domingo, 10 de enero de 2010

LAS ESTADÍSTICAS: STEVE JOBS Y LA PIXAR.

Steve Jobs, presidente de Apple, vendió la Pixar a Disney en 2006. Desde entonces, la Pixar ganó su segundo Oscar a Mejor Película Animada (Ratatouille), y produjo su película más costosa hasta la fecha (Wall-E).




Las estadísticas de esta semana están dedicadas a Steve Jobs, presidente de Apple, y a la Pixar Animation. En la revista Fortune, edición europea, de noviembre del 2009, se dedicó un artículo a Steve Jobs y su elección como el “Empresario de la Década”. En dicho artículo, escrito por Adam Lashinky, además de hablar de la gran trayectoria (cerca de 33 años) del creador de los ordenadores Apple Macintosh, se habla de su contribución al mundo de la animación digital. Jobs ha cuidado y controlado a la Pixar desde su fundación. Apple vendió Pixar a la Disney en 2006 por 7.5 billones de dólares. Jobs sigue siendo un miembro de la mesa directiva de la Disney, así como uno de sus inversionistas con mayores ganancias (su red está valuada en 5 billones de dólares). Cars, la última película producida por la Pixar antes de esta operación, ha tenido más ganancias comerciales en cuanto a licencias vendidas y comercialización de productos. Mientras, Ratatouille, la siguiente producción en 2007, dio a la Pixar su segundo Oscar a Mejor Película Animada (la primera fue Finding Nemo).

A continuación, una lista, también publicada en el artículo, con la trayectoria de la Pixar expresada en ganancias de taquilla, cuyas películas animadas se han visto beneficiadas con la más alta tecnología digital de Apple, en lo que ya se considera como “la era dorada de la animación”.

Toy Story 2

Año de estreno: 1999
Ganancia a nivel local: $246 millones dlls.
Ganancia a nivel mundial: $486 millones dlls.
Evento significativo: Su presupuesto ($90 millones dlls.) fue 3 veces mayor al de la original Toy Story (1995).

Monsters Inc.

Año de estreno: 2001
Ganancia a nivel local: $256 millones dlls.
Ganancia a nivel mundial:$529 millones dlls.
Evento significativo: La primera película de la Pixar en ser nominada al Oscar a Mejor "Película Animada". Perdió ante Shreck, pero ganó el de "Mejor Canción".

Finding Nemo

Año de estreno: 2003
Ganancia a nivel local: $340 millones dlls.
Ganancia a nivel mundial: $867 millones dlls.
Evento significativo: La película más taquillera de la Pixar hasta la fecha. Primera película del a casa productora en ganar el Oscar a "Mejor Película Animada".

The Incredibles

Año de estreno: 2004
Ganancia a nivel local: $261 millones de dlls.
Ganancia a nivel mundial: $636 millones dlls.
Evento significativo: La primera película de la Pixar en tener un “reparto” enteramente humano. Un softwar especial hizo que los personajes tuvieran ese “brillo” característico.

Cars

Año de estreno: 2006
Ganancia a nivel local: $244 millones de dlls.
Ganancia a nivel mundial. $462 millones de dlls.
Evento significativo: La reina de la mercadotecnia de la Pixar. Cars vendió más de 5 billones en mercancía relacionada con la película.

Ratatouille

Año de estreno: 2007
Ganancia a nivel local: $206 millones de dlls.
Ganancia a nivel mundial: $624 millones de dlls.
Evento significativo: Si bien ganó el Oscar a "Mejor Película Animada", es la película de la Pixar a la que peor le ha ido en cuanto a ganancias en taquilla esta década.

Wall-E

Año de estreno: 2008
Ganancia a nivel local: $224 millones de dlls.
Ganancia a nivel mundial: $533 millones de dlls.
Evento significativo: La película más costosa de la Pixar ($180 millones de dlls.) Requirió cerca de 2,400 archivos de sonido separados.

Up

Año de estreno: 2009
Ganancia a nivel local: $293 millones de dlls.
Ganancia a nivel mundial: $617 millones de dlls.
Evento significativo: El relato de un anciano que ata cientos globos a su casa, fue la primera película de la Pixar en estrenarse en formato 3D.

jueves, 7 de enero de 2010

PARTLY CLOUDY * * * 1/2

En el corto animado "Partly Cloudy", se lanza una nueva hipótesis sobre de dónde vienen los bebés.




