden relegados u opacados. Al final, Copperfield, sin haber ido a la escuela, consigue escalar poco a poco en la sociedad y hacerse de una posición. Por otro lado, la película tiene una suntuosa producción de época, empezando por el gran diseño de producción y de vestuario. Benedict Wong, actor asiático, quien interpreta al jefe de David en un despacho de abogados, amplia todavía más la diversidad racial del reparto, mientras que la gran Tilda Swinton, como la tía de David, está estupenda como siempre. De las mejores películas del 2020, la película de Iannucci es recomendable para aficionados a la literatura de Dickens, que se atrevan a ver una adaptación cinematográfica que rompa con todas las convenciones y parámetros imaginables. ⭐⭐⭐⭐

miércoles, 24 de marzo de 2021

THE WITCHES

Anne Hathaway, como La Gran Bruja, y su séquito de brujas.
 

Habré visto Las Brujas, de 1990, un millón de veces, incansablemente en un VHS que se habrá gastado de tanto verlo. Dirigida por Nicolas Roeg, y protagonizada por una memorable Angelica Huston en el papel de la Gran Bruja, y la actriz sueca Mai Zetterling, en el papel de la abuela, Las Brujas está en mi lista de filmes favoritos de mi infancia y adolescencia. Si bien me gustó la nueva versión de Robert Zemeckis, esta adaptación del libro infantil escrito por Roald Dahl se ha quedado para mí algo lejos en superar al primer filme. Sin embargo, su propuesta me pareció por demás interesante, en donde la historia no está ambientada en el Reino Unido (como en la novela), sino en Alabama, Sur de Estados Unidos. La verdad no sé qué tan fieles sean ambas películas a la novela de Dahl (al momento de escribir esta reseña, me encuentro leyendo la novela), pero luego de ver el filme de Zemeckis un par de veces, y habiendo revisado por enésima vez el filme de Roeg, me sigue gustando más este último, sea o no sea cien por ciento fiel a la novela original.

 Las Brujas es la historia de un infortunado niño, llamado ahora no Luke, sino el "Niño Héroe" (Jahzir Bruno), convertido en ratón luego de tomar una pócima creada por la Gran Bruja, en esta ocasión interpretada por Anne Hathaway, la cual resulta magnífica en el papel. Aunque la magia del filme original terminó atrapándome de nuevo ahora que la volví a ver, vale la pena ver el nuevo filme. Para empezar, goza de estupendas actuaciones, y lo que termina siendo todavía más interesante, es que tanto abuela como nieto son ahora afroamericanos, la primera interpretada por una genial Octavia Spencer, quien de paso le da al personaje una aproximación todavía más misteriosa. 

Por lo que llevo leído de la novela, me parece que el filme de Zemeckis termina siendo más fiel a la novela de Dahl. No nada más he escuchado que su final se apega más al final de la novela, sino que la apariencia de la Gran Bruja es también más apegada a la descripción en el libro. Por ejemplo, en lugar de dedos tiene una especie de garras en las manos, además de no tener dedos en los pies, y se ha conservado su acento alemán, descrito a la perfección en la novela (te pone a pensar si la bruja no será una ex nazi prófuga). En general, la apariencia de la Gran Bruja es más monstruosa como en la novela. Por otro lado, Zemekis ha decidido ambientar la historia a finales de los 1960s, y aunque no hay precisamente alguna referencia al racismo, la segregación, o la lucha por los derechos civiles, lo cierto es que el reparto termina siendo más diverso étnicamente hablando, poniendo incluso una que otra bruja afroamericana. 

Stanley Tucci está igualmente bien como el gerente del hotel, redondeando un reparto que se desempeña estupendamente. Pero no todo me ha gustado. La narración de fondo por parte de Chris Rock, aunque la considero divertida, al final me pareció estilo Forrest Gump y que ocupa demasiado espacio en el filme. Frente a los efectos especiales más prácticos del filme de Roeg  (incluyendo los animatrónics y marionetas creados por el taller de Jim Henson), los efectos digitales le restan encanto a la película. Y algo que no se esperaban los realizadores, es la controversia que causó el mostrar las manos de la Gran Bruja con sólo tres dedos en forma de garras, lo que provocó un escándalo por la falta de tacto demostrado hacia gente que sufre una discapacidad en las extremidades que luce similar. Una lástima, ya que terminó restándole muchos puntos a un filme familiar, que de todas maneras resulta entretenido y efectivo, y que ha conservado bien el espíritu de la historia original. ⭐⭐⭐1/2

jueves, 18 de marzo de 2021

BILL & TED FACE THE MUSIC

¡¡¡EXCELENTE!!! Alex Winter y Keanu Reeves regresan como Bill y Ted

Su reencuentro fue el más esperado en cine el año pasado, en una secuela tardía, pero de todas maneras bienvenida. Bill y Ted, los viajeros en el tiempo, regresan en un filme cuya mayor estrategia es apostar por la nostalgia. Y a quienes no les suenen ni remotamente sus nombres, es que no crecieron en los 1980 viendo los dos filmes originales en VHS (que dieron origen incluso a una serie animada basada en la primer película). Keanu Reeves y Alex Winter (este último rescatado del olvido), vuelven a encarnar a Bill y a Ted, respectivamente, los dos bombásticos amigos rockeros, todavía con la misma pasión por el Heavy Metal.


