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sábado, 23 de julio de 2011

FRATRICIDE * * * *

El drama de la inmigración kurda en Europa es narrada en "Fratricide".

Dirigida por el realizador turco Yilmaz Arslan, esta es una película entrañable sobre la amistad y la inmigración. La dura realidad de la inmigración kurda en Alemania, es vista desde los ojos de un joven, Ibo (Xevat Gectan), que llega desde una comunidad rural de Kurdistán hacia la urbanizada Berlín. Es interesante ver que no serán las autoridades alemanas quienes harán la vida difícil a los inmigrantes. Ellos mismos se encargan de construir una pesadilla urbana, generada por pandillas, prostitución y venganzas por el honor familiar.

Ibo no tarda en hacer una entrañable amistad con un niño, Semo (Nurretin Celik), la cual se verá reforzada por un hecho trágico, provocado por el hermano mayor del primero. La mayoría del reparto está formado por actores no profesionales, quienes se desempeñan de manera prodigiosa, dando un tono realista a este melodrama urbano. La historia no está lejos de parecerse a las ambientadas en Nueva York, con venganzas sangrientas entre mafias italo-americanas. Sin embargo, la película de Arslan, tiene una sensibilidad juvenil intensa, que nos involucra de inmediato con los personajes, sus traumas, sueños y anhelos (la secuencia animada), dispuestos a darlo todo por su amistad.

jueves, 23 de junio de 2011

THE ART OF CRYING * * * *

Un niño hará todo por ayudar a su hermana en "The Art of Crying".


No es un melodrama familiar convencional. The Art of Crying (2006) parece  instalada en el movimiento “Dogma”, pero es apenas el primer –y hasta ahora único- largometraje de su realizador, Peter Shonau Fog. Juega con nuestras expectativas de principio a fin. Es la historia de Allan, (Jannik Lorensen) un niño al que la realidad de su disfuncional familia se abre ante sus ojos de golpe, a finales de los 1960. Su histérico, chantajista y melodramático padre (Jesper Asholt), lechero y comerciante, ha venido abusando de su única hija (Julie Kolbech). Cegado por su inocencia y el cariño a su padre, Allan ve como imperiosa necesidad que su hermana de 15 años esté siempre ahí, cada vez que  el tipo amenace con suicidarse. Es una película que detrás de su colorida y pintoresca apariencia, esconde una sombría y obscura naturaleza en cada uno de sus personajes, disfuncionales, pero auténticos. Dicha naturaleza se revela pero de manera sutil, casi con humor negro. Lo que prevalece, al final, es un entrañable relato sobre el amor de un pequeño a su hermana.

domingo, 15 de mayo de 2011

ADAM RESURRECTED * * 1/2

Jeff Goldblum en "Adam Resurrected".

En uno de los planos iniciales de Adam Resurrected (2008), vemos como los ojos de Jeff Goldblum, en un close-up extremo, se mueven camaleónicamente uno independiente del otro. Es una imagen intrigante. Para algunos será divertida, para otros chocante, y para unos más no tendrá sentido. Yo me ubiqué en estos últimos. Honestamente, conforme transcurra la película, un trabajo atípico en la filmografía de Paul Schrader, veremos que no estamos lidiando con un personaje sencillo y accesible. Me refiero al Adam del título, un comediante e ilusionista judío, sobreviviente del Holocausto, que ahora pasa sus días recluído en un asilo junto a otros sobrevivientes en Israel.

Basada en la novela de Yoram Kaniuk, Schrader consigue un filme, que dentro de su monocromática mirada en blanco y negro (estilo “Schindler’s List” y en flash backs) hacia el ascenso del nazismo y el Holocausto, desde el punto de vista de Adam, funciona muy bien. Sin embargo, en su parte actual, con la trama desarrollándose en el asilo, en medio del desierto, a color y con un tratamiento entre lo real y lo fantástico (Schrader lo califica como “realismo mágico”), no me acabó por convencer.

Nunca acabé por sentirme conectado con esa parte del filme, a pesar de estar dirigida con mucha solvencia y estilo por Schrader (la cámara moviéndose, sin cortes, por todo el edificio, arriba y abajo). El sostén de toda la película es la relación que Adam intenta crear con un niño que se cree perro, para salvarlo y volverlo a la normalidad. De alguna manera conecta con su pasado traumático como prisionero del campo de concentración, en donde Adam se convirtió en la mascota de un comandante nazi (Willem Dafoe), y a cambio este le perdonó la vida. Aún así, la película me dejó con la sensación de que tal vez este no era el material adecuado para Schrader.

++ "Adam Resurrected" no ha tenido estreno comercial en España. 


sábado, 30 de abril de 2011

DEAR MR. WONDERFUL * *


Me costó trabajo entender y sentirme involucrado en esta película. En específico, tuvo que ver con su personaje, Ruby Dennis (Joe Pesci), tan medianamente construído y dibujado, que antes de la primera mitad perdí el interés por él. ¿Qué es lo que realmente quiere Ruby? Triunfar como cantante en Las Vegas -al menos es lo que la sinopsis especifica-, aunque sinceramente, poco es lo que hace para lograrlo. Es evidente que le gusta su compañera cantante del grupo musical, pero poco o nada hace al respecto. Dear Mr. Wonderful (1982) está dirigida por el alemán Peter Lilienthal, aunque desafortunadamente tiene tantos problemas en su guión (firmado por un tal Sam Koperwas, su único guión escrito a la fecha) que, al menos a mí, acabó aburriéndome.

Ruby es un hombre maduro, que vive acomplejado por estar quedándose calvo, y usa un peluquín. Tiene problemas también para aceptar sus orígenes judíos. Como cantante es pésimo, casi tímido, y su audiencia en un club nocturno y boliche, del que es dueño, no parece estar conectado con él. Se niega rotundamente a recibir en su casa a su cuñado, en donde vive con su hermana (Karen Ludwig) y el hijo de esta, un chico callado y que se dedica a robar en las calles. Creo que este ultimo, como personaje, es más interesante que Ruby. Sabemos lo que quiere, comprendemos su problemática y hasta acabé compadeciéndolo. Igualmente, la dirección fotográfica es buena.

++ "Dear Mr. Wonderful" no tuvo estreno comercial en España, ni se encuentra disponible en DVD.

miércoles, 30 de marzo de 2011

THE HUMAN CENTIPEDE (FIRST SEQUENCE) *

El carilindo Dr. Heiter nos explica su enfermizo plan en "The Human Centipede".

La saga de Saw ha ido dejando sus frutos. Ya va en la película 6 o 7 la franquicia, si no me equivoco. Con lo anterior, me refiero a que la influencia temática de Saw se está dejando sentir en películas de terror, como Hostel, no importa lo malas que sean. The Human Centipede (First Sequence - 2009) ha venido a incluirse en la lista, una película enfermiza que, dependiendo el espectador, se puede considerar un insulto.

Hay que advertir que es una película difícil de ver, concebida por la enfermiza mente del holandés Tom Six. Esta es una de esas películas con las que la gente tiende a salirse del cine (no he sabido de casos), una vez que nos enteremos del plan del doctor Heiter (el actor alemán Dieter Laser), uno de los rostros más endemoniadamente feos y tétricos que haya visto en cine. Su premisa es derivativa, el cliché de recientes filmes de horror: el grupo de turistas norteamericanos, que son sorprendidos en Europa por un terror sádico y oculto.

