viernes, 11 de enero de 2008

DVD: CATCH ME IF YOU CAN * * * *

Catch Me If You Can (E.U., 2002), de Steven Spielberg, es la adaptación al cine de la fraudulenta vida juvenil de uno de los más famosos y buscados falsificadores por el FBI, Frank Abagnale Jr. (de las mejores actuaciones de Leonardo DiCaprio), quien llevó a cabo fraudes por medio territorio estadounidense. En el filme, todo empezó con “travesuras” como hacerse pasar en su adolescencia por su maestro de francés, luego fingió ser un piloto inexperto de Panam, un médico calificado y, además, un abogado, al tiempo que falsificaba todo tipo de documentos oficiales, para adornar un poco más sus múltiples trabajos.

Tenemos en el fondo el clásico retrato de Spielberg de una infancia traumatizada y triste. Abagnale era testigo de las infidelidades de su madre hacia su padre (Christopher Walken, eficaz y grande como siempre), que después de divorciarse, quedó arruinado para terminar como un empleado del servicio postal. Frank intenta sacarlo adelante con el dinero de sus fraudes, y su padre parece sentirse a gusto con las proezas delictivas de su hijo. “Mientras no te descubran, no hay de qué preocuparse", le dirá en algún momento.

Frank puso a trabajar a medio aparato jurídico estadounidense, convirtiéndose en uno de los hombres más buscados por allá de los 1960. Carl Hanratty (un eficaz Tom Hanks), agente del FBI, será quién cierra este juego del "gato y el ratón",convirtiéndose en una especie de Javert de los Miserables, y Frank un joven Jan Valjean, una presa dura de atrapar dada su aguda inteligencia para escapar, y que terminará siendo la obsesión y el dolor de cabeza de Hanratty.

Los alegres 1960 que ambientan el filme, son coloridos, muy groovies, en el magnífico diseño de producción de Jeannine Claudia Oppewall, cuando James Bond era reverenciado tanto por mujeres como por hombres, sacando a relucir la mayor parte, un tono socarrón, simpático y de una fina comicidad, en las jugadas tramadas por la inquieta mente de Abagnale, quien veía todo como eso, un juego de niños, fantasías infantiles influenciadas por series televisivas como El Avispón Verde, El Súper Agente 86. En ese sentido, la secuencia de créditos inicial, es un homenaje visual a grandes comedias de la época, como The Pink Panther (Blake Edwards, 1963).

Spielberg centra toda la carga dramática en la figura del padre de Frank, un hombre fuerte en sus convicciones, pero hundido en la tristeza por su soledad, una vida rutinaria, triste y gris, lejos de aquel padre seguro y carismático, que juró años atrás (según se lo cuenta a Frank) “casarse con esa mujer que le robó el corazón, en plena guerra”. La apuesta es por esa relación padre-hijo, muy emotiva, a la manera inversa de la francesa Tras los Pasos de Mi Padre, donde veíamos a un padre parásito y experto en cometer engaños y fraudes, que toma a su joven hijo como aprendiz, víctima al final de sus andanzas fraudulentas.

Fotografiada con la habitual maestría de Janusz Kaminski, cinefotógrafo de cabecera de Spielberg, Catch Me If You Can es un relato edificante que resulta conmovedor y humorístico al mismo tiempo, de los mejores trabajos realizados de Spielberg, con escenas magistrales como aquella del túnel interminable del aeropuerto, en la que Hanratty le dice al desaliñado y caradura de Abagnale: "Sé que regresarás, porque nadie te está persiguiendo".

jueves, 10 de enero de 2008

CLÁSICOS DE CLÁSICOS: VERTIGO * * * * *

Considerada como una de las más inquietantes películas de Alfred Hitchcock, e incluso, como una de las mejores películas de la historia del cine, Vertigo (E.U., 1958) sigue manteniendo intacto su lugar como una de las obras maestras de Hitch, junto a o North by Northwest (1959), Psyco (1960) o The Birds (1963). La fantasmagórica imagen de Kim Novak (quien interpretaba un doble personaje), apareciendo frente al detective Scottie Ferguson (James Stewart, inmejorable), a imagen y semejanza de su amada rubia, muerta trágicamente, es de antología y un gran logro del cinefotógrafo Robert Burks, logrando la luz y los efectos de color deseados por Hitch en aquella escena que tenía lugar en un cuarto de hotel; consiguiendo esa atmósfera etérea y misteriosa que recordaba elocuentemente el título de la fuente original del filme, es decir, la novela “De Entre los Muertos” (D’Entre les Morts), de Pierre Boileau y Thomas Narcejac.

La historia es una laberíntica trama de obsesiones, con detalles que tenían que ver con la reencarnación, en una misión que forzadamente debe tomar Scottie, retirado a causa del vértigo que padece, y carga para colmo con el sentimiento de culpa por no haber podido salvar a un policia de caer desde el techo de un edificio, donde perseguían a un criminal. La tarea de Scottie, encomendada por un acaudalado empresario y buen amigo, es en apariencia sencilla: seguir a la atractiva esposa de éste, Madeleine (Kim Novak), debido al comportamiento extraño que ha estado manifestando.

Scottie se verá atrapado en las empinadas calles de San Francisco, en una espiral de misteriosos hechos, cuando descubra que Madeleine vive obsesionada con el antiguo retrato de una mujer, al que va a observar día tras día al museo. Lo escalofriante es que la mujer de aquella pintura guarda un impresionante parecido con Madeleine. Luego de investigar en lugares clave de la ciudad, a los que Madeleine acude poseída por una extraña fuerza (dejar flores en la tumba de la mujer del retrato, ir a visitar el cuarto de un antiguo hotel, etc.), ayudado por su simpática amiga pintora, Midge (Barbara Bel Geddes), Scottie quedará prendado de Madeleine cuando tenga que salvarla de morir ahogada, cerca del puente Golden Gate.

A partir de este momento, Vertigo se convertirá en una de las más intrigantes historias románticas que se hayan visto en el cine, cuando Scottie y Madeleine inicien una relación que condenará al primero a vivir bajo una enfermiza obsesión, sin poder lidiar con las tendencias suicidas de ella y que tendrán su fin cuando se arroje desde el torreón de una iglesia colonial, en donde vemos unos geniales efectos ópticos para reflejar el vértigo de Scottie, mientras este sube las escaleras del torreón. Años después, la locura amenaza con apoderarse de Scottie, cuando en su camino se cruce una mujer morena (Kim Novak de nuevo, transformada por obra del maquillaje) con un enorme parecido a Madeleine.