En Bill & Ted Face the Music, tercera película de la serie (la primera, Bill & Ted's Excellent Adventure, de 1989, y la segunda, Bill & Ted's Bogus Journey, de 1990), demuestra que treinta años no pasan en vano. Aunque no tengan la misma energía de antes (y que Keanu Reeves parezca una especie de John Wick afectado mentalmente por alguna golpiza), la película sorprende por su acertada forma de aterrizar bien a los personajes en pleno 2020; presentados como dos padres de familia completamente ineptos para el matrimonio (están casados y enfrentando dificultades con sus respectivas esposas), y con dos hijas adolescentes, Thea y Billie (Samara Weaving y Brigette Lundy-Paine), que son casi como las versiones femeninas de sus padres.
La gran pregunta es ¿funcionan Keanu Reeves y Alex Winter, ambos ya en sus cincuenta y tantos años, todavía como Bill y Ted? Con el guión correcto, definitivamente sí. Es cierto, al principio cuesta algo de trabajo asimilar dicha idea, viéndolos tratar de emular, con una pasión especial, a sus clásicos personajes. Ciertos gestos y movimientos siguen ahí, incluso la forma de hablar, y sobre todo, la misma química que tuvieron años atrás. Y una vez que han calentado motores y el filme avanza, los dos retoman el camino sin problemas a lo largo de la película.
Luego de ser transportados al futuro, ahora sin la compañía del entrañable Rufus (el fallecido actor y comediante George Carlin), su guía futurista en los dos filmes originales, Bill y Ted se enteran de que deben componer una pieza musical que salve al universo. Kelly (Kristen Schaal) será su guía y quien les ayude a cumplir su misión, la cual -¡sí, adivinaron!- será emprender una travesía en el tiempo en la cabina telefónica, para reclutar a varias figuras importantes de la música (Louis Amstrong, Jimmy Hendrix, Mozart, etc.) para que les ayuden a componer la pieza musical, y demostrar nuevamente sus talentos musicales. Sin embargo, no lo tendrán fácil, ya que los líderes tiránicos del futuro enviaran a Dennis (Anthony Carrigan), un cyborg que, como si fuera un Terminator, tratará de impedir que nuestros héroes cumplan con su misión.
Hay una que otra sorpresa agradable en la película, como un viaje al infierno en donde nuestros viajeros se reencuentran con un viejo conocido (no arruinaré la sorpresa, sólo diré que demostró ser un buen bajista y que les guarda resentimiento por un suceso del pasado). Dirigida por Dean Parisot (Galaxy Quest, Red 2), sin ser nada extraordinaria, ni precisamente mejor que sus antecesoras, Face the Music termina cumpliendo con los fans y, además, es divertida. Pero lo importante, es que el espíritu original de las primeras dos películas ha sido bien reflejado, sin necesidad de ser una gran producción con costosos efectos especiales. En serio, te deja con ganas al final de gritar ¡¡¡Excelente!!!! ⭐⭐⭐1/2
Disponible en plataformas digitales.

lunes, 15 de marzo de 2021

TENET

 

Robert Pattinson y John David Washington

Tenet, la película que salvaría a la industria del cine debido a los cierres de las salas por la pandemia el año pasado, no consiguió el milagro esperado. Cuando los cines reabrieron sus puertas alrededor de agosto, Tenet, el reciente filme de Christopher Nolan, tuvo su estreno, teniendo a los dueños de las salas esperanzados y listos para recibir numerosas audiencias. Desafortunadamente, no fue así. Aunque la gente sí fue a los cines a ver Tenet, el simple nombre del genio detrás de Batman Begins e Inception no fue suficiente, ya que la película no recopiló lo esperado en taquilla (otras grandes producciones, como la nueva película de James Bond, fueron pospuestas hasta nuevo aviso). Por otro lado, tampoco ayudó mucho el hecho de que algunos críticos afirmaran que Tenet era complicada de entender, y que necesitaba verse dos o tres veces para poder comprender su intrincada trama. Luego de verla dos veces, la verdad no la sentí tan complicada como dicen, ni tampoco creo que es la mejor película en la filmografía de Nolan. 

Tenet es todo un experimento narrativo, que juega con lineas del tiempo, algo nada nuevo si se han visto con anterioridad otras películas de Nolan.  En Tenet, Nolan juega torciendo y retorciendo la trama, a través de viajes en el tiempo, moviéndose hacia atrás y hacía adelante en los hechos, todo depende si los personajes se encuentran en un área especial. Esta área guarda un elemento secreto, que permite no únicamente estos viajes en el tiempo, sino que, por ejemplo, las balas que son disparadas regresen al arma que las disparó. A pesar de lo original que suena todo esto, tenemos una trama convencional, sobre un villano genérico de origen ruso, Sator (Kenneth Branagh), quien, por supuesto, está buscando controlar el mundo. El personaje principal, al que conoceremos únicamente como el "protagonista" (interpretado por John David Washington) será reclutado como un agente secreto, para que junto a un investigador, Neil (Robert Pattinson), eliminen a Sator. Esto luego de que Kat (Elizabeth Debicki), esposa del villano, les pida ayuda para detenerlo. 

Algo me ha venido sucediendo con los filmes de Nolan desde Dunkirk. Si bien sus filmes siguen sorprendiendo desde el punto de vista técnico, gracias a sus experimentos narrativos, en donde las tramas terminan siendo un gran reto para el espectador, las historias, por el contrario, han ido retrocediendo en cuanto a verdaderamente engancharte e involucrarte emocionalmente con los personajes. En Dunkirk, como ahora en Tenet,  Nolan se nota más preocupado y centrado en el aspecto técnico de la narración, en tratar de construir sus invenciones lo más coherentemente posible, que tengan el mayor sentido para nosotros, y que se vayan a ver espectaculares en la pantalla IMAX, que en verdad ofrecer una historia con personajes que te importen, y con los cuales te sientas emocionalmente compenetrado. Tenet me maravilló por su propuesta original sobre viajes en el tiempo y narraciones paralelas, con líneas de tiempo convergiendo una con otra, siendo fascinante su manera de contar la historia. Nolan afirma que el estilo narrativo del filme, se asemeja al interminable giro en espiral de esos cilindros giratorios que se encuentran fuera de las peluquerías (bueno, si tú lo dices). Pero su trama me dejó al final algo frío. Con todo, considero a Tenet uno de los mejores filmes del muy conflictivo y complicado año 2020. Quizás Nolan necesite mirar atrás, y regresar a sus mejores filmes, como Memento, The Prestige, o Batman Begins, en donde era evidente que la trama y los personajes le importaban mucho más.   ⭐⭐⭐1/2

lunes, 8 de marzo de 2021

LIFE IN A DAY 2020


La pandemia por el COVID 19, tema de Life in a Day 2020
La segunda película documental en el proyecto "Life in a Day", que comenzó en 2010, vuelve con una magnífica compilación de momentos filmados por millones de personas alrededor del mundo. Una película formada por los fragmentos de las vidas de millones de personas alrededor del mundo, quienes durante un día filmaron con cámaras o con sus celulares, momentos ocurridos en sus vidas durante un día.    

