lunes, 24 de julio de 2023

AFTERSUN

 

SAY CHEESE!! Frankie Corio y Paul Mescal.

Aftersun trata sobre las vacaciones veraniegas de un muy joven papá junto a su hija. De ver el póster, y a la vez leer lo arriba descrito, es fácil suponer que tendremos el clásico filme-de-tour-turístico, llevándonos por las calles de la costa española, de Turquía o de Grecia, lugares a donde padre e hija viajan. Nada más lejos de ser así, ya que en este primer largometraje de Charlotte Wells el asunto está por completo enfocado en la relación de sus dos únicos personajes, sin que imágenes de postal distraigan nuestra atención.

Las vacaciones de Calum (Paul Mescal, nominado al Oscar este año) y Sophie (Frankie Corio, quien en su primer filme resulta una gran revelación), originarios de Escocia, tiene momentos felices, pero también de tensión y tristeza. Durante la narración se intercalan, ocasionalmente, momentos extraños, con escenas recurrentes en donde vemos a Calum bailando en un club nocturno, como provenientes de un sueño o de recuerdos vagos, sin alguna relación aparente con la narración principal. En dichos instantes fugaces el tiempo parece detenerse y sublimarse, mientras que escuchamos Tender, de Blur, derretirse en nuestros oídos, con todo moviéndose en cámara lenta. Es como al final de un sueño antes de que despertemos.

En alguna de esas imágenes de bailes embriagados, también veremos la imagen de Sophie adulta (Celia Rowlson-Hall), bailando y mirando de lejos a Calum bailar y llorar. Esos instantes hacen todavía más inusual y único al filme de Wells. Sin embargo, lo que más llama la atención es la relación entre Calum, quien adivinamos lleva una carga emocional y trauma severos encima, de los cuales no quiere hablar, y Sophie, en plena transición a la adolescencia, que de entrada parece de buenos amigos, o de hermano y hermana. Hay una escena incluso en donde, estando en su hotel en su primera escala en Torrente, España, en donde unos chicos también británicos se acercan a ellos a jugar billar. Engañados por la apariencia joven de Calum, no imaginan que ambos sean papá e hija.

Es posible que Aftersun tenga elementos autobiográficos. Sophie pasa casi todo el tiempo filmando con una cámara de video a su papá dentro del cuarto de hotel. Pero por alguna razón, nada más hace esto dentro del cuarto, nunca afuera o en los escasos momentos que aparecen turisteando.

Sophie y Calum, como personajes, se explican a sí mismos en sus pláticas, sin necesidad de personajes secundarios, o cuando lo vemos a él practicar algo que parece ser taichí (en una escena, Sophie le dice a su mamá por teléfono que "papá ya está empezando a moverse extraño"). A Calum le gusta bailar, mientras que a Sophie, además de ser aficionada a filmar, le gusta cantar.

Ambientada probablemente a mediados de los años 90, a pesar de ciertas tensiones, la historia muestra en general las vacaciones perfectas para ambos. En Aftersun no hay una historia en el sentido tradicional del término, sino que todo luce como un entretejido de momentos memorables, casi todos ellos bañados por el Sol, aunque también hay momentos memorables que ocurren durante la noche.

Aftersun es una historia de maduración, del descubrimiento del amor para Sophie, del acercamiento con su papá, hasta un desenlace desconcertante y en puntos suspensivos. Al respecto, ambos actores están muy bien, y aunque la actuación de Paul Mescal no me pareció como para una nominación al Oscar, lo mejor de su trabajo es el buen reflejo de sus altibajos emocionales (¿Será bipolar? De ser así ¿ésto lo lleva a tener comportamiento suicida?). Pero es indudable que la excelente química que consiguen es lo más rescatable de la película.
En Mubi.
⭐️⭐️⭐️1/2

jueves, 6 de julio de 2023

CHUPA

CHUPA PHONE HOME. Evan Whitten y Chupa.
 

Basta ver Chupa, el más reciente filme de Jonás Cuarón, para adivinar que sus películas favoritas de Spielberg son Indiana Jones, Jurassic Park y, principalmente, E.T. Referencias a dichos filmes pueden verse grabadas con letras de oro y cincel de fanboy en muchas escenas, aunque algo falló a la hora de titular la película. "Chupa" no podría ser un título más repelente para un filme destinado a niños y familias, y que hará levantar las cejas de muchos papás y mamás, indecisos si darle click o no al botón de reproducir en Netflix. No teman queridos padres, Chupa no podría ser un filme más inofensivo y poco memorable, de esas películas que, luego de verlas, van a parar al baúl del olvido.

Vi el filme un par de veces, y en ambas, si bien terminé identificando más referencias a Spielberg (Jurassic Park, sobre todo), no sentí a la historia irradiar mucha magia en la misma medida. Pero, eso sí, las dos veces seguí preguntándome ¿Cómo habrá hecho Cuarón para convencer a Christian Slater de trabajar aquí y hacer el papel del villano? Slater es Richard Quinn, una especie de mitad arqueólogo (creo, por que al inicio del filme explora, como si fuera Indiana Jones, unas cuevas con dibujos prehistóricos antiguos), mitad paleontólogo-cazador estilo Jurassic Park. Sinceramente, quién sabe que sea realmente Quinn, pero es el malo, en búsqueda nada menos que del mítico y folclórico "chupacabras". En los 90, este ser, del cual no hay a la fecha prueba de que realmente exista, se dedicó a causar pánico a granjeros en el norte de México, quienes encontraban sus cabras y otros animales muertos, aparentemente sin gota de sangre.

