viernes, 3 de octubre de 2008

THE BOURNE SUPREMACY * * * *

La trilogía de novelas conocida como la “trilogía Bourne”, son fascinantes relatos de espionaje escritos por Robert Ludlum, quien de hecho fungió como productor ejecutivo de la adaptación al cine de la primera novela. La secuela, The Bourne Supremacy (2004), dirigida por Paul Greengrass, sigue al pie de la letra las reglas de la primera parte, es decir, mantener un trepidante ritmo narrativo.

El elenco es prácticamente el mismo: Brian Cox como el agente Ward Abbot, que sigue al acecho del amnésico Bourne (Matt Damon) en la ciudad de Berlín; Julia Stiles como Nicky, la asistente del equipo de inteligencia, que esta vez tiene un peso especial en el desarrollo de la trama, y Franka Potente como Marie, la novia de Bourne. La historia arranca en la India, donde además nos muestra cómo Jason empieza, con algunos dolores de cabeza, a recordar lo que sucedió antes de que perdiera la memoria.

Al elenco se agrega la excelente actriz Joan Allen, en el papel de la agente Pamela Landy, quien se involucra en la investigación y rastreo de Jason por órdenes superiores, luego del asesinato de un empresario ruso en un hotel de Berlín, suceso en el que Jason podría estar involucrado.

Greengrass decide dar un giro en este filme. Si bien The Bourne Supremacy no está exenta de magníficas escenas de acción y peleas, predomina un tono más reflexivo. El realizador decide darle más énfasis a los delirios de Jason, en los que empieza a reconstruir un puzzle mental, armar sus recuerdos, todo a través de flash backs.

Bourne Supremacy funciona como una entretenida película de acción, con todos los excesos de fórmula. Pero también funciona como un intrigante laberinto emocional, que tan solo existe en la mente del otrora agente de la CIA Jason Bourne, quien ya no quiere saber absolutamente nada de su pasado violento y sólo pide que lo dejen tranquilo. Escenas como la que tiene lugar en el apartamento de la hija de Nezky, el empresario ruso asesinado, desafortunadamente no abundan mucho en la película, un climático ajuste de cuentas de la chica contra el probable asesino de sus padres.

++ Disponible en edición austera, HD-DVD y UMD. La edición en HD-DVD contiene como extras: comentarios con el director Paul Greengrass, escenas inéditas, ajuste de identidad: Reparto, "Volando por los aires", "En marcha con Jason Bourne", "Nacido para ser salvaje: Entrenamiento de lucha", "La plataforma go-mobile acelera la acción", "El cerebro Bourne", "Diagnóstico Bourne", etc.

jueves, 2 de octubre de 2008

ZULU * * * *


Hay un momento soberbio en Zulu (1964), en el que el diezmado ejército británico del fuerte Rorke, en la región de Natal, Sudáfrica, parece escuchar un canto celestial, cuando el primitivo pero fuerte ejército de zulus, marcialmente formados, envían un mensaje de tregua y honor a la valentía de los derrotados soldados de la armada británica.

Dirigida por Cy Raker Enfield, la película recrea con mucha presteza y eficacia la memorable batalla del 22 de enero de 1879, que podría compararse con la batalla del “Álamo” en Texas, 40 años antes. En Zulu, (nombre de la tribu africana en cuestión), la conclusión que dio el guionista John Prebble no se molestaba mucho en pormenorizar sobre las consecuencias colonialistas, políticamente hablando, sino más bien en darle un toque épico y heroico, para lo que en realidad fue una “real” masacre a los soldados ingleses, al servicio de su majestad.

La dupla actoral formada por Stanley Baker, en el papel del Teniente John Chard, y Michael Caine, como el engreído teniente Gonville Bromhead, era una confrontación de egos entre sus personajes, cuando el primero notifica que es un ingeniero con el deber de construir un puente en el fuerte. “Lo dejo seguir haciendo sus lindos pasteles”, le dirá Bromhead irónico desde su caballo. La llegada del reverendo Otto Witt (Jack Hawkins) y su guapa hija (Ulla Jacobsson) para prevenirles sobre el ataque de 4,000 zulus, despertará en los dos tenientes una distante colaboración, que se verá afectada por su diferencia de caracteres.

El guión de Prebble tiene escenas estructuradas con precisión, dedicadas a exponer con lujo de detalle la personalidad de cada soldado. Pero lo cierto también es que el filme es un interesante compendio de detalles acerca de la regia marcialidad militar (esa constante insistencia de los altos oficiales porque sus soldados, en plena batalla, estén con el uniforme bien puesto), aspectos pequeños a primera vista, pero que dan al trabajo de Enfield un sincero toque realista.

Aunado a la destacada producción, que incluye una lograda recreación del fuerte Rorke, a cargo de Ernest Archer, un gran diseño de vestuario de Arthur Newman y maquillaje por Charles Parker, así como una atractiva banda sonora de acordes épicos escrita por John Barry, Zulu (que tuvo una precuela en Zulu Dawn, dirigida por Douglas Hickox, en 1979) es un relato sobre el orgullo y la soberbia, representada en la pobre visión de los oficiales del ejército más poderoso del mundo en aquella época, por su desprecio hacia un ejército de zulus, que armados con tan sólo una arcaica lanza y escudo –muchos con rifles de los mismos ingleses-, hicieron sufrir durante varias horas a los británicos, ocasionándoles bajas considerables.

