jueves, 24 de marzo de 2011

THE GIRLFRIEND EXPERIENCE * * 1/2

Sasha Grey en "The Girlfriend Experience".

Steven Soderbergh siempre está trabajando tanto en el mainstream comercial y en cine puramente indie. The Girlfriend Experience (2009) se encuentra en este último rubro de la filmografía de Soderbergh, donde echa mano del mockumentary para narrar la crónica de una escort, Chelsea (la actriz porno Sasha Grey), junto a las altas y bajas en su vida, incluídas las experiencias con sus clientes. La película está instalada durante el mes de octubre del 2008, días antes de las elecciones que le dieron la presidencia a Barack Obama.

El título viene del servicio que ofrece Chelsea a sus clientes: jugar el papel de una novia. Sale al cine con el cliente (previa cita por teléfono), va a cenar con él, escucha sus problemas y luego van a su casa a tener sexo. La chica se cotiza alto, cobrando 2,000 dólares la cita. Busca además superar a la competencia, por ejemplo, adquiriendo el mejor guardarropa, arreglando su imagen y crear su propia página web. En resumen, Chelsea, quien vive en Nueva York, busca profesionalizarse lo más posible.

Chelsea vive con su novio, (Chris Santos), un instructor de gimnasio, al que parece no causarle problema el trabajo que realiza ella. A su vez, los usuarios del gimnasio tienen sus propias historias (uno hasta invita a salir a Chris). En una versión de la película, podemos ver a este grupo de hombres debatir y charlar acaloradamente dentro de un avión, sobre asuntos de política, finanzas y las elecciones. En el DVD se puede ver la versión alterna, sin estas escenas, la cual siento que es mucho mejor al hacer más ágil toda la narración. Dichas escenas se sienten estorbosas.

La historia, como tal, es menos interesante de lo que se lee. Sin embargo, Steven Sodenbergh filma la insípida, grisácea y plana historia de esta, de todas formas, hermosa chica, con suma delicadeza y mucho estilo. La dirección fotográfica es, igualmente, excelente, a cargo del mismo Soderbergh bajo el pseudónimo de “Peter Andrews”. Lo más interesante en la película, es ver cómo la vacía vida de esta chica, parecerá tener un giro con un potencial cliente. Un hecho que encontrará resonancia cuando, durante la entrevista que da a un periodista en un restaurante, este le empieza a preguntar a Chelsea sobre el amor y las emociones.

Al final, lo que queda claro es que Chelsea es algo más que una acompañante. Es una chica que le da a sus clientes lo que estos quieren, el representar el papel que le soliciten. No es una película erótica, contrario a lo que pueda parecer, sino una sobre la soledad y el vacío existencial, muy lejos de ser lo más destacado en la filmografía de Soderbergh.

++"The Girlfriend Experience aún no se ha editado en DVD en España. Disponible en región 1.

martes, 22 de marzo de 2011

PAPRIKA * * * * *

"Paprika", la última obra maestra del fallecido Satoshi Kon.

La última película de uno de los grandes maestros de la animación japonesa, Satoshi Kon, quien falleciera de cáncer el año pasado a los 47 años, es la obra suma de un genio. Paprika (2006) es una película laberíntica, surreal y complicada, con una trama que se mueve entre el mundo real y el mundo de los sueños. Algo parecido a “Inception”, pero en versión animada.

Es habitual en las películas de Satoshi Kon, que el personaje principal siempre sea femenino. Paprika no es la diferencia. La película es la adaptación de la novela de Yasutaka Tsuitsui, en la que el autor concibe una historia de ciencia ficción en donde los científicos de un centro psiquiátrico han inventado un dispositivo, el D.C. MINI, capaz de grabar los sueños y poder verlos. Como suele suceder, el relato plantea lo que pasaría si una tecnología tan innovadora y revolucionaria cayera en las manos equivocadas. Esto pasa cuando uno de los desarrolladores del aparato lo roba, y se encuentra urgando y espiando en los sueños de los demás.

Una guapa doctora, Chiba Atsuko (voz de Megumi Hashibara), es quien se encuentra investigando el caso, acompañada de un detective (voz de Akio Ohtsuka). Son varios los problemas que tienen que resolver nuestros personajes. Primero, rastrear y recuperar el aparato robado por el científico, un tipo desequilibrado que siempre se aparece en un sueño recurrente, el cual se convertirá en el leitmotif visual y musical: un descomunal desfile de juguetes vivientes. Segundo, nuestro detective debe resolver un asesinato, del cual fue testigo, aunque la memoria de dicho evento no está muy clara en su mente.

El mejor instrumento para resolver el caso será el D.C. MINI, del cual existe otro prototipo, que usará el detective para ver en un torturante sueño lo que ocurrió ese día. El problema, es que las constantes fantasias del detective, viéndose a sí mismo como protagonista de varias películas, interfieren con su investigación.

La guía en toda esta aventura sera la Paprika del título, una obicua y extraña chica, que a ratos parece real y en otros imaginaria, capaz de actuar en el mundo real y el de los sueños. Es la representación del subconsciente de uno de los personajes (como lo son, al final, los sueños de cada personaje). Como en Perfect Blue (1998) y en Tokio Godfathers (2003), ambas de Kon, Paprika es un thriller que sirve de excusa para desplegar la fantástica imaginación y arte del fallecido animador. Su diseño es fenomenal, caprichoso, donde cada detalle cuenta y lleva nuestros ojos a deternos en cada rincón de sus escenarios.

La escena del climax final, es un homenaje a las monster movies japonesas, pero en sí tiene un trasfondo más alegórico, simbólico y psicológico. Paprika es un filme de animación atípico, dirigido a audiencias más adultas, donde la acción no es lo importante, sino algo más distópico: la invasión de la privacidad a través de lo sueños. El D.C. MINI, supuestamente, debería servir como instrumento terapéutico. Al terminar de ver esta obra maestra de la animación tradicional en 2D, del anime concretamente, uno no puede evitar sentir pena por el prematuro fallecimiento de Kon. El realizador ha dejado una obra póstuma: The Dreaming Machine, que ha concluído Yoshimi Itazu, de hecho uno de los animadores de Paprika.

++"Paprika" fue proyectada en el Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya 2006, en donde fue presentada por Satoshi Kon. Nunca tuvo estreno en salas comerciales de España. El DVD contiene comentarios del cineasta Sathosi Kon y trailers cinematográficos. El Blu-ray (y el DVD región 1) además contiene documentales "Páprika de Tsutsui y Kon", conversación sobre el "Sueño", entrevistas: "El arte de la fantasía", "El sueño del mundo CG", comparación de los Storyboards" y animatic.

domingo, 20 de marzo de 2011

THE GHOST WRITER * * * * *

Ewan McGregor es un escritor sin nombre en "The Ghost Writer".

