martes, 29 de julio de 2014

DAWN OF THE PLANET OF THE APES * * * *

¿DIJISTE QUE TENÍAS PLÁTANOS?
César, el líder consolidado de la nueva raza de simios.
Es inevitable no sentir el estreno de una nueva película del Planeta de los  Simios como un suceso cinematográfico imperdible y único. Las precuelas resucitaron el culto originado por las antiguas películas de los 1960s y 1970s. Rise of the Planet of the Apes fue sobre los orígenes, y ahora Dawn of the Planet of the Apes, es sobre la evolución de la nueva raza de simios. Han desarrollado habilidades y   conocimientos sofisticados, como cazar (la escena de la caza del enorme oso es espectacular), montar a caballo y hablar. Nada mal para no haber tenido mucho contacto con los humanos sobrevivientes al virus ALZ-113, el cual aquí se nos cuenta se ha esparcido totalmente en la Tierra. Un orangután está a cargo de transmitir preceptos simiescos a los demás ("Un Simio no Mata a otro Simio"). En Dawn la historia está tomando aires épicos, instalada una década después de su antecesora, en un escenario apocalíptico y grisáceo. César (Andy Serkis, consagrándose cada vez más en esto del motion-capture especializado en primates) se ha consolidado como el líder indiscutible del grupo de simios que quiso tomar San Francisco en la primera parte.

Los que vieron la primer película sabrán por qué César es el simio más evolucionado de todos.   Presume una mirada inteligente y penetrante, presencia imponente, movimientos y gestos más humanos y es capaz de enunciar largas frases. Es un líder muy político, que cree más en la negociación pacífica, y en la no violencia. Cuando su tribu tenga un desafortunado y violento contacto con un grupo de expedicionarios, guiados por Malcolm (Jason Clark), César decide no atacar ni tomar ofensiva alguna. Sin embargo, Malcolm decide tentar su suerte, adentrarse en el bosque y negociar cara a cara con César, para pedirle permiso de pasar por su territorio y poder reparar una planta eléctrica.

César tiene a su esposa enferma, acabando de dar a luz a un bebé, y su hijo, Maurice, es como un adolescente en la edad de la punzada. Es rebelde y no parece ser el líder que podría sucederlo en el futuro. Al verse más tolerante en su decisión de permitir a Malcolm y su equipo trabajar, confiando que todo irá bien y sin problemas, César entrará en conflicto con su viejo aliado, Koba. Este guarda rencor hacia los humanos por los experimentos que hicieron con él en el laboratorio, y las cicatrices en todo su cuerpo y cara están ahí para recordárselo. Koba cree que los humanos significan peligro y que lo único que quieren es entrar en guerra con ellos.

Pasando la estafeta de la dirección a Matt Reeves (Cloverfield) -el anterior filme fue dirigido por Ruppert Wyatt- esta película pertenece casi por completo a los simios. Es ahora una historia de traición, de intriga política, de ambición por el poder, de manipulación y con sus momentos de reflexión --- y todo esto ocurre en la tribu de los simios. Los humanos sirven más como trasfondo en la historia. No es que de parte de los humanos no sucedan cosas interesantes. Malcolm, por ejemplo, junto a su novia (Keri Russell) y su hijo (Kodi Smit-McPhee), tendrá el propósito de demostrar que no todos los humanos son violentos. Malcolm está ahí para echarle una mano a César, justo cuando las cosas se pongan difíciles en muchos sentidos.

Gary Oldman interpreta al líder de la comunidad de humanos sobrevivientes al virus, y como siempre está muy bien en su actuación. Es el líder moral en un escenario que parece extraído de alguna película de zombies (estilo The Walking Dead). Lo mejor de esta segunda parte, es que los simios ya son personajes con características bien definidas, con más inteligencia. Además, se ven muchísimo más convincentes y realistas que en la anterior película.

En comparación con la serie de películas originales, sigo extrañando la sensación de estar viendo una película de ciencia ficción, ambientada en otro mundo. Con todo, esta segunda entrega es una película muy buena, entretenida, que así como puede tener humor ocasional, también es obscura y sombría. No hay duda de que la franquicia va por buen camino.



miércoles, 23 de julio de 2014

HITCHCOCK * * * 1/2

GENIOS EN PUGNA. Helen Mirren y Anthony Hopkins
 como Alma Reville y Alfre Hitchcock.
Psycho (1960) es una de las obras maestras de Alfred Hitchcock. La película revolucionó el género del thriller psicológico. Su escena del asesinato en el baño del "Motel Bates", es icónica, aterrorizó a los espectadores, y dejó a muchos sin tomar una ducha por mucho tiempo. Por difícil que parezca el creerlo, nadie creyó en su proyecto. La Paramount, los estudios para los que trabajó, no quiso financiarlo. Situaciones, por lo común, detrás de muchas de las grandes películas en la historia del cine. Hitchcock no será un filme perfecto, es algo poco más que televisivo, pero es bueno y vale la pena revisarlo. Es una de esas películas por las que todo cinéfilo siente que se le hace agua la boca por ver.  

