lunes, 28 de febrero de 2011

BRONSON * * * 1/2

Tom Hardy es el desquiciado Michael Peterson en "Bronson".

Por algún medio escuché el comentario de que Bronson (2008) era el “A Clockwork Orange” del nuevo milenio, o algo parecido. Quien asegura esto tal vez se ha dejado llevar por muchas comparaciones sin mucho sentido. Pudo haber sido el uso de la música clásica que hace su realizador, el danés Nicolas Winding Refn, en varias escenas; que su personaje principal, el “Bronson” del título, sobrenombre de Michael Peterson (enérgica interpretación de Tom Hardy), regresa a prisión una y otra vez. “Soy incapaz de permanecer fuera de la cárcel”, confiesa en su narración en off.

La película está basada en la vida de Michael Peterson, quien en 1974 fue a dar a prisión, por primera vez, por haber robado una oficina de correos. Esa sería la primera de tantas reincidencias de Peterson. Como el Alex de “A Clockwork Orange”, Michael Peterson provenía de un núcleo familiar promedio en los suburbios de Londres. Un buen día se descarriló y empezó una vida delictiva que parecía no tener fin. El problema, al menos el mayor de todos , es que “Bronson” no es cualquier presidiario, sino uno en extremo violento y difícil, al grado que se le tiene que encerrar en una jaula y aislarlo. Es como una bestia sin control.

Al salir de prisión, Michael entra al mundo de las peleas callejeras. Por consejo de su “manager”, toma un nombre artístico, uno “vendible”, “Bronson”. El tipo se enfrenta con todo, incluso dos hombres al mismo tiempo, y a veces, con perros rottweillers. Queda claro que Michael “Bronson” Peterson es una fiera, sin total control de sí mismo, y pasó a la historia como el presidiario más costoso en la historia del Reino Unido. Michael fue considerado un problema social, que el gobierno prefirió echarlo a la calle que seguirlo manteniendo dentro de prisión.

La extravagancia de Winding Refn, es que Michael nos cuenta la historia desde un escenario teatral, como si fuera un comediante y maquillado como un mimo, frente a un público que ocasionalmente le aplaude. Calvo y con su gran bigote, Michael habla directamente a la cámara, sarcásticamente, sobre su vida.

No considero que la película sea exactamente fallida, pero si creo que a Refn le ha faltado un poco de disciplina a la hora de armar la película. Como película, “Bronson” tiende al caos. Es un filme experimental muy interesante, pero su estudio del personaje se queda a medias. No he logrado entender del todo a Michael como personaje, de dónde proviene tanta ira y violencia, y es porque Refn no le brinda esa oportunidad.

Hay un momento en que Bronson inicia un taller de arte, a manera de terapia. Parece que en ese momento empezaremos a compenetrar más en él como personaje. Incluso, la secuencia animada es lograda, con música de Léo Delibes de fondo. Desafortunadamente, no es suficiente, acaba muy pronto y nuevamente vemos a Bronson como un toro desbocado. Creo que el problema principal, es que Refn prefiere quedarse más en los desplantes de locura de Bronson, que en otra cosa.

Por su parte, la actuación de Tom “Inception” Hardy es poderosa, sencillamente fenomenal, de sus mejores trabajos. Su transformación física incluyó un fuerte entrenamiento y ejercicio en el gimnasio. Visualmente, la película tiene muchos momentos atractivos, no nada más por los fotomontajes sino por la atmosférica iluminación, lograda por el director de fotografía Larry Smith.

++ "Bronson" fue proyectada en el "Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya" en 2009. A la fecha no ha tenido estreno comercial en las salas españolas, ni ha sido editada en DVD.

miércoles, 23 de febrero de 2011

THE GREAT BUCK HOWARD * * * 1/2

Colin Hanks, Emily Blunt y John Malkovich en "The Great Buck Howard"

Dejando de lado la obviedad de ver en la misma película juntos a Colin Hanks y a su padre, Tom Hanks, interpretando precisamente a un padre e hijo, The Great Buck Howard (2008) es un filme interesante. Para empezar, tenemos a John Malkovich interpretando brillantemente al “Gran Buck Howard”, un mago tratando de rescatar sus glorias pasadas. Buck fue un popular mentalista, con numerosas intervenciones en el programa de Johnny Carson, pero en la actualidad ni siquiera Jay Leno tiene tiempo para recibirlo en su programa.

El personaje de Buck Howard está inspirado en un mentalista real, El Gran Kreskin, quien aún vive. Como se muestra en la película, Kreskin siempre tuvo que lidiar con un problema: la credibilidad de su público. De hecho, la película está basada también en las experiencias que tuvo su realizador, Sean McGinly, trabajó como manager del Gran Kreskin. En el filme, Buck se hizo famoso por un número simple, pero que tiene su grado de dificultad. Al azar, un miembro de su público escondía un billete, mientras Buck se encontraba de espaldas, sin mirar. Antes, pedía a cinco personas del mismo público pasar tras bambalinas, para que comprobaran que el mentalista no tenía ningún dispositivo electrónico que lo ayudara, o que alguien le dijera quién tenía el billete. Luego, tenía que adivinar quién tenía dicho billete en el menor tiempo posible. A pesar de que siempre adivinaba dónde se encontraba el billete, hubo quienes siempre dudaron de su capacidad, y pensaban que alguien le ayudaba vía un audífono.

Colin Hanks interpreta a Troy Gable, un chico que ha desertado de la universidad para convertirse en el asistente de Buck Howard. Al principio, Troy tiene que soportar los malos tratos y desplantes de divo de Buck. Pero con el tiempo, habrá algo en el mentalista que empezará a despertar una simpatía hacia Troy. ¿Cuál? Nunca estuve del todo seguro. ¿Troy ve en Buck una especie de figura paterna? Bueno, Buck está lejos de ser el mentalista más simpático o carismático del mundo. Muy rara vez gusta de dar fotografías autografiadas en blanco y negro, y las de color las deja para casos “muy especiales”. Es posible que Troy vea en Buck a un padre, ya que si algo aprende el chico en su aventura, aspirante además a convertirse en escritor, es responsabilidad, constancia y disciplina. En el camino, Troy conocerá a una guapa publirrelacionista (Emily Blunt), quien se integra al staff de Buck para crear estrategias que le ayuden en su nueva gira a ser captado por los medios.

Sinceramente, sigo sin encontrar una pizca de talento en Colin Hanks. En sus buenos años, Tom Hanks (productor de la película, por cierto) era, al menos gracioso. Un actor que sabía desenvolverse bien en comedias. Colin Hanks no tiene un solo momento que valga la pena rescatar en la película. Al final, es John Malkovich el alma y motor del película, quien la dota de fuerza, algo de humor y vulnerabilidad. Emily Blunt tiene una buena actuación por igual. Los mejores momentos es cuando vemos a Buck arriba del escenario, tratando de sacar adelante un show barato y de atrapar la credibilidad de su público. Es genial su retrato del showman que se niega a envejecer, a reconocer que ya es cosa del pasado y que ha caído en el olvido.

El problema de Sean McGinly es que falla en algo crucial: hacer entrañable la relación entre Troy y Buck. Algo extraño, sobre todo viniendo de sus vivencias personales. Es claro que McGinly ha tratado de evitar todo viso de sentimentalismo, aunque siento que se ha ido totalmente al extremo. Si por algo es rescatable el trabajo de McGinly, además de la gran actuación de Malkovich, es que no es cualquier filme de magos, ilusionistas y mentalistas. Hay una magia escondida, a la que le cuesta mucho trabajo relucir. Eso sí, algo que me ha gustado es que nos quedamos con la duda sobre cómo Buck realiza su gran truco de adivinación. Ni el mismo Troy logra saberlo. Hay muchas teorías y suposiciones, pero la verdad sólo la tiene el “Gran Buck Howard.”