Antes de reseñar una película como The Ghost Writer (2010), quizás convenga explicar a grandes rasgos qué es un “ghost writer” o “escritor fantasma”. Un “escritor fantasma” es alguien que escribe un libro que será firmado por otra persona. Pero es alguien más que un simple redactor o transcriptor de palabras. Una idea completa se puede tener leyendo el libro en el que está basada la película, escrito por Robert Harris (titulado únicamente "The Ghost"), en donde cada capitulo comienza con reglas, descripciones y recomendaciones de esta profesión. Lo esencial y, por ende, más complicado en un “escritor fantasma”, es el de ponerte en la piel del personaje por el cual escribes una autobiografía o memorias. O como algún personaje comenta: “Hacer de una vida caótica algo legible y coherente”.

La adaptación de Roman Polanski de la novela de Harris, con los cambios de rigor que siempre ocurren al trasladar una novela al cine, hace plena justicia a la historia hitchcoquiana concebida por el escritor británico. El mismo Harris colaboró con Polanski en la adaptación, y la primera impresión que tuve, luego de leer el libro el año pasado, es que en su versión cinematográfica la historia es más ágil y con mucho mayor ritmo. El libro en realidad tiene una primera mitad lenta, en la que me costó trabajo engancharme con el relato narrado por nuestro “escritor fantasma”, encarnado aquí por Ewan McGregor.

El primer cambio notorio en la película, es que Harris y Polanski han prescindido de la narración en primera persona que hace el “fantasma”, de quien jamás conocemos su nombre. Luego de escribir la autobiografía de un celebre músico de rock, al “fantasma” le es encargado escribir las memorias del ex primer ministro de Gran Bretaña, Adam Lang (Pierce Brosnan, ad hoc para el personaje). Harris se basó ligeramente en Tony Blair, ex primer ministro británico, y en una acusación que se le hizo de ser culpable de crímenes de guerra.

Una jugosa oferta monetaria convence al escritor fantasma de tomar el trabajo, conseguido por su agente, Rick Ricardelli (John Bernthal). Sin embargo, hay algo que ni al “fantasma” ni a sus editores les gusta en todo esto. Para empezar, el anterior escritor fantasma, Mike Macara, fue encontrado muerto en la playa, arrastrado por el oleaje, en la isla de Martha’s Vineyard. El trabajo lleva al “fantasma” a viajar a la isla, cerca de Nueva York, lugar donde reside Adam Lang junto a la ex primera dama, Ruth (Olivia Williams) y su equipo de trabajo, encabezado por Amelia Bly (Kim Cattrall, con acento inglés). El ambiente no deja de ser grisáceo y tormentoso en la isla.

La historia es el típico relato visto en varias películas de Hitchcock, sobre el tipo inocente que acaba involucrado en un gran lío, con su vida en peligro muy a su pesar. Son historias que van tomando giros inesperados, en donde el protagonista toma decisiones imprevistas. El escritor acaba envuelto en la investigación de lo que pudo haber ocurrido con Mike, y si su muerte realmente fue accidental. Mientras, Adam tiene que lidiar con la acusación de crímenes de guerra, en específico de ordenar la tortura de terroristas, que le ha hecho Richard Rycart (Robert Pugh), su más cercano ex colaborador. ¿Cómo acabar un libro en menos de un mes, cuando el protagonista de dichas memorias se encuentra en medio de un complot político? ¿Cómo hacerlo cuando nada más se cuenta con el “borrador” hecho por Mike, al que se tiene que pulir de pies a cabeza y no puede salir de la residencia de Lang?

Polanski exprime el libro de Harris, y consigue un entretenido thriller político notablemente actuado. Ewan McGregor y Pierce Brosnan no podrían estar mejor en estos personajes. Tanto en la película como en el libro, se rompen las expectativas respecto a una posible amistad entre ellos, conforme Adam confiesa aspectos de su vida personal al escritor.

En ese sentido, el relato escrito por Harris es también una mirada hacia el solitario oficio del escritor. En especial el de un escritor fantasma. En su trabajo se despoja de su propia identidad al asumir la del personaje para el cual escribe. Su talento principal reside en hacer que el libro parezca escrito por la persona que se encuentra entrevistando e investigando. En una escena, mientras Ruth y el “fantasma” cenan, aquella le echa en cara el no ser un escritor propiamente dicho. Es tal su anonimato, que ni siquiera es invitado a la presentación del libro que él mismo ha escrito para otro.

Como sucede en todas las adaptaciones de libros a películas, el final fue cambiado substancialmente. Por supuesto, no lo revelaré, pero me tiene intrigado el por qué Harris, en su guión, opta por ese final. Es uno que en el libro apenas y es sugerido. De todas formas, en esa escena vemos una de las cosas más notables que Polanski ha filmado en su carrera, en toda su simpleza en el uso del encuadre, en medio de una grisácea calle londinense.

++El DVD y el Blu-ray incluyen entrevista a Roman Polanski, "El Escritor: ¿Ficción o realidad?", el reparto de "El Escritor" y el trailer.

viernes, 18 de marzo de 2011

BIG MAN JAPAN * *

El realizador Hitoshi Matsumoto dirige, escribe y protagoniza
la fallida parodia "Big Man Japan".

El cine japonés siempre se ha caracterizado como el mayor productor de “monster movies”. Fueron los creadores de Godzilla (o Gojira, en japonés), ese inmenso reptil dinosáurico, que a veces se comporta como enemigo destructor, y otras como amigo y héroe. Ha sido enfrentado con innumerables criaturas gigantes, incluído King Kong, el gorila gigante de Hollywood, en “Kingu Kongu tai Gojira” (1962). Big Man Japan (Dai-Nihonjin, 2007) es un homenaje paródico a esas películas de antaño serie B, que sigue tan vigente en aquel país como hace 50 años. Su problema, es que el homenaje no funciona como tal la mayoría del tiempo.

El Big Man Japan del título, es en realidad Masaru Daisato (Hitoshi Matsumoto, también realizador del filme) un tipo pobrediablezco, white trash, a quien casi todo Japón odia por el daño que causa al medio ambiente. El motivo, es la enorme cantidad de energía eléctrica que usa para transformarse, precisamente, en el gigantesco “Big Man Japan”. Masaru proviene de un antiguo linaje de hombres capaces de convertirse en gigantes. Sólo que él no es tan popular como sus abuelos.

Nuestro antihéroe, en su faceta de Big Man Japan, se dedica a defender Tokio de monstruos gigantes, cuyo origen jamás nos es explicado. Las peleas son televisadas como si fueran peleas de box o lucha libre, y la gente hace apuestas. La rutinaria estructura de la película, un “mockumentary” sobre la vida de Masaru, nos presenta unas 4 o 5 peleas, precedidas de una inútil explicación sobre el monstruo que estamos por ver, sus poderes y puntos débiles. Cuando estos mueren, su espíritu sube al cielo. ¿Por qué? Sólo Matsumoto, guionista del filme, lo sabe.

