martes, 24 de noviembre de 2009

TIM BURTON EN EL "MOMA" DE NUEVA YORK.

Tim Burton. Sin título (The Melancholy Death of Oyster Boy and Other Stories). 1982–84. Pluma, tinta china, marcador y lápiz de color sobre papel. De una colección privada y que forma parte de la exposición "Tim Burton", en el MOMA.





De nuevo las distancias geográficas están en mi contra. Se acaba de inaugurar el pasado domingo 22 de noviembre, en el Museum of Modern Art (MOMA) en Nueva York, una exposición retrospectiva sobre la carrera del realizador Tim Burton. Siendo uno de mis realizadores favoritos, tendré que conformarme con visitar la página web del MOMA. La exposición, titulada simplemente como "Tim Burton", revela a un Burton desconocido, uno que en sus inicios se dedicó a la animación trabajando en la casa Disney, así como un Burton escritor e ilustrador de sus propias historias.

Los relatos de Burton están caracterizados por el humor negro, poblados de personajes obscuros por igual. La exposición se nota vasta y muy completa para los seguidores de Tim Burton, que incluye cerca de 700 muestras de su trabajo, producidos desde su niñez hasta su etapa como realizador, en diferentes fascetas como dibujos, fotografías, story boards, marionetas, maquetas, etc., que sirvieron para materializar sus películas.

La exposición estará enmarcada por retrospectivas cinematográficas (muestra de filmes clásicos de fantasia y horror que han inspirado a Tim Burton), conferencias, visitas guiadas nocturnas en noviembre y diciembre (por cierto, ya están agotadas las entradas) y firmas por parte de Tim Burton (el pasado 18 de noviembre), tanto del catálogo de la exposición como del nuevo libro "The Art of Tim Burton".

La exposición estará abierta hasta el 26 de abril del 2010. Para más información, visitar la página oficial de la exposición.

SPHERE * *

Sphere deja de lado las reflexiones psicológicas y científicas, así como todo suspenso, de su fuente original, la novela homónima de Michael Crichton.




No recordaba si había visto Sphere (1998) en el momento de su estreno. Después de haber leído la novela original, escrita por Michael Crichton en 1987, que me ha fascinado por completo (tanto como Jurassic Park), quise ver que tan bien (o mal), le había quedado a Barry Levinson su adaptación al cine. Ha sido una gran decepción. Como suele suceder en las malas adaptaciones de novelas al cine, todo lo mejor del relato de Crichton ha quedado fuera, dando como resultado una descafeinada película de suspenso psicológico, ambientada en las profundidades del océano.

Sphere, la novela, es un interesante estudio sobre la psique humana, en la forma de una entretenida historia de ciencia ficción. El pretexto es el descubrimiento de la esfera del título, dentro de una nave que se cree extraterrestre, la cual se estrelló en el Océano Pacífico hace 300 años. Lo que hace a esta esfera tan fascinante, tanto en la novela como en la película, es que todo aquel que se ve tentado a entrar en ella sale con el poder de materializar sus pensamientos y emociones, o lo que el psicólogo y especialista en crisis de accidentes aéreos, Norman Johnson (Goodman en la película), llama la “sombra”. La “sombra” es esa parte obscura que vive en nuestro subconsciente, que se alimenta de nuestros sentimientos y emociones más bajos. Algo cercano a lo que Goya describe en uno de sus grabados como “El sueño de la razón produce monstruos”, que puede ser una de las premisas del libro.

Se puede esperar en la película toda clase de modificaciones, tanto en la historia como en los personajes. La menor de todas sería, por ejemplo, que el matemático Harry Adams, (interpretado por Samuel L. Jackson), tiene más edad que el astrofísico Ted Fielding, (interpretado por Liev Schriever), o cosas que ocurren hasta el final en la novela son adelantadas en los primeros minutos del filme. Pero esto es una pequeñez comparado con el más grande problema que tiene la película. Además de que la película, a diferencia de la novela, no tiene pizca de suspenso, o de que Levinson apuesta por espacios más claustrofóbicos, el final fue totalmente malentendido. Me refiero al clímax, en el que Norman (Dustin Hoffman), Harry y Beth (Sharon Stone, guapa a pesar de tan “acuáticas” circunstancias), intentan escapar en el minisubmarino. Cada uno, con el poder que les ha conferido la esfera, entrecruzan sus pensamientos haciéndose más difícil el escape, creando en el espectador (en especial el que no ha leído el libro) tremenda confusión. Basta decir que en el libro esta parte es completamente diferente, mucho mejor y más emocionante.

