domingo, 24 de julio de 2011

BABYLON A.D. * *

Estos tipos aprenderán que no es recomendable
interrumpir a Vin Diesel mientras come, en "Babylon A.D."

Una película futurista que no es más que una parodia –tal vez involuntaria y, eso sí, nada original- del par de grandes estrellas que aparecen en cameos (Gérard Depardieu y Charlotte Rampling, nada menos) y del cine de Luc Besson. Mathieu Kassovitz consigue un refrito de The Fifth Element, mezclado con The Transporter y que es predecible desde el momento en que nuestro héroe, Toorop (Vin Diesel) y Aurora (la francesa Melanie Thierry), una bella chica, se encuentran. La misión es llevar a esta chica, con un aura mística y poseedora de un microorganismo valioso, a salvo de Siberia a Nueva York, acompañados de su tutora encapuchada (Michelle Yeoh). La película se sostiene en su primera mitad, pero después el guión empieza a flaquear (el final es pésimo). En general, Babylon A.D. no tiene nada rescatable, que acaba siendo olvidable y desechable.

sábado, 23 de julio de 2011

FRATRICIDE * * * *

El drama de la inmigración kurda en Europa es narrada en "Fratricide".

Dirigida por el realizador turco Yilmaz Arslan, esta es una película entrañable sobre la amistad y la inmigración. La dura realidad de la inmigración kurda en Alemania, es vista desde los ojos de un joven, Ibo (Xevat Gectan), que llega desde una comunidad rural de Kurdistán hacia la urbanizada Berlín. Es interesante ver que no serán las autoridades alemanas quienes harán la vida difícil a los inmigrantes. Ellos mismos se encargan de construir una pesadilla urbana, generada por pandillas, prostitución y venganzas por el honor familiar.

Ibo no tarda en hacer una entrañable amistad con un niño, Semo (Nurretin Celik), la cual se verá reforzada por un hecho trágico, provocado por el hermano mayor del primero. La mayoría del reparto está formado por actores no profesionales, quienes se desempeñan de manera prodigiosa, dando un tono realista a este melodrama urbano. La historia no está lejos de parecerse a las ambientadas en Nueva York, con venganzas sangrientas entre mafias italo-americanas. Sin embargo, la película de Arslan, tiene una sensibilidad juvenil intensa, que nos involucra de inmediato con los personajes, sus traumas, sueños y anhelos (la secuencia animada), dispuestos a darlo todo por su amistad.

viernes, 22 de julio de 2011

HARRY POTTER AND THE DEATHLY HALLOWS: PART 1 * * * 1/2

Harry Potter, Hermione y Ron desentrañan los misterios de Dumbledore
en "Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 1".

La saga de Harry Potter ha llegado a su fin. Gracias a Dios. Una franquicia que empezó su desgaste desde la película número 5 y 6. Ahora tenemos la última película, adaptación del séptimo libro escrito por J.K. Rowling, quien promete mantener vigente a Harry Potter a través de una página web. La película ha sido divida en dos partes, en un afán caprichoso de adaptar casi fielmente el libro. Para mi, esta primera parte no se siente más que como un largo, y por momentos, lento, lapso de espera para el enfrentamiento tan esperado entre Harry Potter (Daniel Radcliffe) y Lord Voldermort (Ralph Fiennes). ¡Cuánto tenemos que esperar! ¡Ya que se enfrenten y a cerrar con broche de oro!

Harry Potter and the Deathly Hallows Part 1, no es tan aburrida como su antecesora, The Half-blood Prince, también dirigida por David Yates. Tiene algunos momentos de acción logrados (la persecución inicial en el cielo nocturno, otra en el bosque, donde los snatchers tratan de atrapar a Harry, Hermione y Ron). Además, la secuencia animada del relato de los tres hermanos que trataron de engañar a la muerte, es notable y visualmente gótica. Parece concebida por Tim Burton.

No hay muchas sorpresas. Sabemos hace tiempo que las películas se han puesto más obscuras, “maduras” tal vez. Los personajes se debaten entre dejar salir su lado obscuro o reprimirlo. Además, sigue la misma dinámica en el triángulo formado por Harry, Ron (Rupert Grint) y Hermione (Emma Watson), estos dos últimos con su romance reprimido, pero ya conocido. Harry no está tan sólo, tiene a la atractiva Ginny Weasley (Bonnie Wright), aunque apenas y se les concede 1 minuto en la película.

