Musicalizada brillantemente, The Princess and the Frog retoma el clásico cuento de Cinderella y del príncipe convertido en rana, y lo ambienta en la Nueva Orleáns de los 1920.viernes, 26 de marzo de 2010
THE PRINCESS AND THE FROG * * * *
Musicalizada brillantemente, The Princess and the Frog retoma el clásico cuento de Cinderella y del príncipe convertido en rana, y lo ambienta en la Nueva Orleáns de los 1920.martes, 23 de marzo de 2010
EN EL MUSEO
La exposición "Los Cisnes Salvajes. Detrás de Cámaras" trata sobre el trabajo de la reina Margarita II de Dinamarca (tercera de izquierda a derecha), en la adaptación al cine, diseño de arte y vestuario, del cuento clásico de Hans Christian Andersen.En la última parte de la exposición, podemos ver un pequeño documental sobre el "detrás de cámaras", en el que nos damos cuenta que la reina Margarita y los realizadores llevan a cabo un experimento similar al de Eric Rohmer en "L'anglaise et le duc" (2001), donde los escenarios eran pinturas. En la película "The Wild Swans", los actores trabajaron frente a pantallas verdes, en donde se montaron digitalmente los escenarios, realizados previamente con la técnica del decoupage (una forma de collage), y se les dieron además una cualidad tridimensional.

Para mayor información, visitar la página del museo, así como la página oficial de la película (sólo en danés)
lunes, 22 de marzo de 2010
EL CARTEL

Me pongo al corriente con carteles de estrenos pasados. Para Alice in Wonderland, de Tim Burton, se realizó una pequeña serie de carteles de personajes, algunos carteles para el estreno y unos teasers. Los carteles de personajes me parecieron lo mejor de toda esta serie, dedicados a promocionar la versión en 3D de la película. Se crearon carteles para Alice, Mad Hatter (por cierto, algunos dicen que en el cartel Johnny Depp se parece a Elijah Wood), The Red Queen, The White Queen, así como a los gemelos Tweedledee y Tweedledum. La idea básica de estos carteles, fue realizar un fondo con un tema visual trabajado en patrones (a manera de papel tapiz), como un símbolo que les identificara a cada uno de inmediato: sombreros, corazones rojos y blancos, teteras, tazas y, para el caso de Alice, un cerrojo. Luego del cartel de Mad hatter (con un juego de explosivos colores pop y sombreros formados en una secuencia en espiral), el mejor es el de Alice. No nada más utiliza este cartel, de manera muy original, el cerrojo como elemento identificativo del personaje (el portal que la lleva a Wonderland), s
ino por su juego de escalas. La taza y el plato forman parte del escenario en el que se encuentra una diminuta Alice, de pie justo al centro del plato, con la taza inclinada al fondo. Cada detalle del retoque está sumamente cuidado, en el reflejo del color verde en los zapatos, en la taza y el plato. La pose de Alice es punto y aparte. Su actitud es como de haber sido descubierta al levantar la taza, mirándonos tímidamente. Aunque Alice es el personaje principal, su retrato no es de gran formato como el de los otros personajes.
En cuanto a los carteles del estreno, no son más que un adelanto de la visión de Tim Burton para Wonderland, escenificando, en composiciones sencillas pero cuidadas, algunas partes de la historia. Lo que caracteriza a estos carteles, es que predominan las formas orgánicas de la vegetación (muchas lineas curvas, quebradas, volúmenes en los hongos, etc) en el que se sienten envueltos los personajes. Hay sensaciones cromáticas contrastantes en los carteles, entre lo grisáceo de las atmósferas y el colorido de la vegetación. Para finalizar, aunque resulta atractiva su propuesta de hacer quebradiza e inestable la tipografía del título, dándole un toque mágico y étereo, es el tipo de letra que siempre usa Tim Burton en muchos carteles de sus películas (Corpse Bride, por ejemplo). Por cierto, el enorme hongo ha servido como punto de unión para dos carteles.

