viernes, 7 de junio de 2013

STAR TREK INTO DARKNESS * * * *

LÓGICA EMOCIONAL. Spock demostrará que los vulcanos también lloran. 

Estoy totalmente convencido ahora de que la nueva franquicia de Star Trek es mejor que la nueva franquicia de Star Wars (1999-2005). Lo irónico, es que será el mismo J.J. Abrams, director de las dos precuelas inspiradas en la teleserie, será el que seguramente salvará la franquicia de Star Wars con las nuevas películas que tiene planeado dirigir. Star Trek Into Darkness (2013) sigue siendo un impresionante y entretenido espectáculo de aventuras intergalácticas, como lo fue su antecesora, Star Trek (2009). El diseño de producción del filme es magnífico, en donde hasta el más mínimo detalle en las pantallas electrónicas del crucero espacial "Enterprise" está realizado con un caprichoso cuidado, aspecto que la coloca por encima de ese toque camp que tenía la serie original. Por si fuera poco, la película sigue teniendo unos impresionantes paisajes espaciales. Los filmes de Abrams son revaloraciones a gran escala de un clásico que los trekkies siguen reverenciando celosamente.

Si bien tiene un bienvenido toque cómico, a manos del siempre infalible Simon Pegg interpretando al joven Scotty -diestro en mecánica-, en general, Into Darkness hace honor a su título. Primero, el enfrentamiento con una banda de Klingons le da un giro thrillerezco a la película, pareciendo por tan sólo unos minutos un filme policiaco en el espacio. Luego, la presentación de la némesis, Khan (Benedict "Scherlock" Cumberbatch, malévolo y con un rostro afiladamente imperturbable), clásico villano de los filmes de Star Trek.  Khan es un ser genéticamente diseñado para ser, en pocas palabras, un arma de destrucción masiva. Es imparable, invencible, inquietantemente indestructible, algo así como la versión espacial de Jason Bourne. 

La historia profundiza más en los conflictos de los jóvenes exploradores del espacio, especialmente, en la dupla formada por el emocional Kirk (Chris Pine), junto al siempre lógico, racional y "corazón de piedra" con orejas puntiagudas de Spock (Zachary Quinto). Spock se roba la película por sus dilemas románticos con la piloto de figura espigada, Uhura (Zoe Saldana). De hecho, el alma de la película es ver a Spock tratar de ser más humano y menos vulcano; de encontrar su lado sensible y demostrar que los de su especie también pueden ser capaces de tener sentimientos. El fantasma de Prometheus se siente por momentos, en algunas escenas, pero me parece que esta nueva aventura trekkie es mucho mejor y más entretenida. 

martes, 28 de mayo de 2013

MELANCHOLIA * * *

MELANCÓLICO FIN DEL MUNDO. El paso de un planeta cerca de la Tierra
anuncia catástrofes en la vida de dos hermanas.

Melancholia (2011), la más reciente película de Lars Von Trier, no me entusiasmó como esperaba. Ni siquiera me inquietó tanto como su película anterior, Antichrist (2009). Melancholia es otra película de auto análisis sobre algún periodo depresivo por el que habrá pasado el realizador en su vida. Aquí, se   refiere al estado depresivo permanente de su protagonista, Justine (Kirsten Dunst), así como al nombre con el que se ha bautizado a un planeta, que se encuentra cruzando el sistema solar. "Melancholia" se ha convertido en el suceso astronómico del siglo, ya que pasará muy cerca de la Tierra. Lars Von Trier, como es costumbre en su filmografía, tiene aquí otra de sus historias sobre mujeres torturadas y/o atormentadas, y lo hace vía el género de la ciencia ficción. Es su película "apocalíptica" sobre el fin del mundo, teniendo enmedio un melodrama familiar asfixiante, pesado y sin pizca de humor (con excepción de uno que otro momento durante la boda). La película, en resumen, es complicada de ver, no tanto porque uno tiene que enfrentar y desentrañar el dilema psicológico en el que se encuentra Justine, sino porque es, literalmente, pesada por lo aburrida y gris que resulta.

Aunque las imágenes iniciales son de una belleza arrolladora, en las que el realizador danés demuestra otra vez que es todo un artista cuando se trata de usar la cámara Phantom, el resto de Melancholia es menos impresionante que sus imágenes introductorias. La primera parte (titulada Justine), es nada más ver a Justine caer en depresiones durante su boda, escaparse de la fiesta y hacer pasar un mal rato a su hermana, Claire (Charlotte Gainsbourg). En la segunda parte (titulada Claire) vemos otras imágenes interesantes, del enorme planeta asomándose en el cielo, como una Luna gigante, causando en Justine más comportamientos extraños, quizás por la influencia del planeta en su paso por la Tierra. No está de más preguntar ¿de qué trata Melancholia? Casi de nada, sinceramente. A parte de sus imágenes intrigantes, y de que su segunda mitad es ligeramente mejor que la primera, no hay mucho de dónde escarbar en el filme, el cual no resulta ni siquiera mínimamente entretenido como el ejercicio genérico que, seguramente, Von Trier quiso hacer. 

sábado, 25 de mayo de 2013

CHRONICLE * * * *

PESADILLA GEEK. Tres chicos adquieren superpoderes al verse expuestos
a un objeto caído del espacio.