Harry (Daniel Radcliffe) tiene que encontrar la espada de Griffindor, la única capaz de destruir los amuletos Horcruxes, que contienen el alma y fuerza de Voldermort. En tanto, se entera de la existencia de tres objetos venerados, uno de ellos, la vara mágica usada por el fallecido Dumbledore. Un gobierno facista, intolerante a los muggles, se ha levantado, y aquí la película toma prestado visualmente tanto de Terry Gilliam (Brasil), como de Alan Parker (Pink Floyd The Wall).

Aunque esta nueva película es relativamente entretenida, hace falta un suspenso genuino y realmente emocionante. Creo que peca de ser demasiado sombría nuevamente, y su aura de tristeza, de pesadumbre, es casi intolerante (de nuevo tenemos una trágica muerte al final). No hay mucho misterio en lo que está pasando, y es que ya se sabe a donde va todo: el enfrentamiento. ¿Era realmente necesario dividir en dos partes la película?

miércoles, 13 de julio de 2011

BLACK RAIN * * * *

Andy Garcia y Michael Douglas en "Black Rain".

Ridley Scott muestra un particular choque cultural en Black Rain (1989). Lo hace a través de un thriller adrenalínico, soberbiamente filmado y entretenido (en especial, por los problemas para entender los idiomas). Casi en cada escena se nota su inquietud de darle un look “bladerunneresco”, aprovechando al máximo la iluminación citadina de Japón (donde se ambienta la historia), llena de luces de neón y ambientes nocturnos sofocantes. Es donde tiene lugar el brusco y conflictivo encuentro entre dos detectives de Nueva York (interpretados por Michael Douglas y Andy García), y la disciplinada policia de Tokio.

El trabajo de los detectives es llevar a un miembro de los Yakuza, involucrado en una matanza en un restaurante en Nueva York, hasta Japón, y entregarlo a las autoridades. Desde el aeropuerto comenzarán los problemas para ambos. Michael Douglas interpreta con una convincente fuerza e intensidad a Nick, el detective que no es más que un reciclaje del clásico policia con dudosos antecedentes, que gusta de esquivar reglas y órdenes. Un trágico suceso (memorable la escena de la decapitación en el estacionamiento), hace que Nick forme equipo con el tranquilo y serio detective Masahiro (solemne Ken Takakura). Ambos, por supuesto, tendrán lecciones que aprender uno del otro. Un vibrante thriller, con una esplendida fotografía y buenas actuaciones, de los que Ridley Scott ya no hace hoy en día.

lunes, 11 de julio de 2011

TRANSFORMERS: DARK OF THE MOON * 1/2

Shia LaBeouf y Rosie Huntington en "Transformers: Dark of the Moon",
de las peores películas en lo que va del año.

No he podido ver Transformers: Revenge of the Fallen, pero mi única pregunta es: ¿Será tan mala como la tercera parte, Transformers: Dark of the Moon? Lo seguro es que la nueva secuela estará en la lista de las peores películas del año, y se lo ha ganado a pulso. Desde el principio, esta tercera parte de la franquicia inspirada en los juguetes de la Hasbro, tiene toda la intención de ser un verdadero churro detestable. Si le quitáramos media hora o cuarenta minutos del inicio, lleno de humor estúpido y pueril, tal vez esta nueva película de los Transformers hubiera quedado como una película apenas y palomera.

John Malkovich y Frances Macdorman se agregan al reparto de talento desperdiciado, junto a ese otro gran actor que es John Turturro, quien ha estado desde la primer película. Además, sustituyendo a Megan Fox, despedida por Steven Spielberg después de llamar “Hitler” a Michael Bay, entra otra belleza, la modelo británica de Victoria’s Secret, Rosie Huntington (un clon rejuvenecido de Cameron Diaz, aunque sin pizca de talento para actuar). El público masculino, -como quien esto escribe-, sigue teniendo pretexto para ver estas películas.