Cuarón rescata este mito del olvido, en un filme de época protagonizado por un niño, Alex, interpretado por Evan Whitten. Dato curioso, Whitten interpretó en la excelente serie Mr. Robot a su protagonista de niño, de nombre Elliot. En Chupa, Alex será como el Elliot de E.T., ya que tendrá un encuentro con una criatura, digamos, fantástica. ¿Coincidencia? Tal vez, aunque también puede ser que Christian Slater, quien también actúa en Mr. Robot, haya recomendado a Whitten con Cuarón para interpretar a Alex. Pero nos estamos desviando del tema.

Alex llega a México enviado por su mamá (Adriana Paz) para pasar el verano con sus primos, Memo (Nickolas Verdugo), un regordete niño que desde la primera escena parece que tomó demasiadas tazas de café, recibiendo a su primo disfrazado de luchador y queriendo aplicarle una llave, y Luna (Ashley Ciarra), la única de ambos hermanos que habla inglés. El motivo del viaje, es que Alex, quien sufre en la escuela de racismo y abusos, redescubra sus raíces mexicanas con la ayuda de su abuelo paterno (Demián Bichir).

El filme está ambientado en la primera mitad de los 90, y el diseño de arte es de los pocos aspectos rescatables del filme, el cual se nota muy cuidado. Al llegar a México, lo único que hace Alex, quien increíblemente no habla jota de español, es jugar con su Game Boy, pero gracias al abuelo descubrirá el mundo de las luchas (asunto nada spielbergiano), quien, en sus años juveniles, fue un famoso luchador llamado "Azul". El papá de Alex, fallecido en un accidente, también gustaba de la lucha, y dicho aspecto servirá para que el abuelo y el nieto empiecen a conectar.

Chupa termina siendo una mezcla de Nacho Libre con E.T., o algo por el estilo. Lo malo, es que todo este asunto de la lucha libre hace que el filme termine poniéndose algo ridículo en su segunda mitad. Mientras, el encuentro entre un pequeño chupacabras perdido, al que los niños bautizarán con el muy "original" nombre de "Chupa", será de inspiración en E.T. El diseño del chupacabras, todo hecho digitalmente, sin animatronics ni efectos prácticos involucrados, parece una extraña y desafortunada mezcla de lince y gato montés con alas, que te refiere a todo menos al chupacabras. Esto es comprensible, ya que creo que lo que menos quisieron los realizadores fue asustar a los niños y provocarles pesadillas. Pero, en serio ¿un lince con alas? Creatividad al más bajo nivel. Y si hay niños esperando ver a Chupa en acción devorando una cabra, serán decepcionados.

Sin embargo, el más grave problema del filme no es tanto que no veamos chupacabras cazando cabras aterrorizadas, sino la total falta de magia y encanto que tiene el filme. Creo que Liberen a Willy tenía más encanto, en donde realmente sentíamos el lazo entre una orca y un niño. Cuarón decide enfocarse más en la relación abuelo-niño que en la de chupacabras-niño. Mientras, el personaje de Slater está completamente desperdiciado, teniendo un sólo objetivo en la historia: atrapar a Chupa a como de lugar. La película tiene una buena premisa, sobre Alex conectando con sus verdaderas raíces, pero la historia, si bien tiene buenas actuaciones, no pasa de nivel de película televisiva, para ser vista por niños mientras desayunan un domingo por la mañana.
En Netflix.

lunes, 26 de junio de 2023

EVERYTHING EVERYWHERE ALL AT ONCE

 

Stephanie Hsu, Michelle Yeoh y Ke Huy Kwan.

¿Hay algo de lo que no pueda haber multiversos? Hay Spiderversos, Dr.Strangeversos, y ahora, aunque no he visto la nueva película de Flash, creo que ya hay también flashversos y batmanversos. Como sea que uno quiera llamarles, los multiversos no dejan de poblar las recientes producciones, listos para doblar y desdoblar, duplicar y multiplicar la realidad hasta que nos hacen tomar una aspirina. Pero entre todos estos filmes de superhéroes multidimensionales, tenemos Everything Everywhere All at Once, esa peliculita que poco a poco, como bola de nieve, fue creciendo y creciendo durante la temporada de premios, ganando reconocimiento hasta llegar a la cima, ganando varios Óscares, incluyendo el de Mejor Película.

Y lo interesante, es que lo anterior lo hizo de una forma original, poniendo justo en el epicentro de su historia a una familia china viviendo en los E.U. Por si fuera poco, el filme ganó también el premio a Mejor Póster de cine en los Impawards. Nada mal para un filme que desafió la paciencia de muchos, con uno que otro que ni siquiera llegó al final del primer acto. Unos la vieron y terminaron odiándola o, por el contrario, con una extraña fascinación por la misma, como quien esto escribe.

Si bien no amé cada cosa del filme, como dos o tres chistes simplones y algo tontos, el filme, dirigido por Daniel Kwan y Daniel Scheinert (conocidos como los Daniels, responsables también de Swiss Army Man, un filme sobre un cadáver pedorro interpretado por Daniel Radcliffe), terminó quedándose conmigo debido a su irreverencia, locura, e innovadora forma de narrar y armar su historia, como en forma de muñecas rusas. Además, sólo aquí podrás ver a Jamie Lee Curtis (quien ganó el Óscar a Mejor Actriz Secundaria) en el papel de una burócrata, empleada de Hacienda, con una apariencia nada halagadora y sobrepeso. Curtis tiene un triple papel, en uno de ellos actuando como poseída por un Golem, todo con total humor involuntario.