El nuevo corto de la Pixar, se encuentra de alguna manera ligado con uno de los temas visuales de Up, es decir, las nubes y el cielo. Partly Cloudy no llega a la genialidad de anteriores cortos de la casa productora (como aquel del extraterrestre de visita en la Tierra, mientras trata de aprender cómo volar la enorme nave espacial), pero es divertido y parte de esa historia que a todos (o casi) nos contaron de niños: a los bebés los trae la cigüeña. Muchas productoras en el pasado aventuraron historias alrededor del tema, como la Warner (Bugs Bunny siendo entregado por equivocación a una pareja de gorilas) y la Disney, pero nunca se veía de donde venían los bebés en realidad. En este corto, dirigido por Peter Sohn (animador y miembro del departamento de arte de la Pixar), se juega con la idea de que los bebés, no nada más humanos sino todas las demás especies animales, son fabricados por las nubes, a partir de su misma materia gaseosa y un poco de electricidad. Lo que más me ha parecido atractivo, es lo realista que lucen las nubes. Casi se pueden tocar. El gas con el que están formados sus cuerpos tiene incluso movimiento. La pequeña historia que cuenta retoma una idea que, igualmente, se ha trabajado con anterioridad: la cigüeña que sufre por este trabajo. A lo que se agrega también una nube, literalmente, tormentosa, que sufre por la frustración de nada más poder crear animales peligrosos. Y a la cigüeña de la Pixar le pasa de todo sin siquiera emprender el vuelo. La premisa será sencilla y con su encanto propio: unir fuerzas para salir adelante en las dificultades.

miércoles, 6 de enero de 2010

PEANUTS, EL CINE Y LOS MEDIOS


(Publicada originalmente el 11 de diciembre de 1962)

Aquí tenemos a Charlie Brown dando una lección de ortografía a Sally, su hermana menor. Lo que más llama la atención en esta tira, es que puede haber más de una forma de aprender ortografía, y la de Sally me parece la más original hasta el momento. ¿Cuál sería la forma en que llamaría a los acentos?

LA EDAD DE LA PESETA * * 1/2

En "La Edad de la Peseta", un niño y su abuela formarán una estrecha relación, en tiempos de la revolución cubana.




Su título puede crear confusiones y hacernos pensar en alguna historia relacionada con economía y la extinta moneda española. Pero en realidad, y como se aclara al principio de la película, “la edad de la peseta” es como se le llama en Cuba a la edad de transición entre la niñez y la adolescencia. No hay nada nuevo en La Edad de la Peseta (2006), dirigida por Pavel Giroud, una clásica trama sobre la difícil madurez de un niño, Samuel (Iván Carreira), de 10 años, en la Habana, y que tiene como trasfondo el inicio de la revolución de Fidel Castro a finales de los años 1950. La relación que el chico va construyendo, a paso lento pero seguro, con su rígida y malhumorada abuela, interpretada magníficamente por Mercedes Sampietro, es de las pocas cosas rescatables en una película a la que le ha faltado mucha más fuerza en su historia y un mejor trabajo histriónico del resto del reparto.

Lo que esperaba en una historia que trata también sobre el despertar de las hormonas, era un poco más de humor y menos solemnidad, en cada uno de los detalles que Giroud intenta retratar en el comportamiento del chico, quien pasa por todo: el enamoramiento platónico de una actriz bellísima, que acude a retratarse a la casa de la abuela (la primera abuela fotógrafa que conozco en cine); la curiosidad por aprender a besar (lo hace con una chica tuberculosa y sale inmune de la experiencia), los celos por el nuevo novio de su madre (Susana Tejera), y pesadillas que le provocan mojar la cama. Si bien el personaje de Samuel empieza de una manera algo perturbadora, casi diabólica, en las situaciones que va provocando al principio, con el tiempo se va transformando, junto a su abuela, en un personaje capaz de transmitir más emociones. El problema, es que no acabamos teniendo más de esta relación entre Samuel y su abuela, que pudo haber sido más entrañable y el verdadero corazón de la película.

lunes, 4 de enero de 2010

LO MEJOR Y LO PEOR DEL 2009

Tres películas animadas se encuentran en mi lista de "Lo Mejor del 2009", Coraline, Waltz with Bashir y Up. De lo peor...mejor ni hablemos.

A continuación, mi lista de lo mejor y peor que pude ver este año. En mi lista de las mejores películas sé que hay grandes ausencias. Prometo que a lo largo de este 2010 iré poniéndome al corriente con películas que, por causas de fuerza mayor, no he podido ver en 2009, con sus respectivas reseñas. También reconozco que hay grandes ausencias en mi lista de las peores películas del 2009 (la lista debería de ser infinitamente más grande, estoy de acuerdo), pero en este caso no estoy en lo más mínimo preocupado por verlas lo antes posible. Muchas igual y jamás las veré. Por lo pronto, aquí van las listas, sin que los títulos tengan un orden de preferencia especial.

LAS MEJORES PELÍCULAS DEL 2009.

1.- District 9

2.- Up

3.- Coraline

4.- Gran Torino

5.- Waltz with Bashir

6.- Revolutionary Road

7.- Inglourious Basterds

8.- Public Enemies

LAS PEORES PELICULAS DEL 2009

1.- Gamer

2.- The Spirit

3.- G.I. Joe: Rise of the Cobra

4.- Angels and Demons

UP * * * * 1/2

Up combina eficientemente una historia de aventuras estilo Julio Verne, con una clásica película de matiné de los años 1930.

