miércoles, 11 de mayo de 2022

SIN SEÑAS PARTICULARES

Mercedes Hernández como una madre en búsqueda de su hijo.


Junto a Noche de Fuego, Sin Señas Particulares era otra fuerte candidata a participar, por parte de México, en las nominaciones al Oscar para "Mejor Película Extranjera". En contraste, Sin Señas Particulares, dirigida por Fernanda Valadez, es un filme de un tono más tranquilo, cuya fuerza reside más en las imágenes que en las palabras. Sus diálogos son más dosificados, sus personajes más reducidos en número, y su historia, aunque más sencilla, no por ello es menos poderosa. La película de Valadez trata un tema social distinto, pero igual de contundente, la migración forzada a E.U., en donde algunas personas llegan a su destino, y otras no. La historia está dedicada a estas últimas. Lo más interesante del filme, es que desde su primer acto, ya tenemos tensión en ebullición, con los angustiantes minutos en que una madre, Magdalena (Mercedes Hernández, bastante bien), tiene que identificar en la morgue el que podría ser el cuerpo de su hijo. Tiempo atrás, vemos cómo su hijo decide irse a Oregon, en E.U., en una escena de una sensación onírica, como si Mercedes lo estuviera soñando o explorando en su memoria. Sin embargo, el chico al parecer no llegó al otro lado de la frontera, y ha estado desaparecido desde entonces. Luego de examinar el cuerpo, empieza para Mercedes un proceso burocrático, enfrentando un dilema complicado, aceptar o no que ese cuerpo, "sin señas particulares", es el de su hijo desaparecido. "No deje que la fuercen a decir que ése es su hijo, y que dejen de buscarlo", le aconseja una mujer en las mismas circunstancias. El decir que no, sin estar plenamente segura, significaría que se lleven el cuerpo a una fosa común como no identificado. Mercedes decide que el cuerpo no es el de su hijo, confiando en una corazonada de que aquel sigue vivo, para luego emprender una aventura sumamente complicada y buscarlo por su cuenta. Como decía, sin necesidad de muchos diálogos, el filme consigue transmitir la esperanza inquebrantable de la madre protagonista, la cual sabe de alguna forma que el chico sigue vivo en algún lado. Mercedes parte desde Guanajuato, y decide llegar hasta el norte y averiguar cuál fue el destino de su hijo, qué fue de él, y en dónde se encuentra. Si bien durante el duro viaje que Mercedes emprende nosotros decimos "Si su hijo estuviera vivo, ya hubiera recibido noticias de él, una llamada, o una carta". Pero es tal la empatía que la historia consigue construir, debido a la gran humildad y vulnerabilidad del personaje, que terminamos igualmente esperanzados como ella, por encima de toda duda. Esperanza que no cae, a pesar de escuchar el testimonio de un anciano en dialecto indígena, testigo de lo que pasó dentro del camión en donde el chico viajaba, y que concluye diciendo "el diablo está detrás de todo esto". Y al llegar al tercer acto, en esa secuencia obscura dentro de un maizal, en donde no vemos casi nada, ni rostros visibles, sólo gritos y profanaciones de fondo, nos cae de golpe contundente una vuelta de tuerca sorpresiva. De las mejores películas mexicanas del año pasado. ⭐️⭐️⭐️1/2 En #PrimeVideo y a la renta.

ROCK DOG 2: ROCK AROUND THE PARK

 

Bodi con look a la James Brown.

Desafortunadamente, ya no tiene en su reparto las voces de Luke Wilson, J.K. Simmons, y Eddie Izzard como en la primer película. Sin embargo, las nuevas voces lo hacen bien, y aunque creo que es un poco mejor la anterior película, el relato de Bodi, el perrito rockero originario del Tibet, sigue avanzando en su carrera buscando el estrellato en esta secuela. Con más toques fantásticos en comparación, el asunto es que sus personajes siguen sosteniendo el interés del anterior filme (eso sí, extrañé un poco a Angus Scattergood, el gato productor musical) en una funcional y pasable película animada.
A la renta.

martes, 10 de mayo de 2022

LA MANO DE DIOS

 

 Paolo Sorrentino se inspira en los recuerdos de su juventud en este filme.

