jueves, 27 de agosto de 2020

FREIES LAND

Felix Kramer y Trystan Pütter
No hace mucho tiempo que vi La Isla Mínima (2014), del realizador andaluz Alberto Rodríguez, aunque no recordaba mucho del mismo. Bastaron ver los primeros minutos de Freies Land (País Libre), su remake alemán, para empezar a recordar el filme español, y que la historia viniera poco a poco a mi memoria. Lo mejor de la versión alemana, es que Christian Alvar, su director, supo trasladar, de una forma asombrosa, el mismo estilo a lo "True Detective" que Rodríguez había imprimido a su filme. Esto sin que Freies Land se sienta como una simple copia al carbón de la película española. Tomando elementos básicos de la historia original, Alvar supo hacer su versión personal de La Isla Mínima, trasladando la trama de 1980 al año 1992, pocos años después de la Caída del Muro de Berlín. 

Dos detectives, Patrick (Trystan Pütter), originario de Alemania del Oeste, y Markus (Felix Kramer), imponente y corpulento, originario de Alemania del Este, son obligados a trabajar juntos en el caso de la desaparición y asesinato de dos hermanas, en un pueblito con tan sólo dos policías a cargo de la autoridad. Pronto saldrán a la luz casos de otras chicas desaparecidas, así como una red de tráfico de drogas, huelgas y sindicatos involucrados, corrupción policiaca, etc. En fin, todos los ingredientes que se pueden esperar de un thriller policiaco tradicional. Sin embargo, lo mejor de Freies Land (de hecho, siento que supera por mucho al filme original en este aspecto), es cómo la fricción entre ambos personajes, junto a sus evidentes diferencias físicas, crea una interesante y complicada química entre ellos. Por ejemplo, ahí tenemos los cuestionables métodos de Markus para investigar y, sobre todo, interrogar a los sospechosos. "Viejas mañanas de ustedes de la Alemania del este", le dice Patrick a su colega, el cual, además, tiene bajo la manga uno que otro truco de espionaje, para así poder sacar más información valiosa. 

Esta nueva interacción entre los dos detectives, incluidos un buen diseño de producción (nominado en el German Film Awards de este año) y fotografía, es lo que termina dándole más sabor a esta versión alemana. Con todo y los cambios en la historia, ambas películas comparten estilos visuales similares, como esas impresionantes tomas aéreas con drones, que le dan a la película una cualidad visual abstracta única y muy interesante. Mi único problema con este nuevo filme (que también tuve con La Isla Mínima en su momento), es que la historia, en sí, no aporta mucho al género, quedándose incluso en lo convencional y tradicional, así como su avance a un ritmo, ocasionalmente, lento. Puedo apostar a que pronto Hollywood tendrá su propia versión, tal vez en manos de David Fincher.

⭐️⭐️⭐️

WHEN HITLER STOLE PINK RABBIT

 

Riva Krymalowski y su "conejo rosa".

When Hitler Stole Pink Rabbit tiene ese encanto propio de los filmes familiares que pueden verse los domingos por las mañanas; inofensivo, seguro, y con una flecha escurriendo de miel apuntando directo a tu corazón, lista para ser disparada al final de la historia. ¿Quién dice que todos los filmes sobre los inicios del nazismo en Alemania tienen que ser crudos, tristes, y violentos? Ahí está, por ejemplo, JoJo Rabbit, la cual, de todas formas, comparada con Pink Rabbit, es tan violenta como Inglorious Basterds, de Tarantino. Durante las primeras tres cuartas partes de Pink Rabbit, dirigida por Caroline Link, y basada en el libro homónimo escrito por la ilustradora Judith Kerr, no hay un sólo momento de tensión que verdaderamente sacuda a la familia protagónica. 

La película cuenta el exilio forzado que Arthur Kemper (Oliver Masucci, de la serie Dark), periodista judío, tiene que hacer junto a su familia con la llegada de Hitler al poder. Todo nos es contado desde la mirada inocente de Anna (Riva Krymalowski), niña de 10 años, aficionada a dibujar imágenes que representan catástrofes, y propietaria del conejo de peluche rosa del título, el cual tiene que dejar atrás durante la huida de su familia hacia Suiza. Todo es felicidad radiante en el núcleo familiar, y nada, ni siquiera este exilio del padre, cuyo trabajo se ha caracterizado por criticar duramente la situación política y los peligros del fascismo emergente, parece tocar dicho estado.

