martes, 25 de septiembre de 2012

THE OUTSIDERS * * * *

PERMANECE DORADO. C. Thomas Howell y Ralph Macchio.

Una película icónica de los 1980, plagada de icónicas futuras estrellas del cine. The Outsiders (1983) es el retrato de una época nostálgica, de los últimos años de los "rebeldes sin causa". Al mismo tiempo, puede verse esta adaptación de la novela de S.E. Hinton, como un relato sobre la simbólica y eterna lucha de clases, entre los envaselinados y los chicos ricos. Francis Ford Coppola pudo reflejar ese subtexto social planteado en la novela. No fue la única que adaptó de Hinton, ya que también se dió a la tarea de adaptar Rumble Fish, justo ese mismo año.  La película es más fiel a la historia de amistad entrañable y heroísmo de sus dos protagonistas, Ponyboy (C. Thomas Howell), el chico bueno, casi imposible de etiquetar, que quiere ser un "greaser" sin poder lograrlo del todo, y su mejor amigo Johnny (Ralph "Karate Kid" Macchio), otro chico que no sabe dónde encajar. Sin tener a nadie más en el mundo, Johnny prefiere la camaradería de los greasers.

Cuando Johnny cometa un homicidio, para proteger a Ponyboy de una golpiza por parte de uno de los jefes de los "socs" ("socials", o los de "la alta"), la pandilla rival, chicos que visten bien y tienen   coches, todo el drama tendrá su arranque. Ambos se darán a la fuga, asesorados por Dallas (Matt Dillon), el más marginal, rudo y conflictivo de todos, con un historial que incluye tiempo en prisión. El prototipo del rebelde, sin otra regla que las suyas. La aventura de Johnny y Ponyboy, que tiene lugar en 1966, es un simbólico viaje de maduración, autodescubrimiento y sobrevivencia, enmarcado por la lectura de "Gone with the Wind" y poesía de Robert Frost. El poema de Frost, "Nothing Gold Can Stay", les ayuda a entender un poco su lugar en el mundo. Ponyboy es el sensible, quien gusta de escribir. De hecho, es Ponyboy nuestro narrador, al menos en la novela, empezando el relato como un trabajo escolar para su clase de inglés.

Sin embargo, el verdadero héroe de la historia es Johnny. Es el defensor de su amigo, dispuesto a matar por él, acompañarlo hasta el final y, durante un trágico incidente, ser el heróico salvador de un grupo de niños durante el incendio de una iglesia. Lo que viene después, es el sensible recuento de una honesta demostración de amistad. Los "greasers" demuestran ser los más emocionales, sensibles y fraternales;  dispuestos a todo por sus camaradas. Hay un gran diálogo en la novela, el cual me parece que se pierde un poco en el filme, en donde un "soc", simple y sencillamente, le expresa a Ponyboy lo mucho que  detesta la violencia, lo cansado que está de pelear sin razón desde el asesinato de su amigo. 

El resto del reparto incluye a Patrick Swayze, ya con un nombre y rostro conocidos en el medio, y Rob Lowe, ambos interpretando a los hermanos mayores de Ponyboy. Rumbo a la fama se encontraban Emilio Stevez, como el payaso "Two-bit"; el mismo Matt Dillon, Tom Cruise y Diane Lane en papeles secundarios. 

lunes, 24 de septiembre de 2012

THE IDES OF MARCH * * * *

AVE MR. CLOONEY. Ryan Gosling como un infortunado asesor político.

Algunas películas vienen a la mente al ver The Ides of March (2011). El título hace referencia al día de marzo en que fue asesinado Julio César, es decir, el 15. Una de esas películas puede ser All the King's Men o The Candidate, con Robert Redford. Esta última, es la historia de la campaña política llevada por un candidato demócrata, sin alguna experiencia previa en política. Es mucho mejor The Candidate  que este reciente filme dirigido por George Clooney, quien se caracteriza por sus tendencias de izquierda. Lo que sorprende, es que ahora su película va a contramarea, planteando, de manera impredecible, los caminos obscuros y escandalosos que toma la campaña política de un gobernador demócrata a la presidencia. No es tampoco un filme muy de derechas o conservador. The Ides of March no se enfoca tanto en el candidato, sino en el asesor político de la campaña, interpretado con suprema templanza y la maestría siempre demostrada por Ryan Gosling.

La historia es el recuento de la caída del mentado asesor, Stephen, en tan sólo unos días. Un joven profesional, en toda la extensión de la palabra, de 30 años de edad y muy experimentado (presume tener la experiencia como asesor de campañas que muchos nada más tendrán al cumplir 40 años). Con toda la experiencia que presume tener, Stephen acaba cometiendo los errores menos esperados en alguien como él. Todo empieza cuando se pone amistoso con una atractiva becaria (Evan Rachel Wood), muy suelta, abierta y directa, en todos los sentidos. El asesor de la campaña republicana, Tom (Paul Giamatti) también empezará a coquetear con él, pero políticamente, tratando de convencerlo para que se vaya a trabajar con él en su campaña. El argumento de Tom es que Mike (George Clooney), el gobernador demócrata, no tiene la más mínima posibilidad de ganar. En pocas palabras, que no desperdicie su tiempo y talento con los demócratas.   