La verdadera estrella es Michelle Yeoh, en un, literalmente, multipapel. Yeoh es Evelyn Wang, madre de familia, esposa, y dueña, junto a su inocentón-ñoño marido, Waymond (el espectacular regreso de Ke Huy Kwan, el niño que en Indiana Jones y el Templo de la Perdición me sorprendió en el cine viéndolo manejar un coche con latas amarradas en sus pies) de un negocio de lavandería. Lo sé, suena estereotípico, pero también Yeoh interpreta a una actriz de cine, una cantante, una chef (en una graciosa parodia de Ratatuille), y una peleadora de kung fu, este último en un claro homenaje a su carrera en la vida real como estrella de películas wuxia de artes marciales.

El filme, cuyo primer episodio es titulado, precisamente, "Everything", abre con Evelyn en su escritorio, sumergida en un papelerio infernal, a punto de presentar su declaración de impuestos. Para colmo, Waymond tiene planeado pedirle el divorcio, y mientras este encuentra el momento adecuado, aquella tiene problemas con su hija, con el irónico nombre de Joy (Stephanie Hsu), quien entiende chino pero apenas y lo habla, y tiene una relación con una chica mexicano-americana. Evelyn se rompe la cabeza tratando de explicar esta situación a su papá, Gong Gong (James Hong, infaltable en un reparto así).

El caos se desatará durante la reunión que Evelyn, Waymond, y Gong Gong tendrán con la trabajadora de Hacienda (de nombre Deirdre Beaubeirdre, pero esto último es poco relevante, no se molesten en tratar de pronunciarlo o recordarlo) para arreglar una que otra irregularidad en su declaración de impuestos, justo cuando la primera recibe, como por telepatía, un mensaje importante de nada menos que ¡Alpha Waymond!. Este es una versión alterna de su marido, completamente opuesta al que conoce, con aire de líder y en extremo seguro de sí mismo, proveniente del Alpha Verso. Lo que tiene que decirle es casi nada: Evelyn tiene la misión de acabar con la terrible amenaza de Jobu Tupaki, un malvado ente que amenaza con destruir el universo.

Fans de los cómics japoneses, tienen razón: todo suena muy manga. Y lo es en muchos sentidos, ya que la experiencia de ver la cinta es muy cercana a la de leer un cómic manga. Una película de este tipo es difícil, si no imposible, describirla con palabras y hacerle justicia. Es una experiencia mayormente visual, en donde su narrativa te lleva entre un universo y otro con la velocidad de un salto cuántico. Estos saltos se provocan en el filme por las cosas más ridículamente masoquistas, como cortándote la mano con el filo de un papel, golpeándote a ti mismo, haciéndote daño físico, etc.

Con cada salto entre un universo y otro, vemos diferentes versiones de Evelyn, de lo que pudo haber sido su vida de no haberse casado con Waymond. Cada universo es representado por alguna aspiración que tuvo, o sueño de ser alguien, como una actriz. Este es, sin duda, un aspecto brillante del guión (escrito también por los Daniels, ganadores del Óscar a Mejor Guión), con cada fragmento de la historia o viñeta conectados por una edición ágil, de ritmo casi imparable.

En ese sentido, la actuación de Michelle Yeoh es camaleónica, en un desfile de alter egos de los cuales destacan el de la actriz de cine. En un mini ejercicio de cine-dentro-del-cine, Waymond es un hombre de negocios, también marido de la Evelyn actriz, y la viñeta se transforma en una especie de cortometraje a lo Wong Kar-Wai (con todo y estilo ralenti). Mientras, Stephanie Hsu no se queda atrás, igualmente con un personaje que termina desdoblándose y desdoblándose hasta terminar siendo la reencarnación de algo que Evelyn tiene que enfrentar, en tanto descubre que el origen del universo es un--- bagel. En otra parte del filme, ambas terminan en un universo como---piedras con ojos saltarines, que dependiendo del humor de cada uno esto puede ser muy cómico o muy simplón.

Después de leer lo anterior, pensarán ¿Realmente quiero ver un filme así? ¿Es para mí, o no? La respuesta, como todo en este, ehem, universo (¿o multiverso?), es que Everything no será para muchos, pero fascinará a otros. El humor no hará click con otros tantos. Quién sabe. Quizás en otro universo a sus otros yo les gustará. En mi caso, hubo un par de cosas del humor del filme con las que no conecté, como el universo en donde Evelyn tiene dedos de salchicha, o la idea del dolor autoinflingido para pasarse de un universo a otro. Pero en general, Everything (por cierto, los siguientes episodios del filme se titulan, precisamente, "Everywhere" y "All at Once"), la película, en su derroche de originalidad, es un portento visual; su mezcla de géneros está bien lograda y es surreal (la experiencia de los Daniels dirigiendo videos musicales es notoria). Su mensaje sobre perder el miedo, de conexión -o re-conexión- entre madre e hija, y de que sea el bien lo que siempre predomine en nuestras vidas, se quedó conmigo las tres veces que vi el filme. Merecido su Oscar.
En PrimeVideo.

sábado, 10 de junio de 2023

AIR

Michael ¿la quieres hawaiana o de pepperoni? Matt Damon.
 
 

Air es de esas pelis que gustarán más a los fans del deporte, pero mucho más a los fans del basketball, y ni se diga a los de Michael "Air" Jordan. Hablo de películas como Moneyball y Draftday, que hacen que se les haga agua la boca a los que saborean leer y enterarse sobre números, estadísticas, y todo sobre el muy lucrativo negocio del deporte. Amigos míos, Air es la película que deben ver. Que no los desmoralice el título en español, Air: La Historia detrás del Logo, que no podría ser más desacertado. Apenas y una pequeñisima parte del filme trata sobre la creación del logo que decora los tenis "Air" de Nike. Se menciona muy por encima, hasta el final, como un breviario cultural.

