Mostrando entradas con la etiqueta Survival. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Survival. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de septiembre de 2020

GET DUKED!



HIP-HOP A RITMO PSICOTRÓPICO. A punto de enfrentar
al "duque". 
Poner al mando en la dirección de un filme a un director curtido en videos musicales, tiene sus peligros. Lo bueno es que, a pesar de sus excesos visuales y de que su extraño e intoxicado homenaje al Hip-Hop no aporta mucho a su historia, Get Duked!, debut en la dirección del director de videos musicales Ninian Doff (dirigió un video para The Chemical Brothers), es suficientemente divertida. Get Duked! sigue la tradición del cine de Edgar Wright (Shaun of the Dead, Hot Fuzz), con sus parodias sobre el cine de zombies y de historias policiacas de horror, aunque a menor escala.
Un grupo de amigos, DJ Beatroot (Viraj Juneja), Dean (Ryan Gordon) y Duncan (Lewis Gribben), llegan a las "Tierras Altas" de Escocia, dispuestos a ganar un concurso, en el que deben completar la ruta del "Duque de Edimburgo" y llegar antes que nadie a una locación secreta, usando tan sólo un mapa. Sin embargo, el "tres cerebros piensan mejor que dos" no aplica mucho aquí, por lo que, de último momento, se les une Ian (Samuel Bottomley), organizado, tranquilo, y, sin duda, más inteligente que el resto del grupo, quien les echará una mano en la travesía. Sus problemas comienzan cuando se cruce en su camino un psicópata enmascarado y aristocráticamente vestido (Eddie Izzard rubio e irreconocible), a quien conoceremos como "El duque", y que, rifle en mano, se dispondrá a eliminarlos jugando al cazador.
La historia es por demás sencilla. Sin embargo, el verdadero fuerte del filme termina siendo la inteligente manera de Nino Doff para manejar la comedia y el humor negro, con todo y caer en excesos visuales. Hay secuencias que son -no es de extrañar- como videos musicales insertados dentro del filme, como aquel que tiene lugar dentro de una granja, en donde será de antología ver a James Cosmo, un gran actor escocés, actuar estúpidamente. Todo el número musical está acentuado con efectos visuales sencillos (cabezas multiplicadas o agrandadas), con el objeto de verlo todo a través del filtro de alguna substancia psicotrópica, o LSD.
Junto al excelente humor negro, está además la interesante química de los no muy conocidos jóvenes actores, con uno creyendo ser una gran estrella del hip-hop, y los otros dos simplemente siendo estúpidos hasta más no poder. Su único propósito será sobrevivir, y sólo trabajando en equipo podrán conseguirlo. Get Duked! termina funcionando como parodia de filmes de horror y sobrevivencia, ambientados en lugares inhóspitos, con todo y lo idiotas que terminan siendo sus personajes, incluidos un par -nunca faltan- de policías (Kate Dickie y Kevin Guthrie). Pero al final, los chicos consiguen importarnos, al revelar una parte humana inesperada. Disponible en Amazon Prime.

⭐️⭐️⭐️1/2

lunes, 7 de mayo de 2018

A QUIET PLACE * * * *

Emily Blunt y Millicent Simmonds.
A Quiet Place ha sido un fenómeno en taquilla desde su estreno en Estados Unidos. Es un filme realizado con una simpleza y sencillez sorprendentes, pero que no baja la guardia en cuanto a proveer de buenos sustos. La premisa tiene a sus personajes confinados a vivir un horror paralizante, limitante, en donde el hacer el menor ruido representa para ellos la muerte. Suena a horror de la vieja escuela. Sin embargo, John Krasinski, el director y protagonista, en su primer filme de horror, sabe cómo crear todo un ambiente y atmósfera amenazantes, al grado de que si la familia protagonista emite un simple suspiro acabará siendo la presa de unas criaturas alienígenas que han invadido nuestro planeta.
¿Cómo, cuándo, y por qué? No hay tiempo para muchas explicaciones, o historias de fondo. En hora y media se cuenta la lucha de la familia Abbott por sobrevivir en una granja. Krasinski, interpretando al padre de familia, prefiere concentrarse en los detalles más particulares sobre cómo cada uno de los miembros debe ser cuidadoso y permanecer en silencio lo más posible. En un abrir y cerrar de ojos estos aliens, ciegos pero con un sentido del oído super desarrollado, los podría matar. La familia se ha adaptado a vivir con esa amenaza a su alrededor. Vemos que han desarrollado un lenguaje de señas para comunicarse entre sí, y creado un sistema de luces alrededor de su casa para alertar de algún peligro.
La mitad del tiempo, A Quiet Place es prácticamente un filme silente. Emily Blunt (esposa de Krasinsky en la vida real), es la madre de familia. Junto a su hija (Millicent Simmonds, estupenda), y su hermano menor (Noah Jupe), todos llevan a cuestas la pena de haber perdido trágicamente a un miembro de la familia. Más que ser un filme de horror, A Quiet Place es una historia sobre el amor padre-hija, relación que acaba teniendo el mayor peso emocional. La hija sufre de sordera progresiva. Mientras, su papá se encuentra desarrollando mejores aparatos para que ella escuche mejor.
Aunque en total los personajes no dicen más que unas cuantas líneas, no hay necesidad de mucho diálogo. Krasinski sabe extraer de todos sus actores toda una ola de emociones en gestos, miradas, expresiones, y movimientos. La idea se siente muy estilo Cloverfield (y ya se habla de una secuela), pero considerando que aquella franquicia (iniciada por JJ Abrams) ha decaído debido al último filme producido por Netflix, tal vez A Quiet Place ha llegado a tomar su lugar. Tiene una idea original, con un buen desarrollo, y considerable peso emocional. Ojalá que de haber secuelas en el futuro (y es que quedan preguntas por resolver al final) continúe así.