ue descontextualiza a los personajes de cualquier ambiente y los coloca en una suerte de dimensión celestial. Otro aspecto atractivo en el diseño del cartel (realizado por el despacho Ignition Print), es el efecto fragmentado en la parte derecha, en el área que cupa Jake Gyllengaal, y que atravieza a Natalie Portman. El simbolismo más común que se pretende crear con este efecto, es el de las vidas y/o almas fragmentadas, uno de los temas de la película. Y este efecto lo han llevado los diseñadores a la tipografía del título y que se refuerza con el tagline “There are two sides…to every family”. La propuesta visual del cartel no podría ser más fría, junto a la limpieza estética que proyecta, con mucho espacio en su parte superior gracias a la composición en "T" que se ha elegido, con el título y los créditos al centro. En el cartel español, el diseño del título proyecta una sombra con el título en español (Hermanos), y se ha retocado para darle una tonalidad más cálida a las fotografías, cosa que rompe con la intención estética deseada en el cartel. jueves, 18 de marzo de 2010
PEANUTS, EL CINE Y LOS MEDIOS

(Publicada originalmente el 12 de marzo de 1963)martes, 16 de marzo de 2010
TORRENTE, EL BRAZO TONTO DE LA LEY * * 1/2
Santiago Segura y Tony Leblanc en "Torrente, el brazo tonto de la ley", una parodia del thriller policiaco hollywoodense y las buddy movies.Me siento culpable. Con Torrente, el brazo tonto de la ley (1998), primera película sobre el decadente policia madrileño creado e interpretado por Santiago Segura, me he reído. No a carcajada suelta, pero hubo algunos gags, diálogos y personajes bizarros, que acabaron por hacerme reír. En sí, Torrente es una caricatura vulgar y misógina, pero si hay un logro en esta famosa creación del, de todas formas, fuera de lo común Santiago Segura, es que está pensado para que nos burlemos de todas sus desgracias. Torrente es una parodia del típico thriller policiaco hollywoodense, hace mofa de los convencionalismos del género y su personaje intenta ser una especie de antihéroe.
Lo gracioso de José Luis Torrente, es que parece todo menos policia; un tipo que vaga por bares de tapas y calles de Madrid luciendo más como un pobre diablo que otra cosa. A pesar de haber sido echado del cuerpo policiaco 3 años atrás, en su cabeza Torrente cree que sigue siendo un policia, con misiones que cumplir y todo. Está de más decir que Torrente es una película escrita y pensada para un público masculino, además de que está años luz de ser un trabajo con una mínima calidad cinematográfica. Pero no nos pongamos tan exigentes con una comedia descerebrada que no pretende ser más que eso, y que tampoco demandará verse una segunda o tercera vez.
José Luis Torrente va por las calles en un auto viejo, escuchando flamenco y es un acérrimo seguidor del "Atleti" de Madrid. De lejos, califica para ser el epítome del nacionalista español hasta la médula. Torrente vive con su anciano padre (Tony Leblanc), y lo utiliza para ganar dinero, sacándolo a pedir limosna en una silla de ruedas. Mientras, el tipo va en busca de aventuras, y en su camino se topara con Rafi (Javier Cámara), inocente, tímido y con gafas de considerable graduación, encargado de llevar el negocio familiar de pescadería. En resumen, Torrente y Rafi serán un “dúo dinámico” venido a menos; la pareja perfecta para parodiar, de paso, las buddy movies policiacas: el “maestro” (Torrente) enseñando al tal vez no tan inocente “alumno” (Rafi), quien desea convertirse en policia.
La trama es lo de menos. Siendo Torrente radical en su nacionalismo (“Estamos llenos de negros y árabes cada vez más…”), su misión será desmantelar una red de narcotráfico, en la que inmigrantes chinos están involucrados, junto a una mafia local. Mientras, vemos cómo Rafi es el personaje más interesante, al ser el que va tomando más confianza y seguridad en sí mismo, Torrente, por el contrario, al final seguirá siendo el mismo pobrediablezco y lastimero tipo de siempre. En la escena final la película se cae rotundamente (la escena dentro de la ambulancia, poco antes de los créditos), y por otro lado, Torrente decepciona como personaje, al ser completamente unidimensional. Dentro de toda su decadencia, defectos y miserias típicamente masculinas, no tiene alguna otra cualidad a la cual podamos asirnos. Es verdad, es una caricatura; es verdad que todavía tiene cierto sentido del deber, pero,… ¿Eso es todo lo que Torrente nos puede ofrecer? Como dije, tal vez esté exigiendo demasiado.