Chronicle (2012) es una película inusual de "superhéroes". No es la convencional película de fórmula de este género, y quizás sea de las más originales y propositivas dentro del mismo. Los chicos que la protagonizan tuvieron que haber pasado por la academia del profesor Charles Xavier antes de andar libres en la ciudad, presumiendo y divirtiéndose irresponsablemente con los superpoderes que adquirieron accidentalmente. El formato es el de una película de "video-testimonial encontrado", y si hay alguna falla en la película, es que muchas escenas se notan demasiado actuadas y escenificadas. Tenemos la historia de un grupo de adolescentes quienes, luego de estar expuestos a una especie de meteoro caído del espacio, empiezan a desarrollar superpoderes, como telequinesis (capacidad de mover objetos con la mente, sin importar el tamaño), fuerza sobre humana y el poder volar. 

La primera mitad, es verlos divertirse con los poderes a expensas de inocentes ciudadanos, pero al mismo tiempo experimentar sangrados en la nariz segundos después. En pocas palabras, la fantasía en clave de horror orgánico de todo geek. En su segunda parte, la película tiene una vuelta de tuerca un más predecible, y se convierte en una historia de superhéroes de corte independiente. La "lógica" que debería seguir el filme se pierde, cuando nos empezamos a preguntar "¿Quién filma los momentos más climáticos, en donde el "bueno" y el "malo" de la historia se encuentran peleando y destruyendo media ciudad? ¿Cámaras de television? ¿Cámaras de circuito cerrado callejeras? Sin embargo, la sensación de realismo no se pierde, y aunque está lejos del mainstream hollywoodense, del mastodóntico presupuesto de una película de superhéroes veraniega, los efectos especiales son extraordinarios, sin opacar la historia ni los personajes. 


sábado, 18 de mayo de 2013

THE IRON LADY * * * 1/2

CON TEMPLE DE ACERO.  Meryl Streep, espectacular como la "Dama de Hierro".

Meryl Streep está fantástica en The Iron Lady (2011). Dentro de lo extremadamente correcta que es su dirección, y los campos del telefilme en los que se desarrolla, la actuación de Streep es lo mejor en la película, dirigida por Phyllida Loyd. Es el primer intento por hacer una biopic de la recientemente fallecida Margaret Thatcher, la "Dama de Hierro". Ah, claro, y estaba olvidándome del gran Jim Broadbent, quien interpreta a Denis, esposo de Thatcher. Durante su estancia en una residencia para ancianos, en donde sufre los delirios demenciales de ver a su fallecido esposo, con quien sostiene conversaciones tan lúcidas y articuladas que uno se pregunta si Denis realmente está muerto, Thatcher recuerda episodios relevantes de su vida política. Atestiguamos cómo, a pesar de la pobreza de su familia, Margaret fue aceptada en la Universidad de Oxford, para luego tratar de escalar en la política y conseguir un lugar en el Senado. De ahí, pasó a convertirse en la primera gobernante mujer del Reino Unido, por parte del partido conservador. 

Vemos la transformación de una mujer -no tan- común y corriente, con ideas fijas y claras, en una feroz política, que debatía con sus contrincantes en el Parlamento con seguridad y valentía. Y en medio de todo, en contrastante narración alterna, su deterioro mental y físico. Hay episodios que valen la pena, como el de la Guerra de las Malvinas, y la difícil decisión de llevar al país a pelear por algo que tal vez parecía insignificante; el tenso momento de la renuncia de su "brazo derecho", y claro, su renuncia como Primera Ministro en 1990. Pero a pesar de todos estos puntos en la historia, la película es plana en toda su narración, monótonamente episódica, condensada, sin tener el "punch"  político que un Oliver Stone le hubiera podido dar a una película de este tipo. De todas formas, sólo por ver la actuación de Streep, que más allá de ser una simple imitación, es una espectacular caracterización, vale la pena darle una oportunidad al filme. 

miércoles, 15 de mayo de 2013

WE NEED TO TALK ABOUT KEVIN * * * * *

CRIA CUERVOS. Tilda Swinton y Ezra Miller.