Paseando en Alemania, un par de bellas amigas (Ashley C. Williams y Ashlynn Yennie) acabarán siendo prisioneras y víctimas del demencial Dr. Heiter, un ex cirujano que busca cumplir el sueño-proyecto-experimento de su carrera: crear el primer cienpiés humano del mundo. La mente de este doctor es tan enferma y perversa, que para formar el cienpiés humano pretende unir varias personas, uniendo la boca de una en el ano de la otra. Esto será a través de una complicada y delicada cirujía, que ni el mismo Heiter sabe si funcionará. Su teoría es que este cienpiés humano sobrevivará cuando la persona de adelante se alimente, mientras la persona de atrás irá consumiendo lo que usted ya se imaginará… y así sucesivamente. La “cabeza” del cienpies será un turista japonés (Akihiro Kitamura), otra víctima en poder del lunático Doctor Heiter.

¿Qué tiene que ver Saw con un filme así? Que Six amenaza con fundar una franquicia, basada en ir ampliando lo que considera él una historia fascinante de suspenso y terror. La secuela, “The Human Centipede II (Full Sequence)”, está por estrenarse este año. Tom Six (quien tomó la idea de un comentario que escuchó de un camionero o algo por el estilo), promete que será más perturbadora que su antecesora. Saw (al menos la primera película), con todo y su sadismo gratuito, tenía una premisa original, personajes interesantes y una historia qué seguir. The Human Centipede, con todo y que es una producción más pequeña e independiente, no es más que un espectáculo degradante y cuyo único propósito es buscar la provocación más inmediata y fácil. Es una película que pensaría dos veces en recomendar.

The Human Centipede tiene un climax interesante, y el par de actrices norteamericanas hacen un buen trabajo, debo reconocerlo. Pero cuidado, esto no quiere decir que la película sea rescatable en lo absoluto.

++"The Human Centipede" fue estrenada en el festival de Sitges 2009, en la sección "Midnight X-treme". Hasta ahora, no ha sido estrenada comercialmente en España, ni editada en DVD.  

lunes, 28 de marzo de 2011

SUKIYAKI WESTERN DJANGO * *

Ahora resulta que Django no era ni italiano ni americano, sino japonés.
Hideaki Ito en "Sukiyaki Western Django".

¿Qué puede ser más bizarro que un spaguetti western japonés, hablado en inglés, con samurais y Quentin Tarantino en cameos extendidos? Nada que me venga a la mente en este preciso momento. Sukiyaki Western Django (2007) tiene todas estas características, uno más de los delirios concebidos por el realizador Takashi Miike. La película es una caótica mezlca genérica, en donde Miike intenta hacer una parodia de los westerns de Sergio Leone y Sam Peckinpah, pero también de las historias épicas de samurais de Akira Kurosawa.

Quentin Tarantino fue invitado por Miike, para ser un simple adorno. Su personaje, Piringo (vestido con honcho, como extraído de The Good, The Bad and the Ugly), es una especie de misterioso mentor de una chica japonesa, que en el futuro acabará siendo una letal experta en el sable y las artes marciales (¿Ya empezó a acordarse de Kill Bill?). Pero esta es sólo una de las varias tramas que se entrecruzan, precisamente, como los sables de los samurais del filme.

La trama principal es sobre el típico forastero (Hideaki Ito) que llega a un pueblo en Japón, en medio de una guerra entre dos clanes, llamados simplemente los Rojos y los Blancos (sí, como en la bandera de Japón). Los líderes de estas tribus son maestros samurais, que eliminan todo lo que se interponga en su camino, incluyendo todo aquel ser inútil del grupo, que no demuestre tener fuerza y habilidad para pelear. Ambos grupos se encuentran buscando un tesoro perdido. El forastero tiene un pasado oculto y tormentoso, que irá develándose poco a poco.

Algo que no puede discutirse, es que la película tiene buenas escenas de acción y peleas. Sin embargo, como parodia apenas y me hizo reír. Ya lo he dicho antes: no soy muy afecto al humor japonés, simplemente me es indigesto. El personaje del sheriff (Teruyuki Kagawa) es insufrible, insoportable, en su fallido intento de ser el tipo más gracioso del pueblo hablando solo. Visualmente, el filme tiene momentos rescatables (la escena de la rosa brotando es de una belleza extraña), pero es una proeza ver una película con todo el reparto japonés intentando hablar inglés esforzadamente. No todos salen bien librados del experimento.

El título está inspirado en Django, aquel famoso forastero de los spaguetti westerns italianos que inmortalizara Franco Nero, quien llevaba consigo un ataúd para que se le diera un cristiano entierro en caso de morir. Esta fantasia descabellada de Miike, nos quiere hacer creer que Django es un niño huérfano japonés, que emigró a Italia en busca de una nueva vida. ¡Sí Takashi-san, claro!

++"Sukiyaki Western Django" fue exhibida en el Festival de Sitges 2007, donde ganó el premio a Mejor Diseño de Producción y Mejor Fotografía. A la fecha, no ha tenido estreno comercial en las salas comerciales españolas ni ha sido editada en DVD.

viernes, 18 de marzo de 2011

BIG MAN JAPAN * *

El realizador Hitoshi Matsumoto dirige, escribe y protagoniza
la fallida parodia "Big Man Japan".

El cine japonés siempre se ha caracterizado como el mayor productor de “monster movies”. Fueron los creadores de Godzilla (o Gojira, en japonés), ese inmenso reptil dinosáurico, que a veces se comporta como enemigo destructor, y otras como amigo y héroe. Ha sido enfrentado con innumerables criaturas gigantes, incluído King Kong, el gorila gigante de Hollywood, en “Kingu Kongu tai Gojira” (1962). Big Man Japan (Dai-Nihonjin, 2007) es un homenaje paródico a esas películas de antaño serie B, que sigue tan vigente en aquel país como hace 50 años. Su problema, es que el homenaje no funciona como tal la mayoría del tiempo.

El Big Man Japan del título, es en realidad Masaru Daisato (Hitoshi Matsumoto, también realizador del filme) un tipo pobrediablezco, white trash, a quien casi todo Japón odia por el daño que causa al medio ambiente. El motivo, es la enorme cantidad de energía eléctrica que usa para transformarse, precisamente, en el gigantesco “Big Man Japan”. Masaru proviene de un antiguo linaje de hombres capaces de convertirse en gigantes. Sólo que él no es tan popular como sus abuelos.

Nuestro antihéroe, en su faceta de Big Man Japan, se dedica a defender Tokio de monstruos gigantes, cuyo origen jamás nos es explicado. Las peleas son televisadas como si fueran peleas de box o lucha libre, y la gente hace apuestas. La rutinaria estructura de la película, un “mockumentary” sobre la vida de Masaru, nos presenta unas 4 o 5 peleas, precedidas de una inútil explicación sobre el monstruo que estamos por ver, sus poderes y puntos débiles. Cuando estos mueren, su espíritu sube al cielo. ¿Por qué? Sólo Matsumoto, guionista del filme, lo sabe.

Nunca he digerido mucho el humor japonés. Big Man Japan tiene mucho de ese humor “indigesto” para mí. Las criaturas y el mismo Big Man, están impresionantemente animados. Este ultimo luce increíblemente realista, casi humano. Sin embargo, las criaturas parecen sacadas de la peor serie animada “manga”, diseñadas como por un niño (creo que esa cruza de humano con iguana australiana y pollo, es el peor). Las peleas son aburridas, algo lentas, nada emocionantes y lo más extraño es que nunca vemos gente alarmada correr, el ejército, la policia,… nada. Son escenarios urbanos práticamente desérticos.

¿Hay algo que valga la pena en este bodrio? Si, la última parte, una graciosa parodia de las películas de Godzilla y mega robots. Aquellas en donde tipos disfrazados caminaban sobre maquetas, luchando en medio de edificios de cartón, todo ensalzado con efectos especiales realizados con 3 yenes. Como corto funcionaría estupendamente.