La llegada subsecuente de la familia a París (ciudad en donde se desarrolla la mayor parte de la historia) pondrá las cosas más difíciles para ellos. Pero ni eso perturbará la felicidad familiar; ni la contenida intranquilidad de Arthur, batallando por encontrar trabajo en la capital francesa; ni el optimismo de la mamá (Carla Juri), o la buena camaradería del hermano mayor (Marinos Hohmann) con su hermana. Hay momentos en que Anna trata de transmitir cierta infelicidad, debido a la dificultad de echar raíces en alguna ciudad, y por fin vivir -todavía más- felices, a pesar del antisemitismo con el que se topan en el camino. Sin embargo, el mayor problema del filme, no es tanto esta idílica felicidad de la familia, sino que la historia termina siendo demasiado simple, sin muchas cosas que pasen. Al final, acabamos involucrados en el viaje familiar forzado retratado en el filme, y lo que le falta en historia a la película, le sobra en emotividad. 
⭐️⭐️1/2

jueves, 20 de agosto de 2020

I WAS, I AM, I WILL BE

 

Anne Ratte-Polle y Ogulcan Arman Uslu

La idea detrás de este filme no es exactamente nueva. La hemos visto antes, especialmente, en una que otra comedia romántica (Green Card p.ej.): el matrimonio por conveniencia entre un inmigrante "sin papeles", y una ciudadana dispuesta a tenderle una mano. Es gilt das gesprochene Wort (I Was, I Am, I Will Be), filme realizado por Ilker Çatak, abre con la escena del matrimonio que será el centro de la trama, una situación que podemos ver -e incluso sentir- es extraña, inusual, algo rígida e incómoda, entre los contrayentes. Corte a - un gran salto atrás en el tiempo, en donde veremos cómo el futuro esposo, Baran (Ogulcan Arman Uslu), joven curdo, emigra a un paraje turístico en Turquía, con la finalidad de poder llegar a algún país europeo (Alemania, quizás) en busca de un futuro mejor. Por azares del destino, ahí conocerá a Marion (Anne Ratte-Polle), una piloto aviadora alemana, quien luego de enterarse de un serio problema de salud, decide viajar con su novio (Godehard Giese), músico de orquesta, en unas vacaciones a dicho sitio turístico en la playa. 

Dividida en tres capítulos, la historia arranca con el encuentro entre Baran y Marion en Turquía, aquel trabajando haciendo de todo (incluso de gigoló) en un bar; mientras ella (quien llega un momento en que luce como una especie de Jodie Foster alemana), empieza a experimentar dificultades en su relación sentimental. Lo más interesante del filme, es cómo la relación que surge entre Baran y Marion, que se nos antoja de lo más improbable, se va desarrollando con el transcurrir de la historia. Çatak (también guionista de la película) despierta nuestra curiosidad desde el principio, por saber cómo es que esos dos llegaron al altar, haciendo toda la historia creíble y convincente, sin necesidad de ser melosa y mucho menos cómica, con una apropiada carga de sensibilidad. Es un realizador, además, inteligente. Sabe contar su historia sin muchos diálogos. Por ejemplo, sabemos cuál es el problema de salud de Marion sin necesidad de palabras, narrando con puras imágenes el problema. Lo mismo podemos sentir del final, que puede ser que tenga muchos cortes abruptos, pero de alguna forma adivinamos la decisión final de Marion. 
⭐️⭐️⭐️1/2 

THE ACCIDENTAL REBEL

 

Emily Cox y Mehdi Meskar


Durante la escena en la que el "rebelde accidental" del título, nuestro héroe, toma una decisión crucial, de alguna forma es algo que ya esperamos y vemos venir. Dentro de los escasos minutos que dura dicha escena, todo está construido para que adivinemos, viendo su mirada, y el gesto en su rostro, lo que está pensando. Las palabras que un jefe de la resistencia Siria le dice minutos antes, nos ayudan también a predecirlo. 