Nunca he digerido mucho el humor japonés. Big Man Japan tiene mucho de ese humor “indigesto” para mí. Las criaturas y el mismo Big Man, están impresionantemente animados. Este ultimo luce increíblemente realista, casi humano. Sin embargo, las criaturas parecen sacadas de la peor serie animada “manga”, diseñadas como por un niño (creo que esa cruza de humano con iguana australiana y pollo, es el peor). Las peleas son aburridas, algo lentas, nada emocionantes y lo más extraño es que nunca vemos gente alarmada correr, el ejército, la policia,… nada. Son escenarios urbanos práticamente desérticos.

¿Hay algo que valga la pena en este bodrio? Si, la última parte, una graciosa parodia de las películas de Godzilla y mega robots. Aquellas en donde tipos disfrazados caminaban sobre maquetas, luchando en medio de edificios de cartón, todo ensalzado con efectos especiales realizados con 3 yenes. Como corto funcionaría estupendamente.

++ "Big Man Japan" tuvo su premiere en el Festival de Cannes 2007. No tiene aún estreno programado en España.

domingo, 13 de marzo de 2011

SURVIVAL OF THE DEAD * *

Kenneth Welsh tiene una sorpresa a los zombies de "Survival of the Dead".

En una entrevista, George A. Romero confesó que, francamente, ya no sabía cómo titular a su más reciente película de zombies, Survival of the Dead (2009). “Nada más sabía que tenía que ser algo ‘of the dead’”, dijo Romero. Al final, se le ocurrió agregar “survival”, luego de un proceso reflexivo que está de más mencionar en esta reseña. Lo cierto, es que ese mismo sentimiento de incertidumbre y vaguedad prevalece en la película. El de pensar “Romero ya no sabe qué más hacer con sus zombies”. ¿Se ha agotado por fin la saga de zombies contada por Romero? Viendo los resultados de esta película, creo que sí.

No he visto el filme anterior, “Diary of the dead” (2007), pero al parecer “Survival…” es como una secuela de aquel. En esta ocasión, Romero toma prestado del western todo lo que puede, ambientando la historia en una isla del norte de los E.U. En ella tenemos a dos grupos en conflicto, uno liderado por Seamus Muldoon (Richard Fitzpatrick), que busca, no exterminar, sino proteger a los zombies que han llegado a la isla. ¿La razón? Tiene la esperanza de encontrar una cura para los seres queridos que han sido convertidos en zombies. Su hermano, Patrick O’Flynn (el canadiense Kenneth Welsh con acento escocés), es expulsado de la isla por Seamus, al mostrar aquel sus intenciones de matar zombies.

Por supuesto, la aventura comienza cuando O’Flynn pretenda regresar a la isla, junto a un pequeño grupo de militares encabezado por el Sargento Nicottine Crokett (James Van Sprang, quien también aparece en “Land of the Dead” y “Diary of the Dead”), una chica a la que llaman “Tomboy” (Athena Karkanis), el latino de rigor, Francisco (Stephano Di Matteo), la hija de O’Flynn (Kathleen Munroe) y un chico que se agrega al último (Devon Bostick).

En esta película no se siente tanto esa característica “orgánica” de los zombies de Romero. El maquillaje sigue siendo bueno, pero la tecnología digital en algunas escenas es demasiado evidente, al grado que hace lucir ciertas escenas más bien acartonadas y falsas. La trama es cansada, avanza a tropiezos y sin rumbo. En mucho se debe a la total falta de química entre los personajes. Lo peor, es que la mayoría de los personajes son un total cliché, empezando por O’Flynn (el cliché del marino-viejo-lobo-de-mar) y el mismo Seamus (el cliché del marshall autoritario y radical de antiguo western de matiné).

Los zombies se llegan a percibir más como meros adornos en toda la película. No son tan terroríficos ni temibles, como lo que acostumbra ofrecernos Romero. La pequeña parte instalada en Delaware, al inicio, tiene una secuencia buena, intensa y terrorífica, la única que vale la pena. Nuestros protagonistas buscan abordar el barco de O’Flynn, con la amenaza de tener zombies incluso dentro del agua. En la isla, Romero pierde fuerza y la película peligra al centrar todo en el conflicto entre los hermanos. Los zombies lucen tan simples, perdidos en un escenario como sacado del “mundo Marlboro”, que llegan a dar pena. La escena de la chica zombie (no diré su identidad, por supuesto) a caballo, es algo de lo peor (¿Autoparódico? No creo), en lo que puede ser la más floja de las películas de Romero.

++ "Survival of the Dead" fue proyectada en el "Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya" 2009. A la fecha no ha tenido estreno en las salas comerciales de España. 

lunes, 7 de marzo de 2011

PREMIOS IMPAWARDS 2010.

"Rabbit Hole", ganador del premio al "Mejor Poster"
en los IMPAWARDS 2010.
Como cada año, doy a conocer los ganadores de los IMPAWARDS (Internet Movie Poster Awards), página especializada en posters de películas. El premio al "Mejor Poster" se lo ha llevado el cartel de "Rabbit Hole", protagonizada por Nicole Kidman y Aaron Eckhart. El poster recurre a la estrategia de fragmentar el espacio, para dar la impresión de un espejo fragmentado. En cada espacio vemos una progresión gradual, que van de imágenes de tristeza hasta que, en la parte media, vemos imágenes emocionalmente más cálidas y románticas. La progresión es igualmente tonal, donde la tristeza es azulada, mientras que la felicidad es de una paleta más cálida. El rostro de Nicole Kidman se forma, en la  mitad del cartel, con otras tres imágenes, pero coinciden para expresar una emoción, digamos, "climática". Es un magnífico poster, con impacto y atractivo visual. Su trabajo tipográfico es sutil y no compite en lo absoluto con el resto del cartel. Sus fuertes competidores -al menos para mi gusto-,  fueron los carteles de "127 Hours" y el de "I'm Still Here", este último con el retrato de un barbado e irreconocible Joaquin Phoenix, con el título de la película con el efecto de estar saliendo de su rostro. 

El resto de los nominados se puede ver aquí.