Originalmente producida para ser estrenada exclusivamente en Prime Video, Ben Affleck, su director y actor, así como los ejecutivos de Amazon, pensaron en darle un estreno en cine antes (¿para ser considerada en las nominaciones al Oscar, quizás?) Air trata más específicamente sobre la concepción y creación de la línea de tenis "Air" por Nike, en 1984, que ayudaron a consolidar más la carrera de Jordan como jugador de basket, literalmente, elevándolo por los aires "como águila".

Ah, y claro, los tenis volvieron millonario a Jordan, gracias a la visión que tuvieron dos figuras clave, Sonny Vaccaro (Matt Damon, estupendo), el ejecutivo de mercadotecnia de Nike, y Deloris Jordan (Viola Davis, excelente), madre de Michael. Air también podría llamarse "Hair", ya que muestra peinados y cabellos extraños, como los del del mismo Affleck, interpretando a Phil Knight, presidente de Nike, o los de Jason Bateman, quien interpreta a Rob Strasser, ejecutivo de Nike, fallecido en 1993. Por cierto, ninguno de estos actores se parecen a sus contrapartes de la vida real, pero eso no evita que Hair,-- perdón, Air,-- se consolide como un magnífico filme sobre cómo se hace una estrella deportiva, gracias a una cuidada mercadotecnia, jugosos contratos con poderosas marcas, y decisiones acertadas entre agentes deportivos y corporativos ambiciosos. Pero el ingrediente principal, según muestra la historia, es el riesgo detrás de esas cuidadas decisiones, en la que están en juego millones y millones de billetes verdes.

Además, como dice Deloris Jordan en una escena platicando con Vaccaro, y que de seguro lo dejó boquiabierto en la vida real: un zapato es sólo un zapato [Air Jordan] hasta que mi hijo se mete en él. Es verdad que la película termina siendo todo un comercial para Nike, y para la todavía existente linea de tenis, así como un tributo a Michael Jordan, reconocido como uno de los más grandes atletas de todos los tiempos (¿Hay un basquetbolista actualmente que logre saltar como él hacia el aro para encestar? No, nadie que yo sepa).

Pero el filme logra sobrepasar lo anterior, al contar una historia que me enganchó desde el momento en que Vaccaro, verdadero protagonista del filme, empieza a destacar como un nerd del basketball. Lo mismo puede charlar casualmente sobre estadísticas y jugadores con un simple vendedor en una tienda de conveniencia, como con otro de sus colegas en Nike. Me refiero a Howard White (Chris Tucker, en plan serio), con quien Vaccaro discute sobre quién es quién en el basquet actualmente. Es hora de que Nike adquiera a un nuevo talento para patrocinar, y que sea la nueva imagen de la marca.

La magia de Vaccaro empieza cuando, entre videocasseteras y un montón de videos Beta (¡Oh, dulces y nostálgicos recuerdos!), solitario en casa, analiza y observa partidos y partidos de basketball, oprimiendo botones de un control remoto ¡alámbrico!. De pronto, la imagen de un joven jugador universitario afroamericano, delineado y figurado nada más por los pixeles de la pantalla de TV, llama su atención. Es Jordan, un desconocido para muchos, pero no para Sonny, quien luego de verlo en un partido arriesgar un tiro de 3 puntos y encestarlo, sabe que ha encontrado a su candidato, a quien defenderá con todo. Vaccaro hará cosas no muy profesionales, romperá reglas con tal de conseguirlo, con tal de arrebatárselo nada menos que a otro monstruo que ya casi lo tiene en sus garras, Adidas. Knight ya lo hubiera podido despedir, pero cree ciegamente en él y le permite seguir (irónicamente, Vaccaro y Strasser se fueron a trabajar luego para Adidas, pero eso ya es otra historia).

El filme presenta a Vaccaro como un tipo que vive por y para el basketball, lo respira y consume. Asiste a cientos de partidos de basketball universitario como un cazatalentos. No hay nada ni nadie más en su vida, ni familia ni esposa. Aunque ama el basket, no se nota que lo practique mucho. Es más, no se nota que haga deporte alguno, ya que tiene un sobrepeso notorio. ¿A sus colegas les cae bien? Exceptuando White y Strasser, es posible que Vaccaro no sea del agrado de muchos, debido a una actitud que tiene de sabe-lo-todo. Sin embargo, no es insufrible, incluso cuando habla con el neurótico agente de Jordan, David Falk (Chris Messina), no pierde la oportunidad de ser bromista y hacerlo rabiar.

Air no tiene el mismo derroche en su diseño de producción que sí tuvo Argo, pero luce aceptablemente ambientada en 1984. Robert Richardson, el director de fotografía, le da a Air una apariencia retro y granulosa de película de los años 80, dejando entrever el cuidado de Ben Affleck para estos detalles de época y el realismo. Affleck perdió bastante peso para el papel, y Knight luce todo lo opuesto a un gran director corporativo de traje y corbata, yendo a su oficina en ropa deportiva y siempre proyectando el mantra de estar en total control de sí mismo. No pierde tanto los estribos frente a Vaccaro como uno esperaría, cuya estrategia es invertir hasta el último centavo en Jordan, de aplicar el "Just do it" (slogan oficial de Nike) de forma literal.

Me produjo sentimientos encontrados la escena en donde la familia Jordan tiene la reunión decisiva con Knight, Vaccaro, Strasser, y White. Michael está ahí (de hecho, la única escena en la que aparece), pero nunca vemos su cara, y nunca me creí el hecho de que éste no dijera en esa reunión tan importante una sola palabra. Affleck quiere darle a Jordan un aura como de Dios parcialmente visible. Pero, por otro lado, ese discurso que Vaccaro le dice a Jordan, casi profético, es fantástico. Revela algo de desesperación, disparando sus últimos cartuchos, tratando de convencer, no sólo a Jordan, sino también a Deloris. Esta última, más que una mamá, es su mejor agente y consejera. Al final, Deloris se muestra como toda una conocedora de la mercadotecnia y la económia. Según el filme, Deloris sentó precedentes para que los deportistas fueran mejor compensados por el uso de su imagen y nombre en productos deportivos.