++"The Great Buck Howard" aún no ha tenido estreno comercial en las salas de cine españolas.

martes, 22 de febrero de 2011

DOUBT * * * *


Meryl Streep y Amy Adams tienen muchas dudas en "Doubt".

Doubt (2008) es una película filmada y fotografiada con tal elegancia (nada menos que por Roger Deakins), que uno casi acaba por olvidar uno de sus temas incómodos: la pederastia. Su duelo de actuaciones es tan fenomenal, que parece querer alejarnos de otro de sus temas importantes: los prejuicios. La historia es una adaptación de una obra teatral escrita por su realizador, John Patrick Shanley, inspirada precisamente en sus propias vivencias dentro de una escuela dirigida por religiosas, a mediados de los 1960.

El reparto está encabezado por Meryl Streep, cuya actuación le dio una nominación al Oscar a “Mejor Actriz”, el cual no ganó, a pesar de su magistral transformación en la amargada monja directora de la escuela. Meryl Streep encarna a la hermana Aloysius, una de esas directoras de escuela que inspiran terror en todos los alumnos. De hecho, no nada más Meryl Streep estuvo nominada al Oscar, sino también Philip Seymour Hoffman, quien interpreta al sacerdote de la parroquia escolar, y Amy Adams, en una de las mejores actuaciones de su carrera, como la dulce y tierna hermana-maestra James.

No nada más la hermana Aloysius mantiene con severa disciplina a los alumnos de su escuela. El grupo de hermanas de la orden también vive bajo su estricto mando, al grado de que en la mesa no se puede hablar durante la cena, a menos que ella así lo mande, por ejemplo, para comentar el sermón del padre Brendan (Hoffman). Cada movimiento en la escuela es observado por la hermana Aloysius, cada comportamiento, por extraño que pueda ser, en la iglesia, es vigilado por ella. El padre Brendan ha estado en su mira, y ciertas cosas de él le han comenzado a despertar sospechas.

El arranque de la historia tiene cuando el primer y único alumno negro (Joseph Foster) que ha tenido la escuela hasta entonces, parece perturbado y triste, luego de regresar de la oficina del padre Brendan. Esto será motivo suficiente para que la hermana James se alarme y empiece a pensar lo peor. Mientras, para la hermana Aloysius no habrá duda que el chico ha sido abusado sexualmente por el padre Brendan.

El guión no es tan directo como lo soy al describir la historia. En la escena donde los tres se reúnen en la oficina de Aloysius por primera vez, se construye una gran tensión a base de un ataque de insinuaciones y sospechas incontenible. Toda una serie de comportamientos ambiguos tiene lugar en esta escena, al grado de que uno no sabe de qué lado estar. No se sabe qué creer o en quién confiar. Muchas cosas e información se reservan aquí. Pero a pesar de que el silencio y titubeos del padre Brendan podrían señalarlo como culpable, así como la gran confianza y experiencia en estos casos de Aloysius, además del silencio del chico involucrado, el caso es que la verdad nunca está ni estará clara.

Más que una película sobre la pederastia en sacerdotes católicos, Doubt es una película sobre la intolerancia, representada en la figura de la hermana Aloysius. Es una película sobre prejuicios y sospechas infundadas. Doubt no nos va a dar respuestas satisfactorias respecto a lo que sucedió realmente. Nos deja las conclusiones a nosotros como espectadores, con tantas dudas como las que tiene Aloysius. Su sistema ético, moral y de valores se pone a prueba por primera vez en toda su vida religiosa. ¿Podemos culparla después de todo lo que confiesa haber visto y oído en su carrera escolar y religiosa? No, al menos yo no lo hice. Mucho menos después de escuchar esa plática que tiene con la madre del chico negro, interpretada estupendamente por Viola Davis, nominada al Oscar a pesar de aparecer en el filme unos cuantos minutos.

Soplan vientos fuertes, tan fuertes que hacen caer las ramas de los árboles. Y esto lo nota Aloysius, justo cuando empieza a sospechar de Brendan. Al final, vemos cómo ese árbol caído será como la misma fortaleza de Aloysius cayendo, presa de un montón de dudas y remordimientos.

++El DVD incluye de extras el detrás de cámaras con entrevistas al reparto y el trailer.

domingo, 20 de febrero de 2011

COLD SOULS * * * *

Paul Giamatti se somete a un tratamiento de extracción de almas en "Cold Souls".

Un actor del calibre de Paul Giamatti no podría tener un reto más interesante que en Cold Souls (2009). Me refiero a interpretarse a sí mismo. Ya lo hizo John Malkovich brillantemente en “Being John Malkovich”. Es curioso, pero en Cold Souls su realizadora, Sophie Barthes, trata de hacer un ejercicio cinematográfico al estilo Spike Jonze-Charlie Kauffman, con una historia de corte existencialista del tipo “Being John Malkovich”.

Es un deleite ver a Paul Giamatti, incluso, burlarse de sí mismo en muchos momentos. La historia no se sostiene mucho, pero plantea una premisa que tiene mucho de donde explotarse: qué tanto somos alma y qué tanto cuerpo físico. La película juega con una idea vista anteriormente en “Eternal Sunshine of the Spotless Mind”, con todo y máquinas más cercanas a la ciencia ficción, capaces de jugar con el destino de un ser humano. Aquí, una empresa ofrece un servicio de extracción e intercambio de almas, y Giamatti no tardará en caer en la tentación de hacer uso del servicio, luego de leer un artículo al respecto en la revista “New Yorker”.

Más que abordarse desde un punto de vista serio y profundo, Barthes se aboca a abordar el tema de una manera desenfadada y divertida. En la película, Paul Giamatti se encuentra tratando de sacar adelante la obra teatral “Uncle Vanya”, de Anton Chejov, pero tiene problemas para conectar con su personaje, debido a que se siente deprimido y desencajado.

Cuando se entera de la existencia de la empresa, dirigida por el Dr. Flinstein (David Strathairn), Paul Giamatti se someterá a un tratamiento en el que sólo se le extrae una parte de su alma, para así quitarse de encima la pesadez moral y emocional que lleva a cuestas. Las almas parecen aquí como una colección de rocas, de diferentes tamaños y colores. El alma de Giamatti luce como una haba. Paul no tardará en sentir cierta mejoría, pero a los ojos de su esposa (Emily Watson), el actor empieza a comportarse extraño, a sentir que no es el mismo de siempre.

Suena divertido, y lo es. El asunto no podría tomarse de otra forma, aunque despierta preguntas como: ¿Someterse a un tratamiento así no significaría la muerte? ¿De ser extraída un buen porcentaje de nuestra alma podríamos seguir vivos? El guión, escrito por la misma Barthes, resuelve esta cuestión de una forma genial. Al plantear el hecho de que si nuestra alma –o parte de ella- fuera extraída, seríamos como una especie de seres incapacitados, como vegetales, sin emociones, sentimientos y parte de nuestros talentos desaparecerían. La escena en la que Paul y su esposa se encuentran cenando con unas amistades es hilarante. Paul come como un animal y responde de manera insensible a los problemas que cuentan sus acompañantes.

No todo es perfección en esta compañía. Detrás se encuentra una compleja red de tráfico de almas en Rusia, donde se encuentra una máquina similar (las causas nunca se explican), a la que acuden personas que quieran donar sus almas. La esposa del dueño (Katherin Winnick), una pseudo actriz rusa de telenovelas, está en busqueda del alma de un talentoso actor. Nada exigente, la chica pide el alma de Al Pacino. Cuando una atractiva traficante rusa (Dina Korzun) cometa el grave error de llevarle el alma equivocada (¿Adivina de quién), las cosas se complicarán para todos.