A continuación, el resto de los premios:

+"Mejor Cartel Teaser (Anticipatorio)": "Harry Potter and the Deathyl Hallows. Part 1" Nominados.
+"El Peor Cartel": "Takers". Nominados.
+"Mejor Poster de un Blockbuster": "Inception". Nominados.
+"El Poster Más Gracioso": "Despicable Me". Nominados. 
+"El Poster Más Valiente": "Buried" (teaser). Nominados.
+"El Poster Más De Miedo": "The Human Centipede". Nominados. 
+"Mejor Serie de Posters de Personajes": "Kick Ass". Nominados. 
+"Tagline Más Gracioso": "I can't see through walls but I can kick your ass", de "Kick Ass". Nominados.
+"Tagline Más Serio": "You don't get to 500 million friends without making a few enemies", de "The Social Network". Nominados.
+"El Peor Tagline": "The truth is not what you know. It's what you believe", de "Ondine". Nominados.
+"Mejor Poster para TV": "House". Nominados.
+"Mejor Poster con Movimiento" (en realidad son anuncios en formato de cartel): "The Other Guys". Nominados.
+"Mejores Posters Internacionales". Ver la selección aquí.
+"Premios No tan Serios". Ver la lista de premiados aquí.

PEANUTS, EL CINE Y LOS MEDIOS

Tira publicada originalmente en marzo de 1964.

El cine es a veces uno de esos placeres culpables que no se pueden evitar. En esta tira, Charlie Brown pasa por un torturante sentimiento de culpa, justo antes de comprar su entrada para el cine. Algunos piensan en qué película verán mientras hacen fila, otros en qué comprarán en la tienda para comer y algunos en qué lugar les gustaría sentarse. Charlie Brown piensa en todo lo que debería estar haciendo, en vez de ir al cine. Al menos ahí estará Linus para tranquilizarlo. 

viernes, 4 de marzo de 2011

AN EDUCATION * * * 1/2

Carey Mulligan y Peter Sarsgaard en "An Education".


En el estreno de An Education (2008), mucho se comentó que Carey Mulligan era una especie de nueva Audrey Hepburn. La época en la que está ambientada la película, es decir, los 1960, tal vez propiciaron estos comentarios que algunos críticos empezaron a esparcir. Me gustó la actuación de Carey Mulligan en la película, saca adelante su papel con mucho brío y carácter. Aunque tampoco me pareció para una nominación al Oscar por “Mejor Actriz”. De hecho, tal vez fue exagerado nominar a la película en la categoría de “Mejor Película”.

No quiero decir que “An Education” sea una mala película. Al contrario, es un trabajo que vale mucho la pena apreciarse. Su cuadro de actores es atractivo, en especial, Alfred Molina, como el contradictorio, escandaloso y dominante padre de nuestra protagonista, Jenny (Mulligan). Luego, tenemos al misterioso bon vivant David, interpretado, igualmente con suma eficacia, por Peter Sarsgaard, con todo y acento londinense. David hechiza con su encanto y carisma no nada más a Jenny, sino a toda su familia, formada también por su tranquila y sonriente madre (Cara Seymour).

Desde que aparece David, sabemos que hay algo “malo” en él. Jenny lo conoce en un día lluvioso, mientras carga su cello al salir de la escuela. Olvidando el viejo consejo de “nunca hables con extraños”, y menos aceptar subirse a su auto, Jenny accede que David la lleve a su casa. Jenny es una chica preparatoriana, excelente estudiante, de los que siempre están dispuestos a contestar todas las preguntas del maestro. Su mayor sueño –y el de su padre- es ir a estudiar inglés en la Universidad de Oxford. Ah, y además viajar a Francia.

Jenny adora el francés, la música francesa y casi todo lo que tenga que ver con Francia. Para ella, París es el lugar más excitante, divertido, vibrante y romántico que exista en el mundo. Jenny anhela dejar atrás la aburrida y gris Inglaterra. En el momento en que Jenny accede subir al auto de David, mientras observa a una madre cruzar la calle con una carreola bajo la torrencial lluvia, su verdadera aventura comenzará.

La aventura romántica de Jenny la llevará a plantearse sus prioridades en la vida, a vivir emociones que nunca había sentido antes. Junto al grupo de amigos de David (Dominic Cooper y Rosamund Pike), Jenny tomará unas cuantas lecciones en lo que David llama la “escuela de la vida”.

An Education está dirigida por la danesa Lone Scherfig, de cuya filmografía nada más conozco “Wilbur wants to kill himself” (2002), un buen melodrama con toques de humor negro. La dirección de Scherfig en An Education es cuidada, solvente y muy correcta. El guión es del británico Nick Hornby (autor de la entretenida “About a Boy”), basado en las memorias de Lynn Barber. Sherfig ofrece un relato sobre la maduración de una chica, que se desvía temporalmente del camino para vivir una experiencia que le abrirá los ojos.

Lo mejor en la actuación de Carey Mulligan es toda la inocencia que transmite sin mucho esfuerzo. La visión de Francia de Jenny es idealizada, como la de una imagen de postal. Una en la que Jenny se ve a sí misma paseando cerca de la torre Eiffel, mirando el río Sena desde la ventana, andar en bicicleta y escuchar jazz.

La experiencia de ver “An Education” es el de una “bomba de tiempo” a punto de explotar. Hay algo “sospechoso” en David, se siente desde el inicio, el tipo es demasiado perfecto. Afortunadamente, esto no hace a la película tan predecible como uno se imaginaría. Lo mejor, es la manera en cómo Schefig nos muestra esa bomba detonar, enfrente de todos. El tercer acto es edificante, y en el mismo las pequeñas pero estupendas actuaciones de Emma Thompson, como la directora del colegio de Jenny, y de Olivia Williams, como su maestra, son decisivas.

++ El DVD y el Blu-ray incluyen escenas eliminadas, comentarios del director (Lone Schertig) y de los actores (Carey Mulligan y Peter Sargaardd), "Así se hizo 'An Education'", El estreno de "An Education": Sobre la alfombra roja.

lunes, 28 de febrero de 2011

BRONSON * * * 1/2

Tom Hardy es el desquiciado Michael Peterson en "Bronson".

Por algún medio escuché el comentario de que Bronson (2008) era el “A Clockwork Orange” del nuevo milenio, o algo parecido. Quien asegura esto tal vez se ha dejado llevar por muchas comparaciones sin mucho sentido. Pudo haber sido el uso de la música clásica que hace su realizador, el danés Nicolas Winding Refn, en varias escenas; que su personaje principal, el “Bronson” del título, sobrenombre de Michael Peterson (enérgica interpretación de Tom Hardy), regresa a prisión una y otra vez. “Soy incapaz de permanecer fuera de la cárcel”, confiesa en su narración en off.

La película está basada en la vida de Michael Peterson, quien en 1974 fue a dar a prisión, por primera vez, por haber robado una oficina de correos. Esa sería la primera de tantas reincidencias de Peterson. Como el Alex de “A Clockwork Orange”, Michael Peterson provenía de un núcleo familiar promedio en los suburbios de Londres. Un buen día se descarriló y empezó una vida delictiva que parecía no tener fin. El problema, al menos el mayor de todos , es que “Bronson” no es cualquier presidiario, sino uno en extremo violento y difícil, al grado que se le tiene que encerrar en una jaula y aislarlo. Es como una bestia sin control.