++ Disponible en una edición especial del 10° aniversario, con extras como el trailer cinematográfico, spots de TV, el "Cómo se hizo", videoclips, escenas inéditas, galería, "Más sobre Torrente: El director", los actores y "Torrente y los Goya".
lunes, 15 de marzo de 2010
SHUTTER ISLAND * * * * 1/2
Mark Ruffalo y Leonardo DiCaprio en "Shutter Island", una fascinante historia hard boiled detectivesca, con un inesperado toque de suspenso psicológico. Shutter Island también es una muestra de que la mancuerna que ha formado con Leonardo DiCaprio es una de las más sólidas. Leonardo DiCaprio ha logrado las mejores actuaciones de su carrera junto a Scorsese, y en Shutter Island aquel vuelve a conseguir una actuación que alcanza cotas altas. Seguir una trama que está instalada todo el tiempo dentro de una isla, en la que se ubica un hospital para criminales con enfermedades mentales, puede ser una tarea que no se antoja mucho seguir. Por lo tanto, toda la fuerza de la película radica en las potentes actuaciones de todo su reparto. En Shutter Island, prácticamente toda la acción sucede dentro de la mente convulsa y torturada del personaje interpretado por DiCaprio, el policia federal Teddy Daniels. A través de escenas de un delirio surrealista, buñuelianas me atrevería a decir, nos iremos enterando del pasado militar de Teddy y el por qué vive cada noche teniendo pesadillas. Las más recurrentes, son sobre su entrada junto a una tropa para liberar un campo de concentración.
El año es 1954, y junto a su nuevo compañero, Chuck (Mark Ruffallo), Teddy llega a la isla para investigar la misteriosa desaparición del hospital de una peligrosa asesina. Pero como sucedió con el personaje de Jack Nicholson en The Shining, el irrespirable y tétrico ambiente del lugar empieza a despertar en Teddy fantasmas del pasado, visiones terroríficas y la perturbadora e imaginaria presencia de su esposa fallecida (Michelle Williams). No ayudará mucho la hermética y sospechosa actitud del doctor que dirige el hospital (Ben Kingsley, inmejorable como siempre), y no pasará mucho para que Teddy se entere de que posiblemente en el hospital esté internado el asesino de su esposa.
Para muchos, el principio de Shutter Island ha resultado lento y cansado. Incluso, para una periodista del Entertainment Weekly, a la película le ha sobrado metraje. Al menos para mí, que disfruto mucho de la literatura hard boiled y el film noir, la primera hora, aunque se dedica a seguir las mayores convenciones de estos géneros: los hallazgos de pistas, largos interrogatorios de los policias, sus diálogos tratando de embonar las pistas, etc., lo más atractivo de esta parte es que se inclina más por la descripción psicológica de Teddy. Es tan brillante como la descripción que Scorsese hizo del obsesivo compulsivo Howard Hughes en The Aviator.
Falsas pistas, falsos culpables, ambientes opresivos, giros inesperados, etc., Shutter Island evoluciona hasta un punto en que todo mundo es sospechoso. Teddy no podrá confiar en nadie, ni siquiera en él mismo, ni en lo que ve, siente, piensa o percibe, como en las buenas historias de misterio. Cuando llega un momento en que a uno se le puede acabar la paciencia, cuando la locura de Teddy es tal que ya no hay nada más para él de dónde asirse, llega el final revelador, de esos de los que no se puede contar ni insinuar absolutamente nada. De hecho, una de las mejores escenas está precisamente en esta parte, un flash-back que nos aclara todo de una vez por todas. Es cierto, al final quedan algunas preguntas al aire. No dejé de sentir que la película hubiera podido quedar mejor resuelta. Algo que nada más podré saber hasta que lea el libro de Lehane.
++Lo mejor: la descripción psicológica que hace Scorsese de Teddy Daniels.