Tanto visual como argumentalmente, Cold Souls tiene un sabor de película de “autor”, como de película de ciencia ficción de los 1970. El diseño de la máquina “extractora de almas” es retro, que luce más cercana a una máquina para sacar tomografías en hospitales. No hay efectos digitales sofisticados, ni mucho menos. La película de Barthes es de ideas, de personajes, más experimental; interesada en actuaciones y en la interacción de los personajes. La película se torna en su segunda mitad (la ambientada en Rusia) solemne, fría y deja algo de su humor inicial. Sin embargo, no deja de valer la pena ver a un Paul Giamatti movido por tormentos actorales que se sienten auténticos.

++En España, "Cold Souls" tan sólo ha sido proyectada en el "Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya" en el 2009. Hasta el momento no ha tenido estreno comercial en cines, ni ha sido editada en DVD. 

jueves, 17 de febrero de 2011

SABIAS QUE...



Dedico el "Sabias que..." a la bella y talentosa actriz Keira Knightley:

+Keira Knightley nació el 26 de marzo de 1985, en Teddington, Middlesex, Inglaterra. Su madre es Sharman Mcdonald, una escritora de teatro y novelista escocesa, y su padre es Will Knightley, un actor de teatro. En realidad, el nacimiento de Keira fue producto de una "apuesta" que Sharman hizo con su esposo. La pareja ya tenía un hijo, Caleb, nacido en 1979. No podían permitirse, económicamente hablando, tener otro miembro en la familia, por lo que Sharman dijo: "Si vendiera otro libreto, podríamos tener otro bebé". Lo vendió.

+En la escuela Keira tuvo problemas de aprendizaje. Con trabajos podía memorizar una palabra, así que recurría a los "audiolibros", para aparentar que leía. Esto siempre lo consideró como dislexia.

+Desde niña quiso ser actriz, así que pidió a sus padres que le consiguieran un agente. Su madre prometió conseguirle uno siempre y cuando, durante el verano, se pusiera al corriente en sus estudios. La carrera de Keira como actriz empezó en el programa televisivo "Royal Celebration", en 1993, y sólo podía hacerlo durante el verano, de común acuerdo con sus padres. Si fallaba en un examen, no podría continuar actuando.

+Su primer trabajo de importancia en cine fue en "Star Wars: Episode I", en 1998, como una de las dobles de Natalie Portman, quien interpretó a la Reina Amidala. Luego de un telefilme, y la película  "The Hole" (el cual atrajo la atención de la industria fílmica), su siguiente papel notable fue en "Bend it Like Beckham" en 2002. Para este papel tuvo que entrenar con Simon Clifford, entrenador del Manchester United, durante 20 semanas. "Al final, Keira pudo hacer cosas que jugadores de primera liga no pueden", dice Clifford.

+Keira nunca abandonó sus estudios mientras filmaba, los cuales incluían cursos de Historia del Arte, Civilizaciones Clásicas y Literatura Inglesa. Sin embargo, su intensa dedicación al estudio le impedía hacer amigos y se sentía profundamente deprimida. Para entonces ya había filmado "Pure" (2002) y se encontraba en la post producción de "Bend It Like Beckham". Un buen día, exhausta de tratar de mantener su vida profesional y escolar a la par, Keira tomó la difícil decisión de dejar la escuela. 

+Su buena racha en cine no se detuvo al dejar la escuela. Poco después, fue elegida para protagonizar "Pirates of the Caribean", junto a Johnny Depp. Keira era una gran fan de Johnny, al grado de tener posters de él en su cuarto. Las primeras lecturas del guión fueron en el "Viper Room", bar que pertenece a Johnny, quien ya tenía puesta la dentadura dorada que usaría para le personaje de Jack Sparrow. Después de saludarse, lo primero que le dijo Keira fue "¡Mierda, mira tus dientes!".

+Entre las películas posteriores de Keira Knightley se encuentran: "Love Actually" (2003), "King Arthur" (2004), "The Jacket" (2005), "Domino" y "Pride and Prejudice" (idem), Atonement (2007) y "The Duchess" (2008). Se tenía previsto que para el 2010 Keira participara en una nueva versión de "My Fair Lady", la cual se ha atrasado, aparentemente, hasta el 2012. Nada ha sido confirmado. 

martes, 15 de febrero de 2011

THE FIGHTER * * * *

Mark Wahlberg y Christian Bale en "The Fighter".

Desde un principio, sabemos hacia dónde nos conducirá una historia como la narrada en The Fighter (2010). Por supuesto, no lo diré, pero no es difícil adivinarlo en una trama edificante protagonizada por un boxeador. ¿Ya lo adivinó? Si no, tal vez no ha visto, por ejemplo, “Rocky”. Lo interesante es ver cómo nos es narrada toda esta historia, basada en la vida del boxeador Micky Ward, encarnado por Mark Wahlberg, en plena forma para el papel.

El realizador David O. Russell retoma la fórmula “Rocky”, y consigue una película sobre boxeo en la que ha sabido mezclar elementos de melodrama familiar con logrados toques de humor. Es una contendiente en la próxima entrega de los Oscares, con 7 nominaciones, entre las que se incluye “Mejor Película”, “Mejor Director”, “Mejor Guión”, “Mejor Actriz” y “Actor de Reparto”. Sinceramente, dudo que sea ganadora en las tres primeras categorías. Sus posibles premios estarán para las actuaciones, en donde es indudable que Christian Bale y Melissa Leo, son fuertes candidatos para llevarse una estatuilla dorada. Lo mejor del filme es la actuación de Christian Bale, quien se roba la película con una potente actuación y una complexión tan delgada como la que lució en “The Machinist”.

Micky Ward y Mark Wahlberg son amigos en la vida real, desde principios de los 1990, época en la que se ambienta el filme. Wahlberg fue entrenado por el mismo Ward, con intensas jornadas de ejercicio. En la película, Christian Bale es la fuerza histriónica, mientras Wahlberg es la fuerza física. El hilo conductor de la historia, es la realización de un documental sobre Micky y su medio hermano Dicky (Bale). Este último tuvo su momento de gloria como boxeador, y ahora como entrenador, la vida profesional de Dicky se encuentra afectada por las drogas y ocasionales crímenes. Dicky es un tipo fuera de control, inmaduro y completamente loco. Desde el primer plano, con Dicky y Micky sentados en un sillón y hablando frente a la cámara, sabemos que será el primero quien llevará la batuta en la película.

Micky es la total contraparte de Dicky, un tipo deportista, tranquilo, tímido y con deseos de triunfar. Quiere seguir los pasos de su hermano, pero quiere hacerlo bien. Sin embargo, su vida no es tan perfecta. Micky vive dominado por su madre/manager (Melissa Leo), y además, intenta ser un buen padre para su hija, a la que apenas ve debido a su intolerante ex pareja. Cuando conoce y empieza a salir con una atractiva bartender, Charlene (Amy Adams, también nominada al Oscar), encontrará en ella una motivación para salir adelante en el boxeo. Aunque esto tal vez amenace la unión familiar del matriarcado en el que se encuentra envuelto Micky, rodeado de un grupo de tías que juzgan y observan cada uno de sus movimientos.

Tanto Micky como Dicky se encuentran viviendo sus propias luchas internas. Micky está divido entre el amor a Charlene y las presiones de su chantajista madre, además de la mala racha que está teniendo en el ring. Mientras, Dicky batalla con su adicción al crack, que lo hunde más y más. Debo decir que para ser una película de boxeo, The Fighter (un título que se puede tomar en muchos sentidos) me entusiasmó más en su parte melodramática que en la boxeística. David O Russell es un realizador ingenioso para darle a sus películas cierto atractivo visual, como lo demostró en “Three Kings”. En ese sentido, me gustó cómo usa la cámara digital para filmar las peleas de box, llevándola en cada esquina del ring, arriba y abajo del mismo. Se nota la inspiración incluso en “Raging Bull” (esos close-ups cada vez que se dan derechazos a la cara). Son entretenidos esos momentos en la película, pero no tan emocionantes como en la mencionada película de Scorsese, o incluso como en las peleas de “Rocky”.