Más que ser un filme sobre basketball, Air trata sobre el riesgoso negocio del deporte. En ese sentido, Affleck anota una canasta de 3 al saber contarlo todo de forma entretenida, ágil, sin tantas estadísticas, fechas, o datos pesados que le resten encanto.
En PrimeVideo.

sábado, 20 de mayo de 2023

CON LOS AÑOS QUE ME QUEDAN

¿NOS DAS UN AVENTÓN?   Regina Blandón y Manuel Vega.
 

Lo sé, el título de este filme suena a título de canción. La verdad, no podría ser más desacertada la elección del título para la historia floja contada aquí, y no se confundan, no es la biopic de Chavela Vargas o algo por el estilo. Coproducción entre México y España, en el elenco tenemos una combinación de actores de ambas naciones. Y hablando de desaciertos, otro es la elección de Regina Blandón como la protagonista. Blandón nunca resulta convincente como inmigrante española, de nombre Macarena, viviendo en los E.U. Macarena llegó de niña a Los Ángeles en donde, según ella, perdió su acento viendo televisión mexicana. Ajá, claro. Es cierto que un acento puede perderse, pero ¿en su totalidad? Blandón no hace el mínimo intento por hacer un poco de acento español en el filme, sonando tan chilanga como en sus películas mexicanas.

El enfoque del guión es interesante, si bien a ratos extraño, teniendo la vida de inmigrantes españoles en Los Ángeles como punto de partida. Tan extraño como el ver a una chica española vendiendo en la calle comida mexicana. Como sea, la oportunidad del director y guionista Frank Ariza de explorar y profundizar más en el tema se pierde por completo, justo cuando la historia toma un giro de 180º y se transforma en una aburrida road movie por el desierto de California y Arizona.

Macarena lleva a cuestas un frustrado intento de convertirse en niña actriz, con su mamá (Estefania de los Santos) fungiendo como representante (de hecho, esa fue una de las principales razones de la familia para mudarse de España a California), y asesorarla en las audiciones. Sin embargo, la familia termina poniendo un negocio de churros (al que llaman "Churriwood"), y Macarena termina estudiando derecho, involucrándose en una relación romántica con una mujer policia (Aislinn Derbez), que la marcó para siempre.

La causa de su viaje en carretera será su papá (Paco Tous), quien debido a una relación extramarital con una prostituta de color más joven, se meterá en problemas con una especie de jefe mafioso (Enrique Villen, el inconfundible actor español de mirada, literalmente, camaleónica). Para ayudar al papá, Macarena deberá llevar una bolsa (podemos adivinar que lleva un contenido sospechoso) de Los Angeles a Sonora, alquilando un auto propiedad de un tipo español, Lu (Manuel Vega), quien fungirá de chofer.

Poco de interesante pasa durante este viaje. La trama es tan plana como la carretera recorrida por Macarena y Lu, quienes no tienen pizca de química. Durante el viaje, los recuerdos de Macarena intervendrán y cruzarán su memoria, mediante infinidad de flashbacks (la decepción que le provocó su papá, de su relación romántica malograda, etc.). Aunque la película está bien filmada, el guión termina siendo un desbarajuste total y sin una historia que tampoco me enganchó como melodrama familiar.
En #PrimeVideo










jueves, 11 de mayo de 2023

FUGA DE REINAS

KENTUCKY RUN. Martha Higareda, sus "reinas", y... les faltó el pollo. 


Si al ver esta película (es más, incluso antes de verla), sintieron como un deja vú de "creo que ya he visto esto antes", no se equivocan. La total falta de originalidad en la premisa de este filme es tan evidente, que repele desde el primer minuto. Tenemos el viaje por carretera para esparcir las cenizas de algún fallecido y cumplirle su último deseo; el viaje planeado desde la escuela de unas amigas y que ahora se concreta; o la idea feminista de unas mujeres no muy felices con sus vidas actuales, que deciden huir y dejarlo todo atrás. Entre ellas se incluye una mamá que deja esposo e hijos atrás para, probablemente, encontrarse a sí misma.

Tenemos aquí Thelma & Louise (1991) multiplicada por dos, sólo que sin la inteligencia, sensibilidad, y estupendo guión del filme de Ridley Scott. Entiendo que Reinas... es una comedia,... o al menos eso intenta fallidamente, pero no por eso sus personajes tienen que ser irritantes, como el de Martha Higareda, quien en el camino adopta como mascota a un pollo al que bautiza como Kentucky, y sueña con ponerse unos implantes de silicón. Luego, una esposa (Paola Nuñez), quien tiene la sala de su casa convertida en un ridículo y desproporcionado altar dedicado a su mamá fallecida (hurna de cenizas incluída), infeliz porque su esposo no la toma en cuenta. Además de la madre de familia (Alejandra Ambrosi) que ya he mencionado arriba, tenemos a la infaltable chica regordeta y poco agraciada (Valeria Vela), quien pone el medio de transporte (un coche convertible rojo clásico al que apoda "corcholata"), de cabello rosado, y que presume ser el alma rebelde, libre, y me-importa-un-bledo-todo del grupo.