El resultado es una película repleta de instantes emotivos, graciosos, conmovedores (muchos de ellos filmados excelentemente), o también impactantes, en donde se rinde tributo a la vida, a la muerte, a la naturaleza; a los que nacen y los que han fallecido, etc., teniendo todo como eje el encierro debido a la pandemia durante el 2020. Dirigida por Kevin Macdonald (director The Mauritanian) y Mário Filipe, esta nueva Life in a Day destaca también por el monumental trabajo de edición llevado a cabo, condensando lo que seguramente fueron horas y horas de material filmado, en un filme de tan sólo una hora y 25 minutos de duración (hay una versión extendida con 7 minutos más). Recomendable. Disponible en YouTubeOriginals ⭐⭐⭐⭐⭐

sábado, 6 de marzo de 2021

THE CALL OF THE WILD

 

MIRADA IRRESISTIBLE. Harrison Ford y la estrella canina.

Dos filmes protagonizados por perros esquimales, ambientados en Alaska, en climas gélidos y extremosos (disponibles en Disney Plus), captaron mi atención, Togo (con el gran Willem Dafoe) y The Call of the Wild. El primero me pareció, no únicamente un efectivo entretenimiento familiar de fin de semana, sino además tremendamente emocionante, mientras el segundo, protagonizado por un muy, muy cansado y desinflado Harrison Ford, me pareció todo lo contrario. Pero lo peor de The Call of the Wild, es el hecho de que poco o nada tiene que ver con la novela de Jack London en la que está basada, un clásico literario. 

Además, a diferencia de Togo, The Call of the Wild está protagonizada por perros generados digitalmente, por lo que no es la clase de película que quieres ver cuando la verdadera estrella del filme es un perro con sangre de lobo. El problema, es que al ser mitad perro y mitad lobo, el perro de la película no se parece mucho a un lobo precisamente, además de sentirse artificial, lejos de la realidad y la emoción que te ofrecían más los clásicos de antaño, protagonizados por animales reales, por ejemplo, otras adaptaciones al cine de novelas de London, como Colmillo Blanco, e incluso la infinidad de adaptaciones de The Call of the Wild. 

Es de reconocer que el perro llega a lucir impresionante, debido al nivel de realismo conseguido, pero en ocasiones sabes que estás frente a una creación digital. Hay movimientos que no parecen los de un perro real, o gestos y expresiones en su rostro que no son nada realistas, al notarse más cercanos a los de un humano o un perro caricaturizado. Dirigida por Chris Anderson (Lilo & Stitch, How To Train Your Dragon, The Croods), esta nueva adaptación fue limpiada de todo lo, digamos, "feo" de la historia, lo crudo y triste en la historia del perro, que en el libro es una verdadera odisea de sobrevivencia y crecimiento del can, el cual vive aventuras descritas y contadas con maestría, que te enganchan. Esta versión poco fiel a la novela, termina siendo un pasable filme familiar de domingo por la mañana, nada extraordinario ni destacable, cuya única cosa que conserva del libro es el lazo que se forma entre John Thorton (Ford) y el perro. Aunque, contrario a lo que sucede en Togo, mucho mejor filme, en The Call of the Wild esta relación no te la crees mucho, ni te produce emoción alguna, ya que, como decía, el perro simplemente no es real. ⭐⭐

+Disponible en Disney Plus.

sábado, 27 de febrero de 2021

SPIES IN DISGUISE

El Agente 00-pichón 

Si hay algo verdaderamente interesante en Spies in Disguise, es el hecho de que quizás estemos ante el primer filme de espías en presentar a un agente secreto negro, al más puro estilo James Bond. Producida por la casa de animación Blue Sky (responsable de la franquicia de Ice Age) y la Twentieth Century Fox Animation, Spies in Disguise es todo un experimento sobre cómo sería ver un filme de James Bond con el primer agente 007 "de color". Pero también hay que mencionar que este filme, dirigido por Nick Bruno (quien ha trabajado en el departamento de animación de filmes como Rio y The Peanuts Movie) y Troy Quane, es una comedia de acción, que sabe moverse bien dentro de los terrenos de la parodia. La idea de un James Bond negro todavía se siente muy lejos de verse concretada, pero Spies in Disguise es una muestra de que puede ser posible, es un primer paso al respecto. Lance (voz de Will Smith), el agente secreto en cuestión, a pesar de ser el mejor en su campo tiene serios problemas de ego.  El tipo se siente infalible, indispensable, y lo peor, es que no es muy amigable, especialmente con las palomas (las llama ratas con alas). 

Cuando Lance sea acusado de haber cometido un crimen, buscará limpiar su nombre y probar su inocencia. Sus problemas se ponen peor cuando conozca a Walter (voz de Tom Holland), un chico raro, nerd, pero que desde niño se ha caracterizado por ser un genio inventando gadgets y artilugios, y que ahora se encuentra trabajando también para la CIA. La trama toma un giro completamente bizarro, cuando Lance termine convertido en paloma, luego de ingerir accidentalmente un brebaje en el que Walter se encuentra trabajando, ya éste considera que estos pájaros serán lo último en la rama del espionaje. La premisa suena a un desastre seguro, pero para mi sorpresa la cosa termina tomando forma y funcionando, entre varias situaciones cómicas (muchas de ellas tendrán lugar en México, específicamente en Playa del Carmen), y acción. Inevitablemente, Lance y Walter terminarán haciendo equipo para rastrear y encontrar a Killian (voz de Ben Mendelsohn), el villano en turno, quien podría estar detrás del complot en contra del agente secreto. 

La plumífera situación servirá para darle una pequeña dosis de humildad a Lance, sin que por ello la lección moral deje de ser cómica, como verlo convivir con infinidad de palomas a donde quiera que vaya, o tener la ventaja de poseer una visión mejorada de 360 grados. La película termina siendo graciosa, y cumple como buen entretenimiento familiar. En general, una buena comedia de espionaje para la familia, aunque tal vez juegue un poco en su contra el hecho de que Lance pase más de la mitad del filme transformado en paloma, dejando sin mucho qué hacer para el personaje. Al final, toda la historia recae en Walter, en busca de valorarse más a sí mismo y de obtener el reconocimiento que merece de los demás. Es Walter quien termina siendo el héroe de la historia, sin duda. ⭐⭐⭐1/2

+ Disponible en Disney Plus.

miércoles, 17 de febrero de 2021

THE ONE AND ONLY IVAN

Amigos inseparables.