Lo más frustrante, es que teniendo una gran historia, un reparto excelente (me olvidé de mencionar a Peter Coyote) y una producción magnífica (las escenas dentro del agua están estupendamente filmadas y los sets logrados), todo se desaprovecha por un guión incluso misógino (en la película Beth es una alcohólica y maniaca con tendencias suicidas), y que ha prescindido, lamentablemente, de la principal estrella de la novela. No me refiero a Norman, quien creo que es uno de los personajes más interesantes que ha creado Crichton, sino al gigantesco calamar, que es una amenaza constante en toda la historia en la base submarina (¿La producción se habrá quedado sin presupuesto para crear un calamar gigante digital?). El calamar aparece escasos minutos, y nada más se ve en los radares y por una pequeña ventana. En la película se apuesta más por un suspenso entre los personajes sobrevivientes. Pero que caso tiene darle un giro a la historia de esta forma, si la adaptación (por cierto, realizada por un tal Kurt Wimmer) es fallida, insustancial y aburrida.

++Disponible en un DVD sin extras notables, tan sólo unas notas de producción. El DVD región 4 es algo más interesante, ya que contiene un texto sobre la historia de la ciencia ficción y un documental de 14 minutos sobre el desarrollo de los efectos especiales de la película.

domingo, 22 de noviembre de 2009

DETRÁS DE LA CÁMARAS

"Entonces yo tenía 50 años, y Liberot, mi primer nieto, estaba por cumplir su primer añito. Me encontraba en Italia rodando El desierto de los tártaros, dirigida por Valerio Zurlini. En la película también trabajaban Vitorio Gassman, Philippe Noiret, Jacques Perrin, Giuliano Gemma, (Jean-Louis) Trintignan, y Max Von Sydow; los únicos dos españoles éramos Fernando Rey y yo. Yo rodé en Roma y en Irán. Ahí entablamos gran amistad con Von Sydow. Con Fernando eramos como hermanos. Recuerdo que vivíamos en una caravana en el desierto y Max Von Sydow enfermó; estaba muy pálido y delgado, y muy gracioso. Sudando y con las manos temblorosas, me enseñaba una foto y me decía: 'Esta es mi mujer... ¿no es una pena?¡Me voy a morir!' "

El fallecido actor Paco Rabal recordando a un "melodramático" Max Von Sydow, en un artículo titulado "¿Qué hacía el 4 de mayo de 1976?". En dicho artículo, publicado en un suplemento especial de El PAÍS el año 2007, personajes de la vida pública cuentan qué hacían el día en que salió el primer número de este periódico.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Y... ¿CÓMO LE PONEMOS?

"Prométeme que no iremos tan lejos."






Esta semana tenemos escasos títulos que comentar. Empezamos con la nueva película del realizador británico Sam Mendes, Away we go, (que por cierto tiene un cartel muy interesante, que valdrá la pena comentar en su momento), una película de corte independiente. En España llevará el título “Un Lugar donde quedarse”. No me desagrada este título, aunque no se apegue mucho al original. De alguna forma lleva su significado implícito. Una mejor versión hubiera sido algo como “Un lugar lejano”, que se aproxima más a la traducción exacta del título original, “Vamos lejos”. Argentina eligió traducir el título con exactitud, “Nos vamos lejos”, mientras que en Brasil la han titulado “Distante nos vamos”. Alemania escogió un título cercano al original, “Auf nach Irgendwo”, que se traduciría como “Hacia algún lugar”.

Vamos ahora con la película que se ha quedado sin título en español. Se trata de Tenderness, dirigida por el actor y realizador televisivo John Polson, y protagonizada por Russell Crowe. La traducción era simple y sin complicaciones, “Ternura”. ¿Porqué los distribuidores se habrán quedado cruzados de brazos y se negaron a traducir el título así? ¿Razones comerciales? Lo dudo. Si así fuera, creo que ha sido una mala elección. ¿Dejarla como “Tenderness” es más comercial y vendible? Hasta donde sé (y no lo tengo muy confirmado), en México se tituló “Asesino Intimo”. Bueno, en México las palabras tanto “asesino” como “intimo”, son muy comunes en sus títulos en español. Parece que si no se incluyen este par de palabras de vez en cuando la película difícilmente se puede vender.