Por supuesto, aquí el infaltable mcguffin de Hitch será la misteriosa mujer antigua por la que Madeleine se siente relacionada de alguna forma, el pretexto perfecto para que Scottie quede enredado, primero, en un trágico romance, y luego, en una investigación que lo llevará a descubrir que hay algo misterioso detrás del suicidio de Madeleine.

lunes, 7 de enero de 2008

CINESPAÑA: LA NIÑA DE TUS OJOS * * * *

Si hay un filme ambicioso en la carrera del realizador Fernando Trueba, ese es La Niña de tus Ojos (España, 1998), en una filmografía que se ha caracterizado por su buen ojo para las historias de época, ambientadas en la Guerra Civil Española, su tema favorito por excelencia, un escenario idóneo para sus historias románticas, nunca edulcoradas, ni cursis, ni sentimentales, y que rehuyen siempre el happy-end.

Protagonizada por un amplio reparto, en el que se incluyen muchas de sus acostumbradas estrellas, como Penélope Cruz o Jorge Sanz, La Niña de tus Ojos es un relato satírico en el que el cine mismo es el tema principal, con sus fuertes implicaciones políticas en la primera época del franquismo, y sus lazos con el Tercer Reich de Hitler. El centro de la trama es el atropellado rodaje de un filme que se antoja imposible. Blas Fontiveros (el siempre efectivo Antonio Resines), director de cine, llega con todo su equipo técnico a Alemania para llevar a cabo, por encargo del gobierno de Franco, el remake alemán de una de sus mejores películas, un drama musical folklórico titulado “La Niña de tus Ojos”. Para que todo salga lo más cercano posible a la fuente original, Fontiveros se llevará al mismo director de fotografía y de diseño de producción originales (este último interpretado por un Santiago Segura muy en su papel).

Los obstáculos serán enormes, en especial, el idioma, donde el motor humorístico de la película serán las cómicas situaciones que vayan surgiendo por las barreras del lenguaje, solventadas tan sólo por un tímido intérprete, que trabajará para que todo el equipo técnico español y alemán se entienda durante la filmación, así como también para la guapa Macarena Granada (muy bella Penélope Cruz, premiada con el Goya), la actriz principal, luego de que el ministro de propaganda de Hitler, Goebbels (Johannes Silberschneider), quedé prendado de ella e intente todo para conquistarla.

Macarena lleva una fría relación romántica con Fontiveros, cosa que complicará las cosas para ella, al ser utilizada por el oportunista realizador para que ayude con Goebbels a facilitar la filmación y agilizar las cosas.

Como es costumbre en el cine de Trueba, el atractivo principal de la película es la impecable ambientación, a la que se añade una magnífica dirección fotográfica de Javier Aguirresarobe, una gran dirección de todo el reparto y una notable habilidad para mezclar varios géneros, el melodrama romántico, la comedia de situaciones, algo de sátira política. No habrá nada más absurdo, que hacer la versión alemana de un drama puramente español, aunque el atractivo de Macarena será suficiente para que sea visible, por ejemplo, un número de baile y música flamenca cantado en alemán. Ahí radica también el humor de Trueba: en el choque cultural de dos países gobernados por el fascismo, pero que lucen ridículamente incompatibles en todo momento.

Hacia el final, con su homenaje a Casablanca (Michael Curtiz, 1942) y su famosa despedida entre Humphrey Bogart e Ingrid Bergman, parece inevitable a pesar de estar algo apresurado, aunque nada de qué lamentarse después de ver una entretenida historia sobre las locuras y ambiciones por las que todo realizador ha pasado alguna vez, y que además deba sacrificar un gran proyecto por amor; al tiempo que una actriz descubre su verdadero talento, cuando se aparezca en escena un prisionero ruso, en un rodaje tal vez imposible de concluir para Fontiveros, pero que es usado por Trueba para reflejar varias situaciones políticas de la época.

DVD: BOWLING FOR COLUMBINE * * * * 1/2

“Señor Bush, los americanos no apoyaremos una guerra impulsada por un presidente ficticio, con motivos ficticios,...”, fueron algunas palabras que el polémico escritor, documentalista y activista político Michael Moore, dirigió a George Bush al recibir su Óscar por el documental Bowling for Columbine (E.U., 2002), mientras las tropas comandadas por el presidente norteamericano bombardeaban la ciudad de Bagdad.

Aplaudido por algunos presentes aquella noche, abucheado por la mayoría, Michael Moore, director de otros documentales que denuncian diversos aspectos de la vida, sociedad y gobierno norteamericano, como Roger & Me (1989) o The Big One (1997), en Bowling for Columbine Moore toma como referencia la tragedia ocurrida en la preparatoria Columbine, el día 20 de abril de 1999, cuando dos perturbados estudiantes, Eric Harris y Dylan Klebold, fuertemente armados incluso con bombas de fabricación casera, llegaron al colegio y asesinaron a sangre fría a 13 estudiantes y 2 maestros, dejando muchos heridos en el camino, para luego suicidarse, todo después de haber tomado un curso de boliche cerca de ahí.

El suceso puso en cuestión el fácil acceso de los jóvenes a las armas de fuego. Moore realiza un profundo e interesante estudio sobre la violencia y la degradación social en su documental, para desentrañar las posibles causas que impulsan a los ciudadanos estadounidenses a fabricarse una afición por las armas.

Moore, quien como es habitual es participante activo de sus filmes, entrevistando y confrontando a la gente, no sólo se ocupa del caso Columbine, sino que aprovecha para adentrarse en otros crímenes de años recientes y que han indignado a la sociedad estadounidense, como el atentado con bomba hacia el edificio Dakota, cuyas víctimas fueron en su mayoría niños, y el asesinato de una pequeña de apenas 5 años, cuando otro niño de la misma edad le disparó en su escuela, con el arma que extrajo de los armarios de la casa de su tío. Se sumerge en temas, directa o indirectamente, relacionados con esas tragedias, como el hecho de que la mamá de aquel niño sufriera abuso laboral en el restaurante donde trabajaba, una cadena perteneciente a un reconocido conductor de televisión que, ante la cámara de Moore, se niega a dar declaraciones.