Definitivamente, prefiero mucho más La Grande Bellezza (ganadora del Oscar a Mejor Película Extranjera en 2014) que La Mano de Dios, también dirigida por Paolo Sorrentino. Basado en sus experiencias de adolescente, sus padres son retratados como unos bromistas, con un desbordante sentido del humor. El realizador cuenta también qué lo llevó a tomar la decisión de convertirse en director de cine, luego de un evento trágico en su vida. El problema es que, si bien se nota su inspiración en Fellini (en donde no deja de referenciarlo y mencionarlo), la película tiende a lo caótico en su narración y su historia no es muy sólida. El título hace referencia a Maradona (de quien sus familiares fueron grandes aficionados) y su ingreso al équipo del Nápoles. En lo personal, no merecía mucho una nominación al Oscar. Pasable, aunque algo larga. En #netflix

THREE SONGS FOR BENAZIR

Un chico con alma musical pero que quiere ser soldado.


Era muy poco probable que se llevara el Oscar, pero su nominación fue merecida. Una pregunta no me dejó tranquilo al terminar de ver este corto: ¿Cómo es que Shaista, el protagonista, teniendo talento para cantar, puede desear fervientemente enrolarse en el ejército para pelear por su país? Y mientras éste le canta a la Benazir del título, su esposa, con quien vive en una pequeña aldea, muy pobre, un dron (seguramente del ejército estadounidense) con forma de Zepellin sobrevuela el área en constante vigilancia. Aunque su historia es sencilla, el filme ofrece un retrato del Afganistán más pobre y vulnerable, todavía bajo el control de E.U., pero que sin duda se beneficia del carisma e inocencia de Shaista. En #Netflix

miércoles, 4 de mayo de 2022

LEAD ME HOME

Corto que captura con sensibilidad la precaria situación de
la gente sin hogar en Los Ángeles.
 


Las imágenes que abren este corto, de inmediato te llevan a creer que estamos recorriendo las calles de un país pobre, subdesarrollado, pero nada más lejos de ser así. Se trata de las calles de Los Ángeles, en E.U., pobladas de gente sin hogar, viviendo en las calles, en tiendas, o en coches. Y en este corto documental, nominado al Oscar, vemos tan sólo algunos de esos casos, con gente dando testimoniales sobre sus vidas antes de vivir en las calles, así como qué los llevó a terminar en tal situación. Desde abusos familiares, hasta adicciones, cada historia es un caso diferente, un microuniverso. Algunos, simplemente, no pudieron seguir pagando la renta. Al final, un filme que no te deja indiferente, que te termina tocando de una forma u otra, y que es impactante.
En
#Netflix

martes, 3 de mayo de 2022

MADRES PARALELAS

Penélope Cruz en una de sus mejores actuaciones.

 

Aunque no se llevó el Oscar a Mejor Actriz, creo que esta es una de las mejores actuaciones de Penélope Cruz en una peli de Almodóvar desde "Volver". Llega un momento en que su actuación realmente te duele, su dolor y amor de madre son convincentes. Es verdad, su personaje es ya algo mayor para convertirse en madre, pero las pelis de Almodóvar nunca se han caracterizado por ser 100 por ciento creíbles, y esta no es la excepción. Además de que, casi al terminar su primer acto, empieza a ponerse muy predecible. Pero lo más interesante del filme, es la parte relacionada con la Guerra Civil, sus desaparecidos, y las víctimas sobrevivientes (historia que creo conecta con aquella narrada por un personaje en "La Piel que Habito"). Todavía me estoy rascando la cabeza con el final, sin duda, delirante.
En #Netflix

AUDIBLE

 

Jugadores de futbol americano sordomudos protagonizan el corto.

Considerando que CODA fue la ganadora, resulta extraño que este corto no haya ganado el Oscar a Mejor Corto, ya que su tema es muy similar: personajes que sufren de sordera luchando por salir adelante en un panorama adverso. En este caso, es un equipo de fútbol americano, formado por estudiantes sordomudos de preparatoria. Su reto, demostrar que pueden vencer a un equipo de jóvenes que no padecen sordera. El corto es original, interesante, y no hay duda que sus protagonistas transmiten fortaleza y voluntad. Uno de ellos, quien a raíz de una meningitis de niño quedó sordo -y quien lleva el mayor protagonismo en el corto- es el caso más inspirador. Según dice, su sordera le dará la fortaleza necesaria para salir adelante en la vida. Bastante bueno y recomendable.
En #Netflix

miércoles, 27 de abril de 2022

THE WINDSHIELD WIPER

 

Ganador del Oscar a Mejor Corto Animado.