Terminamos con los buenos títulos de esta semana. La biopic sobre la famosa aviadora Amelia Earhart, titulada precisamente “Amelia”, dirigida por Mira Nair y protagonizada por Hillary Swank y Richard Gere, ha conservado su título original sin problemas. En tanto, la segunda parte de la saga “Twilight” (que por cierto, no he visto ninguna y creo que tardaré mucho en hacerlo), “New Moon”, ha quedado bien como “Luna Nueva”. Como dato curioso, el vasco Javier Aguirresarobe es el responsable de la fotografía.

martes, 17 de noviembre de 2009

GAMER * 1/2

"Gamer" intenta sin éxito retratar una sociedad futurista atrapada en la realidad virtual, debido a un guión hueco y un villano de caricatura.





Hace unos días decía que District 9 era una de las mejores películas del año. Con Gamer (2009) toca decir lo contrario, ya que es una de las peores películas que he visto en este año. Gamer tiene una idea argumental interesante, basada en la posibilidad de que en el futuro los juegos de vídeo se lleven a un nivel lo más realista posible, al utilizar a personas reales como protagonistas, que llevan chips implantados en la cabeza. El problema -y uno de los principales-, es que la película no tiene la más mínima ambición o pretensión de llevar esta interesante premisa a un nivel poco más allá del entretenimiento palomero descerebrado. Quizás esté sobrevalorando a la película con este último comentario, ya que no me pareció en ningún momento entretenida.

A lo que me refiero, es que si uno se anima a ver Gamer, no tendrá otra cosa mas que largas escenas de disparos y bombazos a diestra y siniestra. La película abre con una escena así, que parece interminable. Casi todo el tiempo estamos acompañando a Gerard Butler, como el protagonista de un juego violento, en el que solamente gana el que sobrevive. Butler interpreta a un presidiario, cuya tarea cotidiana es participar en este juego junto a otros presos, para eliminarse entre sí. Es algo como el “gotcha”, ese juego en el que dos equipos juegan a dispararse y “eliminarse” usando balas llenas de pintura. Sólo que en Gamer son armas y balas reales. El juego ha sido desarrollado por un excéntrico “freak”, experto en tecnologías (Michael “Dexter” Hall).

Mi segundo problema en la película, sigue siendo Gerard Butler, un actor que siento no acaba de definirse. Aunque ha probado de todo (o casi), Butler no consigue consolidarse ni como actor de acción, ni de comedia o melodrama. No me ha convencido en ninguno de estos géneros, y Gamer es una prueba más de que Butler está lejos de ser el nuevo Jean Claude Van Damme, Stallone o Schwarzenegger.

Esto, aunado a una película hueca en el que no existe química entre ninguno de sus personajes, como por ejemplo, ese adolescente (Logan Lerman), que por azares del destino consigue, a través del internet, una conexión pirata al juego y ser quien maneje a Butler en un par de “misiones”, un John Leguizamo desperdiciado, efectos especiales a nivel de teleserie, un pésimo villano caricaturesco (¡terribles el par de secuencias finales estilo…Bruce Lee y “Dragon”!), una buena actriz como Kyra Sedgwick haciendo uno de los peores papeles en su carrera, y un mundo futurista nada impresionante, que intenta infructuosamente retratar a una sociedad atrapada por una peligrosa “realidad virtual”, hacen de Gamer una película ridícula, aburrida y desechable.

++Lo mejor: su intención de reflejar una sociedad en que las personas viven inmersas en una peligrosa realidad virtual.
++Lo peor: el villano y ver a Kyra Sedgwick haciendo el peor trabajo de su carrera.