Al salir de prisión, Michael entra al mundo de las peleas callejeras. Por consejo de su “manager”, toma un nombre artístico, uno “vendible”, “Bronson”. El tipo se enfrenta con todo, incluso dos hombres al mismo tiempo, y a veces, con perros rottweillers. Queda claro que Michael “Bronson” Peterson es una fiera, sin total control de sí mismo, y pasó a la historia como el presidiario más costoso en la historia del Reino Unido. Michael fue considerado un problema social, que el gobierno prefirió echarlo a la calle que seguirlo manteniendo dentro de prisión.

La extravagancia de Winding Refn, es que Michael nos cuenta la historia desde un escenario teatral, como si fuera un comediante y maquillado como un mimo, frente a un público que ocasionalmente le aplaude. Calvo y con su gran bigote, Michael habla directamente a la cámara, sarcásticamente, sobre su vida.

No considero que la película sea exactamente fallida, pero si creo que a Refn le ha faltado un poco de disciplina a la hora de armar la película. Como película, “Bronson” tiende al caos. Es un filme experimental muy interesante, pero su estudio del personaje se queda a medias. No he logrado entender del todo a Michael como personaje, de dónde proviene tanta ira y violencia, y es porque Refn no le brinda esa oportunidad.

Hay un momento en que Bronson inicia un taller de arte, a manera de terapia. Parece que en ese momento empezaremos a compenetrar más en él como personaje. Incluso, la secuencia animada es lograda, con música de Léo Delibes de fondo. Desafortunadamente, no es suficiente, acaba muy pronto y nuevamente vemos a Bronson como un toro desbocado. Creo que el problema principal, es que Refn prefiere quedarse más en los desplantes de locura de Bronson, que en otra cosa.

Por su parte, la actuación de Tom “Inception” Hardy es poderosa, sencillamente fenomenal, de sus mejores trabajos. Su transformación física incluyó un fuerte entrenamiento y ejercicio en el gimnasio. Visualmente, la película tiene muchos momentos atractivos, no nada más por los fotomontajes sino por la atmosférica iluminación, lograda por el director de fotografía Larry Smith.

++ "Bronson" fue proyectada en el "Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya" en 2009. A la fecha no ha tenido estreno comercial en las salas españolas, ni ha sido editada en DVD.

miércoles, 23 de febrero de 2011

THE GREAT BUCK HOWARD * * * 1/2

Colin Hanks, Emily Blunt y John Malkovich en "The Great Buck Howard"

Dejando de lado la obviedad de ver en la misma película juntos a Colin Hanks y a su padre, Tom Hanks, interpretando precisamente a un padre e hijo, The Great Buck Howard (2008) es un filme interesante. Para empezar, tenemos a John Malkovich interpretando brillantemente al “Gran Buck Howard”, un mago tratando de rescatar sus glorias pasadas. Buck fue un popular mentalista, con numerosas intervenciones en el programa de Johnny Carson, pero en la actualidad ni siquiera Jay Leno tiene tiempo para recibirlo en su programa.

El personaje de Buck Howard está inspirado en un mentalista real, El Gran Kreskin, quien aún vive. Como se muestra en la película, Kreskin siempre tuvo que lidiar con un problema: la credibilidad de su público. De hecho, la película está basada también en las experiencias que tuvo su realizador, Sean McGinly, trabajó como manager del Gran Kreskin. En el filme, Buck se hizo famoso por un número simple, pero que tiene su grado de dificultad. Al azar, un miembro de su público escondía un billete, mientras Buck se encontraba de espaldas, sin mirar. Antes, pedía a cinco personas del mismo público pasar tras bambalinas, para que comprobaran que el mentalista no tenía ningún dispositivo electrónico que lo ayudara, o que alguien le dijera quién tenía el billete. Luego, tenía que adivinar quién tenía dicho billete en el menor tiempo posible. A pesar de que siempre adivinaba dónde se encontraba el billete, hubo quienes siempre dudaron de su capacidad, y pensaban que alguien le ayudaba vía un audífono.

Colin Hanks interpreta a Troy Gable, un chico que ha desertado de la universidad para convertirse en el asistente de Buck Howard. Al principio, Troy tiene que soportar los malos tratos y desplantes de divo de Buck. Pero con el tiempo, habrá algo en el mentalista que empezará a despertar una simpatía hacia Troy. ¿Cuál? Nunca estuve del todo seguro. ¿Troy ve en Buck una especie de figura paterna? Bueno, Buck está lejos de ser el mentalista más simpático o carismático del mundo. Muy rara vez gusta de dar fotografías autografiadas en blanco y negro, y las de color las deja para casos “muy especiales”. Es posible que Troy vea en Buck a un padre, ya que si algo aprende el chico en su aventura, aspirante además a convertirse en escritor, es responsabilidad, constancia y disciplina. En el camino, Troy conocerá a una guapa publirrelacionista (Emily Blunt), quien se integra al staff de Buck para crear estrategias que le ayuden en su nueva gira a ser captado por los medios.

Sinceramente, sigo sin encontrar una pizca de talento en Colin Hanks. En sus buenos años, Tom Hanks (productor de la película, por cierto) era, al menos gracioso. Un actor que sabía desenvolverse bien en comedias. Colin Hanks no tiene un solo momento que valga la pena rescatar en la película. Al final, es John Malkovich el alma y motor del película, quien la dota de fuerza, algo de humor y vulnerabilidad. Emily Blunt tiene una buena actuación por igual. Los mejores momentos es cuando vemos a Buck arriba del escenario, tratando de sacar adelante un show barato y de atrapar la credibilidad de su público. Es genial su retrato del showman que se niega a envejecer, a reconocer que ya es cosa del pasado y que ha caído en el olvido.

El problema de Sean McGinly es que falla en algo crucial: hacer entrañable la relación entre Troy y Buck. Algo extraño, sobre todo viniendo de sus vivencias personales. Es claro que McGinly ha tratado de evitar todo viso de sentimentalismo, aunque siento que se ha ido totalmente al extremo. Si por algo es rescatable el trabajo de McGinly, además de la gran actuación de Malkovich, es que no es cualquier filme de magos, ilusionistas y mentalistas. Hay una magia escondida, a la que le cuesta mucho trabajo relucir. Eso sí, algo que me ha gustado es que nos quedamos con la duda sobre cómo Buck realiza su gran truco de adivinación. Ni el mismo Troy logra saberlo. Hay muchas teorías y suposiciones, pero la verdad sólo la tiene el “Gran Buck Howard.”

++"The Great Buck Howard" aún no ha tenido estreno comercial en las salas de cine españolas.

martes, 22 de febrero de 2011

DOUBT * * * *


Meryl Streep y Amy Adams tienen muchas dudas en "Doubt".