Debido a mi predilección por el stop motion, mi corto favorito para ganar el Oscar era "Robin Robin". Pero también tengo un gusto especial por la animación rotoscópica, como la usada en "The Windshield Wiper", el cual resultó ganador. Su tono más filosófico (casi silente en comparación al filme de Ardman), está dirigido a un público más adulto, en donde, a través de mini historias, y teniendo como eje un hombre sentado en un café, se intenta responder ¿Qué es el amor? Cuestión demasiado ambiciosa para un corto de cerca de 20 minutos de duración, y aunque se aventura al final una respuesta, lo mejor es cómo a través de música y sonido, sin muchos diálogos, las historias se hilvanan de forma sutil una con otra. El resultado es visualmente impresionante, casi realista. Bien merecido el premio.

ROBIN ROBIN

La maestria de Ardman en un nuevo corto.

 Un mirlo criado por una familia de ratones, trata con mucho esfuerzo ser como uno de ellos (incluso usa orejas falsas de ratón). Producido por la casa Ardman, este corto, además de presumir su acostumbrada e impecable técnica de animación en stopmotion, cuenta su historia en la forma de un sencillo musical. El resultado es tan entretenido como aleccionador, además, claro, bello de ver en su infinidad de detalles.

⭐️⭐️⭐️1/2

viernes, 22 de abril de 2022

THE ELECTRICAL LIFE OF LOUIS WAIN

Benedict Cumberbatch y Claire Foy.

 

La multinominada al Oscar El Poder del Perro me gustó, me pareció muy buena película. Pero si por alguna película Benedict "Dr. Strange" Cumberbatch debió de haber sido nominado al Oscar a Mejor Actor, es por The Electrical Life of Louis Wain. En su interpretación del Louis Wain del título, Cumberbatch está magnífico, en una actuación redonda y contenida. Wain fue un artista e ilustrador de inicios del siglo XX del cual no tenía el más mínimo conocimiento hasta que vi el filme. Su tema favorito: los gatos, a quienes dio un lugar especial en la iconografía de los 1910s y 1920s.
Gracias a una cálida narración de Olivia Colman, así como a un tono de fábula que está entre la excentricidad de Tim Burton y lo alucinante del cine de Terry Gilliam, la película no tarda en atraparte. De inmediato sientes que estás a punto de adentrarte en el universo extravagante de un personaje excéntrico. De no ser por que Wain dejó como legado sus dibujos y pinturas, jurarías que estás frente a un personaje ficticio. Wain empezó haciendo dibujos de animales (aparentemente, nunca plasmó en papel o lienzo una figura humana), y de ahí pasó a ser el favorito de familias pudientes, quienes le encargaban los retratos de sus gatos durante la época Victoriana.
De cabellos rojos y ensortijados, y un bigote que usaba para ocultar su labio leporino, la película, dirigida por Will Sharpe, empieza por contar la historia del artista como un tipo de apariencia extraña, delgado, dedicado a mantener a su madre y a sus siete hermanas, todas bajo el escandaloso control de la hermana mayor (Andrea Riseborough, magnífica). Dicha hermana decide contratar a una institutriz, Emily Richardson (Claire Foy, igualmente estupenda) para educar y dar clases privadas a la hermana menor.
Emily y Louis no tardarán en empezar una relación, la cual llevará al pobre a ganarse el rencor y encono de su controladora hermana, quien teme que la reputación de la familia esté en juego al ver que su hermano se ha comprometido con una mujer ya demasiado mayor para casarse, así como por un incidente en un teatro, el cual causará no menos escandalo en la sociedad.
El elenco también está formado por Toby Jones, interpretando a Sir. William Ingram, el editor de Wain para el diario en donde empezó a publicar sus primeras ilustraciones de gatos, personaje a quien tal vez deba buena parte de su fama. Ingram dió a Wain oportunidades que seguramente en otro diario no hubiera encontrado, colocándolo en el gusto de los amantes de los gatos, quienes empezaron a comprar postales, tarjetas, y toda clase de memorabilia en donde se publicaban las ilustraciones.
Para muchos, la película quizás sea otra historia más del artista atormentado y lleno de traumas, afectado por una enfermedad mental. Waine sufría de ataques de pánico debido a pesadillas que tuvo desde niño, así como probablemente (según psicólogos que han analizado su obra) de esquizofrenia, como la padeció una de sus hermanas. Lo cierto, es que la manera de contar la historia es muy original, como una historia romántica entre Wain y Emily con desenlace dramático. La película recuerda la reciente The Personal History of David Copperfield, de Armando Ianucci, o incluso Big Eyes del mismo Tim Burton, mientras que Wain puede verse también como la contraparte masculina de Beatrix Potter (interpretada por Renée Zellweger en Miss Potter), artista y escritora dedicada a escribir historias protagonizadas por conejos.
Al final, lo mejor de filme, además de sus actuaciones, es la excelente ambientación, fotografía, y diseño de arte. Sharpe trata de adentrarnos en la mente de Wain con una propuesta visual algo psicodélica, tal y como lo fueron los últimos trabajos del artista hacia el final de su vida. Es una lástima que la Academia de Hollywood haya pasado por alto esta gran actuación de Benedict Cumberbatch.
⭐️⭐️⭐️1/2 A la renta.