La película no es tan provocadora como uno creería, pero es un interesante y entretenido melodrama político. Nuestra becaria se verá en una situación crítica, que no es difícil adivinar cuál es, ya que inicialmente está implícita en los diálogos de una escena en un cuarto de hotel. Tan bien escrita está dicha escena, que no requiere de más detalle o explicación al respecto. Lo que hace más interesante al filme, son sus actuaciones, incluyendo en el reparto a Phillip Seymour Hoffman, como el director de la campaña del gobernador, así como pequeñas actuaciones de Jeffrey Wright y Marisa Tomei.  

Sinceramente, creo que Clooney se está convirtiendo en un gran director de actores. ¿Alguna inspiración en casos de la vida real? No estoy muy versado en política, pero los pósters de la campaña del gobernador se parecen mucho al poster "Hope", diseñado por Shepard Fairey, con el rostro contrastado roji-azul de Obama. Además, la película está ligeramente basada en la obra teatral "Farragut North", de Beau Willmon (quien también ha coescrito el guión), la cual, a su vez, se inspiró en cierta campaña política del 2004 del partido demócrata. Supongo que es pura coincidencia la similitud de los posters. Como sea, la dirección fotográfica de Phedon Papamichael es muy buena y creo que el filme se disfruta más sin estar buscando comparaciones inútiles.

jueves, 20 de septiembre de 2012

EDGE OF DARKNESS * * 1/2

MAD-MEL. Mel Gibson moverá cielo, mar y tierra
para resolver el asesinato de su hija.

El impasible detective de policia interpretado por Mel Gibson en Edge of Darkness (2010), no podría estar más lejos de parecerse al detective que interpretó en la saga de Lethal Weapon. Aquí, Gibson tiene sus instantes de acción moderada, alguna pelea a puño limpio y tiene que lidiar con ciertas dosis de suspenso, durante la investigación que realiza su personaje. Lo más característico en esta película, es lo emocionalmente contenido que resulta a cada momento. Resiste la lágrima lo más que puede, ante el gran drama que se encuentra viviendo. Thomas Craven (Gibson) ha visto a su hija (Bojana Novakovic) ser asesinada a sangre fria frente a sus ojos, Justo al abrir la puerta de su casa, a pocas horas de haberla recibido de visita en su casa. No nada más tiene que lidiar con eso. Antes de morir, la chica se veía claramente enferma, con vomitos, nariz sangrante y pidiendo desesperadamente ser llevada al hospital.  Su hija aparecen constante y fantasmagóricamente frente a él, tal y como la recuerda de niña.

El filme es un melodrama policiaco nada más de "momentos", de altas y bajas, en una trama que no acaba siendo tan emocionante e interesante como prometía al principio. Eso sí, el reparto es muy eficiente. Gibson interpreta a un policia con la energía suficiente, sin más ni menos; balanceando adrenalina, sentimiento y carga emocional en medidas adecuadas. Resulta creíble como el padre de fortaleza imparable, dispuesto a desentrañar el misterio detrás de lo que -está convencido- ha sido un homicidio premeditado, dirigido no contra él sino contra su hija. Esto irá descubriendo un caso de  encubrimiento corporativo, para una empresa que se ha dedicado a contaminar con desperdicios nucleares y para la cual trabajaba la hija de Thomas. Ray Winston, con esa imponente presencia física que lo caracteriza, interpreta (aunque sea nada más de soporte) a un corrupto agente del gobierno encubriendo el caso. Mientras, Danny Huston es el malévolo director de la empresa contaminante, con una buena actuación por igual. Martin Campell tiene una sensibilidad sadística para filmar las muertes de sus personajes, impactantes sin duda. Pero a la historia, en general, le faltó más fuerza dramática, intriga y emoción. Pero una emoción que te deje pegado a la butaca, no aquella demasiado sensibelera, como en la que cae justo la última escena.

lunes, 17 de septiembre de 2012

RUDO Y CURSI * 1/2

BANANA KICK. Gael García Bernal y Diego Luna.

De la dupla formada por los hermanos Cuarón, es Alfonso (Harry Potter and The Prisoner of Azkaban, Children of Men) el realizador más interesante, el de las ideas buenas y talento probado.  A Carlos Cuarón, con su reciente y fallida Rudo y Cursi (2008), no le queda más que vivir bajo la sombra de su más talentoso hermano. La película trae de nuevo a esa otra dupla fílmica mexicana, Gael García y Diego Luna, en un inútil intento por hacerla tan funcional y con la misma química de Y tú Mamá También (película también de Alfonso), sin los mismos resultados. Es decir, ya no es más que la predecible intención comercial de explotar el nombre de los dos actores y nada más. Carlos no hace más que copiar el mismo y muy económico estilo de filmarlo todo con cámara portátil.  Hay momentos en los que te sientes como en una especie de secuela de Y tu mamá... Lo cierto, es que en esta muy faustiana parodia del mundo del fútbol, instalada en México, poco o nada funciona. Desde esa monótona narración en off del diabólicamente misterioso agente deportivo (el argentino Guillermo Francella), hasta el mediocre guión, que cierra con un anti-climático partido de fútbol.

