martes, 20 de abril de 2010

PEANUTS, EL CINE Y LOS MEDIOS.


(Publicada originalmente el 22 de abril de 1963)

La "Semana de la Biblioteca" ha comenzado para Charlie Brown y sus amigos. Durante las siguientes semanas, daremos cuenta de sus reflexiones sobre la biblioteca, el ritual que significa acudir a la misma, pedir libros prestados, etc. Nuestra protagonista principal será Sally, hermana menor de Charlie Brown. Por lo pronto, empecemos con una aguda observación de Linus hacia Lucy, quien prefiere pasar viendo televisión durante esta semana tan especial. Y su observación es dura, pero comprensible. No quiero ver lo que Lucy hará con Linus una vez que termine de ver televisión.

domingo, 18 de abril de 2010

CLASH OF THE TITANS * * *

Sam Worthington como Perseo en el remake de "Clash of the Titans", el clásico del cine fantástico de los 1980.


De niño habré visto una docena de veces -si no es que más- Clash of the Titans, la primera versión dirigida por Desmond Davis en 1981. Incluso, despertó mi interés por la mitología griega por un tiempo. En su momento, la película se consideró un producto serie B por el que nadie apostaba un centavo en cuanto a éxito comercial. Pero el tiempo ha probado lo contrario, y ahora es un filme de culto, un clásico del cine fantástico de los 1980. Clash of the Titans me gusta tanto como Jason and the Argonauts (1963), ambas con criaturas fantásticas creadas por el maestro del stop motion Ray Harryhausen.

Una nueva versión de la película llega 30 años después, dirigida por el realizador galo Louis Leterrier. Con muchas reservas, este remake me ha gustado, aunque no la considero tan buena o mejor que la película original. Si bien los efectos especiales de la era digital juegan un papel primordial y han mejorado muchas cosas (los escorpiones gigantes que nacen de la sangre de Calibos en contacto con la tierra, o Pegaso, aquí un gigante corcel negro volador), otros aspectos dejan mucho que desear. La historia empieza de una forma muy interesante, para poco a poco ser opacada por los mismos efectos especiales. Al final, Leterrier (como en su versión de Hulk) termina dando más importancia a la acción que a la trama.

La historia no es más que la recuperación del mito de Perseo (Sam Worthington, sin mucha personalidad para el papel), hijo de Zeus (Liam Neeson), enviado a la Tierra para ser criado por un humilde pescador (Pete Postlethwaite, en un cameo extendido). Leterrier ha decidido darle más énfasis al odio que Perseo sentirá por Zeus y los demás dioses, por haber provocado la muerte de su padre adoptivo en la Tierra. Perseo decide negar el hecho de que es un semidios, todo el tiempo estará en lucha con su verdadera naturaleza, y cumplirá su misión de enfrentarse al Kraken, una colosal criatura que vive en el océano, más con su parte humana que con la divina.

La parte romántica del filme original, es decir, el enamoramiento de Perseo por la princesa Andrómeda (Alexa Davalos), queda de lado, cuando aquella sea ofrecida al Kraken en sacrificio. Los esfuerzos de Leterrier por darle algo de sabor romántico y humorístico a la película son inútiles, con la atracción que Perseo parece sentir por su “ángel de la guarda”, Io (Gemma Atertton), que no aparece en la película de 1981. Bubo, ese gracioso y encantador buho mecánico fabricado por los dioses, tan sólo aparece en un cameo de 10 segundos. Dicen las malas lenguas, que esto ha sido a petición del mismo Worthington, ya que el tipo odiaba al buho y consideró que era mejor olvidarlo por el bien de la película.

Por esta razón, la historia se sentirá apresurada. Muchas cosas han faltado y otras cambiado. Por ejemplo, los tres regalos que recibe Perseo, un casco, un escudo y una espada, aquí se reducen simplemente a la espada. Tampoco esperemos ver a Cancerbero, el lobo guardián de tres cabezas, o al buitre gigante que transportaba una jaula. Medusa ha sido una decepción. Además de estar mediocremente animada, se le ha dotado de un atractivo rostro y escultural cuerpo (tomados de la modelo Natalia Vodianova), que no me han inspirado temor alguno, como sí sucedia con la temible y horrorífica Medusa diseñada por Harryhausen.

El Kraken sí cuenta con un mejor diseño, más apegado a la criatura real de la mitología nórdica con tentáculos. Su salida del océano resulta espectacular, desde que el mismo fondo marino empieza a abrirse, pero no aparece el tiempo suficiente como para permanecer en nuestra memoria al salir del cine. Hay arpías volando cada vez que Hades (Ralph Fiennes) hace su aparición, entre una densa nube de humo, mientras que las tres brujas que darán a Perseo el secreto para matar al Kraken, parecen algo más cercano a seres diseñados por Guillermo del Toro (me vino a la mente el monstruo del Laberinto del Fauno, con los ojos en las manos).

La nueva Clash of the Titans, con todos sus aciertos y errores, resulta palomera y entretenida si uno no se pone muy exigente. Sin embargo, en muchas partes de la película es evidente que Leterrier estuvo pensando en la trilogía de The Lord of The Rings: mismo estilo de tomas áreas para las ciudades; la forma de narrar el castigo a Acrisius (Jason Flemyng), que acaba transformado en el demoniaco Calibos, es similar a la introducción de The Fellowship of the Ring, y los escorpiones gigantes son utilizados como los olifantes en The Return of the King.