++Lo peor: Sentir al final que algo ha quedado sin resolverse del todo.
sábado, 13 de marzo de 2010
THE INFORMANT! * * * 1/2

jueves, 11 de marzo de 2010
2046 * * * *
Tony Leung repite como el Sr. Chow en "2046". El título de 2046 invita a pensar en una película futurista, pero no es así. Hay algo de ciencia ficción futurista, no voy a negarlo, pero esta nada más existe en la mente de su protagonista, Chow-Mo-wan (Tony Leung), el famoso personaje que Wong Kar Wai presentara por primera vez en 1990 en la película A Fei zhen chuan (Days of Being Wild). De alguna manera, 2046 (2004) es una secuela de In the Mood for Love (Fa yeung nin wa, 2000), aunque resulta muy diferente el Sr. Chow de 2046. Sigue sobreviviendo como periodista, aunque ahora tendrá una marcada debilidad por las mujeres y la vida nocturna. Una de sus víctimas será una bella chica, Bai Ling, quien se prostituye en el mismo hostal donde se hospeda Chow, interpretada soberbiamente por Zhang Ziyi.
El 2046 del título, es el número del cuarto que ocupa Bai Ling en este hostal, y además servirá para que Chow cree un mundo futurista en una novela que se encuentra escribiendo. El universo que crea está poblado por androides y personas que tratan de llegar a un lugar calificado como “2046”, un idílico sitio en donde creen encontrar la felicidad, amor y los “recuerdos perdidos”. Muchos han estado ahí y simplemente desean regresar. Aunque suene atractiva esta idea, no es más que un homenaje a “Alphaville” de Godard, con su universo futurista poblado por gente robótica privada de emociones y sentimientos. No tendrán mucho parecido las historias de 2046 y Alphaville, pero tienen en común personajes huyendo de un mundo futurista en busca del amor. El diseño de producción en esta parte fantástica de 2046 es bueno, los escenarios digitales aceptables y con imágenes muy bellas, pero la consideré poco más que estorbosa para lo que realmente resulta interesante en la película: las aventuras y desventuras de un Sr. Chow ambiguo, impredecible y lleno de sorpresas, interpretado con la misma eficacia de siempre por Tony Leung.
Wong Kar Wai entrega nuevamente una historia romántica poblada de personajes atormentados por el amor, en una serie de mini historias que tienen el hostal como escenario común, y a Chow como catalizador de todas ellas. A veces tuve la sensación de estar viendo una calca de In the Mood of Love. Wong ha filmado 2046 de una forma prácticamente similar a In the Mood for Love, cosa que está lejos de ser un defecto, ya que lo mejor en 2046 es seguir viendo sus encuadres maravillosamente compuestos, marca inconfundible del realizador. Es un deleite apreciar cada toma, donde la luz y el juego de reflejos es siempre un elemento primordial.
Si a este magistral trabajo fotográfico de Christopher Doyle y Pung Leung Kwang (fotógrafo en In the Mood for Love) agregamos una hipnotizante banda sonora a cargo de Shigero Umebayashi, y la canción “Siboney” interpretada por Connie Francis (que acaba convertida en leit motif sonoro), 2046 termina siendo una película más que recomendable para aquellos que hayan disfrutado In the Mood for Love. Vemos también aquí la década de los 1960 a través de los ojos de Chow, y la escuchamos a través de sus oídos. 2046 es, incluso, un poco más subida de tono, más tormentosa y, la verdad sea dicha, quizás un poco más misógina. Todas las mujeres sufren por culpa de los hombres, y la que no es prostituta es una experta apostadora, Su-Li Zhen (sí, el mismo nombre del personaje de Li Gong en In the Mood for Love), que ha perdido una mano por culpa de alguna “mala” apuesta. Si hay algún personaje femenino complejo e íntegro, es el de la hija del dueño del hostal (Faye Wong), atrapada en la red de un amor imposible con un japonés y que tiene talento para escribir.
¿Habrá una cuarta película sobre las aventuras románticas del Sr. Chow?. Es posible. En tanto, yo seguiré quedando atrapado en esos rincones y espacios que Wong Kar Wai sabe magistralmente encerrar en cada toma.
++Disponible en una edición especial con 2 discos. Entre los extras incluye: filmografías, ficha técnica, ficha artística, galería animada, entrevistas y perfil W.K.W. "La Utopía", "El músico de la imagen Christopher Doyle", "La seducción Maggie Cheung", dossier de prensa en imagen, tráiler y trailer oculto, carteles internacionales, premios y nominaciones.
martes, 9 de marzo de 2010
PEANUTS, EL CINE Y LOS MEDIOS.