En resumen, un churro, orgullosamente echo y derecho; no muy gracioso ni con una historia interesante. Gael y Diego interpretan a dos hermanos, que viven en algún punto no identificable de la provincia mexicana, dedicados al negocio del plátano. Parece que ambos provienen de puntos separados e indefinidos del país, tan indefinidos como los ridículos acentos del cual echan mano. Cuando un busca talentos descubre que el "Cursi" (García Bernal) y el "Rudo" (Luna) tienen talento para el "balón-pie", ambos ven la oportunidad de sus vidas para salir de su pueblo y vivir en la gran capital. Sin embargo, la fama, la riqueza y el éxito repentino les caerá de peso. El "Cursi" con un deseo ridículo de convertirse en cantante; mientras que el "Rudo" será víctima del mundo de los casinos y apuestas. Cuarón debió suponer que esto le daría al filme un toque muy Hollywood. Como sea, el diseño de producción es más o menos aceptable, pero si busca un buen filme futbolero, olvídelo. Para estas parodias y melodramas sociales-soccerianos, los británicos son los maestros consumados. 

jueves, 13 de septiembre de 2012

TOOTH FAIRY * *

The Rock pone a prueba sus propios límites en Tooth Fairy (2010). Aunque la película no es más que un entretenimiento familiar desechable, categoría "churro", tiene algunas sorpresivas risas guardadas. En sus películas de "acción real" (es decir, no animadas), la Disney dejó de ser mágica desde hace mucho. Aquí, The Rock es castigado y humillado, al límite de tener que vestir un ridículo traje de enfermero y unas alas de polilla, para representar nada menos que a la muy norteamericana "hada de los dientes". Bueno, al menos una de tantas. Sin embargo, lo más sorprendente, es lo mucho que pareció disfrutar de la experiencia. El punto es que, Dwayne "The Rock" Johnson resulta gracioso y se nota que la pasó tremendamente bien riéndose de sí mismo en esta película. Su interpretación es la formuláica: una estrella del deporte en dificultades. Y por fortuna, no hay niños insufribles.

El protagonista, es una estrella de hockey, apodado "The Tooth Fairy", el cual ha sido castigado por la justicia divina para trabajar como el mencionado ser fantástico. Suena fácil. Debe dejar dinero a los niños por sus dientes caídos, pero no lo será del todo. Es el precio que debe pagar por intentar romper la ilusión de la hijita de su novia (Ashley Judd), por la próxima llegada del hada. Lo confieso, la película para mí fue un entretenimiento culposo. Me reí varias veces, sadísticamente, viendo pasar penuria y media al luchador y héroe de acción, sufriendo calamidad tras calamidad en cada casa que visita. Billy Crystal tiene una mini participación-cameo, como el experto proveedor de gadgets para las hadas y ¿hados? (sprays de invisibilidad, pasta de dientes para disminuir de tamaño, dulces que te hacen ladrar, etc.). El toque británico lo pone Julie "Mary Poppins" Andrews como la líderesa de las hadas, así como Stephen "Extras" Merchant, como el flaco supervisor asignado a nuestro jugador estrella. En resumen: es "It's a Wonderful Life" pasada por un chatarresco filtro que la Disney tiene que arreglar.


¿QUIÉN TIENE DOLOR DE MUELAS? The Rock ahora es el "hada de los dientes".

martes, 11 de septiembre de 2012

GUCA! * * * 1/2



BATALLA DE BANDAS. Marko Markovic y Aleksandra Manasijevic

Una adaptación más del clásico "Romeo y Julieta", aunque una muy original. La historia se ha transportado hasta los Balcanes, en algún punto del tiempo presente. El romance de nuestros protagonistas se lleva a cabo en medio de una disputa entre bandas de música gitana. Además, tiene un subtexto racial interesante. ¿Quienes son los mejores intérpretes de esta música? O mejor dicho: ¿Quién sopla más fuerte: los gitanos o los serbios? Romeo (Marko Markovic), es un talentoso trompetista gitano, quien sueña con ganar la "trompeta de oro" en un prestigioso festival de bandas, el "Guca" del título, para rendir un homenaje a su padre, quizás el mejor músico que haya existido en aquellas tierras. Julijana (Aleksandra Manasijevic. ¿Una Scarlett Johansson con frenos, versión serbia?), es una rubia chica serbia, quien lleva un romance con Romeo muy a pesar de su intolerante, fanfarrón, explosivo y racista padre, Sacmo (Mladen Nelevic), quien se llama así en homenaje a su gran ídolo, Louis "Satchmo" Armstrong, por supuesto. Los dos protagonistas tienen su encanto y su particular química. Mladen Nelevic, como Sacmo, es verdaderamente irritante, crea una pesada y tensa atmósfera en cada escena. Es decir, un genial "villano". Si a uno le gusta esta clase de música (Emir Kusturica es uno de los productores), la película se disfruta más. Sus dos puntos en contra: el humor no funciona mucho, es bastante simplón y mucha de la poesía que recita nuestro Romeo acaba alentando un poco la trama.  