Es la historia de Dicky la que acabó atrapándome más, ese eterno adolescente al que parece le quedan dos neuronas en la cabeza y que lucha, no nada más por ayudar a Micky a ser campeón, sino por no derrumbarse por culpa de las drogas. En efecto, es una trama edificante en dos bandas. The Fighter es una película disfrutable, pasable y notablemente actuada, aunque no siento que sea de esas películas que arrasarán en los Oscares. Pero vamos, ya tiene su lugar en el subgénero de las películas de boxeo.

++Lo mejor: La actuación de Christian Bale.
++Lo peor: Que sus momentos menos memorables son arriba del ring. 

martes, 8 de febrero de 2011

MEGAMIND * * * *

 "Megamind" vuelve a demostrar que los villanos también tienen corazón.

La más reciente producción animada de la casa Dreamworks, Megamind (2010) parte de una premisa interesante y atractiva: los superhéroes están cansados y tienen ya poco o nada que contar. Tal y como sucedió en “Despicable Me”, los villanos demuestran ser multidimensionales, más complejos y capaces de mostrar un lado humano inesperado. Además, Megamind deja patente una verdad que ha estado presente, desde siempre, en las historias de superhéroes: estos no pueden existir sin los villanos y viceversa.

En Megamind tenemos un superhéroe, Metro Man (voz de Brad Pitt), toda una celebridad en Metro City. Más que un superhéroe, Metro Man es como una superestrella, amado por todos los ciudadanos. A primera vista, es como una cruza de Elvis con Superman. Y ya que hablamos de Superman, la película es una especie de parodia del “Hombre de Acero”, sólo que contada desde el punto de vista de su villano, el Megamind del título (voz de Will Ferrell), quien le hace honor a su nombre con su enorme cabeza. Es como ver a Lex Luthor, con facciones de Jim Carrey, una inmensa cabeza y piel azul.

De nuevo, la historia parte de la inevitable realidad de los genios atormentados y rechazados desde su infancia. La diferencia aquí, es que Megamind es un genio fallido. La película comienza con un prólogo bastante gracioso, en donde vemos cómo Metro Man y Megamind son rivales desde la infancia, desde que fueron enviados por sus respectivos padres a la Tierra en pequeños cohetes. El primero es el favorito de la clase y la maestra, admirado por todos gracias a su carisma e improbable facilidad para resolver toda clase de problemas usando sus superpoderes. En pocas palabras, Megamind ha crecido bajo la sombra de la popularidad de Metro Man.

Como villano Megamind tampoco ha tenido mucha suerte. Todo le sale mal y al revés. Con decir que su guarida secreta, no es tan secreta como quisiera. Una bella reportera, Roxanne Ritchie (voz de Tina Fey), a la cual no es difícil encontrarle una inmediata semejanza con Louisa Lane, es una de las más fervientes admiradoras de Metro Man. En tanto, Hal (voz de Jonah Hill), el camarógrafo que acompaña a Roxanne, está enamorado de ella, tratando infructuosamente de llamar su atención.

El gran drama comienza cuando, por primera vez, uno de los planes de Megamind para destruir a Metro Man resulta exitoso. Como es de esperarse, el haber matado al héroe más querido de Metro City provocará que todo mundo odie a Megamind. Pronto se da cuenta que su vida no tiene sentido como el nuevo y aburrido gobernante de Metro City. Al final, Megamind necesita a Metro man, alguien con quien pelear, con quien probarse a sí mismo.

La película está dirigida por Tom McGrath (Madagascar y secuela), y tiene un toque de melodrama existencialista muy logrado. Acabé sintiendo empatía por Megamind, además de lástima por ser el villano fracasado sin poder encontrar su lugar en el mundo, sin nadie más que su pez asistente, Minion (voz de David Cross). Llega un momento en que ya no sabe qué es. ¿Sigue siendo el “malo”? ¿Está en camino a volverse bueno? ¿Entrará en crisis por ello? Su plan para conquistar a Roxanne -como casi todos los que ha tramado- sabemos de antemano que está condenado al fracaso. Incluso aquí también sentimos simpatía por el villano cabezón. Su plan de crear un nuevo superhéroe con el cual volver a pelear, corre el peligro de salirse de control.

Una de las cosas que más consigue McGrath, como sucedió en Madagascar, es la magnífica interacción de los personajes. Ese triángulo amoroso que se forma va evolucionando hacia una complejidad impredecible. Una complejidad que no se ve perturbada por la súbita vuelta de tuerca que tiene el filme en su tercer acto. “Megamind” es una película divertida, un efectivo entretenimiento familiar que ofrece humor y acción al mismo tiempo, pero que se preocupa en todo momento por sus personajes, sin descuidarlos nunca. Ahí está el principal acierto de los guionistas Alan J. Schoolcraft y Brent Simmons. ¿Acabará la tendencia de volver la mirada a los villanos en el cine animado con “Megamind”? Si se siguen teniendo ideas originales y sin muchas pretensiones como en este caso, creo que no.

jueves, 3 de febrero de 2011

THE WRESTLER * * * *

Mickey Rourke demuestra que sigue siendo un gran actor en "The Wrestler".
Adentrarse en el mundo de la lucha libre en cine no tiene por qué ser siempre cómico. Es cierto, este espectáculo barato da pie a ello. Desde Nacho Libre (2006), de Jared Hess, una comedia paródica de la lucha libre mexicana, no recuerdo haber visto otra película que se adentrará en estos espectáculos, calificados por muchos como un deporte. The Wrestler (2008), dirigida por Darren Aronofsky, retoma el tema de la lucha libre con un enfoque melodramático, sensible y algo realista. Es un título directo, sencillo y sin complicaciones. La película narra la historia de un maduro luchador, interpretado por un Mickey Rourke dispuesto a recuperar la antigua gloria que lo consagró como uno de los grandes actores de los 1980. Su gran interpretación lo llevó a ser nominado al Oscar a “Mejor Actor” en 2009.

Antes de ser el gran actor que es, Mickey Rourke se dedicó al boxeo, fasceta deportiva que retomó a principios de los 1990. Esto lo desvió drásticamente de la actuación, y le dejó la cara lastimada e irreconocible que todos conocemos hoy. Su interpretación de Randy “The Ram” es casi autobiográfica. Su luchador, que lleva encima su antigua fama y prestigio (curiosamente, como famoso luchador en los 1980), no dejó de recordarme al vaquero boxeador y alcohólico que interpretó en “Homeboy”, en 1988. Este vaquero, como Randy, tenía una condición incapacitante que amenazaba con alejarlo del ring. El vaquero tenía una fractura craneal, que le hacía ver borroso. Randy ha sufrido un infarto luego de un sádico espectáculo en el ring, en donde hubo golpes reales con sillas, mesas, una escalera y hasta grapas.

Randy vive en una casa rodante. A pesar de su intimidante pinta de rockero Heavy Metal, gusta de jugar con los niños vecinos. Mientras ellos ya juegan con Play Station, Randy sigue usando su viejo Nintendo. Su casero lo ha dejado fuera por no pagar la renta, y Randy tiene que pasar la noche en su van. La lucha libre no le deja lo sufficiente para vivir, ni las ocasionales firmas de autógrafos, donde se toma fotos con fans a quienes, discretamente, les cobra. Así, Randy tiene que buscar trabajos ocasionales en un supermercado, mientras su tiempo libre lo pasa en un club de strippers, en donde tiene una atractiva amiga, Cassidy (Marisa Tomei, escultural).