PEANUTS, EL CINE Y LOS MEDIOS


(Publicada originalmente el 5 de noviembre de 1962)

Presentamos en esta tira a Shroeder, un niño callado pero talentoso tocando el piano. Lucy está enamorada de él y es un gran admirador de Beethoven. Tal vez nada exista en este mundo para Shroeder mas que su piano y Beethoven. En esta tira, Shroeder demuestra que la más sencilla forma de hacer publicidad todavía puede ser efectiva: la clásica pancarta. Aquí anuncia que faltan 41 días para el cumpleaños de Beethoven (bueno, en realidad ya faltan nada más 29), y Snoopy se encarga de que el mensaje no se pierda.

domingo, 15 de noviembre de 2009

EL CARTEL

2012 * * 1/2
La serie de carteles producidos para 2012 no han deparado ninguna sorpresa. Al verlos se siente una especie de deja vu. Ya habíamos visto esta idea anteriormente en carteles de, por ejemplo, The Day After Tomorrow, o Cloverfield. La única "novedad", es que en 2012 tenemos una serie de carteles que muestran una apocalíptica imagen adaptada a determinados puntos geográficos en el mundo. Hay casi de todo. Desde un cartel que muestra la cordillera del Himalaya inundada, con un monje budista viendo todo (diseñado por el despacho Ignition Print), hasta la famosa estatua del “Cristo Redentor”, en Río de Janeiro, colapsándose sobre una multitud de personas, debido por igual a una inundación (diseñado por el despacho BLT & Associates). De hecho, los carteles son como una especie de trivia: "¿Adivina qué ciudad se encuentra en desastre en el cartel?" Lo que me extraña, es que no haya ningún cartel que ilustre alguna ciudad mexicana, ya que, para empezar, la película está inspirada en una profecía maya, acerca de que el fin del mundo será el año 2012. Como sea, si bien los carteles están realizados con una magistral técnica de fotomontaje, consiguiendo imágenes espectaculares (he escuchado que la película, aunque tiene una historia estúpida, contiene efectos especiales impresionantes), la propuesta no tiene pizca de originalidad. Los carteles de la película de M. Night Shyamalan, “The Happening”, mostraban por igual imágenes desoladoramente apocalípticas de varias partes del mundo. Y ahí recuerdo que sí se produjo un cartel con una imagen de la Ciudad de México. ¿Que si hay una imagen de Nueva York en desastre? No tengo la más remota idea. Hay un par de carteles que muestran unas ciudades inundádose, colapsándose y agrietándose, aunque no he podido identificar si es o no Nueva York. ¿Alguien puede ayudar?

A CHRISTMAS CAROL 3D * * * *
Los que me han agradado más son los carteles de A Christmas Carol, la enésima adaptación al cine del clásico cuento de Charles Dickens. Aunque hay alguno que no es más que una convencional propuesta, como el colocar a Evenezer Scrooge (Jim Carrey) en la parte superior, fusionándose con una enorme Luna llena, observando el transcurrir feliz y navideño de una calle, hay otros más interesantes, dinámicos y espectaculares. El mejor en este rubro, es uno que muestra a Scrooge volando aterrado sobre la punta desprendida de la Torre del Big Ben, que puede verse en el fondo en construcción. Pero el que se lleva la palma de todos, es un cartel que me pareció muy logrado desde que la primera vez que lo ví, y que como siempre, es un cartel teaser. En el puede verse el retrato de Scrooge, delineado con llamaradas de fuego, que provienen del fantasma de la Navidad del Pasado. Este fantasma tiene un diseño estupendo, basado en una vela, que jamás había visto antes en una adaptación del cuento. El cartel tiene un aire macabro, y Scrooge luce más infernal y diabólico que nunca. Toda la iluminación de esta obscura escena proviene únicamente del fuego que emana del fantasma. La técnica, a través de fotomontajes y retoque digital, es magnífica. El ejemplo que presento aquí es el cartel alemán, pero este mismo cartel lo pude ver en las calles de la Ciudad de México desde finales de octubre. Del diseño tipográfico en los carteles poco hay que decir, realizado con una tipografía de título de libro antiguo, que le da al cartel un aire clásico y antiguo.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

DISTRICT 9 * * * * *

District 9 le da la vuelta a la ciencia ficción y a los filmes serie B, con un relato en el que los extraterrestres son las víctimas de la raza humana.









Con seguridad District 9 es una de las mejores películas del año. Es uno de los filmes más originales de ciencia ficción que haya visto en mucho tiempo. No está ambientada en los Estados Unidos (por alguna extraña razón, lo extraterrestres siempre eligen llegar a los E.U.), ni el gobierno estadounidense estará involucrado cuando una nave espacial gigantesca llegue accidentalmente a Johannesburgo, Sudáfrica, en 1982. El ejército y el gobierno sudafricano se las han arreglado solos con la llegada de alienígenas a la Tierra.