Extrañamente, la película funcionó para mí. Me fue difícil distraerme de lo que pasaba en pantalla y de no quedar atrapado por la lucha emocional de Perseo. El Zeus de Liam Neeson, más juvenil y portando una armadura brillante, rompe con la apariencia clásica del interpretado por Laurence Olivier en el primer filme; mientras que el Hades interpretado por Ralph Fiennes, parece más un vampiro con un aire trágico difícil de pasar desapercibido.

++Lo mejor: El conflicto emocional de Perseo, el colosal Kraken y Pegaso.
++Lo peor: La falta de romance, humor y una trama reducida a su mínima expresión. Ah, y que Bubo no haya recibido el homenaje que merecía.

jueves, 15 de abril de 2010

ALICE IN WONDERLAND * * * 1/2

Mia Wasikowska.







En una entrevista a Johnny Depp, con motivo del estreno en Inglaterra de "Alice in Wonderland", Mark Salisbury (de la revista Time Out), calificó al libro de Lewis Carroll, “Alice’s Adventures in Wonderland” (1865) como “obscuro, surreal y perturbador”. El periodista añade que debido a la adaptación animada de Disney (de 1951), se tiende a pensar sobre el libro como algo “más dulce, y con un extraño encanto”. No podría estar más de acuerdo con él.

Lewis Carroll, matemático y pionero del retrato fotográfico en el siglo XIX, logró construir relatos complejos, que desafiaban toda lógica, tanto con "Alice's Adventures in Wonderland", como con "Through the Looking Glass", la segunda parte (dedicados a una niña llamada Alice Liddell, de quien Carroll fuera tutor). Aunque los libros se consideran una parodia sobre la monarquía victoriana, sus personajes transmiten profundas ideas filosóficas (¿Sabes quién eres realmente Alice?, le pregunta a la niña la Oruga Azul), y que llegaban a rozar el absurdo.

El siempre inclasificable director Tim Burton, ofrece aquí su muy personal visión de Alice's Adventures, con las inevitables licencias artísticas. Alice (Mia Wasikowska, la atormentada chica de  “In Treatment”), ahora de 19 años, regresa, no a Wonderland, sino a ”Underland”. Vale decir, que Alice in Wonderland, al menos visualmente hablando, es uno de los trabajos más ambiciosos de Burton. Es tan personal su versión del libro, que el "Jabberwoky" (tomado del pequeño poema incluido en “Through the Looking-Glass”) es imaginado como un dragón negro (voz de Christopher Lee). Alice, como una especie de Juana de Arco, llega a enfrentar al dragón sobre un tablero de ajedrez, portando una espada mágica.

Encontramos en el filme personajes de ambos libros, todos conviviendo en un mundo gris y triste, debido a que la cabezona Reina Roja (Helena Bonham Carter, simplemente genial) ha gobernado al “País de las Maravillas” de un modo tiránico por mucho tiempo. En una combinación de algo cercano a The Chronicles of Narnia y The Wizard of Oz, tenemos una “reina mala” y una “reina buena”, esta última encarnada por la Reina Blanca (Anne Hathaway). Ambas monarcas, de hecho, son unas  hermanas que han vivido peleadas desde siempre.

Huyendo de tener que unirse en matrimonio por conveniencia con un tipo, Alice vuelve a encontrarse  al Conejo Blanco (Michael Sheen), y decidirá meterse nuevamente a la madriguera que la llevará a Wonderland. Sin embargo, nadie le creerá que es la misma niña que estuvo aquí mucho tiempo atrás, Ni la Oruga Azul (Allan Rickman), ni los gemelos Tweedledee y Tweedledum (Matt “Little Britain” Lucas), o el Gato Cheshire (Stephen Fry), aceptarán el hecho de que la chica que tienen enfrente es Alice. Hay personajes "narnianos", que son más de la "cosecha" de Burton y su guionista, Linda Woolverton: una ratoncita valiente (Barbara Windsor), y un sabueso (Timothy Spall), esclavo de la Reina Roja. Ah, sí, y Stayne (Crispin Glover), un lacayo de la reina, con un parche en forma de corazón en el ojo, y el rostro marcado por una cicatriz.

Johnny Depp tiene su oportunidad de "cambiar de piel" y metamorfosearse en su interpretación del famoso "Sombrerero". El Sombrerero Loco es aquí alienado, tímido, y algo inadaptado, es decir, totalmente "burtoniano". Su apariencia es la de un espantapájaros, cruzado con un pálido payaso pelirrojo, de grandes y locos ojos verdes. Su debilidad, es sufrir de arranques de ira, cambiando de color cada vez que esto sucede.

Hay una química de amor platónico entre el Sombrerero y Alice, quienes se apoyan moralmente hasta el final. El Sombrerero le dará a Alice el consejo que necesita: “No vivas complaciendo a los demás”. La película corre el peligro de caer en cierto letargo hacia la mitad, pero si uno deja de lado una actitud purista, Alice in Wonderland acaba siendo muy disfrutable. Está lejos de ser lo mejor de Burton, pero al final, su intención no es otra que conseguir una entretenida película fantástica, con espectaculares efectos especiales. Con todo ¿ha habido alguna fiel adaptación cinematográfica del libro de Carroll? No creo. Además ¿es posible hacer una adaptación 100 por ciento fiel de las, de por si, muy complejas historias?




DESEO * *

Leonardo Sbaraglia y Leonor Watling como la improbable pareja romántica en "Deseo".


