lunes, 3 de noviembre de 2008

I SHOT ANDY WARHOL * * * 1/2


Lili Taylor es una de esas actrices que rara vez (o casi nunca) veremos en una película comercial. Es una actriz nacida por y para el cine independiente, y en prácticamente todas sus películas ofrece notables actuaciones. Si acaso su participación en el sitcom Mad About You, interpretando a una cuidadora de bebés, sea uno de sus escasos deslices en su carrera cinematográfica. ¡Pero hasta esa vez supo hacerlo bien!

En I Shot Andy Warhol (1996), la actuación de la Taylor es una soberbia disección de la enfermiza personalidad de Valerie Jean Solanas, una chica lesbiana y obsesionada por ver producido su guión cinematográfico nada menos que por Andy Warhol. ¡Casi no pedía nada! Solanas hizo hasta lo imposible por dar a conocer sus manifiestos feministas, desde prostituirse hasta regalarlos en la calle, y pasó a ser una figura destacada dentro del feminismo gracias a sus ensayos que proclamaban la inutilidad, desaparición y destrucción del género masculino. Esta es la crónica de cómo ese desequilibrio mental llevó a Valerie Solanas, irremediablemente, a lo que el título del filme nos anuncia.

Andy Warhol (Jared Harris) apenas es un pretexto para configurar el retrato de Solanas. Warhol es casi una fantasmal presencia, expuesto como era en la vida real: tímido, retraído y parco en las entrevistas. Su famoso estudio, “Factory”, es el escenario principal durante buena parte de la película.

No estamos ante una biopic sobre Warhol, que pretenda instruirnos sobre el pop-art, pero sí llega a ser un pequeño retrato cultural y artístico de mediados de los 1960. A pesar del evidente bajo presupuesto de la película, el filme de la canadiense Mary Harron (responsable de un mucho mejor filme sobre la pin-up Betty Page en “The Notorious Betty Page”), acaba siendo una gran exhibición del talento de Lily Taylor en su encarnación de Valerie Solanas, quien intentó asesinar a Andy Warhol, luego de ser ignorada en todos sus intentos por llamar su atención.

Solanas acaba siendo un personaje interesante. Trascendió como un símbolo del feminismo radical, aunque el guión no acaba teniendo las suficientes bases que nos ayuden a entender los orígenes de ese radicalismo. El asunto pisa más los terrenos del telefilme, es cierto, pero de una forma intensa y experimental, gracias a la fuerza histriónica de Lili Taylor.

++ El DVD está disponible en una versión austera, nada más con el trailer cinematográfico como extra.

viernes, 31 de octubre de 2008

OLIVIER, OLIVIER * * *

El frágil equilibrio y alegría que se vive dentro del entorno familiar de los Duval, se verá roto con la desaparición del pequeño Olivier (Emmanuel Morozof), luego de ser enviado por su madre a dejarle comida a su abuela. No lo volvieron a ver durante muchos años. Olivier, Olivier (1992), de la guionista y realizadora polaca Agnieszka Holland (consultora de Krzysztof Kieslowski en “Rojo” y coguionista en “Azul”), es la crónica de la desintegración de una familia. La desaparición del pequeño Olivier será el detonante para que aparezcan reproches ocultos, fantasmas y culpas del pasado, en el matrimonio formado por el Dr. Serge Duval (gran actuación de Francois Cluzet), veterinario, y su esposa Elisabeth (Briggitte Roüan magnífica).

Nadine (Faye Gatteau), hermana mayor de Olivier, quedará en medio de las peleas de sus padres y entrará en una fuerte etapa de depresión. Holland deja patente su habilidad para dirigir relatos juveniles, en trabajos destacables como Europa, Europa (1991), The Secret Garden (1993), cuento infantil visualmente atractivo, Total Eclipse (1995), con Leonardo DiCaprio y David Thwelis, acerca de la relación sentimental surgida entre los poetas Rimbaud y Baudelaire, y más recientemente Copying Beethoven (2006), sobre el ficticio amor platónico entre Beethoven y una bella copista.

La colorida fotografía de Bernard Zitzermann, logra unos bellos paisajes en los que destacan los verdes y amarillos del campo, y le da al filme un acabado de película infantil, aunque, contra las apariencias, no lo es. La película de Holland se transformará en una especie de reelaboración de El Regreso de Martin Guerre (1982), a una historia familiar cuando Elisabeth y Serge acepten a un reaparecido Olivier (Grégoire Colin, de “Nénnette et Boni” y “La Vida Soñada de los Ángeles”, de los mejores actores jóvenes del cine francés moderno), seis años después, mientras Nadine (ahora interpretada por Marina Golovine) tendrá sus dudas respecto a si este precoz chico es realmente su entrañable hermano.