Debo reconocer que sigo impresionado con los efectos especiales. Los Transformers son una prodigiosa creación animada, desde su diseño hasta su concepción mecánica y motriz está caprichosa y detalladamente estudiada. Auguro nominaciones al Oscar en este rubro, así como en edición de sonido. La película nada más vale por la parte de la invasión, ataque y destrucción de Chicago. Y en su versión en 3D es doblemente impresionante. El problema, es que esta tal vez sea la peor película serie B que he visto. La historia es aburrida y los gags estúpidos. Aún así me sigo preguntando: Si los Transformers son extraterrestres ¿cómo es que tienen diseños tan “terrestres”?

sábado, 9 de julio de 2011

NEW YORK, NEW YORK * * * *

Liza Minelli y Robert De Niro en "New York, New York".

Esta es una película atípica de Martin Scorsese. Junta dos talentos que parecía casi imposible ver en cine reunidos, Robert De Niro y Liza Minelli. La película está lejos de ser un musical en toda la extensión de la palabra. Robert De Niro, como el fenomenal actor que es, interpreta convincentemente a Jimmy Doyle, un saxofonista talentoso pero con el ego y temperamento a flor de piel.

New York, New York (1977) cuenta el ascenso de Jimmy Doyle al estrellato de la escena del jazz en la posguerra. Liza Minelli encarna otro talento musical, Francine Evans, una cantante recién salida del ejército, y que muy a su pesar acabará enamorada y casada con Doyle. Es divertido el proceso que el insistente Doyle pondrá en marcha nada más para captar la atención de Francine, en un baile para celebrar el triunfo de los aliados en la Segunda Guerra Mundial.

Scorsese no es precisamente el indicado para relatos románticos, mucho menos con un trasfondo musical. Sin embargo, New York, New York, además de haber puesto de moda el tema musical que da nombre al filme (música de John Kander, letras de Fred Ebb), es un homenaje de Scorsese al jazz y a los viejos musicales de la MGM. Él mismo ha confesado que siempre tuvo en mente homenajear los musicales clásicos de Hollywood al dirigir la película.

De Niro luce como un auténtico saxofonista. Sabe cómo moverse, sostener el saxo, hacernos creer que él es quien toca el instrumento. A pesar de todo, Doyle es detestable, ególatra y la música siempre estará en primer lugar. La elección de Liza Minelli no es gratuita, siendo la hija de Judy Garland, una de las figuras icónicas de los musicales de la época dorada de Hollywood. En ese sentido, uno de los aspectos más interesantes y curiosos de la película, es ver lo bien que funcionan De Niro y Minelli en pantalla. Sin duda, el mayor logro de Scorsese. Su romance en pantalla es tortuoso, dos talentos musicales incompatibles. Ella amándolo incondicionalmente, él poniendo todo de su parte para destruir su relación.

miércoles, 6 de julio de 2011

ONCE UPON A TIME IN AMERICA * * * * *

Robert De Niro en "Once Upon a Time in America".

Tal vez la película más ambiciosa de Sergio Leone, aunque no por ello la más lograda. Después del adrenalínico y magistral spaghetti western Once Upon a Time in the West (1968), el maestro italiano se abocó, varios años después (1984), a realizar una mastodóntica adaptación de la novela de Harry Grey, “The Hoods”. El resultado, fue una película de casi 4 horas de duración, filmada a la par en Nueva York y en los estudios Cine Cittá en Italia.

En las primeras escenas, vemos un fumadero de opio en donde David “Noodles” (Robert De Niro), se encuentra huyendo de un par de tipos. ¿Por qué? Eso lo sabremos dentro de un larguísimo flash back, que muchos críticos han considerado como un “sueño de opio” en el que cae Noodles. De hecho, la compleja narración involucra un flash back dentro de otro…y este dentro de otro. Sus mejores amigos han muerto, y Noodles observa sus cuerpos tendidos en la calle, custodiados por la policia. Once Upon a Time in America es una enorme historia épica sobre los inmigrantes y el mundo criminal en Nueva York, cuya mayor influencia puede rastrearse inmediatamente en The Godfather: Part II (1974).