La maldad yace en el núcleo de la familia retratada en este inquietante drama. Una narración inusual, una actuación de Tilda Swinton, como siempre, fenomenal; así como la estrategia de mantenernos en suspenso sobre lo que realmente sucedió a su personaje, son las tensas cuerdas que mantienen la historia. Swinton interpreta a una madre de familia, totalmente golpeada por su pasado y en búsqueda de un trabajo. Al mismo tiempo, veremos flash backs de la que fue su vida familiar, y cómo la llegada de su primer hijo, el Kevin del título, vino a darle vuelta por completo a su vida. No es para menos, ya que tendrá que criar a un niño más diabólico que el mismo Damien de The Omen. No estamos lejos de  un relato de horror psicológico, en el que las dos narraciones paralelas cuentan el pasado y el presente de esta madre, la cual, con una  admirable fortaleza, se mantiene en pie para poder vivir bajo el mismo techo junto a Kevin (Ezra Miller. diabólicamente extraordinario). El amor completamente incondicional que esta madre tiene por su hijo, es correspondido por el chico con un odio que llega a niveles incomprensibles. Humillaciones, insultos y hasta violencia, todo aguantará la madre. 

La escocesa Lynne Ramsay, consigue una película intrigante, especialmente por la manera en que arma todo este obscuro drama. Sabemos que conduce hacia un desenlace trágico, pero juega con nuestras expectativas a cada segundo. En el ir y venir de flash backs, no tenemos más remedio que ajustarnos el cinturón, dejarnos llevar por las pistas ofrecidas, y respondernos la pregunta: ¿Cómo esta mujer acabó sola y en ese deprimente estado emocional? ¿Cómo de tener una casa grande y bonita, con un esposo amoroso y buen padre (John C. Reilly) terminó sin nadie en su vida? Además, el filme de Ramsay acaba siendo un acucioso estudio de una personalidad psicopática. En ese sentido, la actuación del joven Miller tiene un apenas soportable peso emocional en toda la historia, uno de verdadera maldad en su mirada, gestos, movimientos, etc. No hay mucho espacio para las motivaciones de Kevin, pero en general, la película de Ramsay es, al final, emocionalmente desgastante e incluso conmovedor. 


lunes, 6 de mayo de 2013

THE SECRET WORLD OF ARRIETTY * * * 1/2

AMOR DESMEDIDO. Arrietty y Shou buscan entender sus mundos distintos.

The Secret World of Arrietty (2010) presenta unos seres fantásticos que eran totalmente desconocidos para mi, los "borrowers". Son diminutos seres humanos, que viven escondidos debajo de las casas y a expensas de humanos comunes y corrientes, tomando "prestado" (de ahí el nombre) lo que necesitan para vivir. Esta es una de las recientes producciones de los prestigiados estudios japoneses Ghibli, no dirigida en esta ocasión por su visionario genio Hayao Miyazaki (nada más es autor del guión), sino por uno de sus animadores de cabecera, Hiromasa Yonebayashi. Basada en el libro infantil escrito por Mary Norton, el filme no alcanza las cotas magistrales de una película de Miyazaki, en especial, su acostumbrada visión surrealista y extraña; su magia visual, humor y mundos que funden lo real y lo fantástico. Arrietty acaba siendo una película conmovedora, producida y diseñada con el inconfundible sello de la casa Ghibli, sin muchas complicaciones en su narración.

El centro de la trama es una historia de amor platónico, entre Arrietty (Mirai Shida), una chica "borrower", y un chico humano, Shou (Ryunosuke Kamiki), quien a pesar de estar enfermo del corazón ha jurado protegerla de todo peligro. Lo mejor, es la magnífica concepción del diminuto mundo de Arrietty y su familia, formada por su serio padre (Tomokazu Miura) y su alarmista madre (Shinobu Ohtake). Todos viven dentro de una pila de ladrillos, adaptando su hogar con la mayor practicidad, imaginación y creatividad. Si hay un momento emocionante, es cuando el padre de Arrietty la lleva en su primera aventura a explorar el gigantesco -y peligroso- mundo exterior de los humanos.

martes, 30 de abril de 2013

MY WEEK WITH MARILYN * * * 1/2

LOS CABALLEROS LAS PREFIEREN RUBIAS.
Michelle Williams y Eddie Redmayne.

Michelle Williams sobresale en esta pequeña pero decentemente producida película, sobre el "detrás de cámaras" de la película "The Prince and the Show Girl"(1957). Esta fue la primera vez que Marilyn Monroe (Williams, intensa y maravillosa) trabajó en Inglaterra, y lo hizo junto a una leyenda, Lawrence Olivier (Kenneth Branagh), quien dirigiera dicho filme. Lejos de ser placentera, la experiencia fue casi un infierno para ambos. Michelle Williams hace un magistral trabajo retratando, en cuerpo y alma, a Monroe, quien llevó consigo sus fantasmas, inseguridades y tormentos al set, incluyendo a su propia "coach" de actuación. Cuando Sir Lawrence ya había perdido la paciencia, entra a escena un sencillo joven, Colin Clark (en cuyo libro está basada la película), interpretado por Eddie Redmayne, quien vivió la que fue quizás la fantasía de muchos hombres en los 1950, un romance con la más grande diva de Hollywood. "Te romperá el corazón y luego te dejará", le dice un celoso Dominic Cooper (interpretando a uno de los asistentes de Marilyn) a Clark, quien para entonces ya había caído presa de la inestable, pero inevitablemente, fascinante Marilyn.