domingo, 29 de octubre de 2017

THE MOUNTAIN BETWEEN US * * 1/2

Kate Winslet y Idris Elba.
Si se trata de buscar una película romántica, formulada perfectamente para complacer, de una manera simple y sencilla, a una audiencia no muy exigente, The Mountain Between Us es la apuesta más segura que se puede hacer. Su estrategia no es otra cosa que apostar a lo seguro, por una receta de cocina que nos sabemos desde el Hollywood de la época de oro. Una historia que, desde el encuentro de sus dos personajes principales: una fotógrafa periodística (interpretada por Kate Winslet), y un neurocirujano londinense (interpretado por Idris Elba), podemos predecir en qué acabará todo. La cosa va que por azares del destino -o más, bien, vuelos atrasados- ambos personajes se ponen de acuerdo para rentar un avión privado, piloteado nada menos que por el "baker boy" Beau Bridges (de esos pilotos que te inspiran una confianza dudosa), con tal de poder llegar lo más pronto a sus destinos y citas. Ella, para poder llegar a su boda; él, para conseguir llegar a un congreso médico. Las cosas no salen muy bien, y acaban estrellándose (junto a un perro labrador, que casi se roba la película de lo heróico y adorable que és), en medio de un desolado paraje nevado y montañoso. Ahí, no parece haber otra cosa más que nieve, jaguares, y otros obstáculos a los que tendrán que enfrentarse. No pasará mucho antes de que se den cuenta de que si quieren sobrevivir deberán permanecer juntos.
La película, dirigida por el israelí Hany Abu-Assad (director de la notable Paradise Now), con todo y no ser más que una aventura de sobrevivencia chapada a la antigua (nuestra fotógrafa incluso sigue usando película y cámara réflex, en lugar de cámara digital), servida a muchos grados bajo cero (filmada en locaciones originales a temperaturas gélidas). Pero si hay algo notable y rescatable, además de las buenas actuaciones de ambos, son los bellos paisajes (dirección fotográfica de Mandy Walker), que terminan siendo un personaje más. No hay villanos de los cuáles huir, ni nada por el estilo. La historia es mucho caminar, y algunos peligros que sortear, con algo de romance... y muchas capas de abrigadora ropa estorbando. Con tanto frío, un poco de calor corporal ayuda. El problema, es que la historia termina casi tan fría, como el ambiente que tuvieron que enfrentar con anterioridad.

miércoles, 11 de mayo de 2016

10 CLOVERFIELD LANE * * * 1/2

SUEÑOS DE FUGA.
Mary Elizabeth Winstead y John Goodman.
Nadie sabía nada de 10 Cloverfield Lane, hasta que el trailer nos tomó por sorpresa a todos. Sus imágenes consiguieron atrapar nuestra atención, debido a que mostraban escenas lo suficientemente misteriosas, con una sensación de peligro y suspenso a la vez.  Además, la palabra "Cloverfield" llevó nuestras mentes a la película homónima del 2008 (que usó los mismos trucos mercadológicos), conjurando la misma magia de decir lo mínimamente necesario para enganchar al espectador. 


La estrategia funciona, es a prueba de fallos. No se supo detalle alguno de la filmación. A los actores se les dio un guión sin título, o sin un orden definido en las escenas, para mantener el proyecto bajo el mayor de los secretos. Se dice que la película está basada en una historia títulada "The Bunker". Como sea, si por algo es famoso JJ Abrams (productor del filme), es por saber mantener un misterio inquebrantable en sus proyectos; el tenerlos bajo llave en un cofre indestructible.

Dirigida por Dan Trachtenberg, 10 Cloverfield Lane parece no tener nada que ver con   Cloverfield, del 2008. No es precuela, ni secuela de la misma. Sin embargo, es esa clase de filmes que, al reseñarlos, es mucho mejor no revelar mucho de su historia. Algo sí tienen en común, su capacidad de atrapar la atención del espectador desde el inicio. Su historia es en extremo sencilla, pero con un suspenso pulsante e in crescendo. Es claustrofóbica, pero tiene momentos de humor ligero, en donde, por algunos segundos, parece que estamos viendo otra película completamente diferente. Pero es la manera de Trachtenberg (en el que es su primer largometraje) de jugar con las expectativas del espectador.