Esta fue quizás la primera película en mostrar a la mafia no italiana o irlandesa, sino judía. Desde niños, Noodles y su grupo de amigos empiezan su vida criminal en un barrio judío de Brooklyn, en los 1910. En cada una de estas escenas se respira vitalidad, llenas de extras (seguramente habitantes reales del barrio) y con la magnífica ambientación y diseño de producción, cuidado al detalle, característicos de Leone.

Si el reparto infantil (compuesto por una niña Jennifer Connelly, la única que logró una carrera famosa) estaba genial, el adulto era infinitamente mejor. Junto a Robert De Niro, James Woods era la contraparte visceral-explosiva, en su intensa encarnación del también líder Max. Joe Pesci y Danny Aielo (su escena es muy divertida) tienen unos pequeños papeles. Noodles es la parte romántica y sentimental en la historia, que no tarda en corromperse extasiado por el dinero y el poder. De hecho, la edición del director del DVD tiene una cruda escena de una violación (la que ocurre dentro del coche), que roza lo explícito, en donde vemos cómo Noodles irremediablemente ha sucumbido a su lado obscuro y bestial. Pero hay todavía mucho que narrar en esta historia, que abarca 5 décadas. En los 1960, es dónde el avejentado Noodles tiene su ajuste de cuentas emocional, involucrando una misteriosa maleta.

martes, 5 de julio de 2011

DR. T AND THE WOMEN * *

Richard Gere y Helen Hunt en "Dr. T and the Women".

Lo único distintivo de Robert Altman en esta película, es su narración que junta varias historias paralelas. El problema es que ninguna de ellas es tan buena como uno esperaria. En general, la película es fallida, en especial por su terrible final. Es dificil creerlo viendo el buen reparto que la protagoniza. Como el Dr. T del título, Richard Gere no hace más que interpretarse a sí mismo. Su doctor es tan paciente como el buen budista que seguramente es Gere en la vida real. Un ginecólogo exitoso, con 2 hijas guapas (Kate Hudson y Tara Reid), aficionado al golf y a la cacería, de pronto ve su vida sacudida al descubrir que su esposa (Farrah Fawcett) sufre de un extraño síndrome. La enfermedad la hace comportarse como una niña y desnudarse compulsivamente en público.

De las últimas películas de Altman, Dr. T (2000) se siente más como una especie de potencial sitcom, que otra cosa. Y bien hubiera funcionado como tal. La idea de una serie sobre un doctor, lidiando con el caos diario de su consultorio, lleno de mujeres de clase alta, de todas las edades y personalidades, se siente mejor para el canal Warner que para el cine.

jueves, 30 de junio de 2011

SYNECDOCHE, NEW YORK * * * 1/2

Philip Seymour Hoffman y Samantha Morton en "Synechdoque, New York".

Este es el gran salto a la dirección del consumado guionista Charlie Kaufman. Y como es costumbre, Synechdoque, New York (2008), su debut como realizador, es una historia que trata sobre la creatividad y el trabajo artístico. En esta ocasión, el protagonista es un director de teatro, interpretado brillantemente por Philip Seymour Hoffman, el cual ve su vida derrumbarse poco a poco, en parte debido a una extraña enfermedad. Su encarnación de Caden Cotard es magnífica, tanto, que incluso duele verlo. Caden está atrapado en una vida que siente no avanza creativamente, hasta que toma un giro cuando recibe la beca MacArthur.

En su primer filme, Kaufman es ambicioso, temáticamente hablando. Tratar de descifrar el obscuro título, tampoco es tarea fácil. Una sinecdoque es una forma figurativa de hablar, en donde un término, simbólicamente, se usa para referir un todo ¿Qué tiene que ver con la historia de un director teatral, enfrascado en un proyecto megalomaniaco y egocentrista de representar la ciudad de Nueva York en una bodega gigantezca? La película da para un ensayo al respecto, pero basta decir en este espacio que, narrativamente, Kaufman usa multiples sinecdoques para avanzar rápidamente en la vida de Caden, hasta llegar a su vejez.