Un relato de toques políticos ligeros (Chard llama a los irlandeses “independientes” para alentarlos a pelear), con unas batallas bien dirigidas y que presumen un notable manejo de extras, actuado impecablemente hasta por el último de los actores secundarios. Zulu es la experiencia de presenciar un filme bélico que ilustra los límites que un puñado de soldados puede soportar.

miércoles, 1 de octubre de 2008

NAZARIN * * * *

La etapa mexicana de Luis Buñuel no deja de estar ligada con el comentario crítico social. Ahí está la magistral Los Olvidados (1950), y años después llegó Nazarín (1959), premiada en Cannes. Ambientada en la época de la dictadura porfirista en México, la película es una combinación de la clásica visión surrealista de Buñuel, algo de humor negro y un retrato de la pobreza que se vivía en esa época, lo mismo que del machismo mexicano.

La película no esconde su misoginia. Las mujeres en Nazarín o son prostitutas o sumisas ante los hombres, siendo además una de las películas más provocadoras de la filmografía de Buñuel. Beatriz (Marga López), apocada mujer que desea morir por el desprecio de un hombre, y Andara (Rita Macedo), una prostituta, deciden seguir al padre Nazario (Paco Rabal estupendo) luego de cometer un asesinato. El sacerdote decide emprender una aventura de ermitaño, luego de ser expulsado por la iglesia debido a la ayuda que le brinda a Andara.

Existe una tensión sexual latente en el triángulo que formarán el sacerdote y sus dos acompañantes, entre las que llega a surgir una especie de competencia por la atención y el cariño de Nazario. En su camino se toparan con un enano masoquista, enamorado de Andara, que no importa cuanto lo odie y desprecie, aquel siempre estará a su lado para quererla.

El periplo es un viaje iniciático y de búsqueda espiritual, no nada más para las mujeres sino para el mismo padre Nazario, transformado en un mendigo que busca vivir de la caridad y de encontrarle sentido a su nueva vida, ayudando a todo aquel que lo necesite en su aventura. Nazario pasará de todo, estará dispuesto a humillarse ante aquellos que abusen de él, a poner la otra mejilla y afrontar las habladurías que surjan por viajar en compañía de dos mujeres.

Su idílico viaje espiritual será difícil de cumplir, será complicado superar el abuso de poder, la indiferencia y el desprecio. El padre Nazario es, de alguna forma, un ideal de la vida católica-cristiana, de la austeridad, el sufrimiento y la humildad. Pero verlo desde los ojos del maestro aragonés, ya es otra cosa.

martes, 30 de septiembre de 2008

OCEAN'S TWELVE * * * 1/2


Steven Soderbergh pretendía con su remake de Ocean´s Eleven (1961), emular la dupla formada por Frank Sinatra y Dean Martin del filme original de Milestone, con George Clooney y Brad Pitt. Soderbergh supo darle al primer filme un tono fresco, un ritmo ágil y cómico, junto a una banda sonora ecléctica, que lo mismo se nutría de la música lounge, del jazz y el rithm & blues de los 1960.

Soderbergh hizo que esta famosa, aunque no tan original heist movie (el filme de Milestone se notaba, al menos, inspirada en la trama de Bob Le Flambeur, filme francés de 1955), se revitalizara con una puesta en escena sumamente cargada en su diseño de producción y con un regusto muy “pulp”.

¿Qué ha pasado con esta secuela? Su guionista George Nolfi se saca de la manga un gag que se cae de demasiado inocente: Tess, interpretada nuevamente por Julia Roberts, se hace pasar por...¡Julia Roberts! Incluso, el mismo gag permite un cameo de Bruce Willis. Ocean’s Twelve (2004) sigue siendo entretenida de principio a fin. El reparto es prácticamente el mismo, ahora agregando –muy acertadamente- a la guapa Catherine Zeta-Jones, en el papel de la detective Isabela Lahiri, que anda tras la pista del nuevo robo que intenta realizar la pandilla de Danny Ocean (George Clonney). Además, Terry Benedict (Andy Garcia), el ya recuperado magnate de las Vegas, busca cobrar con intereses todo el dinero que Ocean le robó frente a sus narices.

Hacer un robo en E.U. es imposible, todo mundo los busca ahí. Ahora se les ocurrirá intentar un robo en la ciudad de Ámsterdam, contratados por un tal Matsui (Robbie Coltrane). En el golpe termina involucrándose El Zorro Nocturno (Vincent Cassel), un renombrado ladrón europeo, que no dejará que Ocean le haga sombra.

La fotografía sigue siendo de Peter Andrews y la banda sonora de David Holmes. La combinación de cámara inquieta con planos fijos, zooms que dejan ver el grano de la película, la toma de un avión despegando con la cámara recostada casi 90°, al igual que una combinación de color con blanco y negro, le dan un aire visual renovado a esta franquicia, una de mis favoritas, que cerró el año pasado con Ocean’s Thirteen y, este año, con la muerte de Bernie Mac, protagonista de la película. ¿Estará de regreso Ocean con una cuarta entrega?