jueves, 21 de abril de 2022

SEXO, PUDOR Y LÁGRIMAS 2

 

¿Era necesario?

En esta fallida secuela, encontré sólo un momento interesante, al menos, dramáticamente hablando. Sin revelar mucho (esto especialmente para quienes no han visto Sexo, Pudor y Lágrimas 1, de 1999), la escena involucra a cierto personaje, de los jóvenes y nuevos, dispuesto a cuestionar a Ana (Susana Zabaleta) sobre la muerte de otro cierto personaje en el primer filme. Tanto Ana, como otros que estuvieron presentes durante dicho acontecimiento, pudieron haberlo evitado. La escena de dicha muerte es ridículamente absurda e involuntariamente cómica, por la forma en que ocurre, ya que, todos simplemente contemplan a quien morirá, sin mover un dedo para prevenir que ocurra. Siento haberme excedido en esta explicación, pero no encontré otro momento verdaderamente rescatable de Sexo, Pudor y Lágrimas 2 (¿o es Sexo, Pudor, o Lágrimas, según la nueva versión de la famosa canción cantada en los créditos finales?). Otros dirán "bueno, ¿qué hay de ese otro momento en el tercer acto, cuándo, durante un retiro espiritual, se descubre la identidad de un personaje del filme original, justo cuando creíamos que no aparecería, y es confrontado por otro de los nuevos personajes? Mmmm, no sé. Además de tener de regreso a Zabaleta, no podían faltar Cecilia Suárez y Mónica Dionné, repitiendo sus personajes de la película original, considerada como un clásico del cine mexicano de los 1990, dirigida por Antonio Serrano (quien aquí funge de productor asociado únicamente). El caso es que, después de haber visto el filme original por segunda vez con el pretexto de este estreno (exclusivo de HBO Max), la seguí encontrando sobrevalorada, tendiente a lo teatral, y sobreactuada, con una premisa sobre la batalla de los sexos sin muy buenos resultados en su desarrollo. Es decir, cuando quiere ser graciosa es insoportable, y no sabe bien cómo lidiar con uno que otro tema, como el de una violación, con una testigo que pudo haber hecho algo, pero simplemente decide escuchar de lejos, sin hacer nada. Dirigida ahora por Alonso Iñiguez, en esta segunda parte también están de regreso Victor Hugo Martín, Jorge Salinas, y en el lugar de Demián Bichir, está nada menos que su hijo en la vida real, José Ángel Bichir. Este interpreta en el filme al hijo de Tomás (Bichir papá), un artista visual, quien ha llegado de Londres para un ajuste de cuentas emocional. Carlos (Martín) y Ana todavía viven en ese amplio departamento en Polanco (aunque luce muy diferente), en donde tuvo lugar casi toda la historia de la primera parte, ahora con una hija, Matilde (Naian González Norvind), aspirante a actriz, y con una complicada relación con sus padres. Mientras, Andrea (Suárez), quien de ser modelo se convirtió, al parecer, en chef, (aparece en muchas escenas en la cocina de un restaurante), también tiene una hija (Ximena Romo), la cual es, en pocas palabras, complicada, adicta a la drogas, y enganchada con un novio regordete igualmente drogadicto. El intento de suicidio de María (Dionné), durante una visita a la Ciudad de México, será el pretexto para que las viejas amigas se junten y, además de recordar viejos tiempos, ayudarla a superar la depresión que tiene aquella. Si algo tiene de bueno este filme es que, en comparación con su antecesora, no es tan sobreactuada, ni tan teatral. Pero su más grave problema, es lo fallido del guión (escrito por el mismo Iñiguez y Julián Silvestre) el cual, si bien intenta modernizar todo el discurso y la premisa del primer filme, tratando de ser más inclusivo, por ejemplo, con la diversidad sexual, el caso es que no sabe qué hacer bien a bien con todos los personajes. Hay incluso un momento "Trainspotting" en la película que te pone a pensar "¡ya quisieran estar al mismo nivel de ese filme clásico!". Sin tener tramas ni subtramas interesantes en ambos lados generacionales, la película termina siendo tan insípida y aburrida como su mismo póster. Al final, más que el intento de suicidio de María, creo que no hubo otro pretexto mejor para revivir a los personajes en esta secuela que poner en escena al hijo de Tomás, cuya aparición no da para una historia realmente buena. En resumen, una secuela igual o peor que su antecesora. ⭐️1/2 Disponible en #HBOMax

miércoles, 20 de abril de 2022

THE MATRIX RESURRECTIONS

Carrie-Anne Moss y Keanu Reeves.