Anthony Hopkins se mete en la piel del regordete director, y lo hace de una forma genial, a pesar del pésimo maquillaje que le pusieron encima. Es tentador ver el Hitchcock de Toby Jones en el telefilme The Girl, el cual está enfocado en la producción de otra gran película de Hitch, The Birds. Es una buena idea ver ambos filmes por partida doble, uno tras de otro. Hopkins, es cierto, no se parece mucho a Hitch. Los maquillistas no acertaron mucho con la nariz, la cual resulta distractora, aunque hay ciertos ángulos en los que Hopkins consigue cierto parecido al maestro del suspenso. Además, la voz le quedó muy parecida.

A pesar de todo, Hopkins ofrece un Hitchcock tan perturbador como gracioso, de un humor sarcástico y sardónico. La historia arranca justo después de su éxito con North by Northwest, en 1959. En la alfombra roja del estreno, un ocurrente reportero le pregunta "¿A sus 60 y tantos años planea retirarse Sr. Hitchcock?" La pregunta lo afecta profundamente y hiere su orgullo. Lo impulsa a tener un giro drástico en su carrera, a planear su siguiente película como algo totalmente diferente, y a tratar de mantenerse invicto como "el maestro del suspenso". 

El realizador Sacha Gervasi no tiene la menor intención de ofrecer un homenaje reverencial a Hitchcock. En realidad, vemos las diferentes caras de un artista, con sus flaquezas, sus debilidades e inseguridades, pero también cómo pudo haber trabajado la mente del genio del cine. Esto último lo hace de una forma intrigante. Desde que el libro Psycho, novela de Robert Bloch, cae en las manos de Hitch, se convierte en una obsesión. Está supuestamente basada en el caso real de Ed Gain, un tipo que asesinó a dos mujeres, y que al parecer intentó personificar a su dominante madre con una traje hecho de piel humana. Se dice que Gain llegó al extremo de desenterrar a su madre muerta y tenerla escondida en su casa. 

En el filme, el fantasma de Gain (Michael Wincott) atormenta a Hitchcock. Lo imagina en varias escenas, los asesinatos lo asustan en pesadillas, y el homicida le aconseja mantener vigilada a su esposa, Alma Reville (Helen Mirren, fantástica), la cual podría estar teniendo un romance con el guionista Whitfield Cook (Danny Huston). Sin embargo, estas alucinaciones desentonan en el filme.  No queda claro qué es lo que pasa realmente en la cabeza de Hitchcock (¿Son inicios de demencia? ¿Es esquizofrenia? ¿Está al borde de la locura?). Gervasi ve a Hitch como el propio protagonista de un episodio de Alfred Hitchcock Presents, y en ese sentido, hay una intención paródica buena, cómicamente funcional. Hitchcok está al principio presentando el filme frente a la cámara, y al final cerrándolo, como lo hacía realmente en el programa de los 1950s. 

La película se siente indecisa respecto a centrarse en ser un estudio de personaje, en ser un melodrama doméstico, o un ejercicio del cine dentro del cine. En esto último es como mejor funciona. La película está basada en el libro de Stephen Rebello, y presenta como un hecho el que Alma fue la verdadera artífice de Psycho. Ella fue quien afinó detalles y pulió el guión y, además, quien colaboró en la edición final. Mientras, Hitch lidiaba con sus problemas de peso, miedos, y ansiedades. 

Scarlett Johansson, como Janet Leigh, está magnífica, irradiando sensualidad y encanto al mismo tiempo. Jessica Biel, en su interpretación de Vera Miles (con un parecido muy aceptable), es como una consejera para Leigh ("Él decide cómo debes vestir, cómo debes peinarte,...siempre te está vigilando"), dejando entrever lo que quizás fue un romance entre ella y el director. Pero es Helen Mirren quien sobresale junto a Hopkins. En su papel de Alma Reville, da una completa lección sobre cómo vivir junto a un genio, con lineas punzantes, dulces, amargas y contundentes: "Sabes, no es fácil vivir contigo, pero nadie edita una película como tú."


domingo, 20 de julio de 2014

NEBRASKA * * * *



SACÁNDOSE LA LOTERIA. Will Forte y Bruce Dern.
Cualquier seguidor de la filmografía de Alexander Payne sabe que su sello personal son las road movies (quizás Citizen Ruth, Election y The Descendants sean las contadas excepciones). Nebraska no es nada más otra road movie en su filmografía, sino una excepcional. Es verdad, tenemos de nuevo a un grupo de personajes en un viaje por carretera, un destino definido, y en camino hacia el  descubrimiento de un Estados Unidos desconocido y el autoconocimiento.  Si hay algo diferente en la más reciente película de Payne, es que ha sido filmada en blanco y negro, lo que le da un look nostálgico y retro, como si hubiera sido filmada en los 1960s-1970s (el logo de la Paramount que abre el filme es la versión usada en esos años). 

El resultado es un filme independiente sumamente valiente y sin temor de lucir anticuado. Su dirección de fotografía está bellamente ejecutada por Phedon Papamichael. Como fondo, tenemos unos bellamente fotografiados paisajes rurales, muy a lo Gabriel Figueroa, con nubes dominando el cuadro. En general, la película es sumamente funcional gracias a su sencilla historia, bien narrada, y protagonizada por personajes notablemente construidos. Además, está magníficamente actuada, especialmente por el veterano y casi irreconocible Bruce Dern (nominado al Oscar y ganador de la Palma de Oro a Mejor Actor en Cannes), elegido por Payne -en tono de broma- por su enmarañado cabello. Lo cierto, es que Dern, ofrece algo más que una creíble apariencia desaliñada en el filme. Su interpretación de Woody Grant, un padre necio y obsesivo, es fenomenal. Woodie tiene un sólo objetivo en el filme: hacer un viaje de Billings, Montana, a Lincoln, Nebraska, para cobrar un premio de un millón de dólares, ofrecido por una revista.