Los terrenos que explora, película tras película, la casa productora Pixar parecen inacabables. Hemos visto ya el microuniverso de unos juguetes, las aventuras de un pez en búsqueda de su hijo, una historia de superhéroes adaptada al entorno de una familia promedio; la lección de humildad que recibe un auto de carreras, y una trama futurista sobre el medio ambiente protagonizada por un pequeño robot. Ahora, la Pixar presenta en Up (2009) su versión de una clásica historia de aventuras de los años 1930.

Up inicia con una secuencia magistral. En ella vemos gran parte de la vida del protagonista, Carl Fredricksen (voz de Ed Asner) en unos cuantos minutos, desde su infancia hasta su matrimonio con su entrañable amiga de la infancia. Sin necesidad de diálogos y en un abrir y cerrar de ojos, la secuencia me conmovió, me entusiasmó y me mantuvo interesado en ver lo que seguiría pasando con Carl años después. El viudo y anciano Fredricksen es una versión animada de Spencer Tracy en sus últimos años, en su personaje de gruñón pero que, al final, tiene un lado sensible escondido. Uno ve desde el principio la bondad oculta detrás de sus gruesos anteojos.

Si bien la historia no ha tenido la resonancia de trabajos pasados de la Pixar, incluido Wall-E, su anterior largometraje, y el hecho de que ahora John Lasseter y Andrew Stanton simplemente están en la producción ejecutiva, detrás de Up se encuentra un gran trabajo artístico. Su departamento de diseñadores viajó hasta Venezuela para documentarse y tomar como inspiración los bosques, cascadas y paisajes rocosos, que han sido recreados en la película con caprichosa minuciosidad. Tenemos de nuevo en Up una historia romántica, sobre el poder del amor que no tiene fronteras, el de un anciano solitario hacia su difunta esposa, atado a sus recuerdos y dispuesto a cumplirle su más grande sueño de la infancia: viajar hacia Sudamérica, vivir aventuras como su ídolo, Charles Muntz (voz de Christopher Plummer), claramente inspirado en Errol Flynn, y situar su casa junto a la cascada más grande del mundo, “Paradise Falls”.

En Up hay referencias al cine de matinée de los años 1930, esas películas de aventuras y exploradores en junglas misteriosas con criaturas fantásticas (aquí un enorme pajarraco de 3 metros); un villano que desea pasar a la fama por su obsesión de presentarle al mundo el animal más fantástico sobre la Tierra (exacto, como en King Kong, aunque no he quedado muy convencido de que este personaje siguiera vivo en el tiempo presente de la historia), ayudado por un ejército de perros capaces de hablar gracias a un dispositivo en sus collares, y una escena climática en los aires que tiene lugar encima de un zeppelín.

Pero también hay referencias a Julio Verne y sus historias de aventuras en globo. La idea fantástica y escapista de viajar en una casa vieja, elevada gracias a cientos y cientos de globos de helio atados a la chimenea, es de los detalles más atractivos en Up. Podrá parecer descabellada, pero la forma en que los realizadores Pete Docter y Bob Peterson lo presentan, desde los cimientos desprendiéndose hasta ver la casona cruzar por edificios modernos, es cómico y emocionante al mismo tiempo. La casa es el símbolo de los recuerdos y el amor de Fredricksen por su esposa. El anciano llevará la casa a todos lados y la protegerá con su vida. Como copiloto llevará a un simpático boy scout, Russell (voz de Jordan Nagai), que desea ganarse su último reconocimiento “asistiendo” a un anciano, y como Fredricksen, lleva cargando sus propias tristezas. No digo que me he encontrado aquí la mejor película de la Pixar, pero si es uno de sus mejores trabajos (por mucho es superior a Cars) y la mejor película animada del 2009.

++ Lo mejor: los paisajes selváticos y áridos, y la secuencia inicial silente.
++ Lo peor: insisto, el nada creíble detalle que el villano siguiera vivo en el tiempo presente.

-El DVD incluye extras como el acostumbrado corto animado que antecede a la película, "Partly Cloud", y uno más dedicado al perro Dug: "Dug's Special Mission", ¡La aventura nos espera! documental sobre el viaje a Venezuela del equipo artístico, escena alternativa: Los múltiples finales de Muntz, comentarios del director Pete Docter y el codirector Bob Peterson.

viernes, 1 de enero de 2010

MOVIE POSTERS OF THE DECADE BY THE AUTEURS.

El cartel de Funny Games está en el primer lugar en la lista de los "10 mejores carteles de la década" por The Auteurs, un cartel gráficamente limpio, formado por un retrato imponente de Naomi Watts y su ojo lloroso, tratado casi como una pintura.