Cuando se dio la noticia de que habría una cuarta película de Matrix, no lo podía creer. Estaba incrédulo, pero no tanto de emoción -me gustan los filmes, pero no soy fan-, sino por el hecho de, literalmente, no creer que a casi veinte años de ver el tercer filme, Matrix Revolutions (2003), la cual fue bastante concluyente con la historia de Thomas Anderson/Neo (Keanu Reeves), ibamos a tener una cuarta parte. ¿Qué más habría por contar después de tanto tiempo? No mucho, por lo que puede verse. Seamos sinceros: sin Hugo Weaving, quien interpretó en la trilogía original al agente Smith, y sin Laurence Fishburne, quien interpretó a Morpheus, una película de Matrix no te sabe a lo mismo, especialmente sin este último. Digo, Morpheus es el icónico personaje que, en el primer filme de 1999, introdujo a Thomas, un hacker, al universo de la Matrix, ofreciéndole tomar una píldora azul o roja. Aquí, tenemos a una especie de sustituto, una fusión de Morpheus y el agente Smith (Yahya Abdul-Mateen II), el cual, si bien hace un trabajo aceptable tratando de emular la actuación de Fishburne, no alcanza a llenar completamente sus zapatos. Como sea, la estrategia en The Matrix Resurrections, dirigida esta vez únicamente por Lana Wachowski, ha sido poner en un estado amnésico tanto a Neo como a Trinity (Carrie-Anne Moss), en un reencuentro que será el núcleo alrededor del cual gira toda la historia. Y otra de las estrategias en la película (escrita por Lana Wachowski, David Mitchell, y Aleksandar Hemon) es convertir al filme en una broma en sí durante su primer acto. Es decir, Thomas se encuentra ahora trabajando como diseñador de videojuegos para una compañía, desarrollando un juego, precisamente, titulado "The Matrix", el cual es la cuarta parte de una serie. Varios de sus colegas hacen bromas al respecto, como ¿cuál seria el mejor título? o ¿es una estrategia para, nada más, hacer ganar dinero a la empresa?, etc. Anderson/Neo no recuerda nada de lo vivído en los tres filmes anteriores, y se encuentra sufriendo una especie de stress post-traumático, luego de su lucha contra las máquinas. No parecen estarle sirviendo mucho las terapias que lleva con un psicólogo (Neil Patrick Harris), quien trata de hacerle ver que nada de eso fue real, sino más bien un mal sueño, o una simple ilusión. Neo termina reencontrándose en "la Matrix" (o sea, el mundo en que vivimos) con Trinity, ahora casada, con hijos, y un nombre diferente, Tifanny, sin que tampoco recuerde nada del pasado. Entre algunos de los problemas de esta cuarta parte, no es únicamente el hecho de que, en general, se siente algo agotada en ideas, sino que además se siente dependiente de las anteriores películas. En su primera mitad, constantemente estamos viendo escenas de las anteriores cintas, como si Lana Wachowski no confiara mucho en la memoria de los espectadores y seguidores de la saga. Esto último es tan recurrente, que termina sintiéndose rutinaria esta parte del filme. Esto sucede mientras Bugs (Jessica Henwick) y el clon de Morpheus intentan refrescarle la memoria a Neo, el antiguo elegido, ya que necesita regresar al universo de las máquinas (o, siguiendo las referencias religiosas y simbólicas de la historia, "resucitar") y ver que las cosas no han mejorado mucho en estos veinte años, con otro conflicto con las máquinas a punto de ocurrir. Los humanos en aquel universo futurista, ahora conviven amigablemente con una que otra de esas máquinas con tentáculos. "Veo que mi sacrificio y todo lo que hice no ha servido de mucho", dirá Neo, una vez que su memoria haya regresado y se reencuentre con una ahora avejentada (en mi opinión, demasiado avejentada) Niobe (Jada Pinckett Smith), y sepa que Trinity se encuentra en peligro. Es cierto, estamos ante la película menos buena de la saga (hay críticos que afirman que la tercer película ya era mala), y su excusa para traer de vuelta todo el show no se siente tan fuerte como debiera. Y lo malo también, es que hay uno que otro personaje de regreso, como "El Merovingio" (Lambert Wilson), quien, ahora sin Monica Belluci, se siente ridículo y sin mucho sentido su reaparición. Pero eso no significa que la película no se pueda ver, ya que, a pesar de su narración tendiente a lo caótico, en su tercer acto "resucita", ofreciéndo a los fans lo que quieren, como acción cinética, buenos efectos especiales, y una vuelta de tuerca inesperada. Esperemos que ya dejen descansar la franquicia. En #HBOMax y a la renta.