Will Forte, más característico por sus trabajos en comedia (Saturday Night Live, en donde se inmortalizó con su creación de MacGruber), resulta también sorprendente. En su primer papel "serio", Forte interpreta a David, el más que complaciente y paciente hijo de Woody, quien trabaja como vendedor de “teatros en casa”, y decide llevar él mismo a su viejo hasta Lincoln. David tiene un doble objetivo con esto: es el único remedio para hacerle ver que el premio no se trata más que de un timo, y de paso, pasar un poco de tiempo juntos. 

El premio es como un "mcguffin", una excusa para que tanto padre e hijo emprendan un viaje en el que ambos desempolvarán su descuidada relación. Ambos tendrán oportunidad de acercarse, charlar, y ponerse al tanto en sus vidas. Para Woody será un viaje al pasado, cuando ambos tengan que hacer una escala en el pueblo donde creció y visitar a su familia. Suena más serio de lo que en realidad acaba siendo. La película tiene un humor agridulce, infalible, y gracioso a través del desaliñado Woody, quien se nos revela como un canijo y cínico viejo. Niega rotundamente su alcoholismo cada vez que David saca a la luz el tema, y descubre que quizás no fue un gran padre al final de todo. Woody es toda una creación, digna de verse y escucharse, de pocas pero bien elegidas palabras. 

June Squibb (quien trabajó con Payne en About Schmidt) está también excelente, como la esposa de Woody. La mujer es todo lo contrario a él, más despierta, dice todo lo que piensa sin reparo e impulsivamente, es dominante y presuntuosa. Al final, Nebraska sabe conmover sin un solo exceso sentimental. 

sábado, 19 de julio de 2014

THE LEGO MOVIE * * * * *



LEGO-AVENTURAS EN LEGO-LANDIA. La primera
película animada de los juguetes Lego. 
Si al ver la primera película dedicada a los internacionalmente famosos juguetes Lego, no saliste del cine cantando el tema "Everything is Awesome" (o al menos tarareándolo), es probable que no hayas disfrutado la película como se debe. Yo no deje de cantarlo por al menos dos días, y se quedó pegada como chicle en mi mente. The Lego Movie es como la respuesta a miles de cortos animados en stop motion hechos con los juguetes, realizados por aficionados alrededor del mundo, parodiando todo lo imaginable. Desde Star Wars hasta Lord of the Rings, casi todo tiene su versión "lego". Esto sin mencionar los videojuegos, igualmente inspirados en filmes y personajes de cómics. Producido por la división de animación de Warner, el filme es simplemente espectacular, divertido y desbordante de humor. Con todo el sofisticado, cuidado y detallado trabajo de animación invertido en cada cuadro, la película tiene el desfachatado espíritu y sentido del humor de aquellos cortometrajes.

Phil Lord y Christopher Miller (la mancuerna detrás de las adaptaciones de 21 Jump Street, y en animación de Cloudy With a Chance of Meatballs) siguen la estrategia de enfocarse en una historia fuertemente paródica y, al mismo, tiempo, con un mensaje relacionado con la creatividad, la originalidad, y el creer en el potencial propio. De eso trata el jugar con estos juguetes, principalmente bloques de plástico con los que puedes construir cualquier cosa. Todo esto lo comunica usando un incansable sentido del humor, y que te tiene riendo cada minuto con su genial comicidad.

Nuestro héroe es Emmet (estupendo Chris Pratt), trabajador en una constructora, que irradia energía optimista por todos lados, y gusta hacer todo con instrucciones a la mano. A pesar de ser de lo más  común y corriente (su rostro es similar al de otros millones), será considerado "el elegido" al encontrar por accidente una "pieza de resistencia". Vitruvius (Morgan Freeman, gracioso con todo y su voz profunda), un místico guía, será el mentor de Emmet en la lucha que deberá llevar contra el tirano fascistoide Presidente Business (Will Ferrell), irónicamente, su más grande ídolo. Business planea controlar todos los universos "lego" y tenerlos bajo su poder, pegándolos con un arma secreta: Kolaloka. En el universo de estos juguetes, no podría haber algo peor que usar pegamento.

El filme tiene un giro inesperado en su tercer acto, a través de una parodia de 2001: A Space Odyssey, en el que tomará un sentimiento a lo Toy Story, de una forma inspiradamente conmovedora. Acompañándolos estará una chica, Wildstyle (Elizabeth Banks), quien impresionará a Emmet con sus habilidades para pelear, y Batman (Will Arnett), con una muy obscura y negativa vibra. En resumen, The Lego Movie tiene cada uno de sus bloques perfectamente ensamblados y en su lugar.




miércoles, 9 de julio de 2014

HOW TO TRAIN YOUR DRAGON 2 * * * * *

ACES DEL CIELO.
Hiccup y Toothless pasarán una dura prueba en esta secuela.
Hiccup (Jay Baruchel) y su temible y mítico dragón negro, Toothless, lucen invencibles y más entrañables que nunca en How to Train Your Dragon 2. Tan entrañables como un niño con su adorada mascota. Pero también tienen un aire de superhéroes en esta secuela. El lazo que los une ha sido doblemente reforzado, y hay escenas que quitan el aliento. Aquellas en las que ambos están volando a gran velocidad entre las nubes, ya que nuestro protagonista (el cual, debemos recordar, es un talentoso inventor y diseñador de artilugios) ha creado un traje especial con el que puede volar. El número de dragones ha aumentado y, para ser sinceros, son más extraños en su concepción y diseño. Hay algunos que parecen una cruza de reptiles con aves, mientras otros parecen alebrijes (esas criaturas fantásticas que son creadas en México de manera artesanal). 