lunes, 10 de septiembre de 2012

THE FLYBOYS * * * *

No había visto una película para niños tan llena de acción y momentos emocionantes como The Flyboys (2008) en mucho tiempo. Un chico tímido y medio nerd (Jesse James) hace amistad con el nuevo chico de la escuela (Reyley McClendon), un "James Dean" de 12-13 años. Su primer acto "suicida" en la escuela es defender a su débil y asustadizo amigo del bully que destruyó su proyecto científico. Sin embargo, nuestro joven "rebelde sin causa" le dará vuelta al asunto, propinándole al abusivo chico y compinches una verdadera clase de defensa personal para infantes. Esto pondrá a los dos nuevos amigos en grandes dificultades, en un problema tras otro. Esto es nada más el inicio de un thriller para menores de 15 años, en el que los dos "flyboys" del título adquieren su sobrenombre luego de verse envueltos en un menudo embrollo, al abordar por accidente el avión de unos gángsters. El avión va cargado de una cuantiosa suma de dinero, una bomba y... nadie piloteándolo. Apenas vamos a la mitad y ya tenemos una trama en la que el hermano (Stephen Baldwin) del capo mafioso (Tom Sizemore) lo traiciona queriendo apoderarse del botín. El filme es tremendamente entretenido, con padres demasiado despreocupados por sus hijos y unos mafiosos que parecen parientes de los Soprano, lo suficientemente amenazantes para una película infantil que cierra con un clímax petrificante, con los chicos en total caída libre de un avión y sin paracaídas.

ASES DEL AIRE. Reyley McClendon y Jesse James.

jueves, 6 de septiembre de 2012

THE RUM DIARY * * 1/2


MIEDO Y ASCO EN EL CARIBE. Johnny Depp se mete nuevamente en la piel de
Hunter S. Thompson.

El proyecto comenzó de una manera extraña y muy simple. Johnny Depp, amiguísimo, más que hermano, casi compadre, del icónico representante del periodismo "gonzo", Hunter S. Thompson, encontró unos manuscritos de una novela del escritor, escrita por 1959. Nunca había sido publicada, por lo que Depp decidió homenajear a su fallecido amigo adaptando la novela al cine. Para la dirección, Depp decidió reclutar a Bruce Robinson, luego de ver su película Withnail & I (1987), con el inconveniente de que el realizador no estaba muy interesado en volver a dirigir. Como sea, de alguna manera lo convenció (dineros de por medio, quizás) y el resultado es The Rum Diary (2011). La película es un recuento de las primeras aventuras periodísticas de Thompson en Puerto Rico, en 1960, cuando este aspiraba a convertirse en novelista. Depp interpreta al alterego de Thompson, Kemp, quien llega a la políticamente tribulada isla para empezar a trabajar en un periódico norteamericano local, escribiendo los horóscopos.

Es notorio que la película es como una pieza de porcelana reconstruída, pieza por pieza, con una que otra faltante. Sus bases son simples ideas encajonadas y empaquetadas, desempolvadas del olvido, muy entusiásticamente, sin duda, pero con resultados poco interesantes. La película tiene momentos graciosos (la persecución que comienza en el "Café Cabrones" y que termina en un pseudojuicio, entre vómitos y confusiones). Cualquier novela de Thompson trata de tres cosas: periodismo, alcohol y drogas. Fuera de eso, la historia es como "The Hangover" para intelectuales. Kemp hace amistad con el fotógrafo del periódico, Sala (Michael Rispoli, quien suena como el primo-hermano de Danny DeVito), quien luego de invitarlo a vivir en su pocilgoso apartamento, le enseñará la isla y andarán de aventura en aventura. Kemp descubrirá en sus recorridos la otra cara de la isla, la menos turística, la de la pobreza, peleas de gallos con apuestas, carnavales, magia budú (ese otro episodio del hechicero hermafrodita también tiene su tono cómico) y, por supuesto, drogas alucinógenas. ¿Para qué propósito, al menos, dramático? Para ninguno.

Johnny Depp es uno de mis favoritos, pero aquí suena y se ve como el capitán Jack Sparrow con nuevo look y corte de pelo. Tiene que quitarse ese encasillante tono de encima. La banda sonora es muy disfrutable, empezando por escuchar a Dean Martin cantar "Volare" en la secuencia de créditos. Sin embargo, siendo sincero, me pareció superior Fear and Loathing in Las Vegas (1998), adaptación que hizo Terry Gilliam de esa otra famosa novela de Thompson. Por ejemplo, la secuencia alucinógena, con la lengua serpenteando en el aire, está bastante mala y simplona. Nada relacionado con la delirante visión de Terry Gilliam en aquella película. En su camino, Kemp conoce a una preciosa chica (Amber Heard), novia de un capitalista americano (Aaron Eckhart), el cual desea enlistar al periodista en su aventura empresarial, para que promueva un enorme complejo turístico que planea construir en una paradisiaca isla. Richard Jenkins como el jefe de Kemp, y Giovanni Ribisi (otro de mis favoritos que está ya cayendo en lo ridículamente autoparódico) como un decadente periodista neonazi, están pasables y el diseño de producción está bastante decente. El problema, es que esta aventura caribeña, medio existencial, bohemia, que trata de ser una reflexión sobre el oficio del escritor y periodista, se queda a medias en su historia, en sus personajes, en todo lo que a guión se refiere. Recomendable nada más para los seguidores de la obra de Thompson.

lunes, 3 de septiembre de 2012

ABRAHAM LINCOLN: VAMPIRE HUNTER * * 1/2

LINCOLN RELOADED. Armado con acha de plata, Lincoln es
un cazador de vampiros.