Dentro de lo convencional que puede ser la premisa y la trama de Accidental, es decir, el joven, Karim (Mehdi Meskar) que, contrario a los consejos de sus padres, se lanza a su natal Siria desde Alemania, en donde reside con su novia islandesa (Emily Cox), para tratar de rescatar a su hermano, el cual se encuentra en una prisión, puesto ahí por el ejército del gobierno de Bashar al-Assad. "Llegas, lo buscas, lo encuentras, y sí, seguro estarás de vuelta en 3 o 4 días", le dice su novia inocentemente, confiada de lo fácil que cree será todo para Karim, próximo a ser padre. Igualmente, sabremos que no será así. 

No es que la película, dirigida por la alemana Randa Chahoud, dentro de lo convencional y predecible que termina siendo, no valga la pena. Justo cuando Karim llega a Siria, con la intención de no tocar un arma, es cuando el filme toma fuerza, con buenas locaciones que nos ponen justo en el centro de la acción, y en donde podemos sentir realmente el peligro en el que se encuentra. Las actuaciones son buenas, irreprochables. Sin embargo, para el tercer acto el asunto empieza a ir en declive, se estanca, al igual que el desarrollo de nuestro protagonista, perdiendo credibilidad en todo su comportamiento. El filme toma un giro de historia de espionaje, con una conclusión tampoco muy creíble. Al final, un filme que decide irse por el camino seguro, sin arriesgar mucho, y algo tímido dentro del tema político que maneja. #19SemanadeCineAlemán2020
⭐️⭐️⭐️

RELATIVITY

 

Julius Feldmeier y Saskia Rosenthal

Al inicio de Relativity (Mein Ende. Dein Anfang), escuchamos a un joven dar una conferencia sobre el fenómeno del déjà vu, sus posibles explicaciones científicas, y si realmente podría ser una pequeña y momentánea visión del futuro que experimentamos. Más tarde, este joven, Aron (Julius Feldmeier) y su novia, Nora (Saskia Rosendhal), nuestra protagonista, se dirigirán a un banco, en donde experimentarán la peor de las tragedias. 

Quienes hemos visto películas de Alejandro González Inárritu (Amores Perros, 21 Gramos), sabemos que en sus historias casi siempre es una tragedia lo que antecede a una cadena de sucesos que atan cabos y unen historias. Se nota que la realizadora de este filme, la alemana Mariko Minoguchi, ha visto cine de Iñárritu y que lo tomó como punto de partida e inspiración para dirigir esta película. Lo que empieza como un típico melodrama romántico, sobre una pareja que, a pesar de sus diferencias intelectuales y sociales, se aman y lucen felices, termina por pisar terrenos más sombríos y tormentosos. Por otro lado, tendremos también la historia de un padre de familia, Natan (Edin Hasanovic), quien no tiene un matrimonio muy feliz con su esposa, y que tiene una hija por la que siente amor y cariño incondicional. Una noticia mala termina por hacer más difícil la vida de Natan, el cual trabaja en un almacén, y que lo llevará a cometer nuevamente errores del pasado. 

No estamos frente a un filme convencional, debido a que la realizadora nos interna en un laberinto narrativo del cual no podremos escapar fácilmente -y tal vez no queramos hacerlo. Conforme pasa el tiempo, las piezas que lo conforman pronto empezarán a embonar como bloques de Tetris. Entre flash backs, y regresos al tiempo presente, acabamos enganchados en este melodrama, que si por algo sorprende, es por el gran control que Minoguchi mantiene en la narración, en un experimento que fácilmente se pudo haber desmoronado al menor descuido, manipulando la manera en cómo vamos siguiendo la trama. Más adelante, en el tercer acto, empezamos a entender hacia dónde va todo -y quizás un poco, a predecirlo. Pero no hay duda que vale la pena dejarse llevar por este vaivén narrativo, de juegos con el tiempo, y destinos cruzados. 
⭐️⭐️⭐️ 1/2      #19SemanadeCineAlemán2020

sábado, 25 de julio de 2020

MATAR A DIOS


Itziar Castro y Eduardo Antuña

Ganadora del "Premio de la Audiencia" en el Festival de Sitges 2017, esta película catalana, a pesar de tener una historia simple y sin muchas complicaciones, consigue intrigarte y atraparte con su premisa. El mismísimo Dios (Emilio Gavira) visita una casa la víspera de Año Nuevo, en donde se encuentran cuatro personajes, a quienes el "todo poderoso" les revela que la raza humana está a punto de desaparecer.