El culto a las armas, según la acertada hipótesis del liberal Moore, radica en la fobia que los medios de comunicación (sobretodo los noticieros), crean en los televidentes, que termina cosechando otros miedos, como los raciales, haciendo una crítica a programas sensacionalistas (como el desaparecido “Cops”), donde las persecuciones de ladrones y asaltantes (casi todos negros o latinos) en barrios pobres de los Ángeles, es lo que, en palabras de uno de los productores del programa, “vende y genera audiencia”. Moore, incluso, cuestiona la Constitución de su país, que le otorga derecho a los ciudadanos a portar armas para su seguridad. El asunto lleva a Moore a realizar un retrato caricaturesco del actor Charlton Heston, presidente de la Asociación Nacional del Rifle, y su falta de sensibilidad durante discursos y manifestaciones a favor de poseer armas, días después de los crímenes en la escuela Columbine o del asesinato de la niña.

Ni el gótico rockero Marilyn Manson (favorito de los estudiantes asesinos de Columbine), personaje también entrevistado, ni los videojuegos violentos (la mayoría viene de Japón y se juegan allá, pero nunca ha sucedido una tragedia de este tipo en el país nipón), parecen ser la causa de la locura que poseyó a Harris y a Kelbold, aunque es alarmante ver en el filme cómo en las gigantes tiendas K-Mart se venden municiones sin limite ni restricciones a cualquier persona que lo solicite, o que los Estados Unidos sea el país con mayor número de muertes por arma de fuego.

Como un respiro a toda esta información, el documental hace una humorística mirada retrospectiva a la “violenta historia” de E.U., a través de una genial secuencia de animación dirigida por los creadores del programa animado South Park, Matt Stone (de hecho, ex alumno de la preparatoria Columbine) y Trey Parker, en medio de lo que es un logradísimo retrato de la mediatizada sociedad estadounidense de principios de siglo, en paralelo al creciente estado de violencia, paranoia y alarma social en los ciudadanos en la sociedad post 11-S.

++Entre los extras del DVD se incluyen el trailer, videoclip Marilyn Mason, la conferencia de prensa en Londres, premios, ficha técnica, documental "Michael Moore: El autor".

viernes, 4 de enero de 2008

EN CARTELERA: THE DARJEELING LIMITED * * * *

Al inicio de The Darjeeling Limited (E.U., 2007), la más reciente extravagancia de Wes Anderson, veremos un cortometraje bajo la advertencia de ser necesario antes de que inicie el filme. Dicho corto, titulado Hotel Chevalier, sirve para presentarnos al personaje principal, Jack (Jason Schwartzman), de viaje por París en donde se reencontrará con su ex novia (Natalie Portman, guapa y luciendo cuerpo en un desnudo parcial), así como para irnos introduciendo en el colorido, complejo y cargado universo visual de Anderson. Aquí tenemos de nuevo una familia disfuncional, como aquella de The Royal Tenenbaums (2001), o de The Life Aquatic of Steve Zissou (2004). El corto da para una reseña aparte, pero baste decir que es un relato dirigido con el original y atractivo estilo de Anderson, caracterizado por esos largos travellings exploratorios, y una sencilla historia romántica, bien actuada por Schwartzman y Portman.

Las sorpresas no acabarán aquí. Luego de esta introducción, un personaje que no tendrá nada que ver con la historia principal: un hombre de negocios (Bill Murray, actor fetiche de Anderson), que va por las calles de Nueva Delhi dentro de un pequeño taxi, para tratar de alcanzar el mismo tren en el que nuestros tres protagonistas vivirán una serie de aventuras, tan conmovedoras, como surrealistas. Jack y sus hermanos Peter (Adrian Brody), con intenciones de divorciarse de su esposa y a punto de tener un bebé, y Francis (Owen Wilson, actor fetiche y compañero creativo de Anderson), su guía turístico-espiritual, con la cara golpeada a causa de un accidente, tan lastimado y herido que nos recuerda sin remedio su reciente intento de suicidio.

“Nuestro problema, es que no confiamos el uno en el otro”, les dirá Francis a sus dos hermanos, al inicio del viaje espiritual que organizó para recuperar sus lazos familiares perdidos, en un tren rudimentario pero colorido de la Darjeeling Limited, irradiando una magia propia de alguna mente psicodélica y hippie de los 1960. Ni Jack ni Peter muestran el más mínimo entusiasmo o interés por el viaje, no entienden bien el porqué están dentro del tren, encerrados en un pequeño compartimiento, peleando y discutiendo, tomando una medicina ilegal, ligándose a la atractiva azafata, quejándose, pero es claro que nos encontramos en un “viaje mágico y misterioso” como el de The Beatles en su telefilme homónimo de 1967, destinado a unirlos y acercarlos más, a rescatar la familia que eran antes, por más difícil que pueda parecer.

Sin embargo, las cosas no saldrán como planeaba Francis, y de un momento a otro se encontrarán rumbo al Tibet para encontrar a su madre (Angelica Huston), que se ha convertido al budismo en un retiro que ha durado años, sin aparecerse en el funeral de su esposo.

Podría parecer que estamos ante un cursi y sentimental melodrama familiar, pero si algo ha demostrado Anderson en sus nada convencionales historias familiares, es el estar siempre alejado de todo aquello. The Darjeeling Limited es otro de sus retratos de familias disfuncionales, que tanto gusta diseccionar en sus películas, y en esta ocasión es uno de los más tranquilos que Anderson ha llevado a cabo.

Anderson deja de lado, incluso, el humor irreverente y excéntrico, para ofrecer un sensible y antropológico análisis de la muerte y la vida (esa secuencia, por ejemplo, del niño fallecido en el río y su largo funeral en una pequeña aldea), con ese toque de cine independiente que le ha caracterizado siempre, y su estilo maravilloso en esos clásicos travellings que exploran el tren a todo lo largo de sus vagones, esos ralentis mientras nuestros viajeros tratan de alcanzar el tren, y ese estupendo diseño de arte que obliga a revisar sus películas una y otra vez.

EN CARTELERA: ACROSS THE UNIVERSE * * * 1/2

Antes de ver Across the Universe (E.U., 2007), tercer largometraje de la realizadora Julie Taymor, traté de dejar de lado la gran afición que profeso hacia The Beatles, para evitar que este gusto por la música del cuarteto de Liverpool influyera en mi opinión respecto al filme. Algo complicado, por cierto, debido a que el protagonista principal de la película es la música de The Beatles, y si a usted no le gustan, aunque sea un poco, las canciones que inmortalizaron a John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr, será un poco difícil que disfrute la película de principio a fin, que incluye cerca de treinta canciones, todas adaptadas y con arreglos especiales de Elliot Goldenthal, esposo y músico de cabecera de Julie Taymor.