++ "Big Man Japan" tuvo su premiere en el Festival de Cannes 2007. No tiene aún estreno programado en España.

domingo, 13 de marzo de 2011

SURVIVAL OF THE DEAD * *

Kenneth Welsh tiene una sorpresa a los zombies de "Survival of the Dead".

En una entrevista, George A. Romero confesó que, francamente, ya no sabía cómo titular a su más reciente película de zombies, Survival of the Dead (2009). “Nada más sabía que tenía que ser algo ‘of the dead’”, dijo Romero. Al final, se le ocurrió agregar “survival”, luego de un proceso reflexivo que está de más mencionar en esta reseña. Lo cierto, es que ese mismo sentimiento de incertidumbre y vaguedad prevalece en la película. El de pensar “Romero ya no sabe qué más hacer con sus zombies”. ¿Se ha agotado por fin la saga de zombies contada por Romero? Viendo los resultados de esta película, creo que sí.

No he visto el filme anterior, “Diary of the dead” (2007), pero al parecer “Survival…” es como una secuela de aquel. En esta ocasión, Romero toma prestado del western todo lo que puede, ambientando la historia en una isla del norte de los E.U. En ella tenemos a dos grupos en conflicto, uno liderado por Seamus Muldoon (Richard Fitzpatrick), que busca, no exterminar, sino proteger a los zombies que han llegado a la isla. ¿La razón? Tiene la esperanza de encontrar una cura para los seres queridos que han sido convertidos en zombies. Su hermano, Patrick O’Flynn (el canadiense Kenneth Welsh con acento escocés), es expulsado de la isla por Seamus, al mostrar aquel sus intenciones de matar zombies.

Por supuesto, la aventura comienza cuando O’Flynn pretenda regresar a la isla, junto a un pequeño grupo de militares encabezado por el Sargento Nicottine Crokett (James Van Sprang, quien también aparece en “Land of the Dead” y “Diary of the Dead”), una chica a la que llaman “Tomboy” (Athena Karkanis), el latino de rigor, Francisco (Stephano Di Matteo), la hija de O’Flynn (Kathleen Munroe) y un chico que se agrega al último (Devon Bostick).

En esta película no se siente tanto esa característica “orgánica” de los zombies de Romero. El maquillaje sigue siendo bueno, pero la tecnología digital en algunas escenas es demasiado evidente, al grado que hace lucir ciertas escenas más bien acartonadas y falsas. La trama es cansada, avanza a tropiezos y sin rumbo. En mucho se debe a la total falta de química entre los personajes. Lo peor, es que la mayoría de los personajes son un total cliché, empezando por O’Flynn (el cliché del marino-viejo-lobo-de-mar) y el mismo Seamus (el cliché del marshall autoritario y radical de antiguo western de matiné).

Los zombies se llegan a percibir más como meros adornos en toda la película. No son tan terroríficos ni temibles, como lo que acostumbra ofrecernos Romero. La pequeña parte instalada en Delaware, al inicio, tiene una secuencia buena, intensa y terrorífica, la única que vale la pena. Nuestros protagonistas buscan abordar el barco de O’Flynn, con la amenaza de tener zombies incluso dentro del agua. En la isla, Romero pierde fuerza y la película peligra al centrar todo en el conflicto entre los hermanos. Los zombies lucen tan simples, perdidos en un escenario como sacado del “mundo Marlboro”, que llegan a dar pena. La escena de la chica zombie (no diré su identidad, por supuesto) a caballo, es algo de lo peor (¿Autoparódico? No creo), en lo que puede ser la más floja de las películas de Romero.

++ "Survival of the Dead" fue proyectada en el "Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya" 2009. A la fecha no ha tenido estreno en las salas comerciales de España. 

lunes, 28 de febrero de 2011

BRONSON * * * 1/2

Tom Hardy es el desquiciado Michael Peterson en "Bronson".

Por algún medio escuché el comentario de que Bronson (2008) era el “A Clockwork Orange” del nuevo milenio, o algo parecido. Quien asegura esto tal vez se ha dejado llevar por muchas comparaciones sin mucho sentido. Pudo haber sido el uso de la música clásica que hace su realizador, el danés Nicolas Winding Refn, en varias escenas; que su personaje principal, el “Bronson” del título, sobrenombre de Michael Peterson (enérgica interpretación de Tom Hardy), regresa a prisión una y otra vez. “Soy incapaz de permanecer fuera de la cárcel”, confiesa en su narración en off.

La película está basada en la vida de Michael Peterson, quien en 1974 fue a dar a prisión, por primera vez, por haber robado una oficina de correos. Esa sería la primera de tantas reincidencias de Peterson. Como el Alex de “A Clockwork Orange”, Michael Peterson provenía de un núcleo familiar promedio en los suburbios de Londres. Un buen día se descarriló y empezó una vida delictiva que parecía no tener fin. El problema, al menos el mayor de todos , es que “Bronson” no es cualquier presidiario, sino uno en extremo violento y difícil, al grado que se le tiene que encerrar en una jaula y aislarlo. Es como una bestia sin control.

Al salir de prisión, Michael entra al mundo de las peleas callejeras. Por consejo de su “manager”, toma un nombre artístico, uno “vendible”, “Bronson”. El tipo se enfrenta con todo, incluso dos hombres al mismo tiempo, y a veces, con perros rottweillers. Queda claro que Michael “Bronson” Peterson es una fiera, sin total control de sí mismo, y pasó a la historia como el presidiario más costoso en la historia del Reino Unido. Michael fue considerado un problema social, que el gobierno prefirió echarlo a la calle que seguirlo manteniendo dentro de prisión.

La extravagancia de Winding Refn, es que Michael nos cuenta la historia desde un escenario teatral, como si fuera un comediante y maquillado como un mimo, frente a un público que ocasionalmente le aplaude. Calvo y con su gran bigote, Michael habla directamente a la cámara, sarcásticamente, sobre su vida.

No considero que la película sea exactamente fallida, pero si creo que a Refn le ha faltado un poco de disciplina a la hora de armar la película. Como película, “Bronson” tiende al caos. Es un filme experimental muy interesante, pero su estudio del personaje se queda a medias. No he logrado entender del todo a Michael como personaje, de dónde proviene tanta ira y violencia, y es porque Refn no le brinda esa oportunidad.

Hay un momento en que Bronson inicia un taller de arte, a manera de terapia. Parece que en ese momento empezaremos a compenetrar más en él como personaje. Incluso, la secuencia animada es lograda, con música de Léo Delibes de fondo. Desafortunadamente, no es suficiente, acaba muy pronto y nuevamente vemos a Bronson como un toro desbocado. Creo que el problema principal, es que Refn prefiere quedarse más en los desplantes de locura de Bronson, que en otra cosa.

Por su parte, la actuación de Tom “Inception” Hardy es poderosa, sencillamente fenomenal, de sus mejores trabajos. Su transformación física incluyó un fuerte entrenamiento y ejercicio en el gimnasio. Visualmente, la película tiene muchos momentos atractivos, no nada más por los fotomontajes sino por la atmosférica iluminación, lograda por el director de fotografía Larry Smith.