Doubt (2008) es una película filmada y fotografiada con tal elegancia (nada menos que por Roger Deakins), que uno casi acaba por olvidar uno de sus temas incómodos: la pederastia. Su duelo de actuaciones es tan fenomenal, que parece querer alejarnos de otro de sus temas importantes: los prejuicios. La historia es una adaptación de una obra teatral escrita por su realizador, John Patrick Shanley, inspirada precisamente en sus propias vivencias dentro de una escuela dirigida por religiosas, a mediados de los 1960.

El reparto está encabezado por Meryl Streep, cuya actuación le dio una nominación al Oscar a “Mejor Actriz”, el cual no ganó, a pesar de su magistral transformación en la amargada monja directora de la escuela. Meryl Streep encarna a la hermana Aloysius, una de esas directoras de escuela que inspiran terror en todos los alumnos. De hecho, no nada más Meryl Streep estuvo nominada al Oscar, sino también Philip Seymour Hoffman, quien interpreta al sacerdote de la parroquia escolar, y Amy Adams, en una de las mejores actuaciones de su carrera, como la dulce y tierna hermana-maestra James.

No nada más la hermana Aloysius mantiene con severa disciplina a los alumnos de su escuela. El grupo de hermanas de la orden también vive bajo su estricto mando, al grado de que en la mesa no se puede hablar durante la cena, a menos que ella así lo mande, por ejemplo, para comentar el sermón del padre Brendan (Hoffman). Cada movimiento en la escuela es observado por la hermana Aloysius, cada comportamiento, por extraño que pueda ser, en la iglesia, es vigilado por ella. El padre Brendan ha estado en su mira, y ciertas cosas de él le han comenzado a despertar sospechas.

El arranque de la historia tiene cuando el primer y único alumno negro (Joseph Foster) que ha tenido la escuela hasta entonces, parece perturbado y triste, luego de regresar de la oficina del padre Brendan. Esto será motivo suficiente para que la hermana James se alarme y empiece a pensar lo peor. Mientras, para la hermana Aloysius no habrá duda que el chico ha sido abusado sexualmente por el padre Brendan.

El guión no es tan directo como lo soy al describir la historia. En la escena donde los tres se reúnen en la oficina de Aloysius por primera vez, se construye una gran tensión a base de un ataque de insinuaciones y sospechas incontenible. Toda una serie de comportamientos ambiguos tiene lugar en esta escena, al grado de que uno no sabe de qué lado estar. No se sabe qué creer o en quién confiar. Muchas cosas e información se reservan aquí. Pero a pesar de que el silencio y titubeos del padre Brendan podrían señalarlo como culpable, así como la gran confianza y experiencia en estos casos de Aloysius, además del silencio del chico involucrado, el caso es que la verdad nunca está ni estará clara.

Más que una película sobre la pederastia en sacerdotes católicos, Doubt es una película sobre la intolerancia, representada en la figura de la hermana Aloysius. Es una película sobre prejuicios y sospechas infundadas. Doubt no nos va a dar respuestas satisfactorias respecto a lo que sucedió realmente. Nos deja las conclusiones a nosotros como espectadores, con tantas dudas como las que tiene Aloysius. Su sistema ético, moral y de valores se pone a prueba por primera vez en toda su vida religiosa. ¿Podemos culparla después de todo lo que confiesa haber visto y oído en su carrera escolar y religiosa? No, al menos yo no lo hice. Mucho menos después de escuchar esa plática que tiene con la madre del chico negro, interpretada estupendamente por Viola Davis, nominada al Oscar a pesar de aparecer en el filme unos cuantos minutos.

Soplan vientos fuertes, tan fuertes que hacen caer las ramas de los árboles. Y esto lo nota Aloysius, justo cuando empieza a sospechar de Brendan. Al final, vemos cómo ese árbol caído será como la misma fortaleza de Aloysius cayendo, presa de un montón de dudas y remordimientos.

++El DVD incluye de extras el detrás de cámaras con entrevistas al reparto y el trailer.

domingo, 20 de febrero de 2011

COLD SOULS * * * *

Paul Giamatti se somete a un tratamiento de extracción de almas en "Cold Souls".

Un actor del calibre de Paul Giamatti no podría tener un reto más interesante que en Cold Souls (2009). Me refiero a interpretarse a sí mismo. Ya lo hizo John Malkovich brillantemente en “Being John Malkovich”. Es curioso, pero en Cold Souls su realizadora, Sophie Barthes, trata de hacer un ejercicio cinematográfico al estilo Spike Jonze-Charlie Kauffman, con una historia de corte existencialista del tipo “Being John Malkovich”.

Es un deleite ver a Paul Giamatti, incluso, burlarse de sí mismo en muchos momentos. La historia no se sostiene mucho, pero plantea una premisa que tiene mucho de donde explotarse: qué tanto somos alma y qué tanto cuerpo físico. La película juega con una idea vista anteriormente en “Eternal Sunshine of the Spotless Mind”, con todo y máquinas más cercanas a la ciencia ficción, capaces de jugar con el destino de un ser humano. Aquí, una empresa ofrece un servicio de extracción e intercambio de almas, y Giamatti no tardará en caer en la tentación de hacer uso del servicio, luego de leer un artículo al respecto en la revista “New Yorker”.

Más que abordarse desde un punto de vista serio y profundo, Barthes se aboca a abordar el tema de una manera desenfadada y divertida. En la película, Paul Giamatti se encuentra tratando de sacar adelante la obra teatral “Uncle Vanya”, de Anton Chejov, pero tiene problemas para conectar con su personaje, debido a que se siente deprimido y desencajado.

Cuando se entera de la existencia de la empresa, dirigida por el Dr. Flinstein (David Strathairn), Paul Giamatti se someterá a un tratamiento en el que sólo se le extrae una parte de su alma, para así quitarse de encima la pesadez moral y emocional que lleva a cuestas. Las almas parecen aquí como una colección de rocas, de diferentes tamaños y colores. El alma de Giamatti luce como una haba. Paul no tardará en sentir cierta mejoría, pero a los ojos de su esposa (Emily Watson), el actor empieza a comportarse extraño, a sentir que no es el mismo de siempre.

Suena divertido, y lo es. El asunto no podría tomarse de otra forma, aunque despierta preguntas como: ¿Someterse a un tratamiento así no significaría la muerte? ¿De ser extraída un buen porcentaje de nuestra alma podríamos seguir vivos? El guión, escrito por la misma Barthes, resuelve esta cuestión de una forma genial. Al plantear el hecho de que si nuestra alma –o parte de ella- fuera extraída, seríamos como una especie de seres incapacitados, como vegetales, sin emociones, sentimientos y parte de nuestros talentos desaparecerían. La escena en la que Paul y su esposa se encuentran cenando con unas amistades es hilarante. Paul come como un animal y responde de manera insensible a los problemas que cuentan sus acompañantes.