Sin duda, este será el año de Abraham Linconln en el cine. Primero, Abraham Lincoln: Vampire Hunter (2012), una aproximación fantástica, totalmente serie B, que presenta al icónico presidente decimonónico de los E.U. y héroe consumador de la Guerra de Secesión, como un cazador de vampiros. Un héroe de acción en toda la extensión de la palabra. Luego, en diciembre, llega la más seria y apegada a la historia real, Lincoln (2012), biopic dirigida por Steven Spielberg. "Vampire Hunter", del ruso Timur Bekmambetov (Night Watch, Day Watch), es una historia de chupasangres como las de aquel díptico, Night Watch-Day Watch, que lo diera a conocer en America como el  "Quentin Tarantino ruso". Quién sabe porqué, pero así lo bautizaron en su momento. El espectador tiene que entregarse totalmente a la ficción, las licencias históricas y a escenas de acción en extremo cinéticas, para disfrutar esta película. Es una mezcla de Matrix con, quizás, las caprichosamente detalladas escenas de batallas de 300. En resumen, el espectador debe dejar a un lado los libros de historia, sumergirse en algo que parece extraído de una novela gráfica.

En realidad, la principal fuente es la novela de Seth Grahame-Smith, un joven escritor que de niño debió aburrirse soberanamente durante sus clases de historia. Smith (autor también del guión) crea su fantasiosa versión propia de la guerra civil estadounidense, así como la lucha de Lincoln por abolir la esclavitud. Smith es también autor del libro "Pride and Predujice and Zombies" (se adaptará al cine en 2013), algo que me suena a "Jane Austin contra los Zombies". Los historiadores y expertos en el viejo Abe (no es la primera vez que lo vemos en cine, ya hubo una biopic dirigida por Griffith, Abraham Lincoln, en 1930) renegarán del filme. En realidad, es una muy entretenida y, sobre todo, original película de vampiros, como no la había visto en mucho tiempo. Nada más faltaba que los Confederados fueran hombres lobo. Aquí están apoyados por un vampiro encarnado por Rufus Sewell, uno de esos villanos que disfruta mucho interpretar. Adam es el despiadado jefe de una secta de vampiros, que gusta de darse festines sangrientos con los esclavos. Un miembro de esta secta, es el responsable de la muerte de la madre de Abraham Lincoln durante su adolescencia (Benjamin Walker, que bien podría ser hijo de Liam Neeson, por el fuerte parecido que tiene con el actor irlandés). El joven Abe, diestro con el acha, decidirá encontrar al responsable y aniquilarlo.

Un enigmático personaje, Henry (Dominic Cooper), será el mentor de Lincoln. Le enseñará todo lo que necesita saber sobre vampiros y cómo matarlos sin morir en el intento. Henry, por su parte, tiene su propia historia y su propia venganza oculta. Ambos tienen un enemigo en común. La película no tiene mucho sabor americano. Me refiero a que todo está interpratado en un "acento neutral", ni muy británico ni muy americano. La historia pudo haber estado ambientada en Londres, sin notarse mucho la diferencia. La ambientación, el diseño de producción en general, eso sí, está muy bien hecho. Realidad y ficción se van fundiendo poco a poco. Como en la película de Griffith, vemos el romance de Lincoln con Mary Todd (Mary Elizabeth Winstead), esposa de Lincoln, a la cual, se le busca un papel no muy pasivo en la historia. La única forma de matar a los vampiros, es con plata. Cuando la verdadera acción comience durante la guerra, en la famosa batalla de Gettysburg, se echará mano hasta de la más pequeña cucharita de plata a la mano.

Abe destaza y decapita vampiros a diestra y siniestra. De hecho, unos vampiros muy evolucionados, ya que la luz de día no parece hacerles daño. Aún ya maduro y viejo, Lincoln presidente (sigue siendo interpretado por Walker, con un buen y creíble trabajo de maquillaje), lucha por seguir siendo creíble como personaje de ficción. Se le cree cuando, deseando dejar atrás su pasado de caza vampiros y seguir sus labores políticas, quiere volver a tomar el acha y cobrar una nueva venganza.      

Las escenas de acción desafian toda lógica, pero son visualmente impresionantes. Es más, se le puede reprochar al guionista de dejar la historia en segundo o tercer plano, y darle toda la importancia del mundo a la acción. Algo de extrañarse, ya que Tim Burton fungió como productor. Lincoln desafía la gravedad y toda ley física conocida. Esa escena de la pelea sobre los caballos, es incoherente, ilógica, completamente implausible. Vamos, a Lincoln le cae un caballo encima, pero se levanta como si nada. Sin embargo, te deja ojiabierto la acción imparable. El problema, es que su final se queda en unos insatisfactorios puntos suspensivos, a pesar de que muchos ya sabemos el destino de Lincoln. De aburrimiento no podrá quejarse uno al salir del cine.

jueves, 30 de agosto de 2012

ROLE MODELS * * 1/2


MODELOS A SEGUIR. Paul Rudd ya puede imaginar lo que le espera.