No todo está perdido, ya que este muy histérico y colérico Dios, de muy baja estatura, les dice a estas cuatro personas, un tipo (Eduardo Antuña), sufriendo un ataque de celos debido a que su esposa (Itziar Castro) recibió un mensaje SMS muy comprometedor de su jefe; el hermano de aquel (David Pareja), igualmente pasando un mal momento debido a que esposa lo dejó por un hombre mucho más joven, y el papá de ambos (Frances Orella), un septuagenario, sin preocupaciones y viviendo la vida a plenitud, que pueden elegir entre ellos a dos afortunados para salvarse antes de que el año termine.

Sin ser nada extraordinario, el filme ostenta un buen diseño de producción, así como un humor negro que los realizadores, Caye Casas y Albert Pintó, sostienen sin mucho problema durante toda la película. La historia deja un par de interrogantes al aire, mientras que este Dios te deja con más preguntas que respuestas. Pero al final, Matar a Dios juega con tus expectativas, justo cuando todo parece encaminarse hacia una masiva reconciliación entre todos los personajes. 

⭐️⭐️⭐️

viernes, 10 de julio de 2020

FAMILY ROMANCE LLC



Mahiro Tanimoto e Ishii Yuichi.

Lo que está por ver en Family Romance LLC, el más reciente filme del realizador alemán Werner Herzog, es cierto. Bueno, más bien, casi cierto. El director de Aguirre la Ira de Dios, Nosferatu, y Grizzly Man, ha decidido en esta ocasión filmar usando actores no profesionales, aventurándose por varios rincones de Tokio, y con un mínimo equipo de filmación. Sin embargo, lo más característico e interesante de Family, es la idea de filmar una historia alrededor de un negocio totalmente fuera de lo común, una empresa dedicada a proporcionar familiares o amigos substitutos a sus clientes, cuyo nombre da título a la película.

Pero lo más interesante es, quizás, que dicho negocio existe en la vida real, y lo todavía más interesante, es que su fundador, Ishii Yuichi, es el protagonista del filme, interpretándose a sí mismo. La historia es simple y directa. Yuichi es contratado para ser el padre substituto de una adolescente, Mahiro (Mahiro Tanimoto), por su adinerada mamá (Miki Fujimaki). Aunque Mahiro se nota seria, tímida, y no muy abierta a seguir el juego al inicio, es hasta que, entre paseos por parques, visitas a ferias, pláticas de redes sociales, y viajes (que pudieron o no haber ocurrido) que Yuichi consigue conectar y ganarse la confianza de la chica, empezando así una relación extraña de padre-hija, que consigue construir un poco de química y cierto encanto.

Family Romance LLC no se encuentra entre lo mejor de Herzog, pero es innegable que la película termina siendo una curiosidad en su filmografía, algo que cae en lo extravagante y experimental, así como con algo qué decir sobre las relaciones humanas a inicios de la nueva década, en parte documental, en parte ficción. A lo mejor Herzog hubiera preferido hacer una película enteramente documental sobre este negocio. Junto a la historia (¿imaginada?) de Mahiro y Yuichi, la narración a ratos se desvía, para irse a terrenos todavía más bizarros, por ejemplo, pequeñas escenas mostrando un negocio dedicado a los funerales ficticios (para gente interesada en sentir lo que es estar dentro de un ataúd, y en un servicio funerario), o un hotel en donde los recepcionistas y hasta los peces de un acuario, son robots; o aquella escena que tiene lugar en una estación de tren, extraña y desconcertante.

Aunque hay momentos en que la parte ficticia no se siente que funciona del todo, que no es muy creíble (tal vez debido a que no tenemos actores reales actuando frente a nosotros), y que hubo instantes en que sentí que Yuichi tenía que esforzarse un poco más por interpretar mejor su papel de papá frente a Mahiro, el caso es que, en manos de un maestro como Herzog, la película acaba involucrándote emocionalmente. Al final, Family puede considerarse como una historia, no nada más sobre un mundo en que los seres humanos cada vez viven más una realidad virtual en lugar de una más auténtica, sino sobre un negocio dedicado a llenar vacíos emocionales de sus clientes, sin considerar mucho las consecuencias, y como vemos al final, los riesgos que eso conlleva. Disponible en mubi, y otras plataformas digitales.
⭐️⭐️⭐️1/2

EDDIE REYNOLDS Y LOS ÁNGELES DE ACERO


Unos ángeles de acero algo oxidados
Unos ángeles de acero algo oxidados.