++ "Bronson" fue proyectada en el "Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya" en 2009. A la fecha no ha tenido estreno comercial en las salas españolas, ni ha sido editada en DVD.

miércoles, 23 de febrero de 2011

THE GREAT BUCK HOWARD * * * 1/2

Colin Hanks, Emily Blunt y John Malkovich en "The Great Buck Howard"

Dejando de lado la obviedad de ver en la misma película juntos a Colin Hanks y a su padre, Tom Hanks, interpretando precisamente a un padre e hijo, The Great Buck Howard (2008) es un filme interesante. Para empezar, tenemos a John Malkovich interpretando brillantemente al “Gran Buck Howard”, un mago tratando de rescatar sus glorias pasadas. Buck fue un popular mentalista, con numerosas intervenciones en el programa de Johnny Carson, pero en la actualidad ni siquiera Jay Leno tiene tiempo para recibirlo en su programa.

El personaje de Buck Howard está inspirado en un mentalista real, El Gran Kreskin, quien aún vive. Como se muestra en la película, Kreskin siempre tuvo que lidiar con un problema: la credibilidad de su público. De hecho, la película está basada también en las experiencias que tuvo su realizador, Sean McGinly, trabajó como manager del Gran Kreskin. En el filme, Buck se hizo famoso por un número simple, pero que tiene su grado de dificultad. Al azar, un miembro de su público escondía un billete, mientras Buck se encontraba de espaldas, sin mirar. Antes, pedía a cinco personas del mismo público pasar tras bambalinas, para que comprobaran que el mentalista no tenía ningún dispositivo electrónico que lo ayudara, o que alguien le dijera quién tenía el billete. Luego, tenía que adivinar quién tenía dicho billete en el menor tiempo posible. A pesar de que siempre adivinaba dónde se encontraba el billete, hubo quienes siempre dudaron de su capacidad, y pensaban que alguien le ayudaba vía un audífono.

Colin Hanks interpreta a Troy Gable, un chico que ha desertado de la universidad para convertirse en el asistente de Buck Howard. Al principio, Troy tiene que soportar los malos tratos y desplantes de divo de Buck. Pero con el tiempo, habrá algo en el mentalista que empezará a despertar una simpatía hacia Troy. ¿Cuál? Nunca estuve del todo seguro. ¿Troy ve en Buck una especie de figura paterna? Bueno, Buck está lejos de ser el mentalista más simpático o carismático del mundo. Muy rara vez gusta de dar fotografías autografiadas en blanco y negro, y las de color las deja para casos “muy especiales”. Es posible que Troy vea en Buck a un padre, ya que si algo aprende el chico en su aventura, aspirante además a convertirse en escritor, es responsabilidad, constancia y disciplina. En el camino, Troy conocerá a una guapa publirrelacionista (Emily Blunt), quien se integra al staff de Buck para crear estrategias que le ayuden en su nueva gira a ser captado por los medios.

Sinceramente, sigo sin encontrar una pizca de talento en Colin Hanks. En sus buenos años, Tom Hanks (productor de la película, por cierto) era, al menos gracioso. Un actor que sabía desenvolverse bien en comedias. Colin Hanks no tiene un solo momento que valga la pena rescatar en la película. Al final, es John Malkovich el alma y motor del película, quien la dota de fuerza, algo de humor y vulnerabilidad. Emily Blunt tiene una buena actuación por igual. Los mejores momentos es cuando vemos a Buck arriba del escenario, tratando de sacar adelante un show barato y de atrapar la credibilidad de su público. Es genial su retrato del showman que se niega a envejecer, a reconocer que ya es cosa del pasado y que ha caído en el olvido.

El problema de Sean McGinly es que falla en algo crucial: hacer entrañable la relación entre Troy y Buck. Algo extraño, sobre todo viniendo de sus vivencias personales. Es claro que McGinly ha tratado de evitar todo viso de sentimentalismo, aunque siento que se ha ido totalmente al extremo. Si por algo es rescatable el trabajo de McGinly, además de la gran actuación de Malkovich, es que no es cualquier filme de magos, ilusionistas y mentalistas. Hay una magia escondida, a la que le cuesta mucho trabajo relucir. Eso sí, algo que me ha gustado es que nos quedamos con la duda sobre cómo Buck realiza su gran truco de adivinación. Ni el mismo Troy logra saberlo. Hay muchas teorías y suposiciones, pero la verdad sólo la tiene el “Gran Buck Howard.”

++"The Great Buck Howard" aún no ha tenido estreno comercial en las salas de cine españolas.

domingo, 20 de febrero de 2011

COLD SOULS * * * *

Paul Giamatti se somete a un tratamiento de extracción de almas en "Cold Souls".

Un actor del calibre de Paul Giamatti no podría tener un reto más interesante que en Cold Souls (2009). Me refiero a interpretarse a sí mismo. Ya lo hizo John Malkovich brillantemente en “Being John Malkovich”. Es curioso, pero en Cold Souls su realizadora, Sophie Barthes, trata de hacer un ejercicio cinematográfico al estilo Spike Jonze-Charlie Kauffman, con una historia de corte existencialista del tipo “Being John Malkovich”.

Es un deleite ver a Paul Giamatti, incluso, burlarse de sí mismo en muchos momentos. La historia no se sostiene mucho, pero plantea una premisa que tiene mucho de donde explotarse: qué tanto somos alma y qué tanto cuerpo físico. La película juega con una idea vista anteriormente en “Eternal Sunshine of the Spotless Mind”, con todo y máquinas más cercanas a la ciencia ficción, capaces de jugar con el destino de un ser humano. Aquí, una empresa ofrece un servicio de extracción e intercambio de almas, y Giamatti no tardará en caer en la tentación de hacer uso del servicio, luego de leer un artículo al respecto en la revista “New Yorker”.

Más que abordarse desde un punto de vista serio y profundo, Barthes se aboca a abordar el tema de una manera desenfadada y divertida. En la película, Paul Giamatti se encuentra tratando de sacar adelante la obra teatral “Uncle Vanya”, de Anton Chejov, pero tiene problemas para conectar con su personaje, debido a que se siente deprimido y desencajado.

Cuando se entera de la existencia de la empresa, dirigida por el Dr. Flinstein (David Strathairn), Paul Giamatti se someterá a un tratamiento en el que sólo se le extrae una parte de su alma, para así quitarse de encima la pesadez moral y emocional que lleva a cuestas. Las almas parecen aquí como una colección de rocas, de diferentes tamaños y colores. El alma de Giamatti luce como una haba. Paul no tardará en sentir cierta mejoría, pero a los ojos de su esposa (Emily Watson), el actor empieza a comportarse extraño, a sentir que no es el mismo de siempre.

Suena divertido, y lo es. El asunto no podría tomarse de otra forma, aunque despierta preguntas como: ¿Someterse a un tratamiento así no significaría la muerte? ¿De ser extraída un buen porcentaje de nuestra alma podríamos seguir vivos? El guión, escrito por la misma Barthes, resuelve esta cuestión de una forma genial. Al plantear el hecho de que si nuestra alma –o parte de ella- fuera extraída, seríamos como una especie de seres incapacitados, como vegetales, sin emociones, sentimientos y parte de nuestros talentos desaparecerían. La escena en la que Paul y su esposa se encuentran cenando con unas amistades es hilarante. Paul come como un animal y responde de manera insensible a los problemas que cuentan sus acompañantes.

No todo es perfección en esta compañía. Detrás se encuentra una compleja red de tráfico de almas en Rusia, donde se encuentra una máquina similar (las causas nunca se explican), a la que acuden personas que quieran donar sus almas. La esposa del dueño (Katherin Winnick), una pseudo actriz rusa de telenovelas, está en busqueda del alma de un talentoso actor. Nada exigente, la chica pide el alma de Al Pacino. Cuando una atractiva traficante rusa (Dina Korzun) cometa el grave error de llevarle el alma equivocada (¿Adivina de quién), las cosas se complicarán para todos.