++Ocean's Twelve está disponible en edición austera, Blu-ray y en HD-DVD, así como en paquetes que incluye las tres pelis. La edición Blu-Ray incluye de extras comentario del director Steven Soderbergh y el guionista George Nolfi, casi 30 minutos de Metraje adicional, HBO First Look: Doce es el Nuevo Once y trailer cinematográfico.

lunes, 29 de septiembre de 2008

THE AVIATOR * * * * *



UNA OBSESIÓN CON ALAS. Leonardo DiCaprio como el magnate Howard Hugues. 

El trabajo de llevar a la pantalla la vida del magnate de la aviación, productor y director de cine Howard Hughes, ha sido una responsabilidad tan grande para Martin Scorsese, como ese avión “Hércules” al que Hughes dedicó toda su vida y dinero. ¿Qué encontró Scorsese de atractivo en la vida de Hughes, como para dedicarle una epopeya fílmica? Todo en Hughes causaba intriga y fascinación. Scorsese decidió hacer una disección de un hombre megalómano, mujeriego y obsesionado con la perfección, ya que sufría un desorden obsesivo-compulsivo serio, así como de paranoias y ataques de pánico que lo llevaban al derrumbe total. La actuación de Leonardo DiCaprio en el papel de Hughes es de las mejores en su carrera.

El proyecto de llevar al cine la vida de Hughes ya llevaba 20 años gestándose. Se había pensado en Michael Mann para dirigirlo, con Warren Beatty en el papel principal. El proyecto terminó cayendo en manos de Marty, y al lado del impactante y, al mismo tiempo, lastimoso retrato que logra de Howard Hughes, se encuentra una espectacular recreación de una época importante en Hollywood: el paso del cine silente al sonoro en plena crisis económica, en una ambientación de primer nivel que reproduce también el glamour y los escándalos de la prensa.

Somos testigos de aspectos importantes en la vida del magnate, como la megaproducción que representó en su momento Hell’s Angels (1930) –más de 2 años de filmación, 3 actores muertos y una reedición sonora-, el juicio llevado a cabo por el senador Ralph Owen Brewster (Alan Alda) debido a los supuestos fraudes al fisco que cometió Hughes, el monopolio del espacio aéreo de su aerolínea Panam, incluyendo los romances que tuvo con las actrices más bellas de la época, como Jean Harlow, Katharine Hepburn (imitada perfectamente por Cate Blanchett), Ava Gardner (Kate Beckinsale), y muchas más.

¿Demasiado para una película? Con todo y el gran espectáculo cinematográfico que ofrece Marty, el magistral trabajo fotográfico de Robert Richardson, que supo darle al filme el toque visual del clásico Technicolor de esa época; el gran diseño de producción de Dante Ferretti, el estupendo vestuario, la edición de primer nivel de Thelma Shoonmaker y una banda sonora llena de jazz y swing, queda la sensación de que Howard Hughes es un personaje demasiado complejo e inmenso para ser abarcado, incluso, en un filme que casi llega a las 3 horas de duración.

Claramente, al final, si bien atestiguamos un daño mental severo en Hughes –irreversible incluso-, es una resolución que queda abierta, nos deja más preguntas que respuestas en la vida del millonario de la aviación, que derrochó hasta el último centavo en sus ambiciones. Se nota que Scorsese admira a Hughes por su incuestionable genialidad, por esa capacidad que poseía para levantarse luego de las recaídas mentales que lo hundían físicamente.


viernes, 26 de septiembre de 2008

HARRY POTTER AND THE PRISONER OF AZKABAN * * * *


Alfonso Cuarón cumplió con creces el cometido de continuar con esta famosa saga, que inició con el fenómeno literario creado por la ahora millonaria escritora J.K. Rowling. Las historias de Harry Potter han ido ganando mucho en complejidad, propuesta visual y en efectos especiales.

La dirección de Harry Potter and the Prisioner of Azkaban (2004), cayó en manos del mexicano Alfonso Cuarón. En esta tercera película, el aprendiz de mago Harry Potter y sus amigos ahora son unos adolescentes, pero parecen sentirse más cómodos siendo aquellos niños nerviosos y asustadizos de la primera película, cuando apenas llegaban a la majestuosa escuela de Hogwarts para niños magos. Cuarón ha conseguido la que es, para mi gusto, una de las mejores películas de Harry Potter.

En esta elaborada película juvenil, producida todavía por Chris Columbus, Cuarón se luce dirigiendo con extrema seguridad, con una propuesta visual alejada de toda simpleza hollywoodense. Ahora sin el gran Richard Harris en el papel del director de la escuela, Albus Dumbledore, sustituido por el irlandés Michael Gambon, las diferencias entre el trabajo de ambos son mínimas. Aquí se sigue la misma estructura narrativa de las anteriores películas: al principio tenemos a Harry (Daniel Radcliffe) viviendo con sus nefastos tíos y su obeso primo, que lo tienen maltratado y esclavizado.