Para ser una película producida por la Disney, familiar y enfocada al público infantil, encontré The One and Only Ivan un filme algo gris y triste. Basada en un libro escrito por Katherine Applegate, la película no es triste por su tema (de hecho, libro y película están inspirados en la vida de un talentoso gorila de la vida real), sino porque el Iván del título (voz de Sam Rockwell), un gorila que vive en confinamiento y que trabaja actuando en un pequeño circo, no transmite otra cosa que tristeza y melancolía. No es para menos, ya que cuando Iván no está actuando en el circo (instalado en un centro comercial), en donde lo único que hace es salir a gruñir,  moverse para un lado y para otro, y lucir intimidante para impresionar a los visitantes, se la pasa dentro de un gran cubo con ventanas, con algunos troncos, cuevas, montañas de concreto, y sumamente infeliz. Bob (voz de Danny de Vito, robándose la película gracias a su buena vibra), un perrito que gusta de escabullirse dentro de las instalaciones del circo, es el mejor amigo de Iván, con quien charla horas y horas. Stella (voz de Angelina Jolie), una elefanta, y Ruby (voz de Brooklyn Prince), una elefantita recién llegada, son también la principal compañía de Iván, quienes con todo su encanto y dulce tristeza, amenazan con transformar el filme en un nuevo Dumbo (sin orejas largas incluidas). El propietario del circo, Mack (Bryan Cranston), está desesperado, debido a la falta de visitantes suficientes que ayuden a salvar el negocio. Julia (Ariana Greenblatt), la hija de un empleado del circo, es la única amistad humana de Iván, la cual le ayudará a descubrir un talento oculto: el arte pictórico. 

De haberse explotado un poco más el descubrimiento de la sensibilidad artística de Ivan, siento que el filme hubiera sido un poco más interesante. No digo que el más ambientalista tema sobre la necesidad de liberar a los animales de un deprimente circo, y llevarlos a su ambiente natural, sea menos interesante. El problema, es que más de la mitad del filme se desarrolla en el circo, en donde poco o nada interesante ocurre hasta llegado el tercer acto, ya muy avanzado el filme. Bob termina robándose el filme, con todo su perruno encanto. Mientras, Bryan Cranston tiene un momento gracioso relacionado con su cabello (bastante revelador y, diría yo, valiente), mientras que Ruby también tiene espacio para derrochar dulzura. Vale aclarar que todos los animales son, como ya se está haciendo costumbre en filmes de la Disney, generados con un espectacular realismo digital (recordar la nueva versión del Rey León), algo que sin duda vale la pena ver en la película. Pero insisto, en general, una película demasiado triste y apagada para mi gusto. ⭐⭐1/2

+Disponible en Disney + 

martes, 9 de febrero de 2021

ARTEMIS FOWL

Buenos efectos, pero contada sin mucha inspiración.
 

Kenneth Branagh no nada más es un gran actor, sino también un muy buen director. Pero luego de ver Artemis Fowl, adaptación de la novela de Eoin Colfer, creo que Branagh ha mostrado su punto débil como director, el género fantástico. En su primer filme dirigido para la Disney, el actor shakespereano se nota que no se sintió, precisamente, como pez en el agua. A pesar de tener a su favor el despliegue de una atractiva pirotecnia de efectos visuales y especiales (en donde abundan secuencias con la idea de congelar el tiempo, y mantenerlo en suspenso), al final, la película simplemente tiene una historia que no termina cuajando del todo, caótica en su desarrollo, y que no me atrapó mucho. Su arranque, es la desaparición misteriosa de un excéntrico investigador, Artemis Fowl (Colin Farrell, apenas y apareciendo menos de la mitad del filme), quien es buscado por una especie de hadas, las cuales lucen todo menos como las hadas tradicionales. Si algo tienen a su favor estas hadas, es tener a su disposición tecnología de punta, futurista, y sofisticada, capaces, por ejemplo, de congelar el tiempo. Pero estas hadas al volar, enfundadas en trajes especiales, lucen más como Antman que como otra cosa.

 Como es costumbre en las nuevas producciones de la Disney, tenemos una historia con algo de sabor feminista, con fuertes personajes femeninos, pero que desafortunadamente no son lo suficientemente memorables. La comandante Root, una hada interpretada por Judy Dench, la cual, inexplicablemente,  habla todo el tiempo como si tuviera la garganta irritada y necesitara una pastilla de mentol, y Holly Short  (Lara McDonnell), una hada más joven, quien forma parte de las fuerzas especiales, no son lo suficientemente interesantes como personajes. Holly Short es enviada en misión especial para recuperar un extraño objeto en forma de huevo, valioso, y en poder del desaparecido Fowl.  Las hadas guardan resentimiento en contra de Fowl, debido a que lo consideran responsable por la muerte de un importante líder. Pero el héroe de la  historia es Artemis Fowl hijo (Ferdia Shaw), quien se dispone a encontrar a su papá y a limpiar su nombre, siguiendo pistas que dejó en sus investigaciones y apuntes. 

Artemis Fowl tiene potencial como personaje, pero no acaba convenciendo mucho, debido a lo grisáceo y al poco peso que tiene en la historia. Entre gigantes que parecen sacados del universo de Harry Potter o Narnia, y una historia que se siente como una colisión entre Kingsman y la Brújula Dorada, incluyendo un villano el cual, al estilo Harry Potter, permanece como innombrable y con una identidad oculta, la película termina siendo un desastre. Josh Gad luce extraño interpretando al narrador de la historia, el cual, como Judy Dench, suena con voz de garganta irritada, queriendo sonar duro y misterioso, pero no lo consigue mucho. Esperemos secuelas en el futuro. ⭐⭐

+Disponible en Disney Plus. 

jueves, 28 de enero de 2021

MULAN

Yifei Liu como la nueva Mulán.
 