En general, la película es una reflexión surrealista y existencial sobre el arte y la vida. En la segunda parte, vemos la caprichosa representación teatral de la vida de Cotard -que vimos previamente-, y el casting que lleva a cabo para elegir los actores no será tarea fácil. Ni para él, ni para nosotros. En este momento, es cuando sentí que Kaufman empezó a caer en lo pretencioso. La película pierde su genialidad, su brillo inicial, se estanca, cuando acabamos enfrascados en interminables castings, y en un ejercicio freudiano que no lleva a nada. Quiere ser cómico, pero acaba siendo tedioso.

Además de Phillip Seymour Hoffman, las actuaciones de Catherine Keener y Samantha Morton redondean el reparto. La primera como esposa de Cotard, y la segunda como su mejor amiga y potencial amante. Por cierto, el personaje de Morton vive en una casa en llamas, incendiándose. Sus habitantes parecen no reparar en ello. Es una imagen surrealista, simbólica y algo cómica a la vez. Al final, siento que Synechdoque no es la historia ingeniosa y tragicómica como las que el Kaufman guionista suele ofrecer, en colaboración con otros directores (Spike Jonze o Michel Gondry). Tal vez Kaufman deba seguir exclusivamente como escritor.

martes, 28 de junio de 2011

YES MAN * * 1/2

Zooey Deschanel y Jim Carrey en "Yes Man" (2008).

Jim Carrey interpreta el que es quizás su personaje menos creativo y demandante. Es decir, poca comedia física, poca improvisación, pocos gestos y rutinas locas. Es de nuevo Jim Carrey en su etapa medio seria-medio cómica. Sinceramente, no lo hace tan mal, y sigue sabiendo cómo sacar risas. Su solitario personaje, Carl, empleado en una empresa de préstamos, abandonado por su esposa y aficionado a quedarse en casa a ver películas, decide dar el paso a una nueva forma de vida: decir que sí a todo, según la filosofía de un gurú (Terence Stamp). Al hacerlo se abre una cadena de nuevas oportunidades. Por su puesto, suena absurdo, pero a Carl le funciona cuando una serie de circunstancias lo llevan a conocer a una vital y creativa chica (Zooey Deschanel, especialista en estos papeles). A pesar de la evidente diferencia de edad, Deschanel y Carrey tienen buena química. Hay uno que otro gag gracioso, y en general es una comedia romántica entretenida sin muchas pretensiones. ¿El mensaje? Simplemente saber decir que no de vez en cuando.

++ El DVD y Blu-ray incluyen "Momentos de descanso en el plató de Dí que Sí con Jim Carrey", "Las increíbles muecas de Jim Carrey", Sonidos del futuro: Munchausen by Proxy, 5 videos exclusivos de Munchausen by Proxy: - Uh-Huh. - Yes Man. - Star-Spangled Banner. - Sweet Ballad. - Keystar, tomas falsas, etc.

domingo, 26 de junio de 2011

ICHI THE KILLER * * * 1/2


Nao Ohmori como el antihéroe asesino "Ichi the Killer".

Es evidente la influencia de Quentin Tarantino en esta película sobre guerras y matanzas entre mafias japonesas. Por supuesto, los yakuza están en dicha guerra. Es más, uno podría apostar que Takashi Miike hizo esta película con la intención de llamar la intención de Tarantino. El mismo Miike cuenta que Tarantino lo llamó para felicitarlo, y que hasta le dio trabajo a uno de los actores secundarios del filme (seguro para “Kill Bill). Ichi the Killer (2001), basada en un comic manga de Hideo Yamamoto, es una colosal y, a ratos, irrespirable carnicería entre mafias, que no tiene problemas en exhibir su misoginia. Esa escena de la tortura de un tipo colgando de la piel, con ganchos por todo el cuerpo, se te impregna en la memoria, quieras o no.

Para los amantes de los filmes de gángsters (y claro, los comics manga), esta es una oportunidad de sumergirse en un mundo que parece una cruza de Martin Scorsese, Takeshi Kitano y el mismo Tarantino. Su historia tiene como centro a un antihéroe, Ichi (Nao Ohmori, con uniforme que esconde cuchillas), que lleva a cabo matanzas masivas como si se tratara de un asesino serial. Su objetivo: los criminales y villanos. Ichi se convierte en una máquina asesina cada vez que recuerda su traumática infancia escolar.