martes, 19 de abril de 2022

KING RICHARD

Will Smith como Richard Williams.

Que Will Smith iba a ganar el Oscar a "Mejor Actor" estaba, por demás, cantado (no tanto la bofetada que le propinó a un desprevenido Chris Rock durante la ceremonia). Desde su interpretación de Muhammed Ali en "Ali", o la del doctor Bennet Omalu en "Concussion", no había visto otra gran actuación de parte de Smith como en esta película. Smith interpreta aquí a Richard Williams, padre de Serena y Venus Williams, campeonas de tenis a nivel internacional. Quienes no sean fans del tenis, querrán rehuirle a un filme sobre el llamado "deporte blanco", pero el caso es que King Richard, dirigida por Reinaldo Marcus Green, trata sobre un poco más que eso. Richard Williams luchó ante todo para abrirles el camino a sus dos hijas, en un deporte lidereado mayormente por jugadores blancos. De que Serena y Venus eran talentosas desde niñas lo eran, pero lo que la película enseña también, es que para triunfar las hermanas necesitaron más que tener un gran talento para el tenis. Y ahí fue donde la necedad, la personalidad obsecada, la mentalidad ganadora que derrumba barreras y obstáculos que Richard supo inculcarles desde temprana edad, entró en juego. Todo arranca a finales de los 1980, en el barrio de Compton, asolado por la violencia de las pandillas, lugar en donde Richard y su familia viven. Richard y su esposa (Aunjanue Ellis, nominada al Oscar a Mejor Actriz de Reparto) tienen que trabajar para sostener el hogar, el primero como guardia de seguridad. En sus ratos libres, Richard aprende y se documenta todo lo que puede sobre el tenis leyendo revistas y libros, para de forma autodidacta convertirse en el entrenador de Serena (Demi Singleton) y Venus (Saniyya Sidney), además de ser algo parecido a un promotor y agente. Los entrenamientos no serán cosa fácil, practicando en una cancha pública, en donde Richard es acosado y golpeado por pandilleros dia y noche. Para los que no sepan mucho de la historia de las Williams, King Richard puede servir como un pequeño curso introductorio sobre el camino que siguieron para triunfar. En ese sentido, sigue mucho la convencional estructura de filmes deportivos con historias inspiradoras, sobre atletas con escasos recursos y situaciones adversas, que empiezan desde abajo, junto a un coach experimentado siempre de su lado. Sin embargo, aquí la diferencia es que Richard no era el coach más experimentado del orbe, y por eso, la película es también la historia sobre cómo él, de ser un humilde guardia, se convirtió en un entrenador y agente deportivo feroz, severo pero disciplinado con sus hijas. De hecho, el mayor defecto de Richard fue el haber sido un agente demasiado visceral, sin una mente y visión negociadora (según el filme, perdió uno o dos contratos millonarios con marcas deportivas de prestigio para Serena). Pero si hay algo que supo hacer bien Richard, como se ve en una escena del filme, es convertir a Cenicienta (el filme de Disney) en una lección de vida para sus hijas (dejo al espectador descubrirlo). El filme no me convirtió en un fan del tenis, y en ese sentido le faltó mostrar más partidos emocionantes, pero es algo comprensible. Más que ser sobre Serena y Venus Williams, el enfoque de la película es más sobre Richard, en mostrarlo con sus virtudes y flaquezas; contradictorio, sin mucho recato en pedorrearse frente a dos cazadores de talentos a punto de ofrecerle a él y a sus hijas la oportunidad de sus vidas, así como sin mucha capacidad para escuchar el consejo de gente más experimentada en el campo, como los dos entrenadores que aparecen en el filme, Paul Cohen (Tony Goldwin), y Rick Macci (excelente Jon Bernthal, quien merecía nominación a Mejor Actor de Reparto). En pocas palabras, la actitud de Richard es la del tipo sabelotodo que no acepta consejos. Mientras, la actuación de Will Smith es magnífica en todos los sentidos, con las inflexiones y la misma forma de hablar del Richard Williams verdadero. Es cierto, a los fans del tenis los dejará con ganas de ver más tenis (al estilo de "Wimbledon", por ejemplo), pero no hay duda que para ver la mejor actuación a la fecha de Smith, la película es más que adecuada. ⭐️⭐️⭐️1/2 

En #HBOMax y a la renta. 