Resignado a retirarse de la lucha libre, Randy decide arreglar muchas cosas en su vida. Como a veces sucede en las películas sobre hombres arriba de los 60, con sus carreras en peligro por alguna adicción (recordar a Jeff Bridges en “Crazy Heart”) o por alguna enfermedad que les tiene al borde la muerte, nos enteramos que Randy tiene una hija (Evan Rachel Wood) a la que no ha visto en años y con la que desea reencontrarse.

En muchos momentos de la película, hay un tratamiento de documental que no hace más que reforzar el toque realista que Aronofsky le da a la película. Esto es cuando Randy está dialogando con tipos que, a primera vista, se nota son luchadores profesionales. Se aprende mucho de este universo viendo The Wrestler, de este circo formado por sangre, sudor y auténticos personajes. Porque aparentemente, si como luchador no te inventas un personaje, digamos, vendible, estás condenado al fracaso. Antes de cada espectáculo, los luchadores dialogan y se organizan entre sí respecto a los movimientos y coreografias que realizarán en el ring.

Randy es calmado, tranquilo, pero como veremos en cierta escena, hay un monstruo durmiendo dentro de él, capaz de despertar en las situaciones más estresantes. Bueno, creo que cualquiera en su lugar perdería los estribos si tuviera que lidiar con un montón de clientes molestos. Y hay un aspecto intrigante de la personalidad de Randy: esa tendencia a autolastimarse, a cortarse a sí mismo. Es un aspecto de su personalidad que está ahí presente, pero no sabemos exactamente qué lo conduce a hacerlo.

The Wrestler es la historia de un gigante caído, de un luchador que es incapaz de encajar en el mundo real. El mundo fuera del ring le queda demasiado grande. No funciona en él. No funciona como padre, ni para tratar de conquistar a una chica como Cassidy. Y su última lucha no será allá afuera, sino en el ring.


domingo, 30 de enero de 2011

"INSIDE SIX ACTORS' MINDS"

Los más importantes nominados a "Mejor Actor/Actriz"
en la más reciente edición de "Newsweek".

Aun hay tiempo para adquirir el último número de la revista "Newsweek", y leer el artículo "Inside Six Actors' Minds", una mesa redonda con los actores y actrices más importantes nominados a "Mejor Actor/Actriz" en la próxima entrega de los Oscares. 

El artículo está complementado con magníficos retratos tomados por el fotógrafo Dan Winters. Es una tradición del "Newsweek" hacer esta clase de entrevistas, con los nominados tanto en las categorías de "Mejor Director" o, como en este caso "Mejor Actor/Actriz". En la mesa redonda de este año participan Nicole Kidman, nominada por su trabajo en "Rabbit Hole", Colin Firth, nominado por su actuación en "The King's Speech", James Franco por "127 Hours", Natalie Portman (evidenciando su embarazo) por "Black Swan", Michelle Williams por "Blue Valentine", y Annette Bening por "The Kids Are All Right". 

Sin intenciones de revelar mucho, adelanto que las entrevistas revelan datos curiosos sobre algunos de ellos. Por ejemplo, Natalie Portman, egresada en Psicología en Harvard, conoció a los gemelos Winklevoss, quienes acusaron de plagio a Mark Zuckerberg; Nicole Kidman sufrió una fractura de costilla durante la filmación de "Mouline Rouge", o que James Franco fue usuario de "Facebook" por unos cuantos minutos. "No quería mezclar en mi lista de amigos también a mis maestros, y que leyeran sus tonterías". 

Para ver algunos vídeos de esta mesa redonda, ir a la página oficial de la revista.  Las fotografías del artículo pueden apreciarse aquí.  

jueves, 27 de enero de 2011

DESPICABLE ME * * * *

Gru (Steve Carell) y su ejército de minions en "Despicable Me".

Lo primero que llama la atención en Despicable Me (2010), es su personaje principal. Puede sonar muy obvio, pero hay ocasiones en que el personaje principal de una película animada, puede pasar completamente desapercibido, o ser opacado por algún secundario. En Despicable Me, el personaje principal es un villano de nombre Gru (genial Steve Carell), y como tal es toda una creación, no nada más visualmente, sino en toda su personalidad. A primera vista parece el tío Fester de “The Adams Family”, pero de nariz ganchuda, alto y de semblante escabroso. Sabemos de él lo suficiente, o más bien, lo necesario. No sabemos a ciencia cierta de dónde proviene, pero su acento suena ruso. Aunque su madre (voz de Julie Andrews) suena perfectamente normal.

Gru es un ser alienado de la sociedad. Lo que menos quiere es agradar a los demás. Vive en una casa gris y obscura, con el césped seco, contrastando con las coloridas casas de su vecindario. En efecto, Gru es un misántropo de pies a cabeza, pero también es un genio consumado. Sin embargo, Gru no está tan solo como parece. Debajo de su casa, el villano tiene su laboratorio, en donde trabajan centenares de criaturas amarillas con forma de píldoras, llamadas minions. De los minions todavía sabemos mucho menos. ¿De qué están hechos? ¿De dónde vienen? Lo que se puede suponer, es que son creaciones del mismo Gru. Es lo menos importante, ya que son muy graciosos, y en muchos momentos amenazan con robarse la película. Son pequeños y tienen su propio dialecto. Ah, lo olvidaba, Gru también tiene un asistente, este sí humano, Dr. Nefario (voz de Russell Brand), un anciano pero eficiente científico, al menos cuando no le falla el oído.

Despicable Me quizás sea la película animada más divertida del 2010. Como es usual, tenemos la historia del niño nerd; tímido pero genial, capaz de inventar cosas extraordinarias. El problema de Gru, es que de niño fue ignorado completamente por su madre (esto lo sabremos en fugaces flashbacks). Con seguridad, ese es el origen de su amargura y de querer hacer el mal. Sus días grises parecen desaparecer cuando se cruzan en su camino tres niñas huérfanas, Margo (voz de Miranda Crosgrove), Edith (voz de Dana Gaier) y la pequeña Agnes (voz de Elsie Fisher), una adorable niña, fanática de los unicornios de peluche. Gru decide adoptarlas, o más bien usarlas, para llevar a cabo su plan de sabotear los planes de su archinémesis, Vector (voz de Jason Segel), un villano nerd y más joven que Gru, cuya última proeza ha sido robar las pirámides de Egipto plastificándolas y desinflándolas.

El plan de Gru para recuperar su muy atrofiado prestigio como villano, es robar la Luna, usando un láser reductor. La película está escrita por Sergio Pablos, Ken Daurio y Cinco Paul, y el dilema de Gru en la historia será elegir entre el amor paternal que está empezando a sentir por las tres niñas, o rescatar su carrera criminal. Tal vez pueda hacer ambas cosas. La aventura consiste en averiguarlo, y ver cómo los minions lo ayudarán.

Hay una tendencia ahora en las películas animadas por inclinarse, repentinamente, por los villanos, como en Megamind (2010), la más reciente producción de la Dreamworks. Los superhéroes se han agotado, o tal vez ya se ha contado todo lo que se debía contar de ellos, aparentemente. En Megamind hay un superhéroe, ególatra cansado de la fama (estilo Elvis). Despicable Me es una producción algo más pequeña, producida por “Illumination Entertainment” en colaboración con la Universal. Su diseño y animación no serán tan impresionantes ni hiperrealistas como en las películas de la Pixar, pero resultan agradables, y su animación es sumamente efectiva y graciosa. Nada más los minions son una galería de rutinas slapstick que parecen no tener fin, y cada uno goza de personalidad propia. Parecen todos iguales, pero no lo son. En el DVD hay algunos cortometrajes dedicados nada más a estas píldoras vivientes.

Contrario a Megamind, no hay superheroes aquí, sólo villanos peleando entre sí. No hay buenos ni malos, sólo un par de egos compitiendo entre sí. Aunque tal vez no sea del todo cierto ésto último. Despicable Me es la historia de un villano en camino hacia la redención, gracias a que unas niñas llegan a despertar una parte sensible oculta dentro de él. Si hay héroes –o heroínas- en Despicable Me, esas son Agnes, Edith y Margo.