La historia de amor narrada en el filme es archiconvencional, con el acostumbrado espectáculo visual, delirante y surrealista de Taymor, su marca de autor en toda su filmografía. Los personajes principales encarnan los ideales, sueños, frustraciones y desilusiones de la década de los 1960, década en la que The Beatles se desarrollaron como grupo musical, de 1962 a 1970. Tenemos al chico sensible y bohemio, con alma de artista, Jude (Jim Sturgess), originario de Liverpool y soldador de barcos, que decide dejar atrás novia, hogar, madre y su gris realidad laboral, para viajar a Nueva York en busca de nuevos horizontes. Luego estará la chica linda y guapa, de buena familia, Lucy (muy guapa Evan Rachel Wood), neoyorquina con un novio militar que es enviado a Vietnam, y Maxwell (Joe Anderson), hermano de Lucy, aficionado a la mariguana y a la juerga, que se convertirá en el mejor amigo de Jude. Cada uno lleva el nombre de una canción famosa de The Beatles (Hey Jude, Lucy in the Sky with Diamonds, Maxwell’s Silver Hammer,...), y juntos formarán un ecléctico grupo de amigos bohemios, artistas y músicos, teniendo como escenario una Nueva York caótica y mágica al mismo tiempo.

Con el tiempo, Lucy se unirá a un grupo de pacifistas, y Maxwell decidirá enrolarse en el ejército, en uno de los mejores números musicales, donde se nota la inspiración del musical de Alan Parker, Pink Floyd The Wall (1982).

La musica del filme es su punto fuerte, y si Taymor no se distingue por ser una gran narradora, esta debilidad la sabe compensar a través de una alucinante puesta en imágenes (cosa que demostró magníficamente en Frida/2002), creatividad e imaginación desbordada, para ofrecer su visión sobre las canciones de Lennon/McCartney, como en el número musical de “For the Benefit of Mr. Kite”, o en el psicodélico número de “I’m the Walrus” (cantado nada menos que por Bono), donde Taymor luce inspirada en los retratos-solarizaciones que Richard Avedon hizo del grupo en 1967.

La idea de Across the Universe se nota inspirada en Moulin Rouge (Bahz Lurmann/2001), es decir, contar una historia de amor (escrita por Taymor junto a Dick Clement e Ian La Frenais) a través de canciones populares, aunque su gran defecto es lo corta que se queda la historia de Jude y Lucy, que provoca que la película se sienta como un largo y disparejo vídeo musical, ya que unos números musicales son algo flojos y no muy logrados. Como decía, la Taymor no será una gran contadora de historias, pero sus armas son un lenguaje visual propio, original y atractivo.

EN CARTELERA: THE LAST MIMZY * * 1/2

Estamos en la época en que los filmes de género fantástico empiezan a estrenarse, la mayoría cintas familiares. Junto a superproducciones como The Golden Compass (Chris Weitz, 2007), en la cartelera encuentran cabida también cintas pequeñas de bajo presupuesto, como The Last Mimzy (E.U., 2007) del actor, productor e irregular realizador Robert Shaye, quien tiene en su haber un carrera más prolífica como productor ejecutivo de cintas fantásticas, como la trilogía de The Lord of the Rings (enfrascado hace poco en un pleito por regalías con Peter Jackson) o incluso, la recién estrenada The Golden Compass.

Basada en un relato corto escrito por Henry Kuttner y C. L. Moore, este relato de ciencia ficción tiene su mayor atractivo en el encanto que Shaye sabe extraer a su par de protagonistas infantiles, sin esconder su evidente inspiración en E.T. (Steven Spielberg, 1982), entremezclando elementos de filosofía budista, algún toque new age y otro tanto de metafísica, que la alejan un poco del público infantil, ansioso por encontrar una historia más entrañable, como la de aquel extraterrestre que quería “telefonear a casa.”

De hecho, el protagonista, Noah (Chris O’Neil), es como el Elliot de E.T., pero con gafas y apariencia de niño estudioso, aunque lo que más disfrute es jugar videojuegos y estar con su hermanita Emma (Rhiannon Leigh Wryn, encantadora). Noah y Emma tendrán un encuentro con otros mundos cuando, durante un viaje a su casa en la playa junto a sus padres (Joely Richardson y Timothy Hutton), se topen con un extraño artefacto traído por el mar, junto a otros objetos, como unas piedras voladoras que giran en espirales luminosas, un caracol que permite escuchar los ruidos de los insectos y, lo mejor, un conejo de peluche de nombre Mimzy, que emite un extraño lenguaje que nada más Emma entiende.

Los niños empezarán a demostrar capacidades especiales. Noah mostrará en la escuela una genialidad repentina y sorprenderá a su maestro (Rainn Wilson) con dibujos de mandalas tibetanos. Mientras, Emma predecirá acontecimientos del futuro, será capaz de hacer telequinesis (mover objetos con su mente), flotará por los aires, hará “trucos” con las piedras voladoras, que abren un portal hacia un mundo que sólo ella podrá ver, siempre por intercesión del extraño conejo de peluche, que ha venido del futuro a revelar un secreto: la raza humana se extinguirá y quiere prevenir a la gente del incipiente siglo XXI sobre esta catástrofe.

Siento que a los niños les costará trabajo conectar con esta historia, no porque no la vayan a entender, sino porque hace falta algo más que un conejo de peluche para lograr un filme infantil memorable y llamar la atención de los pequeños. A pesar del buen desempeño de todo el reparto, de unos aceptables efectos especiales (el diseño de las figuras geométricas que se forman en el aire es admirable) y una primera parte interesante, creo que al filme le falta más fuerza y, en especial, coherencia. Esa parte futurista, que se nos va revelando tímidamente en pequeñas escenas desde la introducción, nunca logra ser ni suficiente ni clara, como para entender a fondo lo que está sucediendo con nuestros niños superdotados, ni con todo lo que está pasando.

El problema principal, es que The Last Mimzy empieza, con todo y sus fallas, como un entretenido filme infantil, que desafortunadamente acaba por ponerse demasiado complejo, justo cuando el FBI entra en escena, y se empiezan a meter cosas sobre nanotecnología, quiromancia tibetana, catástrofes futuristas, etc, como para que los niños sigan interesados. Y algo que debieron aprender de E.T. los guionistas de esta película, es que el filme de Spielberg lograba ser complejo sin necesidad de ponerse tan denso.

THE MAGDALENE SISTERS * * * 1/2

SUFRIENDO SILENCIOSAMENTE. Abusos, humillaciones
e injusticias dentro de un convento de monjas.
Bernadette (Nora-Jane Noone), una de las jóvenes internadas en el Convento de las Magdalenas, termina concluyendo que todas están ahí “para hacer penitencia de todos nuestros pecados”. The Magdalene Sisters es el relato brutal sobre uno de los periodos de abuso y crueldad que se vivieron dentro del internado de las Magdalenas. Ahí, cientos de mujeres eran recluidas por supuestos “pecados”, que la sociedad machista de los 1960 les imponía.