Una idea que no te crees ni a golpes. Bono, de U2, quiere comprar los derechos de una canción compuesta por una vieja banda de rock mexicana, ahora disuelta (¡ajá, sí!). Con un contrato en millones de dólares de por medio (de nuevo, perdón ¡ajá, sí!), la ilusión del viejo vocalista de la banda (Damián Alcazar), según el guión, en sus "cincuenta y tantos" (de nuevo ¡ajá, sí!), y sus no menos viejos colegas, se ve evaporada cuando descubren, de pronto (otra cosa difícil de creer ¡Ajá, sí!) que la canción tiene un segundo autor, el guitarrista de la banda, desaparecido y sin rastro de él. El problema, claro, será que el contrato no podrá concretarse si Santos (Arturo Ríos), el guitarrista en cuestión, no está presente para firmar.

Nunca está claro cómo se llevará a cabo esta negociación, es decir, si Bono y su manager vendrán a México, o si la banda tenga que ir a Europa. El caso es que (y para no arruinar la historia para quienes no hayan visto el filme), algo ocurre que provocará que el asunto se posponga por largos... ¡dos años! (otra cosa que no me creí para nada, este lapso de tiempo). 

Me hubiera gustado ver que se explotara más esta idea del contrato entre U2 y la banda mexicana (por más inverosímil que pueda ser), y que la historia no se fuera por el camino fácil y ya muy visto antes: viejos músicos de rock teniendo una excusa para reunirse y tocar de nuevo, con los clichés de siempre, es decir, el músico alcohólico, luchando con sus adicciones y tratando de reconectar con su familia, o el vocalista con un secreto del pasado, el cual provocó que la banda se separara (secreto que podemos más o menos adivinar a mitad del filme). Algo gracioso, pero ¿no habíamos visto a Arturo Ríos interpretar un personaje similar en "Entre Pancho Villa y una Mujer Desnuda"? Creo que sí, sólo que aquí es versión guitarrista borracho, y no alucina viendo a Villa, sino a Carlos Santana. Al final, buenas actuaciones, pero nada nuevo bajo el Sol.
⭐️⭐️

sábado, 6 de junio de 2020

THE LOVEBIRDS

Issa Rae y Kumail Nanjiani
Todo al inicio prometía ser felicidad para ellos, que seguramente eran la pareja perfecta. Los tórtolos del título son Jibrain (Kumail Nanjiani), y Leilani (Issa Rae), el primero de origen pakistaní, y la segunda, afroamericana. No pasará mucho cuando ambos descubran, luego de vivir un tiempo juntos, que tal vez no estén hechos el uno para el otro. Jibrain se siente frustrado, ya que su carrera de documentalista está algo estancada. Y lo mismo podría decirse de The Lovebirds, ya que la película, en sus primeros minutos, prometía ser una comedia romántica sobre los sinsabores de un posible choque cultural, así como las altas y bajas en una relación donde la combinación étnica, de entrada, se ve interesante.
De hecho, Michael Showalter, el realizador del filme, con una larga carrera trabajando en televisión (la película se siente más como un tele filme que otra cosa), consigue al inicio reflejar en los diálogos, y en la pedregosa química de ambos actores, las asperezas que terminan saliendo en la relación. Esto, al menos, hasta que la trama toma un giro, justo cuando en su camino a una reunión con amigos, Jibrain atropella accidentalmente a un ciclista. El ciclista, aparentemente intacto y sin daños, se levanta y huye. Minutos después, un detective de policia (Paul Sparks, de House of Cards), usando el auto de la pareja, emprende la persecución del ciclista. Esto apenas es el comienzo de una larga noche, en la que habrá todavía más giros y complicaciones para Jibrain y Leilani.
The Lovebirds tiene uno que otro momento gracioso. Pero el problema de esta producción de Netflix, es que el filme no es verdaderamente cómico o memorable. La pareja tratará de demostrar su inocencia en un crimen que no cometieron. Sin embargo, la idea se siente ya vista con anterioridad, con una química entre ambos actores que no es lo suficientemente buena para sostener el filme. Se nota que Showalter intentó hacer una comedia de humor negro, pero al llegar a la secuencia de la cena con los amigos, uno termina dándose cuenta que, desafortunadamente, éste complicó la trama innecesariamente. The Lovebirds es ideal para un domingo por la tarde sin nada mejor que ver. Luego, sin más, se borrará automáticamente de tu memoria.
⭐️⭐️ 1/2