En lo que la popular página de carteles cinematográficos IMPAWARDS (Internet Movie Posters Awards) publica lo mejor y lo peor en materia de carteles de cine del 2009, me he encontrado con la lista de lo mejor de la década en esta materia publicado por The Auteurs. La lista ha sido realizada por Adrian Curry, y algo que aclara es que su opinión sobre varios carteles como lo mejor de la década, no coincide mucho con su opinión sobre sus respectivos filmes. Entre su selección destacan trabajos curiosos, como el cartel japonés para Anything Else, de Woody Allen, así como el cartel, nada destacable, de La Muerte del Señor Lazarescu. Aunque el mismo Curry reconoce que es la elección "menos apropiada para una lista así", el cartel de La Muerte del Señor Lazarescu es uno de sus carteles favoritos. Por otro lado, coincido mucho con sus elecciones de los carteles de Funny Games, Clean, The Girlfriend Experience, The Savages y Palindromes, estos dos últimos unas ilustraciones. No entiendo mucho su elección The 40 Year-Old Virgin, pero bueno.

A continuación, su lista, que inicia con el cartel de Funny Games, el remake que Michael Haneke ha hecho de su propia película. Para ver la lista de carteles, visitar el sitio web de The Auteurs, donde además se pueden ver 20 carteles más que Curry ha seleccionado como sus "favoritos", entre los que me quedo con el de Hard Candy, Code Inconnu, Sympathy for Lady Vengeance, The International, uno que jamás habia visto de The Happening y Crimson Gold.

1.- Funny Games (2007)

2.- The Savages (2007)

3.- The 40 Year-Old Virgin (2005)

4.- I am Trying to Break your Heart (2002)

5.- Clean (2004)

6.- Anything Else (2003)

7.- The Girlfriend Experience (2009)

8.- Morvern Callar (2002)

9.- Palindromes (2004)

10.- The Death of Mr. Lazarescu (2005)

EL CARTEL

WHERE THE WILD THINGS ARE * * * 1/2
Me pongo al corriente con un par de carteles de semanas anteriores. Empiezo con el cartel de Where the Wild Things Are, la nueva película de Spike Jonze. Se produjeron una serie de carteles de personajes, con los monstruos que pueblan ese mundo que imagina el pequeño protagonista, el cartel del estreno y varios teasers. Para el estreno en España, curiosamente, se ha utilizado el cartel teaser, el cual me ha gustado por su interesante apuesta de lucir como la ilustración de la portada de un libro infantil. Los árboles y las ramas forman un juego de irregulares formas, junto al interesante conjunto de texturas producidas por las hojas en el suelo. El monstruo escondido detrás del árbol causa cierto efecto de misterio, a pesar de que vemos casi el cien por ciento de su cuerpo. El estreno en Estados Unidos utilizó un cartel no menos interesante. La diferencia, es que aquí se agrega al niño protagonista junto al monstruo, que se nos muestra más completo. Lo que me gusta es su elegante y armónica informalidad. Para empezar, su encuadre cargado a la derecha, deja al monstruo algo partido en el marco izquierdo. Por otro lado, tenemos un juego de contrastes y volúmenes, en esa manera de confrontar los tamaños de los dos personajes, situados en un escenario desértico y solitario que parece devorarlos. Al igual que en el anterior cartel, hay un juego de texturas suaves y variadas, en las formas irregulares de la arena y esas formas nebulosas y blanquecinas que están flotando. Hay una gran armonía, ya que junto a la paleta de colores ocres, cafés y amarillos, se combina perfectamente el azul del pedazo de cielo en la parte superior. La tipografía de trazos infantiles es la que imprime más el toque informal, que refleja la personalidad del relato.






THE IMAGINARIUM OF DOCTOR PARNASSUS * * *

En el cartel de la más reciente película de Terry Gilliam, se combina la idea de un antiguo cartel circense con los convencionalismos de un cartel comercial moderno. El cartel que he elegido, es una variación más alrededor de la misma propuesta trabajada para carteles diseñados en otros países. Lo que me gustó del cartel, es su idea basada en una composición céntrica, con un espejo colocado en el centro del cartel, en el que se juega con una perspectiva e ilusión optica. La perspectiva de ese camino cuadriculado va más allá de la imagen reflejada en el espejo, en el que apreciamos un paisaje fantástico. A su vez, este camino crea la ilusión optica de estar formado por una figura piramidal en el centro, que aquí es retomada con su simbolismo místico (el famoso “ojo que todo lo ve” se encuentra al centro de la fotografía de Heath Ledger y Lily Cole. En resumen, estamos ante un cartel que intenta reflejar el imaginario fantástico que caracteriza el cine de Terry Gilliam. Aunque creo que pudo haber estado mejor trabajado fotográfica y tipográficamente. Por su parte, el cartel español me parece un fallido ejercicio de fotomontaje, sin pizca de creatividad, frío y con poco o nada destacable gráficamente.

jueves, 31 de diciembre de 2009

PEANUTS, EL CINE Y LOS MEDIOS


(Publicada originalmente el 26 de diciembre de 1962)

A una semana de Navidad, regalos y la llegada de Santa Claus, no faltan los problemas con cosas que tienen que cambiarse en las tiendas, ropa que no te ha quedado o... juguetes descompuestos. En el caso de Linus, no nada más ya ha descompuesto un juguete, sino que tiene que enfrentar el vergonzoso problema de escribirle a su abuelo para agradecérselo. ¿Qué se dice en estos casos? Pobre, no quisiera estar en su lugar. Ah, y de nuevo me olvido...¡Feliz Año Nuevo a todos los lectores!