Ichi no está con los buenos, ni con los malos. El personaje es ambiguo, solitario, lleno de detalles contradictorios y con un aura espectral. Un mafioso sadomasoquista, con la cara perforada y el pelo teñido, Kakihara (Tadanobu Asano), se encuentra rastreando a Ichi, y busca ser el próximo líder de los yakuza. En su “director’s cut” el filme tiende al caos. Tiene demasiados personajes y subtramas, pero es entretenido (si soportas ver amputaciones, sangre, torturas y humor negro al por mayor), con ritmo frenético y un explosivo clímax final.


sábado, 25 de junio de 2011

PROSPERO'S BOOKS * * * *

Sir John Gielgud en "Prospero's Books".


Adaptación muy libre y personal de “The Tempest”, obra de Shakespeare. Peter Greenaway deja la historia original a un lado, para dar camino libre a su explosiva inventiva visual. Deja patente –como siempre- que antes de ser cineasta fue pintor.  Prospero’s Books (1991) cuenta la historia del anciano Próspero (magistral Sir John Gielgud), Duque de Milán, mago e inventor, exiliado por sus enemigos en una isla en las cercanías de Italia. Ahí llega junto a su hija Miranda (Isabelle Pasco), en donde descubre un mundo parte renacentista, parte barroco, de fantasía, habitado por ninfas y espíritus mágicos. Con la ayuda de 24 libros mágicos, que revelan los secretos del mundo (hay uno sobre arte, otro sobre botánica, anatomía, mecánica, etc.), planeará su venganza contra sus enemigos, hasta que Miranda acaba enamorándose del hijo del principal enemigo de Próspero.

Gran parte de la película está formada por tracking shots, en los que la cámara nos va revelando, lentamente, poderosas imágenes llenas de escenarios interminables y espectaculares, con bailarines ejecutando coreografías (desnudos y semidesnudos), música hipnótica, maravilloso diseño de producción  etc. Muchas secuencias, por igual, son collages cinemáticos, en el que se sobreponen páginas de los libros mágicos, muchos con geniales animaciones. El resultado es una visión surrealista, fantástica y estéticamente prodigiosa del libro de Shakespeare, plena de monólogos dichos incansablemente por Sir John Gielgud. 

jueves, 23 de junio de 2011

THE ART OF CRYING * * * *

Un niño hará todo por ayudar a su hermana en "The Art of Crying".


No es un melodrama familiar convencional. The Art of Crying (2006) parece  instalada en el movimiento “Dogma”, pero es apenas el primer –y hasta ahora único- largometraje de su realizador, Peter Shonau Fog. Juega con nuestras expectativas de principio a fin. Es la historia de Allan, (Jannik Lorensen) un niño al que la realidad de su disfuncional familia se abre ante sus ojos de golpe, a finales de los 1960. Su histérico, chantajista y melodramático padre (Jesper Asholt), lechero y comerciante, ha venido abusando de su única hija (Julie Kolbech). Cegado por su inocencia y el cariño a su padre, Allan ve como imperiosa necesidad que su hermana de 15 años esté siempre ahí, cada vez que  el tipo amenace con suicidarse. Es una película que detrás de su colorida y pintoresca apariencia, esconde una sombría y obscura naturaleza en cada uno de sus personajes, disfuncionales, pero auténticos. Dicha naturaleza se revela pero de manera sutil, casi con humor negro. Lo que prevalece, al final, es un entrañable relato sobre el amor de un pequeño a su hermana.

martes, 21 de junio de 2011

GYPSY * * * 1/2

Natalie Wood y Rosalind Russell en "Gypsy".

En este musical, dirigido por Mervyn LeRoy (Quo Vadis), prácticamente todas las canciones son interpretadas por la carismática Rosallind Russell. La actriz es una roba-escenas desde los primeros minutos. Russell encarna a Rose, madre de dos niñas artistas de vaudeville. Para Rose, el vaudeville es el máximo arte teatral que pueda existir, y hará todo por llevar a la fama a sus dos pequeñas (una más talentosa que la otra) en su pequeña compañía teatral ambulante.