NO ONE LEFT BEHIND


Danny Huston

Este corto, dirigido por el guionista y también novelista, Guillermo Arriaga (recientemente ganador del premio Alfaguara de novela), sigue dejando patente su inquietud por el tema de la muerte, y el cómo toca la mente y el alma de los personajes que pueblan sus historias (tal y como pudo verse en The Burning Plane, su primer largo, o en su guión para Los Tres Entierros de Melquiades Estrada). No One Left Behind es otra muestra de ello, una historia que, de paso, toca otros temas, como la inmigración, el heroísmo, y la lealtad.
Danny Huston interpreta a un teniente estadounidense, el cual, con un pequeño grupo de soldados, viaja a México para asistir al funeral y entierro de un joven soldado mexicano, quien se quitó la vida víctima de estrés postraumático. El teniente desea rendir honores al soldado, con una petición "especial" para la familia, lo que amenaza con crear conflicto y enfrentamiento entre ambas partes.
Al final, el corto de Arriaga termina siendo un sencillo, conmovedor, y emotivo relato que te sorprende desde los primeros minutos con su muy original premisa, que no pretende tener una respuesta definitiva y contundente al dilema que plantea: ¿en dónde debe ser realmente el lugar de descanso final de un hombre como el soldado fallecido: dónde nació, o donde sirve como militar y héroe de guerra?
⭐️⭐️⭐️ 1/2

THE EDDY



André Holland y Joanna Kulig 

¿Hay algo más romántico y bohemio que noches interminables de jazz en Nueva York o en Paris? No que yo sepa (y ambas ciudades están en mi lista de lugares a visitar para escuchar jazz alguna noche). Apuesto a que el guionista de cine y televisión Jack Thorne tenia todo eso en mente (y, tal vez, también las películas de Damien Chazelle, como Whiplash y La La Land) a la hora de crear esta miniserie, que rescata mucho de ese fervor nostálgico-jazzístico del cine francés de los 1950 y 1960.
Quién se anime a ver The Eddy, nombre del club de jazz en Paris en donde se ambienta buena parte de la historia, debe esperar grandes dosis de dicho género musical, lo que la hace ideal para los amantes -como quien esto escribe- del jazz. El jazz sirve como telón de fondo para una historia urbana, que se aleja bastante del glamour parisino que uno podría esperar, para llevarnos, a través de 8 episodios, a través de una historia tan romántica y musical, como obscura, y tensa; con mucho sabor a novela hardboiled.
André Holland está simplemente genial como Elliot, el pianista, compositor, y dueño del club, personaje central de la serie, quien vive en un perpetuo estado de stress y tensión desde el inicio hasta el final, debido a que su socio, Farid (Tahar Rahim), ha hecho negocios con la gente equivocada. Esto pone al club -y de paso, a Elliot- en peligro de cerrar y desaparecer. Si bien el final deja uno que otro cabo suelto, The Eddy vale la pena para todos los "jazzófilos" (¿existe está palabra?) que tengan 8 horas disponibles de su tiempo, suscripción a Netflix, y una copa de vino tinto a su alcance.
⭐️⭐️⭐️⭐️

