sábado, 27 de diciembre de 2025

Lilo and Stitch

Maia Kealoha es Lilo.
 
Llegará un momento en que Disney vuelva a hacer todas sus películas animadas en versiones con actores de carne y hueso (o, como en el caso del Rey León, con animación hiperrealista). Resignémonos, sucederá, con resultados tan disparejos como el caso de la nueva versión de Blanca Nieves en donde, con todo y que la consideré pasable, hubo varias cosas que no me convencieron (¿Por qué tener 7 caricaturezcos enanos en versión digital, cuando pudieron haber contratado actores enanos reales? ¿Por qué no lo hicieron estilo El Señor de los Anillos, con actores reales y trucos de cámara?), pero otros casos más afortunados, como en el de La Cenicienta, Aladino, El Libro de la Selva, o El Rey Leon (incluyendo la precuela, Mufasa) en donde los resultados fueron buenos y aceptables. Con la nueva versión de Lilo & Stitch, la adaptación de una de las últimas películas animadas de Disney dibujadas mayormente a mano (con algunos elementos hechos por computadora), con maravillosos fondos pintados en acuarela y una historia entrañable, tuve sentimientos encontrados.
 
Lilo & Stitch es la historia sobre el encuentro entre una niña poco feliz y una criatura extraterrestre prófuga. En realidad, este último es un arma ultra secreta y letal creada por un científico alienígena, a pesar de tener una apariencia adorablemente abrazable, pero feo y con una fila de dientes filosos.

Desafortunadamente, fuera ha quedado aquí todo el encanto propio de la animación tradicional del filme del 2002. En este filme, dirigido por Dean Fleisher Camp, la extraña pero entrañable química entre la niña (interpretada por Maia Kealoha, con una dolorosa ternura) y su nueva "mascota" (eso es lo que Stitch es para Lilo una vez que llega a la Tierra) está aquí presente, en una interacción entre la joven actriz y el personaje digital. Afortunadamente, la traducción de Stitch del 2D al 3D es creíble y convincente, con una textura de peluche casi palpable y una mirada negra vivaz.
 
La química entre ambos personajes está aquí, y es tan palpable como en el filme animado. Sin embargo, tenemos el relleno con que los realizadores decidieron saturar esta nueva película, y las modificaciones de rigor a la historia original, como las innecesarias formas humanas que ahora toman los dos enviados extraterrestres a la Tierra para cazar a Stich, Jumba (Zack Galifianakis), el científico creador de Stitch de múltiples ojos, junto a Pleakley (Bill Magnusen, en modo cómico), su contraparte de un sólo ojo y experto en lo relacionado con la vida en la Tierra. Más que ser graciosos (al menos eso creo que intentan ser), los dos personajes en sus versiones humanas resultan irritantes todo el tiempo. Incluso, Zack Galifianikis se siente por completo fuera de lugar. Es uno de los cambios que nada aportan a la película, ya que los dos personajes funcionaban muy bien en la versión animada siendo simplemente lo que son: extraterrestres.

Algo permaneció intacto: la música original, en especial, Aloha, E Komo Mai, el tema principal, que aparece aquí ampliado, con sus ritmos hawaiianos que la hacen nuevamente memorable y pegajosa. Este, más dos o tres temas adicionales, se agregan para llenar más la banda sonora, incluyendo algunas canciones de Elvis (de quien Lilo es una ferviente fan) que le siguen dando un sabor retro a la película como en la versión animada.

De las pocas adiciones que me gustaron es el de la trabajadora social, interpretada por Tia Carrere, lejos de ser una especie de contraparte femenina del personaje del filme animado (al que Ving Rames dió su voz), que parecía más un miembro del servicio secreto que otra cosa. A la ecuación se suma otro personaje que no viene mucho al caso en la historia y que infla más el reparto, Cobra Bubbles (Courtney B. Vance), una versión diferente al personaje de Rames del 2002.

¿Y qué hay de Stitch? Sigue siendo la misma criaturita de largas filas de dientes afilados, orejas alertas como antenas, y ojos negros profundos. Aquí, el valor agregado es verlo más tridimensional, forrado en peluche y luciendo más real. Tal vez esa sea la única ventaja de ver esta nueva versión de Lilo y Stitch: ver al personaje alienígena en versión digital. El resultado es, al menos, interesante, incluyendo más versatilidad en movimientos y gestos para Stitch. Maia Kealoha resulta conmovedora y graciosa. Al no haber nacido todavía cuando el filme animado se estrenó, con seguridad los realizadores le dejaron de tarea ver no nada más éste, sino las secuelas (que tuvieron nada más estreno en DVD), y el veredicto final es que saca un 10 en su actuación. Kealoha sabe transmitir tristeza, alegría y emoción en generosas partes iguales. Sydney Agudong, quien interpreta a Nani, la hermana mayor de Lilo, me pareció bien aunque lejos de remitirme al personaje original. Pero es indudable que su preocupación, e incluso, mortificación, por tratar de no perder la custodia de Lilo están presentes casi en cada minuto de su presencia en pantalla.

En definitiva, los actores de esta nueva película de Lilo & Stitch tienen más carne y hueso que el filme mismo, obviamente hecho para (y esta justificación está empezando a sonar trillada, si no es que desgastada) las nuevas generaciones, con poco o nada de interés en la animación tradicional dibujada a mano, que no se tomarían la molestia de ver la película original primero. El filme termina siendo simplemente entretenido, sin aportar mucho a la historia original.  Para gente de mi edad (que pude ver la original en cine) no pasará de ser una simple curiosidad, aunque durante algunos momentos luchemos por no dejarnos llevar por el significado de "ohana" (palabra hawaiana que significa "familia"), con toda su emotividad y dulzura.
Disponible en Disney Plus.

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