Una película más que correcta en su ejecución, dentro de la línea de producción televisiva más que de cine de gran presupuesto. Pero poco importa, ya que las actuaciones están por encima de todo. Branagh como Sir Lawrence está en su elemento, especialmente en esas escenas en que, a punto de explotar, mantiene su último brote de paciencia, tolerando las fallas de Marilyn, sus errores en los diálogos, extravagancias, recaídas, etc. Mientras, Michelle Williams, no puede más que conmoverte al ver, no precisamente a una diva, sino a un ser vulnerable, sufriendo ansiedad nerviosa, a punto de derrumbarse psicológicamente y amenazar con detener la filmación. Clark funcionará como su psicólogo de cabecera y soporte emocional. Dame Judy Dench tiene un pequeño papel como Dame Sybil Thordike, compañera de reparto de Monroe y, tal vez, la única persona paciente y verdaderamente amistosa con ella. Lo valioso en toda esta aventura del cine dentro del cine, además de ser otra desmitificación de un ícono del cine, es el tener un testimonio de primera mano sobre Marilyn y sus tormentos.

miércoles, 24 de abril de 2013

THE PIRATES! BAND OF MISFITS * * * *

EL ORIGEN DE LAS ESPECIES... VERSIÓN PIRATA.
El Capitán Pirata y su amada mascota Polly.

Como sucede con los filmes animados de la Pixar, uno siempre espera con ansia una nueva producción animada de la británica Ardman. The Pirates! Band of Misfits (2012) quizás sea una de sus mejores películas a la fecha, a pesar de carecer de personajes tan carismásticos y entrañables como los ya clásicos Wallace & Gromit. Pirates resulta divertida, sumamente entretenida, con una manufactura magistral en el stop motion y diseño de personajes en plastilina (marca de la casa), incluyendo un diseño de arte magnífico. Ardman, literalmente, se ha embarcado en una aventura en alta mar, intentando parodiar (al estilo Mel Brooks) películas clásicas de piratas. 

El grupo de bucaneros está encabezado por el simplemente llamado Capitán Pirata (Hugh Grant), el cual se encuentra buscando, frustradamente, dar un verdadero golpe pirata. El capitán tiene un sueño, ganar el concurso del "Pirata del Año". Para ganar se necesita carisma y espectacularidad piratas,  además contar con la mayor cantidad de oro, joyas y doblones en las arcas. Es evidente que no estamos ante una película de piratas convencional, sino una en la que tanto niños y adultos pueden encontrar cosas humorísticas. El giro, digamos, "científico" en la historia llega cuando el capitán Pirata se tope nada menos que con un joven Charles Darwin (David Tennant), quien se encuentra pasando por  dilemas existenciales similares a los de nuestro capitán. La mascota de los piratas, un pajarraco que se creía extinto y que podría ser el último en el mundo, será para Darwin el descubrimiento científico del siglo. 

La villana de la historia es la reina Victoria (Imelda Staunton). Odia a los piratas, busca borrarlos de todos los mares y, quizás, también ambicione quedarse con Polly, la ambicionada ave, por excéntricas razones que al final serán rebeladas. The Pirates! es la película de animación más sofisticada de la Ardman. Es increíble, pero producir una de estas películas es tan complejo técnicamente como lo es producir una película de acción real. Lo que no es, en ocasiones, tan sofísticado, es el humor. En una película de la Ardman, puede ser un síntoma algo preocupante. Es decir, no tenemos la comedia más refinada, con encanto, de Wallace & Gromit (o incluso de Shaun the Sheep, la serie televisiva de la Ardman). Si bien me hubiera gustado un poco más de desarrollo de personajes y menos gags, al final me divertí, me reí, y casi no parpadee apreciando cada detalle visual (¡Qué manera de crear el mar tan convincentemente!) en el diseño y concepción del filme.

viernes, 19 de abril de 2013

JACK THE GIANT SLAYER * *

Sigue la tendencia de Hollywood de retomar cuentos de hadas clásicos, succionarles todo el encanto que originalmente tienen, y acabar por estropearlos. En estas versiones postmodernas, los protagonistas lucen como superhéroes luchando contra el mal, como sucedió con Hansel & Gretel: Witch Hunters (que no he visto, pero se que ha sido un fracaso con la crítica). Otra afrenta a un cuento que, originalmente, es una agradable cuento de hadas, Jack and the Beanstalk, transformada en Jack the Giant Slayer (2013) dirigida por Bryan Singer. No hay nada por lo cual emocionarse al respecto, ya   que estamos quizás ante la peor película de su filmografía. Si se quiere ver a un grupo de aburridos y estúpidos cavernícolas gigantes perseguir y engullir humanos, vestidos en ridículas armaduras, esta película sin duda es para usted.