THE POWER OF THE DOG

Benedict Cumberbatch
 

El título suena a que veremos la clásica historia sobre un hombre y su perro, estilo "Call of the Wild" tal vez, pero nada más lejos de ser así. Se trata del más reciente filme de la realizadora neozelandesa Jane Campion (El Piano), refiriéndose el título a algún pasaje de la Biblia al cual la historia hace referencia en algún momento. La historia es, de hecho, sencilla, pero cargada de presencias fuertes en pantalla y actuaciones con su particular carga de intensidad. Me refiero en particular a Benedict Cumberbatch, quien, con un convincente acento sureño, encarna a Phil Burbank, un ranchero a cargo de mantener funcionando la propiedad que posee junto a su hermano, George (Jesse Plimmons), en Montana (de hecho, la peli fue filmada en Nueva Zelanda), en 1925.
Ambos hermanos son por completo polos opuestos. Phil es la encarnación misma del prototipo del vaquero macho americano, el "hombre Marlboro" de la postguerra, el cual es homofóbico, castra becerros con rapidez, y toma baños de lodo. Mientras, George es tranquilo, mesurado, algo tímido, un caballero en contraste, más civilizado. George acaba enamorado de Rose (Kirsten Dunst, esposa en la vida real de Plimmons), cocinera en un restaurante que lleva junto a su hijo adolescente, Peter (Kodi Smit-McPhee), chico sensible, algo afeminado, y con una extraña fascinación por el estudio de la anatomia, la biología, y por hacer flores de papel.
La rutina del rancho se pone de cabeza luego de que George contraiga matrimonio con Rose, y la lleve a vivir ahí, Peter incluído. La cosa, por supuesto, no agradará mucho a Phil. Desconozco que tan fiel es el filme a su fuente literaria original, la novela homónima de Thomas Savage, escrita en 1967. Hay varias preguntas que podrían ser respondidas al leerla, por ejemplo, por qué George no aparece tanto en la historia, concentrándose más en el complejo triángulo emocional que se forma entre Phil, Peter, y Rose. Mientras hay una conflictiva relación que raya en el desprecio entre Phil y Rose (esta última con problemas de alcoholismo), el ranchero empezará, inesperadamente, una amistad con Peter, una interacción que de la inicial homofóbia, pasará a una extraña relación amistosa. Una amistad que tiene un trasfondo homosexual semioculto, apenas sugerido, el cual es posible que en la novela sea más obvio.
Es en esta relación entre Phil y Peter, el segundo con intenciones de convertirse en médico, en donde radica la fuerza y centro del filme. Pero Phil y Rose tienen algún momento memorable, como un duelo entre banjo (el cual, Phil toca con verdadera maestría) y piano, instrumento que Rose presume tocar bien (se dedica a musicalizar películas con piano en un cine), aunque en una escena muestra lo contrario.
El Poder del Perro es una fuerte contendiente a obtener nominaciones al Oscar, y no hay duda que Benedict Cumberbatch tendrá una a Mejor Actor. Ya el filme tuvo varias nominaciones en los premios BAFTA. Por ahora, basta decir que Cumberbatch está fenomenal. El tipo sabe transmitir fuerza, su presencia es intimidante y, al mismo tiempo, carismática, siendo éste quien se lleva la película. Pero también el filme, al final, nos confronta con un misterio digno de ser resuelto por Hercule Poirot. Poco le faltó a la película en convertirse en una historia estilo Agatha Christie hacia su conclusión, dejando al aire varias preguntas en el espectador. Sin revelar mucho de la historia, es claro quién es el culpable de lo que pasó, pero la pregunta también es ¿cómo y por qué lo hizo? ¿El Poder del Perro es una historia de venganza? Una película segura contendiente también al Oscar a Mejor Película del Año.
⭐⭐⭐⭐
#Netflix

viernes, 4 de febrero de 2022

NO TIME TO DIE

Daniel Craig en su última encarnación del 007.
 