El viaje de maduración vikinga de Hiccup no ha terminado, compitiendo junto con Toothless en carreras de dragones para ver quién atrapa más ovejas. Hiccup se encuentra con dos problemas: unos caza-dragones han llegado a perturbar la paz de la isla vikinga de Berk, y segundo, su encuentro accidental de una caverna de hielo. La caverna es como un portal hacia un nuevo mundo, poblado de dragones de todo tipo, que se nota muy inspirado en Avatar. En dicho lugar, se encontrará con un misterioso personaje, una especie de "guardiana de los dragones". No diré más, tan sólo que este personaje es importante en el pasado de Hiccup, que ha llegado a mover sentimientos y emociones encontrados en su corazón, y que Cate Blanchett le da voz. 

Es justo cuando la historia toma un giro ambientalista. Este universo es un santuario para dragones en donde pueden vivir a salvo y sin ser cazados, bajo el resguardo y protección de un gigantesco dragón-deidad, de color blanco, apariencia "krakenezca", y en lugar de fuego exhala hielo. Drago (Djimon Hounsou), el villano, parece una versión animada de Mickey Rourke, un vikingo cruzado con cavernícola de la era de hielo. Es temible y escabroso, cada vez que emite un grito de guerra para llamar a otro monstruoso "Kraken", que tiene el poder de hipnotizar a todos los dragones y tenerlos bajo su poder. La carga dramática del filme toma proporciones de dicho tamaño durante el clímax, épica diría yo, y a muchos se les hará un nudo en la garganta en el tercer acto. Llevar pañuelos desechables para los pequeños.

miércoles, 2 de julio de 2014

ANGÈLE ET TONY * 1/2



LADRONA DE BICICLETAS.  Clotilde Hesme. 
Melodrama francés lleno de buenas intenciones y una idea argumental medianamente interesante, pero que resulta completamente plana y débil en toda su concepción. Ha sido comparada con el estilo de los hermanos Dardenne, pero para ser honestos, este primer largometraje de Alix Delaporte está años luz de siquiera emular la cinematografía de aquellos hermanos belgas. Instalada en las costas de Normandia, el filme cuenta una historia que quizás en papel lucía atractiva. Sin embargo, en pantalla, los personajes se sienten vacíos, y lo peor, es que apenas y se nos da algo de información de fondo sobre Angèle (Clotilde Hesme), una atractiva chica de Paris, que    estuvo en la cárcel debido a un crimen que jamás sabemos de qué trata, y se encuentra en libertad provisional. A escena entra Tony (Grégory Gadebois), pescador y habitante de un pueblito en la costa,  quien dará hospedaje a Angèle y le conseguirá un trabajo vendiendo y empacando pescado. Mientras, Angèle trata de recuperar la custodia de su pequeño hijo, quien vive con sus abuelos. Tenemos la clásica premisa romántica de la pareja-dispareja, descubriendo que tienen más en común de lo que imaginan y conjurando una química extraña. Desafortunadamente, la película se siente escrita y dirigida con mucha flojera. 

lunes, 30 de junio de 2014

BURIED * * * *



ENTERRADO VIVO. Ryan Reynolds atrapado en un ataúd
y bajo tierra.
Buried me reveló una cosa: Ryan Reynolds sabe actuar. Te hace olvidar películas en donde interpreta al simple tipo cari-lindo, con actitud de caigo bien a todos, sin mucho que hacer histriónicamente hablando. Aquí el tipo está simplemente genial, fabuloso, en una actuación que debió haber sido demandante, tanto mental como físicamente. Esto último tal vez no lo parezca en primera instancia, ya que toda la película Reynolds permanece encerrado dentro de un ataúd. Con todo y tener una premisa en extremo sencilla, la sensación de ansiedad y claustrofobia que te produce este estupendo filme, dirigido por el realizador gallego Rodrigo Cortés, es totalmente palpable. Durante todo el filme (de apenas hora y media de duración) Cortés te tiene dentro de ese ataúd junto a Reynolds, con tan sólo una pregunta en la cabeza: ¿El personaje podrá salir de este aprieto? ¿Cómo lo hará? ¿Sobrevivirá? ¿Qué hubiera hecho Houdini?