...y a continuación, una despedida del año muy al estilo de Snoopy. Envidio su realismo y despreocupación.





CLOUDY WITH A CHANCE OF MEATBALLS * * * *

En Cloudy with a Chance of Meatballs, se imagina un escenario apocalíptico y distópico a causa de...una lluvia de comida chatarra.


Dentro de un año que ha destacado por ofrecer magníficas películas animadas, como Up y Coraline, todavía queda espacio para una producción de la casa Sony Pictures Animation, Cloudy with a Chance of Meatballs (2009). A nivel técnico, no hay duda que esta casa productora ha ofrecido buenos trabajos como Monster House y otros no tanto, como Open Season (y secuelas en DVD). Para el 2011, ya preparan la primera adaptación al cine de The Smurfs en animación tridimensional. Con la adaptación del libro infantil escrito por Judi y Ron Barrett, esta productora ofrece una película con un sorprendente equilibrio entre historia y trabajo visual.

Su historia es una revisión más del relato sobre los “genios incomprendidos”, de los nerds eternamente rechazados (como en Meet The Robinsons, producida por la Disney), pero en esta ocasión, se ha combinado el tema adicional del amor paternofilial, que acaba siendo conmovedor hasta su resolución. La dirección está a cargo de Phil Lord y Chris Miller, y su mayor logro ha sido crear un panorama apocalíptico nunca antes visto en una película: la humanidad en peligro por una peligrosa lluvia de comida gigante.

La crítica hacia los excesos del consumo de comida chatarra, el desperdicio y, porqué no, la comida transgénica, se siente directo, en su máxima expresión, cada vez que vemos gigantescos hot cakes caer sobre las casas, donas enormes rodar por las calles a punto de aplastar a las personas, o un peligroso tornado de spaghetti y albóndigas arrasando con todo a su paso. La comida nunca se había visto tan abrumadoramente convincente, deliciosa y, al mismo tiempo, amenazadora en una película animada. Tal es el panorama de un gris y aburrido pueblo, instalado en una isla perdida en el mapa, que ha vivido de consumir sardinas toda la vida. Flint Lockwood (voz de Bill Hadder), un desastroso pero genial aspirante a inventor, llega con el propósito de hacer funcionar un aparato capaz de transformar el agua en comida.

Me parece que entre los tantos puntos a favor de la película, está el hecho de no sentirse el peso comercial de tener un elenco de voces “estelar”. Anna Faris, por ejemplo, da voz a una atractiva aspirante a reportera, que se avergüenza de decir cosas inteligentes y que tiene un pasado oculto, que al ser revelado nos lleva directo al corazón de la historia: el ser auténtico. Entre las voces también se cuenta a James Caan, Bruce Campbell y, resucitado del panteón de estrellas olvidadas de los 1980, Mr. T, con un trabajo genial y a la altura de las circunstancias. Esto ayuda, además, a que Cloudy with… se perciba como una película sin pretensiones y divertida.

Visualmente Cloudy no deja de ser surrealista. Hay un momento en que se convierte en una suerte de parodia del cine de ciencia ficción. Orbitando alrededor de la Tierra, el invento de Flint se transforma en una albóndiga gigante, en cuyo interior habita, además de un ejército de pollos rostizados, un “cerebro maestro”, que es el que produce la comida. Es la clásica trama de una película de ciencia ficción serie B, en el que existe una amenaza científica y tecnológica fuera de control para la humanidad. Sólo que aquí es en versión buffet de comida de centro comercial, o como el engordado y, literalmente, “hambriento” de poder gobernador del pueblo (Campbell) ordena a la máquina de Flint: un buffet de todo-lo-que-puedas-comer estilo Las Vegas.

Pero no todo es tan delirantemente inquietante en Cloudy. Existen paisajes que son -y han sido- la fantasía de todo niño, como ver toda tu calle cubierta no de nieve, sino de helado de tres sabores, un arcoiris de frijoles de dulce, un palacio de gelatina amarilla, o en mi caso, hot cakes gigantes (miel de maple y mantequilla incluida) y rebanadas de pizzas enormes.

++Lo mejor: su elenco de voces originales y la estupenda manera de trasladar una trama fantacientífica serie B a un universo infantil.
++Lo peor: ciertas ausencias en el "menú", como tacos gigantes o, como Anna Faris menciona en una entrevista, burritos.

lunes, 28 de diciembre de 2009

DOWN BY LAW * * * *

Tom Waits, John Lurie y Roberto Benigni en Down by Law, una inusual buddy movie bellamente fotografiada.