Parecía que no vería la luz, que caería víctima de la pandemia, que Sin Tiempo para Morir, el más reciente filme del 007, no tendría estreno en cines. Sumamente esperada para el 2020, la película finalmente terminó siendo estrenada en noviembre del 2021, de hecho, la última protagonizada por Daniel Craig como el agente secreto. Como si la expectativa no fuera de por si ya mucha, todavía estaba por verse si este sería el mejor filme de Craig como Bond. Aunque para mi gusto es Casino Royale, Sin Tiempo Para Morir está dentro de los mejores dentro de la sub-saga con Craig. 
 
Dirigida por Cary Joji Fukunaga (Beasts of No Nation), con todo y tener todo lo que uno espera en un filme de James Bond, es decir, interesantes locaciones, persecuciones, balaceras, suspenso, explosiones, etc., si algo tiene también Sin Tiempo Para Morir es una carga dramática considerable. Además, creo que Bond jamás había mostrado su lado más humano como en esta ocasión, es decir, con más vulnerabilidad. La balanza se inclina aquí más a lo emocional. Pero también, si algo sigue manteniendo a Craig como Bond en el gusto de muchos, es esa rudeza que sabe transmitir, de héroe de acción cara-dura del nuevo siglo. 
 
Estando en Italia junto a Madeleine (Léa Seydoux), su novia psiquiatra, Bond nuevamente se verá sorprendido por Spectre, la organización criminal terrorista, que no se rinde tratando de sembrar caos y muerte en el mundo. El problema, es que nuestro agente sigue suspendido por el servicio secreto británico, y con su licencia para matar revocada. Como si estos tiempos de pandemia no fueran suficiente, tenemos aquí un villano nuevo y de nombre estrafalario, Lyutsifer Safin, interpretado por un cacarizo Rami Malek, con los planes de intoxicar a toda la población del mundo usando armas biológicas. El rostro de Safin, además marcado por cicatrices, causó no poca controversia entre personas que vieron ofensivo (con todo y campañas en redes sociales, así como una carta dirigida a la MGM y los productores del filme) el hecho de que un rostro con marcas y cicatrices pudiera ser símbolo de maldad y estereotipo de villanía. 
 
 Safin planea lograr su objetivo con la asistencia de un científico ruso, Valdo Obruchev (David Dencik), cuyo acento raya casi en lo rídículo y caricaturezco, quien se encuentra desarrollando una toxina extraída de una planta. Aunque la premisa no tiene mucho de nuevo, es decir, el villano megalomaniaco buscando eliminar a la raza humana debido a traumas de su niñez, lo mejor de Sin Tiempo Para Morir es que estamos ante el capitulo final de una saga, y el comienzo de una nueva. Sin revelar mucho de la historia, tendremos una que otra muerte trágica, alguna revelación inesperada, así como la presentación de quien posiblemente (y remarco el "posiblemente") tome el lugar de Craig en las siguientes películas. 
 
No diré mucho, pero podría ser una mujer, aunque dudo sea Ana De Armas, la cual, desafortunadamente, sale poco en la película, interpretando a una agente cubana. Podría ser otro personaje femenino en el filme, el interpretado por Lasana Lynch (quien comparte con Ana de Armas el papel de "chica Bond"), pero decir más sería revelar demasiado. 
 
Sin Tiempo para Morir es un filme largo (poco más de dos horas y media de duración), con una que otra secuencia que pudo haber sido reducida (¿era muy necesaria la escena con Christoph Waltz?), pero al final cumple con creces. La cinta cuenta con buenas dosis de acción, aunque no tanta tensión o suspenso como en anteriores filmes. Hay caras conocidas de regreso, como Ralph Fiennes como M, Naomi Harris como MoneyPenny, y Ben Wishaw como Q, siendo este último el afortunado con más tiempo en pantalla. Wishaw repite magníficamente su papel, estando incluso con Bond en los instantes más tensos de la película. 
 
Por otro lado, creo que lo peor del filme acaba siendo el villano, poco memorable, y con un extraño acento, ininteligible y casi indescifrable. Sin embargo, Primo (Dali Benssalah), el otro malo de la historia, con un ojo mecánico, es quien más o menos salva el show. En resumen, un adrenalínico filme de acción, sin suficiente complejidad en su historia de agentes secretos, pero ideal para los fans de Bond, quienes tal vez no evitarán sentir un nudo en la garganta al final. ¿Qué vendrá en el futuro para la franquicia de James Bond?
 ⭐⭐⭐1/2 
 
Disponible a la renta.

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