Paul Rudd y Sean William Scott, a primera vista, son la más improbable pareja de amigos. El primero, con pinta de buena gente, cierta vulnerabilidad e inocencia; mientras, el segundo con su cara de maniaco-perverso, acaban siendo lo más opuesto. En Role Models (2008), dirigida por un tal David  Wain, la pareja funciona, ya que este desconocido realizador televisivo se las arregla para que este par de polos opuestos tengan algo de química. Aunque sea durante la primera mitad del filme. Danny (Rudd) y Wheeler (Scott), trabajan juntos promoviendo una de esas bebidas basura energizantes (la mascota es un toro, así que ya imaginar contra que marca va dirigida la parodia) de escuela en escuela. Danny odia su trabajo ("Tengo que pararme frente a jóvenes, para vender esta cosa que, en realidad, es veneno", dice Danny), pero su situación empeora cuando, en un arranque violento de nervios, Danny trata de liberar la camioneta con la que trabaja de ser llevada por la grúa. Los desastres urbanos que ocasiona amenazan con llevarlos a prisión. Lo mejor que puede hacer la abogada y prometida de Danny (Elizabeth Banks), es conseguirles horas de trabajo comunitario, como tutores de niños problemáticos. Esto les dará innumerables dolores de cabeza. 

Lo que en realidad es un trabajo de niñeros, será para nuestros amigos una lección de vida, que los hará cambiar y evolucionar en muchos aspectos. Bueno, quizás exagero. Danny se hará cargo de un chico de lo más nerd (Christopher Mintz Plasse), quien vive totalmente en otra dimensión. Esto se debe a un enfermizo juego, en el que acabas sumergido en un universo medieval, junto a otros jugadores que parecen fugados del manicomio. Wheeler tiene las cosas más relajadas, en comparación. Se encargará de un niño negro malhablado (Bobb'e J. Thompson), el cual tiene el don de decir como 100 palabrotas por minuto y vulgaridad y media, suficiente como para, hipotéticamente, hacer esta película apta para mayores de 18 años. 

La película es una simplona y estúpida comedia dominguera. Una historia de redención para dos tipos que, si bien todo lo que padecen lo hacen para evitar ir a prisión, al final -muy predeciblemente- acaban encariñados con sus hijos postizos. Lo curioso, es que acabas creyendo estas, tal vez, forzadas relaciones que van forjando los protagonistas. Forman lazos de amistad que, en otro contexto, difícilmente podrían existir. Jane Lynch se roba cada escena en la que sale, como la supervisora, ruda y macha, que tiene una historia detrás que daría para todo un melodrama urbano. En general, una comedia totalmente pueril, con algunas risas, muy burlona hacia ese mundo underground de los role games-medievales-interactivos (existen y los involucrados se fanatizan tanto como este chico). Lo malo, es que su moraleja de "sé tu mismo, no dejes que nadie te diga lo contrario", no creo que esté bien aplicada al caso de nuestro trastornado amiguito medieval del siglo XXI. 

martes, 28 de agosto de 2012

AT THE EDGE OF THE WORLD * * * 1/2

Un documental totalmente en alta mar. Antes de que uno -o los involucrados- pueda sentirse mareado, lo más importante es la consciencia que despierta sobre la matanza indiscriminada de ballenas. Los japoneses no salen bien parados, como los principales "depredadores" de estos gigantezcos habitantes del océano. Este documental ecologista, dirigido por los activistas Dan Stone y Patrick Gambuti, es una fría travesía por los mares antárticos, a bordo del Farley Mowat. Una tripulación de voluntarios de todas partes del mundo (mayoritariamente australianos), se embarca por un periodo de tiempo indefinido, que puede ser de meses, dejando a sus hogares, familias y mascotas atrás. Todo está filmado con cámara portátil. Es impresionante el buen resultado de filmar en condiciones tan inestables como estas, con mucho movimiento y temperaturas extremas. En cierto momento, muchos tripulantes acaban vomitando; más tarde, el barco atraviesa superficies de hielo y, además, vemos cómo todo a bordo se torna invernalmente gélido. Hay momentos tensos. Un hombre cae accidentalmente al agua y tienen que encontrarlo, para luego de varios angustiantes minutos rescatarlo. Pero los mejores momentos, son aquellos en los que el barco, que hondea una piratezca e intimidante bandera negra con un cráneo, localiza enormes barcos pesqueros japoneses, haciendo cacería ilegal de ballenas en aguas protegidas por leyes internacionales. La primera táctica de los ecologistas, irónicamente, es arrojar bombas pestilentes al barco sospechoso. Si no responden -como normalmente sucede- y se detienen, luego de varias advertencias por radio, colisionan intencionalmente para hacer que se detenga. Aventuras en el mar con consciencia ecológica.

PATRULLANDO LA ANTÁRTIDA. Un documental
sobre la matanza indiscriminada de ballenas

sábado, 25 de agosto de 2012

BLADE * * * 1/2

LA DANZA DE LOS VAMPIROS. Wesley Snipes como un vampiro
cazador de vampiros.