(Publicada originalmente el 5 de marzo de 1963)lunes, 8 de marzo de 2010
PREMIOS OSCAR 2010
"¡Te estoy mirando James! ¡Te estoy mirando!"Entre apuestas, predicciones y muchas expectativas, la entrega de los premios Oscar tuvo lugar ayer domingo 7 de marzo, en una ceremonia más bien desangelada y que se caracterizó, más que nada, por haber sido apresurada. Tan sólo hubo un número musical y no muchas sorpresas. Si por algo destacaron estos premios Oscar, es que, por primera vez en la historia de la Academia, le fue otorgado a una mujer el premio a Mejor Director. Kathryn Bigelow se llevó el premio a Mejor Director por su trabajo en The Hurt Locker, una película, irónicamente, protagonizada en su mayoría por un reparto masculino, cuya trama trata sobre un desactivador de bombas en la guerra de Irak.
A continuación, una pequeña lista con los principales premiados:
Mejor Película: The Hurt Locker
Mejor Director: Kathryn Bigelow, por The Hurt Locker
Mejor Actor: Jeff Bridges, por Crazy Heart
Mejor Actriz: Sandra Bullock, por The Blind Side
Mejor Guión: Mark Boal, por The Hurt Locker
Mejor Actor de Reparto: Christoph Waltz, por Inglourious Basterds
Mejor Actriz de Reparto: Mo'Nique, por Precious
Mejor Película Animada: Up
...y una lista de mis premiaciones "no tan serias" de la entrega de los Oscares 2010:
+El más gracioso: Ben Stiller maquillado como un na'vi para entregar el premio a "Mejor Maquillaje". "Lo extraño es", dijo Stiller, "es que Avatar ni siquiera está nominada a Mejor Maquillaje".
+El mejor perdedor: James Cameron, quien demostró una sincera alegría al ver que su ex, Kathryn Bigelow, había ganado el premio a "Mejor Director".
+El más serio: ¿Alguien logró captar el momento exacto en que Clooney se enfadó con Steve Martin y Alec Baldwin? Creo que fue entre una broma a Meryl Streep y otra a Kathryn Bigellow. No estoy seguro, pero fue por una broma a una mujer. George apenas y esbozó una sonrisa en toda la ceremonia.
+La peor corbata: la de Robert Downey Jr., parecia de mago de fiesta infantil.
+El más emotivo: Jeff Bridges con su discurso dedicado a su padre y actor, Lloyd Bridges, y a su madre y actriz, Dorothy Dean Bridges.
+El que se quedó sin palabras a mitad de discurso: Jeff Bridges nuevamente, quien ya no sabía a quien más agregar a su lista de agradecimientos.
+Los mejores tórtolos: Penélope Cruz y Javier Bardem.
+El gran ausente: gana de nuevo Jack Nicholson. ¿Que pasa que ya no invitan a Jack?
+Las mejores gafas para sol: las de T. Bone Burnett.
+El momento más emotivo (y nostálgico): el homenaje que realizaron actores que trabajaron con el fallecido realizador John Hughes.
+Las más guapas: Charlize Theron, Kate Winslet, Meryl Streep y Helen Mirren.
+El más desaliñado: Quentin Tarantino.
+La más desaliñada: Sarah Jessica Parker, despeinada, en extremo bronceada y mascando chicle.
+La mejor vestida: Meryl Streep y Jennifer Lopez.
+La más extravagante: Sandy Powell, ganadora del premio a "Mejor Diseño de Vestuario".
+La más confundida: Sandra Bullock, cuando al entregar el premio a "Mejor Fotografía" se descontroló al ver que no pasarían escenas de los filmes nominados.
+La gran omisión: Farrah Fawcett, olvidada durante el homenaje a las personalidades y celebridades fallecidas.
+El peinado más extraño: Quentin Tarantino (que no es sorpresa) y Sandra Bullock, con una raya que iba sin rumbo definido por su cabeza. Se veía guapa de todas formas.
+Las mejores (y más auténticas) lágrimas: las de Gabourey Sidibe, mientras escuchaba sentada las palabras de admiración por parte de Oprah Winfrey. ¡Bueno, bueno está bien! Las lágrimas de Sandra Bullock durante su discurso también me llegaron a lo más profundo.