Por desgracia, creo que este giro trae muchos problemas a la película, que goza de un dejo de fantasía infantil en esas historias de extraterrestres que daban pie a los juegos infantiles entre Olivier y Nadine. Las dificultades vienen del hecho de que nunca se nos explica cómo es que este reaparecido Olivier sabe tanto de su pasado, o el porqué de ese extraño poder paranormal que de pronto se despierta en Nadine. Con todo, el filme tiene el suficiente encanto, gracias a su buen reparto, como para acabar despreciándolo. A pesar de sus defectos, es una interesante reelaboración de la antigua historia de Martin Guerre, que extiende todavía más el relato original de la novela escrita por Janet Lewis.

++ Olivier, Olivier tuvo estreno comercial en España en 1992, pero no se encuentra disponible una edición española en DVD. Se puede encontrar en edición francesa.

jueves, 30 de octubre de 2008

MÒN PÈRE, MA MÈRE, MES FRÈRES ET MES SOEURS *

Por más que lo intentó, la guapa Victoria Abril no logró convencer en su papel de mamá cariñosa, pero emocionalmente confundida, en Mòn Père, Ma Mère, Mes Frères et Mes Soeurs (1999), fallido largometraje debut de la actriz y guionista francesa Charlotte de Turckheim, quien también participa en esta lamentable aventura con un pequeño personaje.

En su primer largometraje, Turckheim pudo haber conseguido una entretenida, sencilla y medianamente visible comedia familiar, pero todo queda arruinado por un guión inexplicablemente enredoso y que se acaba perdiendo pasada la primera media hora. La intención, al parecer, fue hacer una especie de melodrama femenino “almodovariano”, sin acercarse un poco a la audacia estilística y comicidad del realizador manchego.

De la ciudad de Paris, donde arranca la historia, con un niño de once años (Pierre-Jean Cherit) anhelando conocer a su verdadero padre, la trama se traslada hasta alguna playa del Caribe mexicano, lugar en donde puede ser que viva el padre del niño.

¿Para qué hasta México?. El espectador mexicano (o cualquier turista que conozca estas playas) se lo preguntará al ver que no se aprovecha ningún paisaje o locación para adornar el seco tono romántico del filme, además de que apenas salen uno o dos personajes mexicanos. Uno de ellos, el gerente del hotel, está interpretado por Antonio Valero,... ¡un actor español!. Por si fuera poco y por alguna extraña razón, en el hotel y sus alrededores parece haber exclusivamente turistas franceses.

Victor, el niño con crisis existencial, consigue viajar a México gracias a la generosidad de su abuela (Pilar Bardem), quién le hará creer a su hija Anne (Abril) que ha ganado un sorteo. Al viaje se agregará la tía, Jeanne (la misma Turckheim), mujer solterona y depresiva, un personaje sin la menor importancia en la trama. Por alguna casualidad, tal vez “astrológica”, Anne, madre soltera, se reencontrará no nada más con el padre de Victor, sino con todos sus ex novios, es decir, los padres de cada uno de sus otros hijos. Es como ver Mamma Mia! pero...¿al revés?

El desastroso guión, escrito por Philippe Giangreco y la Turckheim, no es ni divertido, ni desarrolla satisfactoriamente ninguna de las subtramas que van surgiendo, con tres personajes insoportables que quieren ser graciosos molestando a Anne. Por la mitad de la película, uno acaba confundido al no saber quién es padre de tal o cual hijo o hija, ni con cuál Anne vivió tal o cual aventura romántica.

Para ser justos, la Turckheim es guapa, y lo mejor para ella es quizás seguir por la vía de la actuación, porque su primer filme es un enorme tropiezo.

++ La película se estreno en España con el título "Mamá, preséntame a papá!". Disponible en una edición en DVD austera y sin extras.

martes, 28 de octubre de 2008

THE WHOLE TEN YARDS * *

No es un requisito indispensable ver The Whole Nine Yards (2000) para enfrentarse a su secuela, The Whole Ten Yards (2004), que tiene prácticamente el mismo reparto. El rapport del triángulo Bruce Willis-Matthew Perry-Amanda Peet sigue funcionando bien. Jimmy “Tulipán” Tudeski (Bruce Willis) regresa como un hogareño hombre, obsesivo con la limpieza, aficionado a la cocina y amante de las gallinas, viviendo oculto en un poblado de México llamado “Ejutla”.

Jill (Amanda Peet), esposa de Jimmy, ahora involucrada en el mundo del hampa, intentará hacer que Jimmy vuelva a ser el mismo matón de antes. Será el secuestro de Cinthya (Natasha Henstridge) a manos del mafioso Laszlo (Kevin Pollack), lo que obligue a Jimmy a regresar a las andadas, ya que Oz (muy desenvuelto Matthew Perry, en su papel de dentista inútil), el paranoico y asustadizo esposo de Cinthya, recurrirá a él para que le ayude a salvarla.