Peter Mullan dirige y hace un pequeño personaje dentro del filme, como el padre golpeador que regresa a su hija al internado por haberse fugado. Creo que este es uno de sus filmes más arriesgados en su todavía corta filmografía. La historia empieza con la violación que sufre Margaret (Anne-Marie Duff) por parte de su primo, durante la celebración de una boda. Es una inquietante secuencia, en donde mientras se ve la desesperación de la joven por buscar ayuda no existirá diálogo alguno, sino una música religiosa que enmarca la acción en conjunto.

Margaret terminará siendo internada en el convento de las Magdalenas, en un intento de su familia por silenciar el asunto. Ahí conocerá a Bernadette (Nora-Jane Noone), una chica coqueta y muy relajada con los chicos, y a Rose (Dorothy Duffy), a quien le es arrebatado su bebé por la Iglesia debido a su condición de madre soltera, sin contar con el apoyo de sus padres.

La madre superiora (interpretada soberbiamente por Geraldine McEwan), es quien impone la férrea disciplina en el internado, lugar en donde conviven recluidas chicas y mujeres maduras. Mullan consigue, a lo largo de numerosas secuencias dentro del dormitorio, situaciones y ambientes claustrofóbicos. Sin embargo, entre ninguna de las chicas surge una relación sólida que nos atrape  salvo hasta el final, con dos de ellas dispuestas a huir.

El filme de Mullan se incluye en ese cine que tiene una intención de denunciar los abusos del clero católico (por ejemplo, Song for a Raggy Boy, sobre los abusos de un sacerdote contra sus estudiantes en un internado). Mullan es directo en su denuncia, a través de escenas que despiertan indignación, como aquella en la que las monjas humillan a varias jóvenes, obligándolas a desnudarse y haciendo comentarios irónicos respecto a sus cuerpos; el abuso sexual del sacerdote hacia la devota pero inocente Crispina (Eileen Walsh), la golpiza que la hermana Bridget propina a Rose, etc. Es cierto,  nos llevan a un final predecible desde la mitad del filme, pero al leer las notas finales ("Los internados funcionaron hasta 1996"), las intenciones de Mullan terminan siendo bienvenidas.


CINESPAÑA: LA BUENA ESTRELLA * * * 1/2

Acaso una de las mejores actuaciones de Maribel Verdú, es en La Buena Estrella (España, 1997). En una de las mejores escenas, su personaje, Marina, golpeada, sucia, maltratada y con un ojo de vidrio, le pregunta a su héroe-salvador, Rafael (interpretado por Antonio Resines), si quiere subir a su cuarto para “pagarle” el favor de haberla rescatado de la golpiza que le propinaba su novio, Daniel (Jordi Mollá). Son unos cuantos minutos en los que Maribel Verdú sacrifica su atractivo por una soberbia actuación.

Con la ayuda de Rafael, quien la lleva a su casa para ayudarla a recuperarse. El escenario planteado, dará pie a lo que podemos imaginar desde el principio, es decir, el inicio de una dispareja pero pasional relación entre Marina y Rafael, este último resistiéndose a la franca y desinhibida entrega seductora de aquella, debido a su impotencia sexual. La mayor parte de la historia se desarrollará dentro de la casa de Rafael, donde, por un lado, atestiguaremos el que podría decirse será su “despertar sexual”, con la ayuda de la experimentada chica, que encuentra en el tranquilo hombre, dedicado por completo a su negocio de carnicería en Madrid, la paz y serenidad que llevaba buscando por mucho tiempo.

Dirigida por el fallecido realizador y guionista Ricardo Franco (moriría de un infarto un año después de la producción), la película es un torcido relato romántico, en el que no nada más vemos la enésima muestra de la sensualidad de Maribel Verdú como actriz, sino que aquí será el objeto en discordia entre el impasible Rafael y el vulgar y bueno para nada de Daniel, que aparece tiempo después decidido a recuperar a Marina. La cosa se pondrá difícil, cuando esta empiece a mostrarse confusa con lo que todavía son sentimientos hacia Daniel. “No me dejes sola con él, no respondo de lo que pueda pasar”, le advertirá Marina al no menos confundido Rafael.

La realización de Franco es de lo más sencilla, tanto en su puesta en escena como en la fotografía, basada mucho en la luz natural, que ilumina por completo el interior del hogar de Rafael, la víctima que ha quedado en medio de todo este embrollo amoroso y que, además, se echará encima la responsabilidad, por pura voluntad propia, de cuidar al bebé que espera Marina, producto de su relación con Daniel. La sobreactuación de Jordi Mollá interpretando al patanazo de Daniel, resulta más que apropiada, al saber imprimirle algo de humor a la historia del dejado de Rafael, que lo verá meterse hasta el último rincón de su casa, instalarse a sus anchas y, en pocas palabras, que le “vean la cara” sin que este mueva un dedo.

El mayor acierto del realizador, es saberse concentrar en las actuaciones de sus tres protagonistas. Antonio Resines destaca en el papel de un hombre que se pone en contacto de nuevo con su lado humano, olvidado y enterrado, justo cuando llega a su vida Estrella, la hija recién nacida de Marina. Tendremos a tres seres inadaptados compartiendo un solo espacio, una mujer inestable y ninfómana, un hombre trabajador que se pasa de bueno y confunde amor con conformismo, y uno que es la representación perfecta de todos los defectos masculinos (flojo, descarado, violento golpeador de mujeres, libidinoso). Lo intrigante será ver qué ocurrirá con los tres compartiendo la misma casa.

jueves, 3 de enero de 2008

DVD: THE DANCER UPSTAIRS * * *

A mediados de los 1980, el actor John Malkovich vivió uno de los apagones provocados por el grupo terrorista “Sendero Luminoso” en Perú, experiencia que lo llevó a colocarse detrás de las cámaras para transmitir el estado de alarma originado por aquel intento de revolución en el país sudamericano en The Dancer Upstairs (España-Estados Unidos, 2002), su primer largometraje como director. Adaptación de Nicolás Shakespeare de su propia novela homónima (hijo del embajador británico en Perú en la época de los sangrientos atentados), The Dancer Upstairs no sólo marca el debut de John Malkovich como director, sino también el primer acercamiento en un relato de ficción hacia Sendero Luminoso, organización terrorista peruana comandada por Ezequiel Ruiz.