No han llegado a invadirnos, ni a exterminarnos. Lo novedoso de este relato, es que los extraterrestres son las víctimas de los terrícolas, y viven confinados en una especie de guetto llamado “District 9”. Los aliens viven en condiciones marginales, su alimentación se basa en comida para gato y viven subyugados ante la fuerza armamentista del ejército. Lo que hace Neill Blomkamp, quien previamente había realizado un cortometraje llamado “Alive in Joburg”, de donde se inspiró para crear “District 9”, es un ejercicio de corte realista. Blomkamp, apadrinado por Peter Jackson en la producción, experimenta con varios formatos: el falso documental, el melodrama, la ciencia ficción y el “horror orgánico”. Hay varios guiños a películas representativas del género, como “The Fly”, en la versión de David Cronenberg, o también “Enemy Mine”, de Wolfgang Petersen, una interesante película de ciencia ficción, en el que se relataba la amistad que surgía entre un humano y un extraterrestre, cuyas razas se encuentran en guerra, cuando sus naves se estrellan en un extraño planeta.

El problema es que la mezcla de numerosos formatos, géneros y referencias cinéfilas, hacen que District 9 tenga un pero: su falta de consistencia, de unidad. A pesar de todo, la película es un intenso relato, en el que Blomkamp intenta hacer una metáfora del “Apartheid” y el racismo en Sudáfrica, a principios de los 1980. El resultado es espectacular, con unos extraterrestres que lucen como una combinación de grillos y langostas. En ocasiones, parecen más humanos que otra cosa. Empatizamos con los alienígenas de inmediato, son capaces de expresar emociones muy humanas. Llega un momento en que no sabemos quienes son los “monstruos” y quienes son los humanos.

Todo es narrado a través de los ojos de un desafortunado empleado del gobierno (Sharlto Copley), un tipo que de ser un torpe burócrata, encargado de supervisar cada rincón del “distrito 9”, empezará a convertirse en un mutante extraterrestre por un desafortunado accidente. Además, será visto por el gobierno y por las mafias que viven dentro del “distrito 9”como una valiosa arma.

Lo mejor, es que al final District 9 no es una simple película de acción y notables efectos especiales. Con un impresionante diseño de producción, District 9 es una película que se convierte en una interesante reflexión sobre el fascismo, el racismo, la intolerancia y, por difícil que parezca, la amistad, la fraternidad y el amor paterno filial. Hay algo de horror gore, cabezas que vuelan y más escenas algo escalofriantes. Aunque creo que lo más sorprendente en la película de Blomkamp, es su capacidad para conmover al espectador, a través de unos alienígenas increíblemente diseñados, que se ven amenazadores pero, al mismo tiempo, vulnerables.

++Lo mejor: Los alienígenas y el magnífico diseño de producción.
++Lo peor: La inconsistencia en su gran mezcla de formatos y referencias.

PEANUTS, EL CINE Y LOS MEDIOS


(Publicada originalmente el 19 de octubre de 1962)

Bueno, una vez que ha pasado el Halloween, la gente, en pleno noviembre (¡Qué digo noviembre, desde octubre!) se empieza a empapar del espíritu navideño. Lo mismo pasa con Linus. No nada más desea adelantar su carta a Santa Claus después de escribirle a la Gran Calabaza. Tan práctico como siempre, Linus enviará la misma carta al Conejo de Pascua, cambiando nombres por supuesto. ¿Existirá cierto tipo de burocracia en el Polo Norte, tal y como Linus trata de hacerle ver a Charlie Brown?

domingo, 8 de noviembre de 2009

EL CARTEL

THIS IS IT * * *
Tenia pendiente reseñar el cartel de This is it, documental sobre Michael Jackson y la última gira (llamada precisamente "This is it") que nunca pudo realizar. El cartel tiene una idea convencional, pero debo reconocer que está bien resuelta. La idea es usar la silueta de Michael Jackson bailando, para colocar dentro un fotomontaje de imágenes de algunos conciertos y de los últimos ensayos para la gira. En el centro de la silueta, vemos una imagen que predomina con un letrero en rojo que dice “This is It”. Lo que debo reconocer, es que la intención nostálgica está perfectamente bien plasmada. Es un cartel que te transmite la idea de “despedida”, con ese paso final que Jackson daba al bailar y con su famoso guante plateado en una de sus manos, inmortalizado en el cartel. Ha sido buena la elección de ese fondo lleno de humo, que le da al cartel un efecto contrastante junto a las más espectaculares fotos del interior de la silueta. Es verdad, el cartel no es nada extraordinario, que hay mejores portadas en varios discos de Michael Jackson (de hecho, este cartel pudo haber sido una portada de sus discos), pero como decía, no está mal para ser un cartel de despedida para Michael Jackson.