Lo que salva en buena parte a esta secuela, dirigida por Howard Deutch, es la pareja cómica que forman Bruce Willis y Mathew Perry, luego de una primera parte floja. Bruce Willis sigue luciendo un odio y aborrecimiento convincente hacia Oz. Lo peor es que el humor negro al que, por momentos, quieren recurrir Deutch y el guionista George Gallo, no se lleva al límite, en una medianamente visible combinación de cine de gángsters y comedia de enredos. Esperemos que ya no haya otra secuela.

++ El DVD incluye de extras trailer, escenas de rodaje, entrevistas, fichas artísticas, fichas técnicas y filmografías selectas.

lunes, 27 de octubre de 2008

MONSTERS, INC. * * * *

La casa Pixar nos ha entregado aventuras protagonizadas por juguetes, peces en el mar, una familia de superhéroes, coches de carreras, y no podían faltar monstruos en Monsters, Inc. (2001), uno de los trabajos más creativos de la Pixar. No son los monstruos clásicos, como Drácula, Frankenstein, el Hombre Lobo, etc. (sin duda hubiera sido interesante tener una visión de la Pixar sobre estos), sino una original galería de monstruos que habitan en una dimensión alterna, donde es capaz de ocurrir una crisis energética.

Su genialidad empieza desde su secuencia de créditos animada, muy groovie y de espíritu sesentero, un juego cromático muy ágil que tiene como base una gran variedad de puertas. Dirigida por Pete Docter, David Silverman y Lee Unkrich, la película cuenta entre sus guionistas a Andrew Stanton (Finding Nemo, WALL-E), y el relato toma como punto de partida el clásico miedo de los niños a los “monstruos” que habitan en los armarios, y salen en las noches a asustarlos. De los gritos que emiten los niños asustados, se extrae la energía eléctrica de la ciudad de los monstruos.

El proceso es como producción en serie: los monstruos acceden por todas las puertas de los armarios del mundo, para asustar a los niños y recolectar la energía. La crisis llega cuando una traviesa niñita se queda por accidente en el mundo de los monstruos, por lo que el enorme monstruo Zully (voz de John Goodman), el mejor asustando niños, y su amigo, Mike Wazowski (voz de Billy Cristal) tendrán la misión de regresarla a su habitación.

Monsters, Inc. sigue las convenciones de las buddy movies: Zully es la fuerza, mientras Mike es el cerebro (o algo así), y pasarán un sin fin de aventuras para también tratar de desenmascarar una conspiración en la planta, perpetrada por el villano de la historia, Randal (voz de Steve Buscemi), una especie de serpiente con patas, capaz de mimetizarse con su entorno.

Monsters Inc. es la historia de cómo un enorme y peludo monstruo azul, verá su corazón ennoblecido por una pequeña niña, a la que promete ayudar y proteger por encima de todo. La película es un relato conmovedor y, como siempre en los filmes de la Pixar, el mensaje es el valor de la amistad y la importancia de trabajar en equipo. Al final, estos monstruos lo son de nombre nada más, porque son capaces de tener un gran corazón y, claro, mucho sentido del humor. ¿Para qué seguir asustando niños si se les puede hacer reír?

domingo, 26 de octubre de 2008

MAX PAYNE * *


Me declaro analfabeta en cuestiones de videojuegos. Ha sido un amigo, más versado en estas cuestiones, quien me ha orientado al enfrentarme a la primera adaptación cinematográfica de Max Payne (2008), un famoso videojuego que, según él, ya ha pasado algo de moda. La película, como el videojuego, sigue una estética de film noir, mezclado con toques de fantasía y thriller.

Con esta película, Mark Wahlberg quiere seguir consolidándose como una estrella de peso en el cine de acción, al encarnar a Max Payne, un detective sin nada que no hayamos visto antes: un hombre torturado en busca de venganza, por el asesinato no esclarecido de su esposa y bebé. Aunque no hace falta ser un experto en videojuegos, para comprobar que Max Payne no ofrece nada nuevo. Visualmente, es un nuevo retorno al estilo Matrix, con escenas de acción que desafían la gravedad, y caprichosamente nos muestran a detalle el volar de las balas y los movimientos de los actores. Además, la película, dirigida por John Moore, no está nada lejos del plagio estético, al hacernos sentir en un mundo urbano decadente y obscuro estilo Sin City, sin llegar nunca a la maestría visual lograda por Robert Rodríguez en este último filme.

Las vueltas de tuerca son predecibles, y hay escenas de acción tan inverosímiles como las de cualquier filme palomero de acción hollywoodense. Payne es el clásico detective solitario que parece poder arreglárselas sólo en su pelea contra los villanos, una banda de traficantes de una droga que al tomarla hace alucinar un infernal entorno, habitado por seres demoníacos. Bueno, Payne no está tan sólo, ya que lo acompañará en ocasiones una chica rusa (Mila Kunis, guapísima), en busca como él de venganza. El final deja espacio para una secuela. Ante el resultado de esta primera película, creo que tardará mucho en llegar. Lo que sí me sorprendió es ver de regreso a Chris O’Donnell, en un papel tan blando para lo buen actor que es.