Jim Jarmusch es capaz de moverse con una insólita facilidad dentro de cualquier género cinematográfico posible. Basta ver una de sus primeras películas, como Down by Law (1986), para darse cuenta que casi no hay imposibles para Jarmusch. En esta película, el realizador norteamericano rompe la fórmula clásica de las buddy movies, donde no son dos sino tres personajes, diametralmente opuestos, los que tendrán que formar forzadamente un equipo de prófugos, que han caído en prisión por trampas que les ha tendido el destino.

Todo está envuelto en su primera parte en un formato de film noir, gracias a la bella fotografía en blanco y negro de Robby Müller, con un relato ambientado en una Nueva Orleáns irreconocible. Una Nueva Orleáns poblada de prostitutas, mafiosos y locutores de radio aficionados al alcohol. Jamás he sido admirador del actor/comediante italiano Roberto Benigni o de sus películas, pero debo reconocer que aquí se roba la película como un torpe pero bienintencionado tipo. Su personaje está más allá de toda probabilidad de encontrarse en un escenario de este tipo, pero ahí está, y caerá en prisión junto al desafortunado DJ, Zack (Tom Waits ¿quién más?) y un proxeneta venido a menos, Jack (John Lurie). Robert (Benigni), es un “homicida imprudencial”, que llega para traerle suerte a los otros dos e “iluminar” su camino, con su carisma y personalidad extrovertida, hablando un pésimo inglés pero ganándose su confianza.

En manos de Jarmusch, Benigni resulta soportable y gracioso, en especial, en esos momentos en que, evidentemente, el realizador lo deja improvisar a sus anchas. En aquella escena, mientras Robert cocina un conejo, Benigni me tuvo escuchándolo con gran atención la historia de su familia y sus hermanos en Italia, y su receta para preparar conejo. Lo que logra en general Jarmusch, es una gran “comedia de arte”, una fábula sobre la amistad con momentos de auténtica comicidad, y citas inevitables (tratándose de Jarmusch) a escritores famosos como Walth Withman o el poeta Robert Foster. Y todas ellas en… ¡italiano!

++Disponible en The Criterion Collection, región 1, con un disco adicional pleno de extras. Algunos extras son tan extraños, como grabaciones de llamadas telefónicas que Jarmush sustuvo con Waits, Lurie y Benigni con motivo de la edición en DVD de la película. No se encuentra editada en DVD en España.

SHALLOW GRAVE * * * *

Christopher Eccleston, Kerry Fox y Ewan McGregor como 3 amigos entrañables en "Shallow Grave", cuya amistad se tambalea por culpa de una millonaria suma de dinero.






Después de una trayectoria como realizador televisivo, Danny Boyle debutó con la que es una de sus mejores películas, Shallow Grave (1994). Pequeña en apariencia y sin tender mucho a la narración caótica de Trainspotting, su siguiente película, Danny Boyle experimentó en Shallow Grave con un relato de misterio que arrancaba con una premisa por demás interesante: el hallazgo de un cadáver con una maleta llena de dinero en un espacioso apartamento, que comparten 3 amigos, uno de ellos una chica de buen ver (Kerry Fox). Los amigos se encuentran buscando un cuarto compañero con quien compartir el lugar, apenas amueblado y con espacio de sobra. La historia tiene mucho de Agatha Christie y algo también de Alfred Hitchcock, en donde Boyle juega con la doble personalidad de uno de los personajes, cuya conducta toma un giro insospechado de 360 grados.

Danny Boyle ya dejaba ver los que serían ciertos elementos comunes en su filmografía: un personaje que se redime al final, el accidental encuentro de una cuantiosa suma de dinero, que pondrá de cabeza la vida de todos y cada uno de los personajes, así como el inicio de la narración con frases memorables como “dicen que un amigo es para siempre”. Uno de los personajes nos cuenta la historia desde ultratumba, y lo que nos queda después es entregarnos a la historia para desentrañar el misterio de lo que le ha pasado a este narrador y, además, ver qué pasara con una amistad tan entrañable luego de encontrar miles y miles de libras en una maleta.