Cuarón dota a la película de una comicidad que tiende al humor negro, como en la escena inicial de la señora que acaba inflada por la magia de Harry, hasta que la desafortunada mujer termina flotando por los aires. Harry vuelve a la escuela de Hogwarts para iniciar un nuevo año escolar, pero ahora con la oscura amenaza del prófugo Sirius Black (un excelente pero algo desperdiciado Gary Oldmand), personaje revelante por su relación con los padres de Harry en el pasado, así como de los “dementores”, suerte de seres oscuros como extraídos de Lord of the Rings, guardianes de la prisión de Azkabán y que están en la búsqueda de Black.

Por supuesto, acompañarán a Harry sus compañeros de escuela, la estudiosa e inteligente Hermione (Emma Watson) y Ron (Ruppert Grint), más simpático y nervioso. La galería de estrellas del cine británico que conforman el elenco, interpretan a los nuevos maestros, como una irreconocible Emma Thompson en el papel de la maestra de “artes adivinatorias”, David Thewlis, otro gran actor, sustituyendo a Severius Snape (Alan Rickman) en el puesto de profesor de “defensa de las artes oscuras”, y Timothy Spall interpreta a un misterioso personaje que no será descubierto sino hasta el final.

La huella de Cuarón está presente en detalles como esas “calaveritas” de azúcar típicas de México (que por desgracia pasan desapercibidas en la dulcería de una aldea), o una “calavera” extraída de la imaginería del grabador mexicano Posadas. Hay un magistral trabajo fotográfico en esos travellings digitales, que nos introducen y sacan de varios sets, los ambientes obscuros del interior de Hogwarts, etc. Hay también unas fantásticas criaturas, impecablemente realizadas, como ése hipogrifo que se roba el filme, o unos hombres lobo como sacados de un cómic neo gótico.

La habilidad con la que Cuarón maneja la clásica trama “whodunnit” es tan admirable, que hacen que uno anhele que vuelva a dirigir otra película de Harry Potter, cosa que desafortunadamente no creo que suceda.

++ Como es de suponerse, Prisoner of Azkaban se encuentra disponible en ediciones Blu-ray, HD-DVD y Platinum (PS2). Entre los extras que se pueden encontrar, por ejemplo, en la edición tradicional están:
  • Imágenes exclusivas nunca vistas
  • "Creando una visión": Una reveladora entrevista con J.K. Rowling y los realizadores
  • 3 grande relatos: Prueba tu memoria con "La magia que te puedes haber perdido", ¡atrapa a Scabbers! y únete a Sir Cadogan en una inesperada persecución.
  • Disfruta con una visita guiada a la villa de Honeydukes y la clase del profesor Lupin
  • Entrevistas con los actores
  • "Conjurando una escena": la creación de Buckbeak y los dementores
  • "El cuidado de criaturas mágicas": Conoce al entrenador de los animales
  • Trailers de las 3 primeras películas de Harry Potter
  • Avance del juego
  • Extras adicionales del DVD-Rom PC:
    • Cronología de Hogwarts
    • Cartas mágicas.

...y un largo etcetera.

jueves, 25 de septiembre de 2008

SPLENDOR * 1/2

El rostro de la actriz Kathleen Robertson, en imponente close-up, se va intercalando conforme relata sus aventuras amorosas en Splendor (1999), fallida película cuyos atractivos temas sobre las relaciones y la dura realidad juvenil para salir adelante, se van por la borda debido a un pésimo tratamiento de comedia.

Dirigida por el californiano Gregg Araki (Nowhere), el filme cuenta cómo la desorientada y experimental Verónica (Robertson) conoce a dos tipos en una fiesta: Abel (Johnathon Schaech), aspirante a novelista, y Zed (Matt Keslar), baterista de una banda de rock. Verónica trabaja en ventas telefónicas y aspira a convertirse en actriz. Con una mentalidad muy práctica pensará: “para qué decantarse por Abel o Zed, si puedo salir con ambos a la vez”.

En tanto, Mike (Kelly McDonald), una pseudo artista y la mejor amiga de Verónica, la alentará en su aventura de bigamia, y será su confidente cuando la relación haya llegado a un punto insostenible.

La película de Araki está muy lejos de parecerse a Threesome (1994), que intentó explorar, con mayor éxito, las complejidades de la bigamia en la juventud. Araki parece haberse inspirado en Threesome al escribir y realizar Splendor (hay que escuchar el tema musical de los créditos finales, que forma parte también del soundtrack de Threesome), que presenta una puesta en escena muy sencilla, un diseño de arte que se aproxima al de un montaje teatral y el trabajo fotográfico de Jim Fealy es aceptable.

El grave problema es el simplón tratamiento de comedia, que apenas y logra que uno esboce una sonrisa, al ver cómo resuelven Abel y Zed el hecho de que tienen que convivir bajo el mismo techo y compartir a la misma chica. Además, los personajes se notan mal construidos, empezando por Verónica. Sus conflictos del pasado y presente no terminan por convencer, debido a que toman el camino más obvio y sencillo. Es cierto que en Splendor tenemos una posición a favor de la bigamia, pero sus bases son tan pobres, que al ver ese matrimonio que nunca llega a celebrarse, el mismo Araki acaba por decirnos que la monogamia es la opción más segura, sobre todo emocionalmente.