+El más ansioso: Tom Hanks, lanzando de golpe y sin previo aviso el nombre de la película ganadora a "Mejor Película".
+El mejor estornudo interrumpido: Bueno, algo así hizo Kristen Stewart cuando apareció en escena junto a su compañero de reparto en New Moon, Taylor Lautner. Igual y fue un eructo.
+El mejor anuncio de nominados: El de las películas animadas, con sus protagonistas (Coraline, Mr. Fox, Mr. Fredricksen, etc.) diciendo unas palabras antes de anunciar el premio.
+El momento más bizarro: Steve Martin matando unas medusas voladoras tridimensionales con un insecticida.
+La mejor burla: la que hicieron Steve Martin y Alec Baldwin a George Clooney. En lugar de decirle alguna broma, sólo se le quedaron viendo fijamente y haciendo gestos.
+La mejor barba: Antonio Banderas, luciendo una barba robinsoncrusoneana.
+El más canoso: Pedro Almodovar, estaba casi irreconocible.
+El más nervioso: los argentinos Nicolas Schmerkin (ganador a "Mejor Corto Animado") y Juan José Campanella (ganador a "Mejor Filme Extranjero") quienes mostraron serias dificultades para decir su discurso en inglés. "¡Qué dificil es hacerlo en inglés", dijo alguno de ellos.
+El más torpe: uno de los productores de "The Cove", documental premiado, quien dejó caer su Oscar con tal de extender una manta con un número SMS. Al final, ni se vió lo suficiente por televisión, y creo que sólo lo alcanzaban a ver los de la primera fila. Pero se agradece la iniciativa.
domingo, 7 de marzo de 2010
PREDICCIONES 82 ENTREGA DE LOS PREMIOS OSCAR 2010
Poster de la "82 Entrega de los Premios Oscar", con sus dos anfitriones, Alec Baldwin y Steve Martin.A menos de dos horas de que comience la ceremonia de la entrega número 82 de los premios Oscar, hago publicas mis predicciones de los principales premios. No he visto muchas de las películas, así que para muchas categorías me serviré de lo que he podido escuchar, leer y, mayormente, de mi instinto cinematográfico. La ceremonia estará conducida, por primera vez en la historia de los premios, por dos anfitriones, Steve Martin y Alec Baldwin, de quienes seguramente podremos esperar buenas bromas y comentarios graciosos (especialmente del primero).
Sin más, aquí va mi lista:
+Mejor Película:
Avatar. Debería ganar: Precious.
+Mejor Director:
James Cameron, por Avatar.
Deberia ganar:
Kathryn Bigelow, por The Hurt Locker.
+Mejor Actor:
Jeff Bridges, por Crazy Heart.
Debería ganar:
Jeff Bridges, por Crazy Heart.
+Mejor Actriz:
Sandra Bullock, por The Blind Side.
Debería ganar:
Meryl Streep, por Julie & Julia.
+Mejor Actor de Reparto:
Christoph Waltz, por Inglourious Basterds.
Debería ganar:
Christoph Waltz, por Inglourious Basterds.
Mejor Actriz de Reparto:
Mo'Nique, por Precious.
Debería ganar
Mo'Nique, por Precious.
+Mejor Guión:
Mark Boal, por The Hurt Locker.
Debería ganar:
Quentin Tarantino, por Inglourious Basterds.
+Mejor Maquillaje:
Star Treck.
Debería ganar
Star Treck.
+Mejor Película Animada:
The Princess and the Frog
Debería ganar:
Up
Bueno,... que corran las apuestas.
viernes, 5 de marzo de 2010
SABIAS QUE...
++Esta joyita se puede ver en la página de The Auteurs.
jueves, 4 de marzo de 2010
FOUR ROOMS * * 1/2
Antes de escribir esta crítica, estaba tentado a calificar Four Rooms (1995) como una película rotundamente fallida, con todo y que Tarantino participó con un cortometraje, caótico y sin mucho sentido. Aunque pensándolo bien, sería injusto si califico así un proyecto que no pretende ser más que una reverenda tontería, con personajes e historias que sobrepasan los límites de lo estúpido. Hay que aceptarla como tal, ya que sólo así la experiencia de ver esta película camp, ambientada en un famoso hotel, será medianamente soportable. La actuación de Tim Roth, chaplinesca y keatonesca en partes iguales, interpretando al bell boy del hotel, es lo que acabó gustándome más en Four Rooms. Tim Roth casi te hipnotiza con su galería de gestos, voces y movimientos, dando vida a un tipo que finge ser estúpido pero que, al final, revela toda su malicia e inteligencia, especialmente cuando se trata de ganar dinero.