Todo lo que sabemos es que Paul Conroy (Reynolds), un conductor que trabaja para el ejército de marines en Irak, ha sido secuestrado por unos terroristas. En el ataúd los terroristas le han dejado únicamente un teléfono celular y un encendedor. Lo ingenioso de la historia, es ver cómo Paul, pasando por toda una gama diversa de emociones (de un estado de furia a uno de calma, luego a uno de frustración y ansiedad, de ira), tendrá que idear la manera de resolver la situación con los escasos recursos a su alcance. En todo ese recorrido, conocemos mucho del personaje sin necesidad de que se mueva de donde está. Hay momentos desesperantes -especialmente aquellos de total obscuridad- terroríficos, e inquietantes. No por situar al filme dentro de un ataúd, Cortés se ve limitado en movimientos de cámara y emplazamientos. El director, con un limitado número de tomas, nos da una idea de las dimensiones y espacios en los que el personaje se encuentra atrapado. Buried es un filme que demuestra cómo es posible hacer una película de puro suspenso, con un mínimo presupuesto, sin explosiones, persecuciones y balazos. 

jueves, 26 de junio de 2014

BRIDESMAIDS * *




CON AMIGAS COMO ESTAS. Kristen Wiig y Rose Byrne.
Bridesmaids, dirigida por Paul Feig, no es más que otra comedieta del montón, de tantas que se han hecho del subgénero de bodas con damas de compañía que amenazan con  arruinarla. No hay mucho de nuevo en la historia, que tiene en su centro dramático -como de costumbre- a un grupo de amigas, en este caso, dos amigas que compiten  estúpidamente por ver quién ha tenido la mejor amistad del mundo con la novia próxima a casarse. Maya Rudolph interpreta a dicha novia. Para hacer las cosas más interesantes, sus dos amigas pertenecen a diferentes clases sociales, tan diferentes como el día y la noche (para empezar, una es nada más linda y la otra es muy guapa), interpretadas por Kristen Wiig (coautora del guión) y Rose Byrne. La premisa suena prometedora, y aunque debo admitir que hay momentos en que uno se ríe un poquito, en general, la película acaba siendo un irremediable churro.  Hay muchos gags pésimos. Para empezar, una de las cosas que arruina la película, es esa larga secuencia de la tienda de vestidos (que recuerda una escena similar en White Chicks, esa basura  actuada y dirigida por los hermanos Wayans), que pone a nuestras futuras damas de compañía en una situación comprometedoramente indigesta, ya que involucra vómito, pedos y diarreas.  En su huída a buscar un baño, Maya Rudolph termina en medio de la calle, con el vestido de novia puesto, y un accidente intestinal a plena luz de día. ¿Qué habrán dicho a Feig, tanto Wiig como  Annie Mumolo, la otra guionista, para convencerlo de incluir eso en la película? La escena parece haber sido escrita bajo los efectos de una borrachera.

No me cae mal Kristen Wiig. Si me animé a ver Bridesmaids, es porque la también comediante me parece graciosa en el programa Saturday Night Live. Supongo que a la hora de pasar al cine las cosas cambian. Su personaje, Annie Walker, está estancada en un trabajo en una joyería para el cual no sirve, su negocio de cupcakes fracasó, y se encuentra en una relación puramente sexual y sin significado con un hombre al que apenas ve (Jon Hamm). Cuando aparece en escena un oficial de policía (Chris O'Dowd), con el cual parece tener algo de química, las cosas empiezan a ponerse predecibles. Melissa McCarthy interpreta a una gordita machona simpaticona, la cual tiene sus  momentos graciosos. Lo cierto, es que Bridesmaids no es más que eso, una comedia "de momentos", y muy contados. Hay otros que, sinceramente, debieron haber quedado para las "escenas eliminadas" del DVD y Blu-ray. 

martes, 24 de junio de 2014

GREEN LANTERN * * 1/2

Con todo y que debe tener su circulo exclusivo de fans y seguidores, que han leído religiosamente todos sus cómics, es poco el revuelo que ha causado Green Lantern, primera -y quizás última- adaptación al cine de la historia de este superhéroe. La película es una apenas pasable, aunque algo bizarra, historia de superhéroes, a la que se agregó un tratamiento de ciencia ficción serie B. El verde domina -por obvias razones- el filme, el color que han elegido los miembros de una especie de "orden secreta" espacial, formada por habitantes de todos los planetas, y regida por un consejo de extraterrestres con enormes cabezas. Ryan Reynolds es quien interpreta al superhéroe, y siendo honestos, no lo hace tan mal. Sin embargo, no deja de sentirse que tenemos una buena elección del protagonista, en una película que pudo haber estado mejor. El tratamiento que Martin Campbell (Golden Eye, The Mask of Zorro, Casino Royale) le da a la película, es como de serie animada,  dirigida principalmente a niños y preadolescentes. El filme está en la línea de esas películas de superhéroes familiares, del tipo de Fantastic Four o Daredevil. Lo peor, es que la historia no es lo suficientemente buena.