PANDORUM * * * *
Lo mejor y más interesante de esta semana, es la serie de carteles realizados para Pandorum. Los carteles se basan en una propuesta inquietante, creados algunos por el despacho Ignition Print, que lucen inspirados en el minimalismo de los carteles de Saw. Como es costumbre, los mejores carteles son los teasers, y las ideas que subyacen bajo su concepto visual tienen una inquietud artística que va más allá de la pura intención comercial. El cartel teaser que elegí, con la escultura de un hombre con varios tubos atravesando el rostro, es notable por la emoción terrorífica que transmite con elementos simples. Todo está sobre un fondo blanco y con el tagline “Fear what happens next”. Digamos que podríamos calificar estos carteles como la versión artística de los carteles de, por ejemplo, Hellraiser. Lástima que estas interesantes ideas no hayan sido ampliadas en los más convencionales carteles del estreno.



















Otro magnífico cartel de Pandorum (2009), cuya propuesta se basa en reflejar un terror psicológico, locura y desesperación, a través de un sencillo fotomontaje.

SABIAS QUE...

"Mira 'niñito maravilla', te juro que al primer 'santos' que digas te bajo de la batimoto, te vas a dormir sin cenar y sin tele".





Sé que el Halloween ha quedado atrás, pero aquí va una historia paranormal relacionada con la actriz Goldie Hawn. En 1964, Goldie sufrió un accidente automovilístico en la ciudad de Nueva York que casi le cuesta la vida. Eran las 4 de la mañana, y la actriz aceptó que un par de amigos la llevaran a casa, todos bajo los efectos del alcohol. A exceso de velocidad, el auto que abordaba Hawn se estrelló contra un taxi, y cuenta que todo lo que recuerda es haber gritado "¡Cuidado!" y haberse salido de su cuerpo. Recuerda haber visto el lugar del accidente, las ambulancias, a los paramédicos atendiéndola y a uno de ellos decir: "No está muerta, saquémosla de aquí". Varios años después, durante un viaje a Tailandia, un psíquico, a quien Goldie Hawn jamás había visto, le confirmó que había tenido un accidente a los 19 años, que había abandonado su cuerpo por unos minutos y que se había salvado porque todavía no era su hora. Tienes un "propósito para vivir," le dijo el psíquico.

De acuerdo al psicólogo Jeffrey Rudski, 10% de los fans de Harry Potter son adictos a los libros. Estos fanáticos están mostrando signos similares a los síntomas que un adicto muestra cuando se le priva de una droga. Un comentario muy común entre ellos, ahora que la serie ha terminado, es: "Ya no tengo nada por lo cual vivir", según Rudski.

Si ustede cree que a Ian Flemming fue el primero en ocurrírsele el nombre de James Bond, para su famoso personaje del espía 007, quizás deba saber que también Agatha Christie llamó James Bond a uno de sus personajes. El "James Bond" de Christie es el protagonista del cuento "The Rajah's Emerald", publicado en 1934.

Originalmente Elvis Presley iba a interpretar el personaje de John Norman Howard en el remake de A Star is Born, producida en 1976. La ilusión de Elvis por interpretar este papel se esfumó, gracias a que el coronel Parker, su agente, le impidió actuar en la película. Al final, el papel cayó en manos de Kris Kristofferson.

"Hands up or I'll shoot", una comedia escrita en la extinta Alemania Oriental en 1965, fue prohibida por los políticos censores por 43 años. La obra tuvo su debut en julio del 2009.

Robin, interpretado por Burt Ward en la teleserie de Batman, transmitida en 1966, dijo alrededor de 350 "hollies" (santos...) durante los 120 episodios que duró el programa.

viernes, 6 de noviembre de 2009

"MY TWO CENTS" BY NORA EPHRON

"Te dejo estos 10 consejos. Y por favor... no me lo agradezcas."