Lo que mejor consigue reflejar Danny Boyle, es una constante sensación claustrofóbica dentro del apartamento, lugar donde se desarrolla la mayor parte de la historia. Con el tiempo, lo importante no será desentrañar el misterio de quién es el hombre muerto y cómo murió (algo que de todas formas nunca queda aclarado), sino descifrar las personalidades de los amigos, interpretados también por Ewan McGregor y Christopher “Doctor Who” Eccleston, en medio de sus constantes cambios. No es que Boyle haya reinventado el cine británico de gángsters o de suspenso con Shallow Grave, pero marca la diferencia gracias a su sencillez narrativa y el uso inteligente de ciertos elementos genéricos de aquel cine, incluyendo la comedia juvenil, lo que la hace un trabajo original y rescatable.

jueves, 24 de diciembre de 2009

PEANUTS, EL CINE Y LOS MEDIOS



(Publicadas originalmente el 21 y 22 de diciembre de 1962)

Las cartas a Santa Claus no suelen ser fáciles de realizar. Normalmente, hay que hacer uso de una gran memoria para recordar todos los regalos que uno quiere recibir, y no tanto de si se ha sido bueno o malo durante el año. Aquí tenemos a Lucy escribiendo una carta a Santa Claus, y para no complicarse tanto la vida con estos menesteres, ha tomado una solución práctica y segura. ¿Qué niño no lo ha hecho? Ah, por cierto,...¡Feliz Navidad a todos los fieles lectores de este blog!

REVOLUTIONARY ROAD * * * *

En Revolutionary Road (2008) Sam Mendes consigue un elegante y, a la vez, estremecedor retrato de un matrimonio en decadencia.




No he leído Revolutionary Road, libro de Richard Yates, considerado como una de las mejores novelas de la posguerra. Pero está en mi lista de pendientes. Al menos Stephen King, en su columna para el Entertainment Weekly de esta semana, ya lo ha colocado en su lista de los mejores libros del año. Además menciona que, si uno puede, mejor se salte la adaptación al cine realizada por Sam Mendes. King considera que es una adaptación “pálida”.

Como sea, confiando en las grandes capacidades como realizador que tiene Sam Mendes, he decidido ver primero la película y leer el libro más tarde. Mi primera impresión del trabajo de Mendes, es que Revolutionary Road (2008), la película, es un trabajo logrado y digno de verse; una de sus mejores películas desde American Beauty (1999).

La película reúne nuevamente a Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, luego de haber trabajado juntos en Titanic hace poco más de diez años. Para sorpresa mía, no esperaba ver un trabajo histriónico más sólido y poderoso de esta pareja de actores. Si en Titanic derramaban miel desde el primer momento en que se veían, en Revolutionary Road exudan autenticidad, dolor, sufrimiento y una ocasional felicidad, como el joven matrimonio que vive en la idílica tranquilidad de los suburbios en Connecticut. Su felicidad gradualmente se va colapsando junto a un sueño en común: mandar todo al diablo e irse a vivir a Paris para iniciar una nueva vida. O como Frank Wheeler (Di Caprio) dice en una escena, para “huir del vacío desesperanzado de la vida”. En pocas palabras, lo que desean es huir del aburrimiento y el hastío de su rutinaria vida matrimonial.

El escenario principal es el hogar de Frank y April (Winslet), en el que Mendes nos hace testigos íntimos de cómo su matrimonio se va destruyendo, del vaivén emocional de ambos y de sus discusiones acaloradas. La casa se convierte en una prisión emocional, y este inteligente y maduro retrato del lado más obscuro de un matrimonio acaba siendo intrigante. En la película vemos la destrucción del núcleo familiar idealizado en el Estados Unidos de los 1950 (por cierto, la ambientación es de primer nivel. ¿Dónde conseguirá Mendes esos impresionantes autos de época para sus películas?), que al principio Sam Mendes nos muestra en esos viajes monótonos que hace Frank a la ciudad, para trabajar en una empresa aburrida en la que su padre trabajó también lo hizo 20 años atrás. April, una frustrada aspirante a actriz, ha tenido que convertirse en ama de casa.

Creo que lo mejor en Revolutionary Road son sus magníficas actuaciones. Si bien Leonardo DiCaprio ofrece una inmejorable actuación como el explosivo Frank, no es sino Kate Winslet quien lo supera, encarnando a la emocionalmente inestable April, compleja, impulsiva y al mismo tiempo frágil. Y aquí el aborto, más que ser un tema es una idea, que ensombrecerá aún más la ya deteriorada relación matrimonial de Frank y April. De hecho, es Kate Winslet quien tiene la mejor escena de la película, mientras vemos cómo la falda de April, quien mira a través de una ventana, se va ensangrentando poco a poco.

++ Los extras incluyen escenas inéditas y un documental sobre el detrás de cámaras. Disponible en Blu-ray.

martes, 22 de diciembre de 2009

AVATAR * * * *

Avatar es un espectáculo visual sin precedentes, en el que James Cameron imagina un "western" en un planeta habitado por seres con gran consciencia ecológica.