Blade es una película muy entretenida y original de vampiros. Su idea principal: presentar a un vampiro "mestizo", o mitad vampiro, mitad humano, y además, negro. Su filoso nombre es Blade, un nada convencional chupasangre, experto en artes marciales y con algo de samurai. La película tiene su fuente original en un cómic de la Marvel, y el autor del guión es David S. Goyer (Dark City). Su obscura visión no pudo haber caído mejor, en una historia que es una afortunada mezcla de géneros. En esta película, primera de una trilogía que fue decayendo, se encuentran gángsters vampiros con un giro a lo jamesbondesco, incluyendo un trasfondo fantástico e incestuoso al final. Wesley Snipes (inmejorable elección) es Blade, con una historia de fondo cargada de mucho melodrama. Nacido de una madre humana, quien fuera atacada por un vampiro, Blade tiene que inyectarse una substancia para, digamos, contrarrestar sus más básicas características e instintos vampíricos. Es decir, gracias a esta substancia, que desarrolla su ingeniero y padre adoptivo, Whistler (Kris Kristofferson), especialista en crear sables y demás gadgets especiales, Blade puede salir a la calle en plena luz del día, tener una fuerza sobrehumana y calmar su deseo de beber sangre.

Es una película exploitation de vampiros, serie B, disfrutable, con efectos especiales decorosos (algunos muestran un poco las costuras). Cada vez que uno de los vampiros muere, se infla burbujeantemente hasta explotar, como si les hubieran metido un alka-seltzer por la nariz. Stephen Norrington (The League of Extraordinary Gentlemen) hace de Blade un antihéroe impredecible, cuyo medio de transporte es un Dodge Charger 1968. Vamos conociendo sus distintas caras y cambios, las más humanas que puede tener. Una atractiva doctora forense (N'Bushe Wright) será su protegida,   suficiente pretexto para tenerlo ocupado, ahuyentando y matando a los vampiros que tratan de aniquilarla. Es un vigilante nocturno estilo Batman, de sangre fria pero letal. Su principal misión, será impedir que el villano, un joven vampiro megalomaniaco (Stephen Dorff) aniquile a la raza humana a través de un antiguo ritual.

jueves, 23 de agosto de 2012

LOVELY RITA * *

ADORADA RITA.  ¡Baja la tapa Rita!

Una película que cuesta mucho entender. Al final, me dejó con más preguntas que respuestas. No por la complejidad de su historia -que no lo es, en absoluto-, sino por qué su guión y desarrollo de personajes es tan pobre, que se queda a medias o menos en todo. ¿Cuáles son las motivaciones de Rita (Barbara Osika), una chica adolescente que vive con sus padres en Viena? Es difícil saberlo. No sabemos por qué siembre busca escaparse de clases, inventando pretextos; mucho menos el por qué toma una trágica decisión al final. Sus padres son buenas personas con ella, más que tolerantes, en especial su padre (Wolfgang Kostal). Lo único que parecen exigirle es que baje la tapa del escusado después de usarlo. ¡Pobre niña! En pocas palabras, Rita es una chica aburrida, sin gracia, gris, que encaja ni en su casa. No tiene amigos o un novio de su edad. Bueno, parece la clásica historia de muchos adolescentes. El grave problema, es que la película es tan plana como su personaje. Su gran falla, es que su intento de retratar la emocionalmente vacía vida de una chica falla. Su trama no es en lo más mínimo interesante, ni me acabó involucrando con personajes o situaciones en lo absoluto. Tal vez sí hubo una situación, la frustrada amistad de Rita con un niño enfermo, pero ni por ello la película se salva del letargo dramático.

CHARLIE BARTLETT * * * 1/2

La historia de un chico muy confundido, el Charlie Bartlett del titulo (Anton Yelchin). Charlie busca lo que casi todos anhelan en el colegio: popularidad. El problema, es que lo hace por los medios más arriesgados e inadecuados. Ha sido expulsado de innumerables escuelas, no parece encajar en ningún lado. De una escuela privada, de alta categoria, ha caido en una escuela pública, con alumnos problemáticos. Ahí, ni el director (Robert Downey Jr) es respetado ni sabe cómo controlar a sus estudiantes. Es la clásica historia sobre el problemático crecimiento de un adolescente, solitario, con un núcleo familiar fragmentado y una mamá demasiado indulgente con él (Hope Davis). Lo que el chico necesita es que su mundo, que gira a su antojo, sea sacudido un poco. Su nueva escuela es el ambiente adecuado para ello. Charlie es un joven genio, no precisamente en física, literatura o matemáticas, sino en algo muy inusual: es un gran psicólogo en potencia. Además, es un gran pianista de jazz. A su edad, yo ya estuviera mejor dando conciertos y tocando en clubs

Charlie tendrá ideas, algunas muy irresponsables, para ganar amigos, la atención de los demás y quitarse de encima a un bully. Además de dar terapias psicológicas en el baño, se convierte en el "señor de las drogas" de la escuela. En poco tiempo, es el centro de atención de todos los alumnos y se consigue una novia (Kat Dennings) con no menos problemas que él. Lo peor, es que es la hija del director. La película tiene su encanto. Sin ser la gran comedia, tiene sus situaciones graciosas. Tambiién tiene un buen reparto. Robert Downey Jr. está en su elemento, en esa clase de papeles que le quedan como guante, en este caso, el padre soltero con problemas de alcoholismo, al borde de un ataque de nervios por no saber qué hacer con su hija ni con sus estudiantes. La chica, sencillamente, no lo toma en serio y lo trata como cualquier hijo de vecino. Es una película sobre adolescentes problemáticos, pero también, sobre padres desesperados. A pesar del buen reparto, estas buenas ideas no van más allá, ni se nota un intento por explotarlas o profundizarlas más en el guión. El filme es disfrutable, aunque al final, es una película cuyo nivel, y lo digo en el buen sentido de la palabra, es más de DVD, de televisión, que de estreno cinematográfico. 