++ Splendor tuvo estreno en salas de cine en España, pero no existe editada en DVD región 2 español. Disponible en región 1.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

AZULOSCUROCASINEGRO * * * 1/2

El más reciente filme de Daniel Sánchez Arévalo, Azuloscurocasinegro (2006), es un relato de destinos entrecruzados, que no se caracteriza por deparar muchas sorpresas, pero sí por la autenticidad de sus personajes. El melodrama familiar se funde con un relato urbano de forma muy efectiva. La sutil narración de Arévalo nos lleva por la desencantada existencia de Jorge (Quim Gutiérrez), joven portero en un edificio, encargado de sacar la basura y que vive en un pequeño apartamento junto a su padre discapacitado, a quien cuida con grandes esfuerzos.

Sánchez Arévalo ofrece una historia romántica inusual, que se desarrollará la mayor parte del tiempo en el cuarto de visitas conyugales de una prisión, cuando Jorge decida ayudar a Paula (Marta Etura, casi irreconocible), la novia de su hermano, a escapar del torturante ambiente de la cárcel, pidiéndole algo que parecería imposible de poder cumplir. Mientras, su reencuentro con un viejo amor del pasado complica mucho más las cosas.

Lo que mueve a esta galería de personajes es la ironía, siempre que se vean a sí mismos encerrados en un mundo lleno de contradicciones, como ese amigo de Jorge que descubre que su padre hace visitas a un masajista. El trabajo del director de fotografía, Juan Carlos Gómez, es notable en esas atmósferas grises con las que encierra a los personajes.

En su estilo visual, en su elegante manejo de la cámara y en la fuerza que extrae de sus actores reside lo notable del filme de Arévalo. Su historia no se encuentra tanto al mismo nivel, sobre la redención de sus personajes y de escapar del asfixiante mundo en el que viven: Jorge tratando de salir de la portería y encontrar un trabajo mejor, su hermano buscando un cambio al salir de prisión, ese irónico pacto entre el amigo de Jorge y su padre, y así hacia el final en que el próximo nacimiento de un bebé representa de alguna forma el renacer de todos.

lunes, 22 de septiembre de 2008

JURASSIC PARK * * * *



Antes de Jurassic Park (1993) nunca se habían visto dinosaurios tan realistas en el cine. Tal fue el mayor atractivo publicitario de una de las más espectaculares películas de Steven Spielberg. El trailer promocional no mostraba a los dinosaurios, por lo que el factor sorpresa fue decisivo en el momento de su estreno. Todo fue gracias a un impresionante desarrollo de la técnica de animación digital en “tiempo real”, que dejaba a los modelos animados en “stop motion” como cosa -valga la expresión- de la prehistoria.

La magia digital se combinaba con unos magníficos animatronics, en la primera adaptación al cine de la novela de Michael Crichton. La versión de Spielberg quedó como un relato con encanto familiar, humor y, claro, sus dosis de terror. John Hammond (Sir Richard Attenborough) se convertía en un amable abuelo, pero conservaba su megalomanía de construir un parque-zoológico sui generis, donde las atracciones eran dinosaurios reales. El paleontólogo Alan Grant (Sam Neill) era el depositario de las inquietudes temáticas de Spielberg: el hombre que debía encontrar su lado paternal oculto en una aventura dentro de la isla de los dinosaurios, junto a los nietos de Hammond, Tim (Joseph Mazello) y Lex (Ariana Richards), con las edades intercambiadas respecto al libro.

En el filme, el personaje más interesante de todos no era el matemático Ian Malcolm (Jeff Goldblum), como en la novela, quien trata de aplicar su “teoría del caos” al proyecto del parque, sino el Dr. Grant. El personaje más fiel al libro es la paleobotánica Ellie (Laura Dern), sólo que aquí, a diferencia de la novela, tiene una relación sentimental con Grant.

Con todo, la premisa de la novela de Crichton permanece intacta: las responsabilidad frente al enorme poder de la ciencia, en especial, la genética. Son los viejos dilemas de la literatura del siglo XIX, pero con un discurso moderno. La falta de visión frente a la ciencia y sus logros, inevitablemente, llevaba a que todo se saliera de control. En este magnífico relato de ciencia ficción, la historia parte de la posibilidad de extraer el ADN de los dinosaurios de la sangre que les extrajeron los mosquitos, fosilizados dentro de ambar. El factor de lo “imprevisible” creado por Malcolm, se demuestra en las muertes que se irán acumulando, en fallas técnicas, pero sobre todo, en estar tratando de dominar y entender animales con millones y millones de años de antigüedad, la mayoría letales y peligrosos.