No todo es perfección en esta compañía. Detrás se encuentra una compleja red de tráfico de almas en Rusia, donde se encuentra una máquina similar (las causas nunca se explican), a la que acuden personas que quieran donar sus almas. La esposa del dueño (Katherin Winnick), una pseudo actriz rusa de telenovelas, está en busqueda del alma de un talentoso actor. Nada exigente, la chica pide el alma de Al Pacino. Cuando una atractiva traficante rusa (Dina Korzun) cometa el grave error de llevarle el alma equivocada (¿Adivina de quién), las cosas se complicarán para todos.

Tanto visual como argumentalmente, Cold Souls tiene un sabor de película de “autor”, como de película de ciencia ficción de los 1970. El diseño de la máquina “extractora de almas” es retro, que luce más cercana a una máquina para sacar tomografías en hospitales. No hay efectos digitales sofisticados, ni mucho menos. La película de Barthes es de ideas, de personajes, más experimental; interesada en actuaciones y en la interacción de los personajes. La película se torna en su segunda mitad (la ambientada en Rusia) solemne, fría y deja algo de su humor inicial. Sin embargo, no deja de valer la pena ver a un Paul Giamatti movido por tormentos actorales que se sienten auténticos.

++En España, "Cold Souls" tan sólo ha sido proyectada en el "Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya" en el 2009. Hasta el momento no ha tenido estreno comercial en cines, ni ha sido editada en DVD. 

jueves, 17 de febrero de 2011

SABIAS QUE...



Dedico el "Sabias que..." a la bella y talentosa actriz Keira Knightley:

+Keira Knightley nació el 26 de marzo de 1985, en Teddington, Middlesex, Inglaterra. Su madre es Sharman Mcdonald, una escritora de teatro y novelista escocesa, y su padre es Will Knightley, un actor de teatro. En realidad, el nacimiento de Keira fue producto de una "apuesta" que Sharman hizo con su esposo. La pareja ya tenía un hijo, Caleb, nacido en 1979. No podían permitirse, económicamente hablando, tener otro miembro en la familia, por lo que Sharman dijo: "Si vendiera otro libreto, podríamos tener otro bebé". Lo vendió.

+En la escuela Keira tuvo problemas de aprendizaje. Con trabajos podía memorizar una palabra, así que recurría a los "audiolibros", para aparentar que leía. Esto siempre lo consideró como dislexia.

+Desde niña quiso ser actriz, así que pidió a sus padres que le consiguieran un agente. Su madre prometió conseguirle uno siempre y cuando, durante el verano, se pusiera al corriente en sus estudios. La carrera de Keira como actriz empezó en el programa televisivo "Royal Celebration", en 1993, y sólo podía hacerlo durante el verano, de común acuerdo con sus padres. Si fallaba en un examen, no podría continuar actuando.

+Su primer trabajo de importancia en cine fue en "Star Wars: Episode I", en 1998, como una de las dobles de Natalie Portman, quien interpretó a la Reina Amidala. Luego de un telefilme, y la película  "The Hole" (el cual atrajo la atención de la industria fílmica), su siguiente papel notable fue en "Bend it Like Beckham" en 2002. Para este papel tuvo que entrenar con Simon Clifford, entrenador del Manchester United, durante 20 semanas. "Al final, Keira pudo hacer cosas que jugadores de primera liga no pueden", dice Clifford.

+Keira nunca abandonó sus estudios mientras filmaba, los cuales incluían cursos de Historia del Arte, Civilizaciones Clásicas y Literatura Inglesa. Sin embargo, su intensa dedicación al estudio le impedía hacer amigos y se sentía profundamente deprimida. Para entonces ya había filmado "Pure" (2002) y se encontraba en la post producción de "Bend It Like Beckham". Un buen día, exhausta de tratar de mantener su vida profesional y escolar a la par, Keira tomó la difícil decisión de dejar la escuela. 

+Su buena racha en cine no se detuvo al dejar la escuela. Poco después, fue elegida para protagonizar "Pirates of the Caribean", junto a Johnny Depp. Keira era una gran fan de Johnny, al grado de tener posters de él en su cuarto. Las primeras lecturas del guión fueron en el "Viper Room", bar que pertenece a Johnny, quien ya tenía puesta la dentadura dorada que usaría para le personaje de Jack Sparrow. Después de saludarse, lo primero que le dijo Keira fue "¡Mierda, mira tus dientes!".

+Entre las películas posteriores de Keira Knightley se encuentran: "Love Actually" (2003), "King Arthur" (2004), "The Jacket" (2005), "Domino" y "Pride and Prejudice" (idem), Atonement (2007) y "The Duchess" (2008). Se tenía previsto que para el 2010 Keira participara en una nueva versión de "My Fair Lady", la cual se ha atrasado, aparentemente, hasta el 2012. Nada ha sido confirmado. 

martes, 15 de febrero de 2011

THE FIGHTER * * * *

Mark Wahlberg y Christian Bale en "The Fighter".

Desde un principio, sabemos hacia dónde nos conducirá una historia como la narrada en The Fighter (2010). Por supuesto, no lo diré, pero no es difícil adivinarlo en una trama edificante protagonizada por un boxeador. ¿Ya lo adivinó? Si no, tal vez no ha visto, por ejemplo, “Rocky”. Lo interesante es ver cómo nos es narrada toda esta historia, basada en la vida del boxeador Micky Ward, encarnado por Mark Wahlberg, en plena forma para el papel.

El realizador David O. Russell retoma la fórmula “Rocky”, y consigue una película sobre boxeo en la que ha sabido mezclar elementos de melodrama familiar con logrados toques de humor. Es una contendiente en la próxima entrega de los Oscares, con 7 nominaciones, entre las que se incluye “Mejor Película”, “Mejor Director”, “Mejor Guión”, “Mejor Actriz” y “Actor de Reparto”. Sinceramente, dudo que sea ganadora en las tres primeras categorías. Sus posibles premios estarán para las actuaciones, en donde es indudable que Christian Bale y Melissa Leo, son fuertes candidatos para llevarse una estatuilla dorada. Lo mejor del filme es la actuación de Christian Bale, quien se roba la película con una potente actuación y una complexión tan delgada como la que lució en “The Machinist”.

Micky Ward y Mark Wahlberg son amigos en la vida real, desde principios de los 1990, época en la que se ambienta el filme. Wahlberg fue entrenado por el mismo Ward, con intensas jornadas de ejercicio. En la película, Christian Bale es la fuerza histriónica, mientras Wahlberg es la fuerza física. El hilo conductor de la historia, es la realización de un documental sobre Micky y su medio hermano Dicky (Bale). Este último tuvo su momento de gloria como boxeador, y ahora como entrenador, la vida profesional de Dicky se encuentra afectada por las drogas y ocasionales crímenes. Dicky es un tipo fuera de control, inmaduro y completamente loco. Desde el primer plano, con Dicky y Micky sentados en un sillón y hablando frente a la cámara, sabemos que será el primero quien llevará la batuta en la película.