++ El DVD incluye: Avances de juegos, comentarios de los directores Chris Renaud y Pierre Coffin,  minipelículas de los minions, "El Mundo de Gru, Mi Villano Favorito", "Ritmos Villanos y Esfuerzo Global". El Blu-ray incluye todo lo anterior y además "Golpes Despreciables", "Gru el Constructor de un Cohete", "El Gran Secreto de Miss Hattie para hacer Galletas", comentario por el director y los minions, las voces de "Despicable Me", etc. 

martes, 25 de enero de 2011

THE SOCIAL NETWORK * * * *

Jesse Eisenberg tiene el mejor trabajo de su carrera en "The Social Network".

A primera vista, parecería que una película como The Social Network (2010) es una revisión tediosa y rutinaria sobre un complejo mundo digital. Algo hay de eso. Estamos ante una película que trata sobre el fenómeno global del Internet y la revolución de las redes sociales. Sin embargo, creo que ese es un tema secundario en esta película, la más reciente de David Fincher. El fenómeno de “Facebook” como red social, es el eje para hacer una crónica sobre el ascenso al poder de su fundador, Mark Zuckerberg, interpretado maravillosamente por Jesse Eisenberg, ese actor especializado en chicos nerds y “geeks”. Podría ser el retrato de cualquier poderoso empresario. Lo que al final comparten los presidentes de compañías multimillonarias, es el saber mover las piezas, como en un juego de ajedrez, para ascender al poder, sin importar a quien tengan que borrar del panorama.

Soy usuario de Facebook desde hace cerca de 3 años. Mi experiencia en esta red social, me ha dejado ver que puede ser una gran herramienta de comunicación, que te pone en contacto con gente que no has visto en años, o con totales extraños que comparten tus mismos intereses. Y así como puede unir, Facebook también puede alienar, separar y sembrar distancias entre las personas. Como toda tecnología e invento, lo importante es saberlo usar. Aún sigo aprendiendo. The Social Network presenta una premisa interesante: ver cómo Zuckerberg, el creador de esta poderosa e interactiva red social, una revolucionaria herramienta de comunicación, era un ser misántropo, alienado, sin muchas habilidades con las chicas y sin muchos amigos. La película cuenta cómo para obtener el mayor control y poder de Facebook, Zuckerberg estuvo dispuesto a sacrificar a los contados amigos que lo ayudaron moral y económicamente en su aventura, como Eduardo Saverin (estupendo Andrew Garfield), el cofundador de Facebook y mayor socio de Zuckerberg.

Otra cosa curiosa, es ver cómo –y esto lo estoy suponiendo- de alguna forma Zuckerberg y “Facebook” le dieron el “visto bueno” al filme. Esto debe haber sido así, ya que el logo y nombre de Facebook aparecen a lo largo de la película. Tenemos una película que va sin miedo y con riesgos al grano, retratando en todo su esplendor nombres y hechos reales. La película está basada en el libro escrito por “Ben Mezrich”.

Todo empezó con el “robo”, por parte de Zuckerberg, de una idea supuestamente “original”: la creación de una red social exclusiva de la universidad de Harvard, creada por los hermanos gemelos Cameron y Tyler Winklevoss (Armie Hammer). La red social sería exclusiva para alumnos de Harvard, y cuando los hermanos Winklevoss escucharon de una gran “proeza” de Zuckerberg: “hackear” el sistema de la universidad y publicar encuestas con fotos de chicas, para votar por la más fea y la más guapa, deciden reclutarlo. Esto, por cierto, como venganza de Zuckerberg en contra de su ex novia.

La idea de esta red social no es tan original como parece. No soy un experto en el tema, pero tengo entendido que quien empezó todo esto de las redes sociales fue Tom Anderson, creador de “My Space”, la primera red social verdaderamente popular. El tipo tiene la nada despreciable cantidad de 11,913,599 amigos en su página. ¿No sería Tom Anderson quien debería de estar demandando a los Winklevoss y a Zuckerberg? No lo hizo, ni creo que sea el billonario que es ahora Zuckerberg. La prensa apenas y le hace caso. Lo cierto es que ahora “My Space” se parece cada vez más a “Facebook”, aunque su ventaja es que puedes personalizar mucho mejor tu página en cuanto a diseño, y no hay límite para la cantidad de “amigos” que puedes agregar. Pero bueno, me estoy desviando algo del tema.

La estructura de la película es compleja, difícil de seguir si no se pone la atención necesaria. Su edición es extraordinaria, y si no obtienen una nominación al Oscar Kirk Baxter y Angus Wall, algo andará mal –como siempre- con los miembros de la Academia. La narración es laberíntica, te lleva del presente al pasado en flashbacks, y luego al presente nuevamente, con el juicio a puerta cerrada en contra de Zuckerberg por parte de los Winklevoss y Saverin. Los hechos están hilvanados y encadenados de una manera atractiva, en donde una frase puede unir una escena del pasado con el presente.

Como decía, la actuación de Eisenberg es, sin temor a exagerar, la mejor de su carrera hasta el momento. El Zuckerberg que vemos en pantalla es un ser frío, calculador y sin muchos escrúpulos. En el camino se encontrará con el fundador de Napster, Sean Parker (Justin Timberlake), demandado en numerosas ocasiones por permitir descargar música por Internet sin pago de derechos de autor. Ambos compartirán la misma visión empresarial. No hay final feliz, sino uno más bien abierto. Al final, no vemos sino el rostro del desencanto, gris y frío, de una juventud solitaria, vulnerable ante un tecnología fuera de su control.

domingo, 23 de enero de 2011

EL CARTEL


"Monsters" tiene un par de carteles interesantes. El mejor de ellos es, como siempre, un cartel teaser. La idea no se siente muy original, ya que es obvio que la principal fuente de inspiración han sido los carteles de “District 9”. De hecho, hay un cartel, en formato vertical, que emula completamente la idea de crear una señalética, con un icono con la figura de un alien, y que en sí es un letrero de advertencia de peligro: “Extra-terrestrial Infected Zone”.  El cartel teaser fue diseñado por el despacho “Kellerhouse Inc.” (responsables también del cartel de “The Killer Inside Me”), cuyo estilo para diseñar tiende mucho a mezclar cierto estilo abstracto, con fotografias y tipografias innovadoras. En este cartel, hay una interesante combinación de elementos, con una ilustración que representa una especie de grafitti o pintura en aerosol sobre una pared metálica. La idea es conjuntar la silueta de una ciudad, una máscara antigas, de cuyos visores salen unos tentáculos extraterrestres, y encima de la ciudad el título del filme en rojo.  Además, el cartel mantiene una sensación urbana, de destrucción y caos. El juego de escalas entre los elementos, da la idea de que la ciudad es invadida y atacada, al tener los tentáculos como base. Todo el trabajo es frío, neutro cromáticamente, y transmite un mensaje efectivo sin necesidad de fotografías. Es decir, al primer vistazo sabemos que estamos ante el cartel de una película de invasiones extraterrestres.





Por otro lado, el cartel del estreno usa una atractiva imagen, que sigue manteniendo oculta la identidad de los extraterrestres, el cómo lucen realmente. El cartel apuesta por la narración de dos protagonistas caminando en un escenario apocalíptico, de destrucción, grisáceo y envuelto de humo. La fecha invertida en el lado superior izquierdo le da más realismo a la imagen, como si estuvieamos viendo una fotografía testimonial. Incluso, uno de los actores sale del encuadre. Me ha gustado la idea de un encuadre inclinado, que como es habitual, transmite una idea psicológica de inestabilidad, aunque en este caso contribuye a esa idea realista de un testimonio documental. De fondo, vemos un letrero a lo “District 9”,  sobre la advertencia de peligro extraterrestre. Su color rojo le da un contrapunto cromático interesante, para equilibrar toda la paleta grisácea y neutra.  El tagline en todos los carteles es “Now it’s our turn to adapt”, mientras el diseño tipográfico tiene el sello tan distintivo de la “Kellerhouse”, la geometrización, la simpleza y la intención de romper con el trazo. 