Sobra decir que el filme, escrito por la misma Higareda y dirigido por un tal Jorge Macaya, termina siendo un desmadre total, sin estar a la altura de esa bandera feminista simbólica que nuestras protagonistas parecen llevar orgullosas en el coche, hondeando invisible. La película empieza como Thelma & Louise, y termina como Charlie's Angels: Full Throttle, que además del mentado pollo incluye un villano gangsteril interpretado por Enrique Arreola (ya lo vemos hasta en la sopa ¿no?). A evitarse en Netflix.

lunes, 8 de mayo de 2023

DON'T WORRY DARLING

 

CUANDO HARRY CONOCIÓ A FLORENCE. Harry Styles y Florence Pugh.
  
 

Me encantó Booksmart, una muestra de que la actriz Olivia Wilde también tiene madera como directora. Lo vuelve a demostrar aquí, en su versión particular de The Stepford Wives, a la que agrega un poco de Shutter Island (sin la isla, claro), impresionándome también con su habilidad para transmitir un estado gradual de pathos y paranoia. En su primera mitad, la historia no me estaba llevando mucho a algún lado, pero en la segunda mitad se va levantando, insertando interrogantes aquí y allá que no encuentran respuestas definitivas. La actuación de Florence Pugh es magnífica, incluyendo a un Harry Styles aceptable, quien dudo mucho haya escupido a Chris Pine durante la filmación, según rumores. Este último, por cierto, en clave ambiguamente siniestra, está muy bien. En #HBOMax

DC LEAGUE OF SUPERPETS

EL MEJOR AMIGO DEL HOMBRE...DE ACERO.  
 

Crecí viendo una que otra película sobre Super Can, y eran divertidas. Con League of Super Pets batallé al tratar de ubicar en mi imaginario la idea de ver a Superman y un "super perro" como su mascota, con la cual llegó desde Kryptón a la Tierra. Pero me dejé llevar, y al final, terminé entretenido, ya que el super perro, junto a otro grupo de mascotas rechazadas, pudieron llevar el filme sin muchos problemas. Bueno, quizás ver a un conejillo de indias como el villano sea, tal vez, demasiado extraño.
A la renta y en #HBOMax

jueves, 4 de mayo de 2023

NOPE

DESENCUENTROS LEJANOS DE NINGÚN TIPO.   
Daniel Kaluuya y Keke Palmer.

Bienvenidos a la Dimensión... Jordan Peele. De nuevo, un título obscuro e indescifrable. ¿Podrían ponerse los títulos de los filmes de Jordan Peele más crípticos y misteriosos? Desde Get Out, su primer largometraje, pasando por Us (el cual, más allá del obvio "Nosotros", el título tenía otros significados), ahora Nope simplemente te deja nuevamente con un gran signo de interrogación en el rostro. Debe haber algo más allá del obvio significado, "No". Tenemos un filme sobre ovnis y una amenaza extraterrestre, sin un título que incluya la palabra "invasión", "espacio", o "extraterrestre". Es un milagro que en México no le pusieron "Nope: Ataque Extraterrestre", o algo por el estilo. Y no es que el título que al final le pusieron aquí, "¡Nop!", esté mejor o ayude mucho.


Nope es un filme sobre ovnis fuera de toda fórmula o convención, extraño, y que, viniendo del creador y productor de la nueva serie de la "Dimensión Desconocida" (en Prime Video), no es de extrañar que se sienta como un episodio de poco más de dos horas de dicha serie. La peli no podría empezar de la forma más bizarra, mostrando a un chimpancé trayendo terror a un set de televisión, fuera de control y matando a varios asistentes (imaginemos a César, del Planeta de los Simios, en modo asesino). Luego, nos vamos al desierto, en el rancho propiedad de una familia de afroamericanos dedicados a entrenar caballos para producciones de tele y cine. Justo ahí empieza una lluvia de objetos, directa del cielo, cayendo fierros, cosas metálicas, y otros objetos. El fenómeno tendrá consecuencias trágicas para la familia.

Si como espectadores esperamos tener una explicación de todo esto más adelante, lo siento, no la hay. Pero la cosa no suena tan frustrante como parece. Nope estuvo nominada al Oscar a Mejor Película este año, pero en lo personal, si bien su premisa es interesante (un filme sobre ovnis que no sea del todo de ciencia ficción), no me pareció tan buena como Get Out o Us. Así como E.T. trata sobre unos niños lidiando con la separación de sus padres, Nope (¿el título serán las iniciales de algo?) es sobre la fama a temprana edad y niños convirtiéndose en celebridades (el personaje de Steven Yeun es la representación de ésto). Pero también es sobre dos hermanos, interpretados por Daniel Kaluuya y Keke Palmer, quienes durante la trama estrechan un lazo familiar perdido y roto. El primero, siendo toda seriedad y poco sociable, y la segunda, parlanchina, sociable, y amigable.

A escena entra un tipo (Brandon Perea), empleado en una tienda de electrónica, quien luego de que los hermanos Haywood decidan comprar e instalar un sistema de cámaras para el rancho, en un abrir y cerrar de ojos se involucrará con ellos en una investigación amateur, para indagar sobre fenómenos ovni y los avistamientos en el cielo de un objeto extraño. Este objeto es, simplemente, una nube, pero no cualquier nube. La nube es extraña, siempre está presente en el mismo punto del cielo, lugar del que no se mueve ni desaparece.

Mención especial merece Michael Wincott (The Crow, 1492) a quien no veía desde hace siglos en un filme, interpretando aquí a un director de cine con vena experimental y sensacionalista, dispuesto a documentar el extraño fenómeno. El director monta con los Haywood todo un dispositivo de cámaras, incluyendo una enorme cámara arcaica, para evitar que el ovni interfiera con cualquier sistema electrónico.