ALL DAY AND A NIGHT


Ashton Sanders y Jeffrey Wright 
Al inicio de All Day and a Night, un homicidio es cometido. El joven protagonista de la historia será quien lo cometa, y a simple vista, es un asesinato a sangre fría, justo dentro de la casa de la víctima. Lo que vendrá después en esta película, el segundo filme dirigido por el también guionista Joe Robert Cole (co guionista de Black Panther), es el relato sobre el por qué de estos hechos y el qué llevó a Jahkor Abraham Lincoln (sí, buen nombre), interpretado con gran vigor e intensidad por Ashton Sanders (Moonlight), a cometer un crimen que lo terminará llevando a prisión.
El padre de Jahkor (Jeffrey Wright, estupendo) se encuentra en prisión también, por lo que, cuando este último llegue a hacerle compañía, el espacio servirá para que ambos tengan la oportunidad de ajustar cuentas, limar asperezas, y tal vez acercarse uno al otro, debido a que su relación no ha sido, precisamente, muy amigable y cercana. No, un momento. La película no trata de esto. Creo que de haberse centrado más la trama en esto último, es decir, si hubiera sido un drama presidiario sobre padre e hijo sobreviviendo en un inusual escenario como la cárcel, tal vez All Day hubiera estado mucho mejor. El problema del filme, es que apenas y tenemos unas cuantas escenas de esto, con Jahkor y su padre apenas mirándose, o acercándose, o hablándose.
All Day termina llevándonos a escenarios ya vistos con anterioridad, con personajes no muy bien desarrollados, y que parecen calcas de unos provenientes de mejores películas, como Boyz n the Hood (1991). Películas que cuentan historias sobre jóvenes negros iniciándose en la vida del crimen y tráfico de drogas, y sobre cómo sus vidas son marcadas por esto para siempre. Robert Cole trata de explorar todo eso nuevamente, y aunque ese universo de "crimen y castigo" urbano está muy bien reflejado, con un logrado énfasis en el realismo, el problema es que la historia es plana la mayor parte del tiempo, con algunos logrados momentos, aunque ya muy hacia el final. Lo rescatable del filme, son las poderosas actuaciones tanto de Ashton Sanders como de Jeffrey Wright, y si por algo se puede ver All Day será por eso y nada más.
⭐️⭐️ 1/2

FOR SAMA


Waad Al-Kateab y su cámara digital. 
For Sama es la carta de amor que la cineasta y periodista siria Waad Al-Kateab dedica a su hija, Sama, en la forma de un documental. Este documental, registra el cómo sobrevivió, junto a su marido e hija recién nacida, el asedio de la ciudad de Aleppo por las fuerzas militares del régimen de Bashar al-Assad. Mientras uno ve este documental, con imágenes que son difíciles de ver y tal vez no aptas para ciertas sensibilidades, una pregunta invade nuestras mentes: ¿es prudente traer un bebé al mundo en tiempos de guerra? ¿Este es el ambiente y entorno adecuado para una recién nacida, lleno de peligros, viviendo al límite, y en donde no sabes si un avión bombardeará, de un momento a otro, tu casa? La respuesta más obvia sería no.
Sin embargo, la pequeña Sama termina simbolizando esa luz de esperanza en medio de un escenario dantesco; un símbolo del renacimiento que Al-Kateab trata de reflejar en su documental. En For Sama, Al-Kateab hace un recuento de alrededor de cinco años en su vida, desde sus estudios en la universidad (en donde vemos las primeras protestas en contra del régimen), incluyendo su matrimonio con un joven médico, y el nacimiento de su hija. El documental es parte de la historia de su vida, y el cómo intenta construirla en medio de caos, pánico, muerte, y destrucción, algo que, según veremos, es casi imposible. Y mientras unos ciudadanos deciden huir, otros -como es el caso de ella- deciden quedarse, resistir, y quizás, rendirse a la fuerzas militares.
Nominado al Oscar a Mejor Documental este año, For Sama (co dirigida junto a Edward Watss) guarda una gran relación con The Cave (otro documental nominado al Oscar en 2020), y que se centra en el mismo asedio de Aleppo, ambientado en un hospital, y con una doctora luchando contra el machismo, la falta de recursos, y el inminente peligro de bombardeos por parte de aviones de guerra rusos. Ambos documentales (que bien pueden verse a la par) tienen figuras femeninas como protagonistas, y se caracterizan por hacer un retrato de primera mano sobre el horror de vivir en medio de un conflicto bélico. Ambos filmes hacen hincapié en la vulnerabilidad de la gente, de los civiles como víctimas fatales, entre las que se cuentan, principalmente, niños. Lo contundente de For Sama, es que Waad-Al Kateba está ahí filmándolo todo con una cámara fotográfica digital, entre estallidos, disparos, y explosiones, que sacuden muros y techos.
For Sama se erige como un crudo y muy tenso filme, que hará por momentos que tu sangre se congele y que tu corazón sobresalte; pero también es un bello y sumamente emotivo testimonial sobre una familia de sobrevivientes, contado por una madre a su hija. A pesar del conflictivo escenario al que nos lleva el filme, se puede sentir la pasión con la que Al Kateba llevó a cabo el proyecto. No quedas intacto emocionalmente al escuchar, cerca del final, una de las frases que dedica a su hija: "Perdona que te hayamos traído al mundo en estas circunstancias..." Magnífico.

⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️

BECOMING


INSPIRADORA             Michelle Obama y su gira promocional "Becoming".
Este documental podrá ser dos cosas para el espectador, un buen instrumento de publicidad para el libro de Michelle Obama que da título al filme, o también, una mirada íntima a la vida de la ex primera dama de E.U., y esposa del ex presidente Barack Obama. Como sea, es inevitable, luego de ver la película, dirigida por Nadia Hallgren, no terminar atrapado por el carisma, la energía, vitalidad, y sobretodo, visión positiva que Michelle Obama transmite.
Becoming trata de la gira promocional que Michelle Obama llevó a cabo en 2019 para promocionar su libro "Becoming". Vemos entrevistas, conferencias, pláticas, y firmas de libros. Vemos también gente que no puede contener lágrimas de emoción, al estar frente a Michelle Obama mientras firma su libro. Michelle Obama confiesa aspectos sobre lo que representó para ella convertirse en la primera dama "de color" en la historia de los E.U., desde la campaña presidencial que llevó a cabo junto a su marido, pasando por su llegada a la Casa Blanca con sus hijas. Algo tuvo claro desde el inicio, y fue no convertirse en una simple figura ornamental durante la campaña y presidencia de Obama, sino tomar un papel más activo y, especialmente, tener una voz.
El documental termina siendo, parte un recuento de hechos sobre la gira promocional, pero también, parte un relato biográfico de Michelle Obama, en donde cuenta aspectos de su infancia (con visita obligada a la casa en donde creció) junto a su madre y padre, este último amante del jazz (en donde recuerda tardes interminables escuchando música). Su relato incluirá, por supuesto, la época en donde conoció al futuro presidente, mientras estudiaba leyes en la universidad. Sin embargo, algo que termina siendo interesante, es la intención de Hallgren de mostrar el lado más humano de Michelle Obama, consiguiendo atraparnos con el que termina siendo uno de sus mensajes principales: "reconoce el valor que tienes,... eres único".
⭐️⭐️⭐️1/2

EMA


Add caption
"Ema" es un filme que se siente completamente fuera de lugar en la filmografía del realizador chileno Pablo Larrain. En comparación con "No" y "Una Mujer Fantástica", también de Larrain (filmes que me gustaron mucho más), "Ema" es una película dispareja, a pesar de ser más agresiva e intensa. No termina por definir lo que quiere ser, o el rumbo que el realizador quiso tomar.
La película empieza con una secuencia que, sin duda, tiene poder visualmente hablando, con una troupé de coreógrafos llevando a cabo un número en escena, teniendo como fondo una espectacular imagen del Sol. Una secuencia que hace pensar que el principal tema de "Ema" tendrá que ver con el baile. No será así exactamente. Ema (Mariana Di Girolamo), una bailarina que es una fuerza de la naturaleza, forma parte de dicha compañía de baile, dirigida por su marido, Gastón (Gael García Bernal, con acento chileno-mexicano, o queriendo hacer un acento chileno no muy logrado). El matrimonio está pasando por una crisis, luego de que ambos renuncien a un niño que adoptaron (de origen colombiano), ya que este ha mostrado un comportamiento, digamos, "conflictivo".
La trama se desvía por otros caminos, sin centrarse bien en el conflicto del niño y el matrimonio. Es más, la película, aunque bien actuada y fotografíada, tampoco será interesante desde el punto de vista del baile. Es claro que Ema y Gastón no fueron los mejores y más responsables padres adoptivos; que tal vez tiraron la toalla muy rápido. También será claro que Ema (con tendencias pirómanas), no encaja bien en la compañía de baile, la cual es demasiado tradicional para ella, demasiado artística, ya que lo suyo es el reggaeton. De hecho, hay una larga secuencia musical que luce más bien como un video musical, metida con calzador a mitad de la historia, con Ema dando rienda suelta a su pasión por el reggaeton.
Al final, "Ema" no termina siendo del todo un melodrama romántico (no se enfoca bien en la destructiva relación entre Ema y Gastón), ni tampoco bien a bien la historia sobre una bailarina, tratando de levantar su carrera y encontrar su camino. Es un poco de todo eso, y no muy bien balanceado. Lo que el filme acaba siendo más, es una muy superficial historia romántica-erótica, que se inclina hacia lo telenovelero en su conclusión.
⭐️⭐️ 1/2

Vistas de página en total