NO ILUMINA LO SUFICIENTE. Ryan Reynolds como Green Lantern. 
Hal Jordan (Reynolds), un talentoso pero traumatizado piloto de la fuerza área, es elegido como el representante de la Tierra por la fuerza espacial "Green Lantern", para adquirir los superpoderes conferidos por un anillo. Mark Strong está ridículamente irreconocible, bajo un maquillaje estilo Star Treck que lo convierte en una especie de marciano de piel roja encendida, orejas puntiagudas y bigote a la Errol Flynn. Tim Robbins está ahí simplemente cumpliendo y nada más, en su papel de padre del villano, un Peter Sarsgaard canalizando al Hombre Elefante. Su maquillaje recuerda al John Merrick de aquel filme homónimo, y su personaje es el clásico científico loco a lo Dr. Jekyll y Mister Hide, transformado en un mutante debido a una fuerza extraterrestre, diabólica y destructiva, que amenaza  con destruir el mundo. Los efectos especiales son buenos y aceptables. Pero en general, todo el aspecto visual le queda demasiado grande a una película que difícilmente se queda contigo al terminar. 


sábado, 21 de junio de 2014

THIS IS NOT A BALL * * * *

ARTE EMPELOTADO. Vik Muniz y su más reciente
proyecto artístico-futbolístico.  
El artista visual brasileño Vik Muniz, convertido en documentalista desde su debut con el magnífico documental de corte ambientalista Waste Land (2010), se aboca ahora en This is not a Ball a realizar una travesía global sobre la historia del futebol. Aquí también la excusa es un proyecto artístico  (quizás no tan trascendental como el de su anterior documental), pero sin duda ambicioso: conformar la enorme figura de una esfera (de hecho, un diseño esférico concebido por Da Vinci, que encuentra paralelos con el diseño de un balón de fútbol), usando cerca de 10 mil balones, fabricados por la marca Voit. Como soporte, Muniz se vale de la cancha del Estadio Azteca en la Ciudad de México, y como es usual en su trabajo artístico, intentará tomar una fotografía aérea del resultado final desde un helicóptero. El documental ha sido blanco de muchas críticas: calificar a Muniz de pretencioso por el proyecto (el cual le llevó varias noches hacer y rehacer, debido a correcciones de cálculo), que es un enorme comercial para Voit, y que su único objetivo es promocionar su trabajo y a su país, como anfitrión de la Copa del Mundo 2014. 

Lo cierto, es que el documental es un trabajo bien realizado y documentado, que no únicamente habla sobre el fútbol, sino sobre la base fundamental de un balón: la esfera. Hay entrevistas con puntos de vista de astrofísicos, psicólogos, artistas, deportistas, etc. El filme se convierte a ratos en una especie  de "diario de viaje", en donde Muniz, viajando por varios países (México, Japón, etc.) encuentra paralelos de otros juegos con el también conocido como soccer. El formato, sostenido con animaciones divertidas y atractivas, podrá sentirse en ciertos momentos algo televisivo, pero en general, el documental consigue amalgamar todos estos temas, aproximaciones y visiones, que de lejos parecerían no tener conexión alguna, en un todo coherente. Sin tomarse mucho en serio, el documental resulta entretenido, conmovedor e impresionante (el equipo de jugadores discapacitados en África). Gente interesada en arte, aunque no mucho en fútbol, y viceversa, seguro encontrarán el filme difícil de dejarlo pasar.  

viernes, 20 de junio de 2014

THE GREY * * * 1/2

SUÉLTENME AL LOBO. Liam Neeson demuestra su lado salvaje. 
The Grey no es exactamente un thriller de acción, pero le da la oportunidad a Liam Neeson (convertido en un total héroe de acción en el cine) no nada más de interpretar, como pocas veces, un personaje puramente irlandés y dar rienda suelta a su acento original, sino también de interpretar un papel con algo de profundidad dramática y emocional. Además, tiene una pelea a puñetazo limpio  con un lobo. Joe Carnahan (en su segundo filme con Neeson, luego de The A-Team), sabe que en Neeson tiene un actor con una imponente presencia física en pantalla, al igual que con una gran capacidad de expresión emocional, como lo demuestra en esta historia de aventuras, camaradería y supervivencia. Con todo y ser pasablemente entretenida, bien actuada y con partes escalofriantes que ponen los cabellos de punta, el único problema es que el filme es como un remake de Alive (1993),  con lobos hambrientos incluidos. Cuando su avión se estrella en Alaska (muy buena escena, por cierto), un grupo de empleados de una refinería tendrán la dura prueba de sobrevivir en medio de un escenario boscoso, montañoso, con tormentas de nieve, y lobos digitales que se encuentran acechándolos. Liam Neeson será el líder moral del grupo, quien al defenderse un poco con sus conocimientos sobre lobos, será el guía en la expedición para encontrar ayuda. Los lobos digitales  (y uno que otro animatrónico) lucen convincentes, exageradamente feroces, y la escalofriante inteligencia que les es conferida aquí es por demás intrigante. Durante las noches, en las que nuestros expedicionarios tengan que montar guardia y cuidarse las espaldas, con los aullidos y gruñidos de la jauría rodeándolos y sin saber en dónde atacarán, es cuando sentimos miedo a través de los personajes. Momentos en que se darán cuenta de que la unión hace la fuerza a la hora de sobrevivir. 

jueves, 19 de junio de 2014

SEARCHING FOR SUGAR MAN * * * * *


¡GRACIAS POR MANTENERME VIVO! Sixto Rodríguez, 
uno de los mayores misterios en el mundo de la música moderna. 
Un documental es irresistible cuando presenta historias sorprendentes, con personajes fascinantes. Searching for Sugar Man, ganador del Oscar a Mejor Documental del año 2013, es una película que nos introduce dentro del misterio alrededor de Sixto Rodríguez, un compositor chicano, del cual casi nadie sabía de su existencia - al menos en America. Resulta que Rodríguez, quien inició su corta y efímera carrera musical a finales de los 1960, es una leyenda musical nada menos que en Sudáfrica,  donde su fama es tal, que los habitantes de aquel país al final del mundo lo consideran incluso más famoso que Elvis. Para musicólogos y críticos, Rodríguez es un fenómeno, un objeto de estudio casi de "arqueología musical". A pesar de que en E.U. fue un fracaso en ventas, de que a nadie le importó un comino su música, muchos opinan que Rodríguez rivalizó -y hasta quizás fue mejor- en su momento que Bob Dylan. Sin embargo, el mito que rodea a Rodríguez es su extraña desaparición de la escena musical, con la creencia de que se suicidó en pleno escenario, prendiéndose fuego a sí mismo.