Ha sido difícil para mí encontrar virtudes en una película tan predecible como Deseo (2002), del madrileño Gerardo Vera. Bueno, la película tal vez sí cuente con una virtud, y es que Gerardo Vera (La Segunda Piel) demuestra ser mejor director de arte que otra cosa. Al fin y al cabo esa es su especialidad, como pudo verse en su trabajo como diseñador de producción de La Niña de tus Ojos. Al menos, he podido sentirme mínimamente ubicado en la España de la Postguerra Civil y de mediados de la Segunda Guerra Mundial.

Deseo falla como melodrama romántico, por sus poco inspiradas escenas eróticas y la nula química entre la pareja protagónica, formada por Leonor Watling y el argentino Leonardo Sbaraglia. Por otro lado, si la intención de Vera fue conseguir un thriller político aderezado con un poco de regusto a viejas historias de espionaje, nunca pude sentir su película emocionante o interesante en ese sentido.

Leonor Watling interpreta a Elvira, una guapa chica que entra a trabajar como empleada doméstica en el lujoso apartamento de un diplomático argentino, afincado en Madrid (Sbaraglia). No es nada difícil adivinar lo que irá sucediendo, mientras vemos cómo va aumentando el interés de Pablo por Elvira, entre obsequios y literatura alemana. Mientras, la humilde Elvira es impresionada por la vida lujosa de Pablo, muy alejada de su modesta vida al lado de su hermana (María Vázquez) y su madre muda (Rosa Maria Sardá). Elvira, además, tiene un pasado traumático en la Guerra Civil, con su padre fusilado por los franquistas y su esposo (Ernesto Alterio) en prisión por ser comunista.

El triangulo amoroso no podría ser más obvio. El problema no es tanto lo obvio y predecible que resulta el desarrollo de la trama, sino cómo la película se derrumba por una segunda mitad tan ingenua como monótona. Cecilia Roth intenta -sin mucho esfuerzo- ser la “villana” de la película, una ambigua y venenosa femme fatale, pro-nazi y que trata de interponerse entre Elvira y Pablo. No pongo en duda lo guapa que luce Cecilia Roth, pero su personaje es tan decepcionante como Elvira, con todo y que el filme ha sido escrito por la guionista asturiana Ángeles Caso. Rosa Maria Sardá está completamente desperdiciada como la muda madre de Elvira (muda por traumáticos sucesos del pasado), con poco o nada que aportar a la historia. Si hay un personaje femenino que logró transmitirme cierta intensidad, es el de la hermana de Elvira, Raquel, interpretada con eficacia por María Vázquez.

Al final, estamos ante una película con un desequilibrio en su historia, donde todos los personajes argentinos son filo-nazis, colaboracionistas del gobierno de Franco y capaces de deprimirse cuando se enteran que el Führer se ha suicidado. Norma Aleandro interpreta a la madre de Pablo, dispuesta a ayudar a los nazis a exiliarse a la Argentina del General Perón. Pero no nos engañemos, la historia no es tan “thrilleresca” como suena, ni tan política. Deseo no es más que un aburrido telefilme apenas visible.

martes, 13 de abril de 2010

PEANUTS, EL CINE Y LOS MEDIOS


(Publicada originalmente en abril de 1963)

Siempre se pueden escuchar comentarios sobre la casa de la bruja, hecha de dulce, jengibre, pastel, etc., en el clásico cuento de Hansel y Gretel. Es decir, la fantasía de todo niño. Por eso es la "carnada" de la bruja para atrapar niños y comérselos. Para un niño tan filosófico como Linus, escuchar sobre una casa así rompe con toda lógica arquitectónica. No importa si viene de un cuento infantil.

lunes, 12 de abril de 2010

CHANGELING * * * * 1/2

Angelina Jolie interpreta a una madre dispuesta a enfrentar a la policia con tal de encontrar a su hijo en Changeling.




La historia contada en Changeling (2008) está basada en un caso real, ocurrido en el Estados Unidos previo a la gran Depresión de 1929. Su guionista, J. Michael Straczynski, hurgando en los archivos oficiales de Los Ángeles, se topó con el caso de una madre, Christine Collins, cuyo hijo desaparecido había sido substituido por otro que la policia había encontrado. No nada más Christine fue obligada a aceptar ese niño, sino que se le obligó a creer que era su verdadero hijo Walter, con todo tipo de argumentos absurdos. La policia hizo sentir a Christine que estaba siendo afectada por un delirio, o alguna clase de locura.

Clint Eastwood no tiene ningún problema para que simpaticemos con Christine desde el inicio, interpretada de una manera portentosa por Angelina Jolie. Christine es un modelo de mujer a seguir, una eficiente supervisora en una compañía telefónica, encargada de resolver problemas técnicos, así como una dedicada y cariñosa madre soltera de un niño de 9 años, Walter (Gattlin Griffith). El único error de Christine fue confiarse demasiado una tarde y dejar a su hijo sólo en casa. Luego de esa tarde, Christine jamás volvería a ver a su hijo.

Somos testigos a lo largo de la película (de poco más de 2 horas de duración), de la incansable lucha de Christine por encontrar a Walter. Es una doble lucha la que lleva a cabo: la de encontrar a su hijo y la que lleva a cabo contra un corrupto e ineficiente cuerpo policiaco. Meses después, la policia avisará a Christine que han encontrado a Walter, y dicho evento no será otra cosa sino que el inicio de una torturante lucha para ella, incluso contra su propio estado emocional y mental, al ver que ese niño no es su hijo. Todo no será más que un montaje mediático tramado por el capitán de policia (Jeffrey Donovan, lo llegará a odiar se lo aseguro), para ocultar a la opinión pública la ineptitud de la policia en su búsqueda de Walter.