En la edición de julio de la revista Fortune, Nora Ephron, quien estrena esta semana en España "Julie & Julia", su más reciente película, publicó una serie de "consejos" para el artículo "The Best Advice I Ever Got". Muchas personalidades dieron sus mejores "consejos" de la vida, como Bill Gates, Tiger Woods, Colin Powell, etc. Nora Ephron (Sleepless in Seattle, Michael, You've got Mail, Bewitched), realizadora, guionista y novelista, también ha aportado sus "10 mejores consejos", algunos inútiles, otros "interesantes" y uno que otro... Bueno, júzguelo usted mismo. Yo le daría uno, si me lo permite: "Nunca intentes adaptar dos libros en una sola película."


1.- Nunca pongas tomates en el refrigerador.


2.- Locación, locación, locación *(¿Qué habrá querido decir con esto? ¿Que siempre se deben evitar los sets?)


3.- La vida es muy corta.


4.- Nunca corras por un autobus.


5.- Nunca aprendas a planchar o alguien te hará hacerlo.


6.- Nunca comas nada que no valga la pena comer (¡Claro! ¡Muchas gracias Nora!)


7.- Sabes tanto sobre invertir tu dinero como ellos.


8.- Gritarle a tus hijos es tan efectivo como hablarles suavemente.


9.- Cásate con un hombre que haya sido infeliz con su primera esposa los primeros 17 años. (¿Y qué garantía hay con esto?)


10.- Consigue un perro.


*Los comentarios entre paréntesis son aportación del autor de este blog.



jueves, 5 de noviembre de 2009

JULIE & JULIA * * 1/2

En Julie & Julia, Meryl Streep acaba robándose todo el número, interpretando a la famosa cocinera Julia Child.








No suelo perderme una sola película protagonizada por Meryl Streep, una de mis actrices preferidas. Si algo me impulsó a ver una chick-flick como Julie & Julia (2009), no fue otra cosa que ver el impecable trabajo de Meryl Streep interpretando a la famosa cocinera Julia Child. Y bueno, lo confieso, también quise ver a la guapa Amy Adams. La película está basada en el libro homónimo escrito por Julie Powell (interpretada por Amy Adams), que no tiene otra cosa más interesante que contar que el reto que se propuso a sí misma un buen día: crear un blog (¡Qué valiente!) en el que relatará sus experiencias preparando todas y cada una de las más de 300 recetas publicadas por Julia Child en su primer libro.

El problema es que Amy Adams, si bien es una chica muy bella (casi tan bella como Nicole Kidman, de hecho, parecen hermanas), su potencial histriónico todavía está bastante limitado. O también puede ser que la dirección de la realizadora y guionista Nora Ephron es demasiado floja. Siento que Amy Adams hizo lo que pudo con un personaje con muchas limitaciones. Me inclino más por la segunda posibilidad, ya que, aunque no he visto Doubt, al parecer Amy ofreció una buena actuación como monja en dicha película, donde por cierto también trabajó junto a Meryl Streep. En Julie & Julia, Meryl Streep y Amy Adams jamás se ven las caras o comparten una escena juntas.

Tenemos dos historias paralelas: la de Julie Powel, recién casada con el editor de una revista sobre arqueología (Chris Messina), y que se encuentran pasando por las limitaciones económicas de una pareja en los primeros meses de matrimonio. Julie publicó un libro junto a otros tres escritores, que nadie leyó y en el que su nombre quedó perdido. Además de desear convertirse en una reconocida periodista y escritora, Julie también quiere seguir los pasos de Julia Child, al ser su gran admiradora y así desentrañar los secretos de su cocina.

La segunda historia es la mejor, la que acabó por atraparme más. En ella vemos los esfuerzos de Julia Child por convertirse en una gran cocinera, mientras vive en la Francia de la posguerra. Por supuesto, el retrato de Francia es folclórico y pintoresco, donde no falta el mercado callejero donde todo luce estupendo e impecable, al igual que las callejuelas con algún gato cruzando la calle. Al estar casada con un ocupado diplomático (Stanley Tucci), Julia necesita buscarse distracciones y ocupaciones. A parte de tomar clases de cocina, Julia deseará publicar un libro, donde, a través de recetas, le enseñe a los norteamericanos cómo adentrarse en el maravilloso mundo de la cocina francesa… sin morir en el intento.