Nope no me terminó intrigando tanto como esperaba, con todo y lo interesante que pueda sonar su premisa, y su reparto desempeñándose estupendamente. Es un filme "de momentos" que no acaba siendo la suma de sus partes. Es cierto que las escenas del chimpancé son sumamente escalofriantes, y la escena del show con el caballo sirviendo como carnada del ovni es intrigante, y es verdad también que el filme cierra con unas escenas alucinantes del ovni (ya el hecho de tener un ovni que es como una aspiradora gigante de humanos es intrigante), pero el problema es que no todo se siente que encaje bien.

Jordan Peel, al menos yo creo, quiso hacer el filme más original sobre ovnis tan esforzadamente, que el resultado no ha sido uno de esos filmes que se queden contigo. Un filme de ovnis sin la mínima presencia de aliens no se siente completo. Digo, hasta Close Encounters of the Third Kind tenía aliens unos minutos antes de terminar.
En HBOMax y a la renta.

lunes, 17 de abril de 2023

MINIONS: THE RISE OF GRU

 

Los orígenes de Gru.

 No importa mucho que tan buena o regular sea la historia, siempre los Minions estarán ahí para salvar el número con tan sólo hacer acto de presencia en pantalla. Esta entrega puede que sea un filme algo flojo en
comparación a la anterior. Creo que ahora los guionistas se esfuerzan demasiado para querernos atrapar con la historia de un Gru niño queriendo -pero no pudiendo mucho- convertirse en villano. Pero las risas están garantizadas, y la verdad me dolió la cara de tanto reirme.
A la renta y en Netflix.

BLONDE

LOS CABALLEROS LAS PREFIEREN... Ana de Armas como Marilyn Monroe.
 

Fue una injusticia que Ana de Armas no haya tenido una nominación al Oscar. Una película que tal vez no sea para fans de Marilyn Monroe, ya que no ofrece el retrato más halagador de la leyenda del cine. Quizás Ana de Armas no tenga esa misma personalidad que hacia que Marilyn Monroe llenara la pantalla, pero hay escenas en donde el parecido es impresionante (como en esa escena que recrea un número musical de Some Like it Hot, de Billy Wilder).

A pesar de que se nota que Andrew Dominik no se decidió entre hacer un filme en blanco y negro o a color, Blonde es un estudio de personaje brutal y sensible, ocacionalmente difícil de ver, no muy sólido en su narración, pero notablemente actuado.
En Netflix

domingo, 16 de abril de 2023

PINOCCHIO

 

Tom Hanks como Geppetto.

Luego de adaptaciones de clásicos animados de Disney con actores de carne y hueso, como Aladino, la Bella y la Bestia, Mulan, etc, toca el turno ahora a Pinocho. Esta versión sigue casi al pie de la letra la historia del filme animado original, con las inevitables adiciones, uno o dos personajes extras, y un cambio crucial en el hada azul, interpretada por una actriz de color, Cynthia Erivo, con una interpretación genial de la canción clásica "When you wish upon a Star".

Al ser dirigida por Robert Zemeckis, también es inevitable no tener a Tom Hanks en el reparto, encarnando a Geppetto, con la sensibilidad y calidez paternal que nada más él sabe agregar a una actuación. Mientras, Joseph Gordon Levit hace un trabajo magnífico también dando voz a Pepe Grillo. Pero quien resulta una revelación es Benjamin Evan Ainsworth, quien da voz a Pinocho, el cual suena casi idéntico a la voz del filme original de 1940. Este nuevo filme no supera al clásico, por supuesto (el cual me di a la tarea de volver a ver), obra maestra de la animación de Disney, pero logra capturar mucho de su encanto y magia propia, con todo y que ahora tengamos a un Pinocho capaz de mover sus piernas a gran velocidad y que salga en una secuencia bebiendo cerveza de raíz.
En DisneyPlus.

DOCTOR STRANGE IN THE MULTIVERSE OF MADNESS

 

NUEVA CITA CON EL DOCTOR. Benedict Cumberbatch

El nombre del Dr. Strange se está convirtiendo en sinónimo de multiversos, y en esta secuela propiamente dicha del filme del 2016, el doc regresa nuevamente (Benedict Cumberbatch) acompañado, aunque no del Hombre Araña. Ahora tenemos a un desfile de superhéroes de la Marvel, aunque no con las caras que conocemos en cine (hay una aparición sorpresa), incluyendo Wanda Vision (esta sí interpretada nuevamente por Elizabeth Olsen).

Y es que este es un filme de multiversos, y antes de que nos empiece a dar un dolor de cabeza, vale decir que en manos de Sam Raimi (director de la primera trilogía del Hombre Araña) el asunto no podría ser más que interesante. Aunque el filme es algo largo, y que hay momentos en que su ritmo narrativo se siente divagante, visualmente es todo un espectáculo, con un toque surreal y de humor negro propio de Raimi.
En DisneyPlus.

TOP GUN: MAVERICK

SON OF A GUN.  Tom Cruise regresa como Maverick.
 

A mi lista de deseos tengo que agregar ver, algún día, Top Gun: Maverick en pantalla IMAX (tengo entendido que estuvo disponible una versión en dicho formato). Durante las dos veces que vi el filme, que marca el regreso de Tom Cruise como Pete "Maverick", 36 años después del estreno de Top Gun, solamente tuve en la cabeza un filme, Hell's Angels (1930). En este filme de Howard Hughes (de los primeros filmes sonoros), sobre batallas de aviones durante la Primera Guerra Mundial, Hugues sólo tuvo una cosa en mente: el mayor realismo posible, colocando cámaras en aviones antiguos para ponernos justo ahí, frente al piloto. En Top Gun: Maverick tenemos una experiencia similar. A diferencia del filme original, la experiencia al ver la película es la de estar encima de los aviones (fueron colocadas cámaras fuera de los mismos) y dentro de las cabinas, viendo el paisaje pasar por detrás de los pilotos, o escuchando cada ruido dentro (botones, palancas, controles,...todo).