El acercamiento de Malkovich hacia el tema es intensa en su primera mitad, que parte del encuentro que Antonio Rejas (Javier Bardem), frustrado abogado que trabaja como inspector de caminos, tiene con Ezequiel Ruiz (Abel Folk), en una carretera desolada. Años después, Rejas, convertido en teniente de la policia federal, inicia la investigación sobre una posible guerrilla, a raíz de los atentados que se han ido suscitando en varios pueblos, teniendo todos en común la referencia –escrita o efusivamente gritada- hacia el líder ideológico de la organización terrorista, con “¡Viva El Presidente Ezequiel!”.

Rejas, el lascivo Sucre (Juan Diego Botto) y Llosa (Elvira Minguez), emprenderán la persecución del jefe Ezequiel, mientras se sumergen en una pesadilla, enmarcada por perros colgados en postes al lado de letreros escritos con sangre, animales-bomba con explosivos atados en sus extremidades, niños suicidas que mueren volándose para asesinar líderes políticos y apagones globales, a tal grado que los acontecimientos toman un sentido de ironía inquietante, como aquella secuencia del niño suicida que entrega una bomba a su padre.

Malkovich se adentra en el plano del thriller político, que corre el peligro de olvidarse cuando el director opta por llevar su historia por otros caminos, como el de involucrar a Rejas en un romance con la maestra de danza de su hija (Laura Morante), que en ningún momento toma forma, y que ocasiona que la historia se torne previsible hasta su desenlace, en una espectacular y algo hollywoodense redada de agentes encapuchados.

The Dancer Upstairs pudo haberse ubicado en cualquier país latinoamericano. Nunca se menciona la ubicación geográfica real de los acontecimientos. El punto de vista de Malkovich respecto a la problemática de las guerrillas en estos países es lograda, bien ambientada (incluso en sus locaciones españolas), con algunos diálogos de Bardem en quechua. Sin embargo, el guión no va más lejos en el tratamiento y profundidad del tema. El tono romántico con el que Malkovich y Shakespeare deciden cerrar el filme, hacen de The Dancer Upstairs, no el excelente docudrama político que pudo haber sido desde el inicio, sino un melodrama familiar pobremente desarrollado, más centrado en la desencantada vida marital de Rejas al lado de su esposa, Sylvina (Alexandra Lencastre), superficial aspirante a escritora, preocupada a toda hora por su apariencia física y por las reuniones con su círculo social de amigas.

Con todo, Malkovich muestra buena mano para montar secuencias intrigantes y la creación de ambientes densos, claustrofóbicos y asfixiantes (el asesinato de unos políticos en una representación teatral en plena oscuridad, el enfrentamiento de Rejas contra los seguidores de Ezequiel, justo en medio de una niña desangrándose), además que Javier Bardem muestra su gran talento y camaleónica capacidad para adecuarse casi a cualquier personaje, son aspectos que hablan de una faceta promisoria para John Malkovich como realizador.
++La edición en DVD incluye ficha artística, ficha técnica, galería de fotos, documental "En el rodaje", trailer de cine, actores y personajes.

miércoles, 2 de enero de 2008

CINE ANIMADO: THE INCREDIBLES * * * *

Luego de que la Pixar se consolidara con las exitosas Toy Story (1995) y su secuela en Toy Story 2 (1999), a A Bug’s Life (1998), Monsters, Inc. (2001) y Finding Nemo (2003), los juguetes, insectos, monstruos y las aventuras de peces en las profundidades del mar fueron dejados de lado por un momento en The Incredibles (E.U., 2004), relato fantástico sobre una familia de superhéroes, encabezada por un paterfamilias al que los años, el agobio de la rutina y cierto desencanto, le hicieron colgar su traje de superhéroe y dedicarse de tiempo completo a su familia.

La película fue el primer largometraje animado en 3D del realizador Brad Bird, así como su primer trabajo para la Pixar, luego de su éxito con The Iron Giant (1999), un magnífico relato animado de ciencia ficción, sobre la amistad que surge entre un niño y un robot gigante, que mezclaba animación tradicional con un poco de trabajo digital, y de haberse fogueado dirigiendo y produciendo varios episodios de The Simpsons. Su último trabajo (y obra maestra, por cierto) es Ratatouille (2007), fuerte candidata a llevarse el Oscar este 2008 como Mejor Filme Animado.

De hecho The Incredibles fue ganadora del Oscar en ese rubro el 2005, al igual que por Mejor Edición de Sonido, y obtuvo una nominación a Mejor Guión y Mejor Mezcla de Sonido. The Incredibles es un filme de corte visual retro, ya que, aunque no se especifica, es evidente que la película se ambienta en los 1960. Años antes, vemos el esplendor de Bob Parr (voz de Craig T. Nelson), el padre en cuestión, luchando contra el mal en una urbe como extraída de algún cómic de la Marvel. Un niño fanático de Bob, disfrazado como él y copiando sus poses, siempre se encuentra tras él, tratando de ser su ayudante (personaje determinante en un giro sorpresa posterior), hasta que una atractiva mujer elástica, Helen “la Chica Elástica” (voz de Holly Hunter) robará la atención del poderoso Bob, se enamorarán, formarán una familia y criarán a Dash (voz de Spencer Fox) un niño capaz de correr a gran velocidad, Violet (voz de Sarah Vowell), una chica capaz de volverse invisible, y un bebé al que todavía falta descubrirle sus dones ocultos.

Subido de peso, algo calvo y aburrido de su empleo en una compañía de seguros, Bob verá la oportunidad de renunciar y rescatar las antiguas emociones de su antigua labor de superhéroe, aceptando la misión que un misterioso personaje le encomienda. Bob desempolvará y arreglará su traje para ir a cumplir con el deber, lo malo es que todo será una trampa puesta por un villano megalomaniáco, Syndrome (voz de Jason Lee), que atrapará a Bob en su guarida instalada en una isla. Los demás miembros de la familia irán a rescatarlo, descubriéndose a sí mismos como un nuevo equipo de superhéroes en su lucha contra Syndrome, ayudados por un amigo de la familia, un superhéroe “de color” (una gran audacia, ya que ¿cuántos superhéroes negros conocemos?), Frozone (voz de Samuel L. Jackson), capaz de producir hielo y formar toboganes para desplazarse.

Está por demás decir que, tratándose de la Pixar, la técnica de animación es impactante. La escena del clímax final es impresionante, en una historia divertida que sigue la máxima de la productora de contar estupendas historias con personajes bien estructurados, sin sacrificar por ello su simpatía y complejidad, combinándolo con una magnífica manufactura visual.