Uno de los carteles de "Monsters", inspirado en la idea del letrero e iconografía
creados para "District 9".

viernes, 21 de enero de 2011

THE KILLER INSIDE ME * * * * *

Kate Hudson y Casey Affleck en la perturbadora "The Killer Inside Me".

Con The Killer Inside Me (2009), Michael Winterbotton ha conseguido su primer gran obra maestra. Adaptar un libro como “The Killer Inside Me”, escrito por Jim Thompson en 1952, una obra considerada casi como “maldita” en la literatura “underground” en los 1950, se nota que no ha sido difícil para Winterbottom. La novela no tardó en asociar el nombre de Thompson con la “roman noir”, es decir, la “novela negra”. De todas formas, Winterbottom ya había dirigido películas provocadoras aunque no tan logradas, como por ejemplo, 9 Songs.

Tengo pendiente leer “The Killer Inside Me (lo tengo esperando en mi librero), pero tengo entendido que la novela de Thompson es una obra maestra del género de “crimen y misterio”, una obra hardboiled llena de una violencia que muchos han calificado de insoportable, al menos como es mostrada en el filme. La historia se siente muy cercana a “No Country For Old Men”, de Cormac McCarthy. Ambas están situadas en el sur de Estados Unidos, y tienen como protagonista a un asesino serial. Además, comparten una violencia cruda, sin concesiones para el lector/espectador. De hecho, Jim Thompson escribió dos guiones para Stanley Kubrick, “The Killing” y “Paths of Glory”.

Es la primera vez que la novela de Thompson es adaptada al cine. Su narración en primera persona tiene la voz de Casey Affleck, quien interpreta al sheriff Lou Ford, de un pueblito sin identificar en Texas. Detrás de su facha inocente, inofensiva, no tardará en revelarse un personaje perturbador, con un lado obscuro que deja manifiesto a los pocos minutos de empezada la película. Todo empieza cuando le es encargado echar del pueblo a una sensual chica, Joyce Lakeland (Jessica Alba), a quien acusan de prostitución y de atentar contra la moral. La manera de resolver el problema no dejará de sorprender, cuando Lou inicie con la chica una relación con toques sadomasoquistas.

The Killer Inside Me no es una película fácil de digerir. Se le ha calificado incluso de misógina, cosa que, al menos para mi, está lejos de ser. Contiene un par de escenas de extrema violencia, filmadas sin mayores reservas, en las que Winterbottom busca impactar al espectador mostrando los asesinatos de dos mujeres de una manera sádica, rara vez vista en películas. El director se asegura de que estas muertes luzcan lo más realistas posibles. El rostro de una de estas mujeres, queda totalmente desfigurado a golpes.

Esta violencia forma parte de la personalidad del filme. Casey Affleck hace un gran trabajo interpretando a Lou, un sujeto que se nos irá revelando como un psicópata con un pasado turbulento. La historia es una entramada investigación, que tiene que ver con el dinero que se le daría a Joyce para dejar el lugar. El caso de los asesinatos atrae la atención de un detective privado (genial Elias Koteas), quien se pierde un poco hacia el final, y un agente del FBI (Simon Baker), para descubrir al asesino. De quien menos se sospechará es del sheriff, pero el pueblo es demasiado pequeño, incluso para Lou.

La película tiene un soundtrack estupendo, con música de la época como rockabilly, country, rock and roll, etc. Winterbottom demuestra una gran habilidad para la construcción del suspenso, y así como no tiene reservas para la violencia que exhibe, tampoco lo es para la parte erótica. Creo que desde “Almost Famous”, no veía una actuación del calibre que ofrece aquí Kate Hudson, su trabajo más maduro y arriesgado. No es la Kate Hudson a la que estamos acostumbrados, la de comedias románticas estúpidas del mainstream hollywoodense. Vemos a una verdadera actriz, físicamente transformada en una bella chica de cabello obscuro, la prometida de Lou de hecho, quien no tarda en sospechar de su infidelidad con Joyce.

El suspenso de “The Killer Inside Me” no revela muchas sorpresas en cuanto al desarrollo de hechos se refiere. Sabemos quién es el asesino desde el principio. El verdadero suspenso de este magnífico y moderno “film noir”, es el ir descubriendo quién es realmente Lou, con toda su fría y enfermiza personalidad que esconde debajo de su disfraz de eficiente servidor de la ley. Lou es un tipo que de niño fue capaz de violar a una niña de 5 años.

Una película como esta tal vez sea mejor recibida no nada más por gente de amplio criterio, sino por aquella (como quien esto escribe) que sea aficionada a este tipo de historias de cine negro, a la literatura hardboiled, como la de Dashiel Hammett y Raymond Chandler. Es la película más dura y arriesgada del versátil Michael Winterbottom. Como director entiende que más que mostrar una violencia gratuita, está mostrando un aspecto intrigante de Lou como personaje. Gracias a eso entendemos más los mecanismos de su mente como criminal.

lunes, 17 de enero de 2011

LOS ABRAZOS ROTOS * * * *

Penélope Cruz y Lluís Homar en "Los Abrazos Rotos".

Almodovar no deja de sorprenderme. Es un gran cineasta, fiel a un estilo propio y a sus temas. Su más reciente película, "Los Abrazos Rotos" (2009), es un logro más dentro de su filmografía. Una película sobre obsesiones, relaciones enfermizas, homosexualidad, la creatividad y, como es costumbre, el cine dentro del cine. Es cierto, puede sonar repetitivo, pero lo genial es la manera en cómo el realizador manchego se las arregla para presentarnos estos temas de distinta forma, contarlos desde otro punto de vista y perspectiva sin agotarlos.

Los Abrazos Rotos tiene cierta inspiración, por ejemplo, en Peeping Tom (1960), cosa que el mismo Almodóvar ha confesado. La película empieza presentándonos a Harry Caine (Lluís Homar), un ex realizador de cine ciego, y que ahora se dedica al guionismo. Por supuesto, sabemos de antemano que este no puede ser su verdadero nombre. El tipo es ciego, pero sabe cómo llevar a una guapa chica que acaba de conocer a su apartamento, seducirla y tener relaciones con ella. El ser invidente no es una limitante para un hombre de la fortaleza que irradia Harry. Pronto aparecerá su asistente, Judit (Blanca Portillo), quien por la forma en como mira a Harry, es evidente que lo conoce a fondo. Hay complicidad en su mirada, que solo se consigue conociendo a alguien por mucho tiempo.

¿Quién es realmente Harry? ¿Cuál es su verdadero nombre? ¿Por qué se siente intimidado ante la aparición de Ray X (Ruben Ochandiano) un misterioso joven que le pide escribir un guión para su próxima película? La idea de Ray está llena de detalles que Harry conoce bien y le parecen familiares. Muchos misterios se irán revelando más adelante,  en un largo flash back que nos lleva a mediados de los 1990, en donde descubriremos que el nombre real de Harry es Mateo Blanco, cómo es que se quedó ciego, así como su trágica história romántica con Lena (Penélope Cruz), aspirante a actriz, durante la filmación de la que sería su obra maestra.

Si se ha visto suficiente cine de Almodóvar, no es difícil adivinar que Harry Cane/Mateo Blanco, no es más que su alter ego. Mateo es el mismo Almodóvar recordando sus viejas glorias, sus comedias coloridas, chifladas y protagonizadas por mujeres “al borde de un ataque de nervios.” Esa película que se encuentra filmando Mateo, se parece mucho a dos o tres películas que Almodóvar filmó en los 1980.