El trailer resultó engañoso. Nos trató de vender una película de fantasía que prometía mucha magia, acción y una atrayente revisión del cuento clásico escrito a principios del siglo XVIII. Lo peor, es que Jack (Nicholas "About a Boy" Hault) está lejos de ser el caza gigantes del título, un humilde granjero que hace el peor negocio de su vida, al cambiar un caballo por un puñado de, aparentemente, comunes y corrientes habichuelas (¿O eran frijoles? !Da lo mismo!). El cataclísmico problema vendrá cuando dichas semillas leguminosas hagan brotar un gigantesco árbol que crecerá hasta el cielo, una escalera al mundo de unos gigantes que han tomado prisionera a una hermosa princesa (Eleanor Tomlinson).

Ni Ewan McGregor, interpretando al "guardaespaldas" real de la princesa, ni Stanley Tucci, como el consejero y brazo derecho del rey (Ian Mcshane), salvan el show. Tucci tiene una buena actuación a pesar de todo y es quien se roba el filme. Pero toda la idea de agrandar la historia, con una tribu de gigantes neanderthalescos, se siente poco original y como tomada de los cíclopes de Wrath of the Titans. Ninguno da para uno o dos personajes interesantes (el gran Bill Nighy le da voz al líder bicéfalo). En general, una decepcionante película, aburrida más allá de su primera mitad, sin alma ni humor, y tan sólo ligeramente emocionante hasta su final.

"PEQUEÑO" PROBLEMA EN LAS ALTURAS.
Ewan McGregor, Eleanor Tomlinson y Nicholas Hoult.

miércoles, 17 de abril de 2013

TINKER TAILOR SOLDIER SPY * * * * *


SOSPECHOSOS COMUNES. Un traidor dentro de un equipo de espionaje
ha puesto en riesgo una importante misión. 

La novela de espionaje del prestigiado John le Carré, ya había sido adaptada en 1979 en la forma de miniserie televisiva, protagonizada por Alec Guinnes. Las riendas en la dirección en esta su primera adaptación al cine, sorpresivamente, no han sido asignadas a un británico, sino a un sueco, Tomas Alfredson (director de la original Let the Right One In). A pesar de todo, el filme se siente como dirigido por un realizador británico, además de demostrar una gran habilidad para conseguir una soberbia película  de espionaje . El logro de Alfredson va más allá de haberse sumergido plenamente en una historia de espías más británica que otra cosa, el cual es haber conseguido un filme de espias intrigante y lleno de suspenso,  con poca o nula acción genérica a lo Hollywood. 

El reparto es como un menú de lo más histriónicamente selecto del cine británico. A la cabeza está  John Hurt como Control, el jefe de un equipo de élite formado por Tobey Jones, Ciarán Hinds, Colin Firth y, el protagonista, Gary Oldman, a quien por fin se le hace justicia dándole un protagónico. Su actuación es otra muestra de su camaleónico talento. Oldman es George Smiley, agente que tendrá que investigar, más como deber moral que profesional, cuándo, cómo y dónde fue a infiltrarse un "topo" (o  espía infiltrado) dentro del equipo. Dicho traidor frustró una misión secreta, y causó que un agente (Mark Strong) cayera abatido en Budapest. Para Smyley todos son sospechosos.

Tinker Tailor... es la contraparte del cine de espionaje palomero a lo James Bond. Está más enfocada en un ritmo mesurado; en un enfoque y visión más artísticos. En ese sentido, el diseño de producción y dirección fotográfica son geniales, el primero cuidado al detalle y el segundo con una paleta y tratamiento cromático que dan a la película un look de cine de los 1970. Entre toda la galería de "sospechosos" comunes (cuyos nombres código son los que dan el largo título a la historia) acaba destacando Gary Oldman, en una actuación contenida y reservada pero fascinante. Sabe cómo esconder, detrás de su tranquilo e imperturbable rostro, una cascada de misterios y secretos. Ni la más mínima gota de whiskey podrá arrancar -o quizás sí, un poco- uno sólo de ellos.