Aunque extrañé mucho el humor de la versión original animada de Mulán (incluyendo a Eddie Murphy, quien dio voz al dragón, en un gran trabajo por lo gracioso que resulta), la nueva versión, con actores de carne y hueso, conserva mucho del espíritu de aquella. Quienes estén por verla por primera vez, esperen algunos cambios en la historia original. Por ejemplo, ahora se incluye en la historia a una bruja, Xianniang (la estrella del cine chino Li Gong), y esta vez quizás resulte un poco más difícil de creer que todo un ejército no se de cuenta que entre uno de ellos se encuentra una chica disfrazada de soldado. En esencia, tenemos la misma historia, pero con diferentes motivaciones para nuestra heroína, la Mulán del título (la revelación Yifei Liu). Mulán no desea seguir el papel tradicional impuesto para las mujeres en su pueblo, sea el de ama de casa, esposa, costurera, madre, etc., ya que ella prefiere desarrollar otras habilidades, como pelear con sables y convertirse en una guerrera. Cuando llega un edicto al pueblo por parte del emperador en turno (Jet Li, casi irreconocible), llamando a todos los hombres para que se unan al ejército y pelear contra la invasión del ejército mongol, comandado por Böri Khan (Jason Scott Lee), Mulán verá la oportunidad de su vida para unirse en la lucha. Sin embargo, su padre, Zhou (Tzi Ma), un antiguo soldado imperial, también ha sido llamado a pelear, a pesar de su avanzada edad.

Dirigida por Niki Caro, especialista en películas con mujeres como protagonistas (The Whale Rider, The Zookeper Wife, North Country), aquí las motivaciones de Mulán para unirse al ejército terminan siendo algo diferentes al de la versión animada. En la nueva película, Mulán está inclinada a convertirse en una guerrera más por convicción que para tomar el lugar de su papá ya mayor, como en la versión original.  Mientras en la versión animada Mulán, es cierto, no se nota precisamente hecha para ser una mujer tradicional en su pueblo, tampoco es el personaje con alma de guerrera que ahora nos presentan en la nueva película. Tenemos ahora una Mulán más dispuesta a pelear por lo que cree, es decir, que está hecha para el campo de batalla. La nueva versión de 2020, sigue la tendencia de Disney por mostrar historias feministas, con personajes femeninos fuertes.

Como decía, no tenemos aquí a Mushu, el dragón, ni tampoco al grillo que lo acompaña. Este último es presentado en versión humana, como un soldado llamado Grillo (Jun Yu), temeroso y que parece no tener madera para pelear. Otra cosa que vale mencionar, es que la bruja, aliada de Khan, a ratos se transforma en halcón, muy similar al que aparece en el filme animado sobrevolando en algunas escenas, incluyendo también al ave Fénix. El interés sentimental de Mulán, el general Honghui (Yoson An), no tiene muchos cambios aquí, y su papel sigue siendo el del personaje que pone en duda las  capacidades militares de aquella. Si algo termina siendo interesante en el filme, es el toque a lo filme de artes marciales wuxia que los realizadores le imprimen, cercano al Tigre y el Dragón o Héroe (las dos, por cierto, protagonizadas por Jet Li). Sin ser 100 por ciento filme wuxia, con personajes volando durante las peleas y desafiando la gravedad, es hasta el clímax en donde dicha influencia se siente más presente. Al  final, prefiero mucho más la película original animada, con sus buenas dosis de humor dentro de un melodrama femenino sobre los roles de género, identidad, y la lucha contra la tradición. Pero esta nueva Mulán, a la que no le fue del todo bien con la crítica en general y con un estreno comercial que fue afectado debido a la pandemia, termina siendo pasable, cumple como entretenimiento familiar, y sabe ser emotiva en momentos donde más lo precisa. ⭐⭐⭐

+Disponible en Disney Plus. 

miércoles, 13 de enero de 2021

THE MIDNIGHT SKY

George Clooney en confinamiento en el Ártico.
 

En su primera película dirigida para Netflix, algo le ha sucedido a George Clooney. Simplemente, el también actor no pudo conseguir lo que sí ha podido en otros filmes dirigidos por él. Usualmente, Clooney es un buen realizador, por lo que es posible que en The Midnight Sky no se haya sentido plenamente cómodo dentro del género de la ciencia ficción. The Midnight Sky se siente relacionada con otras joyas del género, como Solaris (tanto la versión original de Tarkovsky, como la dirigida por Steven Soderbergh, curiosamente, protagonizada también por George Clooney), Interstellar, Moon, Gravity (exacto, también con Clooney), y algunas más, pero termina palideciendo en comparación. Me parece que Clooney quiso experimentar un poco con un género cinematográfico dentro del cual ha participado antes como actor, para ver qué podía hacer como director, y probarse a sí mismo. El mayor problema del filme (escrito por Mark L. Smith, y Lily Brooks-Dalton), es que tenemos dos narrativas, una ambientada en el planeta Tierra del futuro, desolado y devastado, y otra en una estación espacial, tripulada por un equipo en búsqueda de un nuevo planeta que poblar, en donde ni en un lugar ni en otro hay algo verdaderamente interesante que pase.

Clooney interpreta a Augustine, un científico, el cual ha decidido quedarse solo en una estación ubicada en el Ártico, luego de que un cataclismo dejara a la Tierra inhabitable. Avejentado, cansado, recordando episodios de su juventud, y muy barbudo, pronto la soledad empieza a hacer estragos en su estado mental, hasta que una niña (Caoilinn Springall) aparece de la nada en la estación. Creyendo que ha sido olvidada en el lugar, Augustine trata de hacer comunicación con ella sin éxito, ya que la niña no dice palabra alguna. Mientras, en la estación espacial, el equipo formado por un grupo de científicos, entre ellos Sully  (Felicity Jones), Adewole (David Oyelowo), Mitchell (Kyle Chandler), Maya (Tiffany Boone), y Sánchez  (Demian Bichir), viven una no menos aburrida estancia en el espacio. 

Si acaso, hay un par de cosas que suceden más o menos interesantes, una en la Tierra y otra en la Estación, pero poco ayudan para tener una historia con más fuerza, que realmente te involucre y enganche; apenas y hacen algo para que la historia avance hacia algo interesante. The Midnight Sky termina siendo aguada y desinflada. Lo que sucede en la estación espacial recuerda mucho a Gravity, pero la diferencia es que el filme de Cuarón, con toda su sencillez, era más emocionante. Y no importa el hecho de que la secuencia en The Midnight Sky tenga a "Sweet Caroline", la canción de Neil Daimond, de fondo. Mientras, la trama con Clooney en la Tierra, a pesar de su vuelta de tuerca al final tratando de sorprenderte, no tiene mucho sentido, ya que no responde muchas cuestiones del filme.  ⭐⭐1/2

*Disponible en Netflix desde el 12 de diciembre. 

miércoles, 6 de enero de 2021

SOUL

EL CIELO SE EQUIVOCÓ...OTRA VEZ.
 