El mensaje de unión familiar será el que prevalezca en el filme, demostrando los Parr que juntos sus poderes funcionan mejor que separados. La idea argumental de Bird es fusionar el argumento de un sitcom familiar con una típica historia de cómic de superhéroes, todo en un tono paródico brillante. El filme tiene sus momentos cómicos, en la manera cómo la familia Parr debe tratar de lidiar, día a día, con sus poderes e intentar funcionar como una familia normal. Aunque si algo demuestran los Parr, es que no son una familia muy “hogareña”, sino que funcionan mejor allá afuera, luchando contra los villanos. A final de cuentas ¿qué es una familia “normal”?

BABEL * * * *

Con Babel (E.U.-México, 2006), el realizador mexicano Alejandro González Iñárritu cierra la trilogía que iniciara con Amores Perros (2000), para luego seguir con 21 Grams (2003), escritas en colaboración con su compatriota Guillermo Arriaga, ahora separados por rencillas porque este último sintió que en Babel quedó en segundo lugar en materia de créditos con respecto a Iñarritu, por lo que decidió seguir solo en su carrera cinematográfica, a punto de debutar como realizador. En Babel, Iñarritu no consigue el mejor filme de la trilogía, pero sí el más ambicioso y, podría decirse, el más global, no nada más por estar filmada en tres países distintos, sino por un tema novedoso que plantea dentro de la trilogía: la crisis moderna en la comunicación humana.

Filmada en México, Marruecos y Japón, tres historias distintas acabarán irremediablemente entrelazadas. Babel tendrá de nuevo como detonante un accidente, absurdo por la manera en que ocurre: la ociosidad e imprudencia de dos niños pastores marroquíes, a los que se les confía un rifle con el que juegan a tirar a un camión de turistas en la carretera, suceso que, como efecto mariposa, desatará un caos de proporción mundial.

En ese sentido, además de tratar el tema de la comunicación, Babel será un filme sobre la estupidez humana y la impulsividad. Las tres historias ocurren simultáneamente: un matrimonio estadounidense (Brad Pitt y Cate Blanchet, notables) se encuentran de vacaciones por Marruecos, tensos debido a su problema para comunicarse y saberse escuchar. Las dificultades vendrán cuando la esposa sea herida de un disparo en el hombro, mientras viajan en un autobús en medio del desierto, creyendo que todo es un atentado terrorista. En tanto, sus pequeños hijos son cuidados por su niñera, una inmigrante ilegal mexicana (magnífica Adriana Barraza), quien para no faltar a la boda de su hijo en Tijuana, México, tomará a los niños y se irá junto a su hijo (Gael García Bernal). Por último, en Japón, una chica sordomuda (Rinko Kikuchi), busca desesperadamente alguien que la quiera o, por lo menos, la tome en cuenta y note que existe, mientras su padre tiene problemas para acercarse y comunicarse con ella.

Iñarritu también tiene un giro descomunal en cuanto a estilo se refiere, alejándose del ritmo frenético y crudeza visual de sus anteriores trabajos. En Babel vemos una edición cuidada y elocuente, así como una maestría visual y narrativa para relacionar los tres relatos, uno de ellos (el de Marruecos) desgarrador y trágico. Al final, sobresaldrá la esperanza encima de la tragedia, como en el relato de Japón, con un inteligente manejo del sonido y una gran fotografía de Rodrigo Prieto.

Babel es como tres filmes en uno, un puzzle narrativo bien estructurado. Sin embargo, habrá una intento forzado de ampliar y dificultar más de lo que se debe el problema de la historia en Marruecos. ¿Acaso el tiempo en la pequeña villa, no se pudo haber usado mejor para llevar a la herida en el camión a la ciudad más cercana? Aunque ahí estará el dilema sobre la comunicación humana en la película: las discusiones inútiles entre turistas enfurecidos, el egoísmo, la falta de comunicación para al final ponerse de acuerdo.

++ La película se encuentra disponible en una edición de 2 discos, uno con el filme y el otro con extras, como "Notas en desarrollo", un extenso documental en vídeo con el diario de rodaje del director Alejandro González Iñárritu, menús interactivos, acceso directo a escenas y un libreto de 28 páginas con fotografías del rodaje y notas del director.

martes, 1 de enero de 2008

DVD: LE PEUPLE MIGRATEUR * * * *

Las migraciones de las aves alrededor del mundo, es el tema de Nómadas del Viento (Le Peuple Migrateur, Francia-Italia-Alemania-España-Suiza, 2002), documental que abarca también temas como la contaminación industrial y la cacería furtiva de estas aves. Documentales sobre las aves hay muchos, con la televisión como único medio de difusión, pero Nómadas del Viento, dirigido por Jacques Cluzaud y Michel Debats, muestra lo que ningún de los demás ha mostrado hasta ahora. Haciendo uso de globos aerostáticos, aviones, aeroplanos, así como cámaras con lentes de focales amplias, los realizadores lograron filmar a varias especies de aves en pleno vuelo, dando la sensación de estar volando junto a ellas, consiguiendo un punto de vista cercano al que tienen desde las alturas.

Narrado por el actor Jaques Perrin, el documental abre con las imágenes de una pequeña ave anaranjada buscando alimento para sus polluelos. La cámara sigue sus movimientos, de rama en rama, justo en medio del follaje, pasando pronto a la toma de un ganso con un trozo de red atorado en una de sus patas, convirtiéndose así en uno de los “personajes” principales. El contraste entre la pequeña ave sedentaria y el ganso emigrante, junto a otras especies migratorias como patos, cigüeñas, albatros, entre otras, queda claro sin la necesidad de largos argumentos explicativos.

A lo largo del documental, Perrin nos especificará datos estadísticos relacionados con las distancias recorridas por las aves, las épocas de sus migraciones y los puntos geográficos que cubren, año con año, millones de estas aves alrededor del mundo, haciendo uso en ocasiones de gráficos animados, que muestra un globo terráqueo simulando los viajes de estos animales.

Muy en la línea de Microcosmos (Nuridsany-Pérennou, 1996), documental sobre insectos que, sin narraciones o diálogos descriptivos, mostraba bellas imágenes de insectos y sus vidas en distintos ambientes, acompañadas por varias piezas musicales, Nómadas del Viento sorprende no sólo por sus extraordinarias imágenes y paisajes de fondo impresionantes, sino por lo que se supone fue un arduo trabajo de producción detrás del filme, como el adiestramiento de algunas aves, expuestas desde sus nacimiento al ruido de los motores de avión y a las cámaras, para así acostumbrarlas a su presencia durante la filmación. Hay tomas espectaculares que incluyen vistas aéreas del río Sena en París, Nueva York (con la Estatua de la Libertad y las, en aquel entonces, todavía en pie Torres Gemelas), plantas industriales en Alemania y Europa Oriental, Alaska, España, y un largo etcétera.