Este juego de espías jugando a espiarse a sí mismos, en donde no hay lealtades sino un juego de sobrevivencia exquisito en la Guerra Fría, se mueve a contracorriente entre flash backs (constantes escenas de un baile y borrachera en una fiesta de Navidad muy reveladora) y uno que otro giro en la narración. La narración está un poco en la cuerda floja en cierto momento de la historia (tiene que ver con el personaje de Mark Strong), pero Alfredson rescata su fina soltura y coherencia. Tom Hardy demuestra que puede actuar en serio, en el papel secundario de un ex agente en pleno debate emocional. El desenlace está editado con habilidad, con un sólo objeto (un encendedor) uniendo todos los cabos sueltos en la historia.

jueves, 11 de abril de 2013

PARANORMAN * * * * *

CON LOS PELOS DE PUNTA.
Norman, un niño elegido para detener la maldición de una bruja.

Para mí, la película animada que debió haber ganado el Oscar, o al menos, la que bien hubiera podido compartir el premio junto a Frankenweenie. Tanto ParaNorman (2012) como Frankenweenie son obras maestras del todavía sobreviviente stop motion. ParaNorman es una joya en esta técnica, un cuento de horror (sin vampiros, gracias a Dios) para niños, con detalles que también la hacen disfrutable para un público adulto. Los realizadores (los británicos Sam Fell y Chris Butler) han sabido cómo introducir inteligentemente zombies y una historia de terror psicológico, sobre un niño que "ve gente muerta", en una historia sobre abuso infantil escolar (o bullying), funcional y divertida. 

Sin quererlo, uno acaba hasta simpatizando con los zombies, quienes en un giro de 360º sufren también el bullying, por parte de una muchedumbre enardecida. Los habitantes de un pueblo antiguo no se dejarán intimidar por unos muertos vivientes rondando por sus calles. Norman (Kody Smit-McPhee) tiene el don de ver espíritus de gente fallecida, incluyendo el fantasma de su abuela. Esto no nada más le causa problemas en casa con su padre (Jeff Garlin), sino también en la escuela. Ahí, Norman es molestado a diario por el bully en turno (Christopher Mintz-Plasse), quien le hace la vida de cuadros. Aficionado a las películas de terror y, particularmente, las de zombies (su cuarto es como un pequeño museo consagrado a este género), Norman pasa su solitaria vida jugando con sus figuras de zombies, viendo películas de horror y sostener pláticas psíquicas con su abuela. 

El pobre de Norman no encaja en casa ni en la escuela. Un gordito pecoso y pelirojo (Tucker Albrizzi), también abusado en la escuela, querrá ser su amigo. El pueblo vive asediado por una maldición, desde que una bruja fue sentenciada a morir en 1712, y que tendrá lugar cuando se acerque la fecha en que fue ejecutada. Nuestro héroe, quien además sufre de terroríficas visiones sobre dicho evento, será anunciado por su tio (John Goodman) de que él es el elegido para detener y acabar con la maldición. ¿Cómo lo hará? Llevando a cabo un ritual en el cementerio antiguo antes del atardecer.

ParaNorman es de los creadores de esa otra joya de la animación en stop motion, Coraline, precisamente otra historia de horror infantil. No titubean en agregar elementos tétricos, obscuros y góticos en una película principalmente enfocada a los niños. Aceptémoslo, los niños disfrutan historias de horror y ser emocionados por ellas.  ParaNorman combina igualmente elementos fantásticos y humor negro, que da como resultado un festín visual, entretenido y espectacular, mezclando dosificadamente efectos digitales que no distorsionan el maravilloso efecto artesanal del filme.





sábado, 30 de marzo de 2013

HOTEL TRANSYLVANIA * * 1/2

En Hotel Transilvania (2012) tenemos la idea de reunir nuevamente a los monstruos más famosos del cine (Drácula, la Momia, el Hombre Lobo y Frankenstein) en versión animada. Es interesante su enfoque hacia una comedia paródica. Drácula (Adam Sandler) tiene el clásico acento a la Bela Lugosi, burlándose tanto de la versión de la Universal como del vampiro marioneta de Sesame Street (¡Yo no digo Blah, Blah, Blah!). El problema es lo poco original que resulta al querer ser también una especie de  versión animada de Twilight, pero a la inversa. La hija de Drácula (Selena Gomez) es una vampiro saliendo de la adolescencia, en busca de tener más libertad y salir del encierro bajo el cual la tiene su sobreprotector padre, quien administra el famoso Hotel Transilvania del título. El hotel única y exclusivamente aloja monstruos y otros seres paranormales, como fantasmas, zombies, etc. En este lugar reina un caótico y monstruoso orden.