En fin, mi amigo experto en videojuegos me dijo que, a pesar de que el filme sigue al pie de la letra muchos elementos originales del videojuego, como las alucinaciones de Payne cuando está bajo los efectos de la droga, que en el videojuego es algo que te hace dudar si lo que el personaje (y el jugador) mira es real o producto de sus alucinaciones. Como sea, no le convenció mucho el filme, y a mí tampoco.

viernes, 24 de octubre de 2008

NIGHTS IN RODANTE * * 1/2


Lo que consiguió The Notebook (2000), un drama romántico notablemente contado y con una buena historia, no lo ha logrado Nights in Rodante (2008), la más reciente adaptación de una novela del escritor de bestsellers Nicholas Sparks. The Notebook se centraba en los recuerdos de unos nostálgicos ancianos residentes en un asilo. Aunque no sé qué tan bueno o malo sea, en comparación, el libro Nights in Rodante, al menos el filme denota una historia de lo más convencional, sobre la crisis de la mediana edad de una madre de familia en sus cuarenta y tantos años, interpretada por una estupenda Diane Lane.

El argumento pertenece más a un telefilme de fin de semana, ambientado en un idílico escenario: una playa solitaria, donde se ubica una antigua casa de huéspedes, justo en la costa sur de los Estados Unidos. Increíblemente, no hay un solo huésped en la casa, tan sólo un malhumorado médico (Richard Gere, en su tercer película junto a Diane Lane), que ha llegado al pueblito sureño de Rodante debido a una demanda que lleva encima, por la muerte de una paciente en el quirófano. Tanto Adrienne (Diane Lane), con una hija problemática y separada de su esposo infiel, quien se encuentra a cargo de la casa durante ese fin de semana, como el médico, coincidirán en la casa y, por supuesto, sucederá lo inevitable: se enamorarán, encontrando en su relación un refugio y consuelo a sus problemas.

Así de predecible es la película. Desde el encuentro entre Adrienne y Paul, el médico en cuestión, uno podrá adivinar los acontecimientos que irán sucediendo, sabremos hacia dónde se dirige todo el asunto, incluyendo esa trágica vuelta de tuerca final. Pero la película resulta visible si se va con la disposición adecuada, en especial por la buena actuación de Diane Lane, cosa que no se puede decir del siempre tieso Richard Gere. Por más que se esfuerce, Gere no puede transmitir una mínima emoción, ni teniendo enfrente a una mujer como Diane Lane. Con todo, si le gusta el género romántico no le hará daño echarle un vistazo.

jueves, 23 de octubre de 2008

TAKING LIVES * * *

En Taking Lives (2004), Angelina Jolie ofrece otro de los personajes que mejor sabe hacer: la chica que se vale de su fuerza e inteligencia para enfrentarse a cualquier problema. Este thriller, dirigido por D.J. Caruso, se aventura por caminos ya explorados en thrillers excelentes, como Seven, que llevaban a sus personajes a internarse en terrenos de violencia demencial y sus efectos materiales, es decir, despojos humanos abandonados, cadáveres irreconocibles, etc. Un infierno representado en escenarios marginales y de ambientes putrefactos.

Luego de una ágil secuencia de créditos, la película nos lleva a una introducción violenta, ubicada a principios de los 1980, cuando el cambio de una llanta a mitad de la carretera se convierte, de pronto, en un impactante asesinato, tan sorpresivo que se queda grabado en la mente de uno durante buena parte del filme. La trama tiene como centro la búsqueda de un asesino en serie, cuyo sello particular es destrozar la cabeza de sus víctimas con una piedra. La agente del FBI Ileana Scott (Angelina Jolie), auxiliará a la policía canadiense para atrapar al criminal, luego de que el equipo de investigadores encabezado por Leclair (el actor turco Tchéky Kario) y el temperamental agente Paquette (Olivier Martinez), fracasa en su intento por dar con el asesino, quien toma la identidad de sus víctimas.

Los métodos de Ileana chocarán con los de la policia canadiense, más lenta y machista. Soportará incluso bromas misóginas dichas en francés, hasta que el dueño de una galería de arte (buena actuación de Ethan Hawke) amenace con distraer demasiado su atención. Como dato curioso, Ileana terminará siendo una suerte de extensión del personaje de policía que interpretó Angelina Jolie en The Bonne Collector.