Como siempre, la dirección de Eastwood es mesurada y sin complicaciones. Su narración es lineal, pero llena de sorpresas. Cuando todo parece agotado para Christine, cuando parece que ya no hay esperanza para ella, siempre habrá un giro sorpresivo en la historia. Su final no es precisamente uno feliz, en un término estrictamente hollywoodense, pero sí satisfactorio. El guión es impecable, sin cabos sueltos. Llegó un momento en que la historia me recordó a “In Cold Blood”, de Truman Capote.

Clint no duda en coquetear con el suspenso policiaco y algo de film noir. La historia revela el lado obscuro de Los Ángeles en los años 1920; una ciudad tranquila y en la que parece no caber el caos (ambientado con sumo detalle en su gran vestuario y diseño de producción), que revela su lado demencial y violento. Hospitales psiquiátricos también corruptos, una policia con métodos violentos, y donde cabía la posibilidad de que un asesino serial estuviera suelto robando niños.

Pero entre todo este panorama desolador, Christine no estará del todo desamparada. En ese sentido, John Malkovich, como un pastor que hace las veces de crítico del sistema y el gobierno en las transmisiones por radio de sus misas, será un apoyo crucial para Christine. Mientras, dentro de una policia corrupta siempre habrá un policia “bueno”, dispuesto a cuestionar la autoridad en el detective interpretado por Michael Kelly.

Changeling acaba siendo un melodrama femenino poderoso, intenso de principio a fin. Clint, quien como es habitual ha compuesto la banda sonora, ofrece un poco de todo, siempre dosificado, siempre sin mostrarse excesivo. Sus escenas violentas son estremecedoras sin necesidad de ser sangrientas o mostrar demasiado. Las escenas de juzgado tienen lo justo y necesario, no en uno sino… ¡dos juicios! Es genial su manera de alternar las narraciones de ambos juicios, sin caer en lo cansado que hubieran podido ser. Pero si hubo algo que me impresionó, es la gran actuación de Angelina Jolie (nominada al Oscar a Mejor Actriz) como la vulnerable, tranquila y contenida Christine, en camino a mostrar una fuerza emocional y de carácter que ni ella misma sabía que tenía.

++ El DVD contiene dos documentales: "Socios en el delito: Clint Eastwood y Angelina Jolie" y "El hilo común: Angelina Jolie se convierte en Christine Collins".

domingo, 11 de abril de 2010

EN EL MUSEO

La XVI Mostra de Cinema Llatinoamericà de Catalunya, Lleida 2010 se ha inaugurado el pasado 9 de abril. En esta edición el país invitado es México, y por ello se ha dedicado una interesante exposición al cinefotógrafo mexicano Gabriel Figueroa. Esta exposición recuerda la magna exposición que se dedicó a Figueroa en el Palacio de Bellas Artes, Ciudad de México, a principios del año 2008, formada por cerca de 3000 objetos y varias proyecciones.

Titulada "Gabriel Figueroa 100 anys", la exposición estará abierta al público del 8 al 23 de abril, en la Sala de Exposicións del "Centre de Cultures Transfrontereres", ubicado en el Campus Universitario de Cap Pont, Universidad de Lérida. La exposición está formada, en su mayor parte, por fotogramas de las películas en las que va a trabajar Figueroa, es decir, "cuadros" extraídos de escenas de dichas películas. Estos fotogramas han sido restaurados y ampliados por Gabriel Figueroa hijo, e incluyen imagenes de películas de suma importancia en la cinematografía mexicana, como sus magistrales colaboraciones con Luis Buñuel en "Los Olvidados", "Nazarín" o "Simón del Desierto", y con Emilio "El Indio" Fernández, como "La Perla"; hasta sus trabajos con directores norteamericanos como John Huston en "The Night of the Iguana", o John Ford en "The Fugitive".

Para mayor información, visitar la página de la exposición (sólo en catalán).
Para saber más: Gabriel Figueroa en el IMDB

Por otro lado, en la Sala Montsuar del IEI (“Institut d’Estudis Ilerdencs”) de Lleida, se podrá apreciar la exposición dedicada al artista argentino Horacio Altuna. En la exposición se podrán ver los paralelismos que Altuna (autor de la tira cómica "Familia Tipo" publicada en "El Periódico"), hace, a través de sus dibujos, entre el séptimo arte y el cómic. Esta exposición estará abierta del 7 de abril al 2 de mayo.

Para mayor información sobre la Mostra de Cinema Llatinoamericà de Lleida, ir a la página oficial.