A lo largo del filme, las historias se entrelazan y los personajes se encuentran. Lena trabaja como secretaria y tiene que prostituirse en las noches. Cuando su padre enferme gravemente de cáncer, su poderoso y adinerado jefe, Jorge Martel (José Luis Gómez, estupendo), la ayudará trasladándolo al mejor hospital posible, ante la mirada sospechosa de su madre (Angela Molina). Pero estos favores cuestan, y Lena lo descubrirá cuando acabe irremediablemente involucrada con Martel, emocional, sentimental y profesionalmente. Vivirá vigilada por él en el set de filmación, a través de la molesta y constante  presencia de un joven documentalista, filmando y registrando todos y cada uno de sus movimientos.

"Los Abrazos Rotos" es un laberíntico relato, un doloroso melodrama romántico que es un homenaje de Almodovar al film noir y al amor fou. Algo que ya venía trabajando desde "Volver", su anterior película. Penélope Cruz tiene aqui uno de sus mejores trabajos con el realizador, junto a un reparto que se encuentra siempre a la misma altura. A pesar de los predecibles giros telenoveleros que tiene al final, toda la película, en su conjunto, es la intrigante y enfermiza crónica de un triángulo amoroso destinado al sufrimiento y la destrucción. Woody Allen trató el tema del director aquejado por una ceguera psicosomática en "Hollywood Ending", de una forma hilarante e irónica. Su director está condenado a dirigir una película en esas condiciones. Para Almodóvar, la ceguera de su realizador es más optimista, e igualmente nada incapacitante, a pesar de las limitantes que tiene para escribir y leer. 

No quiero colocarla entre mis películas favoritas de Almodovar, pero "Los Abrazos Rotos" es un trabajo destacable en su filmografía. Es un filme redondo y equilibrado, fotografiado magistralmente en esta occasion por el mexicano Rodrigo Prieto, y musicalizado estupendamente por su eterno colaborador Alberto Iglesias. De todas maneras, siento que ya es hora que Almodovar empiece a buscar nuevas caras para sus películas. Se está volviendo algo predecible ver a Penélope Cruz, Blanca Portillo, Lola Dueñas y ya no se diga a Chus Lampreave siempre en sus películas. Que bueno sería que en su próxima película, “La piel que habito”, Almodovar se arriesgara con un reparto completamente nuevo e inédito. Es casi imposible, ya que estará protagonizada por Antonio Banderas (con quien ha filmado varias películas en el pasado), pero es una buena señal ver a Elena Anaya por primera vez en una de sus películas.

++Disponible ahora en una edición para coleccionista en DVD. Incluye extras como el trailer, teaser, biofilmografías, escenas inéditas, el cortometraje "La concejala antropófoga", "Pedro dirige a Penélope" y galería de fotos. Algunos de estos extras también se incluyen en el Blu-ray. 

lunes, 10 de enero de 2011

ANTICHRIST * * * 1/2

Charlotte Gainsbourg y Willem Dafoe  en"Antichrist".


Lars Von Trier siempre ha negado ser un provocador. Incluso, cuando lo entrevistan deja evidente su incomodidad cuando se lo mencionan. Con Antichrist (2009) de nuevo le han llovido a “l’enfant terrible” danés las críticas de provocador, añadiéndose además la de misógino. He visto dos veces la película, y no pude encontrar algún detalle, escena, imagen o diálogo, que me sugiriera cierta misoginia. Por supuesto, como casi todo el cine de Von Trier, Antichrist es una película complicada de ver, sin ser por ello lo mejor de su filmografía.

Von Trier se adentra ahora en una historia de horror, pero un horror psicológico, protagonizada únicamente por un matrimonio. La pareja está formada por un psicólogo (Willem Dafoe) y su mujer (Charlotte Gainsbourg),  en crisis debido a la pérdida de su pequeño hijo, muerto accidentalmente al caer por la ventana,  mientras ambos hacían el amor. La escena en donde vemos este accidente es la que abre la película, hermosamente filmada con sublimes edición y fotografía en blanco y negro.  Mientras, escuchamos de fondo  'Lascia ch'io pianga', del “Rinaldo” compuesto por Haendel, hasta que el niño cae de la ventana en la habitación de la pareja. Es difícil creer que no se den cuenta, pero el final tendrá un giro que nos aclarará muchas cosas.

Luego de enterrar a su hijo, la pareja (de quienes nunca sabemos sus nombres)  entra en un duelo tormentoso. El esposo intentará por todos los medios ayudar a que su esposa salga de una profunda depresión y neurosis. Cuando todo falle, el hombre intentará una terapia en el bosque, pasando unos dias en una cabaña donde alguna vez la mujer estaba llevando a cabo una investigación sobre la maldad en la mujer, brujería, satanismo, etc.

Antichrist esta permeada de una atmósfera ominosa y perturbadora. Con el paso del tiempo, vemos que la mujer en lugar de mejorar empeora, hasta caer presa de la locura. Hay una presencia maligna, casi diabólica, que los rodea. La película está llena de situaciones ambiguas al respecto, ya que no sabemos si todo es producto de la mente de los personajes, o realmente algo sobrenatural se ha posesionado de ellos. Nuestro psicólogo empezará a tener visiones de los “Tres Mendigantes”, en realidad, tres animales: un venado, un zorro y un cuervo, aparentemente una especie de mensajeros apocalípticos. No soy experto en Teología, ni nada parecido, pero es lo que se sugiere. O también, el hombre soñará que una lluvia de bellotas cae sobre él.

Muchas escenas están filmadas con cámara Phantom de alta definición, que logra un minucioso y detallado slow motion. También hay muchos efectos digitales. No hay mucho que contar en el filme, pero nosotros como espectadores tenemos mucho que apreciar en cada toma. La tercera parte sigue convenciones hollywoodenses del cine de horror, pero es claro que Von Trier lo hace de manera intencional. Aquí todo se convierte en el clásico juego asesino del “gato y el ratón”, con  sangrientas y sádicas secuencias (mutilación genital incluída,  mostrada en detallado close-up), que llega un momento en que no tiene mucho sentido.

Sin embargo, como el artista consumado que es, Von Trier se ocupa de filmar todo con una genial estética, como ese momento final en el que los Tres Mendigantes entran a la cabaña para presenciar (o provocar) el sacrificio que el  psicólogo tiene que hacer. ¿Está actuando concientemente? ¿Actúa bajo la locura que le producen las visiones, de las que nunca sabemos a ciencia cierta por qué son producidas?




Lars Von Trier afirma que Antichrist está inspirada en un momento de su vida en la que sufrió ataques de ansiedad, como los mostrados en el personaje de Charlotte Gainsbourg. Aunque también ha dicho que muchas imágenes están inspiradas en “viajes” chamánicos que ha experimentado. Como sea, Antichrist me pareció una buena película, artística y muy arriesgada. Al final, Von Trier la dedica a Andrey Tarkovsky. De hecho, todo el filme se siente así, “tarkovskiano”. Mi problema, fue tratar de entender nuevamente el por qué Von Trier siempre tiene que llevar sus personajes femeninos al límite; el por qué siempre gusta mostrarlos sufriendo lo indecible, casi como mártires. ¿Será algo que disfruta mostrar en su cine? 

++Disponible en una edición especial en DVD con extras como:  corto “Vigilancia” de Gonzalo Zona, el cómo se hizo, "El caos reina en el Festival de Cannes", entrevista a los actores, confesiones sobre la ansiedad, diseño de producción de “El Edén”, el sonido y la música de “Anticristo”, los "tres mendigos", el maquillaje y sus trucos, la maldad de la mujer y el estilo visual de “Anticristo”. Curiosamente, son prácticamente los mismos extras del DVD editado por "The Criterion Collection", así como el Blu-ray. 

Vistas de página en total