Está de más decir que el fuerte de la película es la actuación de Meryl Streep (quien luce como una versión más atractiva de Susan Boyles, la promesa del canto), así como la gran química que tiene con Stanley Tucci, su marido bajito y calvo. Ambos forman, quizás, la pareja más cursi, feliz y estable del mundo. Se complementan, se necesitan, se apoyan, son divertidos y están en sintonía perpetua. Julia seguirá a su esposo a donde tenga que ir por su trabajo, mientras que este la apoyará en su nueva carrera y cuando algún editor le rechace su libro. Ella mide casi 2 metros, él poco más 1.60. Y todo está contado en el libro “My Life in France”, escrito por Julia, en el que también está basada la película. Es decir, todo lo contrario al aburrido matrimonio de Julie, donde lo único que pone “sabor” a sus vidas es, precisamente, la cocina.

Y es la comida el segundo atractivo de esta película. Fotografiada magistralmente por Stephen Goldblatt, la comida luce mejor que en cualquier documental gastronómico. Si uno no sale con hambre de la sala de cine, es que estaba distraído pensando en otra cosa mientras veía la película.

++Lo mejor: ya lo he dicho y lo vuelvo a repetir, Meryl Streep.
++Lo peor: la floja dirección de Nora Ephron y que no haya sido una película enteramente dedicada a la vida de Julia Child.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

PEANUTS, EL CINE Y LOS MEDIOS

(Publicada originalmente el 14 de octubre de 1962)

De nuevo tenemos a Linus y a Lucy enfrascados en una discusión. Cuando se trata de pensar en un nuevo hobby, quizás Linus no sea el más indicado. Y cuando ese nuevo hobby es el coleccionismo de hojas, creo que Linus necesita la asesoría de un especialista en la materia,... y no precisamente en libros.

domingo, 1 de noviembre de 2009

MIDNIGHT IN THE GARDEN OF GOOD AND EVIL * * * 1/2

En Midnight in the Garden of Good and Evil, Clint Eastwood intenta amalgamar una trama de juzgado y misterio, sin mucha fuerza pero con sorprendentes actuaciones.


Viéndola a poco más de diez años de distancia de haber sido dirigida, creo que Midnight in the Garden of Good and Evil (1997), es una de las películas menores de Clint Eastwood. Una película menor, mas no fallida. Adaptación de la novela de John Berendt, el escenario del sur de los Estados Unidos, en específico el condado de Savannah, estado de Georgia, utiliza como trasfondo elementos muy comunes de este punto geográfico, como la brujería y el vudú. Aunque trastabillando un poco, Clint Eastwood sabe cómo combinarlos con una trama de juzgado y misterio, al más puro estilo de Agatha Christie.

La única diferencia, y quizás un punto débil en la trama, es que la historia no es tan misteriosa como uno quisiera. Sabemos casi desde el principio quién es el culpable del crimen cometido, ocurrido (como es común en un relato de Christie) en la mansión de un hombre acaudalado, durante una fiesta en la que se ha congregado la clase alta y política del condado. Parece que este crimen no es más que un pretexto para contar una historia poblada de personajes excéntricos, marginales e inadaptados, así como un discurso sobre los prejuicios provincianos contra la homosexualidad. Algunos ocultan esa condición y otros la exhiben sin pudor, como ese personaje del transexual negro (Lady Chablis). Desconozco si este personaje realmente existe en la novela, ya que por lo menos en la película, no tiene otro propósito más que agregarle un poco de humor a la historia.

Un hombre que ha domesticado unas moscas y las saca a pasear, así como otro que saca a pasear a un perro imaginario, igualmente lucen demasiado desaprovechados, como simples elementos que nada más sirven para hacer más colorido el relato. Todos menos el personaje de la bruja encarnado por Irma P.Hall, que tiene un par de magníficas líneas en sus escasas apariciones, como aquella en la que le dice al astuto periodista y escritor (interpretado por un magnífico John Cusak): “deja de rondar tanto a los muertos, te olvidarás de los vivos”.

Por eso, lo mejor de esta película, dirigida sin muchas pretensiones por Eastwood, además de la jazzística banda sonora y de que podemos comprobar lo bella que es su hija, Alison Eastwood, es el conjunto de estupendas actuaciones. Además de John Cusak, Kevin Spacey está impecable como siempre, en su personaje de refinado millonario y coleccionista, al igual que Jude Law, como su explosivo asistente.

++Sin extras a destacar, tan sólo un montón de notas de producción y biográficas.

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