La historia es lo de menos, con todo y que tocará las cuerdas más sensibles de muchos quienes crecimos viendo este filme (vibrarán al escuchar nuevamente el tema musical), ya que lo mejor son las escenas de las batallas de los aviones, los cuales, además de poderosos, lucen bellos, sumamente cinéticos. Y si hay alguien que sabe cómo actuar a mil por hora (sea en moto, coches de carreras, o como aquí, aviones) o a la velocidad del sonido, ese es Cruise. De lo mejor del 2022.
A la renta.

jueves, 30 de marzo de 2023

AVATAR: THE WAY OF WATER

 

100% NA'VI. Sully (Sam Worthington) regresa para una nueva batalla.


James Cameron nos lleva de regreso a Pandora, y aunque le tomó más de diez años, parece haber querido compensar la espera con un poco más de metraje. En Avatar: The Way of Water, volvemos a vivir algo visualmente espectacular como en Avatar (2009), la primera entrega, pero al cuadrado. Es evidente que 10 años de avances tecnológicos están plasmados aquí, en 180 minutos de pesado metraje. Sí, son demasiados, y quizás muchos saldrán del cine viendo azul por todos lados.

Lo cierto, es que es indispensable ver el filme en el cine, en la pantalla más grande posible, para darse cuenta que esta saga (calificada por muchos como "Pitufos en el Espacio" o "Pocahontas en el Espacio"), si bien tiene un estreno tardío, Cameron lo hizo sintiéndose cien por ciento seguro de que nos ofrecería el mejor show posible. La verdad sea dicha, hay momentos en el filme en los que se te cae la quijada y se te salen los ojos por el realismo impresionante alcanzado.

Pero no todo es tan perfecto en Avatar 2 como su caprichoso detalle visual, y ambiciosa capacidad para asombrarnos. Su duración desafía nuestro nivel de tolerancia física para estar sentados en nuestras butacas por 3 horas. El inicio nos pone al corriente de forma express, con lo que ha pasado en todos estos años desde el primer filme. Jack Sully (ahora sólo la voz de Sam Worthington), renunció a su vestidura humana por su avatar para convertirse en un na'vi de pies a cabeza. Sully ha llevado una vida feliz y próspera junto a Neytiri (voz de Zoe Saldaña), con quien ha procreado una familia, formada tanto por hijos naturales como por otros por adopción. Una de las hijas es Kiri, hija adolescente de la doctora Grace Augustine, interpretada por Sigourney Weaver en el primer filme, quien da ahora voz a Kiri usando unos muy juveniles tonos adolescentes.

A la familia se ha unido un chico humano, Miles "Spider" Socorro (Jack Champion), adoptado por Sully y Neytiri, quien como una especie de Mowgli blanco, va por toda la jungla pandoriana colgado de lianas, y brincando de un árbol a otro. De hecho, resulta difícil de creer que Spider sea hijo del villano de la historia, Quaritch (ahora sólo voz de Stephen Lang). Quaritch también se ha despojado de su cascarón humano, para convertirse en un na'vi. La familia se completa con Lo'ak (voz de Britain Dalton, y voz de Chloe Coleman de niño), Neteyam (voz de Jamie Flatters), y Tuktirey (voz de Trinity Bliss), esta última la más joven.

Una situación crítica ha provocado que la familia tenga que dejar la selva, y mudarse lejos, a la costa, para pedir asilo a los metkayina, tribu que vive dentro y fuera del mar, también azules pero de tonalidad más clara. Las dificultades vendrán, no sólo para que Sully y familia sean aceptados, sino para sus hijos el tener que convivir con los jóvenes metkayina, quienes les harán burla y acoso por ser diferentes.

A partir de aquí, la historia empieza a ponerse letárgica, es decir, hay lapsos en la trama sin que suceda nada realmente interesante, mientras los na'vi se adaptan a su nueva vida. Todo será problemas entre los jóvenes, dificultades con los jefes y padres metkayina (voces de Kate Winslet y Cliff Curtis), estos últimos tratando de ser los seres más pacíficos y tolerantes. Los hijos na'vi padecen y reciben injustas reprimendas, pero también descubren el mundo submarino. El toque ecologista de la historia entra aquí, en donde, junto a la destrucción de los bosques y selvas por parte del ejército de los humanos, en el océano la cosa no va mejor. Una especie de ballenas está sufriendo algo cercano a un exterminio.

Mientras esperamos a que algo pase, y sintiendo que la acción todavía está lejos de venir, el espectáculo visual submarino es de dejarte boquiabierto. Cameron nos lleva -casi- de vuelta al abismo (como en su filme de 1989), recreando un fondo oceánico extraterrestre verdaderamente fantástico.

Fuera de eso, la fórmula de la historia termina siendo algo similar a la del primer filme, sólo que más hinchada. Me quedé con curiosidad por saber más de los metkayina, por saber más quiénes son realmente, y no nada más con el hecho de que una de sus niñas es capaz de comunicarse con las ballenas. El gran enfrentamiento llega hasta el final, el cual por supuesto será naval, con dosis de tiempo extra, y no hay duda de que el tiempo deja de sentirse tan pesado como antes llegados a este punto. Entre peleas y cañonazos, hay situaciones interesantes, decisiones importantes por tomar, y las inevitables tragedias. Para mí, Avatar 2 pudo haber durado unos 30 minutos menos, y hubiera sido una película de invierno más aguantable para pasar la tarde.
Próximamente en Disney Plus.


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