John Goodman es, en sí, uno de los misterios a resolver en la historia. Su imponente presencia devora la pantalla, se come todas sus escenas. Su personaje, Howard, pone al espectador en el dilema de adivinar cuáles son sus verdaderas intenciones. Howard  rescata a una chica, Michelle (Mary Elizabeth Winstead, fantástica), quien ha tenido un accidente automóvillístico en la carretera. El hombre ha hecho de Michelle su prisionera, admitiendo las mejores intenciones, manteniéndola bajo llave en un búnker. ¿Sus razones? Howard afirma que el mundo está "bajo un ataque", además de que el aire está enrarecido por una infección. 

Howard es un manojo de paranoia en estado de ebullición, un ex miembro de la fuerza naval quien, a pesar de todo, se nota en un estado de control de sí mismo. Su robusta y corpulenta presencia denotan seguridad y autoridad ante una situación alarmante. En el mismo búnker, otro refugiado se agrega a la ecuación, Emmet (John Gallagher Jr.), quien a la pregunta de Michelle si ha intentado escapar, éste, irónicamente, le contesta: "Vine corriendo y golpeando la puerta para que me dejara entrar". 

Tenemos un personaje femenino fuerte en Michelle, la cual deberá ingeniárselas, usar toda su astucia y fortaleza, para escapar de algo que para ella parece una locura, una invención de Howard. A sus ojos -y a los nuestros- él puede estar siendo víctima de algo cercano a la demencia, el delirio, o la simple paranoia. Como espectadores acabamos involucrados en el mismo suspenso que Michelle vive, sin que sepamos más de lo que ella misma sabe. Algo sí parece suceder allá afuera, algo peligroso, pero lo que es seguro es que ella está decidida a no quedarse ahí abajo encerrada para siempre. 

Howard se convierte en un personaje ambiguo, a ratos luciendo amenazante, en otros momentos siendo una especie de gigante en calma latente. Por su parte, Michelle tiene toda la responsabilidad de convertirse en heroína, o acabar como la prisionera de un posible lunático, que quizás ha fabricado todo en su mente. 10 Cloverfield Lane recuerda a Take Shelter, o The Mist, que acaban siendo mejores filmes por la inteligencia con la que fueron llevados, así como lo ingenioso de sus guiones. 

No es que 10 Cloverfield Lane no sea buena en comparación. Vale  la pena encerrarse por un rato con estos tres personajes, y vivir de cerca su angustia y paranoia. Lo malo, es que al final parece ser que todo lo ingenioso de la película se reduce a la impenetrable y misteriosa neblina alrededor de la cual se envolvió. 

viernes, 20 de junio de 2014

THE GREY * * * 1/2

SUÉLTENME AL LOBO. Liam Neeson demuestra su lado salvaje. 
The Grey no es exactamente un thriller de acción, pero le da la oportunidad a Liam Neeson (convertido en un total héroe de acción en el cine) no nada más de interpretar, como pocas veces, un personaje puramente irlandés y dar rienda suelta a su acento original, sino también de interpretar un papel con algo de profundidad dramática y emocional. Además, tiene una pelea a puñetazo limpio  con un lobo. Joe Carnahan (en su segundo filme con Neeson, luego de The A-Team), sabe que en Neeson tiene un actor con una imponente presencia física en pantalla, al igual que con una gran capacidad de expresión emocional, como lo demuestra en esta historia de aventuras, camaradería y supervivencia. Con todo y ser pasablemente entretenida, bien actuada y con partes escalofriantes que ponen los cabellos de punta, el único problema es que el filme es como un remake de Alive (1993),  con lobos hambrientos incluidos. Cuando su avión se estrella en Alaska (muy buena escena, por cierto), un grupo de empleados de una refinería tendrán la dura prueba de sobrevivir en medio de un escenario boscoso, montañoso, con tormentas de nieve, y lobos digitales que se encuentran acechándolos. Liam Neeson será el líder moral del grupo, quien al defenderse un poco con sus conocimientos sobre lobos, será el guía en la expedición para encontrar ayuda. Los lobos digitales  (y uno que otro animatrónico) lucen convincentes, exageradamente feroces, y la escalofriante inteligencia que les es conferida aquí es por demás intrigante. Durante las noches, en las que nuestros expedicionarios tengan que montar guardia y cuidarse las espaldas, con los aullidos y gruñidos de la jauría rodeándolos y sin saber en dónde atacarán, es cuando sentimos miedo a través de los personajes. Momentos en que se darán cuenta de que la unión hace la fuerza a la hora de sobrevivir. 

Vistas de página en total