Tanto visual como argumentalmente, Cold Souls tiene un sabor de película de “autor”, como de película de ciencia ficción de los 1970. El diseño de la máquina “extractora de almas” es retro, que luce más cercana a una máquina para sacar tomografías en hospitales. No hay efectos digitales sofisticados, ni mucho menos. La película de Barthes es de ideas, de personajes, más experimental; interesada en actuaciones y en la interacción de los personajes. La película se torna en su segunda mitad (la ambientada en Rusia) solemne, fría y deja algo de su humor inicial. Sin embargo, no deja de valer la pena ver a un Paul Giamatti movido por tormentos actorales que se sienten auténticos.

++En España, "Cold Souls" tan sólo ha sido proyectada en el "Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya" en el 2009. Hasta el momento no ha tenido estreno comercial en cines, ni ha sido editada en DVD. 

jueves, 25 de noviembre de 2010

DES PLUMES DANS LA TÊTE * * * *

"Des plumes dans la tête" cuenta el duelo de una madre por la pérdida de su hijo. 


Un pequeño niño cruza las calles del pueblo en el que vive con sus padres, en algún punto de la provincia belga. Arthur (Ulysse de Swaef), el niño en cuestión, va solo y ante la mirada atónita de los habitantes del pueblo. Lo extraño –e increíble- es que ninguno se detiene a preguntarle a dónde va sin sus padres. En Plumas en la Cabeza (Des Plumes dans la tête, 2003), el realizador Thomas De Thier nos cuenta el drama que viene después a causa de esta caminata que Arthur decide hacer, simplemente para buscar un lugar en dónde jugar.

El tono en que De Thier nos cuenta la historia es de una inocencia tan dulce como perturbadora, todo visto a través de la mirada entristecida de Blanche (Sophie Museur, magnífica), la devastada madre del niño. La mujer se encuentra en esa fina línea entre la cordura y la pérdida total de la razón, a causa de la muerte de su hijo. En esta película, que puede verse como un amargo cuento, la acción parecerá instalada en un mundo con toques absurdos, coloridos, graciosos, delirantes y, por ende, escapistas.

La película cuenta la forma en que Blanche cargará con su pena, con la negación de la pérdida, con las alucinaciones que tendrá producto de esa misma negación, al ver por todas partes a Arthur creyendo que aún vive. Es tan desgarrador verla caer poco a poco en la locura, pero ese tono fantasioso y colorido ayuda a aligerar la experiencia. Blanche pasará por todo, incluso problemas con su marido desempleado, a quien se le acabará la paciencia por no saber cómo manejar toda la situación. En un momento dado queremos “arrojar la toalla” por ella, pensando que llegará a tomar el peor de los caminos. Mientras tanto, como viviendo en su propio universo y sin que logremos –al menos al inicio- adivinar qué tiene que ver en todo el asunto, un adolescente (Alexis Den Docker) se encuentra observando aves y haciendo experimentos sin ningún sentido, apuntando todo en un cuaderno.

El título alude a un momento en que Blanche se disfraza de india, creyendo jugar con Arthur. El tema principal será la locura, o mejor dicho el desequilibrio mental que De Thier sabe reflejar perfectamente en cada personaje y plano de su película, impecablemente fotografiada por Virginie Saint-Martin. No me malentienda. Si bien en “Plumas en la Cabeza” no existe ningún exceso melodramático a lo Hollywood, tampoco es una película cómica, ni mucho menos. Habrá momentos, en especial al inicio, en que será algo difícil seguir la historia, pero el enfoque es optimista. Su plano final es silencioso aunque muy elocuente. No demuestra otra cosa que el hecho de que una pérdida como la sufrida por  Blanche nunca se supera del todo. 

++ Disponible en DVD región 1 y 4. La película no ha tenido estreno comercial en España y no se encuentra disponible en DVD. Si puede consiga la edición francesa.

lunes, 11 de octubre de 2010

MA MÈRE * * 1/2

Isabelle Huppert y Louis Garrel en "Ma mère"

En Mi Madre (Ma Mére, 2004), Isabelle Huppert interpreta otro de sus logrados personajes torturados y sexualmente retorcidos, lo mejor con seguridad en este segundo largometraje del director y guionista Christophe Honoré. La actuación del joven Louis Garrel (el hermano incestuoso de The Dreamers) me ha parecido lograda también. Desafortunadamente, este gran trabajo de su reparto no salva la película de resultar fallida.

Adaptación de la novela de George Bataille, el filme pasó por numerosos festivales, como el de Cannes en 2004, y ese mismo año en el Festival de Gijón, teniendo un escaso estreno comercial en las salas europeas hasta la fecha, incluyendo España. Dicho aspecto está lejos de atribuírse al contenido erótico de la cinta. Películas de contenido más explícito han tenido un poco más de suerte. El problema está en la baja calidad de la cinta en su realización, formada por largos y tediosos 110 minutos de duración. La película narra una historia de incesto, sadomasoquismo y otras perversiones, entre una madura y atractiva madre (Huppert) y su traumatizado hijo veinteañero (Garrel), ambos con una relación edípica que a la larga no dudan en llevar a la práctica.

Para querer darle más “crudeza” al asunto, Honoré recurre a una fotografía granulosa y una cámara portátil inquieta, que lleva sin descanso hasta el estancamiento narrativo. Mientras, acompaña a su par de actores en su recorrido por los rincones nocturnos y sexualmente liberales de las islas de Gran Canarias, España, lugar donde se ambienta la historia. Gran Canarias es vista como una especie de Sodoma y Gomorra. El drama arranca cuando el padre del chico (Philippe Ducloss) muere en un accidente, sumergiéndose en una depresión y arranques sexuales extraños. Estos se agravan cuando su mamá le confiesa cierta noche que es –cito textualmente- “una perra, pervertida y detestable, que jamás ha agradado a nadie”. Además, siempre le fue infiel a su marido.

Lo grave, es que el guión (escrito por el mismo Honoré) jamás se preocupa en profundizar en la psicología y motivaciones tanto de la madre como de su hijo, mostrando nada más una sola cara de toda la problemática. Nunca comprendemos del todo qué es lo que pasa por la sexualmente perversa mente de la madre, y por qué de pronto decide iniciar a su hijo, utilizando a su amante lesbiana (Emma de Caunes), en el espinoso camino sexual que éste decide seguir.

La escena final en la morgue, no hace más que recalcar la total falta de pericia y sutileza de Honoré para resolver el filme, mientras se escucha de fondo la canción “Happy Together”, de The Turtles. Honoré jamás se preocupa por crear en nosotros una mínima empatía por su par de personajes principales, de todas formas, muy bien interpretados por Huppert y Garrel.

++ A pesar de haber sido proyectada en el Festival Internacional de Cine de Gijón, "Ma mère" no ha tenido estreno comercial ni se encuentra editada en DVD en España.

lunes, 3 de mayo de 2010

DE VILDE SVANER * * *

"De Vilde Svaner" (Los Cines Salvajes) es un pequeño experimento fílmico, que combina la artesanal técnica del decoupage con modernos efectos especiales.





No hace mucho comentaba sobre la exposición dedicada al diseño de arte y vestuario de De Vilde Svaner (The Wild Swans, 2009), en el Museo Franz Mayer de la Ciudad de México, a cargo de la reina Margarita II de Dinamarca. Viene el turno para la reseña de la película, dirigida por Peter Flinth y Ghita Norby, un pequeño trabajo experimental que pisa los terrenos del telefilme, y que destaca, precisamente, por su diseño visual. Otra cosa que me ha agradado, es que solamente dura 60 minutos, una duración justa para entretener y mantener interesados a los niños de la generación Harry Potter, que tal vez jamás hayan escuchado el nombre de Hans Christian Andersen, autor del cuento en el que se basa la película.