Junto al macabro desfile de cadáveres, la película presume de un reparto atractivo. Kiefer Sutherland participa en reveladoras tomas lejanas, Gena Rowlands es la madre del posible asesino y el francés Jean-Hughes Anglade interpreta al agente Duval. Para mala fortuna de este thriller, que sin duda prometía mucho más, Caruso muestra un afán por dar demasiado espacio a los flirteos entre Angelina Jolie y Ethan Hawke, en lugar de centrarse más en la inquietante parte criminal y la exploración de la mente del asesino. Desperdicia mucho a un retorcido criminal que hubiera dado, irónicamente, más “vida” a esta película, que una vez vista corre el peligro de olvidarse.

++ Los extras del DVD incluyen "El laboratorio del crimen" un documental, escenas suprimidas, trailer y tomas falsas.

miércoles, 22 de octubre de 2008

I, ROBOT * * * 1/2


En un futuro no muy lejano, los robots harán todo lo que las personas no desean hacer más. Es el futuro que imaginó el escritor especialista en ciencia ficción Isaac Asimov, en su libro I Robot, donde los robots, construidos casi a imagen y semejanza de los humanos, realizan todas las tareas cotidianas de las personas.

Isaac Asimov concibió este panorama futurista: el hombre depende totalmente de las máquinas robotizadas, preocupándose únicamente por pensar en cómo perfeccionarlas y vivir cómodamente, en una serie de nueve historias escritas durante los años 1950. Chris Columbus ya había adaptado al cine uno de estos libros, Bicentennial Man, cuyo argumento trataba, de manera similar, sobre el tema de los robots como máquinas inteligentes y preocupadas por encontrar su lugar en el mundo, de intentar experimentar las emociones y sentimientos de los humanos.

Esta primera adaptación al cine de I, Robot (2004), es una espectacular visión futurista a cargo del realizador australiano de origen egipcio Alex Proyas, lejana a sus filmes obscuros y góticos, como Dark City o The Crow. I, Robot se ambienta en las caóticas calles de Chicago en el año 2035, donde cada ciudadano es acompañado por un robot, capaz de comportarse lo más civilizada y educadamente posible, en un afán de imitar el comportamiento humano.

Del Spooner, interpretado por Will Smith, es un detective atormentado que odia a los robots, debido a un accidente del pasado en el que parece estar involucrado un robot. Además, Spooner tomará el caso del misterioso suicidio del creador de la tecnología robótica, el Dr. Alfred Lansing (James Cromwell). En su investigación, Spooner será ayudado por la psicóloga asistente de Lansing, la Dra. Susan Calvin (Bridget Moynahan), una especie de psiquiatra para robots.

El principal sospechoso de la muerte de Lansing es un sofisticado robot, Sonny (voz, gestos y facciones del actor Alan Tudyk), capaz de imitar algunas emociones humanas e, incluso, soñar. Sonny pertenece a una nueva serie de robots, programados para obedecer ciegamente una serie de 3 leyes, en las que se les prohíbe atacar a un ser humano y estarán obligados a servir y defender.

I Robot vale principalmente por su gran producción visual. Sonny es todo un personaje bien construido, limpiamente diseñado, incluyendo el resto de impresionantes robots animados digitalmente. Este thriller futurista es convencional en su estructura narrativa y su argumento trata temas clásicos de la ciencia ficción de mediados del siglo XX: la inminente revolución de las máquinas, la tecnología creado por los humanos que se pone en contra de los mismos seres humano, y un futuro que parece ya estar presente. Sigue todos los elementos de un thriller policiaco común y corriente. Sin embargo, si uno no se pone exigente y no es un religioso seguidor de la obra de Asimov, capaz de no resentir las licencias de una adaptación de Hollywood de uno de sus libros, I Robot termina siendo disfrutable y entretenida.

++ I, Robot se encuentra disponible edición austera, Blu-ray, UMD, edición especial para coleccionistas y una llamada "edición definitiva". Esta última incluye extras como:

* Día a Día: Diario de producción de "Yo, Robot"
* Post-producción: CBI y diseño con comentarios del Director Alex Proyas
* Maquinas sensitivas: Comportamiento robótica
* Conversaciones sobre Ciencia Ficción y Robots
* Herramientas de filmación
* Escenas Extendidas y Eliminadas
...y mucho más.

lunes, 20 de octubre de 2008

HERCULES * * * *


Hercules (1997) es mitología griega para niños, un ligero acercamiento al enorme mundo de los dioses griegos en un clásico relato de la casa Disney. Este largometraje animado es un musical entretenido sobre la superación personal, las segundas oportunidades y los inadaptados que buscan su lugar en el mundo. Ahí se ubica esta versión de la historia de Hércules (voz de Tate Donovan), hijo de Zeus, que cae por accidente siendo un bebé en el mundo terrenal de los mortales, convirtiéndose en un semidios de fuerza física descomunal, la cual debe aprender a controlar debido a que causa destrozos a donde quiera que va.