A más de diez años de haber dirigido Titanic (1997), en su momento la película más cara de la historia del cine, James Cameron regresa con Avatar (2009), una mastodóntica producción, con un arsenal técnico detrás nunca antes visto. Se estrena tanto en versión en 3D como en versión bidimensional, y para la primera tuvo que ser filmada con dos cámaras al mismo tiempo. Tal vez de ahí el hecho que las escenas en las que aparecen actores de carne y hueso luzcan algo acartonadas e, incluso, “tiesas” en su dirección. Por otro lado, Avatar está realizada con la técnica de animación con la cual fue creado Golum en The Lord of the Rings, o el nuevo King Kong, es decir, el motion capture, donde el o los actores usan un traje especial cubierto de sensores, que capturan cada movimiento corporal, incluyendo gestos y movimientos faciales. En ese sentido, esperamos bastantes nominaciones a los Oscares del próximo año en rubros técnicos, incluyendo sonido.

Puede afirmarse que Avatar es, en su mayor parte, una película animada. La trama se desarrolla en el planeta Pandora, y para darse una idea cómo es visualmente este lugar basta imaginarse una mezcla de alguna “isla misteriosa” habitada por criaturas prehistóricas (la Isla Skull donde habita King Kong cuenta), con la Tierra Media de The Lord of the Rings y, además, agregue algún planeta alienígena imaginado por George Lucas para su nueva trilogía de Star Wars. Y todo en Pandora está generado digitalmente, incluyendo sus bellos paisajes. Nada en este planeta deja descansar nuestras pupilas, ni siquiera durante las escenas nocturnas, donde su jungla queda convertida en un escenario pop de luces ultravioleta. Sus habitantes más evolucionados son los Na’vi, unos seres con un diseño ecléctico, que lucen como elfos de piel azulada y rayada con facciones felinas y ojos gatunos. Lo mejor, es que miden casi 3 metros.

Avatar es un espectáculo visual sin precedentes. Cameron presume un soberbio manejo de los más sofisticados efectos visuales y de animación. Los Na’vi son una creación de alto nivel técnico. Cada uno lleva no nada más la voz, sino también las facciones y gestos originales de los actores. Cada detalle está cuidado al máximo, incluido los brillos de los ojos y todo lo que se refleja en ellos. No hay un solo elemento en el diseño de Pandora que pase desapercibido, desde su vegetación hasta su variada fauna, que incluye versiones alienígenas de lobos, hienas, una especie de triceratops gigantescos, panteras, caballos e iguanas voladoras. Los Na’vi son los guardianes de toda esta naturaleza espacial, a donde llega el ejército estadounidense con fines de conquista y de arrasar con todo.

Hay que reconocer que lo que logra Cameron concibiendo este visualmente rico universo, no lo consigue tanto en cuanto a historia se refiere. Lo que hace es simplemente mezclar un western (Dances with Wolves, por ejemplo) con una historia de ciencia ficción, ubicada en otro planeta. Los Na’vi son una versión alienígena de alguna tribu de indios norteamericanos, con todo y dialecto nativo. Como en el siglo XIX terrícola, los Na’vi serán las víctimas del inevitable choque cultural y expansionismo norteamericano. Lo que sí me ha parecido interesante es la premisa, que tiene que ver con (y aquí viene el toque a lo Michael Crichton) la idea de crear réplicas o clones de los Na’vi para infiltrarse en su tribu y espiarlos, pero también aprender de sus costumbres y tradiciones.

Tomando ADN de los Na’vi, los científicos crean un “avatar”, al cual Jake (Sam Worthington), un joven ex marine en silla de ruedas, se puede conectar mientras está dormido y durante el sueño ser como un Na’vi e interactuar con ellos. Quien hace una aparición estelar es Sigourney Weaver, como la científica desarrolladora de la tecnología de los avatares, quien hace su primera aparición en un filme de ciencia ficción desde la última película de Alien. Es gracias al avatar que Jake puede librarse de la silla de ruedas y volver a caminar y , por supuesto, conocer a una atractiva na’vi, Neytiri (Zoe Saldana). Ahí es donde radica lo más rescatable de la historia concebida por James Cameron, y que debe mucho a la premisa de Matrix. En otro contexto, tal premisa hubiera podido ser todavía más interesante, uno quizás con menos peso mercadológico.

Es verdad que Avatar está lejos de ser la película más original de la década, o incluso la mejor película del año. Uno de sus problemas, es que a lo largo de la película no se deja de sentir el incómodo deja vú, de haber visto ya esto o aquello en otra parte, o mejor dicho, en otras películas. Aunque también es verdad que la película es irresistible y, en general, es amable con su público. A pesar de pequeños destellos de violencia (algunos soldados atravesados por lanzas y flechas, y poco más), es de lo más familiar. Tiene un intencional y bienvenido mensaje ecologista, y una de sus escenas más impresionantes es la agonizante y simbólica caída de un árbol gigante, junto a la batalla final, donde todas las fuerzas de esta naturaleza alienígena se unen contra un par de villanos caricaturescos, interpretados por el eterno villano del cine Stephen Lang y Giovanni Ribisi, dispuestos a acabar con todo en Pandora.

+Lo mejor: el diseño del planeta Pandora y de todos sus habitantes.
+Lo peor: que todo parece ya haber sido visto antes.

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