El experimento llevado a cabo por los realizadores, es similar al de Eric Rohmer en L’anglaise et le duc (2001), en el que los escenarios eran pinturas, digitalizadas e insertadas con la técnica del green screen. En The Wild Swans, Margarita II creó los escenarios con la técnica del decoupage, es decir, collages hechos con recortes de papel y montados en cartulinas. El resultado en pantalla es impresionante, en especial, porque los actores se notan bien acoplados con estos fondos, con cierta calidad tridimensional a través de un tratamiento digital. La experiencia es muy cercana a ver las fotografías de un libro cobrar vida.

La historia (adaptada también por Margarita II) tiene elementos constantes en la obra de Andersen. La princesa Elisa (Stine Fischer Christensen) tiene que huir del castillo cuando su madrastra (Benedikte Hansen), en realidad una bruja malvada, transforma a sus 11 hermanos en cisnes, al estorbarle en sus malvados planes de dominar al rey y su reino. Tiempo después, Elisa se reencuentra con sus hermanos, y en una de las mejores escenas los 11 cisnes llevarán volando a su hermana en una red a un país lejano, para tratar de encontrar una cura al hechizo de la madrastra.

A partir de aquí, casi todo avanza de manera predecible. En una escena se nos presentan lo que podrían ser los primeros zombies en una obra literaria infantil, los “no muertos”. Estos “muertos vivientes” rondan un cementerio, alimentándose de cadáveres, lugar al que Elisa tiene que ir para conseguir una hierba mágica, que podría ser el antídoto para el hechizo. La escena, aunque dura apenas unos segundos, resulta perturbadora. Me gustaría saber cómo está descrita por Andersen en el cuento original. Por ahora, en esta versión cinematográfica (vale decir que no es la primera, ya que existe una versión animada previa, en el cortometraje dirigido por Vladlen Barbe), la escena luce terrorífica (incluso para niños, me animaría a decir), el contrapunto perfecto para un cuento de hadas de este tipo.

The Wild Swans no es del todo perfecta, a pesar de que sus cisnes animados lucen convincentes y de que la escena del sueño de Elisa es otra de las que permanece en mi memoria. En dicho sueño, Elisa se encuentra con una “bruja buena”, de nombre Fatamorgana (Ghita Norby). Sin embargo, al final no sabemos, por ejemplo, qué fue de la madrastra diabólica. Es innegable, al menos para mí, que una de las cosas que más se disfrutan al leer un cuento de hadas, es ver cómo son aniquiladas las fuerzas del mal.

++ Sin fecha de estreno en España.

miércoles, 31 de marzo de 2010

LOS BASTARDOS * * 1/2

Dos inmigrantes ilegales mexicanos en E.U. sorprenden con un giro violento en "Los Bastardos".






No sé cuantos estén enterados, pero hay un catalán haciendo cine en México y lo está haciendo bien. Amat Escalante, nacido en Barcelona (1979), es uno de los jóvenes realizadores que se encuentra marcando la diferencia en el cine mexicano contemporáneo, con una obra muy cercana al trabajo de su “padrino” y mentor, el realizador mexicano Carlos Reygadas (Japón, Batalla en el Cielo, Luz Silenciosa). Con tan sólo dos largometrajes en su haber, debutando con Sangre (2005), cuando uno ve una película de Amat es notoria la influencia de Reygadas, aunque empiezan a existir diferencias entre ambos, especialmente en los temas. Con Los Bastardos (2009), Escalante cuenta una historia sobre la inmigración ilegal mexicana en los Estados Unidos; de aquellos “sin papeles” que viven al día buscando toda clase de trabajos por unos cuantos dólares al día.

Carlos Reygadas ha sido el productor de las películas de Amat, y si en algo coinciden ambos, es en tratar de dar a sus trabajos cierto realismo al emplear actores no profesionales, así como siempre filmar en locaciones. Además, hay a veces una clara intención de darle a las películas un cariz documental, al dejar a los actores improvisar frente a la cámara y dialogar entre ellos. No hay una intención de Escalante por construir un discurso sobre la inmigración ilegal de los mexicanos en E.U., o una especie de denuncia social sobre la complicada situación que los obliga a cruzar la frontera. A diferencia de Reygadas, Amat no se nota tan preocupado por la construcción de elaborados movimientos de cámara o demás detalles estilísticos, sino en ir más al grano y contarnos una historia interesante desde el inicio, a pesar de que con el tiempo vaya perdiendo fuerza. Su final me haya dejado, más bien, con la sensación de que la historia ha quedado incompleta y no muy bien resuelta.

Tanto en Reygadas como en Escalante, sigo pensando que su punto débil son sus guiones planos, con personajes que nos dejan de interesar hacia el final. La historia de Los Bastardos, sigue a un par de compañeros (Jesús Moisés Rodríguez y Rubén Sosa), provenientes de la ciudad de Guanajuato (lugar de residencia de Amat Escalante), quienes luego de una jornada de trabajo en Los Ángeles empiezan a rebelar un lado obscuro. Ambos están armados, y al anochecer deciden meterse a la casa de una mujer (Nina Zavarin) y su hijo adolescente (Trevor Glen Campbell). Desde el inicio sabemos que ella y el chico llevan una mala relación, distante y fría, así como que las drogas tendrán mucho que ver en lo que pasará en la casa en los próximos minutos. Es una historia sencilla, pequeña y de la cual no hay ya mucho que contar.

A lo largo de la película, no existe duda alguna de que los actores, sin previa experiencia en cine (con excepción de Nina Zavarin), lucen naturales y convincentes, en todo momento creí en su actuación y en lo que intentaban transmitir. Escalante no es un director que quiere complicarse mucho en su realización, limitando todo a planos fijos, mínimos movimientos de cámara y poco más, concentrándose más en sacar lo mejor de sus actores. Existe una tensión permanente en lo que ocurre dentro de la casa, hay una sensación constante de que algo terrible sucederá. En resumen, Amat sabe construir un gran suspenso dentro de ese lugar, no sabemos las verdaderas intenciones de Fausto y Jesús. Tampoco sabemos qué sentir verdaderamente por ellos, si comprensión por la precaria situación que los lleva al límite, o detestarlos porque tal vez no sean los chicos inocentes que uno podría haber imaginado.

Fuera de estos logros, que hablan de un realizador con mucho talento, me parece que Los Bastardos (a diferencia de Sangre, que me ha gustado un poco más) falla por un guión al que le ha faltado fuerza, resolverse mejor y, en especial, tener personajes mejor definidos y más complejos.
++ Hasta el momento, "Los Bastardos" nada más se ha exhibido en el Festival Internacional de Cinema de Catalunya (Sitges) en 2009, y no ha tenido estreno comercial en España.

jueves, 18 de febrero de 2010

THE WALKER * * 1/2

Woody Harrelson interpreta en The Walker a un experto en decoración, jugar canasta y pasar el tiempo con mujeres adineradas.




Después de su fallida incursión en el género de terror con la precuela de Dominion: The Exorcist, el gran guionista y realizador Paul Schrader regresó con algo muchísimo menos pretencioso y que, más bien, se encuentra en los terrenos del telefilme, The Walker (2007). Schrader no sale del todo avante en la experiencia de intentar dirigir este filme, que combina el thriller político y una trama wudunit.