No faltará el típico guía/entrenador para ayudar a nuestro héroe, un fauno (voz de Danny DeVito), quien enseñará a Hércules a canalizar su fuerza para ayudar a los débiles. La traducción visual del rico imaginario de la mitología griega, a través de la técnica de animación en 2D, resulta agradable, gracias a la lograda estilización y comicidad por parte de sus realizadores, Ron Clements y John Musker. La lucha será nada más entre el dios del inframundo, Ades (voz de James Woods), auxiliado por dos demonios torpes, que buscará venganza contra Zeus tratando de eliminar a Hércules, vía una guapa chica, Megara (voz de Susan Egan).

Para ser sincero, tardé mucho en ver por primera vez este filme de la Disney, y resultó mejor de lo que esperaba. Llega un momento decisivo en el que, de manera sorprendente, acabamos involucrados y sentimos la tragedia de Hércules, cegado por el amor y por tener que llevar a cabo una mefistofélica venta de su alma. Los guionistas juegan con la tragedia griega y la comedia con final feliz, acompañada por la narración musical de un conjunto de cantantes negras estilo The Supremes, dentro de una magnífica producción musical. Sin duda, Hércules fue uno de los últimos buenos filmes de la Disney en animación bidimensional, y es una lástima que ya no hayan regresado, hasta la fecha, con este tipo de historias. Una adaptación de la historia de, por ejemplo,... ¿Aquiles y la toma de Troya? Sería interesante verlo.

viernes, 17 de octubre de 2008

SÓLO MÍA * *

El problema del maltrato a las mujeres y la violencia intrafamiliar en España, ha sido uno muy grave desde siempre. Muchas películas, en ocasiones, ayudan a recordarlo. Ahí tenemos Te Doy mis Ojos (2003), de Iciar Bollaín, que no nada más nos concientizaba al respecto del problema de la violencia dentro del matrimonio, sino que además nos impactaba, en buena medida gracias a las notables actuaciones de Luis Tosar y de Laia Marull. Desafortunadamente, no podemos decir los mismo de Sólo Mía (2001), de Javier Balaguer, producida unos años antes.

Protagonizada por dos actores de peso, como lo es Sergi López (apenas aceptable actuación), y Paz Vega, lo peor no es que estamos ante un trabajo con calidad de telefilme, con ciertas torpezas narrativas, sino que no dejamos de extrañarnos por algunas de las torpes decisiones que toma su protagonista, una chica que se casó enamorada pero acabó padeciendo los tormentos de un matrimonio en el que la violencia, física y verbal, junto a su explosivo y manipulador marido (López), diseñador en una agencia de publicidad, se convirtió en moneda corriente.

Además de ciertas lagunas narrativas y situaciones inverosímiles, debido al arriesgado experimento de la narrativa fragmentada, que comienza con la que parece ser la venganza de nuestra protagonista hacia su marido, amarrándolo a una silla y dispuesta a cobrarse hasta el último golpe (por ejemplo, nunca sabemos a ciencia cierta qué sucedió realmente en la última escena), lo menos que puede hacer una película con tantos defectos es crear nuevamente conciencia de un problema que se extiende a un deficiente sistema jurídico y leyes débiles para atacarlo. ¡Que de algo sirva el filme de Balaguer!

jueves, 16 de octubre de 2008

Tøsepiger * * 1/2

Maj-Brit y Christina, son dos amigas incondicionales e inseparables. Ambas son vecinas, y acostumbran intercambiarse recados por un original sistema de comunicación: una cajita amarrada en una cuerda para colgar ropa, amarrada en las ventanas de sus habitaciones. Su amistad va más allá de posiciones sociales. Christina vive en el seno de una familia acomodada, pero no tiene problemas en convivir con Maj-Brit, de familia más humilde, ni de visitar su hogar para pasar un rato agradable con su familia.

Ambientada en las afueras de Copenhague, en la campiña de Dinamarca, la historia de Tosepiger (1996), de la directora de telefilmes Vibeke Gad, muestra una buena química entre las dos preadolescentes, en una historia que toma como pretexto dicha amistad para exponer temas más sociales, como el desempleo en Dinamarca.

Protagonizada por Stephanie Leon y Laura Christensen, esta última con una carrera en el cine más fructífera, donde ha participado en Riget I y II (díptico para televisión dirigido por Lars Von Trier), la trama, escrita por la misma Vibeke Gad, establece un contraste entre la felicidad de Maj-Brit, a pesar de la difícil situación que pasa su padre desempleado, aficionado además a criar palomas, y la tensa situación familiar de Christina, con sus padres al borde de la separación.

La manufactura de Tosepiger es muy televisiva. Destaca su buena fotografía y unos bonitos paisajes de la campiña danesa. El mensaje principal de la película, tiene que ver mucho con la fuerza de la amistad, la sinceridad y lealtad, por encima de las clases sociales. Las palomas de Maj-Brit jugarán un papel importante, en la manera en que refuerzan esos lazos de amistad entre las chicas.