EN TERAPIA. Anton Yelchin como el conflictivo Charlie Bartlett. 

jueves, 16 de agosto de 2012

DRIVE * * * * *

DRIVE: Una tensión pasiva vive dentro de este conductor,
que no te esperará un segundo extra si llegas tarde.

Drive (2011) es un thriller excitante. Además, es una de las mejores películas del 2011. No es cualquier thriller palomero hollywoodense, sino uno con un toque arty, que nada más un director europeo pudo haberle dado. Lo hace de manera inteligente, con destreza y maestría. De hecho, Drive sabe combinar las convenciones hollywoodenses, con una dirección sumamente estilizada, visualmente elegante. Esto suena fácil, pero no es cualquier cosa. Pregunte a Nicolas Winding Refn, realizador danés que quizás el público norteamericano conoció muy tarde. Bronson fue la película que catapultó su popularidad, además de ser el trabajo que dió a conocer todo el potencial -físico e histriónico- de Tom Hardy. Bronson era, igualmente, un thriller hecho con una mano artística, uno sobre peleas callejeras, apuestas y violencia carcelaria, basada en hechos reales. En ese sentido, es increíble lo que Refn puede hacer con sus actores. En Tom Hardy supo explotar la bestialidad que el británico exuda en pantalla, mientras  en Drive, supo aprovechar la gran personalidad y fuerza actoral del cada vez más sorprendente y versátil Ryan Gosling.

El wunderking danés consigue una película de persecuciones automovilísticas a la antigua. Lo consigue en todos sentidos, tanto que en muchas ocasiones parece que estamos viendo una película filmada a finales de los 1970, principios de los 1980. El señor ha visto su buena dósis de cine de acción setentero, incluyendo la que podría considerarse como la "reina madre" indiscutible de estas: Bullitt. Desde los créditos iniciales retrocedemos 30 y tantos años atrás. La adrenalínica secuencia inicial nos presenta al personaje principal, un conductor sin nombre; misterioso, discreto y de contadas palabras. Ryan Gosling parece hecho para conducir a toda velocidad. Sabe transmitir la seguridad necesaria, la destreza para ejecutar los trabajos nocturnos que tiene que realizar: ser una especie de transportador, ayudar a escapar a ladrones sin mencionar palabra alguna, sin hacer o responder preguntas. No vemos precisamente quién lo contrata, pero no parece tener muchas ambiciones para cobrar, ya que vive en un pequeño apartamento, sin nada de lujos. 

Cada segundo es crucial y cronometrado. Nuestro conductor no espera más allá del tiempo establecido. Si los ladrones se tardan, huye del lugar y los deja a su suerte. Sus instrumentos: un auto y una radio, para monitorear todos los movimientos de la policia. Es una secuencia emocionante, una persecución nocturna en donde quedamos convencidos que este conductor es un verdadero profesional y está lleno de sorpresas. Durante el día trabaja como mecánico para un jefe parlanchín y no muy discreto (Bryan "Malcolm in the Middle" Cranston), es decir, su total opuesto y algo de figura paterna ausente, especializado en reconstruir y mejorar autos. Ocasionalmente, el conductor trabaja también como "doble" en películas de acción, conduciendo autos en escenas peligrosas.

El disciplinado y silencioso mundo del conductor se verá agitado cuando se permita involucrarse emocionalmente con su vecina (Carey Mulligan), que trabaja como mesera y se dedica a cuidar a su pequeño hijo (Kaden Leos). La chica es como su media naranja, no podría haber mejor pareja para él, ya que, aunque muy sonriente, es callada, de pocas palabras.  Las cosas empezarán a calentarse -y no es lo que está pensando- cuando el conductor acepte ayudar al reaparecido esposo de la chica (Oscar Isaac), en un trabajo de escape en el que, tal vez por primera vez en su vida, las cosas salen mal. Cuando la mafia está detrás, muchas cosas inesperadas pueden suceder y salirse de control. Albert Brooks interpreta genialmente a un brutal mafioso, que se roba la pantalla cada vez que aparece en escena. Una de esas enérgicas y violentas interpretaciones que, yo pensaba, nada más se le daban a Martin Scorsese conseguirlas de sus actores.

Winding Refn es un director que sabe cómo agregar en una película arty la violencia más cruda y gráfica; física e intensa. Si bien es cierto que no hay una sola escena de intimidad amorosa o sexo en la película, sí las hay de violencia. De ser una película de persecuciones automovilísticas, Refn le da un giro y la convierte en uno, además, de venganzas a lo Charles Bronson. Las escenas finales son de una intensidad única. No tienen una sóla nota falsa y la emoción se mantiene hasta el final.



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