Desde el inicio esperamos la aparición del temible Tiranosaurio Rex, que se dedicará a sembrar el pánico entre todos los personajes en un par de escenas de antología (el escape y más tarde la persecución del T-Rex). Pero para mí, las verdaderas estrellas de la novela y el filme son los velociraptores, más inteligentes, veloces, con garras enormes en brazos y patas y, en especial, con una inteligencia casi humana. Los velociraptores serán el principal problema a sortear por nuestros científicos.

The Lost World, Mysterious Island son, entre otras, películas clásicas que encuentran eco en Jurassic Park. Pero el atractivo de su historia, es que su propuesta sobre la clonación de dinosaurios no parece tan descabellada, tan alejada de la realidad como parecería. Eso le da un inquietante realismo, que permanece intacto de principio a fin.

++ Para el 2009, ya se prepara la producción de Jurassic Park IV. Como fan de la saga, me pregunto de que irá la nueva historia, a pesar de que Crichton nada más ha escrito dos libros, Jurassic Park y The Lost World.

++ El DVD contiene notas de producción, trailer cinematográfico, el "cómo se hizo", filmografías, story boards, acceso web, creación de efectos especiales, etc.

viernes, 19 de septiembre de 2008

PEUT-ÊTRE * *

El realizador francés Cédric Klapisch se vale de uno de sus actores fetiches, Romain Duris (Arséne Lupin, Molière) para darle vida a Arthur, el veinteañero protagonista de Peut-être (1999), una propuesta entre lo surreal, lo fantástico y el homenaje más simple a la ciencia ficción. La película abre presentando la escena de un filme de ciencia ficción de pésima calidad, que Arthur observa por la televisión justo el último día del año 1999.

Durante la fiesta de año nuevo, Arthur tendrá la experiencia más delirante de su vida, cuando en el baño de su mejor amigo encuentre un túnel del tiempo, que lo llevará 70 años en el futuro, para encontrarse con sus futuros hijos y otros familiares. La futurista París será una suerte de universo Mad Max. Toda la ciudad ha quedado enterrada por la arena, algunos edificios logran asomarse (incluida la Torre Eiffell). Un Jean Paul Belmondo hippioso encarna a Ako, el hijo de sesenta y tantos años de Arthur.

El encanto de Peut-être radica en el atropellado encuentro entre el joven Arthur, de 28 años, con su anciano hijo en el futuro, no lejos de tener un alma joven en esa desgarbada apariencia que posee. Lo malo es que no es nada original ni nuevo el asunto. Además de los escenarios estilo Mad Max, la idea argumental no deja de sentirse como un plagio de Back to the Future. Ako, su hermana menor y varios nietos de Arthur, corren peligro de desaparecer si Arthur se niega a casarse con su novia en 1999.

Con estos plagios encima, más un poco atractivo mundo futurista (acaso el vuelo que emprenden Ako y Arthur en un cacharro volador es lo más llamativo), el filme de Klapisch terminará por sentirse como un gran chantaje sentimental, que no logra enganchar por ninguna de las líneas que desarrolla: ni por la futurista, ni por la de la fiesta en la noche en que, para muchos, inició el siglo XXI.

Si el filme hubiera tenido personajes más carismáticos, incluso graciosos, por ejemplo, desarrollando más esa dispareja familia del futuro de Arthur, el confesado plagio de Kaplish hubiera sido más digerible. Romain Duris está en el papel más flojo de su carrera, y se nota que el gran Jean Paul Belmondo intentó, inútilmente, que su personaje agradara y atrapara al espectador.

++ A pesar de que los más recientes filmes de Klapisch, como Las Muñecas Rusas, están disponibles en DVD, Peut-être no se encuentra editada en DVD, y tampoco tuvo estreno en cines.

jueves, 18 de septiembre de 2008

[REC ] * * * *


Algo demuestra REC (2007), el reciente filme del catalán Jaume Balagueró y el valenciano Paco Plaza: el subgénero del cine de zombies puede seguir vigente, se pueden reelaborar sus fórmulas y convenciones. Su idea parte del estilo de Blair Witch Project (1999), en cuanto a disfrazar de puro realismo un relato de terror fantástico, ambientado en pleno centro de Barcelona, con el pretexto de grabar un documental nocturno sobre el trabajo del cuerpo de bomberos.

El resultado es, precisamente, un filme de zombies tan efectivo como pocos en fechas recientes, realizado con un ritmo ágil, veloz y que no da tregua una vez que la reportera protagonista (Manuela Velasco) se aventura en la realización del documental, para acabar encerrada por la policia en un edificio junto a tres bomberos, unos mozos de escuadra y un puñado de aterrados vecinos, ante el peligro de una “amenaza biológica”.

Durante todo el tiempo (escasos pero aterradores 80 minutos) vemos lo que el camarógrafo de televisión también ve. Lo importante es no dejar de grabar, por terrorífica y sangrienta que se ponga la situación. Es el sensacionalismo televisivo la base de toda la historia, sin complicaciones y sencilla, no apta para aquellos susceptibles de acabar mareados ante los movimientos de una cámara inquieta, en su ir y venir por los rincones del edificio.