jueves, 8 de abril de 2010

EL CARTEL

CLASH OF THE TITANS:
Cartel de Pegaso * * * 1/2
Cartel de Medusa * * 1/2
Cartel del Kraken * * * 1/2
Carteles horizontales * * 1/2
Contrario a mis expectativas, para Clash of the Titans no se ha producido una serie de carteles de personajes. Esta serie hubiera podido incluir carteles dedicados a cada uno de los dioses. En su lugar, se produjo simplemente una pequeña serie de carteles dedicada, más bien, a momentos clave de la película clásica, todos con Perseo como elemento central. Además, se han creado 4 carteles en formato horizontal, para promocionar la edición en 3D de la película. Aunque ninguno de los carteles es gráficamente notable, cada uno cumple al transmitir espectacularidad, regusto épico y composiciones de alto impacto. De mis favoritos son: el que muestra a Perseo volando en Pegaso; aquel en donde sostiene la cabeza de Medusa (estos dos diseñados por el despacho Midnight Oil Creative) y, por último, donde se está enfrentando al Kraken. La composición del primer cartel me parece limpia, equilibrada y muy estética, gracias a la espectacular pose que consigue de Pegaso. El encuadre muestra lo suficiente, sin cargar mucho el formato, con todo y que el caballo ocupa, alas incluidas, casi todo el largo del cartel. En tanto, la pose de Perseo, inclinado y con la espada descansando a la altura del cuello del caballo, logra un efecto unificado y armónico. El Sol centrado acaba por dar al cartel un efecto mítico, de divinidad. Mientras, los demonios que se acercan a lo lejos y la tierra que se levanta en la parte de abajo, dan mucho movimiento a todo el conjunto.

Menos impactante es el de Perseo sosteniendo la cabeza de Medusa, a pesar de la pose triunfal y teatral del protagonista, el efectismo en su combinación de sombras y luces tenues, y la explosión de piedras a un lado. Al ser un cartel teaser, la apariencia de Medusa se ha mantenido en secreto. Sin embargo, a pesar de que las serpientes se notan temibles, el resultado final se siente simple.

Aunque siento muy cargado el cartel del Kraken, lo que me acabó gustando de este cartel es que la composición y el contraste de escalas entre los personajes, logran que sintamos la inmensidad del monstruo marino junto a Perseo, quien se acerca volando en Pegaso. El mayor logro de este cartel (creado por el despacho Art Machine, perteneciente a Trailer Park), es que por ninguno de sus rincones se siente algo estático. Hay mucho movimiento en todo el formato, conseguido con simples efectos de barridos en varias partes del monstruo, así como al agua impactando en su cuerpo y cayendo del mismo. El fondo está completamente barrido, para dar así un efecto de cámara en movimiento. Buen cartel, sin pretensiones estéticas de ningún tipo. Al final, lo más convencional y algo decepcionante, ha sido el diseño del título. Recurre a la típica textura metálica dorada, al volumen, sombras y brillos, que normalmente se ven en tipografías creadas para esta clase de películas.

miércoles, 7 de abril de 2010

SABIAS QUE...

Al final, la estrella de esta película soy yo. Y a quien no le parezca...






Guillermo del Toro tiene en su casa 3 cuartos dedicados, uno a su colección de comics, otro a su colección de películas y uno más a su colección de figuras de acción.

Siguiendo con Guillermo del Toro, para Hellboy, su adaptación al cine del cómic homónimo creado por Mike Mignolla, estableció como regla no usar el color rojo en ninguna de las escenas. El color rojo sólo sería visto en Hellboy, de esta forma su impacto en pantalla sería mucho mayor.

Annette Edwards, de 57 años y originaria de Worcester, Inglaterra, gastó 16,000 libras en cirugía plástica para parecerse a... Jessica Rabbit.

En el zoológico de Edimburgo, Escocia, a unos chimpances se les enseñó a usar unas cámaras de vídeo (aprueba de daños-causados-por-simios). Los vídeos resultantes fueron convertidos en una película documental.

martes, 6 de abril de 2010

DETRÁS DE LAS CÁMARAS

En España apenas hay críticos de cine. Los que quedan son los restos de un naufragio felizmente olvidado. De una cinematografía censurada, de un país pobre, escrita por gente que no viajaba y que estaba aferrada a prejuicios marxistas o cristianos, o una amalgama de ambos. Por ejemplo, la muerte de Angel Fernández Santos plantea a la sección de Cultura del periódico "El País" la difícil papeleta de su sustitución.

México tiene una buena cantera, y en parte común, de críticos de cine. Conocí a Emilio García Riera, ejemplo de buen hacer y de buen beber.

++El realizador, guionista y productor español José Luis García Sánchez, sobre el oficio de la crítica de cine.

lunes, 5 de abril de 2010

PERFUME: THE STORY OF A MURDERER * * * 1/2

Ben Winshaw en una notable interpretación de Jean -Baptiste Grenuille, en la primera adaptación al cine de la novela "Perfume".





Perfume: The Story of a Murderer (2006), bestseller escrito por el germano Patrick Süskind en 1985, pedía a gritos ser adaptada al cine. La tarea parecía imposible, nada más por el hecho de traducir en imágenes la gama de sensaciones olfativas descritas en la novela. La historia trata sobre un chico deforme, nacido en la miseria y en los ambientes insalubres de un mercado en la Francia del siglo XVIII, con un desarrollado sentido del olfato. Este don le permite a Jean-Baptiste Grenouille (Ben Wishaw), el protagonista en cuestión, percibir y memorizar olores a kilómetros de distancia.

El realizador germano Tom Tykwer echa mano de todos los recursos técnicos a su alcance (un buen montaje, efectos digitales nada ostentosos pero atractivos, así como una notable fotografía y diseño de arte), para transmitirnos ese mundo de olores y atmósferas olfativas presentado en la novela. Como en el Oliver Twist de Dickens, Jean-Baptiste Grenouille, luego de ser abandonado por su madre siendo un bebé, sufrirá los maltratos y el desprecio de todos a su alrededor en un orfanato, mientras descubre su entorno a través de los aromas que percibe. Jean-Baptiste descubrirá su verdadero destino al convertirse en el aprendiz de un famoso perfumista italiano, Giuseppe Baldini (Dustin Hoffman, magnífico), sorprendido ante la capacidad de aquel para crear perfumes basándose nada más en su memoria olfativa.