Micky es la total contraparte de Dicky, un tipo deportista, tranquilo, tímido y con deseos de triunfar. Quiere seguir los pasos de su hermano, pero quiere hacerlo bien. Sin embargo, su vida no es tan perfecta. Micky vive dominado por su madre/manager (Melissa Leo), y además, intenta ser un buen padre para su hija, a la que apenas ve debido a su intolerante ex pareja. Cuando conoce y empieza a salir con una atractiva bartender, Charlene (Amy Adams, también nominada al Oscar), encontrará en ella una motivación para salir adelante en el boxeo. Aunque esto tal vez amenace la unión familiar del matriarcado en el que se encuentra envuelto Micky, rodeado de un grupo de tías que juzgan y observan cada uno de sus movimientos.

Tanto Micky como Dicky se encuentran viviendo sus propias luchas internas. Micky está divido entre el amor a Charlene y las presiones de su chantajista madre, además de la mala racha que está teniendo en el ring. Mientras, Dicky batalla con su adicción al crack, que lo hunde más y más. Debo decir que para ser una película de boxeo, The Fighter (un título que se puede tomar en muchos sentidos) me entusiasmó más en su parte melodramática que en la boxeística. David O Russell es un realizador ingenioso para darle a sus películas cierto atractivo visual, como lo demostró en “Three Kings”. En ese sentido, me gustó cómo usa la cámara digital para filmar las peleas de box, llevándola en cada esquina del ring, arriba y abajo del mismo. Se nota la inspiración incluso en “Raging Bull” (esos close-ups cada vez que se dan derechazos a la cara). Son entretenidos esos momentos en la película, pero no tan emocionantes como en la mencionada película de Scorsese, o incluso como en las peleas de “Rocky”.

Es la historia de Dicky la que acabó atrapándome más, ese eterno adolescente al que parece le quedan dos neuronas en la cabeza y que lucha, no nada más por ayudar a Micky a ser campeón, sino por no derrumbarse por culpa de las drogas. En efecto, es una trama edificante en dos bandas. The Fighter es una película disfrutable, pasable y notablemente actuada, aunque no siento que sea de esas películas que arrasarán en los Oscares. Pero vamos, ya tiene su lugar en el subgénero de las películas de boxeo.

++Lo mejor: La actuación de Christian Bale.
++Lo peor: Que sus momentos menos memorables son arriba del ring. 

martes, 8 de febrero de 2011

MEGAMIND * * * *

 "Megamind" vuelve a demostrar que los villanos también tienen corazón.

La más reciente producción animada de la casa Dreamworks, Megamind (2010) parte de una premisa interesante y atractiva: los superhéroes están cansados y tienen ya poco o nada que contar. Tal y como sucedió en “Despicable Me”, los villanos demuestran ser multidimensionales, más complejos y capaces de mostrar un lado humano inesperado. Además, Megamind deja patente una verdad que ha estado presente, desde siempre, en las historias de superhéroes: estos no pueden existir sin los villanos y viceversa.

En Megamind tenemos un superhéroe, Metro Man (voz de Brad Pitt), toda una celebridad en Metro City. Más que un superhéroe, Metro Man es como una superestrella, amado por todos los ciudadanos. A primera vista, es como una cruza de Elvis con Superman. Y ya que hablamos de Superman, la película es una especie de parodia del “Hombre de Acero”, sólo que contada desde el punto de vista de su villano, el Megamind del título (voz de Will Ferrell), quien le hace honor a su nombre con su enorme cabeza. Es como ver a Lex Luthor, con facciones de Jim Carrey, una inmensa cabeza y piel azul.

De nuevo, la historia parte de la inevitable realidad de los genios atormentados y rechazados desde su infancia. La diferencia aquí, es que Megamind es un genio fallido. La película comienza con un prólogo bastante gracioso, en donde vemos cómo Metro Man y Megamind son rivales desde la infancia, desde que fueron enviados por sus respectivos padres a la Tierra en pequeños cohetes. El primero es el favorito de la clase y la maestra, admirado por todos gracias a su carisma e improbable facilidad para resolver toda clase de problemas usando sus superpoderes. En pocas palabras, Megamind ha crecido bajo la sombra de la popularidad de Metro Man.

Como villano Megamind tampoco ha tenido mucha suerte. Todo le sale mal y al revés. Con decir que su guarida secreta, no es tan secreta como quisiera. Una bella reportera, Roxanne Ritchie (voz de Tina Fey), a la cual no es difícil encontrarle una inmediata semejanza con Louisa Lane, es una de las más fervientes admiradoras de Metro Man. En tanto, Hal (voz de Jonah Hill), el camarógrafo que acompaña a Roxanne, está enamorado de ella, tratando infructuosamente de llamar su atención.

El gran drama comienza cuando, por primera vez, uno de los planes de Megamind para destruir a Metro Man resulta exitoso. Como es de esperarse, el haber matado al héroe más querido de Metro City provocará que todo mundo odie a Megamind. Pronto se da cuenta que su vida no tiene sentido como el nuevo y aburrido gobernante de Metro City. Al final, Megamind necesita a Metro man, alguien con quien pelear, con quien probarse a sí mismo.

La película está dirigida por Tom McGrath (Madagascar y secuela), y tiene un toque de melodrama existencialista muy logrado. Acabé sintiendo empatía por Megamind, además de lástima por ser el villano fracasado sin poder encontrar su lugar en el mundo, sin nadie más que su pez asistente, Minion (voz de David Cross). Llega un momento en que ya no sabe qué es. ¿Sigue siendo el “malo”? ¿Está en camino a volverse bueno? ¿Entrará en crisis por ello? Su plan para conquistar a Roxanne -como casi todos los que ha tramado- sabemos de antemano que está condenado al fracaso. Incluso aquí también sentimos simpatía por el villano cabezón. Su plan de crear un nuevo superhéroe con el cual volver a pelear, corre el peligro de salirse de control.

Una de las cosas que más consigue McGrath, como sucedió en Madagascar, es la magnífica interacción de los personajes. Ese triángulo amoroso que se forma va evolucionando hacia una complejidad impredecible. Una complejidad que no se ve perturbada por la súbita vuelta de tuerca que tiene el filme en su tercer acto. “Megamind” es una película divertida, un efectivo entretenimiento familiar que ofrece humor y acción al mismo tiempo, pero que se preocupa en todo momento por sus personajes, sin descuidarlos nunca. Ahí está el principal acierto de los guionistas Alan J. Schoolcraft y Brent Simmons. ¿Acabará la tendencia de volver la mirada a los villanos en el cine animado con “Megamind”? Si se siguen teniendo ideas originales y sin muchas pretensiones como en este caso, creo que no.

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