La película está formada por 4 cortometrajes, que narran 4 historias que suceden en el hotel la noche de Año Nuevo. Todas ellas tienen en común a Ted, el bell boy en cuestión, quien irá metiéndose en un enredo tras otro, saliendo más o menos airoso de todos ellos. La estafeta le es transferida por un anciano bell boy, quien presume haber sacado a pasear a Rin Tin Tin. Se trata de un hotel viejo, pero con cierto aire de leyenda e historia. Gracias a Ted, la película mantiene cierta unidad. De no ser por este personaje, Four Rooms acabaría ahogada dentro de su propia irregularidad, con un amplísimo reparto de caras famosas. Madonna, Lily Taylor (una actriz que normalmente me gusta mucho) y Valeria Golino, entre otras, protagonizan “The Missing Ingredient”, dirigido por Allison Anders, sobre un grupo de brujas que llegan al hotel para realizar un ritual. Como el título indica, habrá un ingrediente faltante, simplemente escatológico, y el mencionarlo sería ya revelar mucho de la trama y de cómo solucionaran el problema las brujas. Baste decir que Ted estará ahí para ayudarles.
Tanto “The Missing Ingredient” como el corto de Tarantino, “The Man From Hollywood”, son los dos trabajos menos logrados. El de las brujas intenta con muchos esfuerzos ser gracioso, cosa que no consigue en ningún momento, y es predecible, ya que juega con la vieja fantasia del bell boy enredado con una atractiva huésped. Como historia es más sólida que la dirigida por Tarantino. En esta última aparece Bruce Willis, nada más dando gritos por todo el cuarto, una atractiva actriz (Jennifer Beals) que de lejos pasaría por Uma Thurman, así como un insufrible actor latino (Paul Calderon), que todo el tiempo quiere hablar como negro. Es decir, nada más faltó John Travolta y Samuel L. Jackson para tener al reparto de Pulp Fiction. Lo único interesante aquí, es que se rescata un viejo juego visto en un episodio de “Alfred Hitchcock Presents: The Man From Rio” (en realidad, titulado “Man from South”, de 1960 y basado en una historia de…¡Roalh Dahl!), protagonizado por Peter Lorre y Steve McQueen. En el juego, Lorre apuesta que McQueen no podrá encender su encendedor 10 veces seguidas en un minuto. El corto se pierde entre la verborrea de Tarantino y del resto de los personajes, con una cámara que casi todo el tiempo está recorriendo la habitación, hasta que lo mejor, el desarrollo de la apuesta y su humor negro, queda reducida a unos cuantos minutos finales.
Me gustaron mucho más el corto de Robert Rodríguez, “The Misbeheavers”, y el dirigido por Alexandre Rockwell, “The Wrong Man”. El trabajo de Rodríguez, protagonizado por una familia mexicana (con Antonio Banderas como el padre), es algo más redondo y políticamente incorrecto, con un par de niños bebiendo champaña, fumando, jugando con la jeringa de un junkie, el niño viendo un canal porno (en realidad nada más es Salma Hayek bailando en un diminuto traje) y…oliéndose los pies. Los niños hacen la vida imposible a Ted, y la gracia de todo reside en las llamadas constantes que le hacen a la recepción. El final tiene un buen ritmo y una edición trepidante, mientras que su revelador final (es decir, la fuente de ese mal olor) se extiende hasta fuera del hotel. Un grupo de chicas drogadas (Marisa Tomei entre ellas) juegan videojuegos en un apartamento. ¿Quién habrá dirigido este pequeño segmento? Es un misterio.