Lo que enseña Balagueró, de los máximos representantes del género de terror en España, y Plaza, es lo bien que se puede hacer un filme de este tipo usando recursos mínimos: un buen trabajo de maquillaje, iluminación muy básica, explotar los miedos claustrofóbicos a la obscuridad (¡Esa última escena es, simplemente, genial!) así como un magnífico diseño de arte y sonido. Esto y un cuadro de actores que sepan gritar a todo pulmón y totalmente desconocidos. Gracias a los momentos de sobreactuación que ofrecen algunos de ellos, el filme no deja de tener algo de serie B, pero hecho con inspiración y sobrado estilo. Lo mejor es que sus realizadores siguen una vieja fórmula que, por ser tal vez demasiado elemental, pocos siguen, especialmente en Hollywood: explotar los miedos más elementales del ser humano.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

MYSTIC RIVER * * * * *


Ha sido detrás de las cámaras donde Clint Eastwood ha dejado una marca significativa en su carrera, siendo el género del suspenso donde ha cultivado todavía más su ya probado talento. Mystic River (2003), es un absorbente thriller dirigido con seguridad y solvencia por Clint Eastwood. Al principio parece un melancólico filme ambientado en los 1960, que involucra a 3 amigos adolescentes.

La película no tarda en trastocarse en un laberíntico relato emocional, cuando el grupo de amigos es fragmentado debido al secuestro de uno de ellos. Muchos años después, los tres en los cuarenta y tantos años de edad, se vuelven a reunir debido al trágico asesinato de la hija de Jimmy (excelente Sean Pean), otrora ladrón y ex presidiario. Con una sed de venganza, Jimmy no tardará en llevar por su cuenta la investigación del caso, ya comenzada por su amigo Sean (Kevin Bacon), detective de policia. Sean representa el lado equilibrado dentro de este cuadro de amistad, marcado por la tragedia y la inestabilidad, cerrado así por Dave (Tim Robbins), el amigo secuestrado años atrás, y que fue testigo de las últimas horas de vida de la chica.

Eastwood sorprende con un relato de expiación de culpas y de los límites entre la verdad, la justicia y la hermandad, maravillosamente narrado, con personajes que parecen heredar las culpas de una sociedad insegura, encerrada en los suburbios, donde todos y nadie se conoce.

La excelente fotografía a cargo de Tom Stern, envuelve al filme de un nostálgico y gris cromatismo, muy intenso, como lo demuestra aquella escena excepcional donde se descubre al responsable del asesinato, narrado en paralelo a la consumación de una venganza absurda. Sin duda, una de las mejores películas de Clint Eastwood, realizada en pleno ejercicio de su excepcional talento, capaz de renovar aquí las convenciones del antiguo film noir y dando a la dirección de sus actores la mayor importancia.

++ Entre los extras disponibles del DVD se encuentran comentarios de Kevin Bacon,Laurente Fishburne y del autor Dennis Lehane, documental Mystic River: "Del guión a la pantalla", entre otros.

martes, 16 de septiembre de 2008

ONE HUNDRED AND ONE DALMATIANS * * * *

Después de The Lady and the Tramp (1955), una de las fábulas perrunas más famosas de la casa Disney, siempre he preferido más a One Hundred and One Dalmatians (1961), a pesar de lo encantadora que resulta la primera. No nada más su historia es más emocionante y perturbadora, sino que su concepto visual es más cercano a un relato romántico y de misterio del siglo XIX para niños.

Calles obscuras, llenas de neblina, en una Londres nocturna con un matrimonio de clase social media como protagonista, eran los elementos que poco a poco iban construyendo una historia que, de ser un encantador relato romántico, pasaba a ser una suerte de thriller siguiendo la formula de los “grandes rescates” con un equipo disparejo. El elemento más perturbador era su villana, de las más horripilantes y despiadadas en la historia de la Disney, Cruella De Vil (voz de Betty Lou Gerson), una verdadera bruja que vestía con elegancia, y que busca hacerle la vida de cuadros a Roger (voz de Ben Wright), un sencillo músico, dueño de un dálmata de nombre Pongo (voz nada menos que de Rod Taylor).

Gracias al paseo por el parque de sus respectivos dueños, Pongo y una guapa dálmata, Perdita, se conocían, enamoraban y luego, en una noche algo sórdida, daban luz a 15 cachorros. Las intenciones de Cruella De Vil son claras y desde el inicio la empezamos a odiar: apoderarse de los perritos para fabricar abrigos con su piel moteada.

La historia del gran rescate se antoja imposible, al convertirse en una aventura que adquiere enormes dimensiones, cuando a los 15 cachorros secuestrados por la De Vil se juntarán otros... ¡86 perritos!, a punto de acabar también como abrigos. Pongo y Perdita, con la ayuda de otros animales en una granja, se llenarán de valentía para salvar, no nada más a sus cachorros, sino a todos los demás 86 dálmatas.

