martes, 25 de junio de 2019

JOHN WICK: CHAPTER 3 - PARABELUM

Keanu Reeves.
¿Hay algo a lo que no sea inmune el super-asesino-super- letal John Wick? ¿Será posible aniquilarlo y borrarlo de la faz de la Tierra? Me quito el sombrero ante Keanu Reeves. A sus cincuenta y tantos años de edad, tiene la condición física de un adolescente. Es capaz de mantenerse a flote, con el tanque lleno y toda la fortaleza del mundo, para hacer escenas de artes marciales sin perder el aliento. No hay duda de la pasión que el actor de Matrix, Man of Taichi, y 47 Ronin tiene por las artes marciales. En su tercera reencarnación como John Wick, Keanu corre, salta, vuela, cae de alturas increíbles; da golpes, patadas, lanza cuchillos, etc. El tipo nació para interpretarlo.
Nuevamente bajo la dirección de Chad Stahelski, John Wick 3: Chapter 3-Parabellum, es un viaje que escurre de adrenalina, plena de acción desde el primer minuto, en donde no tienes más remedio que dejarte llevar por la corriente a través de las calles de Nueva York. No ha cerrado del todo la herida de que le hayan matado a su cachorrito en la primer película, y aunque Wick tiene un nuevo perro, deberá ahora sobrevivir la persecución de una horda internacional de asesinos caza recompensas. Su cabeza tiene precio (14 millones de dólares), debido a que nuestro amigo asesinó a un importante miembro de la organización "High Table".
Aunque tiene todo lo que una película de acción y artes marciales puede pedir, menos una trama interesante, la manera en que todo el show está estructurado en esta tercera entrega (un juego con reglas estrictas, lineamientos, terminologías, y negociaciones) lo acaba envolviendo de un aura obscura. Aquí tal vez sea muy necesario haber visto la película anterior, para entender el por qué ahora Wick tiene categoría de "ex communicado", y así verdaderamente involucrarse en este mundo. Las personas que estén buscando mucha profundidad, una historia que te enganche y que no soporten altos decibeles de balaceras, cuchillazos, golpes, patadas voladoras, etc., tal vez deban pasarla por alto. Pero si lo que se quiere es puro y descerebrado entretenimiento palomero, con suficiente acción dominguera, situaciones chuscas, excelentes -y muy violentas- peleas (coreografiadas con mucho tempo, como si el director estuviera sosteniendo un metrónomo junto a los actores), o persecuciones en moto mientras sus conductores pelean a sablazos, este filme es la mejor opción.
Tener a Laurence Fishburne (en un pequeño papel secundario) junto a Keanu Reeves en una escena, será de antología para los fans de Matrix. Es una lástima que Angelica Huston tenga muy poco tiempo en pantalla, pero Ian Macshane, como el gerente del hotel Continental, está aquí con su típica, despreocupada, y relajada actitud. Mientras que Mark Dacascos, pelón y con actitud amenazante, le imprime al filme el sello de película de artes marciales y thiller serie B. 
⭐️⭐️⭐️

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