“The Wrong Man” tiene una historia inconsistente, y su gracia reside en darle vueltas y vueltas a su premisa: la confusión de un gángster borracho (David Proval), quien cree que Ted es el hombre con quien su esposa (Jennifer Beals) lo engaña, a quien tiene amarrada y amordazada a una silla. Aunque el realizador no consigue jamás llevar su premisa más allá de unos rutinarios diálogos, la mejor parte es la claustrofóbica escena en el baño, con una original manera de colocar la cámara. De hecho, si hay una idea central, no nada más en este, sino en todos los cortos, es precisamente lo claustrofóbico, el hecho de que Ted se vea metido en toda clase de embrollos dentro de los cuartos. “The Wrong Man” es el corto que mejor consigue transmitirlo.
++Four Rooms no se encuentra editada en DVD en España. Disponible en región 1 y en región 4.
miércoles, 3 de marzo de 2010
EL CARTEL
No ha tenido mucho éxito con la crítica The Lovely Bones, la más reciente película de Peter Jackson. Unos han considerado sus imágenes del paraíso celestial, en el que se encuentra temporalmente su protagonista, alucinantes, mientras que otros las consideran algo estorbosas, excesivas. Su cartel me ha parecido rescatable, en especial, por su inquietante idea de colocarnos como testigos de una escena clave en la película. Emplea simbolismos antagónicos simples. La obscuridad que rodea al personaje de Stanley Tucci, el asesino, acentuado con un cielo tormentoso y nublado. En tanto, el personaje de Soairse Ronan está rodeado de una luz celestial, de nubes con la luz de un idílico atardecer. Parece además que la chica ha descendido del cielo. Es un cartel con texturas interesantes, lo que lo hace todavía más atractivo (la plantación seca del campo, las mismas nubes, los árboles, etc.). La identidad del asesino se nos oculta parcialmente, y en contraposición está la expresión asustada de la chica. De alguna forma, este gesto nos hace estár más compenetrados con ella, y sentirnos ocultos a la vista del asesino. La perspectiva y la composición hacen que Stanley Tucci luzca de mucho mayor tamaño, lo que hace sentir a la chica todavía más vulnerable. Pero también he leído comentarios que consideran que la figura de la chica luce desproporcionada por este mismo efecto, que sus piernas lucen excesivamente largas con respecto al resto del cuerpo. Es cierto, aunque no siento que esto le haga mucho daño al resultado final. Diseñado por Michael Pangrazio y el despacho BLT & Associates, el cartel resulta memorable por la recreación de la escena a través de fotomontajes, y la paleta purpúrea está inteligentemente usada para crear un efecto melancólico.UN PROPHÉTE (* * * * para ambos carteles)
De Un Prophéte me han gustado tanto el cartel francés original, como el estadounidense. El primero tiene incluso un cierto aire nostálgico de algún cartel de la Nouvelle Vague. El retrato que domina el cartel, en blanco y negro en alto contraste, es gráficamente atractivo. Su rostro, dividido por la sombra del enrejado en prisión, es lo que llama la atención en el primer vistazo. Y el alto contraste hace que en verdad duela ver el rostro y lo haga más vulnerable. Su rostro es devorado por la obscuridad
de ese espacio en el que se encuentra ubicado, y el marco, con una textura que le da un efecto desgastado y viejo, contribuye a enfatizar ese efecto de encierro.El cartel norteamericano se mueve por otros terrenos. Si algo tienen en común, es su apuesta por retomar un estilo de diseño antiguo. La gran diferencia, es que en el segundo cartel el protagonista aparece en una actitud diametralmente distinta, amenazador, alerta, seguro de sí mismo y con un revólver en mano. La idea básica, es dividir el retrato con unas barras de forma irregular y rojas. Al menos ese es el efeto visual que da a primera vista. Observándolo mejor, se trata más bien de unir varios pedazos de una fotografía, virada al rojo y sobre un fondo blanco. El efecto es intrigante, remite de inmediato a un thriller de espionaje. Podrá verse muy simple, pero el diseño tipográfico del título es muy bueno, en especial, por que su tipografía está perfectamente pensada para que la “A” inicial se una con el fondo, al igual que la “T” final. El cartel español retoma el cartel norteamericano, pero deja de lado todo lo gráficamente interesante de este por una idea de lo más convencional. Si
hay algo bueno en este cartel, es el diseño tipográfico, sobretodo por esa navaja en el lugar de la “O”. Otro cartel más para la portada del DVD. martes, 2 de marzo de 2010
PEANUTS, EL CINE Y LOS MEDIOS.

(Publicada originalmente el 25 de febrero de 1963)