Lo que más ayuda a Schrader es contar con un reparto de primer nivel. Woody Harrelson, un actor tan versátil y que siempre ha rehuido del estrellado de Hollywood, es el “Walker” del título. Es un tipo que pasea, claro, y gusta de hacerlo con maduras mujeres ricas. Y no lo hace por lo que uno podría imaginar. Su afición es simplemente juntarse con ellas para jugar canasta, chismear hasta por los codos y asesorarles en asuntos de decoración. Carter Page III, el “paseador” en cuestión, es homosexual y gusta de la buena vida. Carga con el peso de haber tenido un padre político influyente en Washington, del cual todo mundo se siente orgulloso, y ahí estarán siempre los demás para echárselo en cara.

En el reparto también se encuentran Kristen Scott Thomas, Moritz Bleibtreu, así como Lauren Bacall y Willem Dafoe en pequeños papeles secundarios. Como en toda trama wudunit habrá un crimen, el asesinato de rigor. Cuando la mejor amiga de Carter (Kristen Scott Thomas) se vea involucrada como la principal sospechosa en dicho crimen, aquel tratará de desentrañar quienes están detrás del asesinato. En The Walker no deja de sentirse el hecho de que estamos ante una película que, aunque es una pequeña producción más bien hecha para verse en televisión, pudo haber estado mucho mejor. Se nota que Schrader tuvo las manos atadas por cuestiones de presupuesto. El trabajo fotográfico es aceptable, el diseño de producción atractivo (la casa de Carter es todo un monumento a lo kitsch pero, extrañamente, refinado y de buen gusto), la edición es funcionalmente televisiva y las actuaciones son buenas.

No dejé de percibir que detrás de este, de todas formas, visible trabajo, hay una historia que pudo haber sido explotada mucho más. Hay un crimen con un trasfondo político, la ciudad de Washington como el escenario ideal para la hipocresía de muchos políticos; un discurso sobre la intolerancia hacia la homosexualidad y, sobre todo, como en todo buen relato de Agatha Christie, la doble moral de la clase alta y la burguesía. Todo esto ambientado en escenarios contrastantes: casas, salones y hoteles lujosos, junto a calles obscuras y bares gays, a donde Carter se interna como un reflejo de su doble vida. Además de su trabajo como decorador de interiores, Carter es un empleado ejemplar en una empresa de bienes raíces.

Aunque The Walker se queda a un nivel televisivo, Schrader sigue demostrando su maestría como guionista, con diálogos interesantes (incluso, son entretenidos los diálogos de Carter, en especial, cuando está jugando canasta con sus amigas), pero como decía, es una película con un portento de ideas al que le ha quedado chico el formato y el presupuesto.

++ A la fecha, The Walker no ha tenido estreno comercial en España y no se encuentra editada en DVD.

jueves, 9 de abril de 2009

CHAPTER 27 * * *

En Chapter 27 (2008) es la primera vez que se intenta hacer una minuciosa dramatización sobre la planeación y ejecución del asesinato de John Lennon, el 8 de diciembre de 1980, una de las figuras musicales más controversiales e importantes del pasado siglo XX. Esta “planeación” fue llevada a cabo tan sólo por un hombre perturbado, Mark David Chapman, interpretado por Jared Leto, con seguridad uno de sus mejores y más interesantes interpretaciones de toda su carrera. La transformación física de Leto es impresionante, al haber engordado lo suficiente para encarnar al asesino más odiado de los últimos tiempos. Dejó a miles de fans llorando en el mundo por una pérdida irreparable.

Se ha especulado mucho de este asesinato, como que fue ordenado por la CIA al considerar a Lennon un agitador “peligroso” políticamente hablando en los E.U. La teoría que se aventura en Chapter 27, del realizador J.P Schaefer, es que Chapman actuó solo, empujado no nada más por su estado mental megalómano, obsesivo e intolerante, sino inspirado por la novela The Catcher in the Rye, del escritor J.D. Salinger, publicada en 1951. Es un libro clásico, que se deja leer de manera obligatoria a muchos estudiantes estadounidenses. Con el asesinato de Lennon, Chapman creía que escribiría su propio "Capítulo 27" adicional en la novela de Salinger, la cual tenía únicamente 26 capítulos.

La interpretación de Leto es la disección y estudio de un tipo solitario, fanático y explosivo, que habría viajado desde Hawaii a Nueva York para pedir un autógrafo a Lennon y luego asesinarlo. El guión es toda una “aventura” mental y psicológica, que literalmente nos introduce en la mente de Mark David Chapman, a quien se dijo hace algunos años que iban a condonarle su pena en prisión y dejarlo salir. La propuesta fue descartada.

La película es de bajo presupuesto. Se nota una intención de “economizar” en las tomas de calle, donde casi nunca vemos un plano hacia los autos o demás elementos que indiquen el año en el que nos ubicamos, 1980. La producción se reduce a un poco de vestuario y caracterizaciones. Lindsay Lohan interpreta un pequeño papel, una tranquila chica (papel difícil para ella, supongo) que espera ansiosa, junto a otros fans, a que Lennon salga del edificio Dakota en donde vivía, para conseguir un autógrafo.

No hay exactamente una historia en el amplio sentido de la palabra que contar, ni personajes muy interesantes, fuera de Chapman, en los cuales profundizar. Todo es una reconstrucción en base a las declaraciones que hizo Chapman al ser detenido el día del asesinato, y una adaptación del libro escrito por Jack Jones. El guión es una crónica de lo que pasó en unas cuantas horas del 8 de diciembre, mientras escuchamos en off la narración de Chapman sobre lo que pasa y urde en su cabeza.

El punto en contra de este pequeño aunque interesante filme independiente, es que nada más interesará a los fans de The Beatles y John Lennon. Es una pequeña morbosidad para quienes quieran aventurarse en un relato, mitad ficticio, mitad real, sobre el “hombre que nunca debió haber nacido”, según le han calificado muchos fans. La realización de Shaefer no tiene nada del otro mundo, aunque sabe cómo crear tensión en la escena más esperada de la película: el momento en que Chapman se acerca a pedirle un autógrafo a John Lennon (Mark Lindsay Chapman, irónico el apellido), sobre la cubierta del disco “Double Fantasy”. La tensión es tal, luego de ver las vueltas que ha dado el asunto en la mente de Chapman, que uno se pregunta: ¿Se atreverá a hacerlo? Sin embargo, sabemos qué pasó al final.

Sería una equivocación pensar que estamos ante un intento de humanizar a Chapman, de ponernos de su lado para comprender porqué lo hizo. Es verdad, hay instantes en que Chapman nos parece un gordito medio simpático, medio amistoso; tímido y quizás agradable. Schaefer quiso que viéramos los dos lados de la moneda. Pero si eres admirador de Lennon (como yo), lo odias desde el principio, quieras o no.

++Nunca estrenada comercialmente en España, Chapter 27 pasó directamente al DVD. Su edición es de lo más austera, y nada más contiene el trailer cinematográfico.

jueves, 5 de febrero de 2009

FIVE DEDICATED TO OZU * * * 1/2


Del director iraní Abbas Kiarostami, Five Dedicated to Ozu (2003), raya en lo inclasificable. Su locación principal es el mar, y posa su cámara en situaciones aparentemente naturales y cotidianas, en un homenaje a Yasujiro Ozu, uno de los más grandes directores japoneses. Esto demandará del espectador mucha paciencia.

Kiarostami realiza cinco cortometrajes. Cada uno de ellos tiene un elemento en común: el agua, como símbolo dador de vida, que incluso puede tener vida propia. Filmados en vídeo digital (editados y manipulados digitalmente), el primer corto tiene como “personaje” a un tronco, llevado y traído por el oleaje del mar durante los casi 15 minutos de duración. El tronco va y viene envuelto en la espumosa agua del mar, y eso será lo único que pasa. Su intención es mostrar lo bello de ver un simple tronco mojado bajo el poder del agua, lo bello del color y el sonido del oleaje (aspecto técnico que Kiarostami cuida y resalta), en una alegoría del ir y venir vital y cíclico. En cada cosa, aparentemente, insignificante, puede haber algo de vida.