Los problemas para Jean Baptiste comenzarán cuando las enseñanzas de Baldini le dejen la inquietud experimental por saber si se puede extraer el olor de una mujer y conservarlo permanentemente en un perfume.

Abriendo con una agradable narración de John Hurt, el filme es una adaptación casi fiel del libro. No es fiel en el sentido de adaptar el libro página por página, sino que, si pasamos por alto el detalle de que Ben Wishaw físicamente está muy lejos de ser el deforme Grenouille descrito por Süskind, Tykwer sigue al pie de la letra la estupenda construcción del personaje, sus dilemas y tormentos. Incluso, la buena actuación de Winshaw queda patente con ese crucial descubrimiento que Jean Baptiste hace de sí mismo, tan traumático para él que será como si no tuviera alma.

Desde el punto de vista formal, la cinta es irreprochable. De ser un conmovedor relato sobre un inadaptado que no sabe cómo controlar y usar su excepcional don, la película se convierte en una fascinante historia de suspenso. Jean Baptiste se trastoca en una suerte de asesino serial, caído en una imparable y delirante locura megalomaniaca, con tal de lograr su creación maestra, encontrar su lugar en el mundo y sentir que existe.

Con locaciones en Cataluña, Francia y Alemania, esta adaptación de la novela de Süskind creo que tuvo su punto flojo en la recreación de la parte final, vista erróneamente como una gran orgía filmada en una gran locación. De todas formas, vale la pena ver en pantalla grande a uno de los “monstruos” más entrañables de la literatura moderna.

++Disponible en una edición especial de 2 discos, Blue Ray, HD-DVD, y una edición especial de 3 discos. Esta último contiene de extras: fichas, biofilmografías, spots, galería de fotografías, "Cómo se hizo", entrevistas, "Cómo se hizo: Los Extras y La Fura dels Baus" e imágenes de rodaje. Esto nada más en el disco 2. El tercer disco contiene: "Del libro a la película", escenas de localizaciones, "El trabajo del director de fotografía", las mezclas, presentación y rueda de prensa.

miércoles, 31 de marzo de 2010

LOS BASTARDOS * * 1/2

Dos inmigrantes ilegales mexicanos en E.U. sorprenden con un giro violento en "Los Bastardos".






No sé cuantos estén enterados, pero hay un catalán haciendo cine en México y lo está haciendo bien. Amat Escalante, nacido en Barcelona (1979), es uno de los jóvenes realizadores que se encuentra marcando la diferencia en el cine mexicano contemporáneo, con una obra muy cercana al trabajo de su “padrino” y mentor, el realizador mexicano Carlos Reygadas (Japón, Batalla en el Cielo, Luz Silenciosa). Con tan sólo dos largometrajes en su haber, debutando con Sangre (2005), cuando uno ve una película de Amat es notoria la influencia de Reygadas, aunque empiezan a existir diferencias entre ambos, especialmente en los temas. Con Los Bastardos (2009), Escalante cuenta una historia sobre la inmigración ilegal mexicana en los Estados Unidos; de aquellos “sin papeles” que viven al día buscando toda clase de trabajos por unos cuantos dólares al día.

Carlos Reygadas ha sido el productor de las películas de Amat, y si en algo coinciden ambos, es en tratar de dar a sus trabajos cierto realismo al emplear actores no profesionales, así como siempre filmar en locaciones. Además, hay a veces una clara intención de darle a las películas un cariz documental, al dejar a los actores improvisar frente a la cámara y dialogar entre ellos. No hay una intención de Escalante por construir un discurso sobre la inmigración ilegal de los mexicanos en E.U., o una especie de denuncia social sobre la complicada situación que los obliga a cruzar la frontera. A diferencia de Reygadas, Amat no se nota tan preocupado por la construcción de elaborados movimientos de cámara o demás detalles estilísticos, sino en ir más al grano y contarnos una historia interesante desde el inicio, a pesar de que con el tiempo vaya perdiendo fuerza. Su final me haya dejado, más bien, con la sensación de que la historia ha quedado incompleta y no muy bien resuelta.

Tanto en Reygadas como en Escalante, sigo pensando que su punto débil son sus guiones planos, con personajes que nos dejan de interesar hacia el final. La historia de Los Bastardos, sigue a un par de compañeros (Jesús Moisés Rodríguez y Rubén Sosa), provenientes de la ciudad de Guanajuato (lugar de residencia de Amat Escalante), quienes luego de una jornada de trabajo en Los Ángeles empiezan a rebelar un lado obscuro. Ambos están armados, y al anochecer deciden meterse a la casa de una mujer (Nina Zavarin) y su hijo adolescente (Trevor Glen Campbell). Desde el inicio sabemos que ella y el chico llevan una mala relación, distante y fría, así como que las drogas tendrán mucho que ver en lo que pasará en la casa en los próximos minutos. Es una historia sencilla, pequeña y de la cual no hay ya mucho que contar.