Soul es la primer película de Pixar en ser estrenada exclusivamente en plataforma digital (Disney plus), sin tener un estreno comercial en cines (y sin tener un cortometraje animado antes de proyectarse). Pero a pesar de estos inconvenientes causados por la actual pandemia, Soul es otro gran logro de Pixar, en donde los realizadores se arriesgan con temas tan complejos, como la vida después de la muerte, el más allá, planos astrales, reencarnación, el sentido de la vida, etc. Estos temas los han hecho accesibles y fáciles de asimilar, siendo esta la segunda vez que la Pixar pisa terrenos más abstractos luego de Inside Out, película que si bien considero superior, no demerita lo que han conseguido en Soul.

Dirigida por Pete Docter (por cierto, director de Inside Out, así como de otras películas de Pixar como Up, y Monsters Inc.), y Kemp Powers (también el guionista), Soul nos cuenta la historia de Joe (voz de Jamie Foxx, quien también es músico además de actor), un músico de jazz. Joe está en búsqueda de alcanzar su sueño de poder dedicarse a la música, y tener la oportunidad de ofrecer su primer concierto. Luego de que Joe sea aceptado como profesor de tiempo completo en la escuela primaria donde trabaja como maestro de música sustituto, éste se verá en el dilema de aceptar o no, ya que Libba (voz de Phylicia Rashad), saxofonista y líder de una banda de jazz, está dispuesta a hacerle una audición para ser el pianista de la banda. 

El problema para Joe, es que su mamá (voz de Angela Basset) no le pone las cosas muy fáciles, ya que ésta cree que es mejor tener un trabajo más estable, en lugar de perseguir su sueño de ser músico, del cual quizás no pueda vivir. "No se puede vivir de sueños", le dice ella. Pero los verdaderos problemas para Joe empiezan luego de sufrir un accidente (es graciosa la pequeña secuencia que antecede a este acontecimiento, con Joe recorriendo calles y eludiendo milagrosamente toda clase de peligros) y morir, cosa que no aceptará tan fácilmente en su camino "a la luz", especialmente por que esa tarde tiene programada su audición para Libba. Esta parte del filme dará para una serie de pequeñas aventuras, en donde Joe se verá en un mundo surreal durante su temporal estancia en un purgatorio. Los guías del lugar lucen como figuras cubistas-abstractas (basadas en esculturas de alambre hechas por una de las diseñadoras de arte del filme). Mientras, las almas listas para dar el gran salto de regreso a la Tierra, lucen como pelotitas luminosas, cada una con un código estampado, en donde se indican su carácter, personalidad, y vocación, dejando un espacio vacío, el de la "chispa". La "chispa" o motivo para regresar, es esa cosa que cada uno debe descubrir por sí mismo en su nueva vida en la Tierra. 

Con ayuda de unos mentores, todas las almas deben tomar un curso previo antes de regresar a la Tierra. Sin embargo, un alma, 22 (voz de Tina Fey), es rebelde y conflictiva, ya que ningún mentor ha podido enseñarle algo (desde la Madre Teresa y Copérnico, hasta Carl Jung, Mohammed Ali, y Einstein). El gran problema de 22, es simplemente sentir una total aversión a la vida en la Tierra. Cuando Joe sea asignado como su nuevo mentor, las cosas se ponen de cabeza para ambos, aunque aquel verá en esto una oportunidad para escapar, regresar a su vida terrenal, y poder asistir a su audición. 

Hay algo que juega un poco en contra de lo genial que resulta el filme, escrito por el mismo Docter, Powers, y Mike Jones, y será que en Soul hay una idea que hemos visto antes en filmes de Disney (como Freaky Friday), es decir, el cambio de roles entre personajes (en donde el alma de un personaje se pasa al cuerpo de otro, y viceversa). Lo interesante, es el giro que le dan al asunto, justo cuando 22 termine en el cuerpo de Joe, mientras que este acabará... en el de un gato. Lo mejor, es cómo esta idea termina funcionando estupendamente, explotando la comicidad del hecho, conforme varios sucesos vayan ocurriendo durante las escasas horas antes de la audición. Hay varias situaciones graciosas (la escena de la peluquería es de lo mejor, además de ser decisiva en muchos aspectos), por ejemplo, su encuentro con un hippie (voz de Graham Norton), que trabaja en una esquina promocionando un negocio. El personaje será crucial para 22 y Joe, ya que Moonwind, el hippie, es una especie de conexión entre el más allá y la Tierra. Dentro de la historia se plantea, igualmente, una idea genial, la cual tiene que ver con el momento de inspiración que todo artista experimenta, con esa sensación de perderse, flotar, y sentirse transportado a otro nivel. El momento en que vemos a Joe tocar el piano es sublime (la manera en que los animadores lo resolvieron visualmente es magnífica), en donde siente que su alma se eleva y accede a otro plano del más allá.

Está de más decir que visualmente el filme es impresionante, en la manera en cómo técnicamente la Pixar ha avanzado hacia un nivel de más realismo (las escenas en las calles de Nueva York son impactantes, en su manera de emular efectos fotográficos, como desenfoques, profundidad de campo, etc.) Por lo antes descrito, Soul tal vez suene como demasiado complicada. Nada más lejos de ser cierto. Los guionistas consiguen transmitir los temas de un modo amigable, accesible, y sencillo para el público infantil. En ese sentido, Soul se relaciona mucho con Inside Out, en donde esta última presentó complejas teorías psicológicas con suma simpleza y sencillez para todo tipo de público. Soul termina teniendo alma de sobra, siendo no nada más de los mejores filmes animados del 2020, sino de lo mejor del año. Tiene ese toque emotivo y conmovedor al que Pixar nos tiene acostumbrados, resultando también inteligente, con un mensaje sobre el propósito de cada uno en la vida bellamente transmitido al final.  ⭐⭐⭐⭐⭐

viernes, 1 de enero de 2021

MA RAINEY'S BLACK BOTTOM

Chadwick Boseman, Colman Domingo, y Viola Davis.