El segundo corto tiene lugar frente a un malecón, filmando únicamente a la gente que pasa, de izquierda a derecha del cuadro y viceversa. A cuadro entrará lo que sea, incluso una paloma, que quiere robar cámara. Son 12 minutos de gente que viene y va. Kiarostami experimenta filmando lo que para él, seguramente, es el transcurrir de la vida, en una reflexión del tiempo, el espacio y la vida.

El tercer corto –de los más simpáticos- es parecido al anterior, pero en lugar de gente, Kiarostami hace desfilar a… ¡unos patos! Kiarostami muestra un control fenomenal de la situación: hace desfilar a los patos muy ordenados, sin cortes, sin movimientos de cámara, sólo de frente con una cámara estática. El sonido es increíble, se captan los pasos que dan los patos, mientras va creciendo su número. En el siguiente corto, los protagonistas serán unos perros echados en la playa, flojeando placenteramente. Vale decir que cada corto está unido por unos fundidos lentos y progresivos. En el de los perros, el experimento es captar las formas y figuras extrañas que los fundidos digitales van creando, con sobreexposición, alteración de tonos, etc.

Uno de los más difíciles, si no se es muy paciente, es el último corto. La “acción” ocurre durante la noche, y el propósito es captar las extrañas figuras que toma una luna llena reflejada en la superficie de un estanque. Mientras, de fondo, se escuchan los ruidos nocturnos de los animales.

Si se tiene la paciencia necesaria de presenciar este ejercicio formal y experimental, se comprobará que Kiarostami homenajeó de una manera muy particular a Ozu, captando la quietud de la vida, pero también lo accidental de la misma, de aquello que no está previsto.

++ Aunque los cortos fueron filmados en la playa de San Lorenzo en Gijón (Asturias), la película nunca tuvo exhibición en España. Los cortos pueden verse en Youtube.

jueves, 15 de enero de 2009

HONOLULU BABY *

Cualquier -por lo menos, la mayoría- hombre quisiera verse alguna vez en la situación del ingeniero Alberto Colombo, un tipo con pinta de “Groucho Marx” en decadencia. Alberto es un burócrata en una empresa estadounidense instalada en Italia, hasta que es transferido a un enigmático lugar llamado “Melachas”. Según su jefe, ninguno de los empleados que han sido enviados allá ha regresado, y Colombo (atención al sugerente apellido) será el encargado de ir a investigar qué sucede y, de paso, tratar de encontrar petróleo.

Honolulu Baby (2001), dirigido por el comediante Maurizio Nichetti, quien también interpreta el papel de Colombo, tiene una atractiva idea argumental, a pesar de lo fallido que resulta. Su comienzo es delirante, abriendo con las regulares pesadillas que Alberto tiene por lo estresante que resulta su trabajo, en especial, porque tiene que hablar en la oficina únicamente en inglés, idioma que está aprendiendo junto a su esposa, Margherita (la actriz portuguesa Maria de Medeiros), quien trabaja en un McDonalds haciendo limpieza.

Desde el atractivo inicio se adivina una crítica a la globalización y a las absurdas políticas corporativas, como el hecho de que Margherita deba practicar el inglés para causar buena impresión durante la visita del director corporativo al McDonalds, hasta que la película cae en un letargo argumental, justo cuando Alberto llega a “Melachas”. Esta imaginaria región es un territorio desértico, donde Alberto encuentra a un antiguo empleado de la empresa, Christian (Jean Rochefort, totalmente perdido en su interpretación), al que le gusta le llamen “Cri-cri”.

Melachas es una especie de “paraíso”, al menos, para los hombres, ya que está habitado únicamente por 320 mujeres, todas ellas muy guapas. Christian ya tiene a sus favoritas, pero las desesperadas mujeres irán tras el confundido Alberto. Aunque a veces se dejará cuidar por ellas, la mayor parte del tiempo deberá sortearlas, esconderse o disfrazarse de mujer, ante el masivo acoso de las mujeres. Entre las actrices se encuentran la chilena Paulina Gálvez y la catalana Marián Aguilera.

La idea no es mala, la intención de Honolulu Baby (escrita por Giovanna Carrassi y Richard Clement Haber) es crear una cómica metáfora sobre la colonización. Colombo llega a verse a sí mismo como un “semental”, que proveerá a Melachas de lo que le falta: bebés y luego, hombres, que llegarán a explotar el petróleo del lugar. El principal problema del filme, es que apenas y causa la más mínima gracia. Las persecuciones de las mujeres tras Colombo terminan por ser rutinarias. Lo que es peor, es que las mujeres son mostradas sin un ápice de inteligencia. Apenas y pronuncian algunas frases, son como zombies o robots en todas sus acciones, y ninguna de ellas (ni siquiera el personaje de Gálvez) tiene alguna relevancia en la historia.

En papel quizás se veía bonita la idea, pero en pantalla luce pobremente trabajada, debido a un guión escrito sin la mínima imaginación. Como comediante Nichetti no logró convencerme, y me dio pena ver al gran Jean Rochefort parloteando pésimos diálogos en inglés, italiano y uno que otro en francés. Honolulu Baby, en resumidas cuentas, es una película misógina que apenas y aguanta ser vista durante una noche sin otra cosa mejor que hacer. Mejor ni intentarlo.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

UNDERSTANDING JANE * *

Una comedia romántica como Understanding Jane (1998) lleva en su título la penitencia. Es la historia de dos amigos que comparten un piso, Oz (John Simm), tipo sin oficio ni beneficio pero buen amigo, y Elliot (Kevin McKidd), la contraparte de Oz, ya que es trabajador, responsable, pero desafortunado en las cuestiones del amor. Por otro lado, están dos chicas, Dallas (Amelia Curtis) y Popeye (Louisa Millwood-Haigh), que se dedican todo el tiempo a engañar chicos por los que fingen interés, y robar lo que se les ocurra. Los cuatro se conocerán por un anuncio publicado en el periódico.

De no ser por su buen trabajo fotográfico (especialmente en las escenas nocturnas), este filme de Caleb Lindsay, podría pasar como un común y corriente sitcom británico, inspirado en alguna idea americana. Las chicas, bastante mala leche, estafan a Oz y a Elliot en un restaurante de lujo, hasta que estos se interesan en el juego y deciden desquitarse, con una jugada más o menos parecida.

Claro, tenemos dos chicas para dos chicos, y así iremos adivinando el predecible desarrollo de la historia. La idea es atractiva y hay uno que otro gag rescatable. Pero mientras al afortunado y despreocupado de Oz le va bien con Popeye, al masoquista de Elliot le va gustando cada vez más la conflictiva Dallas.

Todo se basa en la premisa (y Dallas lo menciona en off al final de la cinta) de que los “opuestos se atraen”. El asunto no tiene la trascendencia que merece. Dallas es tan insufrible, que uno quiere ahorcar al imbécil de Elliot por seguir interesado en ella. ¿Qué le ve? La chica no tiene muchas cualidades positivas. Aunque no está de mal ver, creo que el esfuerzo de Elliot por conquistarla no vale mucho la pena, a pesar de que eso sea el motor del argumento. Al fin y al cabo, el título es “Entendiendo a Jane”, pero bueno, no creo que haya que romperse la cabeza en el intento.

++ Understanding Jane se ha exhibido tan sólo en algunos países, como Australia y E.U. En México está disponible en DVD, contrario a España, en donde hasta la fecha sigue inédita.

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