Es una historia que destila optimismo, y los temas que tienen que ver con los conflictos sociales son tratados de una manera amigable, dirigidos a un público preadolescente y adolescente. Tosepiger consigue llamar la atención respecto al problema del desempleo en Europa, pero desafortunadamente se detiene mucho en situaciones que no vienen al caso y que distraen la atención de lo verdaderamente importante, es decir, la amistad de Cristina y Maj-Brit. No es tan olvidable el trabajo de Vibeke Gad como parecería, y al menos resultan divertidas las aventuras de Maj-Brit y sus pichones.

++ Tosepiger no tuvo estreno comercial en España. De hecho, nada más se estrenó en Dinamarca y Holanda.

miércoles, 15 de octubre de 2008

DÉCALAGE HORAIRE * * 1/2

El inicio de Décalage Horaire (2002), es una larga secuencia que muestra la tumultuosa experiencia de recorrer los pasillos del aeropuerto Charles de Gaulle, de Paris, de la mano de dos grandes estrellas del cine francés, la guapa Juliette Binoche y el actor de ojos saltones Jean Reno.

Cada uno, por separado, sufren los retrasos y ajetreos de uno de los aeropuertos con más tráfico en Europa. Mientras, en la mente del espectador, pasa la pregunta de sí la dupla romántica Binoche/Reno funcionará en esta comedia romántica. En este debut del veterano guionista Daniele Thompson (La Reina Margot), en general, funciona la fórmula de la pareja dispareja romántica, pero también es verdad que hay momentos en que Thompson no sabe mucho que hacer con Binoche y Reno, en una trama donde no es gran cosa lo que sucede.

Rose (Juliette Binoche), es una cosmetóloga que viajará hacia Acapulco, huyendo de su violento novio (Sergi López, en una pequeña participación). Gracias al retraso en su vuelo, Rose conocerá a Félix (Jean Reno), un gastrónomo que también se ha quedado atorado en el aeropuerto por el mal tiempo. Por viajar en primera clase, Félix tiene el privilegio de conseguir habitación en un hotel hasta que el vuelo pueda salir, y la compartirá con la menos afortunada Rose.

Prácticamente, todo el desarrollo de la historia tiene lugar en el cuarto de hotel y sus instalaciones, donde se pondrá a prueba la química que pueda surgir entre ambos personajes. Habrá mucha química, pero no de la romántica, sino aquella que surja de los intentos de Rose por establecer algún vínculo amistoso con el hermético Félix, quien padece una enfermedad cardiaca, pasa la mayor parte del tiempo con su teléfono móvil o escribiendo emails en su laptop.

El atractivo de esta comedia, menor pero al final entretenida, son las situaciones que deberá enfrentar esta pareja/dispareja y su difícil convivencia, durante los 90 minutos de duración de la película. El grave problema, es que a Thompson se le acaba la imaginación en muchas escenas y deja que simplemente basen toda su gracia en el “pedir y dar prestado” de un teléfono móvil.

No es mucho el ingenio que Thompson presume en su primer largometraje. Por alguna razón, deja pasar muchas oportunidades en los que se pudieron dar momentos verdaderamente humorísticos (el teléfono que se va por el retrete). Hay una escena en la que uno no sabe si reír o sentirse mal: en un momento de furia, Félix deja caer un salero en el recipiente en que Rose ha preparado una vinagreta, y ella acaba con el rostro cubierto del aderezo. También pudo haber aprovechado más la comicidad que surge de los imprevistos y malos ratos que las aerolíneas hacen pasar a sus clientes.

La curiosidad por ver a estas estrellas galas juntas por primera vez es mucha, y la experiencia lo vale. No derramarán mucha miel que digamos, en algún momento romántico ni mucho menos. Pero la tosca inocencia que Jean Reno es capaz de transmitir en muchas de sus películas, combinada con la susceptible y triste mirada de Juliette Binoche, creo que se lleva bien después de todo y depara varias sorpresas.

++ Los extras del DVD incluyen, fichas técnicas, filmografías y escenas comentadas.

martes, 14 de octubre de 2008

NATIONAL TREASURE * * *

En su primera parte, National Treasure (2004) es una heist movie con un trasfondo histórico en tono de clase escolar, agradable y nunca pesado. Una vez ocurrido el robo de uno de los documentos más importantes en la historia de los Estados Unidos, el acta de declaración de independencia, el filme tiene un cambio de tono a thriller, en el que tienen lugar persecuciones e investigaciones en torno a un misterioso tesoro, que los francmasones ocultaron en algún lugar entre Washington y Filadelfia.