El sueco Malik Bendjelloul, quien irónica y trágicamente se suicidó el pasado mes de mayo, nos  presenta un misterio rodeado de un aura de melancolía. Las interrogantes de su película: ¿qué fue de Rodríguez? ¿Por qué fracasó en America y triunfó en Sudáfrica? El músico no murió, como muchos creían. Con esto último, no creo estar arruinando a nadie el documental, ya que el mismo Rodríguez estuvo presente durante la promoción y estrenos en festivales del documental, junto a Bendjelloul. Sugar Man -título de una de las canciones más famosas de Rodríguez- es uno de esos documentales que todo melómano debe ver, y que sin duda disfrutará. Rodríguez, quien en fotos luce como un tímido pero sonriente joven, luciendo siempre lentes obscuros y melena larga, es un personaje que de verlo te atrapa y despierta interés, sobre todo si ya has escuchado su música. Sus canciones están  llenas de dolor, sentimiento y poesía, al más puro estilo del género folk de los 1970. Rodríguez es como escuchar a José Feliciano en clave de blues.

Bendjelloul hace aquí de detective, y junto a otros especialistas, productores de los discos de Rodríguez, incluida gente común y corriente que se topó con él en algún momento, no parecen dar con la respuesta de su fracaso musical, teniéndolo todo para triunfar. Uno de sus productores ve como profética la frase de una de sus canciones: "perdí mi trabajo, dos semanas antes de Navidad" (la línea más triste que según él jamás haya escuchado en una canción), ya que en efecto, dos semanas antes de una Navidad, Rodríguez perdió su contrato con la disquera Sussex, luego del fracaso de su segundo disco en el mercado.

Stephen "Sugar" Segerman, es el segundo personaje interesante del filme, propietario de una tienda de discos en Sudáfrica (parece un pequeño museo dedicado a la música grabada), quien como verdadero fan de Rodríguez, al leer una frase en el booklet de un CD ("Sobre el músico de nombre Rodríguez no se sabe nada, ni en donde está ni qué fue de él. ¿Algún detective allá afuera?"), fue quien milagrosamente lo encontró, viviendo en la pobreza y humildad, en la misma casa que ha ocupado por 40 años. Bendjelloul hace de esta contradicción uno de los temas del filme: Si Rodríguez tuvo ventas millonarias en Sudáfrica ¿cómo es que vive en la pobreza? ¿quién se quedó con el dinero de las regalías? Lo cierto, es que estamos, probablemente, frente a uno de los más grandes fraudes que hayan sido descubiertos en la industria de la música. Un documental, sin duda, indispensable. 

miércoles, 18 de junio de 2014

THE GIRL WHO KICKED THE HORNET'S NEST * * *

La menos visible de las películas que forman la trilogía de "The Girl with the Dragon Tatoo" (basada en la serie de libros homónima escrita por Stieg Larson). Sin embargo, no quiere decir que hay que pasarla por alto completamente, en especial, para quienes después de la segunda película, The Girl who Played with Fire, quedaron con ganas de saber qué pasó con Lisbeth Salander (Noomi Rapace, en "neutral" y sin mucho qué hacer) luego de haber sido brutalmente golpeada por su gigante y  cavernario medio hermano y resultado con heridas de bala. No hay que esperar tampoco en The Girl who Kicked the Hornet's Nest mucha interacción entre Lisbeth, y Mikael (Michael Nyqvist, salvando un poco el filme), el editor y valiente periodista de la revista Millenium. Tan sólo se ven en un par de escenas al final. Ambos siguen lidiando con sus propios problemas por separado, sin olvidarse uno al otro. Lisbet se encuentra internada en el hospital, recuperándose de la cirugía que le extrajo una bala de su cabeza, aunque con el peligro de ser asesinada por la corporación secreta de espías políticos, que apoyaron y protegieron a su padre, Alexander Zalachenko, internado en el mismo hospital por las quemaduras que la chica le provocó. Nuestra hacker estrella, de muy pocas palabras, estará en comunicación con el mundo exterior gracias a gadgets que le hace llegar Mikael. Durante su convalecencia, Lisbeth escribe sus memorias, que servirán como confesión en contra del psiquiatra  que abuso de ella de niña, el Dr. Teleborian, quien la acusa de haber querido asesinar a su padre y de sufrir desordenes mentales.