La fórmula de esta entretenida historia es la que ahora se usa mucho en Hollywood: el padre que decide tomar justicia por su propia mano para rescatar a su hijo secuestrado, ante la ausencia o ineficacia de la policia, esta última, por cierto, completamente ausente en el relato. Pero con unos perros brillantes, que admiran a un heroico perro de un programa de televisión, quién necesita a Scotland Yard.

lunes, 15 de septiembre de 2008

HIGH ART * *

El segundo largometraje de la estadounidense Lisa Cholodenko, High Art (1998), narra el encuentro de dos chicas, Syd (Radha Mitchell), editora en una revista de arte, y su vecina, Lucy (Ally Sheedy), talentosa fotógrafa en receso artístico. La trama es muy parecida a uno de los recientes filmes de Cholodenko, Laurel Canyon (2002), centrada en relaciones lésbicas tormentosas y su hundimiento por las drogas. Sólo que High Art, en comparación con Laurel Canyon, es un filme menor, con fallas en su guión, pero con un par de buenas actrices.

La desilusión principal, al menos para mí, viene de Patricia Clarkson (de esas actrices que jamás veremos en un pueril filme comercial), en el personaje de una actriz alemana, amante de Lucy, drogada todo el tiempo y que apenas puede articular dos palabras.

Syd, fascinada por el trabajo fotográfico de Lucy, se convierte en su mejor crítica, hasta que empieza a mezclarla en su bohemio círculo de amistades, cayendo rápido en las drogas y afectando la relación con su novio.

Escrita por la misma Cholodenko, la historia peca de ser predecible, sin arriesgar algún giro dramático que la haga más interesante. Musicalizada de forma interesante por Stuart Hill, Nathan Larson y Craig Wedren, desafortunadamente al filme se le hecha de menos mucha fuerza dramática en sus personajes. La pobreza de los diálogos no ayuda mucho a que los personajes crezcan con el transcurso del filme.

Como intento de explorar los límites de una relación lésbica, de las obsesiones a raíz de la admiración de Syd hacia Lucy, High Art se queda muy corta. Syd falla mucho como personaje. Es toda tranquilidad, pero sin fuerza, y en ese sentido, Lucy acaba siendo más atractiva como personaje, con sus conflictos, sus dilemas y su obra fotográfica. La verdad sea dicha, estamos también ante una de las actuaciones más pobres de la estupenda Patricia Clarkson. Todos los grandes tienen un tropezón en algún momento.

++ High Art estuvo disponible en DVD en España desde el 2006, hasta que fue descatalogado. Disponible en región 1 y región 2 edición francesa.

viernes, 12 de septiembre de 2008

WANTED * * *


No quede muy convencido con su largometraje debut, Nightwatch (2004), en una época cuando, incluso, se decía que el realizador Timur Bekmambetov era una especie de “Quentin Tarantino ruso”. Nada más lejos de estas especulaciones absurdas. Ahora, con su primer película dirigida en Hollywood, Wanted (2008), no ha cambiado mucho mi apreciación del cine de Bekmambetov, muy ágil, cargado de acción y un estilo visual sumamente atractivo sin duda, pero al final hueco y caótico.

Desde el inicio de su díptico sobre cazadores de vampiros, que eran un par de películas góticas y de regusto épico, fue obvia la fascinación que Bekmambetov tenía por el trabajo de los hermanos Wachowski y su saga “Matrix”, evidente en personajes que desafían la gravedad, balas que cruzan el cuadro en cámara lenta y, en general, un estilo que nos pone en el centro mismo de la acción. Sin olvidar, claro está, su afición por relatos en los que la realidad y la fantasía se entrecruzan.

Wanted es la adaptación de la novela gráfica creada por Mark Millar y J.G. Jones, y tiene como protagonista a un James McCavoy al que es difícil creerle su papel de renegado asesino, sediento de venganza. Y junto a una belleza rebelde como la de Angelina Jolie, llena de tatuajes y con más experiencia en estas cuestiones (recordar Lara Croft), McCavoy no tiene mucho qué hacer. La Jolie es la protectora que todos quisiéramos tener. Su misión será introducir a Wesley (McCavoy), un patético oficinista contable, en los secretos de una antigua secta de asesinos, “The Informers”, al descubrirse como descendiente de uno de ellos. Estará bajo la tutela de su líder (Morgan Freeman), para así poder escapar también de un asesino (Thomas Kretschmann) que lo anda persiguiendo para aniquilarlo.

Sin duda, Wanted es mucho menos original que Nightwatch y Daywatch, estas con más riqueza visual e, incluso, más humor. Lo que es de reconocer, es que sus escenas de acción son impresionantes (¡Aquella del ferrocarril!), pero a su ya muy trillada inspiración “Matrix”, hay que agregar más ingredientes a la caótica mezcolanza: antecedentes medievales sobre “increíbles” códigos, ocultos nada menos que en....los tejidos de una tela, plagas de ratas explosivas, etc.

Estamos en los terrenos de un cómic. Los aficionados a la obra gráfica de Millar y Jones, van a sentirse en pleno éxtasis, entre imágenes delirantes de coches volando, disparos que salen en “curva” para matar asesinos que deben ser exterminados, atravesar con precisión cabezas; heroínas sensuales que son la fantasía de tipos promedio como Wesley, etc. Para ellos y para los que gustan del cine de acción descerebrado, está dirigida la película.

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