Al lugar llega un joven turista despistado (voz de Andy Samberg), creyendo que se encuentra en una    fiesta de Halloween. El chico acaba cayendo rendido ante los colmilludos encantos de Mavis, la hija del conde. Sin embargo, nuestro amigo se encuentra en un gran peligro, ya que si los demás monstruos se enteran que entre ellos se encuentra un humano invasor, será su fin. La mayor parte del filme es sobre las dificultades de Drácula, el verdadero personaje en toda esta fiesta de los horrores, para proteger al chico. Su plan: hacerlo pasar por un familiar de Frankenstein (Kevin James) con un poco de maquillaje y tratar de sacarlo del hotel a salvo. ¿O será que lo único que desea es mantenerlo alejado de su adorada primogénita, quien se encuentra celebrando su cumpleaños número 118? Es decir, la que puede verse como la mayoría de edad en una chica vampiro.

Inesperadamente, el filme ganó el Globo de Oro a la Mejor Película Animada este año. No estamos ante nada extraordinario ni mucho menos. Lo que sí, es que estamos ante el primer trabajo rescatable de Adam Sandler en años, el cual, por fortuna, nada más involucra su voz. Es un entretenimiento familiar dirigido, más que nada, a los pequeños y que se rían ante el montón de gags que, sin mucho control, se amontonan desde el inicio. La verdad sea dicha, muchos de ellos son graciosos, especialmente los cachorros hombre lobo y cómo hacen sufrir a su padre (Steve Buscemi), o la parte en que nuestro escuadrón se infiltra en un carnaval de fanáticos de monstruos. Ideal para mantener a los  niños entretenidos por una hora y media.

YO NUNCA DIGO BLAH-BLAH-BLAH.
Drácula como un padre al borde de la locura.





lunes, 25 de marzo de 2013

THE TROUBLE WITH THE CURVE * * 1/2

CURVA EMOCIONAL. Amy Adams y Clint Eastwood como una hija y su padre
 reencontrando su pasión por el baseball. 

No es una gran película de baseball. The Trouble with the Curve (2012) trata sobre el duro proceso de   envejecimiento para un anciano gruñón experto en este deporte. Clint Eastwood brinda a esta no muy lograda película sobre el llamado "rey de los deportes" (no sé por qué, pero así le dicen) personalidad y dignidad, a pesar de que no estemos precisamente frente a su mejor actuación. Esa escena al inicio en el baño, con él orinando y hablándole a su... bueno, se puede imaginar a qué le está hablando, no le ayudó mucho, luego de su torrente de críticas por ponerse a regañar a una silla vacía durante durante una convención republicana. Eso, y el hecho de que buena parte de su actuación sean sus característicos  gruñidos, no le ha hecho ningún favor al legendario actor y realizador. 

Como cinéfilos, estamos más acostumbrados a ver a Clint actuar y dirigirse a sí mismo en sus propias películas. Fuera de eso, se encuentra en territorio minado y peligroso. Eastwood brinda peso emocional  a muchas escenas, en especial, aquellas junto a Amy Adams, quien interpreta a su hija, una exitosa abogada workaholic. A pesar de todo, esta película, dirigida por Robert Lorenz, queda a un paso y medio de los tres strickes y quedar out de lo más memorable del cine deportivo.

Clint interpreta a un anciano caza talentos de futuras promesas del baseball. Los signos de su avanzada edad (pérdida de la visión, posible glaucoma) le hacen cada vez más difícil su trabajo. Viviendo en mundos completamente separados, tanto él como su hija (quien, como siempre en estos casos, tiene traumas de su niñez) encuentran de nuevo la conexión perdida, cuando esta se encuentre de visita en su viejo pueblo. 

Hay dos problemas en este filme: no hay suficiente baseball para los aficionados y mantenerlos interesados, si exceptuamos un momento interesante en el que un chico indio, vendedor de cacahuates y con un brazo de oro para lanzar curvas, demuestra que tiene talento suficiente para ser estrella. Para los que no son aficionados en lo absoluto, el melodrama entre el padre y la hija no es lo suficientemente interesante ni fuerte, y luego, el romance en ciernes entre el personaje de Adams (una buena actuación, por cierto) y el de Justin Timberlake, quien interpreta a un ex jugador buscando convertirse en comentarista, es simplemente predecible.   

lunes, 18 de marzo de 2013

WRECK-IT RALPH * * * 1/2

RAMPAGE-RALPH. Ralph y Vanellope unen fuerzas para una carrera.

Wreck-It-Ralph (2012) es un entretenimiento familiar en toda la extensión de la palabra. La Disney demuestra que sigue sabiendo como entretenernos de una manera simple, efectiva y con dosis de espectacularidad. Es una de esas películas animadas en las que lo retro se conjuga de una manera especial con lo moderno y sofisticado. En pocas palabras, es un Tron para niños y las nuevas generaciones de pequeños usuarios del XBox y el Play Station; aquellos que a lo mejor no saben que  hace 20 años o más había máquinas de videojuegos gigantes, con botones, palancas y a las que tenías que echar monedas para perder masivamente el tiempo. Te sumergías en un mundo en extremo pixeleado de fantasía, el Atari era sinónimo de lo último en videojuegos y Pacman el último desafio.