Al principio se nos advierte que no se han empleado efectos especiales para la realización del documental, y es que Nómadas del Viento es un filme que sorprende e informa al mismo tiempo, sin necesidad de caer en complejos términos académicos o formalismos inaccesibles.

++El paquete incluye 2 discos, el primero con el filme, y el segundo con extras como el documental detrás de las cámaras y "cómo se hizo la banda sonora", escenas adicionales, promo, álbum fotográfico, juegos, DVD-Rom, comentario y entrevista de jacques Perrin, menús interactivos, selección de capítulos, ficha técnica y tráiler.

lunes, 31 de diciembre de 2007

DVD: SA SOM I HIMMELEN * * * 1/2

Por mucho se podría considerar al último filme del realizador y catedrático universitario Kay Pollack, Tierra de Ángeles (Så som i himmelen, Suecia, 2004), como la versión sueca de Mr. Holland’s Opus (Herek, 1995). La premisa argumental en el filme de Pollack, también tiene que ver con un director de orquesta y compositor, que encontrará nuevos aires enseñando música. El asunto se lleva a niveles melodramáticos insospechados. Daniel Daréus (Michael Nyqvist), un célebre director de orquesta, temperamental con sus músicos y acabado por una enfermedad terminal, sufre un infarto después de un concierto. Por ello, Daniel decide regresar a su pueblo natal, Norrland, al norte de Suecia, donde pasó una infancia no muy feliz al sufrir los abusos de los demás niños, mientras estudiaba música con el apoyo de su madre.

En Norrland, Daniel querrá vivir un retiro total y comprar la abandonada escuela primaria, hasta que sea contratado por un reverendo para dirigir al pequeño coro de la iglesia, empezando desde ahí los problemas para el compositor. Lena (Frida Hallgren), una chica empleada de una tienda y fanática de los ángeles, inmediatamente captará la atención de Daniel. Los problemas comienzan cuando el reverendo empiece a ver cómo el carismático director le robará toda la atención y el protagonismo entre todos sus feligreses. El trabajo de Pollack, quien a sus casi setenta años apenas a dirigido cuatro filmes, goza de atractivas actuaciones. Sin embargo, todo el asunto tan prometedoramente musical del principio, es opacado por la gran cantidad de personajes. Por su parte, el personaje de Daniel tiene un comienzo notable, para luego ir decayendo hasta convertirse en un tipo blando, sin la fuerza inicial y blandengue.

Pollack y sus guionistas darán a Daniel un tratamiento de personaje crístico, que sufre la incomprensión y desprecio de su comunidad. Su indefinido romance con Lena se alarga demasiado, en una película que supera las 2 horas de duración y un final estilo Hollywood, en el que un moribundo Daniel escucha a lo lejos, como si fuera un coro celestial, las voces que educó, en un concurso de prestigio internacional que tiene lugar en Viena, la capital musical de Europa. ¡Qué más se puede pedir!

++Disponible desde el 13 de junio. Incluye menús interactivos, acceso directo a escenas, ficha artística, ficha técnica, ficha de doblaje, trailer y Filmografías.

CINESPAÑA: MARÍA QUERIDA * * * 1/2

María Zambrano es, con seguridad, una de las intelectuales españolas de más prestigio, una de las mentes más lúcidas, que en su vejez citaba sin dificultad a Machado, a Cervantes y a otros grandes literatos. Filósofa, ensayista, poetisa, alumna de Ortega y Gasset, María Zambrano (Vélez-Málaga, 1904, Madrid, 1991), viajó con frecuencia a América, visitando países como México (donde conoció, por ejemplo, a Octavio Paz), Chile, Cuba, etc., hasta que terminada la Guerra Civil regresó a España, en donde vivió también en Barcelona y Valencia. María Querida (España, 2004), del realizador José Luis García Sánchez, es un sensible y a la vez serio homenaje a María Zambrano, encarnada magistralmente por Pilar Bardem, centrándose en sus últimos días de vida, visto a través de los ojos de una reportera y documentalista de televisión, Lola (María Botto).

Lola se abocará a la realización de un documental sobre Zambrano, luego de quedar atrapada por su personalidad e inteligencia durante una entrevista para televisión, hecha con motivo del premio Cervantes que le fue otorgado luego de estar 41 años en exilio. Desde ese momento, surge una gran amistad entre ellas, alimentada por la gran admiración de Lola hacia la intelectual anciana. Por supuesto, el personaje de Lola no será más que un pretexto perfecto para que la figura de Maria Zambrano se nos vaya revelando en todo su esplendor, utilizando el realizador todo tipo de material de archivo a su alcance (fotografías, extractos de filmes documentales, etc.), presentándola como un emblema de la lucha del pensamiento por encima de la fuerza en los tiempos críticos de la guerra civil, y una de las pocas intelectuales en decidir regresar a España después de acabada la guerra. Alguna vez le preguntaron porqué había regresado si se perdió la guerra, a lo que ella simple y llanamente contestó: “por eso mismo”.

El propósito de García Sánchez es que el espectador se acerque y conozca más la brillante vida y obra de María Zambrano, la verdadera protagonista de la película, quedando así el personaje de Lola opacado, teniendo un papel más funcional en la trama, ya que será quién nos narre en off la vida de Zambrano, los aspectos más importantes de su carrera como estudiosa y catedrática. Su desarrollo será convencional como personaje, pero Lola encontrará en el documental que realiza la que puede ser su gran obra, la que de sentido a su carrera y a su vida. Lola verá en Zambrano un icono a seguir y se convertirá en algo cercano a una obsesión, e incluso tratará de conseguir apoyo financiero acercándose a su ex marido (Juan Diego, en una pequeña actuación), un productor de cine que no le encontrará mucho sentido a financiar un filme que, con seguridad, a nadie le interesará.

María Querida bien pudo haber funcionado como un típico documental, basado en entrevistas y material de archivo, y la genialidad de Zambrano se nos hubiera revelado de la misma forma. Lo notable de la película será, desde el inicio, la interpretación de Pilar Bardem, seguramente el único motivo para haberle dado un formato de falso documental y poder constatar el gran talento de la veterana actriz.

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