 Resulta irónico, pero es curioso ver que el último filme del recientemente fallecido Chadwick Boseman, es aquel en el que ofreció la mejor actuación de su carrera. Es como si Boseman hubiera sabido lo que el futuro le deparaba, y decidió dar todo de sí en su último papel en el cine. Al verlo en The Kill Hole, su segundo filme, estaba lejos de imaginar que el futuro actor de Black Panther sería capaz de alcanzar tales niveles histriónicos en Ma Rainey's Black Bottom, un filme aparentemente sencillo, de una trama pequeña, que ocurre la mayor parte del tiempo en un estudio de grabación. 

Adaptación de la obra teatral homónima escrita por August Wilson (ganador del premio Pulitzer), y producida por Denzel Washington, Ma Rainey's Black Bottom es muy teatral en toda su construcción. Sin embargo, ofrece un tour de force fenomenal entre Boseman y Viola Davis (quien me sorprendió de forma similar en Fences, la adaptación al cine de otra obra de August Wilson, y protagonizada por Denzel Washington), esta última interpretando a la Ma Rainey del título. Es el año 1927. Boseman interpreta a Levee, cornetista en la banda de Rainey, considerada por muchos como la "madre del blues". Rainey es toda una diva, la cual, con el tronar de sus dedos, tiene a su disposición lo que quiera durante una grabación, incluso Coca Colas antes de empezar a grabar. Cada vez que Viola Davis entra a escena, llena la pantalla con toda su presencia y personalidad, irreconocible al estar enfundada en lo que con seguridad son prostéticos y maquillaje para hacerla lucir con el doble de su peso. Una cosa es cierta, Davis termina ofreciendo una actuación estupenda como siempre, digna de una nominación al Oscar. 

La historia tiene como centro una sesión de grabación. Por un lado, tenemos a la banda, formada por un pianista (Glynn Turman), un trombonista (Colman Domingo, magnífico), y un contrabajista (Michael Potts), incluyendo al mismo Levee en la corneta, quienes tratan de ensayar en el sótano del estudio. No será algo fácil, ya que los miembros de la banda tienen que lidiar con el ego demasiado inflado, y el exceso de personalidad independiente de Levee, el cual trata de imponer su propio estilo a la banda, así como su propia forma de abrir una canción. 

Mientras, arriba en los estudios, con un nervioso representante de la disquera (Jeremy Shamos) y un ingeniero de sonido más que paciente (Jonny Coyne), Rainey complicará la sesión al imponer  a su joven sobrino (Dusan Brown) para que grabe una pequeña introducción en la canción que grabarán. El problema, es que el chico es tartamudo, por lo que los conflictos no tardarán en surgir. Dirigida por George C. Wolfe, la historia, a pesar de su sencillez, no impide que sea una plataforma para el lucimiento de sus dos protagonistas, excelentes en todo momento, y para expresar ideas sobre el racismo. Boseman es todo un fenómeno, incansable, entregándolo todo en cada una de sus líneas, diciéndolas a ritmo de ametralladora. El tema de la música tema termina siendo secundario. Entre confrontaciones y anécdotas, buena camaradería y química entre los músicos, el tema del racismo poco a poco irá saliendo a relucir, sobre el sufrimiento de la gente negra, la segregación, etc. Sin importar mucho que la película esté ambientada en los 1920, el tema del racismo encuentra una resonancia casi 100 años después, en plena época actual del Black Lives Matter. 

Pero lo impresionante es ver que, a pesar de que el filme trata sobre el racismo, la enorme Ma Rainey, sin importar que haya sido negra, tenía a la industria discográfica de esa época prácticamente a sus pies y comiendo de su mano. El representante de la disquera interpretado por Jeremy Shamos, estaba siempre ahí, cumpliendo sus deseos, casi como un sirviente de ella. En ese sentido, Ma Rainey Black Bottom termina siendo un filme curioso, con dos rostros en total contradicción, uno en oposición al otro. ero que en el pequeño universo musical retratado en el filme dicha contradicción encuentra un sentido perfecto, uno que va más allá del racial. De los mejores filmes de este año a punto de terminar. ⭐⭐⭐⭐

domingo, 27 de diciembre de 2020

MANK

Amanda Seyfried y Gary Oldman

Quién hubiera podido imaginar que David Fincher, el director de Fight Club, Panic Room, Seven y, más  recientemente, The Girl with the Dragon Tatoo, pudiera estar interesado en dirigir una película sobre El Ciudadano Kane. Por lo menos yo, nunca. Y vaya que me tomó por sorpresa. Fincher es un gran director. ¿Por qué no iba a estar interesado en aquella obra maestra, considerada uno de los mejores filmes en la Historia del Cine? Sin embargo, su enfoque no es precisamente Orson Welles, el director de Kane, sino en Herman L. Mankiewics, su guionista (de nuevo, un gesto de extrañeza se nos dibujará en el rostro). 

Más que estar interesado en hacer un filme sobre la gestación de El Ciudadano Kane, la inquietud de Fincher ha sido realizar una épica sobre la época de oro de Hollywood, en un retrato que roza lo espectacular; un retrato que encuentra conexiones visuales tanto con el Ed Wood de Tim Burton, en la decisión de filmarla en un bello y lustroso blanco y negro, así como con Hail, Caesar! de los hermanos Coen. El resultado, es visualmente impresionante, así como la interpretación del siempre genial Gary Oldman, quien interpreta a Mankiewics. Mank plantea una doble narración, que nos lleva por dos caminos, el primero, justo cuando Herman "Mank" Mankiewics empieza la segunda etapa de la escritura del guión, mientras que el otro camino nos lleva, a través de flashbacks, unos años atrás (a mediados de los 1930), cuando a Mankiewics le fue ofrecido el trabajo de escribir el guión. Aquí lo vemos en sus visitas a los estudios MGM y sus entrevistas con Louis B. Mayer (Arliss Howard), y otros ejecutivos de los estudios. El ritmo en estos flashbacks será dinámico, con un tono vivaz y humorístico, en contraste con la narración de Mank escribiendo el guión, en donde se encuentra postrado en cama con la pierna rota, luego de un accidente automovilístico.