Wreck-It-Ralph es el nombre de un videojuego, cuyo villano, el Ralph (voz de John C. Reilly) del título, desea pasarse a la fila de los buenos y cambiar su imagen de destructor a una de bienhechor. Una de las primeras escenas -chistosa por cierto- pone a Ralph y a otros villanos en una especie de grupo "Villanos-de-videojuegos-Anónimos", en donde se reúnen para discutir sus dilemas existenciales. Uno de ellos lanza una línea muy reveladora, que le cae de golpe a nuestro Ralph: "No podemos cambiar lo que somos". Dicha línea servirá para que el gorilón Ralph se lance a una aventura digital -en más de un sentido- a través de otros videojuegos y universos electrónicos, para demostrar que puede ser más que un demoledor de edificios.

Su oportunidad llega en dos partes. Una cuando accidentalmente llegue a uno de esos videojuegos modernos "shot'em up", en donde una muy atractiva comandante (voz de Jane Lynch), o como uno de los personajes dice "con muy buena resolución", es la estricta líder; y cuando luego llegue a un video juego para niños, dulce en más de un sentido y coloreado en un explosivo y dulce baño de color rosa. Ahí conocerá a una impetuosa, rebelde y muy divertida niña, Vanellope (Sarah Silverman), cuyo gran sueño es ser competidora en unas carreras de autos.

La película está diseñada atractivamente, con mucha originalidad e imaginación. El mundo de Vanellope, regido por un hombre que parece un envejecido Sombrerero Loco (voz de Alan Tudyck), fuera de obvios product placements que, curiosamente, no resultan incómodos visualmente sino divertidos (esas galletas Oreo guardianas del palacio, o las arenas movedizas "Nesquick-sands"), es un mundo que parece el sueño de un niño con la glucosa alta.  En general, es una película divertida, con mucho encanto, claramente dirigida a un público más pequeño e infantil. Quizás los adultos, a los que no les gusten tanto los videojuegos (como a mí), encontrarán enternecedora la relación tipo "padre-hija" entre Ralph y Vanellope. 

viernes, 15 de marzo de 2013

LINCOLN * * *

El gran Daniel Day Lewis como Abraham Lincoln.

Lincoln no es la gran película de Steven Spielberg que esperaba. Sin embargo, es una demostración del gran talento histriónico de su actor principal, el ganador del Oscar Daniel Day Lewis, quien domina y se roba la película sin mayor recato. No es tanto una biopic sobre el presidente número 16 de los E.U., sino el rescate del episodio que marco su periodo presidencial, y con ello, la historia estadounidense: el final de la Guerra de Secesión y la abolición de la esclavitud. Cada escena en la que aparece Day Lewis es una clase de actuación, una sobre cómo meterse, literalmente, en la piel del personaje. Tan minucioso fue su trabajo, que incluyó investigar acento y tono de voz, lo cual dicen los expertos en Lincoln, se acerca mucho a cómo pudo haber sonado el presidente Abe en sus discursos. En corto, la fuerza del filme radica en el gran trabajo que realiza el británico interpretando a Lincoln.

Además, el filme es una gran producción, que incluye un notable diseño de producción y ambientación. Vestuarios, escenarios, peinados, todo nos lleva como una máquina del tiempo a los 1860. A pesar de todo, Lincoln no me entusiasmó tanto cómo Amistad, aquella película de Spielberg que también trataba el tema de la esclavitud en el siglo XIX (ambientada 3 décadas atrás). Lincoln tiene una aproximación más de teleserie estilo HBO (a la John Adams, por ejemplo). La experiencia es como ver una teleserie de 2 horas y media. Es extremadamente dialogada, sin efectismos, poco clímax; en resumen, una película sumamente apagada dramáticamente, inclinándose más por la lección de historia que por el melodrama.

Amistad me entusiasmó mucho por su energía, su poder visual, imágenes evocadoras, y especialmente, por las grandes actuaciones de todo su reparto. Aunque Lincoln tiene a Daniel Day Lewis ofreciendo todo de sí, lo mejor de su gran talento, ni él ni otro gran actor que aparece en el filme, Tommy Lee Jones, interpretando a Thaddeus Stevens, el feroz político que impulsó la enmienda que puso punto final a la abolición de la esclavitud, consiguieron emocionarme. Sally Field (la cual se cuenta peleó mucho por conseguir el papel de la esposa de Lincoln) consigue una buena actuación, aunque también   se queda en un simple intento por dale vida a imágenes de museo. 

Tal vez hubiera sido mejor que Spielberg llevara este proyecto (basado en el libro de Doris Kearns Goodwin) a la pantalla chica, en forma de telefilme o miniserie, así como lo hizo con Band of Brothers, con todo y el gran Daniel Day Lewis en el reparto.

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