Con letras de Stephen Sondheim y música de Jule Styne, estos dos aspectos son lo más rescatable y disfrutable en Gypsy (1962), basada en las memorias de Gypsy Rose Lee (Natalie Wood, con su característica inocencia y vulnerabilidad, en contrapunto con su magnífica voz). Aquí somos testigos del ascenso de Gypsy al estrellato, desde que es una niña tímida y con apariencia “masculina”, hasta convertirse en una bella cantante y actriz. Luchando –sin muchos problemas- por no acabar opacado por las fuertes presencias femeninas, el gran Karl Malden está brillante como el esposo de Rose, un hombre del espectáculo cuyo principal trabajo será aterrizar a Rose de sus sueños desbocados. Cada vez que Rose planea un nuevo número musical, es como sentir un torbellino.

Tanto el diseño de producción como la música son logrados. El trío que forman Russell, Malden y Natalie Wood es notable en todos los sentidos. El problema es que la historia no es tan memorable, ni hay números musicales tan rescatables. Acaso el de la vaca y los granjeros sea el único por su comicidad. Y de hecho el filme es gracioso la mayor parte del tiempo. En resumen, Gypsy musicalmente acaba siendo demasiado uniforme.

domingo, 19 de junio de 2011

X-MEN: FIRST CLASS * * * 1/2


Michael Fassbender y James McAvoy como los jóvenes
Magneto y Charles Xavier en "X-Men: First Class".

No estoy seguro si realmente sea necesaria una precuela para la digna franquicia sobre los X-Men, iniciada por Bryan Singer hace 10 años. Creo que para lo único que vale la pena X-Men: First Class (2011) entretenida niñería palomera dirigida por Matthew Vaughn, es para enterarnos cómo es que Charles Xavier y Erik Lehnsherr alias “Magneto”, acabaron siendo archienemigos. Es algo que siempre me intrigó desde las películas originales, el por qué detrás de los maduros líderes existía una especie de trasfondo amistoso, de admiración, resentimiento y odio al mismo tiempo, que acabó trágicamente en X-Men: The Last Stand.

Lo que logran tanto James McAvoy y Michael Fassbender, interpretando a los jóvenes Charles Xavier y “Magneto”, respectivamente, es una convincente química en pantalla. Siendo jóvenes construyen una fuerte amistad, basada en los traumas emocionales que comparten, donde Xavier fue mentor de Magneto. Este último, recordemos, fue un niño que creció en un campo de concentración (sí, los nazis vuelven en esta película). Mientras, Charles Xavier es una especie de niño genio superdotado, con poderes telepáticos y una relación romántica no muy bien resuelta con la atractiva chica azul-escamosa, Mystique, quien de adolescente fue conocida como Raven y estaba del lado de los buenos (interpretada por la guapa nominada al Oscar Jennifer Lawrence).

Me sorprendió ver que Vaughn, director de la genial, de humor negrísimo y políticamente incorrecta Kick-Ass, no haya dirigido una película de superhéroes algo más arriesgada. Para ser sincero, la película es una total niñería, claramente dirigida para un público preadolescente. Hay instantes espectaculares (las dos escenas con Magneto tratando de controlar un submarino), pero también otros de total parodia involuntaria. En serio, un poco más y el filme parecería Austin Powers en el mundo de los superhéroes. January “Mad Men” Jones parece una de las modelos rubias de la saga de Powers, Xavier diciendo “groovy”, etc.

En tanto, el villano caricaturesco interpretado por Kevin Bacon también parece como salido de los filmes de Austin Powers. De hecho, Bryan Singer funge como productor de la película, pero no se nota mucho su mano en ella. En general, la trama es una mezcla de hechos históricos con ficción. Ambientada en la Guerra Fría, a principios de los 1960, el caso es que los recién creados X-Men, fueron los que ayudaron al presidente Kennedy a resolver el conflicto de los misiles en Cuba y Rusia. Hay una escena de antología: las fuerzas navales norteamericanas y rusas acaban unidas para acabar con la amenaza mutante que representan los juveniles X-Men. Se puede ver, aunque no espere algo mejor que los filmes de Bryan Singer.

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