Si hay algo interesante en el filme de Fincher, es que más allá de querer hacer una biopic sobre Mankiewics, lo que hace es plantear una pregunta que intrigará a los cinéfilos, ¿quién escribió realmente Ciudadano  Kane? Contrario a lo que cualquiera pensaría, la teoría que se plantea aquí es que Orson Welles tuvo una participación secundaria en la autoría del guión, una que consistió más en editar, recortar, y modificar el texto. Sin embargo, la Academia terminó premiando a ambos con un doble Oscar. Aunque su aparición es de apenas unos minutos, el británico Tom Burke está magnífico como Orson Welles, con un parecido físico razonable, y una similitud de voz todavía más impresionante. Burke luce suficientemente convincente, siendo más el tiempo que lo oímos que el que lo vemos en pantalla, durante las incontables llamadas telefónicas que hace a Mank. Que Mankiewics se basó para su guión en la vida del magnate William Randolph Hearst (Charles Dance, con una pequeña, pero magnífica actuación) y dueño de un emporio periodístico, es por demás sabido. La secuencia en donde se muestra este hecho como algo más que obvio, es aquella de la fiesta de disfraces en la mansión de Hearst, a donde, basta decir, Mank llegará borracho (por que una de las características que se acentúan en el filme es su problema con el alcohol) a sembrar el caos y encender los ánimos de los anfitriones. 

El alma de la película no será tanto el proceso de escritura del guión, el cual David Fincher decide dejarlo de lado. Mank no es un filme estilo Barton Fink, con una historia sobre el guionista solitario, atormentado, en crisis creativa, y torturado emocionalmente. El alma del filme será la amistad entre Mankiewics, de humor ácido y siempre crítico, y la actriz Marion Davis (Amanda Seyfried, estupenda), la muy joven esposa de Randolph Hearst. Otra interrogante que plantea la película, es ¿qué tanto estuvo dispuesto Mankiewics en arriesgar su buena amistad con Davis, con tal de escribir un guión tan crítico hacia su marido? ¿Un guión que, a pesar de haber cambiado el nombre del personaje real, se podía ver y sentir como un ataque directo y certero al millonario? Y aunque no vemos mucho de la esposa de Mank (interpretada por Lily Collins), es bueno también el preguntarse qué posición tenía ella en todo este asunto. 

Al final, Mank no será uno de los mejores filmes de Fincher, pero termina siendo tremendamente visible;  muy bueno, pero no extraordinario. La película es una curiosidad en su filmografía, pero no por ello dejará de fascinar a los amantes del cine, el cual además de estar excelentemente actuado, se espera con seguridad que tenga varias nominaciones al Oscar el próximo año. ⭐⭐⭐⭐

Disponible en Netflix.

lunes, 21 de diciembre de 2020

I AM GRETA

 

Greta Thunberg

Greta Thunberg tomó al mundo por sorpresa. Este documental, dirigido por Nathan Grossman, nos cuenta  cómo sucedió. Esta chica, al cumplir 15 años, decidió hacer una huelga estudiantil y no asistir a clases, en respuesta a la indiferencia del gobierno para afrontar el cambio climático. De pronto, los ojos de su natal Suecia estuvieron sobre ella. Pero fue en su reunión con el Secretario de las Naciones Unidas, António Guterres, en donde dio un discurso para que los gobiernos tomaran con más seriedad al medio ambiente, cuando su nombre empezó a resonar a nivel internacional. Lo curioso es que, de estar sola en la calle, con un modesto cartel al inicio de su huelga, poco a poco Greta se fue ganando la atención de la gente. 

El documental hace un recuento de la vida de Greta, en donde se revela que desde niña padece el síndrome de Aspergerg, una forma de autismo. Acompañada todo el tiempo por su papá, Svante Thunberg, durante su recorrido por Europa, este nos cuenta que Greta siempre fue una niña especial, callada, reservada, y renuente al contacto físico; que su preocupación por el cambio climático empezó al ver por televisión  documentales sobre este fenómeno. Sin ser en ningún momento un documental de cabezas parlantes, la misma Greta hace la narración de toda su gira por Europa, hablando siempre en sueco. Se puede sentir cómo, en un abrir y cerrar de ojos, casi sin darse cuenta, entre ir a Alemania a dirigir un discurso, entrevistarse en Francia con el presidente Macron, y luego conocer al Papa Francisco en el Vaticano, que esta chica ya se había convertido en toda una activista. 

Por otro lado, Grossman sabe reflejar el hecho de que Greta se ha echado encima una responsabilidad enorme, un trabajo que no es cosa fácil de llevar a cabo a tan corta edad. Entre marchas, protestas, discursos y, especialmente, afrontar a la prensa y a los medios, así como gente pidiendo tomarse una foto con ella a donde quiera que vaya, de un momento a otro Greta puede correr el peligro de sentirse abrumada y tragada por una ola sin control. El documental puede verse también como la lucha de una muy joven chica contra su autismo, por afrontar lo que más la abruma, es decir, el contacto social.

Greta es de esos niños que se notan adelantados a su edad, que han madurado demasiado rápido. Entre burlas de Donald Trump o del periodista Rupert Murdoch, Greta podrá verse como una niña común y corriente, pero una vez que toma el estrado sabe levantar la voz, hacerse escuchar, y ser tomada en serio. Yo Soy Greta hace un buen balance entre hacer un retrato íntimo de Greta (su mamá, Malena Ernman, una mezzo-soprano, inexplicablemente está ausente durante casi todo el filme), y en hacer también un retrato de la Greta celebridad (tímida y apenas esbozando una pequeña sonrisa frente a sus seguidores), que al hablar frente a grandes audiencias se transforma. Entre lágrimas y una ira contenida y nerviosa, Greta tiene a su público en silencio y escuchando. Hay momentos emocionantes en el filme, cuando Greta tiene que viajar a Nueva York, invitada por la ONU para dar un discurso, viaje que decide hacer en barco (uno que es amigable con el medio ambiente, con cero emisiones contaminantes). Aquí, el documental nos lleva por una travesía transoceánica, atravesando tormentas en el mar, y con Greta luchando por mantener la moral en alto y no quebrantarse. El mensaje final del filme: empezar a hacer conciencia sobre el clima, antes de que sea demasiado tarde. Todavía estamos a tiempo. ⭐⭐⭐⭐ 


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