A lo largo de la película, no existe duda alguna de que los actores, sin previa experiencia en cine (con excepción de Nina Zavarin), lucen naturales y convincentes, en todo momento creí en su actuación y en lo que intentaban transmitir. Escalante no es un director que quiere complicarse mucho en su realización, limitando todo a planos fijos, mínimos movimientos de cámara y poco más, concentrándose más en sacar lo mejor de sus actores. Existe una tensión permanente en lo que ocurre dentro de la casa, hay una sensación constante de que algo terrible sucederá. En resumen, Amat sabe construir un gran suspenso dentro de ese lugar, no sabemos las verdaderas intenciones de Fausto y Jesús. Tampoco sabemos qué sentir verdaderamente por ellos, si comprensión por la precaria situación que los lleva al límite, o detestarlos porque tal vez no sean los chicos inocentes que uno podría haber imaginado.

Fuera de estos logros, que hablan de un realizador con mucho talento, me parece que Los Bastardos (a diferencia de Sangre, que me ha gustado un poco más) falla por un guión al que le ha faltado fuerza, resolverse mejor y, en especial, tener personajes mejor definidos y más complejos.
++ Hasta el momento, "Los Bastardos" nada más se ha exhibido en el Festival Internacional de Cinema de Catalunya (Sitges) en 2009, y no ha tenido estreno comercial en España.

martes, 30 de marzo de 2010

Y... ¿CÓMO LE PONEMOS?

"Está bien, está bien, soy mágica, pero... no se lo digas a nadie."






Esta Semana Santa de estrenos adelantados, llega a las salas la nueva versión de un clásico del cine fantástico de los años 1980, Clash of the Titans. Aunque tengo mis reservas respecto al nuevo filme, le daré el beneficio de la duda. De ver el trailer, me ha parecido como una especie de secuela de 300. Se nota que hay personajes y monstruos nuevos (unos escorpiones gigantes), mientras que el monstruo marino (diseñado en la película original por Ray Harryhausen, muy similar a su monstruo diseñado para 20 Million Miles to Earth en 1957) se ve como una cruza entre un calamar gigante y un alien. En cuanto al título se refiere, “Furia de Titanes”, siempre me ha agradado, tanto como la película original, a pesar de no ser del todo apegado al título original. Una traducción lo más cercana posible, sería algo como “Batalla de los Titanes”. Sintetizándolo un poco, sonaría mejor como “Batalla de Titanes”, una opción para título que suena igualmente atractivo. El título en español, de todas maneras, guarda mucha relación con el título original, y se antoja emocionante simplemente con leerlo y escucharlo. En México, así como en otros países de Latinoamérica, también se ha titulado "Furia de Titanes". A continuación, los títulos de la película en otros países.

Le choc des Titans - Canadá / Francia
Битва титанов – Rusia
Borba Titana - Serbia
Fúria de Titãs - Brasil
I titanomahia - Grecia
Kampf der Titanen – Alemania
Súboj Titanov - Eslovaquia
Scontro tra titani - Italia
Souboj Titánu – República Checa
Taitan no tatakai - Japón
Titaanide kokkupõrge - Estonia
Titaanien taistelu 3D - Finlandia
Titanlarin savasi - Turquía
Titanu cina - Latvia
Titanu susidurimas - Lituania

Vamos ahora con una secuela esperada, la de Nanny McPhee, una especie de Mary Poppins con un toque de humor negro, interpretada por Emma Thompson. Nanny McPhee and the Big Bang, título de la segunda parte de esta historia, se titula en España “La Niñera Mágica y el Big Bang”. Bueno, ya sabemos que a los distribuidores les da a veces cierto “temor” dejar sin cambios títulos formados nada más por el nombre del personaje principal. En este caso, el título fue cambiado desde la primera película por “La Niñera Mágica”. No es que lo justifique, pero es comprensible , ya que siempre la palabra “magia” y sus derivados venden más. Además, siempre existe el riesgo de que algunos espectadores hispanos no puedan pronunciar un apellido como McPhee. Es poco probable, pero puede suceder. Arriesgarse con un título como “La Niñera McPhee” hubiera sido demasiado para nuestros pobres distribuidores. El caso de México es similar, sólo que en el país Latinoamericano la primera película se tituló “La Nana Mágica”. En México la secuela llevará un título de lo más convencional y simple, “El Regreso de la Nana Mágica”.

Finalmente, uno de esos casos curiosos: una película alemana con título en inglés, pero que se ha quedado sin traducción en España. Sin embargo, Soul Kitchen, del realizador Fatih Akin, es también el nombre del restaurante que abre su personaje para salir de una mala racha. Aquí tenemos unos distribuidores que se la están jugando, arriesgándose, como pocos, a dejar el título original sin cambios. Esto me agrada, y mucho más que no se haya inventado un título estúpido como “Un restaurante de locura”, “Milagro en la cocina”, “El chef del Soul Kitchen”, o algo así. Esperemos que le vaya bien a esta película europea de pequeña producción, entre titanes y niñeras mágicas.

Llegamos a los títulos que han quedado bien y sin conflictos. “Remember Me”, protagonizada por ese intento de actor llamado Robert Pattinson, que no es más que un rostro y poco (o nada) más, ha quedado bien como “Recuérdame”. Fireflies in the Garden, protagonizada por Willem Dafoe y Julia Roberts, ha quedado sin problemas como “Luciérnagas en el Jardín”, mientras que Lourdes, producción austriaca, no ha tenido cambio alguno.

lunes, 29 de marzo de 2010

THE HOLIDAY * *

Kate Winslet y Jack Black en "The Holiday", irregular e inverosímil comedia romántica de Nancy Meyers.





No sé si realmente existan sitios en internet para intercambios de casas entre extraños. Lo que si sé, es que The Holiday (2006) es una irregular comedia romántica de lo más inverosímil. Kate Winslet debió haber tomado este trabajo como un descanso, luego de su gran actuación en Little Children, por la que estuvo nominada al Oscar como “Mejor Actriz” en 2006.