BADASS LISBETH. Noomi Rapace como Lisbeth Salander, nuestra hacker número 1. 
Mientras, Mikael planea ventilar a la corporación y su corrupción al apoyar a Zalachenko para espiar al gobierno en los 1970s, así como de su conspiración para asesinar a Lisbeth. No nada más la revista corre peligro de desaparecer, sino las vidas de todo su equipo editorial, con las amenazas que su editora en jefe (Lena Endre) recibe de miembros de la corporación. Como conclusión de una trilogía que empezó prometedoramente, The Hornet's Nest es algo decepcionante, especialmente al final del filme, con Lisbeth y Mikael apenas intercambiando tres palabras en la última escena. El resto de la historia es apenas pasable. No conozco la versión televisiva, Millenium (de hecho, con el mismo reparto de las películas), pero la película tiene un aire de teleserie, que parece un reciclaje de las mejores escenas del programa. 



martes, 17 de junio de 2014

SUPER * * * 1/2

¡CÁLLATE, CRIMEN! Rainn Wilson como "The Crimson Bolt".
Quizás Super es otra película que agregar al puñado de películas sobre antihéroes que existen. Kick-Ass es la franquicia que hasta ahora se ha mantenido como la reina de las películas de este género. Super puede verse como la versión indie de Kick-Ass, pero lejos de ser un aspecto que ahuyente al espectador, es una película a la que recomendaría darle una oportunidad, ya que no decepciona, con todo y las similitudes entre ambas historias. James Gunn (guionista de Dawn of the Dead, director de Slither), el realizador, no se anda con tonterías ni niñerías. Super, con todo y ser una comedia con sus buenas dosis de humor y sátira, es una película violenta. Su violencia gráfica no es constante, pero está presente en momentos cruciales, y llega a  ser impactante. Rainn Wilson (The Office, Juno) está muy bien como el antihéroe protagónico. La creación de su alter-ego, The Crimson Bolt, es hilarante. Hace del arte del reciclaje una moda única, con su traje hecho a base de pedacería de telas y piel. Cuando su inestable y hermosa esposa (Liv Tyler), adicta a las drogas, lo deja por un traficante (Kevin Bacon, divirtiéndose a sus anchas), es cuando Frank (Wilson), decide convertirse en superhéroe y rescatarla de sus garras. De paso, también peleará contra el crimen, con mucha buena voluntad pero poco talento, teniendo como arma una llave de plomería, con la que saldrá a la calle a romper cráneos. 

Lo interesante de Frank como personaje, es que con todo y ser un acomplejado fanático religioso, una vez con su traje puesto no duda en salir a la calle y sacar su lado violento. Los escasos efectos especiales son decentes, para el bajo presupuesto que seguramente tiene la película. Hay escenas en que parece estamos viendo una película de Robert Rodríguez -o inspirada en su cine-, especialmente en el clímax final, por el tipo de violencia gráfica que muestra. La historia tiene un giro crucial y se torna más interesante, cuando Ellen Page entra a escena, interpretando a una empleada de una tienda de cómics, que acaba transformándose en la desquiciada compañera de nuestro héroe, para formar un dúo con ciertos problemas de compatibilidad. Es cierto, no será Kick Ass, pero Super es súper sorprendente y súper divertida. 

domingo, 15 de junio de 2014

PORCO ROSSO * * * *

UN CERDO DE ALTURA.
Un piloto y la maldición que transformó su rostro en el de un cerdo.
El más reciente filme animado de Hayao Miyazaki (el "Walt Disney japonés" para muchos), "The Winde Rises" (el último en su carreram antes de retirarse de manera definitiva, según afirma), trae a la memoria una de sus mejores películas, Porco Rosso. En ambos filmes está presente el tema favorito del realizador y animador, la aviación.  El fundador de los Estudios Ghibli parece sentirse en las nubes en esta película, y nos lleva junto con él a las mismas alturas. Una vez ahí, no quieres aterrizar, incluso después de finalizada la película. Su manera de hacerlo es fascinante y, al mismo tiempo, divertida. El héroe es el Porco Rosso del título (Shûichirô Moriyama), o el "Cerdo Escarlata", un piloto italiano caza recompensas, que se dedica a combatir piratas en el Mediterráneo. Su mayor peculiaridad es que, por obra de algún hechizo (del cual la historia no nos explica mucho), su cara se transformó en la de un cerdo. Por ello, ha dejado la fuerza área y decidido llevar una solitaria existencia, alejada de las personas, en un islote. La película es un cuento de hadas que tiene mucho de la Bella y la Bestia. Fio (Tokiko Katô), la infaltable y fuerte presencia femenina en el cine de Miyazaki, es una niña genio, que a sus escasos 17 años es una prodigiosa ingeniera de aviación. La oportunidad de su vida llega cuando tenga que diseñar el nuevo avión de Porco Rosso, destruido por un grupo de piratas, desarrollándose entre ella y Porco una especie de amor platónico. 

Hay cierta picardía al inicio, cuando Porco conoce a Fio. Pero de la extraña atracción física que el piloto parece sentir por la niña al principio, la relación se transforma en una relación más paterno-filial. Como en todo el cine de Miyazaki, estamos a medio camino entre la realidad y la fantasía. Si bien la historia está ambientada en 1929, durante entreguerras, el diseño de los aviones es fantástico y original, casi nada parecido a un avión real de aquellos años. La historia es tierna, conmovedora, emocionante, y también con destellos de humor. La secuencia de la historia que Porco cuenta a Fio (aquella de su ascenso y regreso del "cielo" de los pilotos muertos) es simplemente fantástica y delirante. Si alguien puede crear historias grandiosas como esta, con un buen balance de todos estos ingredientes, ese es el sensei Miyazaki. 

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