National Treasure, producida por Jerry Bruckheimer y la casa Disney, es un cóctel formado por varios géneros, con una notoria influencia de las aventuras a lo Indiana Jones y su arqueología, mitad seria, mitad fantástica. Si además, agregamos un conjunto de referencias a simbolismos y filosofías masónicas, relatos de caballeros templarios y otros breviarios culturales, que van desde anotaciones al Templo de Salomón hasta el año de la consumación de la independencia de los Estados Unidos, es difícil que el trabajo del realizador Jon Turteltaub resulte aburrido. Es como una clase de historia disfrazada de película dominguera de aventuras.

El asunto parte de las historias que de niño escuchó el arqueólogo Benjamin Franklin Gates (Nicolas Cage) por parte de su abuelo (Christopher Plummer en una pequeña participación). Según cuenta el abuelo, su tatarabuelo en los 1830, siendo un adolescente, recibió de manos del mismísimo y ya anciano Benjamin Franklin una pista para dar con un tesoro oculto, que a lo largo de los siglos pasó de los caballeros templarios a los francmasones en el siglo XVIII, cuando Estados Unidos apenas nacía como país.

Gates intentará buscar este tesoro, partiendo de esa pista a otra, y de esta a otra más, y así hasta ir construyendo una aventura de connotaciones iniciáticas para Benjamin. Para los interesados en estas leyendas, que llevan en sí un trasfondo histórico, la película será un fascinante relato de aventuras desde el principio. Incluso, un billete de 100 dólares puede contener pistas decisivas para la búsqueda de Gates, acompañado por una guapa doctora (Diane Kruger) y el clásico amigo bienintencionado y con espíritu aventurero (Justin Bartha).

El trasfondo histórico puede asustar y hacer pensar que uno se enfrentará a un aburrido conjunto discursos históricos, pero el guionista Oren Aviv utiliza hábilmente estos elementos para lograr una película entretenida, y porqué no, seamos optimistas, quizás despierte en los niños el hambre por aprender un poco más de Historia.

++ La película está disponible en edición austera, Blu-ray y una edición de coleccionista de 2 discos. Esta última contiene como extras: escenas eliminadas (con comentario e introducción del director Jon Turteltaub), claves, códigos y descifradores de códigos, "Explorando Charlotte", "Robar un Tesoro Nacional", en el plató de la historia americana, la búsqueda en el lugar del rodaje, animatic de la escena de apertura (con comentario de audio opcional del director), final alternativo, búsqueda extra de tesoros: Nivel 2 (buscadores de tesoros, los caballeros templarios... y mucho más).

lunes, 13 de octubre de 2008

MIRRORS * * 1/2


Mirrors (2008), segunda película del francés Alexandre Aja en Estados Unidos, vuelve a ser una muestra de la falta de ideas de Hollywood al tener que mirar, por enésima vez, hacia el cine asiático, en esa moda de hacer remakes de películas de horror producidas en el lejano oriente y otras latitudes. ¿Otra muestra reciente? El estreno del remake hollywoodense de REC, la película de zombies de Jaume Balagueró y Paco Plaza.

En este caso, Mirrors es el remake de la coreana Into the Mirror (2003), del realizador Sung-ho Kim, que no he visto, pero puedo deducir por los filmes que he podido ver de Alexandre Aja, para este joven realizador ha sido otra oportunidad para demostrar su gran estilo visual y el cómo se sigue consolidando como un especialista en el género del horror.

El diseño de producción, la fotografía, la banda sonora y el cuidado del sonido, es lo más rescatable en Mirrors. Su historia no pasa de ser un simple y convencional relato de terror paranormal, tan sólo un vehículo pasajero de entretenimiento de fin de semana. Su protagonista es un Kiefer Sutherland que luce la mayor parte del tiempo cansado, como una versión demacrada de su policia en 24, al interpretar a un policia retirado por un trauma que lleva encima, además de una separación difícil de su esposa y un trabajo de velador sin mucho sentido, para cuidar una tienda departamental en ruinas por un incendio.

Parece que lo más valioso que tiene que cuidar en la tienda son unos espejos enormes, y la película explota las viejas historias de espejos que parecen tener vida propia, que ocultan una dimensión paralela, una realidad distinta del “otro lado”; reflejo de pesadillas, asesinatos sangrientos y espíritus atormentados. Para nuestro velador será como una maldición, que se extiende a todo ser relacionado con él, y de ahí a toda superficie que sea capaz de reflejar algo.

No hay muchas explicaciones respecto al porqué se comportan así los espejos, y las pocas que hay están sacadas forzadamente de la manga. Pero Mirrors es un filme lleno de buenas ideas y Aja es capaz de sorprendernos, una vez más, con su buen estilo para la creación de momentos inquietantes (la ilusión de los incendios), atmósferas asfixiantes, así como un final intrigante que te deja con más preguntas que respuestas, tal y como pasaba en Haute tension (2003), anterior éxito de Aja en Francia.

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