El caso es que la película, dirigida por Nancy Meyers, especialista en chick flicks (es decir, películas hechas para el público femenino como Something’s Gotta Give), tiene una premisa inverosímil: dos chicas treintañeras, la californiana Amanda (Cameron Diaz), editora de trailers cinematográficos (trabajo que, aparentemente, le deja lo suficiente como para tener una lujosa residencia en Beverly Hills) y con un novio infiel; y la británica Iris (Kate Winslet), redactora en un periódico y aún enamorada de un tipo también infiel, deciden intercambiar sus respectivas casas durante las vacaciones navideñas, luego de chatear algunos minutos.. Así cambiarán de aires y olvidarán sus desdichadas vidas.

La narración avanza entre las dos historias paralelas. Amanda tiene una aburrida estancia en el pueblito de Iris en la campiña británica, donde conocerá a Graham (Jude Law), hermano de Iris. La más afortunada es Iris en California, quien disfruta de una enorme residencia, agradable clima y tecnología de punta a su disposición. Aunque Meyers sabe cómo darles cierto carisma a sus personajes y hacer más o menos entretenido el filme en sus poco más de dos horas de duración, el problema es que no hay mucho que contar en ambas historias. Además, ambas tramas son terriblemente predecibles desde el inicio.

Sin embargo, el problema más grande es el guión (escrito por Meyers), que padece un desequilibro total entre las dos historias. Al final nos importa un bledo la historia de la insensible Amanda (la chica no puede llorar por nada del mundo), y su desangelada relación con Graham. La historia de Iris es la mejor y más interesante. Desde el principio sabrá adaptarse al cálido ambiente de California, entablando amistad con un anciano guionista retirado (espléndido Eli Wallach), ayudándole a que salga de su encierro y vuelva a vivir, y con un compositor de música para películas (Jack Black).

¿Hubiera quedado la película mucho mejor nada más con la trama de Iris? Sin duda. La historia de Iris hubiera podido explotarse más. Incluso, ambas tramas tienen problemas para seguirse al haber quedado entrelazadas. Por ejemplo, en un momento estamos viendo a Amanda en el aeropuerto de regreso a California, y dos segundos después está de nuevo paseándose en la casa de Iris en Inglaterra. Y todavía hay más problemas para seguir creyendo en lo que vemos. ¿De dónde saca Amanda un auto tan lujoso para que la lleve y traiga en un tranquilo pueblito?

Por encima de sus penosos errores, al final The Holiday tiene un algo sentimental y meloso irresistible, que hizo que acabara sosteniéndose muy a mi pesar.

++Resulta difícil creerlo, pero existe una edición para coleccionistas con estuche metálico. Lo gracioso, es que no tiene algún extra digno de mención.

domingo, 28 de marzo de 2010

"HAMLET" VÍA SATÉLITE DESDE EL MET DE NUEVA YORK.

Simon Keenlyside, considerado el "Ralph Fiennes de los barítonos", interpreta a Hamlet en la ópera homónima escrita por Ambroise Thomas.



Recientemente, tuve la oportunidad de ver por primera vez una opera transmitida vía satélite desde el Metropolitan Opera House de Nueva York (o Met, como es conocido popularmente). El evento tuvo lugar en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México, y la experiencia va más allá de ser algo como ver "opera en cine", en una pantalla gigante. En sí lo es, pero lo novedoso es que se hace con la más alta tecnología en alta definición en audio y vídeo. Así, se aprecian antes imágenes, en tiempo real, de los asistentes al Met, mientras que en el intermedio se realizan entrevistas con los agitados cantantes, antes de ir a sus camerinos a cambiarse de vestuario. Lo atractivo es que, por un módico precio, uno está presenciando un espectáculo teatral que tiene lugar en otro país, una experiencia lo más cercana posible a estar realmente en el Met. Si hay algo extraño, es que si uno siente el impulso de aplaudir, los artistas no podrán escuchar los aplausos. Pero uno aplaude, instintivamente, sin que importe mucho que se haga frente a imágenes proyectadas en una pantalla.

La opera presentada fue "Hamlet", del compositor francés Charles Louis Ambroise Thomas (con libreto de Michel Carré y Jules Barbier), estrenada en París en 1868. Para mi gusto, una versión demasiado romántica y edulcorada de la obra teatral de Shakespeare. Existen ciertos cambios a la historia original, pero está apegada a su espíritu trágico. Aunque tengo mis operas favoritas, disto mucho de ser especialista en la materia, pero puedo decir que la música de "Hamlet" me ha parecido buena sin llegar a lo extraordinario. El vestuario es aceptable, con escenarios minimalistas y un reparto vocal destacable. Lo que más me ha llamado la atención, es descubrir que el británico Simon Keenlyside, el barítono que interpreta a Hamlet, es considerado por la crítica como "el Ralph Fiennes de los barítonos". La comparación me ha sonado interesante al principio, aunque después fue tornándose graciosa. ¿Qué puede significar realmente algo así? ¿Que si Ralph Fiennes cantara opera sonaría como Kennlyside? ¿Que si Keenlyside fuera actor de cine sería algo cercano a Fiennes? ¿Una combinación de ambas?

Cómo sea, ¿usted qué opina al respecto? ¿Ha presenciado un espectaculo así vía satélite?

Para saber más sobre el Met y sus espectáculos visite la página oficial.

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